El Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) de la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena recomendó aprobar el Estudio de Impacto Ambiental del “Proyecto integral para la producción y exportación de amoníaco verde – HNH ENERGY”, según el Informe Consolidado de Evaluación emitido este martes. La iniciativa contempla una inversión de US$ 11.000 millones y una vida útil de 50 años. El desarrollo considera la construcción de una planta de procesos para producir amoníaco a partir de hidrógeno verde y una planta desaladora de agua de mar que abastecerá tanto la producción de hidrógeno como el funcionamiento del resto de las instalaciones. Asimimo, un parque eólico de 194 aerogeneradores con capacidad de 1,4 gigawatts para suministrar la energía eléctrica requerida, y un puerto con instalaciones para almacenar y exportar el amoníaco por vía marítima, además de recibir las piezas y partes del proyecto. Casi 7.000 empleos entre construcción, operación y cierre En materia de empleo, el informe consigna un máximo de 3.998 trabajadores durante la fase de construcción, 1.777 en la fase de operación y 1.110 en la etapa de cierre, lo que totaliza 6.885 personas a lo largo de las tres fases. Para alojar a quienes requieran permanencia en la zona, el proyecto contempla la habilitación de dos campamentos, identificados en el expediente como campamento 1.000 y campamento 3.000. El cierre del proyecto está previsto para iniciarse durante el primer semestre de 2083 y concluir en el segundo semestre de 2084, con la restauración de geoformas como última acción. Las municipalidades de Punta Arenas, San Gregorio y Laguna Blanca figuran entre los organismos convocados a pronunciarse sobre el informe. Por su envergadura y sus componentes, la iniciativa ingresó al sistema bajo múltiples tipologías de evaluación, entre ellas líneas de transmisión eléctrica de alto voltaje, subestaciones, centrales generadoras de energía superiores a 3 megawatts, terminales marítimos, emisarios submarinos, instalaciones fabriles sobre 2.000 KVA y proyectos de extracción de áridos. Durante la tramitación, el titular incorporó una serie de compromisos ambientales voluntarios recogidos en el informe, entre los que figuran la construcción de miradores interpretativos sobre el paisaje denominados Aikes y la gestión activa del patrimonio cultural de la Zona Típica Estancia San Gregorio con monitoreo de vibraciones sobre sus edificaciones. A eso se suma un plan de gestión vial, la promoción de la contratación de mano de obra local, un programa de buenas prácticas sociolaborales y el seguimiento de avifauna mediante monitoreo de carcasas en el entorno de los aerogeneradores. SEA valora que el titular subsanó los errores planteados durante la evaluación El SEA fundamentó su recomendación en que el titular subsanó los errores, omisiones e inexactitudes planteados durante la evaluación, que el proyecto cumple con la normativa ambiental aplicable, con los requisitos de los permisos ambientales sectoriales, que se hace cargo de los efectos, características y circunstancias del artículo 11 de la Ley N°19.300 que dieron origen a la necesidad de evaluar un Estudio de Impacto Ambiental. El informe del SEA también establece que el proyecto se desarrollará por etapas, y que una segunda fase, correspondiente a un parque eólico adicional de aproximadamente 2,1 gigawatts, será evaluada ambientalmente en su oportunidad como un proyecto futuro, con el objetivo de entregar energía complementaria para que la planta opere a su máxima capacidad de producción. El plazo para que los organismos con competencia ambiental visen el Informe Consolidado de Evaluación vence el 24 de agosto, según el oficio remitido por el SEA. Entre los servicios que ya se pronunciaron figura el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) de Magallanes, que informó no tener observaciones. Fuente: cnnchile.com
Una ampliación de su mirada desde el desarrollo del hidrógeno verde hacia una estrategia más integral de transición energética proyecta para Magallanes el Programa Transforma H2V, iniciativa que busca mantener al hidrógeno verde como uno de sus ejes principales, pero incorporando nuevas alternativas y sectores productivos. Así lo explicó esta mañana en el programa Aquí hidrógeno verde de Polar Comunicaciones el gerente del Programa Transforma H2V Magallanes, Alexis Paredes, quien sostuvo que la región reúne condiciones particularmente favorables para avanzar hacia una mayor autonomía energética, en un contexto internacional donde la seguridad y diversificación del suministro han adquirido una importancia creciente. “Magallanes tiene los vientos, tiene el territorio, tiene el capital humano para poder generar esta autonomía energética que en realidad las naciones están buscando y que nosotros como región también la necesitamos. En realidad somos una de las regiones que está desconectada, por así decirlo, de la materia nacional”, señaló. En esa línea, Paredes explicó que la discusión ya no se limita exclusivamente al hidrógeno verde, sino que incorpora un conjunto más amplio de tecnologías y aplicaciones energéticas que podrían generar nuevas oportunidades para el territorio. “El programa lo que busca también es esta transición hacia esa búsqueda, manteniendo justamente el hidrógeno verde como eje central, pero también aperturándonos a nuevas iniciativas. Tema de la electromovilidad, el tema del combustible sintético, el tema del amoníaco, el uso también de la revalorización de combustible a base de desechos orgánicos”, detalló. A juicio del gerente del programa, estas posibilidades convierten a Magallanes en un espacio con características especiales para probar y desarrollar soluciones asociadas a la transición energética. “Magallanes tiene este laboratorio natural de innovación y el desafío es aprovecharlo”, afirmó. De hidrógeno verde a transición energética Paredes explicó que el escenario internacional ha experimentado cambios en los últimos años, particularmente respecto del ritmo de desarrollo de los grandes proyectos de hidrógeno verde. Sin embargo, enfatizó que esto no significa abandonar la trayectoria iniciada, sino ampliar la perspectiva para incorporar otras fuentes, tecnologías y aplicaciones. “Sabemos que están ahí justamente estos grandes proyectos, pero también hay iniciativas que se siguen acelerando, el uso y demanda interna también es un factor que estamos considerando desde el cambio en la actualización de la hoja de ruta”, indicó. En este contexto, sostuvo que el objetivo es avanzar hacia una reorientación del programa. “Como programa buscamos esta transición desde un programa de hidrógeno verde a quizás un programa de transición energética. Porque esa es lo que se está comentando hoy día a nivel global”, planteó. La propuesta, explicó, todavía debe atravesar un proceso de formulación y búsqueda de financiamiento. No obstante, las conversaciones desarrolladas con distintos actores han permitido identificar nuevas áreas donde el potencial energético regional puede conectarse con otras actividades económicas. “Tenemos que aprovechar esta ventana, tenemos que aprovechar nuestras condiciones y también tenemos que enfocarnos en ampliar la mirada no solamente a otro energético, sino que también a otros sectores productivos donde se pueden encadenar”, sostuvo Paredes. Entre estos sectores mencionó la electromovilidad, transporte, turismo, navegación y logística, áreas en las que la incorporación de nuevas tecnologías energéticas podría generar aplicaciones concretas. Como ejemplo, comentó que actualmente existe una conversación con una empresa que desarrolla un prototipo de vehículo eléctrico al que se incorporarían baterías de hidrógeno, tecnología que permitiría aumentar significativamente su