El Grupo de Expertos sobre Plásticos en Entornos Polares (SPEG, por su sigla en inglés) del Comité Científico de Investigación Antártica (SCAR) anunció oficialmente la conformación de sus nuevos equipos directivos para sus grupos de trabajo estratégicos. Entre los expertos seleccionados se encuentra el Dr. Marcelo González Aravena, investigador del Departamento Científico del Instituto Antártico Chileno (INACH), quien integrará al SPEG junto a la investigadora argentina Julieta Cebuhar, de la Universidad Federal de Rio Grande, Brasil. El Grupo de Expertos en Plásticos de SCAR comenzó hace algún tiempo como un grupo de acción, pero dada la relevancia del tema en el Sistema del Tratado Antártico y por su importancia científica era necesario avanzar a otro nivel de organización. Se constituyó un nuevo grupo de expertos, más complejo, que analizará el impacto de los plásticos en el ambiente polar en diferentes dimensiones. Se hizo un llamado para conformar cinco subgrupos de trabajo en las temáticas de muestreo y monitoreo, gobernanza, fuentes y datos, impacto de los plásticos y divulgación. Yo postulé a la temática respecto del impacto de los plásticos en el ecosistema antártico y quedamos dos seleccionados para este grupo: la colega de Brasil y yo, señala González. El investigador del INACH apunta que se encargarán de coordinar las acciones asociadas a potenciar la investigación sobre la contaminación plástica en la ecología y la ecotoxicología. Esto incluye, por ejemplo, establecer protocolos estandarizados para la evaluación del riesgo ecológico e identificar los impactos fisiológicos y moleculares claves y definir biomarcadores apropiados y estudiar los efectos en los tejidos y microbiomas. Asimismo, servirá para apoyar diseños experimentales y evaluaciones de impacto para cerrar la brecha entre las observaciones de campo y los efectos biológicos en los ecosistemas vulnerables, además de asegurar que los estudios incluyan múltiples localidades antárticas para proporcionar una representación a nivel continental y así asegurar una mayor representación de localidades. La inclusión del Dr. González en este grupo de expertos refuerza el liderazgo que Chile ha mantenido en estos temas. Desde el SPEG hicieron un llamado abierto a investigadoras, investigadores y académicos interesados en sumarse a estas mesas de trabajo para contribuir con datos y estudios. Esto lo pueden hacer escribiendo al correo: plastic@scar.org. El INACH es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía. El INACH organiza el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN).
El calendario oficial del certamen estará disponible en el sitio web de la Feria Antártica Escolar(FAE). A través de esta plataforma en línea, los equipos escolares podrán postular sus propuestas de investigación en áreas como biología marina, cambio climático, historia antártica o nuevas tecnologías para la exploración científica, entre otras temáticas. Pueden participar estudiantes de 1° a 4° medio de establecimientos educacionales del país reconocidos por el Ministerio de Educación. Cada equipo debe estar conformado por uno o dos estudiantes, junto a un docente guía del mismo establecimiento, que puede ser de cualquier asignatura, con quien formularán una propuesta de investigación sobre temáticas antárticas, según las bases de la FAE disponibles en la página web del Instituto. Una vez cerrado el proceso, el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN), evaluará las propuestas y un comité validará la selección de los quince trabajos que se trasladarán a Punta Arenas para defender sus investigaciones ante un jurado especializado y uno ciudadano. Constanza Jiménez, bióloga marina y encargada del área de Educación del INACH, destacó: “Con el lanzamiento de la FAE quisimos realizar algo especial, ya que esta semana se concretará el viaje de la Expedición Antártica Escolar, en la que participan los ganadores de la versión 2025. Buscamos generar un hito que marque el cierre de esta edición y, al mismo tiempo, dé inicio al nuevo proceso”. Para esta próxima versión se incorporaron ajustes en los formatos de postulación basados en las observaciones de los propios participantes del año pasado, junto con el adelanto de la Feria al inicio del segundo semestre para evitar la sobrecarga académica de fin de año, a diferencia de la edición anterior que se realizó en noviembre. “Queremos que el proceso sea más claro, cómodo y beneficioso para quienes participen”, añadió Jiménez. Se hizo un llamado directo a los estudiantes: “Aprovechen esta oportunidad. Es un concurso único; pocos jóvenes tienen la posibilidad de conocer la Antártica y convivir con los investigadores e investigadoras que hacen ciencia en nuestro país”. De esta manera, la FAE se consolida anualmente como un semillero de fortalecimiento de las vocaciones científicas y de divulgación, convirtiendo el rol de Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y acercando el conocimiento polar a la ciudadanía y las nuevas generaciones. Para más información, los invitamos a ingresar al sitio web del Instituto Antártico Chileno. Ahí encontraran un enlace a toda la información de la “Feria Antartica Escolar 2026”.
