Para muchos, la Antártica no es más que un desierto de hielo; sin embargo, bajo la mirada atenta puede ser un escenario de belleza natural. Gonzalo Bertolotto Quintana, meteorólogo e investigador científico, es una de las personas que ha logrado capturar y compartir la esencia del Continente Blanco a través de su cámara y su pasión por la ciencia. Esta perspectiva lo llevó recientemente a destacar en el concurso Exposure One Awards de Estados Unidos, donde obtuvo dos medallas: plata y bronce. Su fotografía de un pingüino papúa nadando –capturada con perspectiva cenital– tomada en 2024 en la bahía Fildes, no solo le permitió llevarse la medalla de plata internacional, sino que también fue ganadora en el concurso nacional Ojo de Pez (categoría ambiente antártico y subantártico). Por otra parte, la medalla de bronce fue otorgada a su fotografía llamada El gigante de hielo dormido en la Antártica, la cual retrata a un iceberg en medio del océano Austral. Respecto a las fotografías, comentó que tanto la del pingüino como la del gigante dormido son mis fotografías favoritas. No hay otra que les gane a esas, así que, si pudiese seguir concursando y con esas dos fotografías, lo voy a seguir haciendo. El Exposure One Awards es un certamen especialmente enfocado en las fotografías en blanco y negro, en la habilidad de capturar la esencia de la naturaleza prescindiendo del color y centrándose en las texturas, en los contrastes y en la composición monocromática. Bertolotto había participado solo una vez en un concurso nacional de fotografía en blanco y negro, y no se había aventurado a hacerlo en un concurso internacional. La transición al blanco y negro, para él, fue un proceso de revelación, explicando que uno puede jugar con el blanco y negro, pero a veces, al hacer la conversión a color el resultado no queda tan bonito. Cuando traspasé las imágenes, vi la fotografía y dije, 'Wow, se ve mucho mejor de lo que había visto y solo la tenía en colores'. Por eso decidí entrar en el concurso. Divulgación científica Su gusto por la fotografía nació en 2010 durante su primer viaje a la Antártica. Allí con su primera cámara comenzó a registrar los lugares que veía; sin embargo, fue en marzo de 2011 bajo la guía del fotógrafo nacional Sergio Lay, el que por 50 días le enseñó no solo a capturar fotografías, sino a sentirlas . Tras años de práctica, no fue hasta 2015 que Bertolotto se sintió seguro de mostrar su trabajo y comenzar a concursar. Tras aproximadamente 12 expediciones al Continente Blanco, fue el 5 de enero del 2025 cuando Bertolotto tuvo la oportunidad de inmortalizar su mejor obra en el sector de Dumont d'Urville, en una expedición de 70 días que realizó con el Instituto Antártico Chileno (INACH). La fotografía es una herramienta de comunicación visual y para Gonzalo Bertolotto la divulgación científica antártica funciona como un canal que permite visibilizar lo que ocurre actualmente en el continente. Según explica, la divulgación científica, sobre todos los temas antárticos, es mostrar que se están generando derretimientos de hielos que estuvieron incorporados a la Antártica y que terminaron navegando hasta convertirse en parte de mi fotografía. Para el meteorólogo, esta labor también implica capturar la realidad de la fauna local, bajo el ideal de que divulgar también es educar. En la Antártica no hay osos polares, hay pingüinos. Entonces, educar es mostrar a un pingüino que va debajo del agua y que parece un torpedo avanzando de lo rápido que se ven las burbujas, comenta. Circunnavegación de 70 días La circunnavegación científica multidisciplinaria en la Antártica (ICCE) 2024-2025 fue un hito trascendental para Gonzalo Bertolotto. Con una duración de 70 días partiendo desde el puerto Río Grande en Brasil, el investigador formó parte de un equipo multidisciplinario de 51 científicos provenientes de Argentina, Brasil, Chile, China, India, Perú y Rusia. Uno de los puntos destacados por el meteorólogo fue la participación de Juana Levihuan Gallardo, profesional del Departamento Científico de INACH, quien se convirtió en la primera mujer chilena en circunnavegar la Antártica. El Instituto Antártico Chileno (INACH) es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía. El INACH organiza el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN).
