En el marco de la celebración del Mes del Mar y de su 62° aniversario institucional, el Instituto de Fomento Pesquero (IFOP) participó en la VIII versión de Expomar, feria interactiva organizada por la carrera de Biología Marina de la Universidad de Magallanes en Punta Arenas. La actividad reunió a entidades públicas y privadas vinculadas al ámbito marino y medioambiental, con el objetivo de difundir las acciones y actividades que desarrollan, acercando a la comunidad la importancia del cuidado del mar y los ecosistemas acuáticos. En la región de Magallanes, IFOP desarrolla diversos programas de investigación que contribuyen permanentemente a la toma de decisiones de las autoridades sectoriales. En este contexto, los profesionales Claudia Zamora, Roberto Raimapo y Pablo Salgado, pertenecientes a la División de Investigación en Acuicultura, presentaron un stand enfocado en el monitoreo de toxinas marinas y floraciones algales nocivas (FANs). Durante la exposición, los especialistas mostraron los puntos de monitoreo que IFOP mantiene en la región, el tipo de información oceanográfica recopilada y el trabajo de extracción de vectores y muestras de agua para el análisis cuantitativo y cualitativo de fitoplancton nocivo. Los asistentes también pudieron observar de manera interactiva, mediante microscopio, al dinoflagelado Alexandrium catenella, identificado como fuente primaria del Veneno Paralizante de los Mariscos (VPM). Además, conocieron las principales medidas de autocuidado relacionadas con este fenómeno. Por su parte, Alejandra Valdebenito, Juan Miranda, Alex Oyarzo, Cristian Vargas y Eduardo Almonacid difundieron los programas de investigación y monitoreo de la División de Investigación Pesquera de IFOP. Para ello, el equipo diseñó acuarios y exhibió muestras frescas de recursos emblemáticos para la pesca artesanal e industrial, entre ellos centollón ( Paralomis granulosa), erizo ( Loxechinus albus) y bacalao de profundidad ( Dissostichus eleginoides). Los profesionales entregaron información relacionada con el ciclo de vida de estas especies, las medidas de administración vigentes, la dinámica de las pesquerías y los indicadores biológicos y pesqueros que IFOP monitorea para apoyar la toma de decisiones de la institucionalidad pesquera. La feria se realizó el 06 de mayo en el patio cubierto de la Facultad de Ciencias e Ingeniería de la Universidad de Magallanes, en Punta Arenas. Al respecto, el jefe de Sede de IFOP, Erik Daza, indicó: “con orgullo destaco la participación de IFOP por octava vez consecutiva en la Expomar, esto confirma el compromiso de nuestros profesionales por difundir el rol institucional y fortalecer los lazos de colaboración que tenemos con la Universidad de Magallanes”. “Durante este día hemos dado descanso a nuestras responsabilidades habituales, para realizar una labor pedagógica y de divulgación sobre el quehacer científico de IFOP, recibimos a diversas delegaciones constituidas por alumnos de educación pre-básica, media y superior, conversamos con autoridades regionales y público en general, agradecemos el apoyo brindado por la Dirección Ejecutiva y Jefaturas Técnicas para concretar la participación en este evento”, concluyó Erik Daza. Fotografías: IFOP. Fuente: aqua.cl
Por primera vez, el Instituto de Fomento Pesquero (Ifop) logró ejecutar en la Región de Magallanes su programa permanente de vigilancia de susceptibilidad de Caligus rogercresseyi a diferentes antiparasitarios, incorporando a la macrozona austral a un monitoreo que desde 2018 se concentra principalmente en Los Lagos y Aysén. El programa se desarrolla en el amparo del Programa de Vigilancia a la Sensibilidad y es ejecutado por el Ifop, dentro del marco de la investigación permanente que determina Subpesca, de acuerdo con la Ley General de Pesca y Acuicultura. Históricamente, la región de Magallanes había implicado dificultades prácticas y de contexto productivo para ser incluida en el programa de vigilancia. Desde desafíos logísticos como accesos complejos; falta de infraestructura local, al no poseer un laboratorio montado en la región; y la baja relevancia histórica del problema, ya que la carga de Caligus y su consecuente uso de antiparasitarios eran muy bajos. Ante un aumento incipiente en las cargas parasitarias y un mayor uso de antiparasitario, Magallanes deja de ser considerada una zona de bajo riesgo y emerge como un territorio que requiere vigilancia temprana para entender cómo responde Caligus en este nuevo escenario sanitario. Ciencia en terreno Los muestreos se realizaron en dos centros ubicados en el Sector Taraba e Isla Capitán Aracena, priorizando centros cercanos a cosecha, donde las cargas de Cáligus son más altas y concentradas, facilitando la extracción manual de los Cáligus adheridos al pez, reuniendo entre 800 a 1.000 Caligus para asegurar suficientes individuos viables, los que eran mantenidos en agua del mismo centro para preservar sus condiciones y viabilidad para los bioensayos. Lo que hacemos es hacer una exposición artificial de los Caligus en placas Petri. Colocamos los especímenes en las placas: cinco machos, cinco hembras por placa, y tres placas por cada una de las concentraciones, incluyendo el control, explicó el Dr. Jaiber Solano Iguaran, PhD