Investigadores del Instituto Antártico Chileno (INACH) participaron en reuniones internacionales de la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA), realizadas entre el 29 de junio y el 10 de julio en Hazyview, Sudáfrica. Los encuentros estuvieron centrados en desafíos relacionados con la conservación marina y la gestión pesquera en la Antártica. En las instancias participaron los investigadores nacionales César Cárdenas, presidente del Comité Científico de la CCRVMA, y Francisco Santa Cruz, ambos del INACH y afiliados al Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (BASE). Santa Cruz, además, co-coordinó un taller internacional sobre planificación espacial marina en torno a las islas Orcadas del Sur. Durante las reuniones se analizó la división de esta zona en áreas específicas destinadas a pesca y conservación, con el objetivo de reducir los efectos de la captura de kril sobre las especies que dependen de este crustáceo. También se revisaron datos de censos acústicos para estimar la biomasa de kril y antecedentes sobre depredadores como aves y mamíferos marinos. Otro de los temas abordados fue la estrategia de manejo de la pesquería de kril y la necesidad de reforzar el monitoreo de los ecosistemas frente al aumento del interés por este recurso y los cambios ambientales registrados en la zona de la península Antártica. En este contexto, la CCRVMA destacó la incorporación de la red de sensores del INACH como fuente de datos atmosféricos para monitorear los efectos del cambio climático en los ecosistemas antárticos. Las reuniones también consideraron otras amenazas para la biodiversidad polar, entre ellas la influenza aviar de alta patogenicidad, los microplásticos, los restos de redes y los eventos climáticos extremos que pueden afectar la reproducción de aves antárticas.
Desde el 22 al 26 de junio de 2026, la ciudad de Hazyview, en Sudáfrica, será sede de un encuentro científico internacional dedicado a la gestión y conservación de los ecosistemas marinos antárticos. Se trata del Taller sobre la Armonización y Planificación Espacial en la Subárea 48.2 de la Convención para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA o CCAMLR, por sus siglas en inglés), instancia que reunirá a equipos científicos, representantes de la industria pesquera y especialistas en monitoreo de ecosistemas provenientes de distintos países. El encuentro está siendo coordinado por Francisco Santa Cruz, investigador del Instituto Antártico Chileno (INACH) y doctorante de la Universidad de Magallanes (UMAG) adscrito al Instituto Milenio BASE y por el Dr. Andrew Lowther, investigador del Instituto Polar Noruego. Entre las expertas, se contará con la Dra. Andrea Piñones, académica de la Facultad de Ciencias de la Universidad Austral de Chile (UACH) e investigadora del Instituto Milenio BASE y del COPAS Coastal. También estará presente el Dr. César Cárdenas (INACH-BASE), desde su rol de presidente del Comité Científico de la CCRVMA. La actividad tiene como objetivo organizar y fortalecer el conocimiento científico disponible sobre la Subárea 48.2 (islas Orcadas del Sur), una extensa región del océano Austral donde opera la pesquería de kril antártico (Euphausia superba), una especie clave para el ecosistema marino de la Antártica y fuente de alimento para numerosas especies, entre ellas ballenas, focas y pingüinos. Uno de los principales resultados esperados del taller será recopilar y organizar la información científica disponible aportada por los distintos países miembros de la CCRVMA en un conjunto de metadatos que permita futuros análisis. Además, los participantes evaluarán si las herramientas de gestión utilizadas actualmente en la Subárea 48.1 (península Antártica) pueden aplicarse en la Subárea 48.2 o si es