Chile continúa avanzando en la incorporación de energías limpias a su matriz eléctrica. Según cifras de la Asociación Chilena de Energías Renovables y Almacenamiento (ACERA), durante 2025 las energías renovables representaron el 63,3% de la generación del Sistema Eléctrico Nacional, mientras que las energías renovables no convencionales (ERNC) alcanzaron el 42,4% del total, impulsadas principalmente por el desarrollo de proyectos solares y eólicos. Junto con este crecimiento, especialistas advierten que la expansión de las energías renovables también exige fortalecer la infraestructura del sistema eléctrico. La variabilidad de fuentes como el sol y el viento hace necesario contar con redes de transmisión y distribución, sistemas de almacenamiento y tecnologías de monitoreo que permitan mantener la estabilidad y seguridad del suministro. El gerente general de COVISA, Gonzalo Ureta, señaló que la transición energética no depende únicamente de la incorporación de nuevos parques de generación, sino también de una infraestructura capaz de transportar la energía de forma segura y eficiente. En ese contexto, destacó la importancia de la calidad de los sistemas de conducción eléctrica, transmisión y distribución para garantizar un suministro confiable a los usuarios. El ejecutivo también indicó que la sostenibilidad impulsa herramientas que permiten acreditar el origen renovable de la energía utilizada por las empresas. Entre ellas se encuentra el sistema de certificación Renova, administrado por el Coordinador Eléctrico Nacional, que entrega trazabilidad sobre la energía renovable generada y consumida. COVISA informó que cuenta con esta certificación, la que respalda el uso de energía eléctrica renovable certificada en parte de sus procesos productivos.
El gerente de Capacidades Tecnológicas de Corfo, Fernando Hentzschel, anunció un nuevo enfoque para los instrumentos de fomento al hidrógeno bajo en emisiones. A raíz de la menor demanda proyectada a nivel mundial, la institución orientará sus esfuerzos hacia el financiamiento de iniciativas que impulsen el uso y adopción de este energético en la industria chilena para generar actividad local, desarrollar cadenas de valor con componentes nacionales y crear más puestos de trabajo. En su informe Global Hydrogen Review, la Agencia Internacional de Energía (AIE) revisó a la baja las proyecciones de producción potencial de hidrógeno reducido en emisiones para 2030, desde 49 millones a 37 millones de toneladas anuales debido al aplazamiento o cancelación de iniciativas y a la persistencia de desafíos de competitividad. Hentzschel explicó que las proyecciones de producción de hidrógeno han caído en el mundo entero debido al aplazamiento de grandes proyectos debido a sus altos costos, y a la dificultad para encontrar financiamiento y offtakers. En ese marco y ante la evidencia de que la demanda por servicios tecnológicos de validación y pilotaje no se materializará en los tiempos anteriormente previstos, Corfo anunció que el convenio de transferencia para el Centro Tecnológico de Hidrógeno Verde de Magallanes, NEMa, concluirá anticipadamente y operará hasta el 31 de diciembre de 2026, decisión que responde al actual escenario internacional de la industria y en ningún caso a razones vinculadas con la gestión de los adjudicatarios del proyecto, liderados por Fundación Chile. Esta definición se produce en un contexto de ajuste global del sector y a la necesidad que tiene el país de enfocar el gasto público hacia iniciativas que empujen el crecimiento económico y la generación de empleo concreto. “La tendencia global en el actual estado del mercado apunta a incentivar proyectos de hidrógeno renovable de menor escala, orientados al consumo y producción local y con offtakers y contratos asegurados”, agregó Hentzschel. Activos quedan en Magallanes El trabajo realizado por NEMa en sus 17 meses de ejecución y en los próximos meses previos al cierre, dejarán un conjunto de activos de conocimiento inéditos para la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena, que permanecerán disponibles para el ecosistema regional y la industria de hidrógeno verde. El gerente general de Fundación Chile, Hernán Araneda, destacó este legado: NEMa articuló un esfuerzo sin precedentes: instituciones de educación superior, centros de investigación internacionales y nacionales, empresas y actores regionales y nacionales trabajaron juntos para construir conocimiento que la región no tenía”. Al 31 de diciembre de este año, Magallanes contará con el primer radar tecnológico que mapea las brechas y prioridades de