Los pingüinos que anidan en la Antártica hicieron cambios en sus temporadas de reproducción, probablemente en respuesta al cambio climático, según descubrió un estudio que les hizo seguimiento durante una década. Este hallazgo corresponde a investigadores de la organización Penguin Watch, en la Universidad de Oxford y la Universidad Oxford Brookes (Reino Unido), que analizaron el calendario reproductivo de los pingüinos entre 2012 y 2022. Resulta que las alteraciones del entorno, como las variaciones en el hielo marino, la productividad y las temperaturas, posiblemente hicieron que estas aves tuvieran que aparearse antes de lo que acostumbraban. De hecho, en 3 especies de pingüinos que anidan en la Antártica, la temporada reproductiva se adelantó a un ritmo récord en solo 10 años. ¿Qué pasa con los pingüinos que anidan en la Antártica? Los investigadores hicieron seguimiento a colonias de pingüinos Adelia ( Pygoscelis adeliae), Barbijo ( P. antarcticus) y Papúa ( P. papua). Estas variaban de tamaño desde una docena de nidos, hasta cientos de miles. Pusieron 77 cámaras time-lapse para observar a 37 colonias en la Antártica y en algunas islas subantárticas y observaron sus temporadas reproductivas. Lo que encontraron fue que las 3 especies se adaptaron. Los pingüinos papúa fueron los que mostraron un mayor cambio en sus periodos de reproducción, adelantando 13 días en promedio por década. Algunas colonias se adelantaron 24 días, lo que significa el cambio fenológico (alteración en los ciclos naturales) más rápido jamás registrado en un ave. Por otro lado, los pingüinos adelia y barbijo adelantaron su reproducción un promedio de 10 días en una década. Las cámaras con las que monitorearon a los pingüinos también contaban con un termómetro para medir las temperaturas en las colonias, lo que reveló que se están calentando 4 veces más rápido (0,3 °C/año) que el promedio antártico (0,07 °C/año). Esto último hace que las colonias de pingüinos en la Antártica sean uno de los hábitats que más rápidamente se calienta en la Tierra. ¿Es bueno que se adapten? Si bien estos resultados muestran que los pingüinos tienen la capacidad de sortear los obstáculos del cambio climático para aparearse, no se sabe si estos cambios afectan la tasa de éxito de su reproducción. Los modelos sugieren que la temperatura es un factor principal, pero también podría ser, por ejemplo, la disponibilidad de presas, y cabe preguntarse cuál es el límite de los pingüinos para adaptarse si es que las temperaturas siguen subiendo. Además, la respuesta es diferente en cada especie. “Nuestros resultados indican que probablemente habrá ‘ganadores y perdedores del cambio climático’ para estas especies de pingüinos“, explicó en un comunicado el Dr. Ignacio Juárez Martínez, de la Universidad de Oxford/Universidad Oxford Brookes, autor principal de la investigación. “En concreto, las condiciones cada vez más subpolares de la Península Antártica probablemente favorezcan a los generalistas como los pingüinos papúa, en detrimento de los especialistas polares como los pingüinos barbijo, especializados en kril, y los pingüinos adelia, especializados en hielo”, planteó. Si algunas especies no prevalecen, esto podría tener graves consecuencias: “los pingüinos desempeñan un papel fundamental en las cadenas tróficas antárticas, y la pérdida de diversidad de pingüinos aumenta el riesgo de un colapso generalizado del ecosistema”, añadió. La Dra. Fiona Jones, investigadora de la Universidad de Oxford y coautora de la investigación, dijo por su parte que “dado que los pingüinos se consideran un indicador del cambio climático, los resultados de este estudio tienen implicaciones para las especies de todo el planeta “. “ Se necesita un mayor seguimiento para comprender si este avance récord en las temporadas reproductivas de estas especies de pingüinos está afectando su éxito reproductivo”, concluyó. Referencia: Ignacio Juarez Martinez y otros autores. Record phenological responses to climate change in three sympatric penguin species . Journal of Animal Ecology, 2026. Fuente: biobiochile.cl
