La velocidad de los cambios tecnológicos, la digitalización de los procesos productivos y la irrupción de nuevas herramientas basadas en inteligencia artificial han transformado profundamente el mundo del trabajo. Las profesiones ya no se mantienen estáticas durante décadas. Por el contrario, evolucionan, se redefinen y, en algunos casos, incluso desaparecen o se transforman en otras completamente distintas. Un reciente informe internacional sobre habilidades del futuro, elaborado por el Banco Santander, ilustra con claridad este cambio. Según este estudio, en Chile el 87% de las personas considera importante recibir formación continua para su desarrollo profesional. Más aún, una proporción significativa de los encuestados reconoce que el dominio de nuevas tecnologías, especialmente aquellas vinculadas a la inteligencia artificial, será fundamental para mantenerse competitivo en el mercado laboral. Este dato refleja algo más profundo que una simple percepción estadística. Revela un cambio cultural en la manera de entender la formación profesional. Hoy ya no se trata únicamente de adquirir conocimientos en una etapa específica de la vida, sino que aprender forma parte permanente del ejercicio de cualquier profesión. La lógica tradicional de la educación, estudiar primero y trabajar después, está siendo reemplazada por un modelo mucho más dinámico: estudiar, trabajar, volver a aprender, actualizarse y volver a aplicar ese conocimiento en contextos cada vez más cambiantes. En este nuevo escenario, la educación continua cumple un rol estratégico. No solo permite actualizar conocimientos técnicos, sino también desarrollar nuevas competencias que hoy son esenciales para el mundo laboral: adaptación al cambio, capacidad de aprendizaje permanente, manejo de herramientas digitales y comprensión de los procesos de innovación. En otras palabras, la diferencia ya no estará solamente en lo que una persona aprendió en su formación inicial, sino en su capacidad para seguir aprendiendo a lo largo de toda su trayectoria laboral. Frente a este escenario, las instituciones de educación superior tienen un papel clave. Ya no basta con formar profesionales en un momento determinado, sino que deben convertirse en espacios permanentes de actualización, especialización y desarrollo de nuevas competencias. En este sentido, la educación continua se consolida como una herramienta fundamental para fortalecer la empleabilidad, impulsar la innovación y acompañar a las personas en un proceso de aprendizaje que no se detiene con la obtención de un título. Precisamente esa es la lógica que hoy impulsa INACAP. A través de cursos de actualización, diplomados, seminarios y programas de especialización, la institución promueve una formación que no termina con la titulación, sino que se proyecta a lo largo del tiempo. El objetivo es claro: entregar a estudiantes, profesionales y a la comunidad herramientas concretas para adaptarse a los cambios del mundo productivo y aprovechar las oportunidades que surgen en un entorno cada vez más dinámico. En un mundo donde el conocimiento evoluciona a gran velocidad, mantenerse actualizado ya no es una ventaja competitiva. Es, simplemente, una condición para seguir siendo profesional.
La Educación Superior Técnico-Profesional continúa consolidándose como una de las principales alternativas para quienes buscan una formación pertinente, con alta empleabilidad y conexión directa con el mundo productivo. A nivel nacional, este sector concentra el 45% de la matrícula total de pregrado, reflejando una tendencia sostenida que responde a una decisión cada vez más informada de estudiantes y familias. En este escenario, INACAP Punta Arenas ha alcanzado un hito significativo: más del 90% de su matrícula 2026 ya se encuentra completada, confirmando la confianza de la comunidad magallánica en un proyecto educativo que combina calidad académica, innovación y fuerte vinculación con los sectores productivos de la región. Este proceso ha estado marcado por una alta demanda en carreras ligadas a áreas tecnológicas, ingenierías y especialidades estratégicas para el desarrollo regional, en coherencia con lo que ocurre a nivel país. Las carreras STEM (Ciencia, Tecnología e, Ingeniería) presentan tasas de inserción laboral que bordean el 90% en promedio, con remuneraciones que en diversas especialidades superan el millón de pesos al primer año de titulación. En una región como