autonomía y que podría tener aplicaciones tanto en transporte de pasajeros como de carga. Asimismo, destacó las posibilidades de los combustibles sintéticos para avanzar en procesos de descarbonización vinculados a la navegación hacia la Antártica, considerando las características geográficas y económicas de la región. “Hay todo un ecosistema en realidad que buscamos cómo Transforma ir transicionando hasta estos nuevos sectores y, como te dije antes, manteniendo el hidrógeno verde como un eje central, pero aperturándonos también a otros energéticos”, explicó. Un eventual hub energético para Magallanes Otro de los elementos abordados durante la entrevista fue el potencial de Magallanes para transformarse en un hub energético, tanto para responder a necesidades internas como para proyectar producción y servicios hacia mercados internacionales. En este punto, Paredes vinculó el escenario geopolítico internacional y las nuevas discusiones sobre seguridad energética con las oportunidades que presenta el territorio magallánico. “Las guerras, el tema del paso del mouse nuevamente nos pone como actores principales para este nuevo puerto, este hub logístico que puede haber en Magallanes, tanto para una demanda interna como de exportación”, afirmó. La intención del Programa Transforma es que esta discusión pueda involucrar no solamente a las empresas vinculadas directamente a la energía, sino también a instituciones públicas, universidades, centros de formación, trabajadores y otros sectores productivos. Seminario internacional abordará experiencias de Países Bajos y Uruguay En este escenario se desarrollarán dos actividades durante agosto, orientadas precisamente a generar intercambio de experiencias y discusión sobre los desafíos energéticos regionales. La primera será el jueves 27 de agosto, con un seminario internacional que se realizará entre las 9:00 y las 10:30 horas en el auditorio principal de INACAP, con acceso liberado previa inscripción. La jornada contará con la participación de representantes internacionales, entre ellos Agustina Raboti, ingeniera química y doctora con experiencia en Países Bajos, quien abordará las oportunidades y desafíos relacionados con la construcción de un hub energético en Magallanes, considerando aspectos como infraestructura, transporte, almacenamiento y articulación entre distintos actores. También participará un asesor del Gobierno de Uruguay, quien expondrá sobre los desafíos y buenas prácticas desarrolladas por ese país en materia de autonomía energética, normativa e infraestructura portuaria y logística. Paredes destacó la importancia de traer estas experiencias al territorio y adaptarlas a las condiciones locales. “La idea es aprovechar justamente esta visión internacional y traerla al territorio para ver cómo abordamos las buenas prácticas para un desafío que tenemos acá en la región”, explicó. La actividad también contempla un trabajo posterior con estudiantes de instituciones de educación superior, con el propósito de acercar a los futuros profesionales a expertos internacionales y generar instancias de intercambio sobre desafíos concretos. Según explicó el gerente del programa, esta dimensión formativa responde a uno de los objetivos centrales de Transforma: contribuir al desarrollo de capital humano especializado y ampliar el conocimiento disponible en la región. Delegación de Países Bajos visitará Magallanes A esta agenda se sumará además la visita de una delegación de Países Bajos, que llegará a la región el 28 de agosto y desarrollará actividades durante los días siguientes. La visita se enmarca en el convenio existente entre el Reino de los Países Bajos, Corfo y el Programa Transforma, y contempla una agenda que combinará encuentros institucionales, empresariales y visitas a distintos sectores productivos. Paredes explicó que habrá una instancia de carácter protocolar entre representantes de la Embajada de Países Bajos y autoridades locales, además de recorridos destinados a conocer experiencias y desafíos concretos del territorio. Entre las actividades se contempla una visita a Otway, orientada a conocer experiencias de encadenamiento empresarial y energético, y posteriormente una jornada en Puerto Natales, donde se abordarán desafíos asociados a la descarbonización de embarcaciones, mejoramiento de infraestructura portuaria y electrificación de procesos. La intención, según explicó, es ampliar la mirada más allá de los grandes proyectos energéticos y observar cómo la transición puede impactar en actividades concretas. “Parte de esta agenda es mostrar cómo se está haciendo desde nivel internacional y cómo lo podemos aplicar acá en empresas concretas”, sostuvo. Charla magistral y panel el 31 de agosto El segundo gran encuentro tendrá lugar el lunes 31 de agosto, nuevamente entre las 9:00 y las 10:30 horas, esta vez en el auditorio Ernesto Livacic de la Universidad de Magallanes, también con acceso liberado previa inscripción. La jornada tendrá como expositor principal al doctor Ante Frens, especialista con más de 30 años de experiencia en asesoría a gobiernos y quien además se desempeñó como gerente de Shell International. La exposición estará enfocada en los desafíos y oportunidades para desarrollar un hub energético verde y aprovechar el potencial de Magallanes. “Acá tenemos a un experto internacional con más de 30 años de experiencia asesorando gobiernos, fue también gerente de Shell International, entonces ya viene desde el desafío que tenemos justamente de cómo hacemos un hub energético, un hub energético verde. ¿Cómo tenemos este potencial? ¿Cómo lo aprovechamos?”, explicó Paredes. Posteriormente se desarrollará un panel de conversación con participación de actores nacionales, regionales e internacionales, con el propósito de abordar desde distintas perspectivas los desafíos de infraestructura, logística, energía y desarrollo productivo. La actividad será moderada por la doctora Agustina Ravotti y contará, entre otros participantes, con la directora ejecutiva del Comité de Hidrógeno de Corfo a nivel nacional, representantes del Gobierno Regional y especialistas vinculados a la logística y al desarrollo energético. Para Paredes, el objetivo de estas instancias es que el conocimiento pueda traducirse posteriormente en nuevas líneas de trabajo. “Lo que buscamos es que genere este conocimiento, esta visión entre los tomadores de decisiones, pero estoy hablando desde el alumno hasta un ejecutivo técnico de algún programa. Lo que buscamos es capitalizar justamente la información a través de nuevas líneas de trabajo”, afirmó. Una oportunidad para discutir la autonomía energética regional Finalmente, el gerente del Programa Transforma H2V Magallanes reiteró la invitación a la comunidad a participar de ambas actividades, destacando que se trata de instancias abiertas y gratuitas destinadas a instalar una discusión que considera estratégica para el futuro regional. “Tenemos expertos de primer nivel, estamos muy orgullosos de traer este tipo de iniciativas abierto a público de manera gratuita, con la finalidad de aprovechar e instalar las temáticas de importancia”, señaló. En ese sentido, enfatizó que la discusión sobre la transición energética también debe considerar el desafío de reducir la dependencia energética de la región y aprovechar sus ventajas naturales, territoriales y humanas. “Llevar nuevamente a la conversa la necesidad que tenemos de una independencia energética y de la oportunidad que también tenemos como región para llevarla a cabo”, concluyó Paredes. Las actividades del 27 y 31 de agosto forman parte de una agenda internacional que continuará posteriormente con la participación de representantes regionales en Hyvolution 2026, evento que se desarrollará en Santiago entre el 1 y el 3 de septiembre.
