En fallo unánime (causa rol 94-2026), la Primera Sala del tribunal de alzada –integrada por los ministros Marcos Kusanovic Antinopai, Roxana Salgado Salamé y la abogada (i) Sintia Orellana Yévenes– rechazó la procedencia de la acción al no ser el recurso de protección la vía idónea para resolver un asunto de lato conocimiento. “Que, el asunto planteado por la recurrente se vincula con la drástica disminución de la población de pingüinos de Magallanes en la isla Magdalena, atribuyendo responsabilidad a la Corporación Nacional Forestal y al Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas por la omisión de elaborar o disponer informes técnicos vigentes que evalúen las causas de la disminución de la población de la colonia de pingüinos en la isla y/o que evalúen los efectos del turismo en la disminución poblacional así como la falta de supervisión y fiscalización efectiva de la actividad de turística de observación de pingüinos, que vulnera el deber de conservación efectiva del área protegida y el principio preventivo, al tolerar actividades potencialmente perturbadoras sin control adecuado en un escenario de riesgo ambiental grave y documentado”, sostiene el fallo. “Que las recurridas solicitaron el rechazo del recurso, conforme a los antecedentes reseñados en la parte expositiva”, añade. Para el tribunal de alzada magallánico, en la especie: “(…) del análisis del recurso, se debe hacer presente, que debido al tenor de la materia que se reclama, resulta suficiente el rechazo de la acción deducida, ya que la acción cautelar de protección no es la vía para resolver el asunto sometido al conocimiento de esta Corte, puesto que, la materia denunciada, ha de ser declarada y reparada por las vías que la legislación establezca al tratarse de un asunto de lato conocimiento”. “No debe olvidarse –prosigue– que el recurso de protección de garantías constitucionales tiene por objeto proteger el legítimo ejercicio de derechos siempre que estén indubitados, y no de aquellos otros que se encuentren en discusión, como ocurre en la especie, o que constituyan una mera expectativa, de tal manera que la acción constitucional deducida no está en condiciones de prosperar”. “Que, por lo señalado en el considerando anterior no corresponde analizar los otros cuestionamientos, tales como, falta de legitimación, plazo extemporáneo, falta de causalidad entre la acción u omisión y los supuestos daños, falta de legitimidad pasiva, entre otros”, releva. “Que en consecuencia, del mérito de lo expuesto en los motivos precedentes no se avizora una actuación ilegal o arbitraria ejecutada por las recurridas que tenga la aptitud de privar, perturbar o amenazar el legítimo ejercicio de los derechos y garantías constitucionales resguardados mediante este recurso de naturaleza cautelar, ni tampoco se advierte la existencia de un derecho indubitado que deba ser amparado por esta vía cautelar, todo lo que lleva al rechazo del recurso”, concluye. Por tanto, se resuelve que: “SE RECHAZA, sin costas el recurso de protección deducido por ONG NO MÁS ZONAS DE SACRIFICIO CHILE contra CORPORACIÓN NACIONAL FORESTAL (CONAF) Y SERVICIO DE BIODIVERSIDAD Y AREAS PROTEGIDAS (SBAP), ambas ya individualizadas”.
La organización que reúne diferentes agrupaciones ambientales del país, No Más Zonas de Sacrificio, ingresó el 27 de febrero de 2026 un recurso de protección contra la Corporación Nacional Forestal ( Conaf) y el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP) ante la Corte de Apelaciones de Punta Arenas, a raíz de la drástica reducción de la colonia de pingüino de Magallanes en Isla Magdalena. Si bien el tribunal de alzada declaró admisible el recurso y pidió a las recurridas informar dentro de seis días hábiles, rechazó por ahora la suspensión de las actividades turísticas en el territorio. “ Pídase informe a las recurridas, quienes deberán evacuarlo dentro del plazo de seis días hábiles, debiendo acompañar todos los antecedentes que sobre la materia obren en su poder, que digan relación con el mismo”, apuntó la resolución. Ubicada en la zona austral, en la Región de Magallanes, la Isla Magdalena alberga una de las colonias más importantes de pingüinos de Magallanes a nivel internacional. Por ello, en 1982 fue incluida dentro del Monumento Natural Los Pingüinos, con el objetivo de resguardar la preservación efectiva de la especie. La presencia de ejemplares en el lugar se ha convertido en uno de los principales atractivos turísticos de la isla, al punto de que diversas agencias de turismo ofrecen tours de avistamiento de los pingüinos en su hábitat natural. El monumento es administrado por la Corporación Nacional Forestal (Conaf), que, a través de su sitio web, indicó que hay casi 70.000 parejas de pingüino magallánico en la zona. Sin embargo, la Carta Oficial N° 88/2026 señala que la población actual es de solo 7.000 parejas, con ajuste en curso hasta fines de marzo. El recurso sostiene que seguía circulando información desactualizada sobre cifras mucho mayores. La cifra actual representa una caída de 90% respecto de la cifra informada por la entidad, antecedente que la organización ambiental calificó como alarmante y que la llevó a acusar, junto al Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP), “omisiones ilegales y arbitrarias (…) en relación con la administración, manejo, supervisión y protección del Monumento Natural Isla Magdalena”. La caída de la población desde 2008 En el recurso de protección, la organización señaló que diversos estudios