En el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, Ricardo Salles, Arturo Storaker y Jaime Jelincic repasaron hitos de las últimas décadas y analizaron los principales desafíos que enfrenta actualmente la región. La necesidad de recuperar los acuerdos políticos transversales, establecer una hoja de ruta de largo plazo y generar una mayor articulación entre los distintos sectores de la sociedad fueron algunos de los principales planteamientos abordados esta mañana en el programa Buenos Días Región, de Polar Comunicaciones, donde participaron los exintendentes de Magallanes Ricardo Salles, Arturo Storaker y Jaime Jelincic. El encuentro permitió realizar una revisión de la evolución política y económica de la región, contrastando experiencias de administraciones anteriores con los desafíos que actualmente enfrenta Magallanes. Entre los temas abordados estuvieron la polarización política, la pérdida de espacios de diálogo, la planificación regional, la inversión pública y privada, el turismo, la agricultura, la acuicultura, el capital humano, la educación y la seguridad. Uno de los ejes centrales de la conversación fue la transformación de la política y la dificultad creciente para alcanzar acuerdos. Los tres exintendentes coincidieron, con distintos énfasis, en que la confrontación permanente y la búsqueda de resultados políticos inmediatos han desplazado la discusión respecto de proyectos de largo plazo para la región. En ese sentido, Arturo Storaker sostuvo que actualmente la polémica tiene un peso excesivo en el debate político, mientras que las discusiones de fondo respecto del futuro regional han quedado relegadas. A su juicio, Magallanes ha avanzado poco en determinados ámbitos durante las últimas décadas y requiere volver a generar acuerdos que permitan proyectar iniciativas más allá de los períodos electorales. Jaime Jelincic, por su parte, planteó que la denominada “política de trincheras” puede entregar réditos electorales, pero termina alejando a la actividad política de su objetivo principal: resolver los problemas de la ciudadanía. En esa línea, cuestionó la calidad de algunas decisiones legislativas y sostuvo que el país necesita recuperar una capacidad efectiva para construir acuerdos entre distintas visiones políticas. El exintendente puso además el foco en la situación regional, señalando que Magallanes no puede depender exclusivamente de la inversión pública y que resulta necesario generar una convergencia con el sector privado. A su juicio, la región requiere una estrategia que permita identificar sus principales oportunidades y transformarlas en proyectos concretos, especialmente considerando las particularidades de su mercado y su ubicación geográfica. El recuerdo de los grandes acuerdos regionales Durante el programa, los exintendentes también repasaron algunos de los principales hitos que, a su juicio, demostraron la capacidad de Magallanes para construir acuerdos amplios y ejercer influencia frente al nivel central. Entre ellos apareció con especial fuerza el movimiento generado en 2011 por el alza del precio del gas. Ricardo Salles destacó ese episodio como una de las expresiones más significativas de unidad regional de las últimas décadas, debido a que logró reunir a sectores políticos distintos en torno a una demanda común. La conversación también recordó el Proyecto Región, iniciativa que involucró a representantes de distintos sectores políticos, instituciones públicas, Fuerzas Armadas y organizaciones regionales. Los exintendentes destacaron que aquel proceso permitió establecer objetivos de largo plazo y generar compromisos que posteriormente se tradujeron en obras y políticas públicas. En ese contexto, se mencionaron avances como la reducción del déficit habitacional, proyectos hospitalarios y otras iniciativas de infraestructura que, según los participantes, fueron posibles gracias a una planificación que excedía los períodos de gobierno. Salles remarcó que uno de los principales aprendizajes de esas experiencias fue la capacidad de reunir a distintos sectores detrás de una visión común, aun cuando existieran diferencias políticas importantes. La discusión también abordó el desarrollo de la actividad antártica y el rol que tuvo Magallanes en impulsar tempranamente iniciativas vinculadas con este ámbito. Se recordó particularmente el proceso que permitió fortalecer la presencia institucional relacionada con la Antártica y trasladar capacidades científicas hacia la región. Falta de una hoja de ruta para Magallanes Otro de los puntos de coincidencia estuvo relacionado con la percepción de que actualmente no existe una estrategia regional suficientemente clara respecto de hacia dónde debe avanzar Magallanes. Los exintendentes señalaron que durante las últimas décadas se han sucedido distintas apuestas de desarrollo —turismo, construcción, energía, hidrógeno verde, actividad antártica, acuicultura y agricultura, entre otras—, pero sin que necesariamente exista una articulación que permita integrarlas en una estrategia común. Storaker planteó que la realidad regional se ha vuelto más compleja debido a la existencia de distintas prioridades territoriales entre Punta Arenas, Última Esperanza, Tierra del Fuego y la provincia Antártica. A ello se suma, según indicó, la existencia de diferentes