Tras una intensa semana de gestión en Santiago, el director del Proyecto Archivo de Historia Oral Diálogos Australes, el Mg. Gastón Cárcamo Vargas, anunció importantes hitos que vinculan a la Región de Magallanes con los principales centros de pensamiento histórico del mundo. Cárcamo, quien se encuentra finalizando una estancia de investigación en el Instituto de Historia de la Pontificia Universidad Católica de Chile (UC), confirmó que el proyecto ha iniciado un proceso de estandarización técnica bajo la colaboración estratégica de dicha casa de estudios, asegurando que las memorias de los vecinos y vecinas de Punta Arenas sean preservadas bajo los más altos estándares internacionales de curaduría digital. Vínculo Internacional: De Magallanes a Roma. Uno de los anuncios más destacados es la confirmación de una futura colaboración con el reconocido académico italiano Alessandro Portelli, referente mundial en Historia Oral. Esta alianza permitirá que el trabajo realizado en el sur de Chile tenga una vitrina en el Circolo Gianni Bosio en Roma durante el año 2026. Semana de la Memoria y el Patrimonio. Como parte del retorno territorial, Cárcamo anunció el lanzamiento de la Semana de la Memoria y el Patrimonio, un ciclo de conferencias virtuales que se realizará la próxima semana y que contará con la participación del Premio Nacional de Historia, Gabriel Salazar, junto a destacados académicos de la UNAM (México), la UC y expertos de España. Los detalles sobre las plataformas de acceso y el programa completo serán informados a través de los medios regionales durante los próximos días. Queremos que Magallanes no solo sea un lugar de paso, sino un núcleo de rescate de la memoria con voz propia ante Chile y el mundo, señaló el investigador.
La Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) aprobó el financiamiento para la segunda etapa del Nodo Laboratorio Natural Antártico, iniciativa orientada a fortalecer el rol de Chile como plataforma científica, tecnológica y logística en la Antártica, articulando capacidades de investigación con desafíos territoriales y con agendas de cooperación internacional. La adjudicación se enmarca en el Concurso Nodos de Especialización Laboratorios Naturales 2025, convocatoria con la que ANID dio continuidad a los nodos impulsados en 2023 para consolidar capacidades, profundizar líneas de trabajo y proyectar estas iniciativas a escala territorial. El Nodo Antártico mantiene al Instituto Antártico Chileno (INACH) como organismo beneficiario y es ejecutado en colaboración con la Universidad de Magallanes (UMAG), el Instituto Milenio BASE y la Universidad Austral de Chile (UACh). La propuesta de continuidad se titula Chile Antártico: articulación, identidad y cooperación hacia un futuro sostenible en el laboratorio natural y su objetivo central es fortalecer la Antártica como Laboratorio Natural, promoviendo sinergias entre actores del sistema de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación (CTCI), para lo que fueron asignados $330.204.000 pesos. De acuerdo con el director nacional del INACH, doctor Gino Casassa, los resultados que ha conseguido el Nodo han servido como un insumo fundamental para confeccionar un primer borrador del Plan Estratégico Antártico, ya que tratan aspectos transversales y son un análisis del quehacer antártico de nuestro país. Por ello, estamos felices de contar con un segundo período del Nodo Antártico y tener continuidad para reforzar las iniciativas construidas, expresa. Iniciativas de la hoja de ruta La segunda etapa se apoya en los datos levantados por la investigación diagnóstica del sistema CTCI antártico desarrollada en la primera etapa, que cerró con una hoja de ruta: un conjunto de iniciativas que involucra a instituciones públicas y a diversos actores vinculados al territorio antártico. Para el doctor Marcelo González, director del Proyecto Nodo Antártico, tenemos un diagnóstico bien profundo y detallado, con iniciativas que se han levantado con participación de los diferentes actores clave que permiten generar un trabajo sólido y muy útil para la toma de decisiones. Ahora lo que queda es focalizarse en las iniciativas priorizadas que surgen de esta investigación, comenta. La cartera de iniciativas incluye acciones para robustecer la identidad antártica, fortalecer la gobernanza, avanzar en una política de datos antárticos y potenciar un turismo sustentable y patrimonial. Una de las