científicos y técnicos en la zona han revelado que la población de los pingüinos de Magallanes en Isla Magdalena “ha experimentado una disminución sostenida y significativa, que excede las fluctuaciones naturales esperables” durante las últimas décadas. Durante 2008 y 2009, la especie alcanzó su máximo histórico en la isla, al llegar a cerca de 63.000 parejas reproductivas. Desde entonces, la población ha disminuido de forma constante hasta alcanzar los 7.000 pares en la actualidad. El recurso también cita monitoreos que situaban a la colonia en cerca de 43.000 pares reproductivos hacia 2018 y 2019, muy por debajo del peak registrado una década antes. Pese a que las instituciones tienen conocimiento de la reducción poblacional, No Más Zonas de Sacrificio precisó que “no existen informes técnicos vigentes o recientes elaborados por CONAF o por el SBAP que analicen de manera técnica, específica, integral y actualizada las causas de dicha disminución, o los efectos de la actividad turística sobre dicha disminución”. Desde la organización explicaron que los estudios existentes son solo de monitoreo poblacional y carecen de análisis que evalúen el impacto del turismo en la reproducción y supervivencia de la colonia. “La ausencia de informes técnicos actualizados y concluyentes sobre el efecto del turismo en la disminución poblacional configura la primera omisión sustancial que se denuncia en este recurso, pues implica administrar un área protegida en un contexto de colapso poblacional sin contar con la información mínima necesaria para descartar o confirmar la incidencia de una de las principales actividades antrópicas presentes en el territorio”, precisó la ONG. Solicitan informes actualizados sobre las causas de la disminución de la población El recurso de protección expuso que no existe un estudio sobre la colonia de Isla Magdalena que explique los factores detrás de la reducción de su población, ni tampoco uno que evalúe si esta es provocada por el turismo. Esto se da pese a que existen diversas investigaciones que advierten los efectos negativos del turismo “en el comportamiento y estado fisiológico de la especie”, lo que afecta las gestiones de conservación de la colonia. Por ello, la ONG solicitó al tribunal de alzada suspender las actividades turísticas hasta que se presenten estudios que indaguen en las razones que han provocado la caída sostenida de los pares reproductivos y que analicen el “impacto actual del turismo en dicha colonia”. Adicionalmente, se pidió que ambas instituciones elaboren un plan de manejo actualizado para la especie, “considerando la nueva realidad crítica de la población”. Falta de supervisión y fiscalización del turismo en Isla Magdalena Desde la agrupación ambiental sostienen que los senderos turísticos en Isla Magdalena permiten transitar por rutas próximas a nidos de la especie durante los períodos de nidificación, entre los meses de septiembre y abril. El reporte de Visitas a sistema nacional de áreas silvestres protegidas del Estado, del Servicio Nacional de Turismo ( Sernatur), informó que en 2024 el Monumento Natural Los Pingüinos fue visitado por 42.357 personas. Los datos recogidos apoyan lo expuesto por la ONG, ya que las visitas al territorio se producen durante los meses de nidificación del pingüino de Magallanes, siendo enero el mes con mayor afluencia turística, con 8.957 personas. El organismo no registró ninguna visita al monumento natural en los meses en que la especie no anida, es decir, entre abril y septiembre de 2024. De hecho, la actividad turística comenzó en octubre y terminó en marzo. Sumado al turismo en el período de nidificación de las aves, el recurso denuncia que no se respeta la normativa vigente en torno al avistamiento de pingüinos en la zona, regulada por el Reglamento General de Observación de Mamíferos, Reptiles y Aves Hidrobiológicas y del Registro de Avistamiento de Cetáceos. El artículo 22 de esa normativa estipula una “distancia mínima de 50 metros respecto al ejemplar más próximo”. Adicionalmente, instruye que se debe evitar “interferencias con los animales que se estén alimentando, en reposo, en reproducción o en tránsito”. La ONG precisó que el reglamento interno de Isla Magdalena “permite la observación a una distancia aproximada de dos metros de los pingüinos”, adjuntando fotos en el recurso que respaldan su testimonio. Es por eso que la acción judicial denunció que existe una falta de supervisión y fiscalización del turismo, por lo que pidió a la Corte de Apelaciones de Punta Arenas suspender la actividad turística en Isla Magdalena de forma inmediata. Sin embargo, esa solicitud fue desestimada por ahora, luego de que el tribunal rechazara la orden de no innovar. Fuente: cnnchile.com
Un panorama imperdible preparó TABSA para las parejas que deseen celebrar el Día de los Enamorados este sábado 14 de febrero, mediante una promoción especial de 2x1, en el tour a las pingüineras de isla Magdalena aprovechando los dos viajes diarios que zarpan a las 10.30 horas y 15.30 horas desde el terminal de Tres Puentes. Para acceder a esta promoción el pasaje se debe adquirir en forma presencial en las oficinas de TABSA en Tres Puentes y presentarse con una hora de antelación para embarcar en el ferry Yaghan. Desde la empresa recordaron que el tour comprende una navegación de dos horas de ida, un recorrido de una hora por el sendero autorizado por Conaf y dos horas de viaje de regreso a Punta Arenas. Una excelente alternativa para celebrar el Día de los Enamorados.