autoridades con legitimidades electorales propias, lo que dificulta establecer una conducción común. En ese contexto surgió una de las preguntas centrales del panel: quién debe asumir el liderazgo para definir una dirección estratégica para Magallanes. Los exintendentes plantearon que, más allá de las competencias específicas de cada autoridad, resulta indispensable generar una instancia capaz de coordinar las distintas visiones y convertirlas en una planificación regional. Turismo, agricultura y acuicultura como oportunidades En materia económica, los exintendentes coincidieron en que Magallanes enfrenta un escenario complejo, especialmente para las pequeñas y medianas empresas, y plantearon la necesidad de adoptar medidas que permitan enfrentar las dificultades actuales mientras se desarrollan proyectos de mayor escala. Jelincic sostuvo que sectores como la agricultura, la acuicultura y el turismo podrían contribuir a una recuperación económica más rápida, pero advirtió que no basta con identificar estas actividades como prioritarias: se necesita una estrategia concreta, con metas de inversión, empleo y generación de recursos. También se abordó la necesidad de integrar los distintos productos turísticos de Magallanes y aprovechar de mejor manera el flujo de visitantes que llega a la Patagonia. En particular, se planteó que Torres del Paine no debería funcionar como un producto aislado, sino que debe vincularse con otros atractivos regionales como el Estrecho de Magallanes, Tierra del Fuego, la fauna, los paisajes australes y la oferta antártica. Otro de los desafíos mencionados fue la adaptación del turismo a las nuevas tecnologías. Jelincic destacó que la inteligencia artificial está modificando la manera en que los visitantes planifican sus viajes y que una parte importante de los emprendimientos turísticos regionales todavía carece de una presencia digital adecuada. Preocupación por las pymes y el empleo La situación económica de las pequeñas y medianas empresas también ocupó parte importante de la conversación. Los exintendentes coincidieron en que existe una dificultad inmediata que no puede quedar supeditada a los resultados de futuras reformas o grandes inversiones. Se planteó que el deterioro de las ventas, las dificultades de las empresas para mantenerse activas y la evolución del desempleo requieren respuestas de corto plazo, particularmente considerando las características de la economía regional. En ese punto, Salles sostuvo que las grandes inversiones pueden contribuir a modificar la tendencia económica, pero que existe una necesidad inmediata de proteger el empleo y evitar que aumente la informalidad. La discusión permitió además abordar el impacto que podría tener la reciente legislación orientada a incentivar la inversión privada, aunque los participantes señalaron que sus resultados deberán evaluarse con el tiempo. Capital humano y educación Otro de los temas abordados fue la brecha entre la formación disponible y las necesidades concretas del mercado laboral regional. Los exintendentes cuestionaron que parte de la oferta educativa y de capacitación no necesariamente responde a las áreas que actualmente requieren trabajadores, mencionando rubros como mantenimiento industrial, construcción, turismo, acuicultura, actividad marítima y otras especialidades técnicas. En ese sentido, plantearon que la planificación educativa debería estar directamente vinculada con la estrategia de desarrollo regional. La formación de trabajadores, según señalaron, debe anticiparse a las inversiones que se proyectan y no reaccionar únicamente cuando los proyectos ya están en ejecución. También se puso sobre la mesa el impacto de la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías en la educación, junto con la necesidad de preparar a las nuevas generaciones para un mercado laboral que está experimentando cambios acelerados. Salles agregó además la importancia de fortalecer el conocimiento de la historia regional y la identidad de Magallanes, considerando que el patrimonio histórico, cultural y humano también constituye un activo para el desarrollo de la región. Seguridad: preocupación por el avance del narcotráfico La seguridad fue otro de los temas tratados durante el panel, especialmente a propósito de la comisión del Senado que se encuentra desarrollando actividades en Magallanes. Los exintendentes reconocieron que la región continúa presentando indicadores de criminalidad inferiores a los de otras zonas del país, pero advirtieron que eso no significa que exista espacio para la tranquilidad o la falta de prevención. El aumento de los decomisos de drogas fue señalado como una señal que debe ser observada con atención. Los participantes plantearon que Magallanes, debido a sus niveles de ingreso, ubicación geográfica y conexiones territoriales, puede transformarse en un mercado atractivo para organizaciones dedicadas al narcotráfico. También se abordó la necesidad de fortalecer las capacidades policiales, aumentar las dotaciones y evitar que la región pierda funcionarios formados localmente que posteriormente son destinados a otras zonas del país. En paralelo, se mencionó la preocupación por la percepción de inseguridad, particularmente cuando determinados delitos comienzan a ocurrir en espacios públicos que