necesario desarrollar enfoques alternativos adaptados a las características de esta región. El encuentro también servirá como espacio de diálogo entre equipos científicos, administradores de recursos, representantes de la industria pesquera, organizaciones no gubernamentales y observadores de la CCRVMA. A través de estas discusiones se buscará avanzar en temas como los límites precautorios de captura del kril, el conocimiento actual sobre sus poblaciones y desplazamientos, y la armonización de distintas iniciativas de conservación marina propuestas para el área, incluida la propuesta de establecimiento del Área Marina Protegida en el Dominio 1 (AMPD1). Entre las participantes se encuentra la oceanógrafa Dra. Andrea Piñones, académica de la Facultad de Ciencias UACH e investigadora adjunta al Instituto Milenio BASE, quien fue invitada como experta para contribuir a las discusiones científicas del taller. El objetivo de esta labor es poder generar un plan de trabajo que permita identificar dónde es necesario enfocar los esfuerzos científicos y qué recomendaciones pueden entregarse a la CCRVMA para apoyar la toma de decisiones, explica la Dra. Piñones. Como parte de la preparación para esta instancia internacional, el equipo del Laboratorio de Procesos Acoplados Biofísicos (LaPAB) de la UACH, liderado por la Dra. Piñones, desarrolló un documento científico de trabajo (Working Paper), que detalla los procesos oceanográficos, dinámica de hielo marino y patrones de circulación oceánica, que modulan la productividad y conectividad poblacional del kril en la región de las islas Orcadas del Sur, el cual será presentado durante el encuentro. En esta labor participaron Juan Höfer, académico de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso; Ángela Bahamonde, investigadora adscrita del Instituto Milenio BASE; Juan Manuel Sayol, académico de la Universidad de Alicante; y Paula Amador y Octavio Mercado- Peña, ambos investigadores jóvenes del LaPAB. Este estudio se une a otros documentos preparados por los proponentes chileno/argentinos de la AMPD1. Francisco Santa Cruz destaca que esta instancia representa una oportunidad para fortalecer el conocimiento científico sobre una región que, por las dificultades logísticas, ha sido comparativamente poco estudiada, pero paradójicamente sostiene las mayores capturas de kril del océano Austral. El taller buscará identificar información disponible, brechas de conocimiento y prioridades de investigación para una mejor conservación y manejo sustentable de este ecosistema. Asimismo, valora la participación de Chile en la coordinación de este encuentro internacional, y destaca la participación de la Dra. Andrea Piñones y el Dr. Juan Höfer, especialistas de renombre internacional referentes en el estudio de la conectividad oceanográfica y los procesos biofísicos que estructuran los ecosistemas marinos antárticos, agrega el coordinador del evento. Por su parte, el Dr. César Cárdenas, indica que este tipo de talleres son importantes ya que permiten invitar a expertos que no participan normalmente en las reuniones, permitiendo aunar esfuerzos y expertises para planificar de mejor manera el manejo espacial y el uso sostenible de los recursos. Así lo que sale de este tipo de talleres posteriormente es analizado por los grupos de trabajo y luego se transforman en recomendaciones que son discutidas en el Comité Científico y luego en la Comisión para que tome decisiones. Los resultados de este taller contribuirán al trabajo futuro del Comité Científico de la CCRVMA, organismo encargado de asesorar a los países miembros sobre medidas de conservación y manejo sostenible de los recursos marinos antárticos, asegurando que las decisiones se basen en la mejor evidencia científica disponible.