en Ecología y Evolución e Investigador senior en el Ifop. Se midió así la susceptibilidad para 4 antiparasitarios elegidos de acuerdo con criterios prácticos y epidemiológicos: uso histórico en el centro y relevancia en la industria. Estos fueron azametifos, deltametrina, Lyptus Plus y peróxido de hidrógeno, y fueron diluidos distintas concentraciones para exponer los Caligus a estas y medir su respuesta, calculando de esta manera indicadores clave como EC50 (concentración que afecta al 50% de la población) y LC50 (concentración que mata al 50%). Hallazgos importantes Los bioensayos realizados en el sector Taraba no fueron validados debido a la rápida afectación de los parásitos al extraerlos de los peces. El Dr. Solano señaló que estos bioensayos no pudieron validarse probablemente debido a la gran influencia de agua dulce o la baja temperatura del agua del lugar. “Existen mecanismos reportados sobre cómo los lepeopterido – los “Cáligus” del hemisferio norte - toleran vivir en ambientes de baja salinidad, y es básicamente porque toman iones de la piel o mucus del salmón para poder regular su carga iónica. Al sacarlos del del pez y ponerle un tacho no tienen cómo hacer esta regulación”, indicó el Dr. Solano. Por otro lado, los bioensayos realizados en Capitán Aracena, cruzando el Estrecho de Magallanes, lograron resultados válidos y exitosos, logrando curvas robustas y baja mortalidad control. Estos resultados sugieren diferencias poblacionales —y potencialmente genéticas— entre Caligus de distintas regiones, presentando a su vez distintas respuestas a antiparasitarios, por lo que “uno esperaría que las medidas de manejo de cada una de estas poblaciones sean también diferentes”, comentó el experto. Además de su distinta respuesta experimental, el Ifop observó diferencias fenotípicas relevantes: ejemplares de mayor tamaño, tonalidad más blanquecina y menor generación de petequias en piel, rasgos que reflejan esas adaptaciones poblacionales específicas. El programa observó también cambios en la sensibilidad a ciertos antiparasitarios con el tiempo, lo que enfatiza la necesidad de ampliar la cobertura espacial y temporal de los bioensayos para mejorar la gestión y rotación de antiparasitarios. Lo que viene El Dr. Solano expuso que el programa posee una proyección clara y ambiciosa, enfocada en varios ejes clave para mejorar su efectividad y aporte al manejo de la caligidosis, entre ellos, apunta a ampliar su cobertura espacial y temporal, aumentando la frecuencia de bioensayos y extendiendo la vigilancia hacia más centros y zonas productivas, con el objetivo de obtener una resolución sanitaria mucho más precisa. En paralelo, el Ifop avanza en estudios de genética poblacional para comprender cómo se conectan las distintas poblaciones de Caligus entre regiones y dentro de cada macrozona. Este conocimiento podría permitir redefinir unidades geográficas de manejo con base biológica, optimizando decisiones sobre descansos sanitarios, movimientos de centros y estrategias de control. “Necesitamos avanzar en el conocimiento de cómo están conectadas las poblaciones para definir unidades geográficas que tengan un sentido biológico”, agregó. “Necesitamos que estas delimitaciones sean basadas en ciencia”. Fuente: salmonexpert.cl
Con el objetivo de fortalecer la articulación institucional y mejorar la gestión del sector pesquero en la región, se conformó el primer Gabinete de Pesca de Magallanes, instancia encabezada por el Seremi de Economía, Fomento y Turismo, Francisco Javier Birke, que reunió a los principales servicios públicos vinculados al área. En la instancia participaron la Oficina Zonal de Subpesca, la Dirección Regional de Sernapesca, el Instituto de Fomento Pesquero (IFOP) y el Instituto Nacional de Desarrollo Sustentable de la Pesca Artesanal (Indespa), consolidando un espacio de trabajo conjunto orientado a mejorar la coordinación y el flujo de información entre las instituciones. El Seremi de Economía, Francisco Javier Birke, destacó la relevancia de esta instancia para el desarrollo regional. “En relación con lo que significa la pesca en la economía regional y siguiendo los lineamientos del Ministerio de Economía y del Gobierno del Presidente José Antonio Kast, esta instancia busca fortalecer el trabajo coordinado entre los servicios y mantenernos informados respecto de las acciones que cada uno está desarrollando”. Desde el Instituto de Fomento Pesquero (IFOP), su jefe regional, Erik Daza, valoró el espacio de articulación técnica entre instituciones. “Ha sido una reunión que ha aglutinado a los servicios asociados a la pesca en la región, permitiendo coordinarnos y visualizar materias relevantes para el desarrollo de esta actividad”. Por su parte, la directora regional de Sernapesca, Ximena Gallardo, subrayó el valor del trabajo conjunto. “Es un espacio muy importante en términos de coordinación interinstitucional, que permite compartir visiones y abordar los aspectos técnicos y regulatorios del sector pesquero y acuícola”. Este primer gabinete marca el inicio de una línea de trabajo que busca consolidarse en el tiempo, con foco en una mayor coordinación, eficiencia institucional y una mejor respuesta a los desafíos del sector pesquero y acuícola en Magallanes.
