Esta mañana, en el programa Pesca y Acuicultura en Magallanes, Mathias Hüne, director del Programa Marino de Fundación Rewilding Chile, informó a la ciudadanía sobre los resultados de un estudio sin precedentes que caracterizó de manera integral la biodiversidad de Bahía Inútil, en Tierra del Fuego. La investigación fue desarrollada en colaboración con universidades y el Museo Nacional de Historia Natural de Chile, marcando un hito en el conocimiento científico de la zona. Durante la conversación, Hüne explicó que la reciente publicación científica permitió obtener información amplia y detallada sobre este ecosistema, considerado frágil y de gran valor ecológico. Destacó que la expedición, realizada en julio de 2024, logró reunir datos importantes pese a las difíciles condiciones climáticas del invierno fueguino. El estudio aplicó diferentes técnicas de muestreo para comprender tanto la vida presente en la columna de agua como en los fondos marinos, logrando un retrato más completo del ecosistema. Según Hüne, la combinación de las tres permitió una caracterización más completa de los ensambles de los fondos marinos con una mayor cobertura de hábitat. Los resultados revelaron una elevada diversidad de especies, desde pequeños invertebrados hasta organismos asociados a distintos tipos de sustratos marinos. Este conocimiento, señaló el equipo investigador, llena un vacío histórico, pues Bahía Inútil había sido escasamente estudiada y con coberturas limitadas. La información obtenida permitirá comprender mejor su funcionamiento ecológico y apoyar la toma de decisiones en torno a su conservación. Hüne subrayó que este avance científico es particularmente relevante en un escenario donde la bahía enfrenta amenazas como la sobrepesca, presencia de microbasurales y posibles desarrollos industriales, además de los efectos del cambio climático. En ese contexto, insistió en que los datos obtenidos no solo aportan un conocimiento fundamental sobre la biodiversidad y dinámica ecológica del área, sino que también constituyen una base sólida para la toma de decisiones informadas relacionadas con su conservación. Finalmente, destacó que estos resultados contribuirán a respaldar la propuesta de crear un Área Marina Protegida en Bahía Inútil, medida clave para asegurar la preservación y el manejo sostenible de este ecosistema patagónico único.
El área visitada colinda con lo que será el futuro parque nacional Cabo Froward, el que con la donación de terrenos por parte de la fundación Rewilding superará las 120 mil hectáreas. A casi un mes de que inicie el verano la secretaría regional de Bienes Nacionales realizó una nueva fiscalización al área administrada por el Estado que se extiende entre los ríos San Juan y San Pedro, un área de casi sesenta hectáreas de superficie, gran parte de ella administradas mediante los instrumentos de concesiones de uso gratuito y destinaciones. Además, en el perímetro de dicha área (Lote 8) el ministerio de Bienes Nacionales mantiene vigente la figura del Bien Nacional Protegido (BNP) Cabo Froward, con una superficie de 4 mil hectáreas, incluyendo una ruta patrimonial al Monte Tarn, lo que implica que las iniciativas que se emprendan en sus cercanías deben tener fines de conservación y protección de su flora y fauna. Basura y fogatas Por ello, luego de sobrevolar el sector con ayuda de un drone y verificar el estado de los deslindes de los lotes, el equipo de fiscalización y catastro encabezado por el secretario regional, Sergio Reyes, pudo consignar la presencia de al menos cinco microbasurales clandestinos y cuatro acumulaciones de ceniza en fogones construidos de manera artesanal. “Como autoridad ministerial corresponde hacer la fiscalización periódica de estos inmuebles. Un ecosistema frágil que se pone a prueba cada vez que inicia la temporada de altas temperaturas y donde es crucial hacer un llamado a las vecinas y vecinos que lo visitan, a no botar, dejar desechos o hacer fuego.” Agregó Reyes, que el área visitada colinda con los paños donde se busca generar un nuevo parque nacional (Cabo Froward) que con la donación de la fundación Rewilding superará las 120 mil hectáreas. lo que refuerza este llamado a su protección.