Tras varias jornadas de trabajo colaborativo, la Alianza Interuniversitaria Chile Antártico (AICA), finalizó su fase de diseño, consolidando su visión, misión y ejes estratégicos. Este convenio histórico para la educación superior se gestó con la participación de representantes de trece universidades del Consejo de Rectoras y Rectores de las Universidades de Chile (CRUCH) y el Nodo Laboratorio Natural Antártico, conformado por el Instituto Antártico Chileno, la Universidad Austral de Chile, la Universidad de Magallanes y el Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (BASE). Esta alianza de colaboración universitaria tiene como objetivo potenciar las capacidades de Chile para difundir la identidad antártica a toda la sociedad, con foco en áreas como la formación especializada, la articulación curricular y la vinculación territorial. Esto se realizará a través de una red de trabajo que buscará integrar la temática antártica en planes de estudio de carreras no necesariamente del ámbito científico. Este trabajo ha sido impulsado por cuatro mujeres vinculadas al conocimiento antártico: la Dra. Pamela Santibáñez (Universidad de Magallanes), la Dra. Leyla Cárdenas (Universidad Austral de Chile) y la Dra. © Giovaninna Sutherland (BASE), junto a Gabriela Willer, secretaria ejecutiva de AICA y profesional del proyecto Nodo. Para la Decana de la Facultad de Ciencias, Dra. Leyla Cárdenas, esta iniciativa demuestra el interés que tiene el CRUCH en transformar a Chile en un país antártico y también en la formación de las y los estudiantes hacia el conocimiento científico, geopolítico, social y productivo desde una perspectiva antártica. Por su parte, Santibáñez considera que el desafío de AICA no es generar más conocimiento, sino integrarlo mejor. Esta iniciativa propone articular lo que ya existe para que la Antártica forme parte de la formación profesional de manera consistente y con proyección país, creando y expandiendo la identidad antártica, señala. En esa línea, reflexiona que Chile es uno de los siete países reclamantes, uno de los doce firmantes originales del Tratado Antártico, principal puerta de entrada al Continente Blanco y un actor clave en logística y rescate. Además, mantiene una presencia activa en la gobernanza del sistema antártico y una relación histórica, jurídica, geográfica, científica y climática directa con este territorio. Sin embargo, ese posicionamiento contrasta con una realidad incómoda: para gran parte de la ciudadanía percibe a este territorio como un destino remoto, desconocido, ajeno y desconectado de la vida cotidiana de nuestro país, validando la relevancia de esta iniciativa. Sutherland destaca que las instituciones universitarias, como espacios de reflexión orientados al desarrollo de la sociedad, han comprendido la importancia de fortalecer la identidad antártica chilena y su rol formativo desde las aulas, articulándose con una amplia red de conocimiento antártico ya consolidada en el país. Asimismo, la abogada subraya que este enfoque permitirá potenciar el conocimiento austral desde una perspectiva multidisciplinaria. El diagnóstico es consistente: pese a contar con una comunidad científica activa y una posición estratégica privilegiada, el conocimiento antártico permanece encapsulado en la academia, con baja incidencia en la formación profesional y en la cultura general. Frente a esto, AICA no busca generar más investigación, sino articular la existente. Su estrategia se estructura en cuatro ejes: reconocer las capacidades instaladas en las universidades; transformarlas en oferta formativa interuniversitaria; habilitar una red operativa que conecte instituciones; e impactar en la sociedad mediante la expansión de la identidad antártica. Según Willer, el desafío central es avanzar en la implementación de la alianza para el período 2026-2028 con un trabajo coordinado entre las universidades adherentes, donde el compromiso de la secretaría es asegurar que, en estos años, la alianza se transforme en una red colaborativa sólida, que unifique esfuerzos para materializar la visión de un Chile con identidad antártica compartida, indica. El siguiente paso es que las universidades diseñen cursos con temática antártica, generen talleres y creen nuevas instancias de encuentro donde los estudiantes de diversas carreras, no solamente del área científica, aprendan sobre la Antártica y piensen en este territorio como un lugar para su desarrollo profesional, agrega Cárdenas. Se proyecta que la firma del convenio tenga lugar en el territorio antártico con la participación de las y los rectores de las casas de estudio que se adscriban a AICA, momento que, a juicio de Pamela Santibáñez, marcará el inicio de esta nueva etapa, la de transformar el conocimiento en formación y la formación en identidad.