En un contexto de creciente variabilidad ambiental en el océano Austral, el Instituto Antártico Chileno (INACH) continúa fortaleciendo su programa de monitoreo ecológico de largo plazo del kril antártico ( Euphausia superba ), una especie clave para el funcionamiento del ecosistema marino antártico. Desde hace tres años, científicos y científicas del Instituto realizan transectas hidroacústicas a bordo del buque polar BAP Carrasco , perteneciente a la Armada del Perú. Estas labores refuerzan que la colaboración internacional sigue siendo un pilar fundamental para sostener el monitoreo antártico. Gracias a este trabajo conjunto y en comparación con temporadas anteriores, el equipo científico registró una menor abundancia del kril, fluctuación que podría estar relacionada con variaciones en la temperatura del agua y cambios en la distribución espacial de la especie. Sin embargo, más allá de un resultado puntual, las y los investigadores subrayan que el kril presenta una alta variabilidad interanual, lo que hace indispensable avanzar hacia un monitoreo ecológico integral que combine estudios hidroacústicos para estimar abundancia, seguimiento del comportamiento de depredadores naturales como indicadores del ecosistema y evaluación de presiones emergentes, como la presencia de nuevos contaminantes asociados a la actividad humana. El equipo científico ejecutó la transecta hidroacústica anual entre el 20 y el 24 de febrero a bordo del Carrasco en el sector de la bahía Fildes, isla Rey Jorge. El grupo estuvo conformado por Francisco Santa Cruz, Rodolfo Rondón y Magdalena Márquez, todos biólogos marinos e investigadores del INACH, quienes, dentro del marco de la Expedición Científica Peruana a la Antártida ANTAR XXXII, contaron con el apoyo de dos investigadoras de este país: la bióloga marina Sofía Chung Velásquez y Daniella Orihuela Castillo, bachiller en Biología Marina. Respecto a las labores realizadas en esta expedición, Francisco Santa Cruz, investigador del programa de AMP del INACH, menciona que para estas transectas hidroacústicas vamos lanzando una red de plancton para capturar kril y realizar mediciones que nos permiten identificar su tamaño, a qué profundidad se encuentran los cardúmenes y qué tan abundantes son en la columna de agua. También lanzamos equipos oceanográficos para medir distintas variables ambientales como es la temperatura del agua de mar, salinidad y oxígeno disuelto. Monitoreo integral para comprender el ecosistema El desarrollo de estas campañas ha permitido avanzar hacia un enfoque de investigación más completo, incorporando nuevas dimensiones al estudio del kril y su entorno. Entre ellas, destacan nuevas actividades de experimentación con kril vivo y evaluación de la presencia e impacto del carbono negro (contaminante emergente resultante de la combustión de biomasa). Esta labor permite estudiar los impactos de otras presiones antrópicas, como la presencia de diversos contaminantes. Respecto a este nuevo enfoque metodológico empleado, Magdalena Márquez, también profesional del programa de AMP del INACH, destacó las capacidades técnicas del buque peruano. Es innovador experimentar a bordo del Carrasco, ya que cuenta con todas las herramientas necesarias para desarrollar nuestras funciones. El kril es un organismo difícil de mantener vivo; si lo trasladáramos a un laboratorio en tierra, es muy probable que no sobreviva. En cambio, a bordo lo podemos mantener en condiciones óptimas cerca de 48 horas, explicó. Estos esfuerzos son clave, ya que las variaciones en la abundancia y distribución del kril tienen efectos directos en especies que dependen de él, como pingüinos, focas y ballenas, evidenciando la estrecha conexión entre los distintos componentes del ecosistema . Desde el año 2018, el INACH cuenta con un programa de monitoreo que contribuye directamente a la generación de información científica para el manejo sustentable de la pesquería de kril y la propuesta de un Área Marina Protegida en el Dominio 1 (AMPD1), en el marco de la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA). Esta relación causa-efecto observada entre el krill, su ambiente y los depredadores naturales, es clave para comprender la respuesta del ecosistema a las fluctuaciones de la especie y justifica la urgencia de establecer medidas precautorias y la adopción del AMPD1, además de informar la nueva estrategia de manejo de la pesquería de kril. Compromiso por la conservación y la sustentabilidad Dada la variabilidad natural de esta región, es vital la continuidad y actualización constante de estas actividades. Santa Cruz establece que para justificar técnicamente la adopción del AMPD1, se debe generar una línea base de información, en este caso de tipo ecológica. El objetivo es generar series de tiempo robustas para comprender profundamente el ecosistema y así identificar y diseñar con precisión las zonas que requieren protección. El fin es encontrar un balance y armonización entre el desarrollo sustentable de las pesquerías de kril y la protección del océano Austral. Por otro lado, esta información resulta de gran importancia en cuanto a la toma de decisiones sobre nuevas estrategias de conservación del kril, las cuales pretenden ser más precautorias de acuerdo al escenario de variabilidad ambiental que afecta al océano Austral. La CCRVMA fue establecida en 1982 como parte del Sistema del Tratado Antártico. Desde el año 2012, Chile bajo la gestión del INACH y en alianza con el Instituto Antártico Argentino (IAA), lidera los análisis técnicos para justificar el establecimiento de la AMPD1 . Esta iniciativa cuenta con el respaldo de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (SUBPESCA) y de la industria pesquera nacional. Como cada año, el desafío es presentar la propuesta modificada en la convención internacional CCRVMA, que se celebra cada mes de octubre en Hobart, Australia. Allí se debatirá y buscará adoptar medidas de conservación, fundamentales para garantizar la estabilidad y el futuro del ecosistema en la Antártica. El INACH es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía. El INACH organiza el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN).