propuestas es la Alianza Interuniversitaria Chile-Antártica (AICA), concebida para integrar transversalmente el conocimiento antártico en la educación superior. La iniciativa avanzó con la aprobación y firma de un convenio marco entre el INACH y el Consejo de Rectoras y Rectores de las Universidades Chilenas (CRUCH), en octubre de 2025, e incorpora la instalación de una secretaría ejecutiva encargada de su funcionamiento. Otra línea es la iniciativa Acción Patrimonial en Punta Arenas, que busca revitalizar el Circuito Histórico Antártico. La medida apunta a conectar a la ciudadanía con el territorio: si bien el 98,3 % de los habitantes locales declara sentir un vínculo con la Antártica, más de la mitad no participa en actividades relacionadas, según datos de la Encuesta de Percepción realizada por el Nodo Antártico durante 2025. En paralelo, esta segunda etapa contempla productos de apoyo a la comunidad científica, como una Guía del Investigador(a), concebida como herramienta para orientar la conducta y las buenas prácticas de quienes visitan el Continente Blanco con fines de investigación. El Instituto Antártico Chileno (INACH) es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía. El INACH organiza el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN).
La Antártica, tradicionalmente vista como un desierto de hielo, enfrenta una transformación. El retroceso de los glaciares y la aparición de nuevas zonas libres de hielo están abriendo la puerta a especies vegetales invasoras. Ante este escenario, un equipo de científicos chilenos ha puesto en marcha el proyecto « Riesgo de invasión vegetal en una Antártica cambiante (PRISMA)», una iniciativa de la Universidad de Talca. Pese a ser uno de los ecosistemas más secos del planeta, el aumento del agua líquida en la Antártica está creando condiciones aptas para el establecimiento de especies que no pertenecen al continente. A este factor ambiental se suma la presión antrópica: cada verano, entre 100 mil y 150 mil personas —entre científicos y turistas— visitan la zona, transportando involuntariamente semillas o fragmentos de plantas en sus vestimentas y equipos. El proyecto PRISMA, que se extenderá por tres años, busca anticipar estos riesgos mediante un enfoque que combina biología, ecología, genética, econometría y modelación avanzada. El equipo es liderado por el académico Ian Acuña Rodríguez, del Centro de Ecología Integrativa de la Universidad de Talca, quien trabajará junto a investigadores nacionales e internacionales para proteger la biodiversidad nativa. «No es solo un problema biológico. También es un desafío social y normativo. Queremos que el conocimiento que generemos sirva para actualizar protocolos y fortalecer la presencia de Chile en el sistema de gobernanza asociado al Tratado Antártico «, explicó Acuña. Laboratorios de alta tecnología y ranking de riesgo biológico Para entender cómo estas plantas podrían colonizar el territorio, los investigadores instalarán experimentos en cámaras de crecimiento que reproducen con exactitud las temperaturas, ciclos de luz y humedad del continente. Utilizando suelo antártico real, el equipo evaluará a 10 especies de plantas reconocidas como invasoras globales para medir su capacidad de germinación y competencia frente a la flora nativa. Con la evidencia obtenida, se elaborará un ranking de riesgo biológico, insumo clave para diseñar nuevos protocolos de bioseguridad y monitoreo que deberán seguir operadores turísticos y bases científicas. Además, el componente socioecológico del estudio incluirá encuestas a visitantes y personal logístico para medir la percepción del riesgo y la efectividad de las medidas de control actuales. Cooperación internacional para un desafío global El proyecto tiene un sello educativo a través del programa « Conexión Maule–Polo Sur», que vinculará a escuelas rurales de la Región del Maule con investigadores en terreno. Junto a los académicos de la Universidad de Talca, Marco Molina Montenegro y Leidy García Pérez, y Cristian Torres Díaz de la Universidad del Bío-Bío, participan expertos del British Antarctic Survey, la Academia Polaca de Ciencias y universidades de Sudáfrica, España y Finlandia. Fuente: cooperativaciencia.cl