Con el arribo de las últimas dotaciones a bordo del rompehielos Almirante Viel de la Armada de Chile, el Instituto Antártico Chileno (INACH) dio por finalizada la etapa estival de la 62.ª Expedición Científica Antártica (ECA 62). La campaña, que se extendió desde noviembre de 2025 hasta la primera semana de abril, se transformó en una de las más complejas logísticamente, pero destacable en términos científicos de vanguardia y diplomacia polar. El éxito de la ECA 62 radicó en una compleja red de transporte y colaboración en terreno. El despliegue no solo contó con el soporte de la Armada, Ejército y Fuerza Aérea de Chile, sino que también integró buques y aeronaves de las marinas de Colombia y Perú, fortaleciendo la cooperación latinoamericana en el Continente Blanco. A nivel local, el soporte logístico y traslado de investigadores fue reforzado por el buque Betanzos y los vuelos de Aerovías DAP. Asimismo, la investigación en el mar contó con la lancha científica Karpuj del INACH, que brindó soporte directo a diversos proyectos oceanográficos y biológicos en zonas costeras de la península Antártica. En términos de infraestructura, la base Profesor Julio Escudero, en isla Rey Jorge, completó la reposición de su techumbre para que pueda enfrentar el riguroso invierno polar. El director del INACH, Gino Casassa Rogazinski, añadió que no solo estamos contentos porque se cumplió con el despliegue logístico necesario para sostener nuestra ciencia en el territorio antártico, sino que nos permitió profundizar en investigaciones sobre la crisis climática, desde el retroceso de glaciares, la instalación de un nuevo sensor del cambio climático en la base del monte Vinson, hasta los avances de la colonización vegetal en la Península. Además, tuvimos la visita de un grupo de embajadores de países puertas de entrada al Continente Blanco. Además, contamos con la visita del Ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna. El canciller visitó la base Escudero, se reunió con investigadoras e investigadores y reafirmó el compromiso de Chile con el Tratado Antártico. Y para finalizar la campaña estival, recibimos a la Delegada Presidencial de Magallanes y de la Antártica Chilena, Ericka Farías Guerra. Los números de la ECA 62 Asimismo, se desarrollaron 40 proyectos científicos en terreno con alta complejidad en diversas zonas del territorio antártico, desde muestreos de vegetación, nieve, agua, kril, peces, hasta mediciones glaciológicas. En total se alcanzó la cifra de 140 investigadores en territorio antártico, de los cuales 64 fueron mujeres, y 76 hombres. La participación de las mujeres sigue siendo un pilar fundamental para el desarrollo del Programa Nacional de Ciencia Antártica. Un total de 119 mujeres participaron de esta expedición, en los diversos despliegues en la temporada en territorio antártico, cumpliendo roles, como científicas, logísticas, estudiantes, autoridades, entre otras. Ciencia de vanguardia: del monte Vinson a la base Escudero Uno de los hitos de la temporada fue la instalación de sensores antárticos en puntos estratégicos de la Península y en el monte Vinson (cerca del glaciar Unión a 1.000 kilómetros del polo sur), permitiendo capturar datos en tiempo real de la denominada Antártica Profunda. Así mismo y gracias a un buque de la Armada de Colombia, un grupo de profesionales del INACH pudo instalar y efectuar mantenimiento a la red de sensores del cambio climático. Chile reafirmó su rol como puente logístico y científico global, apoyando a 13 Programas Antárticos Nacionales y realizando colaboraciones especiales con países como Alemania, Brasil, Colombia, Corea del Sur, Ecuador, España, Estados Unidos, Guatemala, Perú, Polonia, Portugal, Rusia y Türkiye. Además, se brindó apoyo a un proyecto de China en el marco de la red internacional POLARIN, destacando la apertura de las bases chilenas a la colaboración global. En lo relacionado a la capacidad logística, Punta Arenas se consolidó nuevamente como el núcleo del soporte polar. El INACH brindó apoyo logístico a un total de 393 personas, facilitando su labor en las condiciones más extremas del planeta. En operación de carga, se movilizaron vía aérea 10.687 kg hacia la Antártica. A su vez, por vía marítima el número total de carga llegó a 82.742 kg representados en 460 m 3 . El regreso seguro de los científicos y científicas, así como del personal logístico, tras meses de trabajo bajo condiciones extremas, reafirma el liderazgo de nuestro país y el rol de Punta Arenas como la puerta de entrada a la Antártica. Además, hay