Magallanes, donde los sectores energético, logístico, industrial, turístico y de servicios cumplen un rol estructural en la matriz productiva, la formación técnico-profesional adquiere un carácter estratégico. Nueve de cada diez titulados de INACAP encuentran empleo dentro del primer año, y la gran mayoría se desempeña laboralmente en su misma región o en zonas cercanas, contribuyendo directamente al desarrollo local y fortaleciendo la descentralización productiva. Actualmente, en INACAP Punta Arenas aún quedan cupos limitados en las siguientes carreras: Gestión Turística, clave para el fortalecimiento y profesionalización de una industria estratégica para nuestra región. Prevención de Riesgos, fundamental para la seguridad y sostenibilidad de los sectores productivos. Logística, área crítica para la eficiencia de cadenas de suministro y operaciones en un territorio extremo. Energías Renovables, carrera con alta proyección en el contexto de transición energética y desarrollo sostenible en Magallanes. Hacemos un llamado a quienes aún están evaluando su ingreso a la Educación Superior a informarse y concretar su matrícula dentro de las próximas semanas. Nuestras carreras no exigen PAES, estamos adscritos a gratuidad y contamos con beneficios institucionales que amplían las oportunidades de acceso y permanencia. El calendario académico ya se encuentra definido: Semana de Bienvenida: desde el lunes 02 de marzo Cierre oficial del proceso de matrícula: viernes 06 de marzo Inicio formal de clases: lunes 09 de marzo Nos encontramos en la recta final del proceso 2026. Las oportunidades están disponibles, pero los cupos son limitados. Hoy más que nunca, optar por una formación técnico-profesional significa elegir empleabilidad, desarrollo regional y proyección laboral concreta. En INACAP Punta Arenas seguiremos trabajando para formar técnicos y profesionales que respondan a los desafíos productivos de Magallanes, con competencias actualizadas, sello innovador y compromiso con el territorio.
Hay historias que no se cuentan solo para aplaudir logros, sino para reconocernos en ellas y recordar lo importante que es atreverse a dar el paso para transformar nuestro futuro. CATEGORÍA DESEMPEÑO LABORAL Francisca Maldonado Pérez ex alumna de ingeniería Industrial Titulada el año 2019, destacada en la categoría desempeño laboral por su liderazgo estratégico en el desarrollo de la logística de energías renovables en magallanes y su rol pionero en un sector altamente masculinizado. su trayectoria profesional ejemplifica la excelencia técnica, la visión estratégica y el compromiso con la innovación productiva que promueve Inacap. Posee 6 años de experiencia en logística, enfocada en la compleja coordinación de operativas para cargas con sobredimensión, un factor logístico crucial para grandes proyectos industriales. desde 2019, su rol como Customer Service Projects es vital para la construcción de la planta piloto Haru Oni de HIF, coordinando la logística local de carga general y sobredimensionada. Su participación como miembro del comité de clima y cultura de vida de Ulog demuestra que su excelencia profesional se complementa con un liderazgo ético y un compromiso por la mejora continua del entorno laboral. CATEGORÍA EMPRENDIMIENTO Miguel Cárcamo Soto ex alumno de Ingeniería en Administración de Empresas. Ha sido seleccionado como ganador al reconocimiento “exalumno destacado de Inacap sede punta arenas” por presentar la combinación de éxito empresarial regional, compromiso social integral, innovación y retribución activa a la comunidad educativa. Creación de más de 15 puestos de trabajo en una región con desafíos de empleabilidad. su empresa, Teslak, es un proveedor esencial para proyectos de gran envergadura regional y nacional, incluyendo las viviendas sociales y, crucialmente, el aeropuerto de Puerto Williams. El plan de inversión de $1.5 millones de dólares para 2026-2027 es una señal inequívoca de compromiso de capital y crecimiento futuro en la región, un factor que elevó su postulación sobre emprendimientos de menor escala. Los logros de Miguel con Teslak lo sitúa como un líder regional indiscutible. sin embargo, lo que realmente distingue su elección es la coherencia de sus acciones: su compromiso con el sello 40 horas, su activa política de responsabilidad social empresarial y reciclaje, y su constante vinculación con Inacap a través de charlas y ferias laborales.