La Asociación de Salmonicultores de Magallanes destacó el desarrollo de un proyecto inédito en la salmonicultura chilena, impulsado por tres compañías del sector y sustentado en más de tres años de investigación científica, orientado a optimizar la distribución de barrios productivos en la región y reducir el riesgo sanitario. Se trata de una iniciativa conjunta entre Blumar, Australis Mar y Cermaq Chile que subdividió siete ACS en la comuna de Río Verde, buscando optimizar la gestión productiva y sanitaria de la acuicultura regional. El proyecto se basa en modelamientos avanzados, 4 campañas oceanográficas, toma sistemática de datos ambientales y sanitarios, análisis del comportamiento de corrientes de largos períodos y modelación de dispersión de patógenos, entre otros estudios que permitieron construir una base técnica robusta para la propuesta de subdivisión. “Este proyecto refleja el futuro de la acuicultura, un sistema de producción basado en ciencia y creación de conocimiento del territorio, para una producción más eficiente y con menos riesgos sanitarios y ambientales. Magallanes tiene condiciones únicas para ser una potencia acuícola y avanzar con información robusta, lo que permite mejorar la sostenibilidad sanitaria, la eficiencia operativa y el desarrollo regional”, comentó Carlos Odebret, presidente de la Asociación de Salmonicultores de Magallanes. En el equipo científico que lideró la investigación estuvo Matías Gargiulo, PhD y biólogo marino de IA Consultores; Fernando Mardones, PhD, médico veterinario y académico de la Universidad de Edimburgo, que fue parte de este proyecto a través de la Consultora Epivet; y Hernán Rojas, PhD, epidemiólogo especialista en gestión sanitaria y director de la consultora Ceres BCA. La coordinación de este equipo multidisciplinario estuvo a cargo del médico veterinario Eugenio Zamorano, especialista en la regulación de la acuicultura. “El valor de este trabajo radica en la integración de múltiples disciplinas científicas para comprender mejor el comportamiento ambiental y sanitario de los cultivos en condiciones subantárticas. Este tipo de estudios permite tomar decisiones productivas mejor informadas y reducir incertidumbres, manteniendo las buenas condiciones sanitarias de la región”, señaló el doctor Hernán Rojas. Entre los beneficios proyectados se encuentra una mejor gestión sanitaria de los cultivos, lo que permite fortalecer la bioseguridad, reducir riesgos y favorecer ciclos productivos más estables y predecibles, ya que el estudio contempló un modelamiento de corrientes y el comportamiento de patógenos en las mismas. “En esta oportunidad, integramos nuevos datos oceanográficos que antes no estaban disponibles, lo que nos permitió robustecer y perfeccionar nuestros modelamientos. Este es un trabajo con estándares comparables a los que se desarrollan en países como Noruega, Canadá y Escocia, donde este tipo de estudios es habitual, y representa una base sólida para el futuro de la industria”, destacó el doctor Fernando Mardones. Asimismo, la iniciativa contribuye a optimizar la gestión productiva, permitiendo una mejora logística tanto marítima como terrestre, perfeccionando la coordinación en el uso de embarcaciones, transporte y procesos asociados, lo que se traduce en mayor eficiencia operativa y menor presión sobre los sistemas de apoyo. “Además de los beneficios que tiene para la operación, este proyecto trae consigo el fortalecimiento del conocimiento científico sobre el ecosistema regional, lo que aporta información valiosa para el desarrollo responsable y sostenible de la acuicultura en Magallanes. Creemos que esto fija un estándar para nuestro sector y posiciona a la región como un polo de desarrollo acuícola basado en conocimiento”, concluyó Odebret. El proyecto fue presentado a la autoridad competente y evaluado conforme a los procedimientos regulatorios vigentes, revisado por especialistas de Sernapesca y el IFOP, siendo aprobado en enero de este año por la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura. Fuente: www.mundoacuicola.cl