la cadena de valor del hidrógeno verde en la región, matrices territoriales para la toma de decisiones con evidencia, un catastro exhaustivo de la capacidad científico-tecnológica en una plataforma georreferenciada, entre otras herramientas. “Las condiciones de la industria cambiaron, pero el conocimiento que construimos con todo el ecosistema es un activo permanente y ha sido producto de un trabajo riguroso y de excelencia. Cuando los proyectos industriales estén listos para avanzar, Magallanes tendrá el piso técnico y un capital humano mejor preparado para recibirlos, agregó Araneda. Dentro de los resultados del Centro, se encuentra el primer plan de acción tecnológico integral para el ecosistema de hidrógeno verde de Magallanes, desarrollado junto al Centro de Investigación Técnica de Finlandia (VTT) que posee un sistema de monitoreo multicriterio y multiactor del impacto del H2V. En materia de formación de capital humano, NEMa articuló a las instituciones de educación superior de Magallanes para desarrollar programas que contribuyan a generar trayectorias formativas acordes a los requerimientos actuales y futuros de la transición energética. Adicionalmente, junto al Centro de Energía de la Universidad de Chile se generó el primer análisis de ciclo de vida de la cadena de H2V y amoníaco con datos locales, insumo que los proyectos regionales necesitarán para certificar su sostenibilidad. En ámbitos de evaluación de impacto económico, social y ambiental, quedarán a disposición la primera Matriz de Contabilidad Social Regional de Magallanes con apertura específica para el hidrógeno verde, y la Matriz de Bienestar Humano Territorial actualizada para Magallanes, realizadas junto a la Universidad Adolfo Ibáñez. Desde Fundación Chile y Corfo indicaron que todos los resultados de NEMa serán difundidos y transferidos al cierre del proyecto. Mercado lento Tras una primera etapa de expansión y expectativas de crecimiento acelerado, los principales mercados enfrentan hoy una demanda más lenta de lo proyectado, altos costos de producción y retrasos en obras, factores que han provocado cancelaciones y postergaciones de proyectos en distintas regiones del mundo. Las hipótesis originales que sustentaban un rápido desarrollo exportador antes de 2030 y una fuerte disposición de compradores internacionales a pagar una prima verde, aún no se ha materializado. Pese a eso, Fernando Hentzschel indicó que el país mantiene una política activa de apoyo al desarrollo del hidrógeno de bajas emisiones. Entre 2020 y 2025, Corfo comprometió aproximadamente $41.587 millones en 114 iniciativas vinculadas al sector. Asimismo, entre 2025 y 2026 continuó impulsando programas tecnológicos, anillos logísticos, iniciativas de manufactura y mecanismos de financiamiento internacional para fortalecer las cadenas de valor asociadas. Desde Corfo indicaron que en esta nueva etapa el foco estará puesto en promover proyectos de menor escala, vinculados a consumo local y aplicaciones industriales concretas, con demanda asegurada y contratos de largo plazo que permitan mejorar su viabilidad económica. Estas iniciativas construyen las capacidades que los grandes proyectos de exportación necesitarán cuando las condiciones de mercado lo permitan: cadenas de proveedores locales probadas, capital humano formado e infraestructura logística operativa. En este marco, el programa Transforma Hidrógeno Verde redefinirá su objetivo con un enfoque más amplio en nuevas energías y transición energética. Esta nueva etapa buscará fortalecer las capacidades de la región para aprovechar las oportunidades asociadas a la diversificación de la matriz energética, reducir brechas para el desarrollo de nuevas industrias, robustecer el ecosistema regional y generar condiciones que favorezcan nuevas inversiones, innovación, empleo y el desarrollo de proveedores locales. Para el director regional de Corfo Magallanes y de la Antártica Chilena, Javier Romero, el actual desafío es seguir fortaleciendo las capacidades de la región para consolidar el desarrollo de la industria del hidrógeno verde y otras energías limpias. “Estamos fortaleciendo las capacidades de la región mediante una planificación estratégica actualizada, estudios que permitan mejorar la viabilidad de nuevos proyectos y acciones que impulsen el desarrollo de proveedores, capital humano e innovación. Queremos que la región esté en condiciones de capturar inversión, generar empleo de calidad y consolidar nuevas energías y la transición energética con beneficios concretos para las personas y el desarrollo productivo regional, explicó.