La Transbordadora Austral Broom ( TABSA) cuenta esta temporada con: “Pingüineras para todos”, iniciativa que busca facilitar el acceso de las familias de Punta Arenas al Monumento Natural Pingüinos, mediante un descuento especial destinado a quienes cuenten con la Tarjeta Punta Arenas. El beneficio contempla un 40% de descuento para adultos, además de dos niños gratis hasta los 13 años, y se hace efectivo presentando la tarjeta de beneficio en la oficina de TABSA ubicada en Tres Puentes, en Punta Arenas. La promoción está orientada exclusivamente a residentes que acrediten el beneficio municipal. En cuanto a los valores del servicio, el precio normal del pasaje es de $96.000 por persona, mientras que para niños de entre 5 y 13 años el valor es de $48.000. En el caso de adultos mayores, el pasaje tiene un valor rebajado de $58.000, considerando los descuentos vigentes. El trayecto hacia la pingüinera tiene una duración aproximada de dos horas, y la barcaza cuenta con cafetería ubicada en el primer piso, donde se puede pagar tanto con efectivo como con tarjetas. Durante el viaje, la tripulación desarrolla actividades recreativas para todos los pasajeros, como juegos de trivia y dibujos para colorear. Desde la empresa destacaron que esta experiencia está pensada para disfrutar en familia y fortalecer el vínculo con la naturaleza, permitiendo a los habitantes de la región conocer y valorar uno de los principales atractivos naturales del territorio magallánico, como lo es la Isla Magdalena y su colonia de pingüinos.
Isla Magdalena fue por décadas el principal símbolo de los pingüinos de Magallanes en Chile. Hoy, estudios científicos y monitoreos técnicos muestran que su colonia reproductiva se redujo en más de 85% en poco más de una década, abriendo un debate sobre cómo se informa, se visita y se gestiona uno de los ecosistemas más emblemáticos del extremo sur. En medio del Estrecho de Magallanes, a unos 35 kilómetros al noreste de Punta Arenas , Isla Magdalena emerge como uno de los paisajes más reconocibles de la Patagonia chilena. La isla forma parte del Monumento Natural Los Pingüinos, un área silvestre protegida reclasificada en 1982 con el objetivo de resguardar una de las colonias reproductivas más importantes y accesibles del país. Durante décadas, Isla Magdalena fue presentada como una vitrina natural privilegiada de la fauna austral. Sin embargo, bajo esa postal ampliamente difundida, la colonia de pingüinos de Magallanes que habita la isla atraviesa una transformación profunda. Los datos científicos y técnicos disponibles muestran que el número de parejas reproductivas se ha reducido de manera drástica en las últimas décadas, una situación que deja a la principal colonia visitable de Chile en un escenario muy distinto al que se proyecta públicamente. Plataformas de promoción turística y sitios de venta de excursiones continúan difundiendo descripciones que hablan de decenas de miles de ejemplares en Isla Magdalena. No obstante, un estudio científico publicado en 2019 ya advertía una reducción superior al 85% en la población de pingüinos de Magallanes, pasando de cerca de 60 mil parejas reproductivas registradas a comienzos de los años 2000 a cifras cercanas a las 6 mil hacia 2018. A seis años de esa alerta, un informe técnico elaborado en 2025 estima que la colonia se mantiene en torno a los 7 mil pares reproductivos. En paralelo, guías del Monumento Natural han planteado la necesidad de actualizar la información pública y revisar las condiciones de visita al área protegida. En ese contexto, la información disponible en la página oficial de CONAF sobre el Monumento Natural Los Pingüinos contrasta con los antecedentes científicos y técnicos más recientes. El sitio institucional señala que en Isla Magdalena nidifican aproximadamente 69 mil parejas de pingüinos de Magallanes, una cifra que no se condice con la caída documentada en los estudios publicados en los últimos años. La advertencia inicial provino del estudio liderado por la médica veterinaria Claudia Godoy Reyes , presentado en 2019, que analizó censos realizados hasta 2018 en Isla Magdalena y Seno Otway. Ese mismo trabajo también estableció que el éxito reproductivo de los pingüinos que aún nidifican en la isla se mantiene dentro de rangos normales, lo que sugiere que la disminución no se explica por un fracaso reproductivo local, sino por factores externos como cambios ambientales, presiones en las rutas migratorias o redistribución de la especie hacia otras zonas del Cono Sur. El pingüino de Magallanes es una de las especies más emblemáticas del hemisferio. Mide en promedio entre 60 y 70 centímetros, puede alcanzar hasta cinco kilos y se caracteriza por las dos franjas negras en el pecho que lo distinguen de otros pingüinos. A nivel global, se estima la existencia de cerca de un millón de parejas reproductivas, concentradas principalmente en la Patagonia argentina y chilena, lo que convierte a esta región en uno de los principales bastiones