La Secretaría Regional Ministerial de Salud de Magallanes y Antártica Chilena informa a la comunidad que, de acuerdo con los análisis de toxinas marinas realizados por los laboratorios de la institución, se mantiene una fuerte presencia de marea roja en la provincia de Última Esperanza. Según lo observado, el fenómeno presenta una mayor concentración en el sector norte de la provincia, con un desplazamiento paulatino hacia el sur, situación que ha derivado en el cierre de áreas del sector de Puerto Edén a fines del año 2025, y posteriormente, a comienzos de 2026, en el cierre del sector Ancón Sin Salida y la entrada del Estero de las Montañas. Además, considerando los altos niveles de Veneno Paralizante de los Moluscos (VPM) detectados en las muestras de ostión entregadas por el Crucero IX Norte del Instituto de Fomento Pesquero (IFOP), será muy difícil levantar la prohibición de extracción de este recurso en el corto plazo. En este sentido, se mantienen vigentes la Resolución N°229, de fecha 24 de enero de 2019, que prohíbe la extracción de ostión en Estero Falcón, y la Resolución N°105, de fecha 22 de enero de 2023, que establece la prohibición de extracción de ostión en Estero Peel y Seno Penguin. En este contexto, se informa que en la provincia de Última Esperanza se encuentran autorizadas para la extracción de mariscos la parte norte del Estero de las Montañas y el Golfo Almirante Montt. No obstante, aun cuando estas áreas se encuentren habilitadas, es importante informarse de las zonas que se encuentran autorizadas para la extracción de recursos y es obligatorio realizar el análisis de los productos susceptibles de presentar toxinas marinas en los laboratorios de la Seremi de Salud, previo a su transporte, procesamiento, tenencia, comercialización, distribución, venta y consumo. Al respecto, la encargada del Programa de Marea Roja de la Seremi de Salud, Paulina Solar, explicó que “dado los altos niveles de toxina paralizante que presenta actualmente la provincia de Última Esperanza, los cuales se encuentran muy por sobre lo que establece la normativa vigente como apto para el consumo humano, gran parte de la provincia se mantiene con áreas cerradas. Las únicas zonas que permanecen abiertas corresponden al sector norte del Estero de las Montañas y al Golfo Almirante Montt”. Agregó que se mantiene una vigilancia permanente del territorio marítimo regional, basada en las muestras proporcionadas por los cruceros del Instituto de Fomento Pesquero (IFOP) en diversos puntos del litoral, sumadas a los análisis de muestras ingresadas por pescadores y a los muestreos de borde costero que realiza la Seremi. Este trabajo permite evaluar los niveles de toxinas y adoptar oportunamente las medidas de apertura o cierre de sectores, según corresponda. La profesional recordó que la marea roja es un fenómeno presente de forma permanente en la región, con períodos de aumento y disminución de sus niveles, por lo que el llamado a la comunidad es a mantener las medidas de autocuidado que conocemos, tales como comprar mariscos sólo en lugares autorizados, evitando comprar en comercio ilegal y redes sociales, extraer únicamente desde áreas abiertas y exigir siempre el informe de análisis emitido por los laboratorios de la Seremi de Salud. La marea roja es un fenómeno biológico dinámico, que puede manifestarse en cualquier momento. En este sentido, el informe de análisis constituye la única herramienta que permite verificar que los productos del mar presentan niveles de toxinas aptos para el consumo humano, contribuyendo así a prevenir intoxicaciones en la población. Finalmente, se informa que la Seremi de Salud de Magallanes continuará con el monitoreo de la situación, y comunicará oportunamente cualquier cambio en la condición sanitaria de las áreas marítimas de la región. Se reitera el llamado a la comunidad a informarse a través de canales oficiales y respetar las medidas vigentes, como una forma de prevenir riesgos y resguardar la salud pública. Para mayor información se puede acceder al sitio web https://seremi12.redsalud.gob.cl/
En el marco de la celebración del Mes del Mar y de su 62° aniversario institucional, el Instituto de Fomento Pesquero (IFOP) participó en la VIII versión de Expomar, feria interactiva organizada por la carrera de Biología Marina de la Universidad de Magallanes en Punta Arenas. La actividad reunió a entidades públicas y privadas vinculadas al ámbito marino y medioambiental, con el objetivo de difundir las acciones y actividades que desarrollan, acercando a la comunidad la importancia del cuidado del mar y los ecosistemas acuáticos. En la región de Magallanes, IFOP desarrolla diversos programas de investigación que contribuyen permanentemente a la toma de decisiones de las autoridades sectoriales. En este contexto, los profesionales Claudia Zamora, Roberto Raimapo y Pablo Salgado, pertenecientes a la División de Investigación en Acuicultura, presentaron un stand enfocado en el monitoreo de toxinas marinas y floraciones algales nocivas (FANs). Durante la exposición, los especialistas mostraron los puntos de monitoreo que IFOP mantiene en la región, el tipo de información oceanográfica recopilada y el trabajo de extracción de vectores y muestras de agua para el