El humo de los incendios forestales no respeta fronteras ni océanos: incluso la Antártica, ese vasto Continente Blanco que durante mucho tiempo se ha visto como un territorio prístino y aislado, recibe visitantes no deseados en forma de partículas finas conocidas como black carbon (carbono negro). Estas cenizas microscópicas, expulsadas por llamas en lugares tan lejanos como Australia, la Patagonia o incluso la Amazonía, viajan miles de kilómetros impulsadas por vientos de gran escala y terminan alojándose sobre nieve y hielo, alterando un ecosistema que muchos consideraban intocable. Estudios recientes han documentado cómo este fenómeno acelera el derretimiento superficial y deja huellas químicas duraderas en el hielo antártico, convirtiendo al Continente Blanco en un silencioso receptor de la crisis climática global. Para entender cómo se detectan estas partículas y qué efectos tienen en la península Antártica, conversamos con Juliana Mejía, estudiante de Doctorado de la Universidad de Arizona que trabaja en el proyecto Transportable Antarctic Research Platform (TARP) de la Universidad de Santiago, liderado por el climatólogo Raúl Cordero. En esta campaña, la investigadora centra su trabajo en el mantenimiento, la calibración y otras tareas técnicas asociadas al funcionamiento de la estación, como parte de la LXII Expedición Científica Antártica (ECA 62) del Instituto Antártico Chileno (INACH). Una cápsula antártica para seguir el rastro del humo En el corazón de esta vigilancia remota opera el TARP, una estación de monitoreo instalada por la USACH en las cercanías de la base Profesor Julio Escudero del INACH. El TARP cuenta con seis radiómetros, dos espectrorradiómetros, dos fotómetros, un lidar, una cámara de nubes y una estación meteorológica, explica la investigadora colombiana Juliana Mejía. En conjunto, estos instrumentos permiten estudiar el impacto de las nubes y los aerosoles en la radiación superficial y registrar cambios en la composición de la atmósfera sobre la península Antártica, lo que a su vez ayuda a inferir la llegada de partículas procedentes de incendios forestales o de polvo desértico. En cuanto a los desafíos logísticos, se encuentra el transporte del personal, equipos y herramientas hasta la isla Rey Jorge, ya que las condiciones climáticas tienden a ser muy adversas, comenta Mejía. Este desplazamiento se realiza por vía aérea o marítima y depende principalmente del estado del paso Drake, considerado uno de los más hostiles del mundo por su intenso oleaje y fuertes vientos. A esto se suma que esta zona es una de las regiones más nubladas del planeta, lo que complejiza la medición de contaminantes atmosféricos y obliga a aprovechar al máximo cada ventana de buen tiempo. ¿Cómo viajan las cenizas hasta la Antártica? Aunque parezca increíble, las cenizas de incendios forestales pueden recorrer miles de kilómetros hasta alcanzar la Antártica. Cuando hay una temporada de incendios muy activa, desde Australia estas partículas pueden llegar hasta la península Antártica, viajando por toda la región circumpolar, explica la científica. En los periodos en que las circulaciones atmosféricas circumpolares se debilitan, también se han registrado intrusiones de polvo desértico y de humo de otros focos que logran llegar hasta esta región polar. Debido a las altas temperaturas que alcanzan los incendios, se desencadena un proceso llamado piroconvección, en donde básicamente las emisiones de los incendios generan nubes, las cuales son capaces de ascender en la atmósfera, detalla Mejía. Luego, guiadas por patrones de circulación a gran escala, estas plumas contaminadas pueden ser transportadas hasta la región antártica, atravesando el océano Austral en cuestión de días. El tiempo de viaje de estas partículas en la atmósfera puede variar entre un par de días desde la Patagonia hasta aproximadamente catorce días desde Australia, añade la investigadora. Para determinar estos tiempos, el equipo recurre al análisis de retrotrayectorias, herramientas que permiten reconstruir el camino que ha seguido una masa de aire en la atmósfera hasta el punto de medición, en este caso, la península Antártica. Cuando el carbono negro se posa sobre la nieve Una vez que estas partículas