María Cristina Donetch asume en el primer orden de precedencia para formar sala, junto a las dos abogadas integrantes que juraron en marzo del presente año; y asume en la vacante que desistió Gustava Moraga, inicialmente nombrada para el cargo. “Estoy muy contenta al iniciar este tremendo desafío en mi carrera profesional y orgullosa de poder representar el derecho de mi alma matter y de la Universidad de Magallanes”, indicó, tras el juramento, la nueva abogada integrante. Donetch es abogada de la Universidad del Desarrollo y su trayectoria profesional la ha ejercido íntegramente en la Universidad de Magallanes; primero como docente del Departamento de Derecho, luego como jefa de carrera y directora de la misma facultad. Actualmente, es profesora del Departamento de Administración y Economía de la casa de estudios superiores y, hasta la fecha, se desempeñó como jefa de unidad de Control de Legalidad de Contraloría de la Universidad y también se ejerce como abogada de esa misma unidad. Asimismo, es magíster en educación mención curriculum y derecho tributario y, además, ha realizado una serie de publicaciones académicas en el ámbito de educación en el derecho, sobre economía y derecho tributario.
En el marco de las actividades previas al Juramento a la Bandera que se realizará este 9 de julio en la Plaza de Armas Benjamín Muñoz Gamero de Punta Arenas, integrantes de la V División del Ejército de Chile participaron la mañana de este martes en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, donde reflexionaron sobre el significado de esta tradicional ceremonia, la vocación militar y su experiencia sirviendo en la Región de Magallanes. La conversación contó con la participación del subteniente Pablo Soto Campos, el subteniente Cristóbal Valenzuela Tapia, el sargento segundo Javier Gutiérrez Leal y la cabo segundo Mónica Contreras Jiménez, quienes coincidieron en destacar que el Juramento a la Bandera representa mucho más que un acto protocolar. El subteniente Pablo Soto Campos, oriundo de Puente Alto, explicó que este momento invita a detenerse y reflexionar sobre el compromiso asumido con el país. Es un momento en que uno igual hace un alto, una reflexión en estos días sobre lo que implica pertenecer al Ejército y sobre todo el juramento. El oficial relató que decidió ingresar a la institución después de iniciar estudios universitarios y aseguró que el cambio desde Santiago hacia Magallanes fue importante, especialmente por las condiciones climáticas y el ritmo de vida de la región. Respecto al significado de la ceremonia, sostuvo que: Es un voto que se hace como cada año... la instancia de juramento a la bandera es una reflexión de por qué entramos al Ejército, por qué decidimos ser parte de ello y la historia que tiene detrás. Por su parte, el subteniente Cristóbal Valenzuela Tapia, también proveniente de Santiago, señaló que el juramento constituye una renovación permanente de la vocación militar. Creo que es importante entender que cada soldado renueva lo que es su vocación en esta fecha. Asimismo, destacó que comprender el sacrificio realizado por los soldados en la Batalla de La Concepción fortalece el sentido de pertenencia y el compromiso con el servicio. Durante la entrevista, ambos oficiales coincidieron en señalar que la adaptación a Magallanes significó enfrentar un clima muy distinto al de la zona central, aunque valoraron el entorno y la calidad de vida que ofrece la región. Con más de quince años destinado en Punta Arenas, el sargento segundo Javier Gutiérrez Leal recordó sus primeros meses en la zona, marcados por el aprendizaje para desenvolverse en condiciones de frío, nieve y viento. Me encanta la ciudad, me encanta la región y no me devuelvo a Concepción. Añadió que, aunque este año no participa directamente en el Juramento a la Bandera, sí formó parte de la alegoría histórica realizada para acercar a la comunidad los hechos ocurridos durante la Batalla de La Concepción. El juramento y combate siempre lo llevamos en el corazón porque es algo que realmente fue significativo para nosotros. En tanto, la cabo segundo Mónica Contreras Jiménez, oriunda de Chillán y destinada en Magallanes desde 2018, destacó su positiva experiencia en la región y el respaldo que ha recibido dentro de la institución. Como mujer yo me he sentido súper apoyada por el Ejército. Nunca he sentido la diferencia entre un hombre y una mujer. La uniformada también valoró las oportunidades de capacitación, perfeccionamiento y representación que ha tenido durante su carrera. Al ser consultados sobre el mensaje que entregarían a quienes evalúan incorporarse al Ejército, los cuatro invitados coincidieron en que la decisión debe estar basada en una verdadera vocación de servicio. La cabo Contreras afirmó: Esto no es para probar. Es un estilo de vida. En la misma línea, el sargento Gutiérrez expresó: Es un estilo de vida... uno tiene que amar el Ejército, tiene que amar a Chile y tiene que entregarse a la vocación. El subteniente Valenzuela enfatizó que la carrera militar representa