de la especie en el mundo. Durante el invierno austral, el pingüino de Magallanes puede desplazarse miles de kilómetros hacia el Atlántico, con registros incluso en Brasil. Cada temporada, las parejas regresan a los mismos sitios de nidificación para reproducirse, por lo que la alteración de esos espacios puede incidir en su permanencia en una colonia. En ese escenario de reducción sostenida, el rol del monitoreo y la gestión del área protegida cobra especial relevancia. Consultado por CNN Chile, Conaf facilitó un informe de actividades del Servicio de Monitoreo de Pingüinos, elaborado en noviembre de 2025, que estimó un total de 7.014 pares reproductivos en Isla Magdalena, con un intervalo de confianza entre 6.090 y 7.896 pares, a partir del análisis de 62 parcelas de muestreo distribuidas en el área de nidificación. El documento señala, no obstante, que la estimación se realizó después del período máximo de postura, lo que podría implicar una leve subestimación. Además, el cálculo final del área total de nidificación requiere una segunda salida a terreno, por lo que los valores podrían variar en el informe final. Cuestionamientos desde el territorio y brechas en la información pública Para el guía del Monumento Natural Los Pingüinos, Cristóbal Sepúlveda, también consultado por CNN Chile, las cifras recientes confirman el escenario crítico que él mismo ha descrito en columnas de medios locales como Ovejero Noticias . A su juicio, el principal problema no es solo la caída poblacional, sino la forma en que esa información se comunica y se traduce en medidas de manejo. Sepúlveda sostiene que la promoción turística de la isla continúa presentando a Isla Magdalena como una colonia abundante, pese a que los monitoreos técnicos muestran una población muy inferior a la de décadas anteriores. Según plantea, si la magnitud de la caída no se refleja en la información pública, se dificulta abrir una discusión sobre ajustes en la conservación y el turismo. Turismo y presencia humana como factores bajo análisis Otro de los puntos planteados por el guía es la presión turística sobre la colonia durante la época reproductiva. En temporada alta, la isla recibe cientos de visitantes diarios que arriban en embarcaciones desde Punta Arenas y recorren senderos que atraviesan zonas de nidificación. A diferencia de otras colonias del país, Isla Magdalena permite el desembarco de visitantes y el recorrido a pie por senderos que cruzan gran parte de la colonia. En algunos sectores, los pingüinos nidifican a escasos metros del camino, lo que genera encuentros muy cercanos entre personas y aves durante el período más sensible del ciclo reproductivo. “ Es demasiado cerca, se espera que las especies estén a al menos 50 metros de las personas, aquí no se respetan ni 5 ”, aseguró Sepúlveda. Si bien el estudio científico de 2019 no establece una relación causal directa entre turismo y colapso poblacional, Sepúlveda sostiene que la presencia humana constante constituye un factor de presión adicional sobre una colonia que ya se encuentra reducida. En ese contexto, el guía comentó que han planteado a Conaf la necesidad de revisar límites de visitantes, distancias de observación y el diseño del sendero. Seno Otway: un antecedente clave Como referencia, recuerda el caso de Seno Otway, antigua colonia continental cercana a Punta Arenas que desapareció en la última década. Allí confluyeron distintos factores, como actividad industrial, depredación por perros y aumento del turismo, sin que se aplicaran medidas de protección oportunas. Desde el organismo administrador del Monumento Natural se ha impulsado el monitoreo técnico reciente, cuyos resultados dan cuenta de que la colonia se mantiene en un nivel muy inferior al histórico. El desafío, plantean actores locales, pasa ahora por cómo esos datos se difunden públicamente y si darán pie a ajustes en la gestión y en el modelo de visitación. Fuente: cnnchile.com
En fallo unánime (causa rol 94-2026), la Primera Sala del tribunal de alzada –integrada por los ministros Marcos Kusanovic Antinopai, Roxana Salgado Salamé y la abogada (i) Sintia Orellana Yévenes– rechazó la procedencia de la acción al no ser el recurso de protección la vía idónea para resolver un asunto de lato conocimiento. “Que, el asunto planteado por la recurrente se vincula con la drástica disminución de la población de pingüinos de Magallanes en la isla Magdalena, atribuyendo responsabilidad a la Corporación Nacional Forestal y al Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas por la omisión de elaborar o disponer informes técnicos vigentes que evalúen las causas de la disminución de la población de la colonia de pingüinos en la isla y/o que evalúen los efectos del turismo en la disminución poblacional así como la falta de supervisión y fiscalización efectiva de la actividad de turística de observación de pingüinos, que vulnera el deber de conservación efectiva del área protegida y el principio preventivo, al tolerar