Con una convocatoria histórica y la participación de decenas de jóvenes, comenzó una nueva generación del programa Escuela de Talentos Pedagógicos (ETAPE), iniciativa orientada a detectar, acompañar y fortalecer vocaciones docentes en estudiantes de enseñanza media de la Región de Magallanes y la Antártica Chilena. El programa, impulsado por el Departamento de Educación y Humanidades de la Facultad de Educación y Ciencias Sociales de la Universidad de Magallanes, alcanzó este año 153 estudiantes inscritos solo en Punta Arenas, superando ampliamente las proyecciones iniciales. La coordinadora del programa, Paulina Aliaga, valoró el crecimiento sostenido de la iniciativa y adelantó que durante el segundo semestre se proyecta extender el trabajo a Puerto Natales. ETAPE contempla una formación de 25 semanas, organizada en módulos de expresión y sentido, pensamiento lógico y vocación pedagógica e identidad regional. A través de clases semanales y metodologías colaborativas, los estudiantes desarrollan herramientas académicas y personales que les permiten acercarse al ejercicio docente y proyectar su ingreso a carreras de pedagogía. Entre los participantes, Felipe Díaz, estudiante del Liceo Experimental, comentó que decidió integrarse al programa debido a su interés por estudiar pedagogía en matemáticas. Por su parte, Florencia Lillo destacó su motivación por enseñar a niños pequeños y las expectativas que le genera su experiencia formativa en el programa. La experiencia de ex participantes también refleja el impacto de ETAPE en las decisiones vocacionales. Catalina Tarumán, actual estudiante de Pedagogía en Historia de la Universidad de Magallanes, señaló que el programa fortaleció su interés por la docencia y destacó el ambiente formativo y de convivencia que se genera entre quienes participan.
Chile continúa avanzando en la incorporación de energías limpias a su matriz eléctrica. Según cifras de la Asociación Chilena de Energías Renovables y Almacenamiento (ACERA), durante 2025 las energías renovables representaron el 63,3% de la generación del Sistema Eléctrico Nacional, mientras que las energías renovables no convencionales (ERNC) alcanzaron el 42,4% del total, impulsadas principalmente por el desarrollo de proyectos solares y eólicos. Junto con este crecimiento, especialistas advierten que la expansión de las energías renovables también exige fortalecer la infraestructura del sistema eléctrico. La variabilidad de fuentes como el sol y el viento hace necesario contar con redes de transmisión y distribución, sistemas de almacenamiento y tecnologías de monitoreo que permitan mantener la estabilidad y seguridad del suministro. El gerente general de COVISA, Gonzalo Ureta, señaló que la transición energética no depende únicamente de la incorporación de nuevos parques de generación, sino también de una infraestructura capaz de transportar la energía de forma segura y eficiente. En ese contexto, destacó la importancia de la calidad de los sistemas de conducción eléctrica, transmisión y distribución para garantizar un suministro confiable a los usuarios. El ejecutivo también indicó que la sostenibilidad impulsa herramientas que permiten acreditar el origen renovable de la energía utilizada por las empresas. Entre ellas se encuentra el sistema de certificación Renova, administrado por el Coordinador Eléctrico Nacional, que entrega trazabilidad sobre la energía renovable generada y consumida. COVISA informó que cuenta con esta certificación, la que respalda el uso de energía eléctrica renovable certificada en parte de sus procesos productivos.
