El presidente de la Federación Nacional de Trabajadores de la Salud (Fenats Nacional), Emerson Berríos, cuestionó el recorte de 2,5% aplicado por el Gobierno al presupuesto del Ministerio de Salud, advirtiendo que la medida podría agravar el déficit estructural que enfrentan hospitales y servicios de salud en el país. En conversación con Cooperativa, el dirigente sostuvo que la disminución de recursos —equivalente a 413 mil millones de pesos— impactará distintas áreas del sistema sanitario, incluyendo Fonasa, la Subsecretaría de Redes Asistenciales, la atención primaria y el financiamiento hospitalario. Según explicó Berríos, el ajuste presupuestario podría traducirse en menor capacidad para la compra de insumos, reducción de turnos, menos reemplazos de personal y dificultades para sostener pabellones quirúrgicos y enfrentar las listas de espera. Además, afirmó que muchos hospitales ya han utilizado entre un 35% y 40% del presupuesto asignado para todo el año 2026. El dirigente gremial señaló que la red hospitalaria mantiene además una deuda acumulada superior a los 516 mil millones de pesos, situación que —a su juicio— demuestra que el sistema ya opera bajo presión permanente. “Este decreto viene a profundizar aún más este déficit estructural que los hospitales y los servicios de salud traen año a año”, afirmó. Las declaraciones también generaron reacciones en el Congreso. El diputado Andrés Celis (RN), presidente de la Comisión de Salud de la Cámara, pidió mayor transparencia por parte del Gobierno respecto a los alcances del recorte, mientras que el senador Pedro Araya (PPD) solicitó reponer los recursos destinados a hospitales y consultorios para asegurar su funcionamiento. Fuente: Cooperativa
La Asociación Chilena de Municipalidades (ACHM) encendió las alarmas en el sistema de salud tras sostener una reunión de trabajo con la futura ministra de Salud, May Chomalí. En el encuentro, la entidad entregó un informe sobre las “Presiones Estructurales con Impacto Local”, documento que advierte que la red de Atención Primaria de Salud (APS) está operando más allá de sus capacidades, situación que podría derivar en un colapso hospitalario. La reunión fue liderada por el presidente de la ACHM, Gustavo Alessandri, junto al alcalde de Huechuraba y presidente de la Comisión de Salud de la asociación, Maximiliano Luksic. Ambos plantearon que la principal causa de la creciente congestión en hospitales de mayor complejidad se debe a la falta de recursos y a problemas de coordinación entre los distintos niveles del sistema de salud. Desde la asociación señalaron que fortalecer la Atención Primaria es clave para sostener el funcionamiento del sistema. Alessandri afirmó que sin una APS robusta la presión continuará concentrándose en hospitales que ya operan al límite de su capacidad, mientras que Luksic advirtió que la brecha de financiamiento se ha vuelto “insostenible”, ya que el per cápita basal no crece al ritmo de la demanda, los costos laborales ni las necesidades en salud mental. El informe presentado identifica cuatro problemas críticos que presionan actualmente a la red: el aumento de pacientes en listas de espera que genera una “doble carga” en los consultorios, una brecha estructural de financiamiento, el incremento de casos de salud mental junto a situaciones de violencia hacia funcionarios y la falta de interoperabilidad clínica entre centros de salud y hospitales. Ante este escenario, la ACHM propuso instalar una mesa técnica permanente con el Ministerio de Salud para avanzar en una revisión estructural del financiamiento de la Atención Primaria, incorporar criterios de equidad territorial en la asignación de recursos y fortalecer las políticas de seguridad y salud mental con financiamiento garantizado. Desde la entidad indicaron que una APS con mayor capacidad resolutiva permitiría descomprimir los hospitales y mejorar la continuidad de la atención, un tema que también impacta a las comunidades a lo largo del país, incluidas regiones como Magallanes, donde la coordinación entre niveles del sistema de salud resulta clave para garantizar acceso oportuno a prestaciones médicas.