alcanzan la región, el siguiente paso es su deposición sobre la superficie. Debido a procesos de deposición húmeda (mediante precipitación) y seca (por gravedad), las partículas pueden llegar a la nieve, al hielo y al suelo. Se ha encontrado, en el caso de grandes incendios, la huella química del humo en testigos de hielo en la península Antártica, explica Mejía, lo que confirma que el humo ha viajado miles de kilómetros antes de quedar atrapado en el hielo. Entre esos residuos se encuentra el carbono negro, uno de los componentes más relevantes por su impacto en el clima. La deposición de partículas como lo es el black carbon contribuye al deshielo en la región debido a sus características radiativas, en donde al interactuar con la radiación solar, su efecto es el de calentamiento, señala. Al oscurecer la nieve y el hielo, estas partículas reducen la reflectividad de la superficie (albedo) y favorecen que se absorba más energía solar, acelerando el derretimiento y alterando procesos físicos y biológicos, como la actividad de comunidades microbianas en suelos antárticos. Redes globales para seguir la huella del carbono negro Con el incremento en la frecuencia y amplitud de los incendios, se espera que sea más frecuente la llegada de estas partículas hasta la península Antártica, advierte Mejía. Además, con un clima más cálido, es esperable que ciertas circulaciones atmosféricas se debiliten, lo que facilita la intrusión de aerosoles provenientes de incendios hasta el continente. Para enfrentar este desafío, la vigilancia no se limita a la cápsula TARP. Las mediciones de aerosoles son producto de un trabajo conjunto que se realiza con instituciones como la Universidad de Santiago en Chile (USACH), la NASA o la Universidad de Arizona, destaca la investigadora. Esta colaboración internacional permite complementar las observaciones en terreno con datos satelitales y modelos de transporte atmosférico, mejorando la capacidad de rastrear el origen de las partículas y anticipar nuevos episodios de intrusión de humo en la región antártica. En este escenario, la Antártica se consolida como un termómetro del impacto global de los incendios forestales y del cambio climático. El trabajo de plataformas como el TARP y de personas dedicadas a la investigación antártica como Juliana Mejía, no solo ayuda a entender cómo llegan estas cenizas al Continente Blanco, sino también a dimensionar la urgencia de reducir las emisiones en origen para proteger uno de los ecosistemas más sensibles del planeta. El Instituto Antártico Chileno (INACH) es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía. El INACH organiza el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN).
En conversación con Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, el alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich abordó los recientes incendios ocurridos en la comuna, la campaña solidaria en apoyo a Trehuaco y el desarrollo de actividades para la comunidad durante la temporada de verano. El alcalde de Punta Arenas se refirió a los incendios registrados durante el fin de semana en la comuna, uno de ellos que afectó a un emprendimiento familiar y otro ocurrido en un taller. En ambos casos, destacó la rápida acción de Bomberos y reforzó el llamado a tomar medidas de prevención. También resaltó la campaña solidaria impulsada desde la comuna en apoyo a Trehuaco, en la Región de Ñuble, una de las zonas más afectadas por los incendios forestales. La iniciativa permitió reunir 57 toneladas de ayuda gracias al aporte de vecinos, contando además con el apoyo de empresas locales para su traslado. En materia de actividades comunales, Radonich valoró la alta participación en panoramas de verano, como teatro infantil, bingos para adultos mayores y el próximo Chapuzón Kids, programado para el 14 de febrero, con acceso gratuito para la comunidad con inscripción previa. El alcalde destacó la oferta cultural y deportiva durante el verano, marcado por una variada programación de talleres y actividades. Finalmente, invitó al Festival de Verano, evento que cerrará la temporada el próximo 1 de marzo en la Costanera de Punta Arenas, con presentaciones de artistas regionales y el show de cierre a cargo de María José Quintanilla.