El gerente de Capacidades Tecnológicas de Corfo, Fernando Hentzschel, anunció un nuevo enfoque para los instrumentos de fomento al hidrógeno bajo en emisiones. A raíz de la menor demanda proyectada a nivel mundial, la institución orientará sus esfuerzos hacia el financiamiento de iniciativas que impulsen el uso y adopción de este energético en la industria chilena para generar actividad local, desarrollar cadenas de valor con componentes nacionales y crear más puestos de trabajo. En su informe Global Hydrogen Review, la Agencia Internacional de Energía (AIE) revisó a la baja las proyecciones de producción potencial de hidrógeno reducido en emisiones para 2030, desde 49 millones a 37 millones de toneladas anuales debido al aplazamiento o cancelación de iniciativas y a la persistencia de desafíos de competitividad. Hentzschel explicó que las proyecciones de producción de hidrógeno han caído en el mundo entero debido al aplazamiento de grandes proyectos debido a sus altos costos, y a la dificultad para encontrar financiamiento y offtakers. En ese marco y ante la evidencia de que la demanda por servicios tecnológicos de validación y pilotaje no se materializará en los tiempos anteriormente previstos, Corfo anunció que el convenio de transferencia para el Centro Tecnológico de Hidrógeno Verde de Magallanes, NEMa, concluirá anticipadamente y operará hasta el 31 de diciembre de 2026, decisión que responde al actual escenario internacional de la industria y en ningún caso a razones vinculadas con la gestión de los adjudicatarios del proyecto, liderados por Fundación Chile. Esta definición se produce en un contexto de ajuste global del sector y a la necesidad que tiene el país de enfocar el gasto público hacia iniciativas que empujen el crecimiento económico y la generación de empleo concreto. “La tendencia global en el actual estado del mercado apunta a incentivar proyectos de hidrógeno renovable de menor escala, orientados al consumo y producción local y con offtakers y contratos asegurados”, agregó Hentzschel. Activos quedan en Magallanes El trabajo realizado por NEMa en sus 17 meses de ejecución y en los próximos meses previos al cierre, dejarán un conjunto de activos de conocimiento inéditos para la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena, que permanecerán disponibles para el ecosistema regional y la industria de hidrógeno verde. El gerente general de Fundación Chile, Hernán Araneda, destacó este legado: NEMa articuló un esfuerzo sin precedentes: instituciones de educación superior, centros de investigación internacionales y nacionales, empresas y actores regionales y nacionales trabajaron juntos para construir conocimiento que la región no tenía”. Al 31 de diciembre de este año, Magallanes contará con el primer radar tecnológico que mapea las brechas y prioridades de la cadena de valor del hidrógeno verde en la región, matrices territoriales para la toma de decisiones con evidencia, un catastro exhaustivo de la capacidad científico-tecnológica en una plataforma georreferenciada, entre otras herramientas. “Las condiciones de la industria cambiaron, pero el conocimiento que construimos con todo el ecosistema es un activo permanente y ha sido producto de un trabajo riguroso y de excelencia. Cuando los proyectos industriales estén listos para avanzar, Magallanes tendrá el piso técnico y un capital humano mejor preparado para recibirlos, agregó Araneda. Dentro de los resultados del Centro, se encuentra el primer plan de acción tecnológico integral para el ecosistema de hidrógeno verde de Magallanes, desarrollado junto al Centro de Investigación Técnica de Finlandia (VTT) que posee un sistema de monitoreo multicriterio y multiactor del impacto del H2V. En materia de formación de capital humano, NEMa articuló a las instituciones de educación superior de Magallanes para desarrollar programas que contribuyan a generar trayectorias formativas acordes a los requerimientos actuales y futuros de la transición energética. Adicionalmente, junto al Centro de Energía de la Universidad de Chile se generó el primer análisis de ciclo de vida de la cadena de H2V y amoníaco con datos locales, insumo que los proyectos regionales necesitarán para certificar su sostenibilidad. En ámbitos de evaluación de impacto económico, social y ambiental, quedarán a disposición la primera Matriz de Contabilidad Social Regional de Magallanes con apertura específica para el hidrógeno verde, y la Matriz de Bienestar Humano Territorial actualizada para Magallanes, realizadas junto a la Universidad Adolfo Ibáñez. Desde Fundación Chile y Corfo indicaron que todos los resultados