El presidente de la Federación Nacional de Trabajadores de la Salud (Fenats Nacional), Emerson Berríos, cuestionó el recorte de 2,5% aplicado por el Gobierno al presupuesto del Ministerio de Salud, advirtiendo que la medida podría agravar el déficit estructural que enfrentan hospitales y servicios de salud en el país. En conversación con Cooperativa, el dirigente sostuvo que la disminución de recursos —equivalente a 413 mil millones de pesos— impactará distintas áreas del sistema sanitario, incluyendo Fonasa, la Subsecretaría de Redes Asistenciales, la atención primaria y el financiamiento hospitalario. Según explicó Berríos, el ajuste presupuestario podría traducirse en menor capacidad para la compra de insumos, reducción de turnos, menos reemplazos de personal y dificultades para sostener pabellones quirúrgicos y enfrentar las listas de espera. Además, afirmó que muchos hospitales ya han utilizado entre un 35% y 40% del presupuesto asignado para todo el año 2026. El dirigente gremial señaló que la red hospitalaria mantiene además una deuda acumulada superior a los 516 mil millones de pesos, situación que —a su juicio— demuestra que el sistema ya opera bajo presión permanente. “Este decreto viene a profundizar aún más este déficit estructural que los hospitales y los servicios de salud traen año a año”, afirmó. Las declaraciones también generaron reacciones en el Congreso. El diputado Andrés Celis (RN), presidente de la Comisión de Salud de la Cámara, pidió mayor transparencia por parte del Gobierno respecto a los alcances del recorte, mientras que el senador Pedro Araya (PPD) solicitó reponer los recursos destinados a hospitales y consultorios para asegurar su funcionamiento. Fuente: Cooperativa
La Asociación Chilena de Municipalidades (ACHM) encendió las alarmas en el sistema de salud tras sostener una reunión de trabajo con la futura ministra de Salud, May Chomalí. En el encuentro, la entidad entregó un informe sobre las “Presiones Estructurales con Impacto Local”, documento que advierte que la red de Atención Primaria de Salud (APS) está operando más allá de sus capacidades, situación que podría derivar en un colapso hospitalario. La reunión fue liderada por el presidente de la ACHM, Gustavo Alessandri, junto al alcalde de Huechuraba y presidente de la Comisión de Salud de la asociación, Maximiliano Luksic. Ambos plantearon que la principal causa de la creciente congestión en hospitales de mayor complejidad se debe a la falta de recursos y a problemas de coordinación entre los distintos niveles del sistema de salud. Desde la asociación señalaron que fortalecer la Atención Primaria es clave para sostener el funcionamiento del sistema. Alessandri afirmó que sin una APS robusta la presión continuará concentrándose en hospitales que ya operan al límite de su capacidad, mientras que Luksic advirtió que la brecha de financiamiento se ha vuelto “insostenible”, ya que el per cápita basal no crece al ritmo de la demanda, los costos laborales ni las necesidades en salud mental. El informe presentado identifica cuatro problemas críticos que presionan actualmente a la red: el aumento de pacientes en listas de espera que genera una “doble carga” en los consultorios, una brecha estructural de financiamiento, el incremento de casos de salud mental junto a situaciones de violencia hacia funcionarios y la falta de interoperabilidad clínica entre centros de salud y hospitales. Ante este escenario, la ACHM propuso instalar una mesa técnica permanente con el Ministerio de Salud para avanzar en una revisión estructural del financiamiento de la Atención Primaria, incorporar criterios de equidad territorial en la asignación de recursos y fortalecer las políticas de seguridad y salud mental con financiamiento garantizado. Desde la entidad indicaron que una APS con mayor capacidad resolutiva permitiría descomprimir los hospitales y mejorar la continuidad de la atención, un tema que también impacta a las comunidades a lo largo del país, incluidas regiones como Magallanes, donde la coordinación entre niveles del sistema de salud resulta clave para garantizar acceso oportuno a prestaciones médicas.