El Presidente Gabriel Boric anunció este viernes beneficios económicos para las familias afectadas por los incendios forestales que azotaron la zona centro sur del país : un bolsillo electrónico y un bono de acogida universal, medidas enfocadas en la inmediatez y las necesidades prácticas de los damnificados. Según detalló el Mandatario, estos beneficios buscan acelerar el proceso de reconstrucción y ofrecer un soporte económico directo para quienes perdieron sus viviendas. No siempre se puede llegar con la vivienda definitiva en términos perfectos como a uno le gustaría y muchas veces las familias empiezan a construir inmediatamente después del desastre. Y por lo mismo, es importante que el Estado se haga cargo también de esa circunstancia , por eso hemos creado esta herramienta especial de apoyo para la autoconstrucción, afirmó Boric. Elbolsillo electrónico consiste en un monto de 150 UF (casi 6 millones de pesos), que se entregará a las familias que necesiten adquirir materiales de construcción de forma inmediata. Mientras que, de manera complementaria, se implementará un bono de acogida universal que beneficiará a más de 4.000 hogares. Respecto a este segundo beneficio, el jefe de Estado explicó que se trata del pago de un monto que asciende a 10 UF, esto es, el orden de los 400 mil pesos, que permitirá a las familias afectadas por los incendios que cuenten con un recurso adicional para enfrentar la contingencia durante este periodo, mientras se avanza en la habitabilidad transitoria. Estas ayudas buscan proporcionar recursos adicionales esenciales para enfrentar la contingencia y garantizar la habitabilidad transitoria mientras avanza la reconstrucción definitiva en las zonas devastadas. Fuente: cooperativa.cl
Con éxito se completó la carga del segundo camión de ayuda solidaria enviado a la comuna de Trehuaco, como parte de la campaña de apoyo impulsada tras la emergencia que afecta a la zona a raíz de los megaincendios en Biobío y Ñuble. El camión transporta un total de 26 pallets, que contienen cerca de 60 mil unidades de diversos productos, entre los que se incluyen alimentos no perecibles, alimentos para mascotas, pañales, agua y otros artículos de primera necesidad, entregados solidariamente por la comunidad. Sobre el envío, Patricia Saldivia, trabajadora social del municipio, señaló: Son cerca de 20 toneladas las que van en este camión, que corresponde al segundo envío realizado a esta comuna. Agregó además que en este camión van los aportes de las municipalidades de Laguna Blanca, Primavera, San Gregorio y Puerto Williams, y que el resto de la carga corresponde al aporte realizado por la comunidad de Punta Arenas. Finalmente, desde la Dirección de Desarrollo Comunitario se informó que aún resta un tercer camión, el cual será cargado y despachado el día viernes, con lo que se completará el total de ayuda reunida durante estas dos semanas.
