Esta mañana, en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, Claudio Retamal, Líder de Inteligencia de Clientes de Enlace Inmobiliario, dio a conocer los principales resultados del Estudio de Expectativas Inmobiliarias y Educación Financiera, el cual evidencia un escenario mixto en el mercado habitacional. Según el informe, si bien ha aumentado el interés de las personas por adquirir una vivienda, las condiciones reales para concretar esa decisión siguen siendo limitadas, principalmente por las dificultades de acceso al crédito hipotecario. El análisis muestra que existe una percepción más positiva respecto al momento para comprar, pero esta visión convive con una menor confianza en la posibilidad de obtener financiamiento, lo que refleja una brecha entre la intención y la capacidad real de compra. Entre los factores que explican esta situación destacan las restricciones económicas de los hogares, como los niveles de ingreso y la capacidad de ahorro, elementos clave al momento de postular a un crédito. Esto ha llevado a que parte de los potenciales compradores opte por postergar su decisión. Asimismo, el estudio advierte que las expectativas sobre el comportamiento del mercado siguen marcadas por la cautela, especialmente ante posibles variaciones en las tasas de interés y en los precios de las viviendas. En este contexto, también se observa una mayor relevancia de la educación financiera, ya que cada vez más personas reconocen la necesidad de ordenar su situación económica antes de iniciar un proceso de compra. De esta forma, el informe concluye que, pese al alto interés por acceder a la vivienda propia, persisten barreras estructurales que dificultan concretar este objetivo, manteniendo una distancia entre las expectativas de los compradores y las condiciones reales del mercado.
De acuerdo con cifras de BMI Servicios Inmobiliarios, al cierre de diciembre de 2025 la oferta total de casas alcanzó las 238 unidades disponibles, 38 de ellas en entrega inmediata, lo que equivale a un 16% de stock. Se trata de un volumen acotado que ha sido absorbido de manera gradual, mostrando un mercado que tiende a estabilizarse. “Vemos un mercado que ha ido encontrando su punto de equilibrio. El nivel de stock cercano al 16% de entrega inmediata sigue siendo un rango normal, aunque ya en la parte baja. Existe oferta disponible, especialmente en proyectos bien ubicados, y eso permite a los compradores tomar decisiones con mayor tranquilidad y capacidad de comparación”, explica Sergio Novoa, gerente general de BMI Servicios Inmobiliarios. Otro factor decisivo son las mejores condiciones de financiamiento. “Las tasas hipotecarias han mostrado un descenso consistente en los últimos 12 meses, alcanzado en enero el 4,12% promedio, lo genera una mayor confianza en familias e inversionistas para invertir en la compra de una casa”, señala Enrique Loeser Prieto, gerente Comercial de Inmobiliaria Altas Cumbres, empresa que ha observado una mayor demanda en su proyecto Alto Bulnes, a la venta con entrega inmediata y que se ubica a un costado de la Zofri. Sergio Novoa sostiene que la entrega inmediata se ha transformado en un atributo decisivo, ya que permite evitar riesgos asociados a la construcción o eventuales retrasos, comenzar a generar ingresos por arriendo en el corto plazo y reducir la incertidumbre financiera. “Hoy la certeza en los plazos es un factor determinante: la posibilidad de comprar y habitar o arrendar de inmediato entrega mayor seguridad en la decisión y facilita la planificación financiera”, señala. Respecto a la demanda, “lo que vemos hoy son dos segmentos bien claros. Por un lado, viviendas bajo las 5.000 UF, con superficies entre 60 y 70 m², pensadas para familias que buscan soluciones funcionales y bien conectadas. Y por otro, casas en torno a las 6.500 UF, que no apuntan necesariamente a un mercado más exclusivo, sino a responder a una demanda por casas más grandes”, explica el ejecutivo de BMI. Las proyecciones para 2026 apuntan a un mercado más selectivo, con una demanda activa que proviene de nuevos profesionales que llegan a la región a trabajar en la industria acuícola, portuario, energías renovables y turismo. “Punta Arenas está empezando a recibir familias de distintas partes del país que llegan atraídas por nuevas oportunidades laborales, que buscan principalmente viviendas amplias, con patio y que estén bien ubicadas, sobre todo en el centro de la ciudad. Otro atributo importante, es que estén diseñadas y construidas para adaptarse al clima local, sin incurrir en demasiados gastos en calefacción”, finaliza Enrique Loeser.