un desafío permanente, mientras que el subteniente Soto invitó a los jóvenes a acercarse a conocer la institución antes de tomar una decisión. Lo invitamos a que se acerquen a cualquier miembro de las Fuerzas Armadas... me gustaría saber qué es lo que hacen ustedes. Finalmente, recordó que el propio texto del Juramento a la Bandera refleja el compromiso que asume cada militar. Hay una parte donde uno dice 'hasta rendir la vida si fuese necesario'. Muchas veces caemos en el romanticismo de morir físicamente, pero el sacrificio viene con todos los aspectos de vida. La entrevista se desarrolló durante la mañana en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, en la antesala de la ceremonia central del Juramento a la Bandera que reunirá este 9 de julio a más de 350 militares en la Plaza de Armas de Punta Arenas, en conmemoración de la Batalla de La Concepción.
Esta mañana, en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, el coordinador académico de la Escuela de Humanidades de la Universidad Gabriela Mistral, Claudio Véliz, conversó sobre el origen del Juramento a la Bandera y la relevancia histórica del Combate de La Concepción, ocurrido el 9 y 10 de julio de 1882, durante la campaña de la Sierra de la Guerra del Pacífico. Durante la entrevista, el académico explicó que para comprender la importancia de este episodio es necesario situarlo dentro del contexto de la etapa final del conflicto. Primero hay que entender un poco el contexto en donde sucede este combate de La Concepción, porque finalmente termina siendo tan importante para la memoria nacional, señaló. Véliz recordó que el combate se desarrolló cuando el Ejército chileno ya había ocupado Lima y se pensaba que la guerra estaba próxima a finalizar. Sin embargo, la resistencia peruana en la sierra cambió completamente el escenario. La campaña de la Sierra es una de las partes más duras que tiene precisamente la guerra, afirmó, explicando que las tropas chilenas debieron enfrentar condiciones extremas de altura, enfermedades, un territorio desconocido y una fuerte resistencia organizada. El historiador relató que los 77 soldados del Regimiento Chacabuco resistieron el ataque de fuerzas ampliamente superiores y rechazaron rendirse. Ellos ven efectivamente la amenaza en el horizonte de estas tropas peruanas (...) y se niegan a rendirse. Ahí está un poco el punto épico de este tema y lo que pasa dentro del Combate de La Concepción, sostuvo. Asimismo, destacó que junto al destacamento también había cantineras y un niño, quienes igualmente perdieron la vida durante el enfrentamiento. El origen del Día de la Bandera Durante la conversación, Claudio Véliz explicó que la conmemoración del 9 de julio como Día de la Bandera fue establecida décadas después del combate, en medio del proceso de construcción de la memoria nacional. En 1914 se toma como decisión que el día 9 de julio (...) va a ser el Día de la Bandera, indicó. Agregó que esta determinación respondió también al contexto político y social que vivía el país durante el período del Centenario. En un período de crisis, como lo que es el período del Centenario, también emerge esta intención precisamente por levantar estos símbolos patrios, explicó. En ese sentido, recordó que la memoria del Combate de La Concepción fue impulsada por el historiador Benjamín Vicuña Mackenna, quien difundió el episodio a través de sus publicaciones y contribuyó a convertirlo en uno de los principales símbolos del patriotismo chileno. La campaña más dura de la Guerra del Pacífico Consultado sobre el nivel de violencia vivido durante la campaña de la Sierra, Véliz sostuvo que esta etapa fue una de las más complejas del conflicto. La violencia que se vive dentro de lo que es la Sierra es algo que todavía nosotros no hemos sido capaces de explorar totalmente, afirmó. Explicó que, además de los combates, las tropas enfrentaban enfermedades, falta de recursos y un desgaste permanente producto de las condiciones geográficas y climáticas. El académico también comparó este escenario con otros episodios de la Guerra del Pacífico, señalando que los combates terrestres presentaron niveles de violencia superiores a los enfrentamientos navales. Memoria e identidad nacional Durante la entrevista, Claudio Véliz destacó que el Combate de La Concepción trascendió el ámbito militar para convertirse en un elemento central de la identidad chilena. A su juicio, el relato construido en torno a este episodio permitió fortalecer conceptos como el heroísmo, los símbolos patrios y la memoria colectiva. Yo diría que la épica es lo que finalmente va armando todo lo que pasa con el Morro y también forman parte un poco de lo que es la épica del conflicto y finalmente lo que nos ha dado a nosotros los relatos nacionales, señaló. Finalmente, sostuvo que la Guerra del Pacífico constituye uno de los procesos históricos más relevantes para comprender la formación de la identidad del país. La Guerra del Pacífico sin duda podría llegar a ser el hito más importante para la identidad chilena, concluyó.