Un registro inédito permitió observar a tres ballenas Fin alimentándose de forma sincronizada en aguas del Archipiélago de Humboldt. El video muestra cómo los cetáceos inflan sus surcos ventrales al tomar grandes bocados de agua cargada de kril, permitiendo observar este comportamiento desde la perspectiva de los propios animales. Según los investigadores, este tipo de eventos evidencia la alta productividad del ecosistema marino en la zona del Archipiélago de Humboldt y el cañón submarino de Isla Chañaral, destacando la importancia de su protección. El registro fue captado en noviembre de 2025 como parte de una investigación científica realizada con permisos de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura.
La directora regional de ProChile en Magallanes, Alejandra Covacevich, destacó que la exportación de krill antártico se suma con fuerza a los productos del mar que posicionan a la región como potencia pesquera. Magallanes tiene la única empresa chilena que pesca krill en aguas internacionales de la Antártica: Pesca Chile. Este avance no solo genera nuevos ingresos, sino que abre puertas concretas de diversificación y crecimiento para nuestra economía regional, afirmó Covacevich. El hito que impulsa estas oportunidades es el programa piloto de monitoreo electrónico en tiempo real implementado por el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca). Gracias a esta resolución, Chile permite, por primera vez, la fiscalización remota de transbordos de harina de krill en la zona regulada por la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA). El sistema, basado en Dispositivos de Registro de Imágenes (DRI) y la constelación satelital Starlink, ya opera en el buque chileno Antarctic Endeavour. Las cámaras de alta resolución transmiten imágenes en vivo de cada operación de transbordo, garantizando trazabilidad total, certificación remota de inocuidad y origen legal. La directora regional de ProChile explicó que el krill pescado en aguas internacionales de la Antártida por barcos chilenos ahora puede llegar en forma más expedita a su mercado de destino, lo que permite aumentar el tiempo disponible para su extracción en cerca de un mes y con ello lograr mayores capturas. Enrique Gutiérrez, gerente general de Pesca Chile, celebró el logro: Después de años de trabajo conjunto con Aduanas y especialmente con Sernapesca, logramos que el único buque chileno que pesca en la Antártica pueda realizar transbordos en altamar con fiscalización vía Starlink. Este es un hito histórico, la primera vez que se hace este tipo de operación. Esperamos que este piloto, que dura hasta octubre de 2026, derive en una resolución permanente que permita a los buques de bandera chilena transbordar o descargar en operaciones remotas, ya sea en altamar o en puertos extranjeros. Covacevich explicó que el krill procesado se vende principalmente en China y las proyecciones apuntan a un aumento cercano a US$3 millones en exportaciones durante 2026, lo que significará mayores ingresos para Magallanes. Este producto se transforma en harina con múltiples usos de alto valor: alimento para salmonicultura, cosmética y suplementos alimenticios. Esta diversificación de mercados y aplicaciones representa una oportunidad única para Magallanes: mayor valor agregado y el fortalecimiento de nuestra imagen como región líder en pesca responsable y sustentable, concluyó la directora regional de ProChile.