Se esperaban hallazgos en la expedición que el equipo del Programa Marino de Rewilding Chile emprendió en julio de 2024 a Bahía Inútil, en la costa occidental de Tierra del Fuego, pero quizás no uno tan significativo como la aparición de una larva de pez hielo ( Champsocephalus esox), un habitante endémico de las aguas frías, profundas y ricas en oxígeno del sur de la Patagonia que no es fácil avistar y menos en ese estadio temprano de vida. El descubrimiento se produjo como parte de un investigación colaborativa entre la fundación y las universidades de Magallanes y Valparaíso, cuyo fin fue realizar una caracterización integral del ecosistema de Bahía Inútil, abarcado tanto al zooplancton como a las comunidades de las profundidades y a las que están asociadas a los fondos marinos. La larva de pez hielo fue capturada con red bongo, metodología que sirve para recolectar a los animales suspendidos en la columna del agua, como crustáceos, krill y medusas. “Es el primer registro documentado de Champsocephalus esox en estado larval y, como tal, un aporte a la generación de conocimiento científico de la diversidad marina de Bahía Inútil”, comentó Mathias Hüne, director del Programa Marino de la fundación. Por la singularidad del descubrimiento, el espécimen -de 2 cm. de longitud- fue donado al Museo Nacional de Historia Natural, donde se integró al catálogo de zoología de vertebrados, en el que hay dos adultos y otra larva de Chionobathyscus dewitti (pez hielo cocodrilo) . “Tener ejemplares en estadios larvales es muy relevante para propósitos de identificación, considerando que los cambios en peces óseos durante su desarrollo individual muchas veces son considerables. Al ser el museo una institución pública se ayuda a toda la comunidad ictiológica de Chile y el mundo, dando cuidado y acceso de todo este material de referencia”, explicó el biólogo Ignacio Contreras, revisor de la colección de peces del MHNH. Los peces de hielo son un ejemplo de adaptación a ambientes de mucho frío. El que más resalta es Chaenocephalus aceratus , de cuerpo translúcido, sin escamas y sangre incolora, por donde circula el oxígeno sin necesidad de pigmentos transportadores como la hemoglobina. De las 16 especies reconocidas, sólo el que se recolectó en Bahía Inútil vive fuera de la Antártica, pues se distribuye en distintas zonas del Estrecho de Magallanes, Tierra del Fuego, Canal Beagle e islas Falkland/Malvinas. Puede llegar a medir 30 centímetros y el pueblo yagán lo llama “tsataki”. Según datos de estudios y observaciones de las capturas de los pescadores, esta especie ha decrecido un 30% durante las últimas tres generaciones, por lo que la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) la clasificó como vulnerable en 2019. La gran riqueza en biodiversidad de Bahía Inútil Además de la larva de pez hielo, la expedición a Bahía Inútil dejó como resultados una caracterización integral de los ensambles de los fondos marinos. El académico de la Universidad de Magallanes, Américo Montiel, resaltó la enorme biodiversidad de organismos presente en un área en la que, al ser de libre acceso, se desarrollan actividades extractivas de recursos marinos como centolla, cholgas y erizos. “ Dentro del campo de la exploración ecológica en la región de Magallanes existen sectores que presentan poco o casi no cuentan con información. Bahía Inútil es una de estos. Ahora, en términos concretos, se ha levantado una gran cantidad de información ecológicamente relevante, desde cuántas especies hay hasta sus patrones de distribución y biomasa”, indicó. Tras el análisis de las muestras recogidas mediante red bongo, uso de cámaras robóticas submarinas y draga, fueron identificadas más de 100 especies diferentes de invertebrados invisibles al ojo humano, como gusanos marinos, caracoles, almejas, así como casi 150 categorías de organismos enterrados en el sedimento, en su mayoría poliquetos, un tipo de gusano que desempeña un rol importante en las cadenas tróficas marinas y en el reciclaje de materia orgánica. “La biodiversidad del sector es impresionante, sobre todo en los sedimentos del fondo marino. Como en una pirámide: mientras más abajo, más vida”, comentó Mathias Hüne, director del Programa Marino de la fundación. “Los datos obtenidos no solo aportan un conocimiento fundamental sobre la biodiversidad y dinámica ecológica del área, sino que también constituyen una base sólida para la toma de decisiones informadas relacionadas con su conservación”, puntualizó. Además de las consecuencias que el cambio climático está dejando en las aguas del mundo, Bahía Inútil enfrenta amenazas locales como la sobrepesca y los microbasurales y otras potenciales como la instalación de industrias generadoras de energía. De hecho, en 2023, el sector fue identificado en el Foro para la Conservación del Mar Patagónica y Áreas de Influencia como uno de los ocho macro-ecosistemas patagónicos con nula o bajísimo nivel de protección, entre ellos las costas y fiordos de Chiloé, los fiordos de la Patagonia Central y la bahía Nassau Hornos.
