Una investigación desarrollada por la Universidad de Santiago de Chile (USACH) dio origen a un flan alto en proteínas dirigido a personas mayores. El producto fue elaborado considerando tanto las necesidades nutricionales asociadas al envejecimiento como las preferencias y dificultades que pueden presentarse al momento de alimentarse. El trabajo fue encabezado por la académica Carla Arancibia, del Departamento de Ciencia y Tecnología de Alimentos de la USACH. El equipo realizó grupos focales para identificar dificultades relacionadas con la masticación y deglución, además de alimentos que algunas personas habían dejado de consumir por problemas asociados a la edad. La investigación también contempló una evaluación sensorial con cerca de 100 personas mayores, a quienes se consultó por el nivel de agrado y facilidad de consumo, además de sus preferencias por distintos postres y preparaciones vinculadas a su infancia. A partir de estos antecedentes, el equipo desarrolló un flan con proteínas de origen vegetal, enriquecido con vitamina D y omega-3. Según la investigación, el producto presenta una densidad proteica tres veces superior a la de un postre convencional. El proyecto se encuentra en una etapa en que se busca avanzar hacia su escalamiento y evaluar su factibilidad técnico-económica. La investigación también plantea la necesidad de conocer con mayor profundidad las preferencias alimentarias de las personas mayores para desarrollar productos que respondan tanto a sus necesidades nutricionales como a sus gustos.
Una investigación desarrollada por la Universidad de Santiago de Chile (USACH) dio origen a un flan alto en proteínas dirigido a personas mayores. El producto fue elaborado considerando tanto las necesidades nutricionales asociadas al envejecimiento como las preferencias y dificultades que pueden presentarse al momento de alimentarse. El trabajo fue encabezado por la académica Carla Arancibia, del Departamento de Ciencia y Tecnología de Alimentos de la USACH. El equipo realizó grupos focales para identificar dificultades relacionadas con la masticación y deglución, además de alimentos que algunas personas habían dejado de consumir por problemas asociados a la edad. La investigación también contempló una evaluación sensorial con cerca de 100 personas mayores, a quienes se consultó por el nivel de agrado y facilidad de consumo, además de sus preferencias por distintos postres y preparaciones vinculadas a su infancia. A partir de estos antecedentes, el equipo desarrolló un flan con proteínas de origen vegetal, enriquecido con vitamina D y omega-3. Según la investigación, el producto presenta una densidad proteica tres veces superior a la de un postre convencional. El proyecto se encuentra en una etapa en que se busca avanzar hacia su escalamiento y evaluar su factibilidad técnico-económica. La investigación también plantea la necesidad de conocer con mayor profundidad las preferencias alimentarias de las personas mayores para desarrollar productos que respondan tanto a sus necesidades nutricionales como a sus gustos.