históricamente eran considerados seguros. Para los exintendentes, el desafío no consiste únicamente en responder ante delitos ya cometidos, sino también en anticiparse al fortalecimiento de redes de narcotráfico y evitar que Magallanes se convierta en un punto de distribución de organizaciones criminales de mayor escala. Recuperar la capacidad de proyectar la región Hacia el cierre del panel, la conversación volvió al punto que atravesó gran parte del encuentro: la necesidad de recuperar una visión compartida para Magallanes. Las exautoridades destacaron que varias de las iniciativas que hoy forman parte de la realidad regional tuvieron su origen en decisiones tomadas décadas atrás, cuando existía una mirada de largo plazo y capacidad para reunir a sectores con posiciones políticas diferentes. En ese sentido, el desafío actual, según plantearon, consiste en volver a generar confianza entre quienes participan de la discusión pública y construir una agenda que permita definir qué tipo de región se quiere proyectar durante las próximas décadas. La conversación entre Ricardo Salles, Arturo Storaker y Jaime Jelincic permitió así poner en perspectiva los avances alcanzados por Magallanes, pero también advertir sobre la necesidad de recuperar planificación, coordinación y acuerdos políticos que permitan enfrentar desafíos como el bajo dinamismo económico, el empleo, la formación de capital humano, la seguridad y el desarrollo de nuevas actividades productivas.
El Presidente de la República, José Antonio Kast, en compañía del biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, anunció en Copiapó, el envío al Congreso de un proyecto de ley que simplifica el sistema de postulación y pago de patente minera rebajada para concesiones de explotación, con el propósito de brindar mayor certeza y facilitar la inversión y el desarrollo de la pequeña y mediana minería nacional. La medida, ampliamente esperada por el sector, propone modificaciones al sistema de amparo establecido en el Código de Minería, buscando hacer más simple el sistema mediante la eliminación del aumento progresivo de las patentes y los requisitos de 500 hectáreas, parentescos y tipos societarios para la pequeña minería; además de incorporar una nueva causal de rebaja por exploración minera para que el minero no tenga que postular todos los años a la rebaja, entre otros aspectos considerados en el proyecto de ley. “Como gobierno, tenemos la convicción de lo importante que es para Chile avanzar en certezas. Y este proyecto facilita el trabajo, se eliminan requisitos, exigencias, se suspenden los cobros progresivos. Nosotros necesitamos que haya muchos propietarios en Chile. Muchas personas que puedan proyectarse, pero también que se pongan pantalones largos. Eso es muy relevante”, afirmó el Mandatario. Para el ministro de Minería, Daniel Mas, el proyecto “es un acto de justicia y de realismo. Sus ejes son claros: Primero, facilitamos el acceso a la patente rebajada. Vamos a eliminar los requisitos burocráticos de parentesco y tipos societarios que impedían a muchos pequeños mineros acceder a este beneficio. Segundo, eliminamos la patente progresiva para quienes no han podido desarrollar actividad. Y como tercer punto, ampliamos los beneficios. No sólo el concesionario podrá postular, sino también arrendatarios y quienes exploten legítimamente la mina”. Respecto del proyecto, el seremi de Minería de Magallanes, Oscar Basualdo, destacó que este tipo de iniciativas representan una oportunidad para acercar la institucionalidad minera a los territorios y facilitar que pequeños productores y titulares de concesiones puedan avanzar con reglas más simples y claras. “Esta propuesta legislativa contribuye a mejorar la situación de los pequeños mineros porque elimina el parentesco que les era exigido para una patente rebajada, saca el límite de las 500 hectáreas y los tipos societarios que les eran requeridos, lo que da más certeza al momento de postular a estas patentes rebajadas. También, establece nuevas causales, amplía las existentes y elimina la escala progresiva de cobro de patentes”, destacó. El amparo minero ha sido una de las piedras angulares sobre las cuales se construyó el régimen jurídico que permitió el desarrollo y dinamismo de la industria minera durante los últimos cuarenta años. Una vez materializados los ajustes del proyecto, la actividad minera dispondrá de reglas más claras y un régimen general de patente más beneficioso, con causales de rebaja bien delimitadas, alineando el sistema de concesiones con los objetivos de desarrollo minero del país.