A un poco más de una semana de decretado el Estado de Excepción Constitucional de Catástrofe para el Ñuble, la Jefatura de la Defensa Nacional de la región (JDN Ñuble), en estrecha coordinación con las autoridades regionales y municipales, han trabajado sin descanso desde el comienzo de la emergencia provocada por los incendios forestales con los objetivos de asegurar la integridad y seguridad de las personas y velar por la seguridad pública de las zonas afectadas. En ese sentido, la JDN Ñuble a través de su Puesto de Mando, planifica, monitorea y evalúa cada operación que, tanto personal de Ejército, Carabineros y PDI deben cumplir con el fin de alcanzar los objetivos establecidos. Para cumplir con lo anterior es necesario contar con los antecedentes precisos para la planificación, realizar reuniones entre las autoridades nacionales, regionales y municipales de forma permanente, permitiendo proveer de datos actualizados para gestionar los medios y recursos de manera eficiente. Todo el trabajo durante estos primeros días de Estado de Excepción Constitucional de Catástrofe ha permitido, en primer lugar, velar por la integridad y seguridad de las personas mediante patrullajes. Esta labor se realiza con medios de Ejército, Carabineros de Chile y la Policía de Investigaciones, quienes también realizan puntos de controles aleatorios y dinámicos. El Jefe de la Defensa Nacional para la Región de Ñuble, General de Brigada Carlos Urrutia A., explicó que “el trabajo interagencial ha sido fundamental para lograr avances, junto a las permanentes coordinaciones con la Delegación Presidencial Regional, la Gobernación Regional, Senapred, Conaf, secretarías ministeriales, entre otros organismos públicos y privados. En ese sentido, el Ejército, Carabineros y Policía de Investigaciones han recorrido más de 8.000 kilómetros, a través de patrullajes preventivos y en tareas de apoyo a las familias afectadas”. Respecto al despeje de escombros, el General Urrutia indicó que se han removido escombros de al menos 120 casas por parte de personal de la JDN Ñuble (Ejército, Carabineros y PDI). “Todas nuestras tareas se planifican y ejecutan con el único propósito de brindarle tranquilidad a los habitantes de Ñuble”, concluyó. Para el Soldado Conscripto Abel García R., perteneciente al Regimiento N.°9 “Chillán” es un orgullo apoyar a sus compatriotas. “Es un placer portar este uniforme y poder ayudar a quienes lo necesiten. Para eso estamos, para eso está el Ejército de Chile”, señaló desde un centro de acopios en Ñipas, comuna de Ránquil. Diariamente, patrullas, provenientes de distintas unidades del Ejército, se despliegan 24/7 para colaborar en esta emergencia. Para que su labor sea eficiente y eficaz, las autoridades militares y civiles están sincronizadas, con el único propósito de llevar tranquilidad a la región. La señora Viviana Jaramillo I., (Quillón) perdió su hogar durante los incendios forestales, situación que movilizó a integrantes de la JDN Ñuble para colaborar en la remoción de escombros. “Con el Ejército estoy feliz, si bien mi casa ya no está, me ayudaron a despejar mi terreno para volver a comenzar”.
El humo de los incendios forestales no respeta fronteras ni océanos: incluso la Antártica, ese vasto Continente Blanco que durante mucho tiempo se ha visto como un territorio prístino y aislado, recibe visitantes no deseados en forma de partículas finas conocidas como black carbon (carbono negro). Estas cenizas microscópicas, expulsadas por llamas en lugares tan lejanos como Australia, la Patagonia o incluso la Amazonía, viajan miles de kilómetros impulsadas por vientos de gran escala y terminan alojándose sobre nieve y hielo, alterando un ecosistema que muchos consideraban intocable. Estudios recientes han documentado cómo este fenómeno acelera el derretimiento superficial y deja huellas químicas duraderas en el hielo antártico, convirtiendo al Continente Blanco en un silencioso receptor de la crisis climática global. Para entender cómo se detectan estas partículas y qué efectos tienen en la península Antártica, conversamos con Juliana Mejía, estudiante de Doctorado de la Universidad de Arizona que trabaja en el proyecto Transportable Antarctic Research Platform (TARP) de la Universidad de Santiago, liderado por el climatólogo Raúl Cordero. En esta campaña, la investigadora centra su trabajo en el mantenimiento, la calibración y otras tareas técnicas asociadas al funcionamiento de la estación, como parte de la LXII Expedición Científica Antártica (ECA 62) del Instituto Antártico Chileno (INACH). Una cápsula antártica para seguir el rastro del humo En el corazón de esta vigilancia remota opera el TARP, una estación de monitoreo instalada por la USACH en las cercanías de la base Profesor Julio Escudero del INACH. El TARP cuenta con seis radiómetros, dos espectrorradiómetros, dos fotómetros, un lidar, una cámara de nubes y una estación meteorológica, explica la investigadora colombiana Juliana Mejía. En conjunto, estos instrumentos permiten estudiar el impacto de las