Una mirada que trascienda exclusivamente al hidrógeno verde fue uno de los principales planteamientos realizados esta mañana por el director de Fundación Prisma Austral, Marcelo Agüero Faridoni, durante su participación en el programa Aquí hidrógeno verde de Polar Comunicaciones. En conversación con el espacio dedicado al análisis de la transición energética en Magallanes, Agüero explicó que la Fundación mantiene un monitoreo permanente del escenario internacional, considerando factores como los costos de producción de hidrógeno, los incentivos tributarios, el comportamiento de Estados Unidos, las discusiones sobre la descarbonización del transporte marítimo y los efectos del cambio climático, la disponibilidad de recursos hídricos y la seguridad alimentaria. Según explicó, estos fenómenos internacionales tienen efectos directos en la región y, al mismo tiempo, pueden abrir oportunidades que Magallanes debe estar preparada para capturar. “Hoy día también tenemos que ver las oportunidades que tiene Magallanes para tomar estas premuras que tiene el mercado internacional o las grandes potencias o el norte global como se les llama. Hoy día están buscando también zonas de tránsito de la cadena de alimentación. Entonces bajo ese concepto, nosotros estamos en los océanos australes”, señaló. El potencial del Estrecho de Magallanes Uno de los principales focos de la conversación fue el potencial del Estrecho de Magallanes como corredor estratégico para el comercio marítimo internacional. Agüero sostuvo que los cambios y dificultades registrados en otras rutas marítimas han vuelto a poner en valor la posición geográfica de la región. En ese contexto, destacó el tránsito de embarcaciones por el Estrecho y las posibilidades asociadas a servicios portuarios, abastecimiento, logística y otras actividades vinculadas al transporte marítimo. “La cantidad de naves que cruzaron el año pasado fueron más de 3000 naves y una recalada superior a 150 naves en los puertos. Entonces, cuando tú ves ese escenario y que cada vez hay una demanda más creciente producto de todo esto que está ocurriendo, entonces empiezas a entender que el potencial del Estrecho de Magallanes para el sector portuario es creciente y la oportunidad está latente”, afirmó. El director de Prisma Austral explicó que desde noviembre del año pasado la Fundación ha desarrollado reuniones con distintos actores vinculados al mercado del Atlántico Sur, considerando sectores como las flotas pesqueras, el transporte de productos provenientes de Argentina, Brasil y Paraguay, además de otros mercados y operadores marítimos. De acuerdo con Agüero, este trabajo apunta a identificar oportunidades comerciales concretas y conectarlas con la infraestructura que necesita la región. “Magallanes tiene la posibilidad de colocar puertos de aguas profundas y esos puertos de aguas profundas son los que en 5 años más habilitan el hidrógeno. Entonces es una cadena, este es un sistema que afortunadamente se está articulando”, sostuvo. En esa línea, aseguró que actualmente existiría una oportunidad concreta para reactivar un corredor comercial que conecte nuevamente a Magallanes con mercados del Atlántico Sur. “Yo de verdad puedo decirle a los que nos están escuchando de que la oportunidad de abrir el primer corredor comercial ya está, está ahí, conectando las puntas para que inicie después de 25 años de estar ese comercio cerrado se vuelva a abrir con Magallanes y esa es una cuestión muy importante porque va a ser la primera demostración a todo el mercado del Atlántico Sur de que Magallanes está acá, está disponible y puede empezar a capturar estos mercados”, afirmó. Infraestructura portuaria como eje estratégico Para Agüero, uno de los principales desafíos consiste en no limitar el desarrollo de la infraestructura portuaria exclusivamente a los requerimientos asociados al hidrógeno verde. A su juicio, una infraestructura portuaria fortalecida puede generar beneficios para múltiples sectores productivos y económicos de la región, incluyendo turismo, logística, comercio, actividad industrial y servicios vinculados al transporte marítimo. “El mercado está dispuesto a venirse a Magallanes a reanudar comercio con Magallanes. Este comercio del Atlántico Sur es súper importante porque es un dinamismo que necesita nuestra región, que abre una oportunidad muy importante no solamente para el hidrógeno que va a ser importante en el futuro y hay que pensarlo así porque es la energía del futuro, pero va a ser importante hoy día por el tema de la industrialización, por el tema de la Zona Franca, por el tema de los recintos, Franco remoto, por el tema de los puertos francos, por el tema, por qué no decirlo del Duty free en la ciudad de Punta Arenas, por el tema de los cruceros antárticos”, manifestó. En este escenario, planteó que el desafío es aprovechar la infraestructura y la posición geográfica regional para responder a las necesidades de esos mercados. “El Estrecho hoy día geográficamente es el activo que tiene la región de Magallanes, lo que nosotros tenemos que ver es cómo damos los servicios que estos mercados necesitan que prestemos”, sostuvo. Una transición energética más amplia Durante la entrevista, Agüero también llamó a entender la transición energética como un proceso que supera al hidrógeno verde y que debe incorporar otras tecnologías, fuentes de energía, investigación, economía circular y aprovechamiento de residuos. En este ámbito, destacó el proyecto Horizonte Azul, iniciativa impulsada por la Fundación Prisma Austral que busca desarrollar soluciones asociadas al aprovechamiento de residuos plásticos, aceites y lubricantes para la generación de combustibles y energía. “Entonces Horizonte Azul ya está armado, nosotros ya tenemos la licencia del Confield, que va a ser el diesel marino que va a salir del proceso de transformación de los plásticos de todos los plásticos, más los aceites, los lubricantes. Eso ya está listo, está con sus licencias, sus patentes. La constitución de la sociedad ya se hizo. Ahora están entrando los inversionistas y ese va a ser el primer elemento importante en donde vamos a generar tecnología, capacitación, economía circular y un valor de combustible que va a ser asequible para la población y eso ya está andando”, explicó. El proyecto, según detalló, contempla distintas etapas que permitirían articular generación energética, tratamiento de residuos, biodigestión y otras soluciones tecnológicas, configurando un modelo de economía circular. “Para eso es importante que la Academia de la investigación es necesaria para poder buscar las soluciones, o sea, nunca podemos estar fundamentando una solución energética o de transición energética si no tienes a la Academia detrás, la investigación y eso jamás va a acabar”, sostuvo. En esa línea, recalcó que la investigación debe mantenerse incluso después de que una determinada tecnología entre en funcionamiento, debido a que los sistemas de transición energética requieren procesos permanentes de optimización y adaptación. Capital humano y crecimiento gradual Otro de los aspectos abordados fue la preparación del capital humano que requerirá la región frente a los nuevos proyectos y oportunidades productivas. Agüero planteó que Magallanes debe observar sus propias capacidades y necesidades, fortaleciendo especialmente la formación técnica y profesional vinculada a actividades marítimas, portuarias, industriales, servicios, turismo e investigación. “Nosotros tenemos que mirar muy bien qué es lo que tenemos en Magallanes, o sea, el que no sepa cuáles son las debilidades que tiene la región estructurales está pensando bastante equivocada la mirada. Nosotros somos una población de no más de 166000 habitantes y que alrededor de nosotros existen ciudades que son del país hermano Argentina y que en suma no llegamos ni a 220000, sumando los que tenemos alrededor, entonces ese es el núcleo potencial de una zona comercial”, señaló. El director de Prisma Austral agregó que el desarrollo debe ser progresivo y que es necesario evitar expectativas sobredimensionadas respecto del impacto inmediato que podrían tener los proyectos de hidrógeno verde en materia de empleo y llegada de población. “Yo creo que el hidrógeno fue demasiado sobrevendido en ese sentido que pongo un problema ahí del control de las expectativas. Sí exactamente, entonces era como todo inmediato y no, no es todo inmediato. Hay una secuencia que es una secuencia lógica”, afirmó. En particular, explicó que los grandes proyectos requieren distintas etapas de implementación y que la infraestructura habilitante será uno de los primeros componentes a desarrollar. “No es todo inmediato. Hay una secuencia que es una secuencia lógica. Si nosotros vamos a capturar uno de los mercados que han estado estudiados, va a ser también en una zona que va a ir y va a ir creciendo porque tiene que haber una etapa inicial de maduración”, agregó. Finalmente, Agüero sostuvo que Magallanes se encuentra ante una oportunidad que requiere coordinación entre el sector público, los privados, la academia y las capacidades regionales, especialmente considerando las diferentes velocidades con que operan estos sectores. Para el director de Fundación Prisma Austral, el desafío consiste en avanzar desde ahora en infraestructura, capital humano, investigación y servicios, de manera que la región pueda aprovechar tanto las oportunidades vinculadas a la transición energética como aquellas derivadas de su posición estratégica en el comercio marítimo internacional. “Hidrógeno será cuando tenga que ser, pero la estructura, la infraestructura habilitante empieza ahora”, concluyó.