Con la instalación del nuevo gobierno encabezado por José Antonio Kast este 11 de marzo de 2026, diversas autoridades que integrarán el gabinete y las subsecretarías mantienen vínculos de distinto tipo con la Región de Magallanes y Antártica Chilena. En algunos casos se trata de experiencia directa en la región, mientras que en otros los nexos se relacionan con áreas estratégicas para el territorio, como la salud pública, la investigación antártica, la energía, la pesca, el turismo o la defensa. A continuación, un repaso por los principales nombres que presentan alguna conexión con el extremo sur del país. JULIO MONTT: EXPERIENCIA DIRECTA EN EL HOSPITAL REGIONAL El médico pediatra Julio Montt, quien asumirá como subsecretario de Redes Asistenciales, posee uno de los vínculos más directos con Magallanes. En su trayectoria se desempeñó como director del Hospital Regional de Punta Arenas, hoy Hospital Clínico de Magallanes, el principal centro asistencial de alta complejidad de la región, entre 1990 y 1992. Allí mismo, como médico aplicó por primera vez a un niño ventilación mecánica en la región. Su experiencia en el sistema hospitalario del extremo sur resulta particularmente relevante considerando que la Subsecretaría de Redes Asistenciales tiene a su cargo la coordinación de hospitales y servicios de salud a nivel nacional. Haber trabajado en una región extrema le otorga conocimiento sobre desafíos estructurales del sistema sanitario en territorios aislados, como la disponibilidad de especialistas, la conectividad sanitaria y la gestión de redes asistenciales en zonas alejadas de los grandes centros urbanos. MAY CHOMALÍ: SALUD DIGITAL Y COLABORACIÓN CON MAGALLANES La futura ministra de Salud, May Chomalí, mantiene un vínculo más reciente con la región a través de iniciativas vinculadas a la transformación digital del sistema sanitario. En 2025, desde el Centro Nacional en Sistemas de Información en Salud (CENS), participó en un convenio con el Servicio de Salud Magallanes orientado a fortalecer la interoperabilidad de fichas clínicas, avanzar en salud digital y mejorar la gestión de listas de espera. Este tipo de iniciativas ha sido visto como una herramienta relevante para territorios con dispersión geográfica y condiciones climáticas complejas, donde la telemedicina y la digitalización pueden contribuir a mejorar el acceso a la atención de salud. VÍNCULOS INDIRECTOS CLAROS Y DOCUMENTADOS Entre las autoridades con conexiones indirectas con la región destaca Patricio Torres, futuro subsecretario de Relaciones Exteriores. Su relación con Magallanes se vincula principalmente con la agenda antártica, participando en actividades relacionadas con el sistema del Tratado Antártico y con el trabajo científico desarrollado desde Punta Arenas. Otro caso es el de Emilio de la Cerda, futuro subsecretario de Patrimonio Cultural, quien ha participado en procesos vinculados al desarrollo de infraestructura cultural y patrimonial en la región, incluyendo instancias relacionadas con el proyecto del Archivo y Biblioteca Regional de Magallanes. También aparece Rafael Araos, quien asumirá la Subsecretaría de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación. Durante la pandemia visitó la región como asesor del Ministerio de Salud en evaluaciones sanitarias, manteniendo presencia en la zona en un contexto crítico para el sistema hospitalario regional. En el ámbito estratégico, el futuro subsecretario de Defensa, Rodrigo Álvarez Aguirre, ha participado en instancias vinculadas al Consejo de Política Antártica, donde se aborda el rol de Magallanes como puerta de entrada al continente blanco. VÍNCULOS SECTORIALES RELEVANTES PARA LA REGIÓN Existen además autoridades cuya relación con Magallanes se explica principalmente por el impacto de sus áreas de gestión en la región. Entre ellas se encuentra Hugo Briones, futuro subsecretario de Energía, cuya cartera tendrá incidencia directa en el desarrollo del hidrógeno verde, industria que proyecta a Magallanes como uno de los polos energéticos del país. En la misma línea aparece Javier Peró, quien asumirá la Subsecretaría de Bienes Nacionales. Esta repartición es clave en la administración de terrenos fiscales destinados a proyectos energéticos, un tema relevante para el desarrollo industrial de la región. Por su parte, Osvaldo Urrutia, futuro subsecretario de Pesca y Acuicultura, tendrá incidencia en la regulación de un sector productivo presente en el sur austral, particularmente en el ámbito de la salmonicultura. También figura María Paz Lagos, designada subsecretaria de Turismo, área donde destinos como Torres del Paine constituyen uno de los principales referentes del turismo chileno a nivel internacional. ERICKA FARÍAS: REPRESENTACIÓN DIRECTA DEL GOBIERNO EN MAGALLANES El vínculo más directo con la región dentro de las designaciones corresponde a Ericka Farías, quien asumirá como delegada presidencial regional de Magallanes y Antártica Chilena. La abogada desarrolló parte de su trayectoria profesional en la región y ha ocupado cargos en la administración pública local, entre ellos funciones en el ámbito municipal y en la Delegación Presidencial Provincial de Última Esperanza. Su rol será representar al gobierno central en el territorio y coordinar la acción del Ejecutivo en una región estratégica por su proyección antártica, desarrollo energético y relevancia geopolítica. El nuevo equipo de gobierno que asumirá en marzo no presenta una presencia amplia de autoridades con origen directo en Magallanes, pero sí incluye figuras cuya gestión se relaciona con sectores estratégicos para la región. Salud, investigación antártica, energía, pesca, turismo y defensa aparecen como áreas donde las decisiones del nivel central tendrán impacto directo en el desarrollo del extremo sur del país. Más que una representación territorial amplia en el gabinete, lo que se observa es la presencia de autoridades cuyas carteras están estrechamente vinculadas con desafíos clave para Magallanes y su proyección futura.
