Comprender cómo el aumento de las temperaturas podría afectar a los ecosistemas antárticos es el objetivo de una investigación liderada por el académico de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Dr. Jean-Baptiste Ramond. El proyecto busca determinar cómo responden las comunidades microbianas que habitan en los suelos y rocas del Continente Blanco frente a escenarios asociados al cambio climático. Estas comunidades, compuestas por hongos, bacterias y arqueas, cumplen funciones esenciales en ambientes donde la vegetación es escasa. Según explicó el investigador, los microorganismos participan en la producción primaria y en los ciclos de carbono, nitrógeno y fósforo, por lo que conocer su comportamiento frente al calentamiento permitiría anticipar posibles cambios en el funcionamiento de los ecosistemas antárticos. La iniciativa, denominada “Microbiómica multidominio de nichos antárticos en un escenario de calentamiento global” y financiada por el Instituto Antártico Chileno (INACH), considera tres líneas de trabajo. Estas incluyen el monitoreo de muestras recolectadas durante tres años consecutivos, el estudio de un gradiente latitudinal a lo largo de la península Antártica occidental y experimentos de laboratorio que simulan distintos escenarios de aumento de temperatura. Durante la LXII Expedición Científica Antártica, el equipo completó el muestreo correspondiente a las tres aproximaciones experimentales. Los investigadores realizaron trabajos en las islas Rey Jorge, Nelson, Robert, Decepción, Livingston y Greenwich, además de ampliar el área de estudio hacia sectores más australes gracias a la incorporación de nuevos integrantes al proyecto. Actualmente, la investigación se encuentra en su etapa final. El equipo se enfocará en el procesamiento y análisis de las muestras recolectadas, la comparación de resultados con campañas anteriores y la elaboración de publicaciones científicas. La iniciativa también contempla futuras colaboraciones internacionales, incluyendo la participación de investigadores del ETH Zurich.
En la antesala del Día de los Enamorados, un estudio internacional de IPSOS reveló que el 81% de las personas en Chile declara sentirse querida, cifra superior al promedio global, aunque el indicador mostró una caída respecto al año anterior. La medición forma parte del informe “Satisfacción Amorosa 2026”, elaborado en 29 países. El reporte indica que, pese al descenso de seis puntos en doce meses, el país se mantiene por sobre la media mundial —situada en torno al 77%— en percepción de afecto personal. Asimismo, un 62% de los encuestados afirma estar satisfecho con su vida romántica y sexual, mientras que un 87% se declara conforme con su relación de pareja, cuando corresponde. A nivel comparado, el ranking global ubica a naciones latinoamericanas y asiáticas entre las más satisfechas con su vida amorosa, mientras que Japón y Corea del Sur presentan los niveles más bajos. Chile aparece en una posición intermedia del índice internacional de satisfacción afectiva, con un puntaje que lo sitúa dentro de la mitad superior del listado. En términos generacionales, el estudio muestra diferencias menores en la percepción de sentirse querido —alrededor de tres de cada cuatro personas en todas las edades—, pero brechas más claras en la vida romántica y sexual. Los millennials destacan como el grupo más satisfecho a nivel global, con cerca de un 65%, superando ampliamente a los baby boomers. En Chile, la caída en el indicador de sentirse amado se concentra precisamente en generaciones mayores. De esta forma, en un contexto previo al 14 de febrero, los datos muestran una percepción afectiva mayoritariamente positiva en el país, aunque con señales de ajuste en la satisfacción emocional, fenómeno que se observa también en otras economías y segmentos demográficos del mundo.
Comprender cómo el aumento de las temperaturas podría afectar a los ecosistemas antárticos es el objetivo de una investigación liderada por el académico de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Dr. Jean-Baptiste Ramond. El proyecto busca determinar cómo responden las comunidades microbianas que habitan en los suelos y rocas del Continente Blanco frente a escenarios asociados al cambio climático. Estas comunidades, compuestas por hongos, bacterias y arqueas, cumplen funciones esenciales en ambientes donde la vegetación es escasa. Según explicó el investigador, los microorganismos participan en la producción primaria y en los ciclos de carbono, nitrógeno y fósforo, por lo que conocer su comportamiento frente al calentamiento permitiría anticipar posibles cambios en el funcionamiento de los ecosistemas antárticos. La iniciativa, denominada “Microbiómica multidominio de nichos antárticos en un escenario de calentamiento global” y financiada por el Instituto Antártico Chileno (INACH), considera tres líneas de trabajo. Estas incluyen el monitoreo de muestras recolectadas durante tres años consecutivos, el estudio de un gradiente latitudinal a lo largo de la península Antártica occidental y experimentos de laboratorio que simulan distintos escenarios de aumento de temperatura. Durante la LXII Expedición Científica Antártica, el equipo completó el muestreo correspondiente a las tres aproximaciones experimentales. Los investigadores realizaron trabajos en las islas Rey Jorge, Nelson, Robert, Decepción, Livingston y Greenwich, además de ampliar el área de estudio hacia sectores más australes gracias a la incorporación de nuevos integrantes al proyecto. Actualmente, la investigación se encuentra en su etapa final. El equipo se enfocará en el procesamiento y análisis de las muestras recolectadas, la comparación de resultados con campañas anteriores y la elaboración de publicaciones científicas. La iniciativa también contempla futuras colaboraciones internacionales, incluyendo la participación de investigadores del ETH Zurich.
En la antesala del Día de los Enamorados, un estudio internacional de IPSOS reveló que el 81% de las personas en Chile declara sentirse querida, cifra superior al promedio global, aunque el indicador mostró una caída respecto al año anterior. La medición forma parte del informe “Satisfacción Amorosa 2026”, elaborado en 29 países. El reporte indica que, pese al descenso de seis puntos en doce meses, el país se mantiene por sobre la media mundial —situada en torno al 77%— en percepción de afecto personal. Asimismo, un 62% de los encuestados afirma estar satisfecho con su vida romántica y sexual, mientras que un 87% se declara conforme con su relación de pareja, cuando corresponde. A nivel comparado, el ranking global ubica a naciones latinoamericanas y asiáticas entre las más satisfechas con su vida amorosa, mientras que Japón y Corea del Sur presentan los niveles más bajos. Chile aparece en una posición intermedia del índice internacional de satisfacción afectiva, con un puntaje que lo sitúa dentro de la mitad superior del listado. En términos generacionales, el estudio muestra diferencias menores en la percepción de sentirse querido —alrededor de tres de cada cuatro personas en todas las edades—, pero brechas más claras en la vida romántica y sexual. Los millennials destacan como el grupo más satisfecho a nivel global, con cerca de un 65%, superando ampliamente a los baby boomers. En Chile, la caída en el indicador de sentirse amado se concentra precisamente en generaciones mayores. De esta forma, en un contexto previo al 14 de febrero, los datos muestran una percepción afectiva mayoritariamente positiva en el país, aunque con señales de ajuste en la satisfacción emocional, fenómeno que se observa también en otras economías y segmentos demográficos del mundo.