Hablar de energía en Magallanes es, ante todo, hablar de las personas que habitan esta tierra extrema. Es hablar de historia, de identidad y de desafíos que no se resuelven únicamente con grandes inversiones, sino con decisiones inteligentes, coherentes con el territorio y centradas en mejorar la calidad de vida de quienes viven aquí. Desde la exploración del petróleo y el gas en la década de 1950, con la creación de ENAP como pilar del desarrollo regional, hasta los desafíos actuales asociados a una posible nueva industria del hidrógeno verde, Magallanes ha estado siempre ligada a la energía. Hoy, esa historia nos vuelve a poner frente a una oportunidad que podría redefinir las bases energéticas y productivas de la región. Sin embargo, este desafío no es solo industrial: es profundamente social y humano. En un territorio marcado por bajas temperaturas, altos costos energéticos y viviendas muchas veces deficientes desde el punto de vista térmico, mejorar la calidad de vida pasa por cambios que pueden parecer pequeños, pero que son tremendamente efectivos. En el ámbito de la construcción, avanzar hacia viviendas más eficientes implica acciones concretas: reemplazar ventanas simples por ventanas termopanel, mejorar la aislación térmica de muros, techumbres y pisos, incorporar sistemas de ventilación pasiva o soluciones constructivas actuales que reduzcan la transmitancia térmica y aumenten la resistencia de la envolvente, en coherencia con la normativa vigente recientemente actualizada. Pero la eficiencia energética no se agota en la infraestructura. También requiere un cambio cultural. Implica una gestión energética real dentro de los hogares: uso responsable de la energía eléctrica, sistemas de climatización eficientes y correctamente dimensionados, incorporación de soluciones fotovoltaicas y eólicas en sectores que no cuentan con suministro eléctrico, y una comprensión clara de que cada decisión de consumo tiene un impacto económico, ambiental y social. En este contexto, la formación de capital humano es clave. Hoy, en INACAP Sede Punta Arenas, desde las carreras del área de Energías y Eficiencia Energética, estamos preparando a los técnicos y profesionales que la región necesita para enfrentar estos desafíos con una mirada aplicada, territorial y comprometida con el desarrollo sostenible. Profesionales capaces de dialogar con la industria, comprender la normativa, diseñar soluciones eficientes y, sobre todo, aportar desde su quehacer a una mejor calidad de vida para las familias magallánicas. Porque el futuro energético de Magallanes no se construye solo con grandes proyectos, sino también —y sobre todo— con viviendas más eficientes, decisiones informadas y profesionales formados con sentido de territorio. En una región donde el frío es parte de la vida, la eficiencia energética no es un lujo: es una necesidad y una responsabilidad compartida.
La colaboración entre el mundo académico y la industria local volvió a concretarse, luego de que estudiantes tesistas de INACAP participaran en la rehabilitación del sistema de paneles solares de la planta de producción de agua potable de Aguas Magallanes en Punta Arenas. La iniciativa se desarrolló en el marco de un proyecto de tesis con aplicación práctica, que permitió reactivar un sistema de generación solar de 25 kilowatts, el cual hoy aporta cerca del 10% del consumo energético mensual de la planta, inyectándose directamente a su matriz energética. El trabajo consideró la instalación de 15 paneles solares (sobre nuevas estructuras de soporte, especialmente diseñadas por el área de mantenimiento de Aguas Magallanes, para responder a las exigentes condiciones climáticas de la zona), además de la ejecución de las conexiones eléctricas necesarias para su correcta operación. Las labores fueron realizadas por los propios estudiantes: Francisca Asenjo, Joaquín Barría, Jesús Soto y Maximiliano Hernández, guiados por su profesor José Segovia, en coordinación con equipos técnicos de la sanitaria. Este proyecto demuestra que una tesis puede tener un impacto real. Los estudiantes participaron directamente en la instalación y puesta en marcha del sistema, aportando a una solución concreta que fortalece nuestra operación y el uso de energías limpias, destacó Job Contreras, subgerente de Operaciones de Aguas Magallanes. Desde la compañía resaltaron además su participación en la comisión evaluadora de las tesis, experiencia que se repite por segundo año consecutivo, como parte de su compromiso con la formación técnica y el desarrollo de capital humano en la región. La rehabilitación de este sistema solar refuerza el compromiso de Aguas Magallanes con la sostenibilidad, la eficiencia energética y el trabajo colaborativo con instituciones educativas, impulsando soluciones concretas que aportan al desarrollo regional.