En el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, Ricardo Salles, Arturo Storaker y Jaime Jelincic repasaron hitos de las últimas décadas y analizaron los principales desafíos que enfrenta actualmente la región. La necesidad de recuperar los acuerdos políticos transversales, establecer una hoja de ruta de largo plazo y generar una mayor articulación entre los distintos sectores de la sociedad fueron algunos de los principales planteamientos abordados esta mañana en el programa Buenos Días Región, de Polar Comunicaciones, donde participaron los exintendentes de Magallanes Ricardo Salles, Arturo Storaker y Jaime Jelincic. El encuentro permitió realizar una revisión de la evolución política y económica de la región, contrastando experiencias de administraciones anteriores con los desafíos que actualmente enfrenta Magallanes. Entre los temas abordados estuvieron la polarización política, la pérdida de espacios de diálogo, la planificación regional, la inversión pública y privada, el turismo, la agricultura, la acuicultura, el capital humano, la educación y la seguridad. Uno de los ejes centrales de la conversación fue la transformación de la política y la dificultad creciente para alcanzar acuerdos. Los tres exintendentes coincidieron, con distintos énfasis, en que la confrontación permanente y la búsqueda de resultados políticos inmediatos han desplazado la discusión respecto de proyectos de largo plazo para la región. En ese sentido, Arturo Storaker sostuvo que actualmente la polémica tiene un peso excesivo en el debate político, mientras que las discusiones de fondo respecto del futuro regional han quedado relegadas. A su juicio, Magallanes ha avanzado poco en determinados ámbitos durante las últimas décadas y requiere volver a generar acuerdos que permitan proyectar iniciativas más allá de los períodos electorales. Jaime Jelincic, por su parte, planteó que la denominada “política de trincheras” puede entregar réditos electorales, pero termina alejando a la actividad política de su objetivo principal: resolver los problemas de la ciudadanía. En esa línea, cuestionó la calidad de algunas decisiones legislativas y sostuvo que el país necesita recuperar una capacidad efectiva para construir acuerdos entre distintas visiones políticas. El exintendente puso además el foco en la situación regional, señalando que Magallanes no puede depender exclusivamente de la inversión pública y que resulta necesario generar una convergencia con el sector privado. A su juicio, la región requiere una estrategia que permita identificar sus principales oportunidades y transformarlas en proyectos concretos, especialmente considerando las particularidades de su mercado y su ubicación geográfica. El recuerdo de los grandes acuerdos regionales Durante el programa, los exintendentes también repasaron algunos de los principales hitos que, a su juicio, demostraron la capacidad de Magallanes para construir acuerdos amplios y ejercer influencia frente al nivel central. Entre ellos apareció con especial fuerza el movimiento generado en 2011 por el alza del precio del gas. Ricardo Salles destacó ese episodio como una de las expresiones más significativas de unidad regional de las últimas décadas, debido a que logró reunir a sectores políticos distintos en torno a una demanda común. La conversación también recordó el Proyecto Región, iniciativa que involucró a representantes de distintos sectores políticos, instituciones públicas, Fuerzas Armadas y organizaciones regionales. Los exintendentes destacaron que aquel proceso permitió establecer objetivos de largo plazo y generar compromisos que posteriormente se tradujeron en obras y políticas públicas. En ese contexto, se mencionaron avances como la reducción del déficit habitacional, proyectos hospitalarios y otras iniciativas de infraestructura que, según los participantes, fueron posibles gracias a una planificación que excedía los períodos de gobierno. Salles remarcó que uno de los principales aprendizajes de esas experiencias fue la capacidad de reunir a distintos sectores detrás de una visión común, aun cuando existieran diferencias políticas importantes. La discusión también abordó el desarrollo de la actividad antártica y el rol que tuvo Magallanes en impulsar tempranamente iniciativas vinculadas con este ámbito. Se recordó particularmente el proceso que permitió fortalecer la presencia institucional relacionada con la Antártica y trasladar capacidades científicas hacia la región. Falta de una hoja de ruta para Magallanes Otro de los puntos de coincidencia estuvo relacionado con la percepción de que actualmente no existe una estrategia regional suficientemente clara respecto de hacia dónde debe avanzar Magallanes. Los exintendentes señalaron que durante las últimas décadas se han sucedido distintas apuestas de desarrollo —turismo, construcción, energía, hidrógeno verde, actividad antártica, acuicultura y agricultura, entre otras—, pero sin que necesariamente exista una articulación que permita integrarlas en una estrategia común. Storaker planteó que la realidad regional se ha vuelto más compleja debido a la existencia de distintas prioridades territoriales entre Punta Arenas, Última Esperanza, Tierra del Fuego y la provincia Antártica. A ello se suma, según indicó, la existencia de