Para muchos, la Antártica no es más que un desierto de hielo; sin embargo, bajo la mirada atenta puede ser un escenario de belleza natural. Gonzalo Bertolotto Quintana, meteorólogo e investigador científico, es una de las personas que ha logrado capturar y compartir la esencia del Continente Blanco a través de su cámara y su pasión por la ciencia. Esta perspectiva lo llevó recientemente a destacar en el concurso Exposure One Awards de Estados Unidos, donde obtuvo dos medallas: plata y bronce. Su fotografía de un pingüino papúa nadando –capturada con perspectiva cenital– tomada en 2024 en la bahía Fildes, no solo le permitió llevarse la medalla de plata internacional, sino que también fue ganadora en el concurso nacional Ojo de Pez (categoría ambiente antártico y subantártico). Por otra parte, la medalla de bronce fue otorgada a su fotografía llamada El gigante de hielo dormido en la Antártica, la cual retrata a un iceberg en medio del océano Austral. Respecto a las fotografías, comentó que tanto la del pingüino como la del gigante dormido son mis fotografías favoritas. No hay otra que les gane a esas, así que, si pudiese seguir concursando y con esas dos fotografías, lo voy a seguir haciendo. El Exposure One Awards es un certamen especialmente enfocado en las fotografías en blanco y negro, en la habilidad de capturar la esencia de la naturaleza prescindiendo del color y centrándose en las texturas, en los contrastes y en la composición monocromática. Bertolotto había participado solo una vez en un concurso nacional de fotografía en blanco y negro, y no se había aventurado a hacerlo en un concurso internacional. La transición al blanco y negro, para él, fue un proceso de revelación, explicando que uno puede jugar con el blanco y negro, pero a veces, al hacer la conversión a color el resultado no queda tan bonito. Cuando traspasé las imágenes, vi la fotografía y dije, 'Wow, se ve mucho mejor de lo que había visto y solo la tenía en colores'. Por eso decidí entrar en el concurso. Divulgación científica Su gusto por la fotografía nació en 2010 durante su primer viaje a la Antártica. Allí con su primera cámara comenzó a registrar los lugares que veía; sin embargo, fue en marzo de 2011 bajo la guía del fotógrafo nacional Sergio Lay, el que por 50 días le enseñó no solo a capturar fotografías, sino a sentirlas . Tras años de práctica, no fue hasta 2015 que Bertolotto se sintió seguro de mostrar su trabajo y comenzar a concursar. Tras aproximadamente 12 expediciones al Continente Blanco, fue el 5 de enero del 2025 cuando Bertolotto tuvo la oportunidad de inmortalizar su mejor obra en el sector de Dumont d'Urville, en una expedición de 70 días que realizó con el Instituto Antártico Chileno (INACH). La fotografía es una herramienta de comunicación visual y para Gonzalo Bertolotto la divulgación científica antártica funciona como un canal que permite visibilizar lo que ocurre actualmente en el continente. Según explica, la divulgación científica, sobre todos los temas antárticos, es mostrar que se están generando derretimientos de hielos que estuvieron incorporados a la Antártica y que terminaron navegando hasta convertirse en parte de mi fotografía. Para el meteorólogo, esta labor también implica capturar la realidad de la fauna local, bajo el ideal de que divulgar también es educar. En la Antártica no hay osos polares, hay pingüinos. Entonces, educar es mostrar a un pingüino que va debajo del agua y que parece un torpedo avanzando de lo rápido que se ven las burbujas, comenta. Circunnavegación de 70 días La circunnavegación científica multidisciplinaria en la Antártica (ICCE) 2024-2025 fue un hito trascendental para Gonzalo Bertolotto. Con una duración de 70 días partiendo desde el puerto Río Grande en Brasil, el investigador formó parte de un equipo multidisciplinario de 51 científicos provenientes de Argentina, Brasil, Chile, China, India, Perú y Rusia. Uno de los puntos destacados por el meteorólogo fue la participación de Juana Levihuan Gallardo, profesional del Departamento Científico de INACH, quien se convirtió en la primera mujer chilena en circunnavegar la Antártica. El Instituto Antártico Chileno (INACH) es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía. El INACH organiza el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN).