Los camiones impulsados por hidrógeno verde pueden competir económicamente con los vehículos diésel en Chile, aunque solo bajo condiciones específicas de uso intensivo, rutas de larga distancia y acceso a hidrógeno de menor costo. Así lo concluye un estudio del Centro de Energía de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), que precisa que, en el escenario actual, el costo total de estos camiones sigue siendo superior al del diésel. La investigación, publicada en la revista científica internacional Applied Sciences, comparó el desempeño técnico y económico de camiones de hidrógeno recientemente incorporados al país con vehículos pesados diésel equivalentes. El análisis consideró el costo del combustible, el precio de los vehículos, el kilometraje anual, el tamaño de las flotas y la infraestructura de abastecimiento para determinar en qué escenarios la tecnología resulta competitiva. En Chile, más del 90% del transporte pesado depende actualmente del diésel. Uno de los principales hallazgos es que el costo del hidrógeno, si bien relevante, no es el único factor que define la competitividad. Según el estudio, el kilometraje anual y el nivel de utilización de los camiones tienen una influencia decisiva: mientras más kilómetros recorran y más tiempo permanezcan en operación, menor es la brecha de costos frente al diésel. “Uno tiende a pensar que lo que tiene mayor impacto es exclusivamente el costo del hidrógeno. Si bien es una variable significativa, factores como los kilómetros recorridos y el uso efectivo del vehículo permiten reducir considerablemente esa brecha”, señaló el Dr. Ricardo Lizana, investigador del Centro de Energía UCSC y autor de correspondencia del estudio. El trabajo identifica los corredores logísticos interregionales, el transporte asociado a puertos, la minería y las flotas cautivas como los escenarios con mayor potencial para incorporar esta tecnología, por tratarse de operaciones de alto uso y trayectos extensos. El estudio también plantea una oportunidad para la Región del Biobío. Aunque producir hidrógeno verde mediante electrólisis mantiene elevado su precio por depender del costo de la electricidad, la zona dispone de hidrógeno renovable como subproducto de industrias ya instaladas que, tras un proceso de purificación, podría abastecer camiones de carga. Con esa alternativa, indica Lizana, el costo del hidrógeno disminuye de forma significativa, en especial para camiones que recorren más de 500 kilómetros de manera frecuente. La investigación no sostiene que los camiones de hidrógeno sean hoy más económicos que los diésel. Su costo total de propiedad continúa siendo superior, principalmente por el elevado precio de adquisición de los vehículos, una diferencia que, según el análisis, puede reducirse a medida que baje el costo del hidrógeno y aumente la utilización de las flotas. De acuerdo con los autores, la evidencia permite orientar el desarrollo futuro de la industria y priorizar escenarios para proyectos piloto e implementación gradual, mientras continúan disminuyendo los costos de producción del hidrógeno verde. El estudio fue desarrollado por investigadores de la UCSC y de la Universidad del Bío-Bío, y está disponible en Applied Sciences bajo el DOI 10.3390/app16146956. Fuente: chilepaisminero.com
El investigador del Centro de Transformación Energética de la Universidad Andrés Bello (UNAB), Cristóbal Parrado, afirmó que el hidrógeno verde atraviesa una etapa de maduración y que Chile debe enfocarse en desarrollar un mercado que permita atraer inversiones, aprovechando las ventajas naturales del país y, particularmente, el potencial energético de Magallanes. Durante una entrevista concedida esta mañana al programa Aquí hidrógeno verde, de Polar Comunicaciones, el investigador del Centro de Transformación Energética de la Universidad Andrés Bello (UNAB), Cristóbal Parrado, analizó el estado actual de la transición energética en Chile y el desarrollo de la industria del hidrógeno verde, descartando que el sector esté atravesando un fracaso y planteando que el principal desafío hoy es consolidar una demanda que haga viable la inversión. Parrado explicó que la transición energética en Chile ha evolucionado por etapas. A su juicio, la primera fase estuvo marcada por la masificación de las energías renovables, objetivo que el país logró superar ampliamente. La entendemos como una transición que no viene de golpe, sino que viene por diferentes fases. Creo que la primera fase tenía que ver con incentivar e instalar obviamente capacidad instalada en términos de energía renovable. Cosa que Chile rompió todo su récord... todos estos planes se han ido cumpliendo con creces, por lo tanto, el tema de la transición ya no es qué tanta instalación de paneles fotovoltaicos o turbinas eólicas estoy poniendo, sino que ahora viene la segunda fase. El investigador sostuvo que el desafío actual consiste en asegurar la estabilidad del sistema eléctrico mediante soluciones como baterías e hidrógeno, capaces de almacenar la energía renovable variable que hoy produce el país. Asimismo, destacó que el desarrollo tecnológico ha permitido que las energías renovables dejen de ser una alternativa únicamente ambiental para transformarse en una decisión económica. Hoy en día la energía renovable no es una decisión de si yo estoy a favor del medio ambiente o si yo quiero una vida limpia, directamente una decisión económica. Esto se mide directamente por el costo de la energía... el costo de la energía fotovoltaica y eólica son las más baratas de todas las energías. El principal desafío: crear mercado Respecto al hidrógeno verde, Parrado sostuvo que el escenario actual guarda similitudes con el proceso que vivió la energía solar hace más de una década, cuando el entusiasmo inicial fue seguido por dificultades asociadas a la infraestructura. En ese contexto, explicó que hoy el principal obstáculo no es tecnológico, sino comercial. El problema más grande que yo veo es que no hay demanda. La única demanda que yo veo es lo que está haciendo un poquito ENAP, que es ocupando un poco de lo que se llama blending... pero eso todavía no mueve una industria, por lo tanto hay que empezar a incentivar más ese mercado. Añadió que el Estado puede desempeñar un papel relevante mediante políticas públicas e incentivos similares a los que impulsaron el crecimiento de la energía solar y eólica. Lo que se ha tratado de hacer es ayudar ya tanto con subsidios o con políticas energéticas claras a las tecnologías... hoy en día con el hidrógeno el problema más grande que yo veo es que no hay demanda. Magallanes y el norte: polos complementarios Durante la conversación, el académico destacó que Chile posee condiciones excepcionales para el desarrollo del hidrógeno verde gracias a dos grandes ventajas: la enorme disponibilidad de energía solar en el norte y los vientos de alta calidad en Magallanes. Explicó que la energía solar que actualmente se pierde por restricciones de transmisión podría transformarse en hidrógeno mediante electrólisis, mientras que en el extremo sur el elevado factor de planta de los parques eólicos convierte a la región en uno de los lugares más atractivos del mundo para esta industria. En el sur están los mejores vientos. Básicamente hay casi los mejores vientos del mundo y nos permiten un 65% de factor de planta. Eso es decir que la eólica funciona casi como una térmica... Más interesante porque hay proyectos que ponen un puerto ahí... directamente saliendo hacia el hemisferio norte, que posiblemente sean los compradores más próximos. Aplicaciones industriales y calefacción Parrado también abordó las oportunidades que ofrece el hidrógeno verde en sectores como la minería, la calefacción residencial y otras industrias intensivas en consumo energético. En ese sentido, valoró las iniciativas que buscan incorporar hidrógeno al gas natural, como el proyecto de mezcla (blending) impulsado por ENAP en Magallanes. Esto que hace ENAP en Magallanes a mí me parece fantástico, solo que creo que hay que hacer más cosas así porque el gas natural es una de las cosas que más se ocupan en las casas... el hidrógeno podría entrar muy bien ahí. Asimismo, planteó que políticas públicas claras podrían incentivar a industrias como la minería a utilizar hidrógeno como combustible, generando contratos de largo plazo que permitan viabilizar nuevas inversiones. El hidrógeno no está muerto Hacia el cierre de la entrevista, el investigador insistió en que la actual desaceleración de algunos proyectos no debe interpretarse como el fin de la industria, sino como parte de un proceso natural de maduración tecnológica y comercial. Yo lo invito a no pensar que el hidrógeno está muerto. El hidrógeno solamente está pasando por una etapa en donde todavía no tiene la madurez suficiente como para tener una demanda y como para los inversionistas reales empezar a invertir en esto. Finalmente, Parrado enfatizó que Chile dispone de ventajas naturales difíciles de igualar en el mundo y que el país tiene la posibilidad de convertirse en un exportador de energía limpia. Tenemos mucha energía barata. El hidrógeno se genera con energía barata... estamos en el momento correcto, hay que seguir trabajando y no hay que ponerse fatalistas con esto.
El Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) de la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena recomendó aprobar el Estudio de Impacto Ambiental del “Proyecto integral para la producción y exportación de amoníaco verde – HNH ENERGY”, según el Informe Consolidado de Evaluación emitido este martes. La iniciativa contempla una inversión de US$ 11.000 millones y una vida útil de 50 años. El desarrollo considera la construcción de una planta de procesos para producir amoníaco a partir de hidrógeno verde y una planta desaladora de agua de mar que abastecerá tanto la producción de hidrógeno como el funcionamiento del resto de las instalaciones. Asimimo, un parque eólico de 194 aerogeneradores con capacidad de 1,4 gigawatts para suministrar la energía eléctrica requerida, y un puerto con instalaciones para almacenar y exportar el amoníaco por vía marítima, además de recibir las piezas y partes del proyecto. Casi 7.000 empleos entre construcción, operación y cierre En materia de empleo, el informe consigna un máximo de 3.998 trabajadores durante la fase de construcción, 1.777 en la fase de operación y 1.110 en la etapa de cierre, lo que totaliza 6.885 personas a lo largo de las tres fases. Para alojar a quienes requieran permanencia en la zona, el proyecto contempla la habilitación de dos campamentos, identificados en el expediente como campamento 1.000 y campamento 3.000. El cierre del proyecto está previsto para iniciarse durante el primer semestre de 2083 y concluir en el segundo semestre de 2084, con la restauración de geoformas como última acción. Las municipalidades de Punta Arenas, San Gregorio y Laguna Blanca figuran entre los organismos convocados a pronunciarse sobre el informe. Por su envergadura y sus componentes, la iniciativa ingresó al sistema bajo múltiples tipologías de evaluación, entre ellas líneas de transmisión eléctrica de alto voltaje, subestaciones, centrales generadoras de energía superiores a 3 megawatts, terminales marítimos, emisarios submarinos, instalaciones fabriles sobre 2.000 KVA y proyectos de extracción de áridos. Durante la tramitación, el titular incorporó una serie de compromisos ambientales voluntarios recogidos en el informe, entre los que figuran la construcción de miradores interpretativos sobre el paisaje denominados Aikes y la gestión activa del patrimonio cultural de la Zona Típica Estancia San Gregorio con monitoreo de vibraciones sobre sus edificaciones. A eso se suma un plan de gestión vial, la promoción de la contratación de mano de obra local, un programa de buenas prácticas sociolaborales y el seguimiento de avifauna mediante monitoreo de carcasas en el entorno de los aerogeneradores. SEA valora que el titular subsanó los errores planteados durante la evaluación El SEA fundamentó su recomendación en que el titular subsanó los errores, omisiones e inexactitudes planteados durante la evaluación, que el proyecto cumple con la normativa ambiental aplicable, con los requisitos de los permisos ambientales sectoriales, que se hace cargo de los efectos, características y circunstancias del artículo 11 de la Ley N°19.300 que dieron origen a la necesidad de evaluar un Estudio de Impacto Ambiental. El informe del SEA también establece que el proyecto se desarrollará por etapas, y que una segunda fase, correspondiente a un parque eólico adicional de aproximadamente 2,1 gigawatts, será evaluada ambientalmente en su oportunidad como un proyecto futuro, con el objetivo de entregar energía complementaria para que la planta opere a su máxima capacidad de producción. El plazo para que los organismos con competencia ambiental visen el Informe Consolidado de Evaluación vence el 24 de agosto, según el oficio remitido por el SEA. Entre los servicios que ya se pronunciaron figura el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) de Magallanes, que informó no tener observaciones. Fuente: cnnchile.com
Una ampliación de su mirada desde el desarrollo del hidrógeno verde hacia una estrategia más integral de transición energética proyecta para Magallanes el Programa Transforma H2V, iniciativa que busca mantener al hidrógeno verde como uno de sus ejes principales, pero incorporando nuevas alternativas y sectores productivos. Así lo explicó esta mañana en el programa Aquí hidrógeno verde de Polar Comunicaciones el gerente del Programa Transforma H2V Magallanes, Alexis Paredes, quien sostuvo que la región reúne condiciones particularmente favorables para avanzar hacia una mayor autonomía energética, en un contexto internacional donde la seguridad y diversificación del suministro han adquirido una importancia creciente. “Magallanes tiene los vientos, tiene el territorio, tiene el capital humano para poder generar esta autonomía energética que en realidad las naciones están buscando y que nosotros como región también la necesitamos. En realidad somos una de las regiones que está desconectada, por así decirlo, de la materia nacional”, señaló. En esa línea, Paredes explicó que la discusión ya no se limita exclusivamente al hidrógeno verde, sino que incorpora un conjunto más amplio de tecnologías y aplicaciones energéticas que podrían generar nuevas oportunidades para el territorio. “El programa lo que busca también es esta transición hacia esa búsqueda, manteniendo justamente el hidrógeno verde como eje central, pero también aperturándonos a nuevas iniciativas. Tema de la electromovilidad, el tema del combustible sintético, el tema del amoníaco, el uso también de la revalorización de combustible a base de desechos orgánicos”, detalló. A juicio del gerente del programa, estas posibilidades convierten a Magallanes en un espacio con características especiales para probar y desarrollar soluciones asociadas a la transición energética. “Magallanes tiene este laboratorio natural de innovación y el desafío es aprovecharlo”, afirmó. De hidrógeno verde a transición energética Paredes explicó que el escenario internacional ha experimentado cambios en los últimos años, particularmente respecto del ritmo de desarrollo de los grandes proyectos de hidrógeno verde. Sin embargo, enfatizó que esto no significa abandonar la trayectoria iniciada, sino ampliar la perspectiva para incorporar otras fuentes, tecnologías y aplicaciones. “Sabemos que están ahí justamente estos grandes proyectos, pero también hay iniciativas que se siguen acelerando, el uso y demanda interna también es un factor que estamos considerando desde el cambio en la actualización de la hoja de ruta”, indicó. En este contexto, sostuvo que el objetivo es avanzar hacia una reorientación del programa. “Como programa buscamos esta transición desde un programa de hidrógeno verde a quizás un programa de transición energética. Porque esa es lo que se está comentando hoy día a nivel global”, planteó. La propuesta, explicó, todavía debe atravesar un proceso de formulación y búsqueda de financiamiento. No obstante, las conversaciones desarrolladas con distintos actores han permitido identificar nuevas áreas donde el potencial energético regional puede conectarse con otras actividades económicas. “Tenemos que aprovechar esta ventana, tenemos que aprovechar nuestras condiciones y también tenemos que enfocarnos en ampliar la mirada no solamente a otro energético, sino que también a otros sectores productivos donde se pueden encadenar”, sostuvo Paredes. Entre estos sectores mencionó la electromovilidad, transporte, turismo, navegación y logística, áreas en las que la incorporación de nuevas tecnologías energéticas podría generar aplicaciones concretas. Como ejemplo, comentó que actualmente existe una conversación con una empresa que desarrolla un prototipo de vehículo eléctrico al que se incorporarían baterías de hidrógeno, tecnología que permitiría aumentar significativamente su