Investigadores del Instituto Antártico Chileno (INACH) participaron en reuniones internacionales de la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA), realizadas entre el 29 de junio y el 10 de julio en Hazyview, Sudáfrica. Los encuentros estuvieron centrados en desafíos relacionados con la conservación marina y la gestión pesquera en la Antártica. En las instancias participaron los investigadores nacionales César Cárdenas, presidente del Comité Científico de la CCRVMA, y Francisco Santa Cruz, ambos del INACH y afiliados al Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (BASE). Santa Cruz, además, co-coordinó un taller internacional sobre planificación espacial marina en torno a las islas Orcadas del Sur. Durante las reuniones se analizó la división de esta zona en áreas específicas destinadas a pesca y conservación, con el objetivo de reducir los efectos de la captura de kril sobre las especies que dependen de este crustáceo. También se revisaron datos de censos acústicos para estimar la biomasa de kril y antecedentes sobre depredadores como aves y mamíferos marinos. Otro de los temas abordados fue la estrategia de manejo de la pesquería de kril y la necesidad de reforzar el monitoreo de los ecosistemas frente al aumento del interés por este recurso y los cambios ambientales registrados en la zona de la península Antártica. En este contexto, la CCRVMA destacó la incorporación de la red de sensores del INACH como fuente de datos atmosféricos para monitorear los efectos del cambio climático en los ecosistemas antárticos. Las reuniones también consideraron otras amenazas para la biodiversidad polar, entre ellas la influenza aviar de alta patogenicidad, los microplásticos, los restos de redes y los eventos climáticos extremos que pueden afectar la reproducción de aves antárticas.
Desde el 22 al 26 de junio de 2026, la ciudad de Hazyview, en Sudáfrica, será sede de un encuentro científico internacional dedicado a la gestión y conservación de los ecosistemas marinos antárticos. Se trata del Taller sobre la Armonización y Planificación Espacial en la Subárea 48.2 de la Convención para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA o CCAMLR, por sus siglas en inglés), instancia que reunirá a equipos científicos, representantes de la industria pesquera y especialistas en monitoreo de ecosistemas provenientes de distintos países. El encuentro está siendo coordinado por Francisco Santa Cruz, investigador del Instituto Antártico Chileno (INACH) y doctorante de la Universidad de Magallanes (UMAG) adscrito al Instituto Milenio BASE y por el Dr. Andrew Lowther, investigador del Instituto Polar Noruego. Entre las expertas, se contará con la Dra. Andrea Piñones, académica de la Facultad de Ciencias de la Universidad Austral de Chile (UACH) e investigadora del Instituto Milenio BASE y del COPAS Coastal. También estará presente el Dr. César Cárdenas (INACH-BASE), desde su rol de presidente del Comité Científico de la CCRVMA. La actividad tiene como objetivo organizar y fortalecer el conocimiento científico disponible sobre la Subárea 48.2 (islas Orcadas del Sur), una extensa región del océano Austral donde opera la pesquería de kril antártico (Euphausia superba), una especie clave para el ecosistema marino de la Antártica y fuente de alimento para numerosas especies, entre ellas ballenas, focas y pingüinos. Uno de los principales resultados esperados del taller será recopilar y organizar la información científica disponible aportada por los distintos países miembros de la CCRVMA en un conjunto de metadatos que permita futuros análisis. Además, los participantes evaluarán si las herramientas de gestión utilizadas actualmente en la Subárea 48.1 (península Antártica) pueden aplicarse en la Subárea 48.2 o si es