Este mediodía -en el edificio del Congreso Nacional, en Valparaíso – se realizó el cambio de mando en el cual José Antonio Kast se convirtió en el nuevo Presidente de la República. La ceremonia fue liderada por la presidenta del Senado, Paulina Nuñez, quien recibió la banda presidencial de parte del expresidente Gabriel Boric. En la instancia, el Presidente Kast también tomó juramento a su equipo de 25 ministros que asumirán sus funciones desde este 11 de marzo. Luego de la ceremonia, se espera que se realice una reunión de mandatario con las nuevas autoridades de Gobierno. Posteriormente, en horas de la tarde, el Presidente Kast viajará hasta Santiago para realizar su primera actividad oficial como jefe de Estado. Junto a la nueva ministra de Educación, María Paz Arzola, Kast dará el comienzo al año escolar en el Liceo Augusto D’Halmar, en Ñuñoa. Fuente: cnnchile.com
María Cristina Donetch asume en el primer orden de precedencia para formar sala, junto a las dos abogadas integrantes que juraron en marzo del presente año; y asume en la vacante que desistió Gustava Moraga, inicialmente nombrada para el cargo. “Estoy muy contenta al iniciar este tremendo desafío en mi carrera profesional y orgullosa de poder representar el derecho de mi alma matter y de la Universidad de Magallanes”, indicó, tras el juramento, la nueva abogada integrante. Donetch es abogada de la Universidad del Desarrollo y su trayectoria profesional la ha ejercido íntegramente en la Universidad de Magallanes; primero como docente del Departamento de Derecho, luego como jefa de carrera y directora de la misma facultad. Actualmente, es profesora del Departamento de Administración y Economía de la casa de estudios superiores y, hasta la fecha, se desempeñó como jefa de unidad de Control de Legalidad de Contraloría de la Universidad y también se ejerce como abogada de esa misma unidad. Asimismo, es magíster en educación mención curriculum y derecho tributario y, además, ha realizado una serie de publicaciones académicas en el ámbito de educación en el derecho, sobre economía y derecho tributario.