diferentes autoridades con legitimidades electorales propias, lo que dificulta establecer una conducción común. En ese contexto surgió una de las preguntas centrales del panel: quién debe asumir el liderazgo para definir una dirección estratégica para Magallanes. Los exintendentes plantearon que, más allá de las competencias específicas de cada autoridad, resulta indispensable generar una instancia capaz de coordinar las distintas visiones y convertirlas en una planificación regional. Turismo, agricultura y acuicultura como oportunidades En materia económica, los exintendentes coincidieron en que Magallanes enfrenta un escenario complejo, especialmente para las pequeñas y medianas empresas, y plantearon la necesidad de adoptar medidas que permitan enfrentar las dificultades actuales mientras se desarrollan proyectos de mayor escala. Jelincic sostuvo que sectores como la agricultura, la acuicultura y el turismo podrían contribuir a una recuperación económica más rápida, pero advirtió que no basta con identificar estas actividades como prioritarias: se necesita una estrategia concreta, con metas de inversión, empleo y generación de recursos. También se abordó la necesidad de integrar los distintos productos turísticos de Magallanes y aprovechar de mejor manera el flujo de visitantes que llega a la Patagonia. En particular, se planteó que Torres del Paine no debería funcionar como un producto aislado, sino que debe vincularse con otros atractivos regionales como el Estrecho de Magallanes, Tierra del Fuego, la fauna, los paisajes australes y la oferta antártica. Otro de los desafíos mencionados fue la adaptación del turismo a las nuevas tecnologías. Jelincic destacó que la inteligencia artificial está modificando la manera en que los visitantes planifican sus viajes y que una parte importante de los emprendimientos turísticos regionales todavía carece de una presencia digital adecuada. Preocupación por las pymes y el empleo La situación económica de las pequeñas y medianas empresas también ocupó parte importante de la conversación. Los exintendentes coincidieron en que existe una dificultad inmediata que no puede quedar supeditada a los resultados de futuras reformas o grandes inversiones. Se planteó que el deterioro de las ventas, las dificultades de las empresas para mantenerse activas y la evolución del desempleo requieren respuestas de corto plazo, particularmente considerando las características de la economía regional. En ese punto, Salles sostuvo que las grandes inversiones pueden contribuir a modificar la tendencia económica, pero que existe una necesidad inmediata de proteger el empleo y evitar que aumente la informalidad. La discusión permitió además abordar el impacto que podría tener la reciente legislación orientada a incentivar la inversión privada, aunque los participantes señalaron que sus resultados deberán evaluarse con el tiempo. Capital humano y educación Otro de los temas abordados fue la brecha entre la formación disponible y las necesidades concretas del mercado laboral regional. Los exintendentes cuestionaron que parte de la oferta educativa y de capacitación no necesariamente responde a las áreas que actualmente requieren trabajadores, mencionando rubros como mantenimiento industrial, construcción, turismo, acuicultura, actividad marítima y otras especialidades técnicas. En ese sentido, plantearon que la planificación educativa debería estar directamente vinculada con la estrategia de desarrollo regional. La formación de trabajadores, según señalaron, debe anticiparse a las inversiones que se proyectan y no reaccionar únicamente cuando los proyectos ya están en ejecución. También se puso sobre la mesa el impacto de la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías en la educación, junto con la necesidad de preparar a las nuevas generaciones para un mercado laboral que está experimentando cambios acelerados. Salles agregó además la importancia de fortalecer el conocimiento de la historia regional y la identidad de Magallanes, considerando que el patrimonio histórico, cultural y humano también constituye un activo para el desarrollo de la región. Seguridad: preocupación por el avance del narcotráfico La seguridad fue otro de los temas tratados durante el panel, especialmente a propósito de la comisión del Senado que se encuentra desarrollando actividades en Magallanes. Los exintendentes reconocieron que la región continúa presentando indicadores de criminalidad inferiores a los de otras zonas del país, pero advirtieron que eso no significa que exista espacio para la tranquilidad o la falta de prevención. El aumento de los decomisos de drogas fue señalado como una señal que debe ser observada con atención. Los participantes plantearon que Magallanes, debido a sus niveles de ingreso, ubicación geográfica y conexiones territoriales, puede transformarse en un mercado atractivo para organizaciones dedicadas al narcotráfico. También se abordó la necesidad de fortalecer las capacidades policiales, aumentar las dotaciones y evitar que la región pierda funcionarios formados localmente que posteriormente son destinados a otras zonas del país. En paralelo, se mencionó la preocupación por la percepción de inseguridad, particularmente cuando determinados delitos comienzan a ocurrir en espacios públicos que