actividades potencialmente perturbadoras sin control adecuado en un escenario de riesgo ambiental grave y documentado”, sostiene el fallo. “Que las recurridas solicitaron el rechazo del recurso, conforme a los antecedentes reseñados en la parte expositiva”, añade. Para el tribunal de alzada magallánico, en la especie: “(…) del análisis del recurso, se debe hacer presente, que debido al tenor de la materia que se reclama, resulta suficiente el rechazo de la acción deducida, ya que la acción cautelar de protección no es la vía para resolver el asunto sometido al conocimiento de esta Corte, puesto que, la materia denunciada, ha de ser declarada y reparada por las vías que la legislación establezca al tratarse de un asunto de lato conocimiento”. “No debe olvidarse –prosigue– que el recurso de protección de garantías constitucionales tiene por objeto proteger el legítimo ejercicio de derechos siempre que estén indubitados, y no de aquellos otros que se encuentren en discusión, como ocurre en la especie, o que constituyan una mera expectativa, de tal manera que la acción constitucional deducida no está en condiciones de prosperar”. “Que, por lo señalado en el considerando anterior no corresponde analizar los otros cuestionamientos, tales como, falta de legitimación, plazo extemporáneo, falta de causalidad entre la acción u omisión y los supuestos daños, falta de legitimidad pasiva, entre otros”, releva. “Que en consecuencia, del mérito de lo expuesto en los motivos precedentes no se avizora una actuación ilegal o arbitraria ejecutada por las recurridas que tenga la aptitud de privar, perturbar o amenazar el legítimo ejercicio de los derechos y garantías constitucionales resguardados mediante este recurso de naturaleza cautelar, ni tampoco se advierte la existencia de un derecho indubitado que deba ser amparado por esta vía cautelar, todo lo que lleva al rechazo del recurso”, concluye. Por tanto, se resuelve que: “SE RECHAZA, sin costas el recurso de protección deducido por ONG NO MÁS ZONAS DE SACRIFICIO CHILE contra CORPORACIÓN NACIONAL FORESTAL (CONAF) Y SERVICIO DE BIODIVERSIDAD Y AREAS PROTEGIDAS (SBAP), ambas ya individualizadas”.
La organización que reúne diferentes agrupaciones ambientales del país, No Más Zonas de Sacrificio, ingresó el 27 de febrero de 2026 un recurso de protección contra la Corporación Nacional Forestal ( Conaf) y el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP) ante la Corte de Apelaciones de Punta Arenas, a raíz de la drástica reducción de la colonia de pingüino de Magallanes en Isla Magdalena. Si bien el tribunal de alzada declaró admisible el recurso y pidió a las recurridas informar dentro de seis días hábiles, rechazó por ahora la suspensión de las actividades turísticas en el territorio. “ Pídase informe a las recurridas, quienes deberán evacuarlo dentro del plazo de seis días hábiles, debiendo acompañar todos los antecedentes que sobre la materia obren en su poder, que digan relación con el mismo”, apuntó la resolución. Ubicada en la zona austral, en la Región de Magallanes, la Isla Magdalena alberga una de las colonias más importantes de pingüinos de Magallanes a nivel internacional. Por ello, en 1982 fue incluida dentro del Monumento Natural Los Pingüinos, con el objetivo de resguardar la preservación efectiva de la especie. La presencia de ejemplares en el lugar se ha convertido en uno de los principales atractivos turísticos de la isla, al punto de que diversas agencias de turismo ofrecen tours de avistamiento de los pingüinos en su hábitat natural. El monumento es administrado por la Corporación Nacional Forestal (Conaf), que, a través de su sitio web, indicó que hay casi 70.000 parejas de pingüino magallánico en la zona. Sin embargo, la Carta Oficial N° 88/2026 señala que la población actual es de solo 7.000 parejas, con ajuste en curso hasta fines de marzo. El recurso sostiene que seguía circulando información desactualizada sobre cifras mucho mayores. La cifra actual representa una caída de 90% respecto de la cifra informada por la entidad, antecedente que la organización ambiental calificó como alarmante y que la llevó a acusar, junto al Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP), “omisiones ilegales y arbitrarias (…) en relación con la administración, manejo, supervisión y protección del Monumento Natural Isla Magdalena”. La caída de la población desde 2008 En el recurso de protección, la organización señaló que diversos estudios científicos y técnicos en la zona han revelado que la población de los pingüinos de Magallanes en Isla Magdalena “ha experimentado una disminución sostenida y significativa, que excede las fluctuaciones naturales esperables” durante las últimas décadas. Durante 2008 y 2009, la especie alcanzó su máximo histórico en la isla, al llegar a cerca de 63.000 parejas reproductivas. Desde entonces, la población ha disminuido de forma constante hasta alcanzar los 7.000 pares en la actualidad. El recurso también cita monitoreos que