La velocidad de los cambios tecnológicos, la digitalización de los procesos productivos y la irrupción de nuevas herramientas basadas en inteligencia artificial han transformado profundamente el mundo del trabajo. Las profesiones ya no se mantienen estáticas durante décadas. Por el contrario, evolucionan, se redefinen y, en algunos casos, incluso desaparecen o se transforman en otras completamente distintas. Un reciente informe internacional sobre habilidades del futuro, elaborado por el Banco Santander, ilustra con claridad este cambio. Según este estudio, en Chile el 87% de las personas considera importante recibir formación continua para su desarrollo profesional. Más aún, una proporción significativa de los encuestados reconoce que el dominio de nuevas tecnologías, especialmente aquellas vinculadas a la inteligencia artificial, será fundamental para mantenerse competitivo en el mercado laboral. Este dato refleja algo más profundo que una simple percepción estadística. Revela un cambio cultural en la manera de entender la formación profesional. Hoy ya no se trata únicamente de adquirir conocimientos en una etapa específica de la vida, sino que aprender forma parte permanente del ejercicio de cualquier profesión. La lógica tradicional de la educación, estudiar primero y trabajar después, está siendo reemplazada por un modelo mucho más dinámico: estudiar, trabajar, volver a aprender, actualizarse y volver a aplicar ese conocimiento en contextos cada vez más cambiantes. En este nuevo escenario, la educación continua cumple un rol estratégico. No solo permite actualizar conocimientos técnicos, sino también desarrollar nuevas competencias que hoy son esenciales para el mundo laboral: adaptación al cambio, capacidad de aprendizaje permanente, manejo de herramientas digitales y comprensión de los procesos de innovación. En otras palabras, la diferencia ya no estará solamente en lo que una persona aprendió en su formación inicial, sino en su capacidad para seguir aprendiendo a lo largo de toda su trayectoria laboral. Frente a este escenario, las instituciones de educación superior tienen un papel clave. Ya no basta con formar profesionales en un momento determinado, sino que deben convertirse en espacios permanentes de actualización, especialización y desarrollo de nuevas competencias. En este sentido, la educación continua se consolida como una herramienta fundamental para fortalecer la empleabilidad, impulsar la innovación y acompañar a las personas en un proceso de aprendizaje que no se detiene con la obtención de un título. Precisamente esa es la lógica que hoy impulsa INACAP. A través de cursos de actualización, diplomados, seminarios y programas de especialización, la institución promueve una formación que no termina con la titulación, sino que se proyecta a lo largo del tiempo. El objetivo es claro: entregar a estudiantes, profesionales y a la comunidad herramientas concretas para adaptarse a los cambios del mundo productivo y aprovechar las oportunidades que surgen en un entorno cada vez más dinámico. En un mundo donde el conocimiento evoluciona a gran velocidad, mantenerse actualizado ya no es una ventaja competitiva. Es, simplemente, una condición para seguir siendo profesional.
La Educación Superior Técnico-Profesional continúa consolidándose como una de las principales alternativas para quienes buscan una formación pertinente, con alta empleabilidad y conexión directa con el mundo productivo. A nivel nacional, este sector concentra el 45% de la matrícula total de pregrado, reflejando una tendencia sostenida que responde a una decisión cada vez más informada de estudiantes y familias. En este escenario, INACAP Punta Arenas ha alcanzado un hito significativo: más del 90% de su matrícula 2026 ya se encuentra completada, confirmando la confianza de la comunidad magallánica en un proyecto educativo que combina calidad académica, innovación y fuerte vinculación con los sectores productivos de la región. Este proceso ha estado marcado por una alta demanda en carreras ligadas a áreas tecnológicas, ingenierías y especialidades estratégicas para el desarrollo regional, en coherencia con lo que ocurre a nivel país. Las carreras STEM (Ciencia, Tecnología e, Ingeniería) presentan tasas de inserción laboral que bordean el 90% en promedio, con remuneraciones que en diversas especialidades superan el millón de pesos al primer año de titulación. En una región como