análisis cuantitativo y cualitativo de fitoplancton nocivo. Los asistentes también pudieron observar de manera interactiva, mediante microscopio, al dinoflagelado Alexandrium catenella, identificado como fuente primaria del Veneno Paralizante de los Mariscos (VPM). Además, conocieron las principales medidas de autocuidado relacionadas con este fenómeno. Por su parte, Alejandra Valdebenito, Juan Miranda, Alex Oyarzo, Cristian Vargas y Eduardo Almonacid difundieron los programas de investigación y monitoreo de la División de Investigación Pesquera de IFOP. Para ello, el equipo diseñó acuarios y exhibió muestras frescas de recursos emblemáticos para la pesca artesanal e industrial, entre ellos centollón ( Paralomis granulosa), erizo ( Loxechinus albus) y bacalao de profundidad ( Dissostichus eleginoides). Los profesionales entregaron información relacionada con el ciclo de vida de estas especies, las medidas de administración vigentes, la dinámica de las pesquerías y los indicadores biológicos y pesqueros que IFOP monitorea para apoyar la toma de decisiones de la institucionalidad pesquera. La feria se realizó el 06 de mayo en el patio cubierto de la Facultad de Ciencias e Ingeniería de la Universidad de Magallanes, en Punta Arenas. Al respecto, el jefe de Sede de IFOP, Erik Daza, indicó: “con orgullo destaco la participación de IFOP por octava vez consecutiva en la Expomar, esto confirma el compromiso de nuestros profesionales por difundir el rol institucional y fortalecer los lazos de colaboración que tenemos con la Universidad de Magallanes”. “Durante este día hemos dado descanso a nuestras responsabilidades habituales, para realizar una labor pedagógica y de divulgación sobre el quehacer científico de IFOP, recibimos a diversas delegaciones constituidas por alumnos de educación pre-básica, media y superior, conversamos con autoridades regionales y público en general, agradecemos el apoyo brindado por la Dirección Ejecutiva y Jefaturas Técnicas para concretar la participación en este evento”, concluyó Erik Daza. Fotografías: IFOP. Fuente: aqua.cl
Por primera vez, el Instituto de Fomento Pesquero (Ifop) logró ejecutar en la Región de Magallanes su programa permanente de vigilancia de susceptibilidad de Caligus rogercresseyi a diferentes antiparasitarios, incorporando a la macrozona austral a un monitoreo que desde 2018 se concentra principalmente en Los Lagos y Aysén. El programa se desarrolla en el amparo del Programa de Vigilancia a la Sensibilidad y es ejecutado por el Ifop, dentro del marco de la investigación permanente que determina Subpesca, de acuerdo con la Ley General de Pesca y Acuicultura. Históricamente, la región de Magallanes había implicado dificultades prácticas y de contexto productivo para ser incluida en el programa de vigilancia. Desde desafíos logísticos como accesos complejos; falta de infraestructura local, al no poseer un laboratorio montado en la región; y la baja relevancia histórica del problema, ya que la carga de Caligus y su consecuente uso de antiparasitarios eran muy bajos. Ante un aumento incipiente en las cargas parasitarias y un mayor uso de antiparasitario, Magallanes deja de ser considerada una zona de bajo riesgo y emerge como un territorio que requiere vigilancia temprana para entender cómo responde Caligus en este nuevo escenario sanitario. Ciencia en terreno Los muestreos se realizaron en dos centros ubicados en el Sector Taraba e Isla Capitán Aracena, priorizando centros cercanos a cosecha, donde las cargas de Cáligus son más altas y concentradas, facilitando la extracción manual de los Cáligus adheridos al pez, reuniendo entre 800 a 1.000 Caligus para asegurar suficientes individuos viables, los que eran mantenidos en agua del mismo centro para preservar sus condiciones y viabilidad para los bioensayos. Lo que hacemos es hacer una exposición artificial de los Caligus en placas Petri. Colocamos los especímenes en las placas: cinco machos, cinco hembras por placa, y tres placas por cada una de las concentraciones, incluyendo el control, explicó el Dr. Jaiber Solano Iguaran, PhD en Ecología y Evolución e Investigador senior en el Ifop. Se midió así la susceptibilidad para 4 antiparasitarios elegidos de acuerdo con criterios prácticos y epidemiológicos: uso histórico en el centro y relevancia en la industria. Estos fueron azametifos, deltametrina, Lyptus Plus y peróxido de hidrógeno, y fueron diluidos distintas concentraciones para exponer los Caligus a estas y medir su respuesta, calculando de esta manera indicadores clave como EC50 (concentración que afecta al 50% de la población) y LC50 (concentración que mata al 50%). Hallazgos importantes Los bioensayos