Los pingüinos que anidan en la Antártica hicieron cambios en sus temporadas de reproducción, probablemente en respuesta al cambio climático, según descubrió un estudio que les hizo seguimiento durante una década. Este hallazgo corresponde a investigadores de la organización Penguin Watch, en la Universidad de Oxford y la Universidad Oxford Brookes (Reino Unido), que analizaron el calendario reproductivo de los pingüinos entre 2012 y 2022. Resulta que las alteraciones del entorno, como las variaciones en el hielo marino, la productividad y las temperaturas, posiblemente hicieron que estas aves tuvieran que aparearse antes de lo que acostumbraban. De hecho, en 3 especies de pingüinos que anidan en la Antártica, la temporada reproductiva se adelantó a un ritmo récord en solo 10 años. ¿Qué pasa con los pingüinos que anidan en la Antártica? Los investigadores hicieron seguimiento a colonias de pingüinos Adelia ( Pygoscelis adeliae), Barbijo ( P. antarcticus) y Papúa ( P. papua). Estas variaban de tamaño desde una docena de nidos, hasta cientos de miles. Pusieron 77 cámaras time-lapse para observar a 37 colonias en la Antártica y en algunas islas subantárticas y observaron sus temporadas reproductivas. Lo que encontraron fue que las 3 especies se adaptaron. Los pingüinos papúa fueron los que mostraron un mayor cambio en sus periodos de reproducción, adelantando 13 días en promedio por década. Algunas colonias se adelantaron 24 días, lo que significa el cambio fenológico (alteración en los ciclos naturales) más rápido jamás registrado en un ave. Por otro lado, los pingüinos adelia y barbijo adelantaron su reproducción un promedio de 10 días en una década. Las cámaras con las que monitorearon a los pingüinos también contaban con un termómetro para medir las temperaturas en las colonias, lo que reveló que se están calentando 4 veces más rápido (0,3 °C/año) que el promedio antártico (0,07 °C/año). Esto último hace que las colonias de pingüinos en la Antártica sean uno de los hábitats que más rápidamente se calienta en la Tierra. ¿Es bueno que se adapten? Si bien estos resultados muestran que los pingüinos tienen la capacidad de sortear los obstáculos del cambio climático para aparearse, no se sabe si estos cambios afectan la tasa de éxito de su reproducción. Los modelos sugieren que la temperatura es un factor principal, pero también podría ser, por ejemplo, la disponibilidad de presas, y cabe preguntarse cuál es el límite de los pingüinos para adaptarse si es que las temperaturas siguen subiendo. Además, la respuesta es diferente en cada especie. “Nuestros resultados indican que probablemente habrá ‘ganadores y perdedores del cambio climático’ para estas especies de pingüinos“, explicó en un comunicado el Dr. Ignacio Juárez Martínez, de la Universidad de Oxford/Universidad Oxford Brookes, autor principal de la investigación. “En concreto, las condiciones cada vez más subpolares de la Península Antártica probablemente favorezcan a los generalistas como los pingüinos papúa, en detrimento de los especialistas polares como los pingüinos barbijo, especializados en kril, y los pingüinos adelia, especializados en hielo”, planteó. Si algunas especies no prevalecen, esto podría tener graves consecuencias: “los pingüinos desempeñan un papel fundamental en las cadenas tróficas antárticas, y la pérdida de diversidad de pingüinos aumenta el riesgo de un colapso generalizado del ecosistema”, añadió. La Dra. Fiona Jones, investigadora de la Universidad de Oxford y coautora de la investigación, dijo por su parte que “dado que los pingüinos se consideran un indicador del cambio climático, los resultados de este estudio tienen implicaciones para las especies de todo el planeta “. “ Se necesita un mayor seguimiento para comprender si este avance récord en las temporadas reproductivas de estas especies de pingüinos está afectando su éxito reproductivo”, concluyó. Referencia: Ignacio Juarez Martinez y otros autores. Record phenological responses to climate change in three sympatric penguin species . Journal of Animal Ecology, 2026. Fuente: biobiochile.cl