que sumar que existieron investigaciones en la base Bernardo O'Higgins del Ejército, y en base Yelcho, la otra estación científica del INACH ubicada en isla Doumer. Asimismo, resaltar la realización de tres campamentos en isla Livingston, punta Armonía y punta Spring. Educación y Cultura La Expedición Antártica Escolar (EAE) tuvo un lugar destacado, donde los ganadores de la pasada Feria Antártica Escolar pudieron visitar el Continente Blanco como parte de su premio. A través de esta instancia jóvenes investigadores conocieron el ecosistema polar y pudieron visitar bases extranjeras y compartir con investigadores polares. Asimismo, se presentó una exposición dedicada a la figura de Gabriela Mistral en la base Escudero, en estrecha colaboración con el Museo Gabriela Mistral en Vicuña, vinculando el legado humanista con el territorio polar en conmemoración de los 80 años de haber obtenido el premio Nobel de Literatura. El cierre de esta campaña estuvo marcado por el retorno de los últimos equipos logísticos a bordo del rompehielos Viel de la Armada de Chile. Hemos logrado efectuar ciencia de primer nivel en lugares remotos como el monte Vinson gracias al trabajo colaborativo con nuestras Fuerzas Armadas y hemos podido fortalecer nuestra base Escudero para los desafíos climáticos que vienen, señala Casassa. La base Escudero por segundo año consecutivo permanecerá abierta para investigación en su etapa invernal, donde ya se cuenta con el funcionario del INACH Jorge Kuimer como jefe de base, junto a dos investigadores del equipo del destacado investigador Francisco Fernandoy. El INACH es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía. El INACH organiza el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN).
Conocer a profundidad el trabajo que realizan las instituciones generadoras de conocimiento de la región ha sido unas las principales tareas del seremi de Ciencia, Carlos Olave, quien inició su recorrido visitando el edificio de laboratorios antárticos Embajador Jorge Berguño Barnes del Instituto Antártico Chileno (INACH), que desde su inauguración en 2011 se ha convertido en un pilar para la ciencia antártica. Destaco la labor de los laboratorios, que se han consolidado como un referente nacional desde su origen, impulsado la investigación de estudiantes, académicos e investigadores, y fomentando activamente la cooperación científica a nivel nacional e internacional, lo que ha permitido la generación de publicaciones de alto impacto, la formación de capital humano avanzado y la transferencia de conocimiento, elementos claves para seguir posicionando a la región como polo de desarrollo científico y tecnológico en materia antártica, manifestó la autoridad regional. Tras su visita, Olave también relevó el financiamiento que ha entregado el MinCiencia, a través de la ANID, para seguir potenciando el trabajo de quienes pasan por este espacio de trabajo, a la fecha el instituto se ha adjudicado más de $2 mil millones en concursos FONDEQUIP, que le ha permitido adquirir equipamiento científico de última generación para fortalecer el monitoreo ambiental y oceanográfico, la paleontología y la biodiversidad antártica. Durante el recorrido, la autoridad estuvo acompañada por el jefe de la sección de Plataformas Científicas, Alejandro Font, quien comentó que la importancia de esta visita es poder mostrar la infraestructura que tenemos en Punta Arenas, que es el punto de inicio para el Programa de Ciencia Antártica Nacional, prestando un apoyo logístico científico tanto para nuestro programa como para los otros que también operan en la península Antártica. Agregó que las instalaciones, que han sido fortalecidas gracias al financiamiento del ministerio, habilita la preparación o el tránsito de los proyectos, tanto hacia antártica o desde allí hacia su destino final, prestando un soporte importante dado que la logística antártica es de alta complejidad, por tanto, tener un sitio donde poder prepararse o trabajar muestras mientras se desarrolla la logística es de suma relevancia. El edificio de laboratorios cuenta con infraestructura especializada que incluye cámaras experimentales y acuarios de recirculación operativos bajo condiciones antártica, lo que da soporte a las áreas de investigación que desarrolla el INACH, centradas en el estudio del ecosistema antártico, la resiliencia y adaptación de sus organismos. Además, tiene una línea de huellas antárticas, que busca comprender el impacto de la actividad humana en la Antártica, tanto en el lugar como fuera de éste.