Esta mañana, en el programa “Buenos Días Región” de Polar Comunicaciones, el biólogo marino puntaarenense y coordinador de Vida Silvestre de Fundación Rewilding Chile, Benjamín Cáceres, conversó a la comunidad sobre el programa de cámaras trampa que se realiza al interior de áreas protegidas en Magallanes junto a Conaf, y el rol que esta tecnología cumple dentro del trabajo de conservación. Explicó que estas cámaras son una herramienta clave para conocer la presencia, abundancia y comportamiento de fauna nativa y especies sensibles dentro de zonas donde no hay presencia humana permanente, ya que permiten registrar evidencia sin intervención, sin ruido y sin contacto directo. Durante la entrevista, Cáceres abordó en detalle en qué consiste el trabajo que Rewilding Chile realiza en conservación y qué rol cumplen las cámaras trampa, reforzando que este método permite generar información científica y de monitoreo confiable, además de largo plazo, para la toma de decisiones dentro de los programas de restauración ecológica. También se refirió a si esta tecnología es antigua, si es invasiva y qué aporte específico tiene versus otros métodos, destacando que las cámaras trampa son hoy una herramienta integrada a estándares internacionales de monitoreo en conservación, ampliamente utilizada en parques nacionales y sitios de investigación en el mundo, y que permiten levantar evidencia sin alterar los ecosistemas. Respecto de la metodología, Cáceres detalló que este trabajo considera planificación previa, definición de cuadrantes o grillas, selección de puntos según hábitat, instalación en terreno, permanencia durante semanas o meses —según objetivo de la medición— y posterior análisis sistemático de todos los registros obtenidos. En cuanto a dónde se han instalado, recordó que Rewilding Chile ha trabajado en colaboración con Conaf donando cámaras trampa para áreas silvestres protegidas, y que paralelamente, desde que empezó el programa Vida Silvestre de la Fundación, se han instalado en diversos lugares de Magallanes para caracterizar una futura ASP que sería el parque en Cabo Froward. Proyecto financiado a través de FFMCS 2025
Una importante población de huemules fue descubierta en Cabo Froward, en la Región de Magallanes, una de las zonas más remotas e inexploradas de la Patagonia chilena. Según la fundación Rewilding Chile, el hallazgo de diez ejemplares marca un hito para la conservación de esta especie declarada en peligro de extinción, cuya población total estimada no supera los 1.500 individuos en todo el territorio compartido con Argentina. El descubrimiento se concretó a partir de un primer avistamiento realizado en agosto de 2023, que motivó una serie de expediciones multidisciplinarias por tierra, mar y aire. Gracias a cámaras trampa, los equipos lograron registrar huemules adultos, crías y comportamientos sociales que revelan una población sana y activa. En el mismo entorno también fueron identificados huillines, pumas, zorros culpeos y más de 40 especies de aves. Refugio clave El director de Vida Silvestre, de Rewilding Chile, Cristián Saucedo, valoró la importancia del hallazgo, destacando que se trata de “una oportunidad única para resguardar un refugio clave del huemul en su extremo más austral”. A su vez, el guardaparques Miguel Lopetegui, de Conaf, recalcó que el aislamiento natural del área ha sido determinante: “Ese resguardo geográfico que limita el acceso humano ha permitido una conservación real”. La relevancia del descubrimiento se suma al compromiso de protección anunciado por el Gobierno. En marzo de 2024, se firmó un acuerdo entre el Presidente Gabriel Boric, la Fundación Tompkins Conservation y Rewilding Chile para crear el Parque Nacional Cabo Froward, que abarcará más de 121 mil hectáreas. Este proyecto se enmarca en el Corredor Nacional del Huemul, una iniciativa del Ministerio de Agricultura que involucra a Conaf y el SAG, orientada a asegurar el hábitat de esta especie a lo largo del país. La información recogida por los especialistas permitirá trazar nuevas estrategias de monitoreo, educación ambiental y control de amenazas humanas. Además, refuerza la urgencia de acelerar los procesos administrativos para declarar oficialmente el área como parque nacional protegido, garantizando así un futuro más seguro para el emblemático huemul patagónico. Fuente: lagora.net