situaban a la colonia en cerca de 43.000 pares reproductivos hacia 2018 y 2019, muy por debajo del peak registrado una década antes. Pese a que las instituciones tienen conocimiento de la reducción poblacional, No Más Zonas de Sacrificio precisó que “no existen informes técnicos vigentes o recientes elaborados por CONAF o por el SBAP que analicen de manera técnica, específica, integral y actualizada las causas de dicha disminución, o los efectos de la actividad turística sobre dicha disminución”. Desde la organización explicaron que los estudios existentes son solo de monitoreo poblacional y carecen de análisis que evalúen el impacto del turismo en la reproducción y supervivencia de la colonia. “La ausencia de informes técnicos actualizados y concluyentes sobre el efecto del turismo en la disminución poblacional configura la primera omisión sustancial que se denuncia en este recurso, pues implica administrar un área protegida en un contexto de colapso poblacional sin contar con la información mínima necesaria para descartar o confirmar la incidencia de una de las principales actividades antrópicas presentes en el territorio”, precisó la ONG. Solicitan informes actualizados sobre las causas de la disminución de la población El recurso de protección expuso que no existe un estudio sobre la colonia de Isla Magdalena que explique los factores detrás de la reducción de su población, ni tampoco uno que evalúe si esta es provocada por el turismo. Esto se da pese a que existen diversas investigaciones que advierten los efectos negativos del turismo “en el comportamiento y estado fisiológico de la especie”, lo que afecta las gestiones de conservación de la colonia. Por ello, la ONG solicitó al tribunal de alzada suspender las actividades turísticas hasta que se presenten estudios que indaguen en las razones que han provocado la caída sostenida de los pares reproductivos y que analicen el “impacto actual del turismo en dicha colonia”. Adicionalmente, se pidió que ambas instituciones elaboren un plan de manejo actualizado para la especie, “considerando la nueva realidad crítica de la población”. Falta de supervisión y fiscalización del turismo en Isla Magdalena Desde la agrupación ambiental sostienen que los senderos turísticos en Isla Magdalena permiten transitar por rutas próximas a nidos de la especie durante los períodos de nidificación, entre los meses de septiembre y abril. El reporte de Visitas a sistema nacional de áreas silvestres protegidas del Estado, del Servicio Nacional de Turismo ( Sernatur), informó que en 2024 el Monumento Natural Los Pingüinos fue visitado por 42.357 personas. Los datos recogidos apoyan lo expuesto por la ONG, ya que las visitas al territorio se producen durante los meses de nidificación del pingüino de Magallanes, siendo enero el mes con mayor afluencia turística, con 8.957 personas. El organismo no registró ninguna visita al monumento natural en los meses en que la especie no anida, es decir, entre abril y septiembre de 2024. De hecho, la actividad turística comenzó en octubre y terminó en marzo. Sumado al turismo en el período de nidificación de las aves, el recurso denuncia que no se respeta la normativa vigente en torno al avistamiento de pingüinos en la zona, regulada por el Reglamento General de Observación de Mamíferos, Reptiles y Aves Hidrobiológicas y del Registro de Avistamiento de Cetáceos. El artículo 22 de esa normativa estipula una “distancia mínima de 50 metros respecto al ejemplar más próximo”. Adicionalmente, instruye que se debe evitar “interferencias con los animales que se estén alimentando, en reposo, en reproducción o en tránsito”. La ONG precisó que el reglamento interno de Isla Magdalena “permite la observación a una distancia aproximada de dos metros de los pingüinos”, adjuntando fotos en el recurso que respaldan su testimonio. Es por eso que la acción judicial denunció que existe una falta de supervisión y fiscalización del turismo, por lo que pidió a la Corte de Apelaciones de Punta Arenas suspender la actividad turística en Isla Magdalena de forma inmediata. Sin embargo, esa solicitud fue desestimada por ahora, luego de que el tribunal rechazara la orden de no innovar. Fuente: cnnchile.com
Un panorama imperdible preparó TABSA para las parejas que deseen celebrar el Día de los Enamorados este sábado 14 de febrero, mediante una promoción especial de 2x1, en el tour a las pingüineras de isla Magdalena aprovechando los dos viajes diarios que zarpan a las 10.30 horas y 15.30 horas desde el terminal de Tres Puentes. Para acceder a esta promoción el pasaje se debe adquirir en forma presencial en las oficinas de TABSA en Tres Puentes y presentarse con una hora de antelación para embarcar en el ferry Yaghan. Desde la empresa recordaron que el tour comprende una navegación de dos horas de ida, un recorrido de una hora por el sendero autorizado por Conaf y dos horas de viaje de regreso a Punta Arenas. Una excelente alternativa para celebrar el Día de los Enamorados.