Tras una intensa semana de gestión en Santiago, el director del Proyecto Archivo de Historia Oral Diálogos Australes, el Mg. Gastón Cárcamo Vargas, anunció importantes hitos que vinculan a la Región de Magallanes con los principales centros de pensamiento histórico del mundo. Cárcamo, quien se encuentra finalizando una estancia de investigación en el Instituto de Historia de la Pontificia Universidad Católica de Chile (UC), confirmó que el proyecto ha iniciado un proceso de estandarización técnica bajo la colaboración estratégica de dicha casa de estudios, asegurando que las memorias de los vecinos y vecinas de Punta Arenas sean preservadas bajo los más altos estándares internacionales de curaduría digital. Vínculo Internacional: De Magallanes a Roma. Uno de los anuncios más destacados es la confirmación de una futura colaboración con el reconocido académico italiano Alessandro Portelli, referente mundial en Historia Oral. Esta alianza permitirá que el trabajo realizado en el sur de Chile tenga una vitrina en el Circolo Gianni Bosio en Roma durante el año 2026. Semana de la Memoria y el Patrimonio. Como parte del retorno territorial, Cárcamo anunció el lanzamiento de la Semana de la Memoria y el Patrimonio, un ciclo de conferencias virtuales que se realizará la próxima semana y que contará con la participación del Premio Nacional de Historia, Gabriel Salazar, junto a destacados académicos de la UNAM (México), la UC y expertos de España. Los detalles sobre las plataformas de acceso y el programa completo serán informados a través de los medios regionales durante los próximos días. Queremos que Magallanes no solo sea un lugar de paso, sino un núcleo de rescate de la memoria con voz propia ante Chile y el mundo, señaló el investigador.
La Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) aprobó el financiamiento para la segunda etapa del Nodo Laboratorio Natural Antártico, iniciativa orientada a fortalecer el rol de Chile como plataforma científica, tecnológica y logística en la Antártica, articulando capacidades de investigación con desafíos territoriales y con agendas de cooperación internacional. La adjudicación se enmarca en el Concurso Nodos de Especialización Laboratorios Naturales 2025, convocatoria con la que ANID dio continuidad a los nodos impulsados en 2023 para consolidar capacidades, profundizar líneas de trabajo y proyectar estas iniciativas a escala territorial. El Nodo Antártico mantiene al Instituto Antártico Chileno (INACH) como organismo beneficiario y es ejecutado en colaboración con la Universidad de Magallanes (UMAG), el Instituto Milenio BASE y la Universidad Austral de Chile (UACh). La propuesta de continuidad se titula Chile Antártico: articulación, identidad y cooperación hacia un futuro sostenible en el laboratorio natural y su objetivo central es fortalecer la Antártica como Laboratorio Natural, promoviendo sinergias entre actores del sistema de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación (CTCI), para lo que fueron asignados $330.204.000 pesos. De acuerdo con el director nacional del INACH, doctor Gino Casassa, los resultados que ha conseguido el Nodo han servido como un insumo fundamental para confeccionar un primer borrador del Plan Estratégico Antártico, ya que tratan aspectos transversales y son un análisis del quehacer antártico de nuestro país. Por ello, estamos felices de contar con un segundo período del Nodo Antártico y tener continuidad para reforzar las iniciativas construidas, expresa. Iniciativas de la hoja de ruta La segunda etapa se apoya en los datos levantados por la investigación diagnóstica del sistema CTCI antártico desarrollada en la primera etapa, que cerró con una hoja de ruta: un conjunto de iniciativas que involucra a instituciones públicas y a diversos actores vinculados al territorio antártico. Para el doctor Marcelo González, director del Proyecto Nodo Antártico, tenemos un diagnóstico bien profundo y detallado, con iniciativas que se han levantado con participación de los diferentes actores clave que permiten generar un trabajo sólido y muy útil para la toma de decisiones. Ahora lo que queda es focalizarse en las iniciativas priorizadas que surgen de esta investigación, comenta. La cartera de iniciativas incluye acciones para robustecer la identidad antártica, fortalecer la gobernanza, avanzar en una política de datos antárticos y potenciar un turismo sustentable