autonomía y que podría tener aplicaciones tanto en transporte de pasajeros como de carga. Asimismo, destacó las posibilidades de los combustibles sintéticos para avanzar en procesos de descarbonización vinculados a la navegación hacia la Antártica, considerando las características geográficas y económicas de la región. “Hay todo un ecosistema en realidad que buscamos cómo Transforma ir transicionando hasta estos nuevos sectores y, como te dije antes, manteniendo el hidrógeno verde como un eje central, pero aperturándonos también a otros energéticos”, explicó. Un eventual hub energético para Magallanes Otro de los elementos abordados durante la entrevista fue el potencial de Magallanes para transformarse en un hub energético, tanto para responder a necesidades internas como para proyectar producción y servicios hacia mercados internacionales. En este punto, Paredes vinculó el escenario geopolítico internacional y las nuevas discusiones sobre seguridad energética con las oportunidades que presenta el territorio magallánico. “Las guerras, el tema del paso del mouse nuevamente nos pone como actores principales para este nuevo puerto, este hub logístico que puede haber en Magallanes, tanto para una demanda interna como de exportación”, afirmó. La intención del Programa Transforma es que esta discusión pueda involucrar no solamente a las empresas vinculadas directamente a la energía, sino también a instituciones públicas, universidades, centros de formación, trabajadores y otros sectores productivos. Seminario internacional abordará experiencias de Países Bajos y Uruguay En este escenario se desarrollarán dos actividades durante agosto, orientadas precisamente a generar intercambio de experiencias y discusión sobre los desafíos energéticos regionales. La primera será el jueves 27 de agosto, con un seminario internacional que se realizará entre las 9:00 y las 10:30 horas en el auditorio principal de INACAP, con acceso liberado previa inscripción. La jornada contará con la participación de representantes internacionales, entre ellos Agustina Raboti, ingeniera química y doctora con experiencia en Países Bajos, quien abordará las oportunidades y desafíos relacionados con la construcción de un hub energético en Magallanes, considerando aspectos como infraestructura, transporte, almacenamiento y articulación entre distintos actores. También participará un asesor del Gobierno de Uruguay, quien expondrá sobre los desafíos y buenas prácticas desarrolladas por ese país en materia de autonomía energética, normativa e infraestructura portuaria y logística. Paredes destacó la importancia de traer estas experiencias al territorio y adaptarlas a las condiciones locales. “La idea es aprovechar justamente esta visión internacional y traerla al territorio para ver cómo abordamos las buenas prácticas para un desafío que tenemos acá en la región”, explicó. La actividad también contempla un trabajo posterior con estudiantes de instituciones de educación superior, con el propósito de acercar a los futuros profesionales a expertos internacionales y generar instancias de intercambio sobre desafíos concretos. Según explicó el gerente del programa, esta dimensión formativa responde a uno de los objetivos centrales de Transforma: contribuir al desarrollo de capital humano especializado y ampliar el conocimiento disponible en la región. Delegación de Países Bajos visitará Magallanes A esta agenda se sumará además la visita de una delegación de Países Bajos, que llegará a la región el 28 de agosto y desarrollará actividades durante los días siguientes. La visita se enmarca en el convenio existente entre el Reino de los Países Bajos, Corfo y el Programa Transforma, y contempla una agenda que combinará encuentros institucionales, empresariales y visitas a distintos sectores productivos. Paredes explicó que habrá una instancia de carácter protocolar entre representantes de la Embajada de Países Bajos y autoridades locales, además de recorridos destinados a conocer experiencias y desafíos concretos del territorio. Entre las actividades se contempla una visita a Otway, orientada a conocer experiencias de encadenamiento empresarial y energético, y posteriormente una jornada en Puerto Natales, donde se abordarán desafíos asociados a la descarbonización de embarcaciones, mejoramiento de infraestructura portuaria y electrificación de procesos. La intención, según explicó, es ampliar la mirada más allá de los grandes proyectos energéticos y observar cómo la transición puede impactar en actividades concretas. “Parte de esta agenda es mostrar cómo se está haciendo desde nivel internacional y cómo lo podemos aplicar acá en empresas concretas”, sostuvo. Charla magistral y panel el 31 de agosto El segundo gran encuentro tendrá lugar el lunes 31 de agosto, nuevamente entre las 9:00 y las 10:30 horas, esta vez en el auditorio Ernesto Livacic de la Universidad de Magallanes, también con acceso liberado previa inscripción. La jornada tendrá como expositor principal al doctor Ante Frens, especialista con más de 30 años de experiencia en asesoría a gobiernos y quien además se desempeñó como gerente de Shell International. La exposición estará enfocada en los desafíos y oportunidades para desarrollar un hub energético verde y aprovechar el potencial de Magallanes. “Acá tenemos a un experto internacional con más de 30 años de experiencia asesorando gobiernos, fue también gerente de Shell International, entonces ya viene desde el desafío que tenemos justamente de cómo hacemos un hub energético, un hub energético verde. ¿Cómo tenemos este potencial? ¿Cómo lo aprovechamos?”, explicó Paredes. Posteriormente se desarrollará un panel de conversación con participación de actores nacionales, regionales e internacionales, con el propósito de abordar desde distintas perspectivas los desafíos de infraestructura, logística, energía y desarrollo productivo. La actividad será moderada por la doctora Agustina Ravotti y contará, entre otros participantes, con la directora ejecutiva del Comité de Hidrógeno de Corfo a nivel nacional, representantes del Gobierno Regional y especialistas vinculados a la logística y al desarrollo energético. Para Paredes, el objetivo de estas instancias es que el conocimiento pueda traducirse posteriormente en nuevas líneas de trabajo. “Lo que buscamos es que genere este conocimiento, esta visión entre los tomadores de decisiones, pero estoy hablando desde el alumno hasta un ejecutivo técnico de algún programa. Lo que buscamos es capitalizar justamente la información a través de nuevas líneas de trabajo”, afirmó. Una oportunidad para discutir la autonomía energética regional Finalmente, el gerente del Programa Transforma H2V Magallanes reiteró la invitación a la comunidad a participar de ambas actividades, destacando que se trata de instancias abiertas y gratuitas destinadas a instalar una discusión que considera estratégica para el futuro regional. “Tenemos expertos de primer nivel, estamos muy orgullosos de traer este tipo de iniciativas abierto a público de manera gratuita, con la finalidad de aprovechar e instalar las temáticas de importancia”, señaló. En ese sentido, enfatizó que la discusión sobre la transición energética también debe considerar el desafío de reducir la dependencia energética de la región y aprovechar sus ventajas naturales, territoriales y humanas. “Llevar nuevamente a la conversa la necesidad que tenemos de una independencia energética y de la oportunidad que también tenemos como región para llevarla a cabo”, concluyó Paredes. Las actividades del 27 y 31 de agosto forman parte de una agenda internacional que continuará posteriormente con la participación de representantes regionales en Hyvolution 2026, evento que se desarrollará en Santiago entre el 1 y el 3 de septiembre.
