Especialistas de la Sociedad Chilena de Pediatría (SOCHIPE) manifestaron su preocupación por los niveles de cobertura de inmunización contra el Virus Respiratorio Sincicial (VRS) en la Región de Magallanes, que actualmente se mantiene por debajo del promedio nacional. El llamado apunta a que padres, madres y cuidadores acudan a los centros de salud para proteger a los lactantes mediante la administración de nirsevimab. Según cifras del Departamento de Estadísticas e Información de Salud (DEIS) del Ministerio de Salud, Magallanes registra una cobertura de 85,88%, equivalente a 432 lactantes inmunizados de una población objetivo de 503 menores. La cifra se encuentra por debajo del promedio nacional, que alcanza un 93,55%. Desde la SOCHIPE recordaron que el VRS es una de las principales causas de hospitalización en menores de un año y que las condiciones climáticas de la región, caracterizadas por bajas temperaturas y una mayor permanencia en espacios cerrados durante gran parte del año, favorecen la circulación de virus respiratorios. La presidenta de la Rama de Infectología de la SOCHIPE, Leonor Jofré, destacó que la implementación de nirsevimab ha generado resultados históricos en el país. Desde 2024 no se han registrado muertes por VRS en lactantes menores de 12 meses, además de observarse una importante reducción en hospitalizaciones e ingresos a unidades de cuidados intensivos asociados a este virus. Por su parte, la presidenta de la Rama de Pediatría Hospitalaria de la SOCHIPE, Carmen Gloria Marambio, enfatizó que mantener altas coberturas de inmunización resulta fundamental para reducir la presión sobre la red asistencial pediátrica durante el invierno. Asimismo, reiteró el llamado a las familias de la región a consultar oportunamente y acceder a esta protección disponible de manera gratuita en la red pública de salud.
En conversación con Buenos Días Región, Romina Leiva, referente del Programa Nacional de Inmunización, abordó la situación del sarampión en Chile, enfatizando que se trata de una enfermedad erradicada en el país, pero que cada vez que aparece un caso obliga a activar protocolos de vigilancia epidemiológica y reforzar la vacunación en la población objetivo. La labor principal del programa es la prevención a través de las vacunas, dirigida especialmente a lactantes y recién nacidos, explicó. La primera dosis contra el sarampión se administra al año de vida, seguida de un refuerzo para fortalecer la inmunidad. Sin embargo, Leiva advirtió que la cobertura de vacunación en 2025 no alcanzó niveles óptimos. Mientras lo ideal es superar el 90%, la primera dosis el año pasado llegó solo a un 87,7%. Entre las causas se encuentran la inasistencia a controles de salud y el aumento del rechazo a las vacunas, lo que ha provocado un descenso en la cobertura. El sarampión se transmite principalmente por gotitas respiratorias o contacto directo con una persona contagiada, incluso antes de que presente síntomas. Entre las señales más comunes están la fiebre y el decaimiento, pero su característica distintiva son las manchas rojas en la piel que comienzan en la cabeza y se extienden hacia el resto del cuerpo, lo que permite diferenciarlo de otras enfermedades como la varicela. Respecto a los grupos de mayor riesgo, Leiva indicó que los más vulnerables son los menores de 12 meses, ya que aún no reciben la primera dosis. Además, advirtió que el sarampión puede generar complicaciones graves, especialmente en lactantes, como otitis o afecciones respiratorias que pueden derivar en patologías más complejas. El tratamiento se basa principalmente en el aislamiento para evitar nuevos contagios y en medidas de cuidado según la condición del paciente.
Especialistas de la Sociedad Chilena de Pediatría (SOCHIPE) manifestaron su preocupación por los niveles de cobertura de inmunización contra el Virus Respiratorio Sincicial (VRS) en la Región de Magallanes, que actualmente se mantiene por debajo del promedio nacional. El llamado apunta a que padres, madres y cuidadores acudan a los centros de salud para proteger a los lactantes mediante la administración de nirsevimab. Según cifras del Departamento de Estadísticas e Información de Salud (DEIS) del Ministerio de Salud, Magallanes registra una cobertura de 85,88%, equivalente a 432 lactantes inmunizados de una población objetivo de 503 menores. La cifra se encuentra por debajo del promedio nacional, que alcanza un 93,55%. Desde la SOCHIPE recordaron que el VRS es una de las principales causas de hospitalización en menores de un año y que las condiciones climáticas de la región, caracterizadas por bajas temperaturas y una mayor permanencia en espacios cerrados durante gran parte del año, favorecen la circulación de virus respiratorios. La presidenta de la Rama de Infectología de la SOCHIPE, Leonor Jofré, destacó que la implementación de nirsevimab ha generado resultados históricos en el país. Desde 2024 no se han registrado muertes por VRS en lactantes menores de 12 meses, además de observarse una importante reducción en hospitalizaciones e ingresos a unidades de cuidados intensivos asociados a este virus. Por su parte, la presidenta de la Rama de Pediatría Hospitalaria de la SOCHIPE, Carmen Gloria Marambio, enfatizó que mantener altas coberturas de inmunización resulta fundamental para reducir la presión sobre la red asistencial pediátrica durante el invierno. Asimismo, reiteró el llamado a las familias de la región a consultar oportunamente y acceder a esta protección disponible de manera gratuita en la red pública de salud.
En conversación con Buenos Días Región, Romina Leiva, referente del Programa Nacional de Inmunización, abordó la situación del sarampión en Chile, enfatizando que se trata de una enfermedad erradicada en el país, pero que cada vez que aparece un caso obliga a activar protocolos de vigilancia epidemiológica y reforzar la vacunación en la población objetivo. La labor principal del programa es la prevención a través de las vacunas, dirigida especialmente a lactantes y recién nacidos, explicó. La primera dosis contra el sarampión se administra al año de vida, seguida de un refuerzo para fortalecer la inmunidad. Sin embargo, Leiva advirtió que la cobertura de vacunación en 2025 no alcanzó niveles óptimos. Mientras lo ideal es superar el 90%, la primera dosis el año pasado llegó solo a un 87,7%. Entre las causas se encuentran la inasistencia a controles de salud y el aumento del rechazo a las vacunas, lo que ha provocado un descenso en la cobertura. El sarampión se transmite principalmente por gotitas respiratorias o contacto directo con una persona contagiada, incluso antes de que presente síntomas. Entre las señales más comunes están la fiebre y el decaimiento, pero su característica distintiva son las manchas rojas en la piel que comienzan en la cabeza y se extienden hacia el resto del cuerpo, lo que permite diferenciarlo de otras enfermedades como la varicela. Respecto a los grupos de mayor riesgo, Leiva indicó que los más vulnerables son los menores de 12 meses, ya que aún no reciben la primera dosis. Además, advirtió que el sarampión puede generar complicaciones graves, especialmente en lactantes, como otitis o afecciones respiratorias que pueden derivar en patologías más complejas. El tratamiento se basa principalmente en el aislamiento para evitar nuevos contagios y en medidas de cuidado según la condición del paciente.