de NEMa serán difundidos y transferidos al cierre del proyecto. Mercado lento Tras una primera etapa de expansión y expectativas de crecimiento acelerado, los principales mercados enfrentan hoy una demanda más lenta de lo proyectado, altos costos de producción y retrasos en obras, factores que han provocado cancelaciones y postergaciones de proyectos en distintas regiones del mundo. Las hipótesis originales que sustentaban un rápido desarrollo exportador antes de 2030 y una fuerte disposición de compradores internacionales a pagar una prima verde, aún no se ha materializado. Pese a eso, Fernando Hentzschel indicó que el país mantiene una política activa de apoyo al desarrollo del hidrógeno de bajas emisiones. Entre 2020 y 2025, Corfo comprometió aproximadamente $41.587 millones en 114 iniciativas vinculadas al sector. Asimismo, entre 2025 y 2026 continuó impulsando programas tecnológicos, anillos logísticos, iniciativas de manufactura y mecanismos de financiamiento internacional para fortalecer las cadenas de valor asociadas. Desde Corfo indicaron que en esta nueva etapa el foco estará puesto en promover proyectos de menor escala, vinculados a consumo local y aplicaciones industriales concretas, con demanda asegurada y contratos de largo plazo que permitan mejorar su viabilidad económica. Estas iniciativas construyen las capacidades que los grandes proyectos de exportación necesitarán cuando las condiciones de mercado lo permitan: cadenas de proveedores locales probadas, capital humano formado e infraestructura logística operativa. En este marco, el programa Transforma Hidrógeno Verde redefinirá su objetivo con un enfoque más amplio en nuevas energías y transición energética. Esta nueva etapa buscará fortalecer las capacidades de la región para aprovechar las oportunidades asociadas a la diversificación de la matriz energética, reducir brechas para el desarrollo de nuevas industrias, robustecer el ecosistema regional y generar condiciones que favorezcan nuevas inversiones, innovación, empleo y el desarrollo de proveedores locales. Para el director regional de Corfo Magallanes y de la Antártica Chilena, Javier Romero, el actual desafío es seguir fortaleciendo las capacidades de la región para consolidar el desarrollo de la industria del hidrógeno verde y otras energías limpias. “Estamos fortaleciendo las capacidades de la región mediante una planificación estratégica actualizada, estudios que permitan mejorar la viabilidad de nuevos proyectos y acciones que impulsen el desarrollo de proveedores, capital humano e innovación. Queremos que la región esté en condiciones de capturar inversión, generar empleo de calidad y consolidar nuevas energías y la transición energética con beneficios concretos para las personas y el desarrollo productivo regional, explicó.
Con una convocatoria histórica y la participación de decenas de jóvenes, comenzó una nueva generación del programa Escuela de Talentos Pedagógicos (ETAPE), iniciativa orientada a detectar, acompañar y fortalecer vocaciones docentes en estudiantes de enseñanza media de la Región de Magallanes y la Antártica Chilena. El programa, impulsado por el Departamento de Educación y Humanidades de la Facultad de Educación y Ciencias Sociales de la Universidad de Magallanes, alcanzó este año 153 estudiantes inscritos solo en Punta Arenas, superando ampliamente las proyecciones iniciales. La coordinadora del programa, Paulina Aliaga, valoró el crecimiento sostenido de la iniciativa y adelantó que durante el segundo semestre se proyecta extender el trabajo a Puerto Natales. ETAPE contempla una formación de 25 semanas, organizada en módulos de expresión y sentido, pensamiento lógico y vocación pedagógica e identidad regional. A través de clases semanales y metodologías colaborativas, los estudiantes desarrollan herramientas académicas y personales que les permiten acercarse al ejercicio docente y proyectar su ingreso a carreras de pedagogía. Entre los participantes, Felipe Díaz, estudiante del Liceo Experimental, comentó que decidió integrarse al programa debido a su interés por estudiar pedagogía en matemáticas. Por su parte, Florencia Lillo destacó su motivación por enseñar a niños pequeños y las expectativas que le genera su experiencia formativa en el programa. La experiencia de ex participantes también refleja el impacto de ETAPE en las decisiones vocacionales. Catalina Tarumán, actual estudiante de Pedagogía en Historia de la Universidad de Magallanes, señaló que el programa fortaleció su interés por la docencia y destacó el ambiente formativo y de convivencia que se genera entre quienes participan.