Una mirada que trascienda exclusivamente al hidrógeno verde fue uno de los principales planteamientos realizados esta mañana por el director de Fundación Prisma Austral, Marcelo Agüero Faridoni, durante su participación en el programa Aquí hidrógeno verde de Polar Comunicaciones. En conversación con el espacio dedicado al análisis de la transición energética en Magallanes, Agüero explicó que la Fundación mantiene un monitoreo permanente del escenario internacional, considerando factores como los costos de producción de hidrógeno, los incentivos tributarios, el comportamiento de Estados Unidos, las discusiones sobre la descarbonización del transporte marítimo y los efectos del cambio climático, la disponibilidad de recursos hídricos y la seguridad alimentaria. Según explicó, estos fenómenos internacionales tienen efectos directos en la región y, al mismo tiempo, pueden abrir oportunidades que Magallanes debe estar preparada para capturar. “Hoy día también tenemos que ver las oportunidades que tiene Magallanes para tomar estas premuras que tiene el mercado internacional o las grandes potencias o el norte global como se les llama. Hoy día están buscando también zonas de tránsito de la cadena de alimentación. Entonces bajo ese concepto, nosotros estamos en los océanos australes”, señaló. El potencial del Estrecho de Magallanes Uno de los principales focos de la conversación fue el potencial del Estrecho de Magallanes como corredor estratégico para el comercio marítimo internacional. Agüero sostuvo que los cambios y dificultades registrados en otras rutas marítimas han vuelto a poner en valor la posición geográfica de la región. En ese contexto, destacó el tránsito de embarcaciones por el Estrecho y las posibilidades asociadas a servicios portuarios, abastecimiento, logística y otras actividades vinculadas al transporte marítimo. “La cantidad de naves que cruzaron el año pasado fueron más de 3000 naves y una recalada superior a 150 naves en los puertos. Entonces, cuando tú ves ese escenario y que cada vez hay una demanda más creciente producto de todo esto que está ocurriendo, entonces empiezas a entender que el potencial del Estrecho de Magallanes para el sector portuario es creciente y la oportunidad está latente”, afirmó. El director de Prisma Austral explicó que desde noviembre del año pasado la Fundación ha desarrollado reuniones con distintos actores vinculados al mercado del Atlántico Sur, considerando sectores como las flotas pesqueras, el transporte de productos provenientes de Argentina, Brasil y Paraguay, además de otros mercados y operadores marítimos. De acuerdo con Agüero, este trabajo apunta a identificar oportunidades comerciales concretas y conectarlas con la infraestructura que necesita la región. “Magallanes tiene la posibilidad de colocar puertos de aguas profundas y esos puertos de aguas profundas son los que en 5 años más habilitan el hidrógeno. Entonces es una cadena, este es un sistema que afortunadamente se está articulando”, sostuvo. En esa línea, aseguró que actualmente existiría una oportunidad concreta para reactivar un corredor comercial que conecte nuevamente a Magallanes con mercados del Atlántico Sur. “Yo de verdad puedo decirle a los que nos están escuchando de que la oportunidad de abrir el primer corredor comercial ya está, está ahí, conectando las puntas para que inicie después de 25 años de estar ese comercio cerrado se vuelva a abrir con Magallanes y esa es una cuestión muy importante porque va a ser la primera demostración a todo el mercado del Atlántico Sur de que Magallanes está acá, está disponible y puede empezar a capturar estos mercados”, afirmó. Infraestructura portuaria como eje estratégico Para Agüero, uno de los principales desafíos consiste en no limitar el desarrollo de la infraestructura portuaria exclusivamente a los requerimientos asociados al hidrógeno verde. A su juicio, una infraestructura portuaria fortalecida puede generar beneficios para múltiples sectores productivos y económicos de la región, incluyendo turismo, logística, comercio, actividad industrial y servicios vinculados al transporte marítimo. “El mercado está dispuesto a venirse a Magallanes a reanudar comercio con Magallanes. Este comercio del Atlántico Sur es súper importante porque es un dinamismo que necesita nuestra región, que abre una oportunidad muy importante no solamente para el hidrógeno que va a ser importante en el futuro y hay que pensarlo así porque es la energía del futuro, pero va a ser importante hoy día por el tema de la industrialización, por el tema de la Zona Franca, por el tema de los recintos, Franco remoto, por el tema de los puertos francos, por el tema, por qué no decirlo del Duty free en la ciudad de Punta Arenas, por el tema de los cruceros antárticos”, manifestó. En este escenario, planteó que el desafío es aprovechar la infraestructura y la posición geográfica regional para responder a las necesidades de esos mercados. “El Estrecho hoy día geográficamente es el activo que tiene la región de Magallanes, lo que nosotros tenemos que ver es cómo damos los servicios que estos mercados necesitan que prestemos”, sostuvo. Una transición energética más amplia Durante la entrevista, Agüero también llamó a entender la transición energética como un proceso que supera al hidrógeno verde y que debe incorporar otras tecnologías, fuentes de energía, investigación, economía circular y aprovechamiento de residuos. En este ámbito, destacó el proyecto Horizonte Azul, iniciativa impulsada por la Fundación Prisma Austral que busca desarrollar soluciones asociadas al aprovechamiento de residuos plásticos, aceites y lubricantes para la generación de combustibles y energía. “Entonces Horizonte Azul ya está armado, nosotros ya tenemos la licencia del Confield, que va a ser el diesel marino que va a salir del proceso de transformación de los plásticos de todos los plásticos, más los aceites, los lubricantes. Eso ya está listo, está con sus licencias, sus patentes. La constitución de la sociedad ya se hizo. Ahora están entrando los inversionistas y ese va a ser el primer elemento importante en donde vamos a generar tecnología, capacitación, economía circular y un valor de combustible que va a ser asequible para la población y eso ya está andando”, explicó. El proyecto, según detalló, contempla distintas etapas que permitirían articular generación energética, tratamiento de residuos, biodigestión y otras soluciones tecnológicas, configurando un modelo de economía circular. “Para eso es importante que la Academia de la investigación es necesaria para poder buscar las soluciones, o sea, nunca podemos estar fundamentando una solución energética o de transición energética si no tienes a la Academia detrás, la investigación y eso jamás va a acabar”, sostuvo. En esa línea, recalcó que la investigación debe mantenerse incluso después de que una determinada tecnología entre en funcionamiento, debido a que los sistemas de transición energética requieren procesos permanentes de optimización y adaptación. Capital humano y crecimiento gradual Otro de los aspectos abordados fue la preparación del capital humano que requerirá la región frente a los nuevos proyectos y oportunidades productivas. Agüero planteó que Magallanes debe observar sus propias capacidades y necesidades, fortaleciendo especialmente la formación técnica y profesional vinculada a actividades marítimas, portuarias, industriales, servicios, turismo e investigación. “Nosotros tenemos que mirar muy bien qué es lo que tenemos en Magallanes, o sea, el que no sepa cuáles son las debilidades que tiene la región estructurales está pensando bastante equivocada la mirada. Nosotros somos una población de no más de 166000 habitantes y que alrededor de nosotros existen ciudades que son del país hermano Argentina y que en suma no llegamos ni a 220000, sumando los que tenemos alrededor, entonces ese es el núcleo potencial de una zona comercial”, señaló. El director de Prisma Austral agregó que el desarrollo debe ser progresivo y que es necesario evitar expectativas sobredimensionadas respecto del impacto inmediato que podrían tener los proyectos de hidrógeno verde en materia de empleo y llegada de población. “Yo creo que el hidrógeno fue demasiado sobrevendido en ese sentido que pongo un problema ahí del control de las expectativas. Sí exactamente, entonces era como todo inmediato y no, no es todo inmediato. Hay una secuencia que es una secuencia lógica”, afirmó. En particular, explicó que los grandes proyectos requieren distintas etapas de implementación y que la infraestructura habilitante será uno de los primeros componentes a desarrollar. “No es todo inmediato. Hay una secuencia que es una secuencia lógica. Si nosotros vamos a capturar uno de los mercados que han estado estudiados, va a ser también en una zona que va a ir y va a ir creciendo porque tiene que haber una etapa inicial de maduración”, agregó. Finalmente, Agüero sostuvo que Magallanes se encuentra ante una oportunidad que requiere coordinación entre el sector público, los privados, la academia y las capacidades regionales, especialmente considerando las diferentes velocidades con que operan estos sectores. Para el director de Fundación Prisma Austral, el desafío consiste en avanzar desde ahora en infraestructura, capital humano, investigación y servicios, de manera que la región pueda aprovechar tanto las oportunidades vinculadas a la transición energética como aquellas derivadas de su posición estratégica en el comercio marítimo internacional. “Hidrógeno será cuando tenga que ser, pero la estructura, la infraestructura habilitante empieza ahora”, concluyó.