En el marco de las actividades previas al Juramento a la Bandera que se realizará este 9 de julio en la Plaza de Armas Benjamín Muñoz Gamero de Punta Arenas, integrantes de la V División del Ejército de Chile participaron la mañana de este martes en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, donde reflexionaron sobre el significado de esta tradicional ceremonia, la vocación militar y su experiencia sirviendo en la Región de Magallanes. La conversación contó con la participación del subteniente Pablo Soto Campos, el subteniente Cristóbal Valenzuela Tapia, el sargento segundo Javier Gutiérrez Leal y la cabo segundo Mónica Contreras Jiménez, quienes coincidieron en destacar que el Juramento a la Bandera representa mucho más que un acto protocolar. El subteniente Pablo Soto Campos, oriundo de Puente Alto, explicó que este momento invita a detenerse y reflexionar sobre el compromiso asumido con el país. Es un momento en que uno igual hace un alto, una reflexión en estos días sobre lo que implica pertenecer al Ejército y sobre todo el juramento. El oficial relató que decidió ingresar a la institución después de iniciar estudios universitarios y aseguró que el cambio desde Santiago hacia Magallanes fue importante, especialmente por las condiciones climáticas y el ritmo de vida de la región. Respecto al significado de la ceremonia, sostuvo que: Es un voto que se hace como cada año... la instancia de juramento a la bandera es una reflexión de por qué entramos al Ejército, por qué decidimos ser parte de ello y la historia que tiene detrás. Por su parte, el subteniente Cristóbal Valenzuela Tapia, también proveniente de Santiago, señaló que el juramento constituye una renovación permanente de la vocación militar. Creo que es importante entender que cada soldado renueva lo que es su vocación en esta fecha. Asimismo, destacó que comprender el sacrificio realizado por los soldados en la Batalla de La Concepción fortalece el sentido de pertenencia y el compromiso con el servicio. Durante la entrevista, ambos oficiales coincidieron en señalar que la adaptación a Magallanes significó enfrentar un clima muy distinto al de la zona central, aunque valoraron el entorno y la calidad de vida que ofrece la región. Con más de quince años destinado en Punta Arenas, el sargento segundo Javier Gutiérrez Leal recordó sus primeros meses en la zona, marcados por el aprendizaje para desenvolverse en condiciones de frío, nieve y viento. Me encanta la ciudad, me encanta la región y no me devuelvo a Concepción. Añadió que, aunque este año no participa directamente en el Juramento a la Bandera, sí formó parte de la alegoría histórica realizada para acercar a la comunidad los hechos ocurridos durante la Batalla de La Concepción. El juramento y combate siempre lo llevamos en el corazón porque es algo que realmente fue significativo para nosotros. En tanto, la cabo segundo Mónica Contreras Jiménez, oriunda de Chillán y destinada en Magallanes desde 2018, destacó su positiva experiencia en la región y el respaldo que ha recibido dentro de la institución. Como mujer yo me he sentido súper apoyada por el Ejército. Nunca he sentido la diferencia entre un hombre y una mujer. La uniformada también valoró las oportunidades de capacitación, perfeccionamiento y representación que ha tenido durante su carrera. Al ser consultados sobre el mensaje que entregarían a quienes evalúan incorporarse al Ejército, los cuatro invitados coincidieron en que la decisión debe estar basada en una verdadera vocación de servicio. La cabo Contreras afirmó: Esto no es para probar. Es un estilo de vida. En la misma línea, el sargento Gutiérrez expresó: Es un estilo de vida... uno tiene que amar el Ejército, tiene que amar a Chile y tiene que entregarse a la vocación. El subteniente Valenzuela enfatizó que la carrera militar representa un desafío permanente, mientras que el subteniente Soto invitó a los jóvenes a acercarse a conocer la institución antes de tomar una decisión. Lo invitamos a que se acerquen a cualquier miembro de las Fuerzas Armadas... me gustaría saber qué es lo que hacen ustedes. Finalmente, recordó que el propio texto del Juramento a la Bandera refleja el compromiso que asume cada militar. Hay una parte donde uno dice 'hasta rendir la vida si fuese necesario'. Muchas veces caemos en el romanticismo de morir físicamente, pero el sacrificio viene con todos los aspectos de vida. La entrevista se desarrolló durante la mañana en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, en la antesala de la ceremonia central del Juramento a la Bandera que reunirá este 9 de julio a más de 350 militares en la Plaza de Armas de Punta Arenas, en conmemoración de la Batalla de La Concepción.