La Transbordadora Austral Broom ( TABSA) cuenta esta temporada con: “Pingüineras para todos”, iniciativa que busca facilitar el acceso de las familias de Punta Arenas al Monumento Natural Pingüinos, mediante un descuento especial destinado a quienes cuenten con la Tarjeta Punta Arenas. El beneficio contempla un 40% de descuento para adultos, además de dos niños gratis hasta los 13 años, y se hace efectivo presentando la tarjeta de beneficio en la oficina de TABSA ubicada en Tres Puentes, en Punta Arenas. La promoción está orientada exclusivamente a residentes que acrediten el beneficio municipal. En cuanto a los valores del servicio, el precio normal del pasaje es de $96.000 por persona, mientras que para niños de entre 5 y 13 años el valor es de $48.000. En el caso de adultos mayores, el pasaje tiene un valor rebajado de $58.000, considerando los descuentos vigentes. El trayecto hacia la pingüinera tiene una duración aproximada de dos horas, y la barcaza cuenta con cafetería ubicada en el primer piso, donde se puede pagar tanto con efectivo como con tarjetas. Durante el viaje, la tripulación desarrolla actividades recreativas para todos los pasajeros, como juegos de trivia y dibujos para colorear. Desde la empresa destacaron que esta experiencia está pensada para disfrutar en familia y fortalecer el vínculo con la naturaleza, permitiendo a los habitantes de la región conocer y valorar uno de los principales atractivos naturales del territorio magallánico, como lo es la Isla Magdalena y su colonia de pingüinos.
Isla Magdalena fue por décadas el principal símbolo de los pingüinos de Magallanes en Chile. Hoy, estudios científicos y monitoreos técnicos muestran que su colonia reproductiva se redujo en más de 85% en poco más de una década, abriendo un debate sobre cómo se informa, se visita y se gestiona uno de los ecosistemas más emblemáticos del extremo sur. En medio del Estrecho de Magallanes, a unos 35 kilómetros al noreste de Punta Arenas , Isla Magdalena emerge como uno de los paisajes más reconocibles de la Patagonia chilena. La isla forma parte del Monumento Natural Los Pingüinos, un área silvestre protegida reclasificada en 1982 con el objetivo de resguardar una de las colonias reproductivas más importantes y accesibles del país. Durante décadas, Isla Magdalena fue presentada como una vitrina natural privilegiada de la fauna austral. Sin embargo, bajo esa postal ampliamente difundida, la colonia de pingüinos de Magallanes que habita la isla atraviesa una transformación profunda. Los datos científicos y técnicos disponibles muestran que el número de parejas reproductivas se ha reducido de manera drástica en las últimas décadas, una situación que deja a la principal colonia visitable de Chile en un escenario muy distinto al que se proyecta públicamente. Plataformas de promoción turística y sitios de venta de excursiones continúan difundiendo descripciones que hablan de decenas de miles de ejemplares en Isla Magdalena. No obstante, un estudio científico publicado en 2019 ya advertía una reducción superior al 85% en la población de pingüinos de Magallanes, pasando de cerca de 60 mil parejas reproductivas registradas a comienzos de los años 2000 a cifras cercanas a las 6 mil hacia 2018. A seis años de esa alerta, un informe técnico elaborado en 2025 estima que la colonia se mantiene en torno a los 7 mil pares reproductivos. En paralelo, guías del Monumento Natural han planteado la necesidad de actualizar la información pública y revisar las condiciones de visita al área protegida. En ese contexto, la información disponible en la página oficial de CONAF sobre el Monumento Natural Los Pingüinos contrasta con los antecedentes científicos y técnicos más recientes. El sitio institucional señala que en Isla Magdalena nidifican aproximadamente 69 mil parejas de pingüinos de Magallanes, una cifra que no se condice con la caída documentada en los estudios publicados en los últimos años. La advertencia inicial provino del estudio liderado por la médica veterinaria Claudia Godoy Reyes , presentado en 2019, que analizó censos realizados hasta 2018 en Isla Magdalena y Seno Otway. Ese mismo trabajo también estableció que el éxito reproductivo de los pingüinos que aún nidifican en la isla se mantiene dentro de rangos normales, lo que sugiere que la disminución no se explica por un fracaso reproductivo local, sino por factores externos como cambios ambientales, presiones en las rutas migratorias o