Los camiones impulsados por hidrógeno verde pueden competir económicamente con los vehículos diésel en Chile, aunque solo bajo condiciones específicas de uso intensivo, rutas de larga distancia y acceso a hidrógeno de menor costo. Así lo concluye un estudio del Centro de Energía de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), que precisa que, en el escenario actual, el costo total de estos camiones sigue siendo superior al del diésel. La investigación, publicada en la revista científica internacional Applied Sciences, comparó el desempeño técnico y económico de camiones de hidrógeno recientemente incorporados al país con vehículos pesados diésel equivalentes. El análisis consideró el costo del combustible, el precio de los vehículos, el kilometraje anual, el tamaño de las flotas y la infraestructura de abastecimiento para determinar en qué escenarios la tecnología resulta competitiva. En Chile, más del 90% del transporte pesado depende actualmente del diésel. Uno de los principales hallazgos es que el costo del hidrógeno, si bien relevante, no es el único factor que define la competitividad. Según el estudio, el kilometraje anual y el nivel de utilización de los camiones tienen una influencia decisiva: mientras más kilómetros recorran y más tiempo permanezcan en operación, menor es la brecha de costos frente al diésel. “Uno tiende a pensar que lo que tiene mayor impacto es exclusivamente el costo del hidrógeno. Si bien es una variable significativa, factores como los kilómetros recorridos y el uso efectivo del vehículo permiten reducir considerablemente esa brecha”, señaló el Dr. Ricardo Lizana, investigador del Centro de Energía UCSC y autor de correspondencia del estudio. El trabajo identifica los corredores logísticos interregionales, el transporte asociado a puertos, la minería y las flotas cautivas como los escenarios con mayor potencial para incorporar esta tecnología, por tratarse de operaciones de alto uso y trayectos extensos. El estudio también plantea una oportunidad para la Región del Biobío. Aunque producir hidrógeno verde mediante electrólisis mantiene elevado su precio por depender del costo de la electricidad, la zona dispone de hidrógeno renovable como subproducto de industrias ya instaladas que, tras un proceso de purificación, podría abastecer camiones de carga. Con esa alternativa, indica Lizana, el costo del hidrógeno disminuye de forma significativa, en especial para camiones que recorren más de 500 kilómetros de manera frecuente. La investigación no sostiene que los camiones de hidrógeno sean hoy más económicos que los diésel. Su costo total de propiedad continúa siendo superior, principalmente por el elevado precio de adquisición de los vehículos, una diferencia que, según el análisis, puede reducirse a medida que baje el costo del hidrógeno y aumente la utilización de las flotas. De acuerdo con los autores, la evidencia permite orientar el desarrollo futuro de la industria y priorizar escenarios para proyectos piloto e implementación gradual, mientras continúan disminuyendo los costos de producción del hidrógeno verde. El estudio fue desarrollado por investigadores de la UCSC y de la Universidad del Bío-Bío, y está disponible en Applied Sciences bajo el DOI 10.3390/app16146956. Fuente: chilepaisminero.com
El investigador del Centro de Transformación Energética de la Universidad Andrés Bello (UNAB), Cristóbal Parrado, afirmó que el hidrógeno verde atraviesa una etapa de maduración y que Chile debe enfocarse en desarrollar un mercado que permita atraer inversiones, aprovechando las ventajas naturales del país y, particularmente, el potencial energético de Magallanes. Durante una entrevista concedida esta mañana al programa Aquí hidrógeno verde, de Polar Comunicaciones, el investigador del Centro de Transformación Energética de la Universidad Andrés Bello (UNAB), Cristóbal Parrado, analizó el estado actual de la transición energética en Chile y el desarrollo de la industria del hidrógeno verde, descartando que el sector esté atravesando un fracaso y planteando que el principal desafío hoy es consolidar una demanda que haga viable la inversión. Parrado explicó que la transición energética en Chile ha evolucionado por etapas. A su juicio, la primera fase estuvo marcada por la masificación de las energías renovables, objetivo que el país logró superar ampliamente. La entendemos como una transición que no viene de golpe, sino que viene por diferentes fases. Creo que la primera fase tenía que ver con incentivar e instalar obviamente capacidad instalada en términos de energía renovable. Cosa que Chile rompió todo su récord... todos estos planes se han ido cumpliendo con creces, por lo tanto, el tema de la transición ya no es qué tanta instalación de paneles fotovoltaicos o turbinas eólicas estoy poniendo, sino que ahora viene la segunda fase. El investigador sostuvo que el desafío actual consiste en asegurar la estabilidad del sistema eléctrico mediante soluciones como baterías e hidrógeno, capaces de almacenar la energía renovable variable que hoy produce el país. Asimismo, destacó que el desarrollo tecnológico ha permitido que las energías renovables dejen de ser una alternativa únicamente ambiental para transformarse en una decisión económica. Hoy en día la energía renovable no es una decisión de si yo estoy a favor del medio ambiente o si yo quiero una vida limpia, directamente una decisión económica. Esto se mide directamente por el costo de la energía... el costo de la energía fotovoltaica y eólica son las más baratas de todas las energías. El principal desafío: crear mercado Respecto al hidrógeno verde, Parrado sostuvo que el escenario actual guarda similitudes con el proceso que vivió la energía solar hace más de una década, cuando el entusiasmo inicial fue seguido por dificultades asociadas a la infraestructura. En ese contexto, explicó que hoy el principal obstáculo no es tecnológico, sino comercial. El problema más grande que yo veo es que no hay demanda. La única demanda que yo veo es lo que está haciendo un poquito ENAP, que es ocupando un poco de lo que se llama blending... pero eso todavía no mueve una industria, por lo tanto hay que empezar a incentivar más ese mercado. Añadió que el Estado puede desempeñar un papel relevante mediante políticas públicas e incentivos similares a los que impulsaron el crecimiento de la energía solar y eólica. Lo que se ha tratado de hacer es ayudar ya tanto con subsidios o con políticas energéticas claras a las tecnologías... hoy en día con el hidrógeno el problema más grande que yo veo es que no hay demanda. Magallanes y el norte: polos complementarios Durante la conversación, el académico destacó que Chile posee condiciones excepcionales para el desarrollo del hidrógeno verde gracias a dos grandes ventajas: la enorme disponibilidad de energía solar en el norte y los vientos de alta calidad en Magallanes. Explicó que la energía solar que actualmente se pierde por restricciones de transmisión podría transformarse en hidrógeno mediante electrólisis, mientras que en el extremo sur el elevado factor de planta de los parques eólicos convierte a la región en uno de los lugares más atractivos del mundo para esta industria. En el sur están los mejores vientos. Básicamente hay casi los mejores vientos del mundo y nos permiten un 65% de factor de planta. Eso es decir que la eólica funciona casi como una térmica... Más interesante porque hay proyectos que ponen un puerto ahí... directamente saliendo hacia el hemisferio norte, que posiblemente sean los compradores más próximos. Aplicaciones industriales y calefacción Parrado también abordó las oportunidades que ofrece el hidrógeno verde en sectores como la minería, la calefacción residencial y otras industrias intensivas en consumo energético. En ese sentido, valoró las iniciativas que buscan incorporar hidrógeno al gas natural, como el proyecto de mezcla (blending) impulsado por ENAP en Magallanes. Esto que hace ENAP en Magallanes a mí me parece fantástico, solo que creo que hay que hacer más cosas así porque el gas natural es una de las cosas que más se ocupan en las casas... el hidrógeno podría entrar muy bien ahí. Asimismo, planteó que políticas públicas claras podrían incentivar a industrias como la minería a utilizar hidrógeno como combustible, generando contratos de largo plazo que permitan viabilizar nuevas inversiones. El hidrógeno no está muerto Hacia el cierre de la entrevista, el investigador insistió en que la actual desaceleración de algunos proyectos no debe interpretarse como el fin de la industria, sino como parte de un proceso natural de maduración tecnológica y comercial. Yo lo invito a no pensar que el hidrógeno está muerto. El hidrógeno solamente está pasando por una etapa en donde todavía no tiene la madurez suficiente como para tener una demanda y como para los inversionistas reales empezar a invertir en esto. Finalmente, Parrado enfatizó que Chile dispone de ventajas naturales difíciles de igualar en el mundo y que el país tiene la posibilidad de convertirse en un exportador de energía limpia. Tenemos mucha energía barata. El hidrógeno se genera con energía barata... estamos en el momento correcto, hay que seguir trabajando y no hay que ponerse fatalistas con esto.