Esta mañana, en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, el coordinador académico de la Escuela de Humanidades de la Universidad Gabriela Mistral, Claudio Véliz, conversó sobre el origen del Juramento a la Bandera y la relevancia histórica del Combate de La Concepción, ocurrido el 9 y 10 de julio de 1882, durante la campaña de la Sierra de la Guerra del Pacífico. Durante la entrevista, el académico explicó que para comprender la importancia de este episodio es necesario situarlo dentro del contexto de la etapa final del conflicto. Primero hay que entender un poco el contexto en donde sucede este combate de La Concepción, porque finalmente termina siendo tan importante para la memoria nacional, señaló. Véliz recordó que el combate se desarrolló cuando el Ejército chileno ya había ocupado Lima y se pensaba que la guerra estaba próxima a finalizar. Sin embargo, la resistencia peruana en la sierra cambió completamente el escenario. La campaña de la Sierra es una de las partes más duras que tiene precisamente la guerra, afirmó, explicando que las tropas chilenas debieron enfrentar condiciones extremas de altura, enfermedades, un territorio desconocido y una fuerte resistencia organizada. El historiador relató que los 77 soldados del Regimiento Chacabuco resistieron el ataque de fuerzas ampliamente superiores y rechazaron rendirse. Ellos ven efectivamente la amenaza en el horizonte de estas tropas peruanas (...) y se niegan a rendirse. Ahí está un poco el punto épico de este tema y lo que pasa dentro del Combate de La Concepción, sostuvo. Asimismo, destacó que junto al destacamento también había cantineras y un niño, quienes igualmente perdieron la vida durante el enfrentamiento. El origen del Día de la Bandera Durante la conversación, Claudio Véliz explicó que la conmemoración del 9 de julio como Día de la Bandera fue establecida décadas después del combate, en medio del proceso de construcción de la memoria nacional. En 1914 se toma como decisión que el día 9 de julio (...) va a ser el Día de la Bandera, indicó. Agregó que esta determinación respondió también al contexto político y social que vivía el país durante el período del Centenario. En un período de crisis, como lo que es el período del Centenario, también emerge esta intención precisamente por levantar estos símbolos patrios, explicó. En ese sentido, recordó que la memoria del Combate de La Concepción fue impulsada por el historiador Benjamín Vicuña Mackenna, quien difundió el episodio a través de sus publicaciones y contribuyó a convertirlo en uno de los principales símbolos del patriotismo chileno. La campaña más dura de la Guerra del Pacífico Consultado sobre el nivel de violencia vivido durante la campaña de la Sierra, Véliz sostuvo que esta etapa fue una de las más complejas del conflicto. La violencia que se vive dentro de lo que es la Sierra es algo que todavía nosotros no hemos sido capaces de explorar totalmente, afirmó. Explicó que, además de los combates, las tropas enfrentaban enfermedades, falta de recursos y un desgaste permanente producto de las condiciones geográficas y climáticas. El académico también comparó este escenario con otros episodios de la Guerra del Pacífico, señalando que los combates terrestres presentaron niveles de violencia superiores a los enfrentamientos navales. Memoria e identidad nacional Durante la entrevista, Claudio Véliz destacó que el Combate de La Concepción trascendió el ámbito militar para convertirse en un elemento central de la identidad chilena. A su juicio, el relato construido en torno a este episodio permitió fortalecer conceptos como el heroísmo, los símbolos patrios y la memoria colectiva. Yo diría que la épica es lo que finalmente va armando todo lo que pasa con el Morro y también forman parte un poco de lo que es la épica del conflicto y finalmente lo que nos ha dado a nosotros los relatos nacionales, señaló. Finalmente, sostuvo que la Guerra del Pacífico constituye uno de los procesos históricos más relevantes para comprender la formación de la identidad del país. La Guerra del Pacífico sin duda podría llegar a ser el hito más importante para la identidad chilena, concluyó.
Este mediodía -en el edificio del Congreso Nacional, en Valparaíso – se realizó el cambio de mando en el cual José Antonio Kast se convirtió en el nuevo Presidente de la República. La ceremonia fue liderada por la presidenta del Senado, Paulina Nuñez, quien recibió la banda presidencial de parte del expresidente Gabriel Boric. En la instancia, el Presidente Kast también tomó juramento a su equipo de 25 ministros que asumirán sus funciones desde este 11 de marzo. Luego de la ceremonia, se espera que se realice una reunión de mandatario con las nuevas autoridades de Gobierno. Posteriormente, en horas de la tarde, el Presidente Kast viajará hasta Santiago para realizar su primera actividad oficial como jefe de Estado. Junto a la nueva ministra de Educación, María Paz Arzola, Kast dará el comienzo al año escolar en el Liceo Augusto D’Halmar, en Ñuñoa. Fuente: cnnchile.com