El Grupo de Expertos sobre Plásticos en Entornos Polares (SPEG, por su sigla en inglés) del Comité Científico de Investigación Antártica (SCAR) anunció oficialmente la conformación de sus nuevos equipos directivos para sus grupos de trabajo estratégicos. Entre los expertos seleccionados se encuentra el Dr. Marcelo González Aravena, investigador del Departamento Científico del Instituto Antártico Chileno (INACH), quien integrará al SPEG junto a la investigadora argentina Julieta Cebuhar, de la Universidad Federal de Rio Grande, Brasil. El Grupo de Expertos en Plásticos de SCAR comenzó hace algún tiempo como un grupo de acción, pero dada la relevancia del tema en el Sistema del Tratado Antártico y por su importancia científica era necesario avanzar a otro nivel de organización. Se constituyó un nuevo grupo de expertos, más complejo, que analizará el impacto de los plásticos en el ambiente polar en diferentes dimensiones. Se hizo un llamado para conformar cinco subgrupos de trabajo en las temáticas de muestreo y monitoreo, gobernanza, fuentes y datos, impacto de los plásticos y divulgación. Yo postulé a la temática respecto del impacto de los plásticos en el ecosistema antártico y quedamos dos seleccionados para este grupo: la colega de Brasil y yo, señala González. El investigador del INACH apunta que se encargarán de coordinar las acciones asociadas a potenciar la investigación sobre la contaminación plástica en la ecología y la ecotoxicología. Esto incluye, por ejemplo, establecer protocolos estandarizados para la evaluación del riesgo ecológico e identificar los impactos fisiológicos y moleculares claves y definir biomarcadores apropiados y estudiar los efectos en los tejidos y microbiomas. Asimismo, servirá para apoyar diseños experimentales y evaluaciones de impacto para cerrar la brecha entre las observaciones de campo y los efectos biológicos en los ecosistemas vulnerables, además de asegurar que los estudios incluyan múltiples localidades antárticas para proporcionar una representación a nivel continental y así asegurar una mayor representación de localidades. La inclusión del Dr. González en este grupo de expertos refuerza el liderazgo que Chile ha mantenido en estos temas. Desde el SPEG hicieron un llamado abierto a investigadoras, investigadores y académicos interesados en sumarse a estas mesas de trabajo para contribuir con datos y estudios. Esto lo pueden hacer escribiendo al correo: plastic@scar.org. El INACH es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía. El INACH organiza el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN).
El calendario oficial del certamen estará disponible en el sitio web de la Feria Antártica Escolar(FAE). A través de esta plataforma en línea, los equipos escolares podrán postular sus propuestas de investigación en áreas como biología marina, cambio climático, historia antártica o nuevas tecnologías para la exploración científica, entre otras temáticas. Pueden participar estudiantes de 1° a 4° medio de establecimientos educacionales del país reconocidos por el Ministerio de Educación. Cada equipo debe estar conformado por uno o dos estudiantes, junto a un docente guía del mismo establecimiento, que puede ser de cualquier asignatura, con quien formularán una propuesta de investigación sobre temáticas antárticas, según las bases de la FAE disponibles en la página web del Instituto. Una vez cerrado el proceso, el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN), evaluará las propuestas y un comité validará la selección de los quince trabajos que se trasladarán a Punta Arenas para defender sus investigaciones ante un jurado especializado y uno ciudadano. Constanza Jiménez, bióloga marina y encargada del área de Educación del INACH, destacó: “Con el lanzamiento de la FAE quisimos realizar algo especial, ya que esta semana se concretará el viaje de la Expedición Antártica Escolar, en la que participan los ganadores de la versión 2025. Buscamos generar un hito que marque el cierre de esta edición y, al mismo tiempo, dé inicio al nuevo proceso”. Para esta próxima versión se incorporaron ajustes en los formatos de postulación basados en las observaciones de los propios participantes del año pasado, junto con el adelanto de la Feria al inicio del segundo semestre para evitar la sobrecarga académica de fin de año, a diferencia de la edición anterior que se realizó en noviembre. “Queremos que el proceso sea más claro, cómodo y beneficioso para quienes participen”, añadió Jiménez. Se hizo un llamado directo a los estudiantes: “Aprovechen esta oportunidad. Es un concurso único; pocos jóvenes tienen la posibilidad de conocer la Antártica y convivir con los investigadores e investigadoras que hacen ciencia en nuestro país”. De esta manera, la FAE se consolida anualmente como un semillero de fortalecimiento de las vocaciones científicas y de divulgación, convirtiendo el rol de Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y acercando el conocimiento polar a la ciudadanía y las nuevas generaciones. Para más información, los invitamos a ingresar al sitio web del Instituto Antártico Chileno. Ahí encontraran un enlace a toda la información de la “Feria Antartica Escolar 2026”.