nubes y los aerosoles en la radiación superficial y registrar cambios en la composición de la atmósfera sobre la península Antártica, lo que a su vez ayuda a inferir la llegada de partículas procedentes de incendios forestales o de polvo desértico. En cuanto a los desafíos logísticos, se encuentra el transporte del personal, equipos y herramientas hasta la isla Rey Jorge, ya que las condiciones climáticas tienden a ser muy adversas, comenta Mejía. Este desplazamiento se realiza por vía aérea o marítima y depende principalmente del estado del paso Drake, considerado uno de los más hostiles del mundo por su intenso oleaje y fuertes vientos. A esto se suma que esta zona es una de las regiones más nubladas del planeta, lo que complejiza la medición de contaminantes atmosféricos y obliga a aprovechar al máximo cada ventana de buen tiempo. ¿Cómo viajan las cenizas hasta la Antártica? Aunque parezca increíble, las cenizas de incendios forestales pueden recorrer miles de kilómetros hasta alcanzar la Antártica. Cuando hay una temporada de incendios muy activa, desde Australia estas partículas pueden llegar hasta la península Antártica, viajando por toda la región circumpolar, explica la científica. En los periodos en que las circulaciones atmosféricas circumpolares se debilitan, también se han registrado intrusiones de polvo desértico y de humo de otros focos que logran llegar hasta esta región polar. Debido a las altas temperaturas que alcanzan los incendios, se desencadena un proceso llamado piroconvección, en donde básicamente las emisiones de los incendios generan nubes, las cuales son capaces de ascender en la atmósfera, detalla Mejía. Luego, guiadas por patrones de circulación a gran escala, estas plumas contaminadas pueden ser transportadas hasta la región antártica, atravesando el océano Austral en cuestión de días. El tiempo de viaje de estas partículas en la atmósfera puede variar entre un par de días desde la Patagonia hasta aproximadamente catorce días desde Australia, añade la investigadora. Para determinar estos tiempos, el equipo recurre al análisis de retrotrayectorias, herramientas que permiten reconstruir el camino que ha seguido una masa de aire en la atmósfera hasta el punto de medición, en este caso, la península Antártica. Cuando el carbono negro se posa sobre la nieve Una vez que estas partículas alcanzan la región, el siguiente paso es su deposición sobre la superficie. Debido a procesos de deposición húmeda (mediante precipitación) y seca (por gravedad), las partículas pueden llegar a la nieve, al hielo y al suelo. Se ha encontrado, en el caso de grandes incendios, la huella química del humo en testigos de hielo en la península Antártica, explica Mejía, lo que confirma que el humo ha viajado miles de kilómetros antes de quedar atrapado en el hielo. Entre esos residuos se encuentra el carbono negro, uno de los componentes más relevantes por su impacto en el clima. La deposición de partículas como lo es el black carbon contribuye al deshielo en la región debido a sus características radiativas, en donde al interactuar con la radiación solar, su efecto es el de calentamiento, señala. Al oscurecer la nieve y el hielo, estas partículas reducen la reflectividad de la superficie (albedo) y favorecen que se absorba más energía solar, acelerando el derretimiento y alterando procesos físicos y biológicos, como la actividad de comunidades microbianas en suelos antárticos. Redes globales para seguir la huella del carbono negro Con el incremento en la frecuencia y amplitud de los incendios, se espera que sea más frecuente la llegada de estas partículas hasta la península Antártica, advierte Mejía. Además, con un clima más cálido, es esperable que ciertas circulaciones atmosféricas se debiliten, lo que facilita la intrusión de aerosoles provenientes de incendios hasta el continente. Para enfrentar este desafío, la vigilancia no se limita a la cápsula TARP. Las mediciones de aerosoles son producto de un trabajo conjunto que se realiza con instituciones como la Universidad de Santiago en Chile (USACH), la NASA o la Universidad de Arizona, destaca la investigadora. Esta colaboración internacional permite complementar las observaciones en terreno con datos satelitales y modelos de transporte atmosférico, mejorando la capacidad de rastrear el origen de las partículas y anticipar nuevos episodios de intrusión de humo en la región antártica. En este escenario, la Antártica se consolida como un termómetro del impacto global de los incendios forestales y del cambio climático. El trabajo de plataformas como el TARP y de personas dedicadas a la investigación antártica como Juliana Mejía, no solo ayuda a entender cómo llegan estas cenizas al Continente Blanco, sino también a dimensionar la urgencia de reducir las emisiones en origen para proteger uno de los ecosistemas más sensibles del planeta. El Instituto Antártico Chileno (INACH) es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía. El INACH organiza el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN).