y patrimonial. Una de las propuestas es la Alianza Interuniversitaria Chile-Antártica (AICA), concebida para integrar transversalmente el conocimiento antártico en la educación superior. La iniciativa avanzó con la aprobación y firma de un convenio marco entre el INACH y el Consejo de Rectoras y Rectores de las Universidades Chilenas (CRUCH), en octubre de 2025, e incorpora la instalación de una secretaría ejecutiva encargada de su funcionamiento. Otra línea es la iniciativa Acción Patrimonial en Punta Arenas, que busca revitalizar el Circuito Histórico Antártico. La medida apunta a conectar a la ciudadanía con el territorio: si bien el 98,3 % de los habitantes locales declara sentir un vínculo con la Antártica, más de la mitad no participa en actividades relacionadas, según datos de la Encuesta de Percepción realizada por el Nodo Antártico durante 2025. En paralelo, esta segunda etapa contempla productos de apoyo a la comunidad científica, como una Guía del Investigador(a), concebida como herramienta para orientar la conducta y las buenas prácticas de quienes visitan el Continente Blanco con fines de investigación. El Instituto Antártico Chileno (INACH) es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía. El INACH organiza el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN).
La Antártica, tradicionalmente vista como un desierto de hielo, enfrenta una transformación. El retroceso de los glaciares y la aparición de nuevas zonas libres de hielo están abriendo la puerta a especies vegetales invasoras. Ante este escenario, un equipo de científicos chilenos ha puesto en marcha el proyecto « Riesgo de invasión vegetal en una Antártica cambiante (PRISMA)», una iniciativa de la Universidad de Talca. Pese a ser uno de los ecosistemas más secos del planeta, el aumento del agua líquida en la Antártica está creando condiciones aptas para el establecimiento de especies que no pertenecen al continente. A este factor ambiental se suma la presión antrópica: cada verano, entre 100 mil y 150 mil personas —entre científicos y turistas— visitan la zona, transportando involuntariamente semillas o fragmentos de plantas en sus vestimentas y equipos. El proyecto PRISMA, que se extenderá por tres años, busca anticipar estos riesgos mediante un enfoque que combina biología, ecología, genética, econometría y modelación avanzada. El equipo es liderado por el académico Ian Acuña Rodríguez, del Centro de Ecología Integrativa de la Universidad de Talca, quien trabajará junto a investigadores nacionales e internacionales para proteger la biodiversidad nativa. «No es solo un problema biológico. También es un desafío social y normativo. Queremos que el conocimiento que generemos sirva para actualizar protocolos y fortalecer la presencia de Chile en el sistema de gobernanza asociado al Tratado Antártico «, explicó Acuña. Laboratorios de alta tecnología y ranking de riesgo biológico Para entender cómo estas plantas podrían colonizar el territorio, los investigadores instalarán experimentos en cámaras de crecimiento que reproducen con exactitud las temperaturas, ciclos de luz y humedad del continente. Utilizando suelo antártico real, el equipo evaluará a 10 especies de plantas reconocidas como invasoras globales para medir su capacidad de germinación y competencia frente a la flora nativa. Con la evidencia obtenida, se elaborará un ranking de riesgo biológico, insumo clave para diseñar nuevos protocolos de bioseguridad y monitoreo que deberán seguir operadores turísticos y bases científicas. Además, el componente socioecológico del estudio incluirá encuestas a visitantes y personal logístico para medir la percepción del riesgo y la efectividad de las medidas de control actuales. Cooperación internacional para un desafío global El proyecto tiene un sello educativo a través del programa « Conexión Maule–Polo Sur», que vinculará a escuelas rurales de la Región del Maule con investigadores en terreno. Junto a los académicos de la Universidad de Talca, Marco Molina Montenegro y Leidy García Pérez, y Cristian Torres Díaz de la Universidad del Bío-Bío, participan expertos del British Antarctic Survey, la Academia Polaca de Ciencias y universidades de Sudáfrica, España y Finlandia. Fuente: cooperativaciencia.cl