Tras varias jornadas de trabajo colaborativo, la Alianza Interuniversitaria Chile Antártico (AICA), finalizó su fase de diseño, consolidando su visión, misión y ejes estratégicos. Este convenio histórico para la educación superior se gestó con la participación de representantes de trece universidades del Consejo de Rectoras y Rectores de las Universidades de Chile (CRUCH) y el Nodo Laboratorio Natural Antártico, conformado por el Instituto Antártico Chileno, la Universidad Austral de Chile, la Universidad de Magallanes y el Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (BASE). Esta alianza de colaboración universitaria tiene como objetivo potenciar las capacidades de Chile para difundir la identidad antártica a toda la sociedad, con foco en áreas como la formación especializada, la articulación curricular y la vinculación territorial. Esto se realizará a través de una red de trabajo que buscará integrar la temática antártica en planes de estudio de carreras no necesariamente del ámbito científico. Este trabajo ha sido impulsado por cuatro mujeres vinculadas al conocimiento antártico: la Dra. Pamela Santibáñez (Universidad de Magallanes), la Dra. Leyla Cárdenas (Universidad Austral de Chile) y la Dra. © Giovaninna Sutherland (BASE), junto a Gabriela Willer, secretaria ejecutiva de AICA y profesional del proyecto Nodo. Para la Decana de la Facultad de Ciencias, Dra. Leyla Cárdenas, esta iniciativa demuestra el interés que tiene el CRUCH en transformar a Chile en un país antártico y también en la formación de las y los estudiantes hacia el conocimiento científico, geopolítico, social y productivo desde una perspectiva antártica. Por su parte, Santibáñez considera que el desafío de AICA no es generar más conocimiento, sino integrarlo mejor. Esta iniciativa propone articular lo que ya existe para que la Antártica forme parte de la formación profesional de manera consistente y con proyección país, creando y expandiendo la identidad antártica, señala. En esa línea, reflexiona que Chile es uno de los siete países reclamantes, uno de los doce firmantes originales del Tratado Antártico, principal puerta de entrada al Continente Blanco y un actor clave en logística y rescate. Además, mantiene una presencia activa en la gobernanza del sistema antártico y una relación histórica, jurídica, geográfica, científica y climática directa con este territorio. Sin embargo, ese posicionamiento contrasta con una realidad incómoda: para gran parte de la ciudadanía percibe a este territorio como un destino remoto, desconocido, ajeno y desconectado de la vida cotidiana de nuestro país, validando la relevancia de esta iniciativa. Sutherland destaca que las instituciones universitarias, como espacios de reflexión orientados al desarrollo de la sociedad, han comprendido la importancia de fortalecer la identidad antártica chilena y su rol formativo desde las aulas, articulándose con una amplia red de conocimiento antártico ya consolidada en el país. Asimismo, la abogada subraya que este enfoque permitirá potenciar el conocimiento austral desde una perspectiva multidisciplinaria. El diagnóstico es consistente: pese a contar con una comunidad científica activa y una posición estratégica privilegiada, el conocimiento antártico permanece encapsulado en la academia, con baja incidencia en la formación profesional y en la cultura general. Frente a esto, AICA no busca generar más investigación, sino articular la existente. Su estrategia se estructura en cuatro ejes: reconocer las capacidades instaladas en las universidades; transformarlas en oferta formativa interuniversitaria; habilitar una red operativa que conecte instituciones; e impactar en la sociedad mediante la expansión de la identidad antártica. Según Willer, el desafío central es avanzar en la implementación de la alianza para el período 2026-2028 con un trabajo coordinado entre las universidades adherentes, donde el compromiso de la secretaría es asegurar que, en estos años, la alianza se transforme en una red colaborativa sólida, que unifique esfuerzos para materializar la visión de un Chile con identidad antártica compartida, indica. El siguiente paso es que las universidades diseñen cursos con temática antártica, generen talleres y creen nuevas instancias de encuentro donde los estudiantes de diversas carreras, no solamente del área científica, aprendan sobre la Antártica y piensen en este territorio como un lugar para su desarrollo profesional, agrega Cárdenas. Se proyecta que la firma del convenio tenga lugar en el territorio antártico con la participación de las y los rectores de las casas de estudio que se adscriban a AICA, momento que, a juicio de Pamela Santibáñez, marcará el inicio de esta nueva etapa, la de transformar el conocimiento en formación y la formación en identidad.