realizados en el sector Taraba no fueron validados debido a la rápida afectación de los parásitos al extraerlos de los peces. El Dr. Solano señaló que estos bioensayos no pudieron validarse probablemente debido a la gran influencia de agua dulce o la baja temperatura del agua del lugar. “Existen mecanismos reportados sobre cómo los lepeopterido – los “Cáligus” del hemisferio norte - toleran vivir en ambientes de baja salinidad, y es básicamente porque toman iones de la piel o mucus del salmón para poder regular su carga iónica. Al sacarlos del del pez y ponerle un tacho no tienen cómo hacer esta regulación”, indicó el Dr. Solano. Por otro lado, los bioensayos realizados en Capitán Aracena, cruzando el Estrecho de Magallanes, lograron resultados válidos y exitosos, logrando curvas robustas y baja mortalidad control. Estos resultados sugieren diferencias poblacionales —y potencialmente genéticas— entre Caligus de distintas regiones, presentando a su vez distintas respuestas a antiparasitarios, por lo que “uno esperaría que las medidas de manejo de cada una de estas poblaciones sean también diferentes”, comentó el experto. Además de su distinta respuesta experimental, el Ifop observó diferencias fenotípicas relevantes: ejemplares de mayor tamaño, tonalidad más blanquecina y menor generación de petequias en piel, rasgos que reflejan esas adaptaciones poblacionales específicas. El programa observó también cambios en la sensibilidad a ciertos antiparasitarios con el tiempo, lo que enfatiza la necesidad de ampliar la cobertura espacial y temporal de los bioensayos para mejorar la gestión y rotación de antiparasitarios. Lo que viene El Dr. Solano expuso que el programa posee una proyección clara y ambiciosa, enfocada en varios ejes clave para mejorar su efectividad y aporte al manejo de la caligidosis, entre ellos, apunta a ampliar su cobertura espacial y temporal, aumentando la frecuencia de bioensayos y extendiendo la vigilancia hacia más centros y zonas productivas, con el objetivo de obtener una resolución sanitaria mucho más precisa. En paralelo, el Ifop avanza en estudios de genética poblacional para comprender cómo se conectan las distintas poblaciones de Caligus entre regiones y dentro de cada macrozona. Este conocimiento podría permitir redefinir unidades geográficas de manejo con base biológica, optimizando decisiones sobre descansos sanitarios, movimientos de centros y estrategias de control. “Necesitamos avanzar en el conocimiento de cómo están conectadas las poblaciones para definir unidades geográficas que tengan un sentido biológico”, agregó. “Necesitamos que estas delimitaciones sean basadas en ciencia”. Fuente: salmonexpert.cl
Con el objetivo de fortalecer la articulación institucional y mejorar la gestión del sector pesquero en la región, se conformó el primer Gabinete de Pesca de Magallanes, instancia encabezada por el Seremi de Economía, Fomento y Turismo, Francisco Javier Birke, que reunió a los principales servicios públicos vinculados al área. En la instancia participaron la Oficina Zonal de Subpesca, la Dirección Regional de Sernapesca, el Instituto de Fomento Pesquero (IFOP) y el Instituto Nacional de Desarrollo Sustentable de la Pesca Artesanal (Indespa), consolidando un espacio de trabajo conjunto orientado a mejorar la coordinación y el flujo de información entre las instituciones. El Seremi de Economía, Francisco Javier Birke, destacó la relevancia de esta instancia para el desarrollo regional. “En relación con lo que significa la pesca en la economía regional y siguiendo los lineamientos del Ministerio de Economía y del Gobierno del Presidente José Antonio Kast, esta instancia busca fortalecer el trabajo coordinado entre los servicios y mantenernos informados respecto de las acciones que cada uno está desarrollando”. Desde el Instituto de Fomento Pesquero (IFOP), su jefe regional, Erik Daza, valoró el espacio de articulación técnica entre instituciones. “Ha sido una reunión que ha aglutinado a los servicios asociados a la pesca en la región, permitiendo coordinarnos y visualizar materias relevantes para el desarrollo de esta actividad”. Por su parte, la directora regional de Sernapesca, Ximena Gallardo, subrayó el valor del trabajo conjunto. “Es un espacio muy importante en términos de coordinación interinstitucional, que permite compartir visiones y abordar los aspectos técnicos y regulatorios del sector pesquero y acuícola”. Este primer gabinete marca el inicio de una línea de trabajo que busca consolidarse en el tiempo, con foco en una mayor coordinación, eficiencia institucional y una mejor respuesta a los desafíos del sector pesquero y acuícola en Magallanes.