necesario desarrollar enfoques alternativos adaptados a las características de esta región. El encuentro también servirá como espacio de diálogo entre equipos científicos, administradores de recursos, representantes de la industria pesquera, organizaciones no gubernamentales y observadores de la CCRVMA. A través de estas discusiones se buscará avanzar en temas como los límites precautorios de captura del kril, el conocimiento actual sobre sus poblaciones y desplazamientos, y la armonización de distintas iniciativas de conservación marina propuestas para el área, incluida la propuesta de establecimiento del Área Marina Protegida en el Dominio 1 (AMPD1). Entre las participantes se encuentra la oceanógrafa Dra. Andrea Piñones, académica de la Facultad de Ciencias UACH e investigadora adjunta al Instituto Milenio BASE, quien fue invitada como experta para contribuir a las discusiones científicas del taller. El objetivo de esta labor es poder generar un plan de trabajo que permita identificar dónde es necesario enfocar los esfuerzos científicos y qué recomendaciones pueden entregarse a la CCRVMA para apoyar la toma de decisiones, explica la Dra. Piñones. Como parte de la preparación para esta instancia internacional, el equipo del Laboratorio de Procesos Acoplados Biofísicos (LaPAB) de la UACH, liderado por la Dra. Piñones, desarrolló un documento científico de trabajo (Working Paper), que detalla los procesos oceanográficos, dinámica de hielo marino y patrones de circulación oceánica, que modulan la productividad y conectividad poblacional del kril en la región de las islas Orcadas del Sur, el cual será presentado durante el encuentro. En esta labor participaron Juan Höfer, académico de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso; Ángela Bahamonde, investigadora adscrita del Instituto Milenio BASE; Juan Manuel Sayol, académico de la Universidad de Alicante; y Paula Amador y Octavio Mercado- Peña, ambos investigadores jóvenes del LaPAB. Este estudio se une a otros documentos preparados por los proponentes chileno/argentinos de la AMPD1. Francisco Santa Cruz destaca que esta instancia representa una oportunidad para fortalecer el conocimiento científico sobre una región que, por las dificultades logísticas, ha sido comparativamente poco estudiada, pero paradójicamente sostiene las mayores capturas de kril del océano Austral. El taller buscará identificar información disponible, brechas de conocimiento y prioridades de investigación para una mejor conservación y manejo sustentable de este ecosistema. Asimismo, valora la participación de Chile en la coordinación de este encuentro internacional, y destaca la participación de la Dra. Andrea Piñones y el Dr. Juan Höfer, especialistas de renombre internacional referentes en el estudio de la conectividad oceanográfica y los procesos biofísicos que estructuran los ecosistemas marinos antárticos, agrega el coordinador del evento. Por su parte, el Dr. César Cárdenas, indica que este tipo de talleres son importantes ya que permiten invitar a expertos que no participan normalmente en las reuniones, permitiendo aunar esfuerzos y expertises para planificar de mejor manera el manejo espacial y el uso sostenible de los recursos. Así lo que sale de este tipo de talleres posteriormente es analizado por los grupos de trabajo y luego se transforman en recomendaciones que son discutidas en el Comité Científico y luego en la Comisión para que tome decisiones. Los resultados de este taller contribuirán al trabajo futuro del Comité Científico de la CCRVMA, organismo encargado de asesorar a los países miembros sobre medidas de conservación y manejo sostenible de los recursos marinos antárticos, asegurando que las decisiones se basen en la mejor evidencia científica disponible.
