En el programa Aquí Hidrógeno Verde de Polar Comunicaciones, Marcelo Agüero, director ejecutivo de Fundación Prisma Austral, abordó el rol que ha tenido la investigación científica en los canales australes de la Patagonia y su vínculo con el desarrollo del hidrógeno verde en la Región de Magallanes. Agüero explicó que la fundación es una organización magallánica privada sin fines de lucro integrada por un equipo multidisciplinario dedicado a la exploración científica, conservación, investigación y gestión del conocimiento en los fiordos y canales del extremo sur de Chile. Según señaló, el equipo lleva más de 27 años navegando en la zona levantando información en áreas como investigación científica, educación, divulgación y desarrollo de innovación aplicada. Respecto al hidrógeno verde, indicó que la fundación mantiene desde hace cinco años una relación de trabajo con distintas empresas vinculadas a esta industria emergente, principalmente en materias consultivas relacionadas con arqueología terrestre, paleontología y arqueología subacuática, áreas relevantes para los estudios previos de impacto y planificación territorial. Durante la conversación, Agüero destacó que uno de los principales resultados del desarrollo inicial de estos proyectos fue la generación de información científica y diagnósticos sobre las capacidades reales de Magallanes para avanzar hacia procesos de industrialización energética. A su juicio, gran parte de estos estudios fueron financiados por el sector privado, lo que permitió contar con datos que antes no existían sobre el territorio. “La gran ganada que tiene Magallanes es la cantidad de información que se levantó y el diagnóstico real de las capacidades que tiene la región de industrializarse”, señaló. El director ejecutivo también planteó que el levantamiento de información científica en la Patagonia austral es particularmente complejo y costoso. Según explicó, realizar una sola prospección en los canales puede superar el millón de dólares, lo que dificulta el acceso a financiamiento para investigación en una zona geográficamente desafiante como Magallanes. En su análisis, Agüero sostuvo que uno de los principales problemas ha sido la forma en que se instaló el debate público en torno al hidrógeno verde. A su juicio, inicialmente se generaron expectativas sobredimensionadas al considerar prematuramente estos proyectos como una industria consolidada. “El primer gran error es que se consideró que era industria. Esto jamás fue una industria, por lo tanto se armó una burbuja gigantesca de expectativas”, afirmó. Asimismo, subrayó que el verdadero potencial estratégico de Magallanes no solo radica en la calidad de sus vientos —que permiten factores de planta únicos a nivel mundial— sino también en su posición geopolítica como corredor bioceánico natural. No obstante, advirtió que la infraestructura habilitante, especialmente la portuaria, sigue siendo una de las grandes deudas para el desarrollo regional. En esa línea, valoró los esfuerzos de la Empresa Portuaria Austral por mejorar los muelles existentes, pero planteó que la región requiere una planificación más decidida en infraestructura portuaria si busca consolidarse como puerta de entrada a la Antártica y polo científico internacional. “Tenemos pretensiones históricas de ser la ciudad puerta de entrada a la Antártica, pero no tenemos puerto. Estamos preparando proyectos, pero estamos poniendo la carreta delante de los bueyes”, concluyó.
El desarrollo del hidrógeno verde y su proyección territorial en la región de Magallanes fue analizado desde una perspectiva científica por Marcelo Agüero, director fundador de Prisma Austral, quien participó en el programa Aquí hidrógeno verde para referirse al llamado “mapa del hidrógeno verde” y su relación con la realidad local. Durante la conversación, Agüero explicó que hace más de cinco años la región fue convocada a participar en el proceso de co-construcción del hidrógeno verde, lo que dio inicio a un periodo de aprendizaje y desarrollo de estudios de prefactibilidad, principalmente orientados a la exportación. Este trabajo permitió posicionar a Magallanes en el contexto internacional de la industria, pese a no contar con infraestructura habilitante. El investigador indicó que el escenario internacional ha presentado modificaciones relevantes, señalando que decisiones adoptadas en instancias globales han influido en el ritmo de avance de los proyectos asociados a combustibles alternativos. En ese contexto, mencionó la falta de acuerdos para la implementación de combustibles alternativos en el transporte marítimo internacional, situación que derivó en la postergación de decisiones por parte de potenciales compradores. Asimismo, se refirió a los resultados de la COP, la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, instancia donde los países suscritos definen compromisos frente al cambio climático. Según lo expuesto, los acuerdos alcanzados extendieron los plazos de implementación de proyectos vinculados a la descarbonización, lo que llevó a que diversas iniciativas quedaran en estado de espera. Finalmente, se señaló que, pese a que algunos proyectos se encuentran en pausa, la región de Magallanes mantiene estudios, información técnica y antecedentes desarrollados durante los últimos años, los cuales continúan siendo considerados dentro del análisis del desarrollo del hidrógeno verde y su proyección territorial.