históricamente eran considerados seguros. Para los exintendentes, el desafío no consiste únicamente en responder ante delitos ya cometidos, sino también en anticiparse al fortalecimiento de redes de narcotráfico y evitar que Magallanes se convierta en un punto de distribución de organizaciones criminales de mayor escala. Recuperar la capacidad de proyectar la región Hacia el cierre del panel, la conversación volvió al punto que atravesó gran parte del encuentro: la necesidad de recuperar una visión compartida para Magallanes. Las exautoridades destacaron que varias de las iniciativas que hoy forman parte de la realidad regional tuvieron su origen en decisiones tomadas décadas atrás, cuando existía una mirada de largo plazo y capacidad para reunir a sectores con posiciones políticas diferentes. En ese sentido, el desafío actual, según plantearon, consiste en volver a generar confianza entre quienes participan de la discusión pública y construir una agenda que permita definir qué tipo de región se quiere proyectar durante las próximas décadas. La conversación entre Ricardo Salles, Arturo Storaker y Jaime Jelincic permitió así poner en perspectiva los avances alcanzados por Magallanes, pero también advertir sobre la necesidad de recuperar planificación, coordinación y acuerdos políticos que permitan enfrentar desafíos como el bajo dinamismo económico, el empleo, la formación de capital humano, la seguridad y el desarrollo de nuevas actividades productivas.
El Presidente de la República, José Antonio Kast, en compañía del biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, anunció en Copiapó, el envío al Congreso de un proyecto de ley que simplifica el sistema de postulación y pago de patente minera rebajada para concesiones de explotación, con el propósito de brindar mayor certeza y facilitar la inversión y el desarrollo de la pequeña y mediana minería nacional. La medida, ampliamente esperada por el sector, propone modificaciones al sistema de amparo establecido en el Código de Minería, buscando hacer más simple el sistema mediante la eliminación del aumento progresivo de las patentes y los requisitos de 500 hectáreas, parentescos y tipos societarios para la pequeña minería; además de incorporar una nueva causal de rebaja por exploración minera para que el minero no tenga que postular todos los años a la rebaja, entre otros aspectos considerados en el proyecto de ley. “Como gobierno, tenemos la convicción de lo importante que es para Chile avanzar en certezas. Y este proyecto facilita el trabajo, se eliminan requisitos, exigencias, se suspenden los cobros progresivos. Nosotros necesitamos que haya muchos propietarios en Chile. Muchas personas que puedan proyectarse, pero también que se pongan pantalones largos. Eso es muy relevante”, afirmó el Mandatario. Para el ministro de Minería, Daniel Mas, el proyecto “es un acto de justicia y de realismo. Sus ejes son claros: Primero, facilitamos el acceso a la patente rebajada. Vamos a eliminar los requisitos burocráticos de parentesco y tipos societarios que impedían a muchos pequeños mineros acceder a este beneficio. Segundo, eliminamos la patente progresiva para quienes no han podido desarrollar actividad. Y como tercer punto, ampliamos los beneficios. No sólo el concesionario podrá postular, sino también arrendatarios y quienes exploten legítimamente la mina”. Respecto del proyecto, el seremi de Minería de Magallanes, Oscar Basualdo, destacó que este tipo de iniciativas representan una oportunidad para acercar la institucionalidad minera a los territorios y facilitar que pequeños productores y titulares de concesiones puedan avanzar con reglas más simples y claras. “Esta propuesta legislativa contribuye a mejorar la situación de los pequeños mineros porque elimina el parentesco que les era exigido para una patente rebajada, saca el límite de las 500 hectáreas y los tipos societarios que les eran requeridos, lo que da más certeza al momento de postular a estas patentes rebajadas. También, establece nuevas causales, amplía las existentes y elimina la escala progresiva de cobro de patentes”, destacó. El amparo minero ha sido una de las piedras angulares sobre las cuales se construyó el régimen jurídico que permitió el desarrollo y dinamismo de la industria minera durante los últimos cuarenta años. Una vez materializados los ajustes del proyecto, la actividad minera dispondrá de reglas más claras y un régimen general de patente más beneficioso, con causales de rebaja bien delimitadas, alineando el sistema de concesiones con los objetivos de desarrollo minero del país.