Esta mañana, en el programa Pesca y Acuicultura en Magallanes, Mathias Hüne, director del Programa Marino de Fundación Rewilding Chile, informó a la ciudadanía sobre los resultados de un estudio sin precedentes que caracterizó de manera integral la biodiversidad de Bahía Inútil, en Tierra del Fuego. La investigación fue desarrollada en colaboración con universidades y el Museo Nacional de Historia Natural de Chile, marcando un hito en el conocimiento científico de la zona. Durante la conversación, Hüne explicó que la reciente publicación científica permitió obtener información amplia y detallada sobre este ecosistema, considerado frágil y de gran valor ecológico. Destacó que la expedición, realizada en julio de 2024, logró reunir datos importantes pese a las difíciles condiciones climáticas del invierno fueguino. El estudio aplicó diferentes técnicas de muestreo para comprender tanto la vida presente en la columna de agua como en los fondos marinos, logrando un retrato más completo del ecosistema. Según Hüne, la combinación de las tres permitió una caracterización más completa de los ensambles de los fondos marinos con una mayor cobertura de hábitat. Los resultados revelaron una elevada diversidad de especies, desde pequeños invertebrados hasta organismos asociados a distintos tipos de sustratos marinos. Este conocimiento, señaló el equipo investigador, llena un vacío histórico, pues Bahía Inútil había sido escasamente estudiada y con coberturas limitadas. La información obtenida permitirá comprender mejor su funcionamiento ecológico y apoyar la toma de decisiones en torno a su conservación. Hüne subrayó que este avance científico es particularmente relevante en un escenario donde la bahía enfrenta amenazas como la sobrepesca, presencia de microbasurales y posibles desarrollos industriales, además de los efectos del cambio climático. En ese contexto, insistió en que los datos obtenidos no solo aportan un conocimiento fundamental sobre la biodiversidad y dinámica ecológica del área, sino que también constituyen una base sólida para la toma de decisiones informadas relacionadas con su conservación. Finalmente, destacó que estos resultados contribuirán a respaldar la propuesta de crear un Área Marina Protegida en Bahía Inútil, medida clave para asegurar la preservación y el manejo sostenible de este ecosistema patagónico único.
El área visitada colinda con lo que será el futuro parque nacional Cabo Froward, el que con la donación de terrenos por parte de la fundación Rewilding superará las 120 mil hectáreas. A casi un mes de que inicie el verano la secretaría regional de Bienes Nacionales realizó una nueva fiscalización al área administrada por el Estado que se extiende entre los ríos San Juan y San Pedro, un área de casi sesenta hectáreas de superficie, gran parte de ella administradas mediante los instrumentos de concesiones de uso gratuito y destinaciones. Además, en el perímetro de dicha área (Lote 8) el ministerio de Bienes Nacionales mantiene vigente la figura del Bien Nacional Protegido (BNP) Cabo Froward, con una superficie de 4 mil hectáreas, incluyendo una ruta patrimonial al Monte Tarn, lo que implica que las iniciativas que se emprendan en sus cercanías deben tener fines de conservación y protección de su flora y fauna. Basura y fogatas Por ello, luego de sobrevolar el sector con ayuda de un drone y verificar el estado de los deslindes de los lotes, el equipo de fiscalización y catastro encabezado por el secretario regional, Sergio Reyes, pudo consignar la presencia de al menos cinco microbasurales clandestinos y cuatro acumulaciones de ceniza en fogones construidos de manera artesanal. “Como autoridad ministerial corresponde hacer la fiscalización periódica de estos inmuebles. Un ecosistema frágil que se pone a prueba cada vez que inicia la temporada de altas temperaturas y donde es crucial hacer un llamado a las vecinas y vecinos que lo visitan, a no botar, dejar desechos o hacer fuego.” Agregó Reyes, que el área visitada colinda con los paños donde se busca generar un nuevo parque nacional (Cabo Froward) que con la donación de la fundación Rewilding superará las 120 mil hectáreas. lo que refuerza este llamado a su protección.