En conversación con Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, el alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich abordó los recientes incendios ocurridos en la comuna, la campaña solidaria en apoyo a Trehuaco y el desarrollo de actividades para la comunidad durante la temporada de verano. El alcalde de Punta Arenas se refirió a los incendios registrados durante el fin de semana en la comuna, uno de ellos que afectó a un emprendimiento familiar y otro ocurrido en un taller. En ambos casos, destacó la rápida acción de Bomberos y reforzó el llamado a tomar medidas de prevención. También resaltó la campaña solidaria impulsada desde la comuna en apoyo a Trehuaco, en la Región de Ñuble, una de las zonas más afectadas por los incendios forestales. La iniciativa permitió reunir 57 toneladas de ayuda gracias al aporte de vecinos, contando además con el apoyo de empresas locales para su traslado. En materia de actividades comunales, Radonich valoró la alta participación en panoramas de verano, como teatro infantil, bingos para adultos mayores y el próximo Chapuzón Kids, programado para el 14 de febrero, con acceso gratuito para la comunidad con inscripción previa. El alcalde destacó la oferta cultural y deportiva durante el verano, marcado por una variada programación de talleres y actividades. Finalmente, invitó al Festival de Verano, evento que cerrará la temporada el próximo 1 de marzo en la Costanera de Punta Arenas, con presentaciones de artistas regionales y el show de cierre a cargo de María José Quintanilla.
El Presidente Gabriel Boric anunció este viernes beneficios económicos para las familias afectadas por los incendios forestales que azotaron la zona centro sur del país : un bolsillo electrónico y un bono de acogida universal, medidas enfocadas en la inmediatez y las necesidades prácticas de los damnificados. Según detalló el Mandatario, estos beneficios buscan acelerar el proceso de reconstrucción y ofrecer un soporte económico directo para quienes perdieron sus viviendas. No siempre se puede llegar con la vivienda definitiva en términos perfectos como a uno le gustaría y muchas veces las familias empiezan a construir inmediatamente después del desastre. Y por lo mismo, es importante que el Estado se haga cargo también de esa circunstancia , por eso hemos creado esta herramienta especial de apoyo para la autoconstrucción, afirmó Boric. Elbolsillo electrónico consiste en un monto de 150 UF (casi 6 millones de pesos), que se entregará a las familias que necesiten adquirir materiales de construcción de forma inmediata. Mientras que, de manera complementaria, se implementará un bono de acogida universal que beneficiará a más de 4.000 hogares. Respecto a este segundo beneficio, el jefe de Estado explicó que se trata del pago de un monto que asciende a 10 UF, esto es, el orden de los 400 mil pesos, que permitirá a las familias afectadas por los incendios que cuenten con un recurso adicional para enfrentar la contingencia durante este periodo, mientras se avanza en la habitabilidad transitoria. Estas ayudas buscan proporcionar recursos adicionales esenciales para enfrentar la contingencia y garantizar la habitabilidad transitoria mientras avanza la reconstrucción definitiva en las zonas devastadas. Fuente: cooperativa.cl
Con éxito se completó la carga del segundo camión de ayuda solidaria enviado a la comuna de Trehuaco, como parte de la campaña de apoyo impulsada tras la emergencia que afecta a la zona a raíz de los megaincendios en Biobío y Ñuble. El camión transporta un total de 26 pallets, que contienen cerca de 60 mil unidades de diversos productos, entre los que se incluyen alimentos no perecibles, alimentos para mascotas, pañales, agua y otros artículos de primera necesidad, entregados solidariamente por la comunidad. Sobre el envío, Patricia Saldivia, trabajadora social del municipio, señaló: Son cerca de 20 toneladas las que van en este camión, que corresponde al segundo envío realizado a esta comuna. Agregó además que en este camión van los aportes de las municipalidades de Laguna Blanca, Primavera, San Gregorio y Puerto Williams, y que el resto de la carga corresponde al aporte realizado por la comunidad de Punta Arenas. Finalmente, desde la Dirección de Desarrollo Comunitario se informó que aún resta un tercer camión, el cual será cargado y despachado el día viernes, con lo que se completará el total de ayuda reunida durante estas dos semanas.