En el programa Aquí Hidrógeno Verde de Polar Comunicaciones, Marcelo Agüero, director ejecutivo de Fundación Prisma Austral, abordó el rol que ha tenido la investigación científica en los canales australes de la Patagonia y su vínculo con el desarrollo del hidrógeno verde en la Región de Magallanes. Agüero explicó que la fundación es una organización magallánica privada sin fines de lucro integrada por un equipo multidisciplinario dedicado a la exploración científica, conservación, investigación y gestión del conocimiento en los fiordos y canales del extremo sur de Chile. Según señaló, el equipo lleva más de 27 años navegando en la zona levantando información en áreas como investigación científica, educación, divulgación y desarrollo de innovación aplicada. Respecto al hidrógeno verde, indicó que la fundación mantiene desde hace cinco años una relación de trabajo con distintas empresas vinculadas a esta industria emergente, principalmente en materias consultivas relacionadas con arqueología terrestre, paleontología y arqueología subacuática, áreas relevantes para los estudios previos de impacto y planificación territorial. Durante la conversación, Agüero destacó que uno de los principales resultados del desarrollo inicial de estos proyectos fue la generación de información científica y diagnósticos sobre las capacidades reales de Magallanes para avanzar hacia procesos de industrialización energética. A su juicio, gran parte de estos estudios fueron financiados por el sector privado, lo que permitió contar con datos que antes no existían sobre el territorio. “La gran ganada que tiene Magallanes es la cantidad de información que se levantó y el diagnóstico real de las capacidades que tiene la región de industrializarse”, señaló. El director ejecutivo también planteó que el levantamiento de información científica en la Patagonia austral es particularmente complejo y costoso. Según explicó, realizar una sola prospección en los canales puede superar el millón de dólares, lo que dificulta el acceso a financiamiento para investigación en una zona geográficamente desafiante como Magallanes. En su análisis, Agüero sostuvo que uno de los principales problemas ha sido la forma en que se instaló el debate público en torno al hidrógeno verde. A su juicio, inicialmente se generaron expectativas sobredimensionadas al considerar prematuramente estos proyectos como una industria consolidada. “El primer gran error es que se consideró que era industria. Esto jamás fue una industria, por lo tanto se armó una burbuja gigantesca de expectativas”, afirmó. Asimismo, subrayó que el verdadero potencial estratégico de Magallanes no solo radica en la calidad de sus vientos —que permiten factores de planta únicos a nivel mundial— sino también en su posición geopolítica como corredor bioceánico natural. No obstante, advirtió que la infraestructura habilitante, especialmente la portuaria, sigue siendo una de las grandes deudas para el desarrollo regional. En esa línea, valoró los esfuerzos de la Empresa Portuaria Austral por mejorar los muelles existentes, pero planteó que la región requiere una planificación más decidida en infraestructura portuaria si busca consolidarse como puerta de entrada a la Antártica y polo científico internacional. “Tenemos pretensiones históricas de ser la ciudad puerta de entrada a la Antártica, pero no tenemos puerto. Estamos preparando proyectos, pero estamos poniendo la carreta delante de los bueyes”, concluyó.
El desarrollo del hidrógeno verde y su proyección territorial en la región de Magallanes fue analizado desde una perspectiva científica por Marcelo Agüero, director fundador de Prisma Austral, quien participó en el programa Aquí hidrógeno verde para referirse al llamado “mapa del hidrógeno verde” y su relación con la realidad local. Durante la conversación, Agüero explicó que hace más de cinco años la región fue convocada a participar en el proceso de co-construcción del hidrógeno verde, lo que dio inicio a un periodo de aprendizaje y desarrollo de estudios de prefactibilidad, principalmente orientados a la exportación. Este trabajo permitió posicionar a Magallanes en el contexto internacional de la industria, pese a no contar con infraestructura habilitante. El investigador indicó que el escenario internacional ha presentado modificaciones relevantes, señalando que decisiones adoptadas en instancias globales han influido en el ritmo de avance de los proyectos asociados a combustibles alternativos. En ese contexto, mencionó la falta de acuerdos para la implementación de combustibles alternativos en el transporte marítimo internacional, situación que derivó en la postergación de decisiones por parte de potenciales compradores. Asimismo, se refirió a los resultados de la COP, la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, instancia donde los países suscritos definen compromisos frente al cambio climático. Según lo expuesto, los acuerdos alcanzados extendieron los plazos de implementación de proyectos vinculados a la descarbonización, lo que llevó a que diversas iniciativas quedaran en estado de espera. Finalmente, se señaló que, pese a que algunos proyectos se encuentran en pausa, la región de Magallanes mantiene estudios, información técnica y antecedentes desarrollados durante los últimos años, los cuales continúan siendo considerados dentro del análisis del desarrollo del hidrógeno verde y su proyección territorial.