Con el arribo de las últimas dotaciones a bordo del rompehielos Almirante Viel de la Armada de Chile, el Instituto Antártico Chileno (INACH) dio por finalizada la etapa estival de la 62.ª Expedición Científica Antártica (ECA 62). La campaña, que se extendió desde noviembre de 2025 hasta la primera semana de abril, se transformó en una de las más complejas logísticamente, pero destacable en términos científicos de vanguardia y diplomacia polar. El éxito de la ECA 62 radicó en una compleja red de transporte y colaboración en terreno. El despliegue no solo contó con el soporte de la Armada, Ejército y Fuerza Aérea de Chile, sino que también integró buques y aeronaves de las marinas de Colombia y Perú, fortaleciendo la cooperación latinoamericana en el Continente Blanco. A nivel local, el soporte logístico y traslado de investigadores fue reforzado por el buque Betanzos y los vuelos de Aerovías DAP. Asimismo, la investigación en el mar contó con la lancha científica Karpuj del INACH, que brindó soporte directo a diversos proyectos oceanográficos y biológicos en zonas costeras de la península Antártica. En términos de infraestructura, la base Profesor Julio Escudero, en isla Rey Jorge, completó la reposición de su techumbre para que pueda enfrentar el riguroso invierno polar. El director del INACH, Gino Casassa Rogazinski, añadió que no solo estamos contentos porque se cumplió con el despliegue logístico necesario para sostener nuestra ciencia en el territorio antártico, sino que nos permitió profundizar en investigaciones sobre la crisis climática, desde el retroceso de glaciares, la instalación de un nuevo sensor del cambio climático en la base del monte Vinson, hasta los avances de la colonización vegetal en la Península. Además, tuvimos la visita de un grupo de embajadores de países puertas de entrada al Continente Blanco. Además, contamos con la visita del Ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna. El canciller visitó la base Escudero, se reunió con investigadoras e investigadores y reafirmó el compromiso de Chile con el Tratado Antártico. Y para finalizar la campaña estival, recibimos a la Delegada Presidencial de Magallanes y de la Antártica Chilena, Ericka Farías Guerra. Los números de la ECA 62 Asimismo, se desarrollaron 40 proyectos científicos en terreno con alta complejidad en diversas zonas del territorio antártico, desde muestreos de vegetación, nieve, agua, kril, peces, hasta mediciones glaciológicas. En total se alcanzó la cifra de 140 investigadores en territorio antártico, de los cuales 64 fueron mujeres, y 76 hombres. La participación de las mujeres sigue siendo un pilar fundamental para el desarrollo del Programa Nacional de Ciencia Antártica. Un total de 119 mujeres participaron de esta expedición, en los diversos despliegues en la temporada en territorio antártico, cumpliendo roles, como científicas, logísticas, estudiantes, autoridades, entre otras. Ciencia de vanguardia: del monte Vinson a la base Escudero Uno de los hitos de la temporada fue la instalación de sensores antárticos en puntos estratégicos de la Península y en el monte Vinson (cerca del glaciar Unión a 1.000 kilómetros del polo sur), permitiendo capturar datos en tiempo real de la denominada Antártica Profunda. Así mismo y gracias a un buque de la Armada de Colombia, un grupo de profesionales del INACH pudo instalar y efectuar mantenimiento a la red de sensores del cambio climático. Chile reafirmó su rol como puente logístico y científico global, apoyando a 13 Programas Antárticos Nacionales y realizando colaboraciones especiales con países como Alemania, Brasil, Colombia, Corea del Sur, Ecuador, España, Estados Unidos, Guatemala, Perú, Polonia, Portugal, Rusia y Türkiye. Además, se brindó apoyo a un proyecto de China en el marco de la red internacional POLARIN, destacando la apertura de las bases chilenas a la colaboración global. En lo relacionado a la capacidad logística, Punta Arenas se consolidó nuevamente como el núcleo del soporte polar. El INACH brindó apoyo logístico a un total de 393 personas, facilitando su labor en las condiciones más extremas del planeta. En operación de carga, se movilizaron vía aérea 10.687 kg hacia la Antártica. A su vez, por vía marítima el número total de carga llegó a 82.742 kg representados en 460 m 3 . El regreso seguro de los científicos y científicas, así como del personal logístico, tras meses de trabajo bajo condiciones extremas, reafirma el liderazgo de nuestro país y el rol de Punta Arenas como la puerta de entrada a la Antártica. Además, hay