Magallanes, donde los sectores energético, logístico, industrial, turístico y de servicios cumplen un rol estructural en la matriz productiva, la formación técnico-profesional adquiere un carácter estratégico. Nueve de cada diez titulados de INACAP encuentran empleo dentro del primer año, y la gran mayoría se desempeña laboralmente en su misma región o en zonas cercanas, contribuyendo directamente al desarrollo local y fortaleciendo la descentralización productiva. Actualmente, en INACAP Punta Arenas aún quedan cupos limitados en las siguientes carreras: Gestión Turística, clave para el fortalecimiento y profesionalización de una industria estratégica para nuestra región. Prevención de Riesgos, fundamental para la seguridad y sostenibilidad de los sectores productivos. Logística, área crítica para la eficiencia de cadenas de suministro y operaciones en un territorio extremo. Energías Renovables, carrera con alta proyección en el contexto de transición energética y desarrollo sostenible en Magallanes. Hacemos un llamado a quienes aún están evaluando su ingreso a la Educación Superior a informarse y concretar su matrícula dentro de las próximas semanas. Nuestras carreras no exigen PAES, estamos adscritos a gratuidad y contamos con beneficios institucionales que amplían las oportunidades de acceso y permanencia. El calendario académico ya se encuentra definido: Semana de Bienvenida: desde el lunes 02 de marzo Cierre oficial del proceso de matrícula: viernes 06 de marzo Inicio formal de clases: lunes 09 de marzo Nos encontramos en la recta final del proceso 2026. Las oportunidades están disponibles, pero los cupos son limitados. Hoy más que nunca, optar por una formación técnico-profesional significa elegir empleabilidad, desarrollo regional y proyección laboral concreta. En INACAP Punta Arenas seguiremos trabajando para formar técnicos y profesionales que respondan a los desafíos productivos de Magallanes, con competencias actualizadas, sello innovador y compromiso con el territorio.
Hay historias que no se cuentan solo para aplaudir logros, sino para reconocernos en ellas y recordar lo importante que es atreverse a dar el paso para transformar nuestro futuro. CATEGORÍA DESEMPEÑO LABORAL Francisca Maldonado Pérez ex alumna de ingeniería Industrial Titulada el año 2019, destacada en la categoría desempeño laboral por su liderazgo estratégico en el desarrollo de la logística de energías renovables en magallanes y su rol pionero en un sector altamente masculinizado. su trayectoria profesional ejemplifica la excelencia técnica, la visión estratégica y el compromiso con la innovación productiva que promueve Inacap. Posee 6 años de experiencia en logística, enfocada en la compleja coordinación de operativas para cargas con sobredimensión, un factor logístico crucial para grandes proyectos industriales. desde 2019, su rol como Customer Service Projects es vital para la construcción de la planta piloto Haru Oni de HIF, coordinando la logística local de carga general y sobredimensionada. Su participación como miembro del comité de clima y cultura de vida de Ulog demuestra que su excelencia profesional se complementa con un liderazgo ético y un compromiso por la mejora continua del entorno laboral. CATEGORÍA EMPRENDIMIENTO Miguel Cárcamo Soto ex alumno de Ingeniería en Administración de Empresas. Ha sido seleccionado como ganador al reconocimiento “exalumno destacado de Inacap sede punta arenas” por presentar la combinación de éxito empresarial regional, compromiso social integral, innovación y retribución activa a la comunidad educativa. Creación de más de 15 puestos de trabajo en una región con desafíos de empleabilidad. su empresa, Teslak, es un proveedor esencial para proyectos de gran envergadura regional y nacional, incluyendo las viviendas sociales y, crucialmente, el aeropuerto de Puerto Williams. El plan de inversión de $1.5 millones de dólares para 2026-2027 es una señal inequívoca de compromiso de capital y crecimiento futuro en la región, un factor que elevó su postulación sobre emprendimientos de menor escala. Los logros de Miguel con Teslak lo sitúa como un líder regional indiscutible. sin embargo, lo que realmente distingue su elección es la coherencia de sus acciones: su compromiso con el sello 40 horas, su activa política de responsabilidad social empresarial y reciclaje, y su constante vinculación con Inacap a través de charlas y ferias laborales.