La Asociación de Salmonicultores de Magallanes destacó el desarrollo de un proyecto inédito en la salmonicultura chilena, impulsado por tres compañías del sector y sustentado en más de tres años de investigación científica, orientado a optimizar la distribución de barrios productivos en la región y reducir el riesgo sanitario. Se trata de una iniciativa conjunta entre Blumar, Australis Mar y Cermaq Chile que subdividió siete ACS en la comuna de Río Verde, buscando optimizar la gestión productiva y sanitaria de la acuicultura regional. El proyecto se basa en modelamientos avanzados, 4 campañas oceanográficas, toma sistemática de datos ambientales y sanitarios, análisis del comportamiento de corrientes de largos períodos y modelación de dispersión de patógenos, entre otros estudios que permitieron construir una base técnica robusta para la propuesta de subdivisión. “Este proyecto refleja el futuro de la acuicultura, un sistema de producción basado en ciencia y creación de conocimiento del territorio, para una producción más eficiente y con menos riesgos sanitarios y ambientales. Magallanes tiene condiciones únicas para ser una potencia acuícola y avanzar con información robusta, lo que permite mejorar la sostenibilidad sanitaria, la eficiencia operativa y el desarrollo regional”, comentó Carlos Odebret, presidente de la Asociación de Salmonicultores de Magallanes. En el equipo científico que lideró la investigación estuvo Matías Gargiulo, PhD y biólogo marino de IA Consultores; Fernando Mardones, PhD, médico veterinario y académico de la Universidad de Edimburgo, que fue parte de este proyecto a través de la Consultora Epivet; y Hernán Rojas, PhD, epidemiólogo especialista en gestión sanitaria y director de la consultora Ceres BCA. La coordinación de este equipo multidisciplinario estuvo a cargo del médico veterinario Eugenio Zamorano, especialista en la regulación de la acuicultura. “El valor de este trabajo radica en la integración de múltiples disciplinas científicas para comprender mejor el comportamiento ambiental y sanitario de los cultivos en condiciones subantárticas. Este tipo de estudios permite tomar decisiones productivas mejor informadas y reducir incertidumbres, manteniendo las buenas condiciones sanitarias de la región”, señaló el doctor Hernán Rojas. Entre los beneficios proyectados se encuentra una mejor gestión sanitaria de los cultivos, lo que permite fortalecer la bioseguridad, reducir riesgos y favorecer ciclos productivos más estables y predecibles, ya que el estudio contempló un modelamiento de corrientes y el comportamiento de patógenos en las mismas. “En esta oportunidad, integramos nuevos datos oceanográficos que antes no estaban disponibles, lo que nos permitió robustecer y perfeccionar nuestros modelamientos. Este es un trabajo con estándares comparables a los que se desarrollan en países como Noruega, Canadá y Escocia, donde este tipo de estudios es habitual, y representa una base sólida para el futuro de la industria”, destacó el doctor Fernando Mardones. Asimismo, la iniciativa contribuye a optimizar la gestión productiva, permitiendo una mejora logística tanto marítima como terrestre, perfeccionando la coordinación en el uso de embarcaciones, transporte y procesos asociados, lo que se traduce en mayor eficiencia operativa y menor presión sobre los sistemas de apoyo. “Además de los beneficios que tiene para la operación, este proyecto trae consigo el fortalecimiento del conocimiento científico sobre el ecosistema regional, lo que aporta información valiosa para el desarrollo responsable y sostenible de la acuicultura en Magallanes. Creemos que esto fija un estándar para nuestro sector y posiciona a la región como un polo de desarrollo acuícola basado en conocimiento”, concluyó Odebret. El proyecto fue presentado a la autoridad competente y evaluado conforme a los procedimientos regulatorios vigentes, revisado por especialistas de Sernapesca y el IFOP, siendo aprobado en enero de este año por la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura. Fuente: www.mundoacuicola.cl