redistribución de la especie hacia otras zonas del Cono Sur. El pingüino de Magallanes es una de las especies más emblemáticas del hemisferio. Mide en promedio entre 60 y 70 centímetros, puede alcanzar hasta cinco kilos y se caracteriza por las dos franjas negras en el pecho que lo distinguen de otros pingüinos. A nivel global, se estima la existencia de cerca de un millón de parejas reproductivas, concentradas principalmente en la Patagonia argentina y chilena, lo que convierte a esta región en uno de los principales bastiones de la especie en el mundo. Durante el invierno austral, el pingüino de Magallanes puede desplazarse miles de kilómetros hacia el Atlántico, con registros incluso en Brasil. Cada temporada, las parejas regresan a los mismos sitios de nidificación para reproducirse, por lo que la alteración de esos espacios puede incidir en su permanencia en una colonia. En ese escenario de reducción sostenida, el rol del monitoreo y la gestión del área protegida cobra especial relevancia. Consultado por CNN Chile, Conaf facilitó un informe de actividades del Servicio de Monitoreo de Pingüinos, elaborado en noviembre de 2025, que estimó un total de 7.014 pares reproductivos en Isla Magdalena, con un intervalo de confianza entre 6.090 y 7.896 pares, a partir del análisis de 62 parcelas de muestreo distribuidas en el área de nidificación. El documento señala, no obstante, que la estimación se realizó después del período máximo de postura, lo que podría implicar una leve subestimación. Además, el cálculo final del área total de nidificación requiere una segunda salida a terreno, por lo que los valores podrían variar en el informe final. Cuestionamientos desde el territorio y brechas en la información pública Para el guía del Monumento Natural Los Pingüinos, Cristóbal Sepúlveda, también consultado por CNN Chile, las cifras recientes confirman el escenario crítico que él mismo ha descrito en columnas de medios locales como Ovejero Noticias . A su juicio, el principal problema no es solo la caída poblacional, sino la forma en que esa información se comunica y se traduce en medidas de manejo. Sepúlveda sostiene que la promoción turística de la isla continúa presentando a Isla Magdalena como una colonia abundante, pese a que los monitoreos técnicos muestran una población muy inferior a la de décadas anteriores. Según plantea, si la magnitud de la caída no se refleja en la información pública, se dificulta abrir una discusión sobre ajustes en la conservación y el turismo. Turismo y presencia humana como factores bajo análisis Otro de los puntos planteados por el guía es la presión turística sobre la colonia durante la época reproductiva. En temporada alta, la isla recibe cientos de visitantes diarios que arriban en embarcaciones desde Punta Arenas y recorren senderos que atraviesan zonas de nidificación. A diferencia de otras colonias del país, Isla Magdalena permite el desembarco de visitantes y el recorrido a pie por senderos que cruzan gran parte de la colonia. En algunos sectores, los pingüinos nidifican a escasos metros del camino, lo que genera encuentros muy cercanos entre personas y aves durante el período más sensible del ciclo reproductivo. “ Es demasiado cerca, se espera que las especies estén a al menos 50 metros de las personas, aquí no se respetan ni 5 ”, aseguró Sepúlveda. Si bien el estudio científico de 2019 no establece una relación causal directa entre turismo y colapso poblacional, Sepúlveda sostiene que la presencia humana constante constituye un factor de presión adicional sobre una colonia que ya se encuentra reducida. En ese contexto, el guía comentó que han planteado a Conaf la necesidad de revisar límites de visitantes, distancias de observación y el diseño del sendero. Seno Otway: un antecedente clave Como referencia, recuerda el caso de Seno Otway, antigua colonia continental cercana a Punta Arenas que desapareció en la última década. Allí confluyeron distintos factores, como actividad industrial, depredación por perros y aumento del turismo, sin que se aplicaran medidas de protección oportunas. Desde el organismo administrador del Monumento Natural se ha impulsado el monitoreo técnico reciente, cuyos resultados dan cuenta de que la colonia se mantiene en un nivel muy inferior al histórico. El desafío, plantean actores locales, pasa ahora por cómo esos datos se difunden públicamente y si darán pie a ajustes en la gestión y en el modelo de visitación. Fuente: cnnchile.com