Con la instalación del nuevo gobierno encabezado por José Antonio Kast este 11 de marzo de 2026, diversas autoridades que integrarán el gabinete y las subsecretarías mantienen vínculos de distinto tipo con la Región de Magallanes y Antártica Chilena. En algunos casos se trata de experiencia directa en la región, mientras que en otros los nexos se relacionan con áreas estratégicas para el territorio, como la salud pública, la investigación antártica, la energía, la pesca, el turismo o la defensa. A continuación, un repaso por los principales nombres que presentan alguna conexión con el extremo sur del país. JULIO MONTT: EXPERIENCIA DIRECTA EN EL HOSPITAL REGIONAL El médico pediatra Julio Montt, quien asumirá como subsecretario de Redes Asistenciales, posee uno de los vínculos más directos con Magallanes. En su trayectoria se desempeñó como director del Hospital Regional de Punta Arenas, hoy Hospital Clínico de Magallanes, el principal centro asistencial de alta complejidad de la región, entre 1990 y 1992. Allí mismo, como médico aplicó por primera vez a un niño ventilación mecánica en la región. Su experiencia en el sistema hospitalario del extremo sur resulta particularmente relevante considerando que la Subsecretaría de Redes Asistenciales tiene a su cargo la coordinación de hospitales y servicios de salud a nivel nacional. Haber trabajado en una región extrema le otorga conocimiento sobre desafíos estructurales del sistema sanitario en territorios aislados, como la disponibilidad de especialistas, la conectividad sanitaria y la gestión de redes asistenciales en zonas alejadas de los grandes centros urbanos. MAY CHOMALÍ: SALUD DIGITAL Y COLABORACIÓN CON MAGALLANES La futura ministra de Salud, May Chomalí, mantiene un vínculo más reciente con la región a través de iniciativas vinculadas a la transformación digital del sistema sanitario. En 2025, desde el Centro Nacional en Sistemas de Información en Salud (CENS), participó en un convenio con el Servicio de Salud Magallanes orientado a fortalecer la interoperabilidad de fichas clínicas, avanzar en salud digital y mejorar la gestión de listas de espera. Este tipo de iniciativas ha sido visto como una herramienta relevante para territorios con dispersión geográfica y condiciones climáticas complejas, donde la telemedicina y la digitalización pueden contribuir a mejorar el acceso a la atención de salud. VÍNCULOS INDIRECTOS CLAROS Y DOCUMENTADOS Entre las autoridades con conexiones indirectas con la región destaca Patricio Torres, futuro subsecretario de Relaciones Exteriores. Su relación con Magallanes se vincula principalmente con la agenda antártica, participando en actividades relacionadas con el sistema del Tratado Antártico y con el trabajo científico desarrollado desde Punta Arenas. Otro caso es el de Emilio de la Cerda, futuro subsecretario de Patrimonio Cultural, quien ha participado en procesos vinculados al desarrollo de infraestructura cultural y patrimonial en la región, incluyendo instancias relacionadas con el proyecto del Archivo y Biblioteca Regional de Magallanes. También aparece Rafael Araos, quien asumirá la Subsecretaría de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación. Durante la pandemia visitó la región como asesor del Ministerio de Salud en evaluaciones sanitarias, manteniendo presencia en la zona en un contexto crítico para el sistema hospitalario regional. En el ámbito estratégico, el futuro subsecretario de Defensa, Rodrigo Álvarez Aguirre, ha participado en instancias vinculadas al Consejo de Política Antártica, donde se aborda el rol de Magallanes como puerta de entrada al continente blanco. VÍNCULOS SECTORIALES RELEVANTES PARA LA REGIÓN Existen además autoridades cuya relación con Magallanes se explica principalmente por el impacto de sus áreas de gestión en la región. Entre ellas se encuentra Hugo Briones, futuro subsecretario de Energía, cuya cartera tendrá incidencia directa en el desarrollo del hidrógeno verde, industria que proyecta a Magallanes como uno de los polos energéticos del país. En la misma línea aparece Javier Peró, quien asumirá la Subsecretaría de Bienes Nacionales. Esta repartición es clave en la administración de terrenos fiscales destinados a proyectos energéticos, un tema relevante para el desarrollo industrial de la región. Por su parte, Osvaldo Urrutia, futuro subsecretario de Pesca y Acuicultura, tendrá incidencia en la regulación de un sector productivo presente en el sur austral, particularmente en el ámbito de la salmonicultura. También figura María Paz Lagos, designada subsecretaria de Turismo, área donde destinos como Torres del Paine constituyen uno de los principales referentes del turismo chileno a nivel internacional. ERICKA FARÍAS: REPRESENTACIÓN DIRECTA DEL GOBIERNO EN MAGALLANES El vínculo más directo con la región dentro de las designaciones corresponde a Ericka Farías, quien asumirá como delegada presidencial regional de Magallanes y Antártica Chilena. La abogada desarrolló parte de su trayectoria profesional en la región y ha ocupado cargos en la administración pública local, entre ellos funciones en el ámbito municipal y en la Delegación Presidencial Provincial de Última Esperanza. Su rol será representar al gobierno central en el territorio y coordinar la acción del Ejecutivo en una región estratégica por su proyección antártica, desarrollo energético y relevancia geopolítica. El nuevo equipo de gobierno que asumirá en marzo no presenta una presencia amplia de autoridades con origen directo en Magallanes, pero sí incluye figuras cuya gestión se relaciona con sectores estratégicos para la región. Salud, investigación antártica, energía, pesca, turismo y defensa aparecen como áreas donde las decisiones del nivel central tendrán impacto directo en el desarrollo del extremo sur del país. Más que una representación territorial amplia en el gabinete, lo que se observa es la presencia de autoridades cuyas carteras están estrechamente vinculadas con desafíos clave para Magallanes y su proyección futura.