Hablar de energía en Magallanes es, ante todo, hablar de las personas que habitan esta tierra extrema. Es hablar de historia, de identidad y de desafíos que no se resuelven únicamente con grandes inversiones, sino con decisiones inteligentes, coherentes con el territorio y centradas en mejorar la calidad de vida de quienes viven aquí. Desde la exploración del petróleo y el gas en la década de 1950, con la creación de ENAP como pilar del desarrollo regional, hasta los desafíos actuales asociados a una posible nueva industria del hidrógeno verde, Magallanes ha estado siempre ligada a la energía. Hoy, esa historia nos vuelve a poner frente a una oportunidad que podría redefinir las bases energéticas y productivas de la región. Sin embargo, este desafío no es solo industrial: es profundamente social y humano. En un territorio marcado por bajas temperaturas, altos costos energéticos y viviendas muchas veces deficientes desde el punto de vista térmico, mejorar la calidad de vida pasa por cambios que pueden parecer pequeños, pero que son tremendamente efectivos. En el ámbito de la construcción, avanzar hacia viviendas más eficientes implica acciones concretas: reemplazar ventanas simples por ventanas termopanel, mejorar la aislación térmica de muros, techumbres y pisos, incorporar sistemas de ventilación pasiva o soluciones constructivas actuales que reduzcan la transmitancia térmica y aumenten la resistencia de la envolvente, en coherencia con la normativa vigente recientemente actualizada. Pero la eficiencia energética no se agota en la infraestructura. También requiere un cambio cultural. Implica una gestión energética real dentro de los hogares: uso responsable de la energía eléctrica, sistemas de climatización eficientes y correctamente dimensionados, incorporación de soluciones fotovoltaicas y eólicas en sectores que no cuentan con suministro eléctrico, y una comprensión clara de que cada decisión de consumo tiene un impacto económico, ambiental y social. En este contexto, la formación de capital humano es clave. Hoy, en INACAP Sede Punta Arenas, desde las carreras del área de Energías y Eficiencia Energética, estamos preparando a los técnicos y profesionales que la región necesita para enfrentar estos desafíos con una mirada aplicada, territorial y comprometida con el desarrollo sostenible. Profesionales capaces de dialogar con la industria, comprender la normativa, diseñar soluciones eficientes y, sobre todo, aportar desde su quehacer a una mejor calidad de vida para las familias magallánicas. Porque el futuro energético de Magallanes no se construye solo con grandes proyectos, sino también —y sobre todo— con viviendas más eficientes, decisiones informadas y profesionales formados con sentido de territorio. En una región donde el frío es parte de la vida, la eficiencia energética no es un lujo: es una necesidad y una responsabilidad compartida.
La colaboración entre el mundo académico y la industria local volvió a concretarse, luego de que estudiantes tesistas de INACAP participaran en la rehabilitación del sistema de paneles solares de la planta de producción de agua potable de Aguas Magallanes en Punta Arenas. La iniciativa se desarrolló en el marco de un proyecto de tesis con aplicación práctica, que permitió reactivar un sistema de generación solar de 25 kilowatts, el cual hoy aporta cerca del 10% del consumo energético mensual de la planta, inyectándose directamente a su matriz energética. El trabajo consideró la instalación de 15 paneles solares (sobre nuevas estructuras de soporte, especialmente diseñadas por el área de mantenimiento de Aguas Magallanes, para responder a las exigentes condiciones climáticas de la zona), además de la ejecución de las conexiones eléctricas necesarias para su correcta operación. Las labores fueron realizadas por los propios estudiantes: Francisca Asenjo, Joaquín Barría, Jesús Soto y Maximiliano Hernández, guiados por su profesor José Segovia, en coordinación con equipos técnicos de la sanitaria. Este proyecto demuestra que una tesis puede tener un impacto real. Los estudiantes participaron directamente en la instalación y puesta en marcha del sistema, aportando a una solución concreta que fortalece nuestra operación y el uso de energías limpias, destacó Job Contreras, subgerente de Operaciones de Aguas Magallanes. Desde la compañía resaltaron además su participación en la comisión evaluadora de las tesis, experiencia que se repite por segundo año consecutivo, como parte de su compromiso con la formación técnica y el desarrollo de capital humano en la región. La rehabilitación de este sistema solar refuerza el compromiso de Aguas Magallanes con la sostenibilidad, la eficiencia energética y el trabajo colaborativo con instituciones educativas, impulsando soluciones concretas que aportan al desarrollo regional.