A un poco más de una semana de decretado el Estado de Excepción Constitucional de Catástrofe para el Ñuble, la Jefatura de la Defensa Nacional de la región (JDN Ñuble), en estrecha coordinación con las autoridades regionales y municipales, han trabajado sin descanso desde el comienzo de la emergencia provocada por los incendios forestales con los objetivos de asegurar la integridad y seguridad de las personas y velar por la seguridad pública de las zonas afectadas. En ese sentido, la JDN Ñuble a través de su Puesto de Mando, planifica, monitorea y evalúa cada operación que, tanto personal de Ejército, Carabineros y PDI deben cumplir con el fin de alcanzar los objetivos establecidos. Para cumplir con lo anterior es necesario contar con los antecedentes precisos para la planificación, realizar reuniones entre las autoridades nacionales, regionales y municipales de forma permanente, permitiendo proveer de datos actualizados para gestionar los medios y recursos de manera eficiente. Todo el trabajo durante estos primeros días de Estado de Excepción Constitucional de Catástrofe ha permitido, en primer lugar, velar por la integridad y seguridad de las personas mediante patrullajes. Esta labor se realiza con medios de Ejército, Carabineros de Chile y la Policía de Investigaciones, quienes también realizan puntos de controles aleatorios y dinámicos. El Jefe de la Defensa Nacional para la Región de Ñuble, General de Brigada Carlos Urrutia A., explicó que “el trabajo interagencial ha sido fundamental para lograr avances, junto a las permanentes coordinaciones con la Delegación Presidencial Regional, la Gobernación Regional, Senapred, Conaf, secretarías ministeriales, entre otros organismos públicos y privados. En ese sentido, el Ejército, Carabineros y Policía de Investigaciones han recorrido más de 8.000 kilómetros, a través de patrullajes preventivos y en tareas de apoyo a las familias afectadas”. Respecto al despeje de escombros, el General Urrutia indicó que se han removido escombros de al menos 120 casas por parte de personal de la JDN Ñuble (Ejército, Carabineros y PDI). “Todas nuestras tareas se planifican y ejecutan con el único propósito de brindarle tranquilidad a los habitantes de Ñuble”, concluyó. Para el Soldado Conscripto Abel García R., perteneciente al Regimiento N.°9 “Chillán” es un orgullo apoyar a sus compatriotas. “Es un placer portar este uniforme y poder ayudar a quienes lo necesiten. Para eso estamos, para eso está el Ejército de Chile”, señaló desde un centro de acopios en Ñipas, comuna de Ránquil. Diariamente, patrullas, provenientes de distintas unidades del Ejército, se despliegan 24/7 para colaborar en esta emergencia. Para que su labor sea eficiente y eficaz, las autoridades militares y civiles están sincronizadas, con el único propósito de llevar tranquilidad a la región. La señora Viviana Jaramillo I., (Quillón) perdió su hogar durante los incendios forestales, situación que movilizó a integrantes de la JDN Ñuble para colaborar en la remoción de escombros. “Con el Ejército estoy feliz, si bien mi casa ya no está, me ayudaron a despejar mi terreno para volver a comenzar”.