En un contexto de creciente variabilidad ambiental en el océano Austral, el Instituto Antártico Chileno (INACH) continúa fortaleciendo su programa de monitoreo ecológico de largo plazo del kril antártico ( Euphausia superba ), una especie clave para el funcionamiento del ecosistema marino antártico. Desde hace tres años, científicos y científicas del Instituto realizan transectas hidroacústicas a bordo del buque polar BAP Carrasco , perteneciente a la Armada del Perú. Estas labores refuerzan que la colaboración internacional sigue siendo un pilar fundamental para sostener el monitoreo antártico. Gracias a este trabajo conjunto y en comparación con temporadas anteriores, el equipo científico registró una menor abundancia del kril, fluctuación que podría estar relacionada con variaciones en la temperatura del agua y cambios en la distribución espacial de la especie. Sin embargo, más allá de un resultado puntual, las y los investigadores subrayan que el kril presenta una alta variabilidad interanual, lo que hace indispensable avanzar hacia un monitoreo ecológico integral que combine estudios hidroacústicos para estimar abundancia, seguimiento del comportamiento de depredadores naturales como indicadores del ecosistema y evaluación de presiones emergentes, como la presencia de nuevos contaminantes asociados a la actividad humana. El equipo científico ejecutó la transecta hidroacústica anual entre el 20 y el 24 de febrero a bordo del Carrasco en el sector de la bahía Fildes, isla Rey Jorge. El grupo estuvo conformado por Francisco Santa Cruz, Rodolfo Rondón y Magdalena Márquez, todos biólogos marinos e investigadores del INACH, quienes, dentro del marco de la Expedición Científica Peruana a la Antártida ANTAR XXXII, contaron con el apoyo de dos investigadoras de este país: la bióloga marina Sofía Chung Velásquez y Daniella Orihuela Castillo, bachiller en Biología Marina. Respecto a las labores realizadas en esta expedición, Francisco Santa Cruz, investigador del programa de AMP del INACH, menciona que para estas transectas hidroacústicas vamos lanzando una red de plancton para capturar kril y realizar mediciones que nos permiten identificar su tamaño, a qué profundidad se encuentran los cardúmenes y qué tan abundantes son en la columna de agua. También lanzamos equipos oceanográficos para medir distintas variables ambientales como es la temperatura del agua de mar, salinidad y oxígeno disuelto. Monitoreo integral para comprender el ecosistema El desarrollo de estas campañas ha permitido avanzar hacia un enfoque de investigación más completo, incorporando nuevas dimensiones al estudio del kril y su entorno. Entre ellas, destacan nuevas actividades de experimentación con kril vivo y evaluación de la presencia e impacto del carbono negro (contaminante emergente resultante de la combustión de biomasa). Esta labor permite estudiar los impactos de otras presiones antrópicas, como la presencia de diversos contaminantes. Respecto a este nuevo enfoque metodológico empleado, Magdalena Márquez, también profesional del programa de AMP del INACH, destacó las capacidades técnicas del buque peruano. Es innovador experimentar a bordo del Carrasco, ya que cuenta con todas las herramientas necesarias para desarrollar nuestras funciones. El kril es un organismo difícil de mantener vivo; si lo trasladáramos a un laboratorio en tierra, es muy probable que no sobreviva. En cambio, a bordo lo podemos mantener en condiciones óptimas cerca de 48 horas, explicó. Estos esfuerzos son clave, ya que las variaciones en la abundancia y distribución del kril tienen efectos directos en especies que dependen de él, como pingüinos, focas y ballenas, evidenciando la estrecha conexión entre los distintos componentes del ecosistema . Desde el año 2018, el INACH cuenta con un programa de monitoreo que contribuye directamente a la generación de información científica para el manejo sustentable de la pesquería de kril y la propuesta de un Área Marina Protegida en el Dominio 1 (AMPD1), en el marco de la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA). Esta relación causa-efecto observada entre el krill, su ambiente y los depredadores naturales, es clave para comprender la respuesta del ecosistema a las fluctuaciones de la especie y justifica la urgencia de establecer medidas precautorias y la adopción del AMPD1, además de informar la nueva estrategia de manejo de la pesquería de kril. Compromiso por la conservación y la sustentabilidad Dada la variabilidad natural de esta región, es vital la continuidad y actualización constante de estas actividades. Santa Cruz establece que para justificar técnicamente la adopción del AMPD1, se debe generar una línea base de información, en este caso de tipo ecológica. El objetivo es generar series de tiempo robustas para comprender profundamente el ecosistema y así identificar y diseñar con precisión las zonas que requieren protección. El fin es encontrar un balance y armonización entre el desarrollo sustentable de las pesquerías de kril y la protección del océano Austral. Por otro lado, esta información resulta de gran importancia en cuanto a la toma de decisiones sobre nuevas estrategias de conservación del kril, las cuales pretenden ser más precautorias de acuerdo al escenario de variabilidad ambiental que afecta al océano Austral. La CCRVMA fue establecida en 1982 como parte del Sistema del Tratado Antártico. Desde el año 2012, Chile bajo la gestión del INACH y en alianza con el Instituto Antártico Argentino (IAA), lidera los análisis técnicos para justificar el establecimiento de la AMPD1 . Esta iniciativa cuenta con el respaldo de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (SUBPESCA) y de la industria pesquera nacional. Como cada año, el desafío es presentar la propuesta modificada en la convención internacional CCRVMA, que se celebra cada mes de octubre en Hobart, Australia. Allí se debatirá y buscará adoptar medidas de conservación, fundamentales para garantizar la estabilidad y el futuro del ecosistema en la Antártica. El INACH es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía. El INACH organiza el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN).