que sumar que existieron investigaciones en la base Bernardo O'Higgins del Ejército, y en base Yelcho, la otra estación científica del INACH ubicada en isla Doumer. Asimismo, resaltar la realización de tres campamentos en isla Livingston, punta Armonía y punta Spring. Educación y Cultura La Expedición Antártica Escolar (EAE) tuvo un lugar destacado, donde los ganadores de la pasada Feria Antártica Escolar pudieron visitar el Continente Blanco como parte de su premio. A través de esta instancia jóvenes investigadores conocieron el ecosistema polar y pudieron visitar bases extranjeras y compartir con investigadores polares. Asimismo, se presentó una exposición dedicada a la figura de Gabriela Mistral en la base Escudero, en estrecha colaboración con el Museo Gabriela Mistral en Vicuña, vinculando el legado humanista con el territorio polar en conmemoración de los 80 años de haber obtenido el premio Nobel de Literatura. El cierre de esta campaña estuvo marcado por el retorno de los últimos equipos logísticos a bordo del rompehielos Viel de la Armada de Chile. Hemos logrado efectuar ciencia de primer nivel en lugares remotos como el monte Vinson gracias al trabajo colaborativo con nuestras Fuerzas Armadas y hemos podido fortalecer nuestra base Escudero para los desafíos climáticos que vienen, señala Casassa. La base Escudero por segundo año consecutivo permanecerá abierta para investigación en su etapa invernal, donde ya se cuenta con el funcionario del INACH Jorge Kuimer como jefe de base, junto a dos investigadores del equipo del destacado investigador Francisco Fernandoy. El INACH es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía. El INACH organiza el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN).
Conocer a profundidad el trabajo que realizan las instituciones generadoras de conocimiento de la región ha sido unas las principales tareas del seremi de Ciencia, Carlos Olave, quien inició su recorrido visitando el edificio de laboratorios antárticos Embajador Jorge Berguño Barnes del Instituto Antártico Chileno (INACH), que desde su inauguración en 2011 se ha convertido en un pilar para la ciencia antártica. Destaco la labor de los laboratorios, que se han consolidado como un referente nacional desde su origen, impulsado la investigación de estudiantes, académicos e investigadores, y fomentando activamente la cooperación científica a nivel nacional e internacional, lo que ha permitido la generación de publicaciones de alto impacto, la formación de capital humano avanzado y la transferencia de conocimiento, elementos claves para seguir posicionando a la región como polo de desarrollo científico y tecnológico en materia antártica, manifestó la autoridad regional. Tras su visita, Olave también relevó el financiamiento que ha entregado el MinCiencia, a través de la ANID, para seguir potenciando el trabajo de quienes pasan por este espacio de trabajo, a la fecha el instituto se ha adjudicado más de $2 mil millones en concursos FONDEQUIP, que le ha permitido adquirir equipamiento científico de última generación para fortalecer el monitoreo ambiental y oceanográfico, la paleontología y la biodiversidad antártica. Durante el recorrido, la autoridad estuvo acompañada por el jefe de la sección de Plataformas Científicas, Alejandro Font, quien comentó que la importancia de esta visita es poder mostrar la infraestructura que tenemos en Punta Arenas, que es el punto de inicio para el Programa de Ciencia Antártica Nacional, prestando un apoyo logístico científico tanto para nuestro programa como para los otros que también operan en la península Antártica. Agregó que las instalaciones, que han sido fortalecidas gracias al financiamiento del ministerio, habilita la preparación o el tránsito de los proyectos, tanto hacia antártica o desde allí hacia su destino final, prestando un soporte importante dado que la logística antártica es de alta complejidad, por tanto, tener un sitio donde poder prepararse o trabajar muestras mientras se desarrolla la logística es de suma relevancia. El edificio de laboratorios cuenta con infraestructura especializada que incluye cámaras experimentales y acuarios de recirculación operativos bajo condiciones antártica, lo que da soporte a las áreas de investigación que desarrolla el INACH, centradas en el estudio del ecosistema antártico, la resiliencia y adaptación de sus organismos. Además, tiene una línea de huellas antárticas, que busca comprender el impacto de la actividad humana en la Antártica, tanto en el lugar como fuera de éste.