Se esperaban hallazgos en la expedición que el equipo del Programa Marino de Rewilding Chile emprendió en julio de 2024 a Bahía Inútil, en la costa occidental de Tierra del Fuego, pero quizás no uno tan significativo como la aparición de una larva de pez hielo ( Champsocephalus esox), un habitante endémico de las aguas frías, profundas y ricas en oxígeno del sur de la Patagonia que no es fácil avistar y menos en ese estadio temprano de vida. El descubrimiento se produjo como parte de un investigación colaborativa entre la fundación y las universidades de Magallanes y Valparaíso, cuyo fin fue realizar una caracterización integral del ecosistema de Bahía Inútil, abarcado tanto al zooplancton como a las comunidades de las profundidades y a las que están asociadas a los fondos marinos. La larva de pez hielo fue capturada con red bongo, metodología que sirve para recolectar a los animales suspendidos en la columna del agua, como crustáceos, krill y medusas. “Es el primer registro documentado de Champsocephalus esox en estado larval y, como tal, un aporte a la generación de conocimiento científico de la diversidad marina de Bahía Inútil”, comentó Mathias Hüne, director del Programa Marino de la fundación. Por la singularidad del descubrimiento, el espécimen -de 2 cm. de longitud- fue donado al Museo Nacional de Historia Natural, donde se integró al catálogo de zoología de vertebrados, en el que hay dos adultos y otra larva de Chionobathyscus dewitti (pez hielo cocodrilo) . “Tener ejemplares en estadios larvales es muy relevante para propósitos de identificación, considerando que los cambios en peces óseos durante su desarrollo individual muchas veces son considerables. Al ser el museo una institución pública se ayuda a toda la comunidad ictiológica de Chile y el mundo, dando cuidado y acceso de todo este material de referencia”, explicó el biólogo Ignacio Contreras, revisor de la colección de peces del MHNH. Los peces de hielo son un ejemplo de adaptación a ambientes de mucho frío. El que más resalta es Chaenocephalus aceratus , de cuerpo translúcido, sin escamas y sangre incolora, por donde circula el oxígeno sin necesidad de pigmentos transportadores como la hemoglobina. De las 16 especies reconocidas, sólo el que se recolectó en Bahía Inútil vive fuera de la Antártica, pues se distribuye en distintas zonas del Estrecho de Magallanes, Tierra del Fuego, Canal Beagle e islas Falkland/Malvinas. Puede llegar a medir 30 centímetros y el pueblo yagán lo llama “tsataki”. Según datos de estudios y observaciones de las capturas de los pescadores, esta especie ha decrecido un 30% durante las últimas tres generaciones, por lo que la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) la clasificó como vulnerable en 2019. La gran riqueza en biodiversidad de Bahía Inútil Además de la larva de pez hielo, la expedición a Bahía Inútil dejó como resultados una caracterización integral de los ensambles de los fondos marinos. El académico de la Universidad de Magallanes, Américo Montiel, resaltó la enorme biodiversidad de organismos presente en un área en la que, al ser de libre acceso, se desarrollan actividades extractivas de recursos marinos como centolla, cholgas y erizos. “ Dentro del campo de la exploración ecológica en la región de Magallanes existen sectores que presentan poco o casi no cuentan con información. Bahía Inútil es una de estos. Ahora, en términos concretos, se ha levantado una gran cantidad de información ecológicamente relevante, desde cuántas especies hay hasta sus patrones de distribución y biomasa”, indicó. Tras el análisis de las muestras recogidas mediante red bongo, uso de cámaras robóticas submarinas y draga, fueron identificadas más de 100 especies diferentes de invertebrados invisibles al ojo humano, como gusanos marinos, caracoles, almejas, así como casi 150 categorías de organismos enterrados en el sedimento, en su mayoría poliquetos, un tipo de gusano que desempeña un rol importante en las cadenas tróficas marinas y en el reciclaje de materia orgánica. “La biodiversidad del sector es impresionante, sobre todo en los sedimentos del fondo marino. Como en una pirámide: mientras más abajo, más vida”, comentó Mathias Hüne, director del Programa Marino de la fundación. “Los datos obtenidos no solo aportan un conocimiento fundamental sobre la biodiversidad y dinámica ecológica del área, sino que también constituyen una base sólida para la toma de decisiones informadas relacionadas con su conservación”, puntualizó. Además de las consecuencias que el cambio climático está dejando en las aguas del mundo, Bahía Inútil enfrenta amenazas locales como la sobrepesca y los microbasurales y otras potenciales como la instalación de industrias generadoras de energía. De hecho, en 2023, el sector fue identificado en el Foro para la Conservación del Mar Patagónica y Áreas de Influencia como uno de los ocho macro-ecosistemas patagónicos con nula o bajísimo nivel de protección, entre ellos las costas y fiordos de Chiloé, los fiordos de la Patagonia Central y la bahía Nassau Hornos.