La Secretaría Regional Ministerial de Salud de Magallanes y Antártica Chilena informa a la comunidad que, de acuerdo con los análisis de toxinas marinas realizados por los laboratorios de la institución, se mantiene una fuerte presencia de marea roja en la provincia de Última Esperanza. Según lo observado, el fenómeno presenta una mayor concentración en el sector norte de la provincia, con un desplazamiento paulatino hacia el sur, situación que ha derivado en el cierre de áreas del sector de Puerto Edén a fines del año 2025, y posteriormente, a comienzos de 2026, en el cierre del sector Ancón Sin Salida y la entrada del Estero de las Montañas. Además, considerando los altos niveles de Veneno Paralizante de los Moluscos (VPM) detectados en las muestras de ostión entregadas por el Crucero IX Norte del Instituto de Fomento Pesquero (IFOP), será muy difícil levantar la prohibición de extracción de este recurso en el corto plazo. En este sentido, se mantienen vigentes la Resolución N°229, de fecha 24 de enero de 2019, que prohíbe la extracción de ostión en Estero Falcón, y la Resolución N°105, de fecha 22 de enero de 2023, que establece la prohibición de extracción de ostión en Estero Peel y Seno Penguin. En este contexto, se informa que en la provincia de Última Esperanza se encuentran autorizadas para la extracción de mariscos la parte norte del Estero de las Montañas y el Golfo Almirante Montt. No obstante, aun cuando estas áreas se encuentren habilitadas, es importante informarse de las zonas que se encuentran autorizadas para la extracción de recursos y es obligatorio realizar el análisis de los productos susceptibles de presentar toxinas marinas en los laboratorios de la Seremi de Salud, previo a su transporte, procesamiento, tenencia, comercialización, distribución, venta y consumo. Al respecto, la encargada del Programa de Marea Roja de la Seremi de Salud, Paulina Solar, explicó que “dado los altos niveles de toxina paralizante que presenta actualmente la provincia de Última Esperanza, los cuales se encuentran muy por sobre lo que establece la normativa vigente como apto para el consumo humano, gran parte de la provincia se mantiene con áreas cerradas. Las únicas zonas que permanecen abiertas corresponden al sector norte del Estero de las Montañas y al Golfo Almirante Montt”. Agregó que se mantiene una vigilancia permanente del territorio marítimo regional, basada en las muestras proporcionadas por los cruceros del Instituto de Fomento Pesquero (IFOP) en diversos puntos del litoral, sumadas a los análisis de muestras ingresadas por pescadores y a los muestreos de borde costero que realiza la Seremi. Este trabajo permite evaluar los niveles de toxinas y adoptar oportunamente las medidas de apertura o cierre de sectores, según corresponda. La profesional recordó que la marea roja es un fenómeno presente de forma permanente en la región, con períodos de aumento y disminución de sus niveles, por lo que el llamado a la comunidad es a mantener las medidas de autocuidado que conocemos, tales como comprar mariscos sólo en lugares autorizados, evitando comprar en comercio ilegal y redes sociales, extraer únicamente desde áreas abiertas y exigir siempre el informe de análisis emitido por los laboratorios de la Seremi de Salud. La marea roja es un fenómeno biológico dinámico, que puede manifestarse en cualquier momento. En este sentido, el informe de análisis constituye la única herramienta que permite verificar que los productos del mar presentan niveles de toxinas aptos para el consumo humano, contribuyendo así a prevenir intoxicaciones en la población. Finalmente, se informa que la Seremi de Salud de Magallanes continuará con el monitoreo de la situación, y comunicará oportunamente cualquier cambio en la condición sanitaria de las áreas marítimas de la región. Se reitera el llamado a la comunidad a informarse a través de canales oficiales y respetar las medidas vigentes, como una forma de prevenir riesgos y resguardar la salud pública. Para mayor información se puede acceder al sitio web https://seremi12.redsalud.gob.cl/