Un registro inédito permitió observar a tres ballenas Fin alimentándose de forma sincronizada en aguas del Archipiélago de Humboldt. El video muestra cómo los cetáceos inflan sus surcos ventrales al tomar grandes bocados de agua cargada de kril, permitiendo observar este comportamiento desde la perspectiva de los propios animales. Según los investigadores, este tipo de eventos evidencia la alta productividad del ecosistema marino en la zona del Archipiélago de Humboldt y el cañón submarino de Isla Chañaral, destacando la importancia de su protección. El registro fue captado en noviembre de 2025 como parte de una investigación científica realizada con permisos de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura.
La directora regional de ProChile en Magallanes, Alejandra Covacevich, destacó que la exportación de krill antártico se suma con fuerza a los productos del mar que posicionan a la región como potencia pesquera. Magallanes tiene la única empresa chilena que pesca krill en aguas internacionales de la Antártica: Pesca Chile. Este avance no solo genera nuevos ingresos, sino que abre puertas concretas de diversificación y crecimiento para nuestra economía regional, afirmó Covacevich. El hito que impulsa estas oportunidades es el programa piloto de monitoreo electrónico en tiempo real implementado por el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca). Gracias a esta resolución, Chile permite, por primera vez, la fiscalización remota de transbordos de harina de krill en la zona regulada por la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA). El sistema, basado en Dispositivos de Registro de Imágenes (DRI) y la constelación satelital Starlink, ya opera en el buque chileno Antarctic Endeavour. Las cámaras de alta resolución transmiten imágenes en vivo de cada operación de transbordo, garantizando trazabilidad total, certificación remota de inocuidad y origen legal. La directora regional de ProChile explicó que el krill pescado en aguas internacionales de la Antártida por barcos chilenos ahora puede llegar en forma más expedita a su mercado de destino, lo que permite aumentar el tiempo disponible para su extracción en cerca de un mes y con ello lograr mayores capturas. Enrique Gutiérrez, gerente general de Pesca Chile, celebró el logro: Después de años de trabajo conjunto con Aduanas y especialmente con Sernapesca, logramos que el único buque chileno que pesca en la Antártica pueda realizar transbordos en altamar con fiscalización vía Starlink. Este es un hito histórico, la primera vez que se hace este tipo de operación. Esperamos que este piloto, que dura hasta octubre de 2026, derive en una resolución permanente que permita a los buques de bandera chilena transbordar o descargar en operaciones remotas, ya sea en altamar o en puertos extranjeros. Covacevich explicó que el krill procesado se vende principalmente en China y las proyecciones apuntan a un aumento cercano a US$3 millones en exportaciones durante 2026, lo que significará mayores ingresos para Magallanes. Este producto se transforma en harina con múltiples usos de alto valor: alimento para salmonicultura, cosmética y suplementos alimenticios. Esta diversificación de mercados y aplicaciones representa una oportunidad única para Magallanes: mayor valor agregado y el fortalecimiento de nuestra imagen como región líder en pesca responsable y sustentable, concluyó la directora regional de ProChile.