Esta mañana, en el programa “Buenos Días Región” de Polar Comunicaciones, el biólogo marino puntaarenense y coordinador de Vida Silvestre de Fundación Rewilding Chile, Benjamín Cáceres, conversó a la comunidad sobre el programa de cámaras trampa que se realiza al interior de áreas protegidas en Magallanes junto a Conaf, y el rol que esta tecnología cumple dentro del trabajo de conservación. Explicó que estas cámaras son una herramienta clave para conocer la presencia, abundancia y comportamiento de fauna nativa y especies sensibles dentro de zonas donde no hay presencia humana permanente, ya que permiten registrar evidencia sin intervención, sin ruido y sin contacto directo. Durante la entrevista, Cáceres abordó en detalle en qué consiste el trabajo que Rewilding Chile realiza en conservación y qué rol cumplen las cámaras trampa, reforzando que este método permite generar información científica y de monitoreo confiable, además de largo plazo, para la toma de decisiones dentro de los programas de restauración ecológica. También se refirió a si esta tecnología es antigua, si es invasiva y qué aporte específico tiene versus otros métodos, destacando que las cámaras trampa son hoy una herramienta integrada a estándares internacionales de monitoreo en conservación, ampliamente utilizada en parques nacionales y sitios de investigación en el mundo, y que permiten levantar evidencia sin alterar los ecosistemas. Respecto de la metodología, Cáceres detalló que este trabajo considera planificación previa, definición de cuadrantes o grillas, selección de puntos según hábitat, instalación en terreno, permanencia durante semanas o meses —según objetivo de la medición— y posterior análisis sistemático de todos los registros obtenidos. En cuanto a dónde se han instalado, recordó que Rewilding Chile ha trabajado en colaboración con Conaf donando cámaras trampa para áreas silvestres protegidas, y que paralelamente, desde que empezó el programa Vida Silvestre de la Fundación, se han instalado en diversos lugares de Magallanes para caracterizar una futura ASP que sería el parque en Cabo Froward. Proyecto financiado a través de FFMCS 2025
Una importante población de huemules fue descubierta en Cabo Froward, en la Región de Magallanes, una de las zonas más remotas e inexploradas de la Patagonia chilena. Según la fundación Rewilding Chile, el hallazgo de diez ejemplares marca un hito para la conservación de esta especie declarada en peligro de extinción, cuya población total estimada no supera los 1.500 individuos en todo el territorio compartido con Argentina. El descubrimiento se concretó a partir de un primer avistamiento realizado en agosto de 2023, que motivó una serie de expediciones multidisciplinarias por tierra, mar y aire. Gracias a cámaras trampa, los equipos lograron registrar huemules adultos, crías y comportamientos sociales que revelan una población sana y activa. En el mismo entorno también fueron identificados huillines, pumas, zorros culpeos y más de 40 especies de aves. Refugio clave El director de Vida Silvestre, de Rewilding Chile, Cristián Saucedo, valoró la importancia del hallazgo, destacando que se trata de “una oportunidad única para resguardar un refugio clave del huemul en su extremo más austral”. A su vez, el guardaparques Miguel Lopetegui, de Conaf, recalcó que el aislamiento natural del área ha sido determinante: “Ese resguardo geográfico que limita el acceso humano ha permitido una conservación real”. La relevancia del descubrimiento se suma al compromiso de protección anunciado por el Gobierno. En marzo de 2024, se firmó un acuerdo entre el Presidente Gabriel Boric, la Fundación Tompkins Conservation y Rewilding Chile para crear el Parque Nacional Cabo Froward, que abarcará más de 121 mil hectáreas. Este proyecto se enmarca en el Corredor Nacional del Huemul, una iniciativa del Ministerio de Agricultura que involucra a Conaf y el SAG, orientada a asegurar el hábitat de esta especie a lo largo del país. La información recogida por los especialistas permitirá trazar nuevas estrategias de monitoreo, educación ambiental y control de amenazas humanas. Además, refuerza la urgencia de acelerar los procesos administrativos para declarar oficialmente el área como parque nacional protegido, garantizando así un futuro más seguro para el emblemático huemul patagónico. Fuente: lagora.net