Esta mañana, en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, Claudio Retamal, Líder de Inteligencia de Clientes de Enlace Inmobiliario, dio a conocer los principales resultados del Estudio de Expectativas Inmobiliarias y Educación Financiera, el cual evidencia un escenario mixto en el mercado habitacional. Según el informe, si bien ha aumentado el interés de las personas por adquirir una vivienda, las condiciones reales para concretar esa decisión siguen siendo limitadas, principalmente por las dificultades de acceso al crédito hipotecario. El análisis muestra que existe una percepción más positiva respecto al momento para comprar, pero esta visión convive con una menor confianza en la posibilidad de obtener financiamiento, lo que refleja una brecha entre la intención y la capacidad real de compra. Entre los factores que explican esta situación destacan las restricciones económicas de los hogares, como los niveles de ingreso y la capacidad de ahorro, elementos clave al momento de postular a un crédito. Esto ha llevado a que parte de los potenciales compradores opte por postergar su decisión. Asimismo, el estudio advierte que las expectativas sobre el comportamiento del mercado siguen marcadas por la cautela, especialmente ante posibles variaciones en las tasas de interés y en los precios de las viviendas. En este contexto, también se observa una mayor relevancia de la educación financiera, ya que cada vez más personas reconocen la necesidad de ordenar su situación económica antes de iniciar un proceso de compra. De esta forma, el informe concluye que, pese al alto interés por acceder a la vivienda propia, persisten barreras estructurales que dificultan concretar este objetivo, manteniendo una distancia entre las expectativas de los compradores y las condiciones reales del mercado.
De acuerdo con cifras de BMI Servicios Inmobiliarios, al cierre de diciembre de 2025 la oferta total de casas alcanzó las 238 unidades disponibles, 38 de ellas en entrega inmediata, lo que equivale a un 16% de stock. Se trata de un volumen acotado que ha sido absorbido de manera gradual, mostrando un mercado que tiende a estabilizarse. “Vemos un mercado que ha ido encontrando su punto de equilibrio. El nivel de stock cercano al 16% de entrega inmediata sigue siendo un rango normal, aunque ya en la parte baja. Existe oferta disponible, especialmente en proyectos bien ubicados, y eso permite a los compradores tomar decisiones con mayor tranquilidad y capacidad de comparación”, explica Sergio Novoa, gerente general de BMI Servicios Inmobiliarios. Otro factor decisivo son las mejores condiciones de financiamiento. “Las tasas hipotecarias han mostrado un descenso consistente en los últimos 12 meses, alcanzado en enero el 4,12% promedio, lo genera una mayor confianza en familias e inversionistas para invertir en la compra de una casa”, señala Enrique Loeser Prieto, gerente Comercial de Inmobiliaria Altas Cumbres, empresa que ha observado una mayor demanda en su proyecto Alto Bulnes, a la venta con entrega inmediata y que se ubica a un costado de la Zofri. Sergio Novoa sostiene que la entrega inmediata se ha transformado en un atributo decisivo, ya que permite evitar riesgos asociados a la construcción o eventuales retrasos, comenzar a generar ingresos por arriendo en el corto plazo y reducir la incertidumbre financiera. “Hoy la certeza en los plazos es un factor determinante: la posibilidad de comprar y habitar o arrendar de inmediato entrega mayor seguridad en la decisión y facilita la planificación financiera”, señala. Respecto a la demanda, “lo que vemos hoy son dos segmentos bien claros. Por un lado, viviendas bajo las 5.000 UF, con superficies entre 60 y 70 m², pensadas para familias que buscan soluciones funcionales y bien conectadas. Y por otro, casas en torno a las 6.500 UF, que no apuntan necesariamente a un mercado más exclusivo, sino a responder a una demanda por casas más grandes”, explica el ejecutivo de BMI. Las proyecciones para 2026 apuntan a un mercado más selectivo, con una demanda activa que proviene de nuevos profesionales que llegan a la región a trabajar en la industria acuícola, portuario, energías renovables y turismo. “Punta Arenas está empezando a recibir familias de distintas partes del país que llegan atraídas por nuevas oportunidades laborales, que buscan principalmente viviendas amplias, con patio y que estén bien ubicadas, sobre todo en el centro de la ciudad. Otro atributo importante, es que estén diseñadas y construidas para adaptarse al clima local, sin incurrir en demasiados gastos en calefacción”, finaliza Enrique Loeser.