La puesta en valor de la lana magallánica de baja salida comercial fue el eje de la conversación con Nicole Valdivia Accardi, creadora del proyecto Forrada en Lana, en el programa Patagonia Rural de Polar Comunicaciones. La iniciativa propone reutilizar este recurso abundante en la región como aislante térmico natural, abriendo nuevas alternativas productivas ligadas a la bioconstrucción y la economía circular. Durante la entrevista, Valdivia explicó que su trabajo nace desde la construcción natural, una línea que busca edificar utilizando materiales disponibles en el entorno, como tierras arcillosas y fibras vegetales. En ese proceso, la lana apareció como un material presente en el territorio, pero históricamente subvalorado, pese a sus conocidas propiedades aislantes tanto para el frío como para el calor. En Patagonia Rural, la creadora de Forrada en Lana detalló que existe una gran cantidad de lana que no tiene valor comercial, especialmente en pequeñas granjas donde la esquila se realiza solo por bienestar animal, o en razas de lana más gruesa como la Suffolk. Frente a ese escenario, el proyecto propone transformar un residuo en un insumo funcional para la construcción, cerrando un ciclo productivo que hoy está desaprovechado. El proyecto también se nutre de experiencias internacionales, donde la lana se utiliza como aislante en construcciones convencionales y naturales. Valdivia señaló que el desafío ha sido adaptar ese conocimiento al contexto local, considerando las características climáticas y productivas de Magallanes, además de generar vínculos con productores interesados en dar un nuevo destino a su lana. Finalmente, Nicole Valdivia adelantó que la proyección del proyecto apunta a seguir creciendo desde una lógica artesanal y territorial, fortaleciendo redes con el mundo rural. Actualmente no están recibiendo lana, pero hacen un llamado a mantener el contacto con productores y personas interesadas a través de su cuenta de Instagram @ forradaenlana , donde comparten avances y contenidos del proyecto.
Esta mañana en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, el presidente de la Asociación de Ganaderos de Magallanes (ASOGAMA), Gerardo Otzen, conversó sobre diversos temas relevantes para el sector ganadero regional, destacando especialmente la apertura del mercado indio para la lana magallánica. Otzen valoró este hito como una señal positiva en un contexto complejo para la actividad, marcado por la sequía, la disminución de la carga animal y una menor rentabilidad. Desde el gremio, el dirigente subrayó que la apertura de la India representa una oportunidad concreta de diversificación, al abrir un espacio más estable para un tipo de fibra que históricamente ha tenido menor competitividad en los mercados tradicionales. En la instancia, el presidente de ASOGAMA realizó además un positivo balance del año 2025, resaltando el desarrollo de actividades gremiales relevantes como las jornadas ganaderas y una nueva versión de Expogama, las que —indicó— han permitido fortalecer el intercambio técnico, la visibilización del sector y el trabajo colaborativo entre productores. En materia de expectativas frente al cambio de gobierno a partir del 11 de marzo de 2026, Otzen fue enfático en señalar las principales demandas del mundo ganadero y agrícola regional. “En Magallanes necesitamos las reglas claras, no es posible que sigamos con la permisologia perversa que impiden las inversiones como en el h2v y la industria del salmón”, sostuvo. Agregó que “necesitamos que nos apoyen en la cosas que nos afectan, el tema los guanacos, los perros asilvestrados, electrificación rural, etc”. Finalmente, el dirigente reiteró que el desarrollo del sector productivo en Magallanes requiere decisiones concretas y un marco normativo que entregue certezas, permitiendo avanzar en inversiones, innovación y sustentabilidad para enfrentar los desafíos actuales y futuros de la ganadería regional.
Durante las mañanas de los días 6, 7, 13 y 14 de diciembre se realizó en Puerto Natales un taller práctico de trabajo en lana dirigido a usuarias y usuarios del programa Prodesal, instancia que surgió a partir de los propios intereses y demandas planteadas por ellos en materia de capacitación. La actividad, incluida en el Plan de Trabajo Anual del programa, tuvo por objetivo rescatar saberes tradicionales vinculados al uso de la lana y, al mismo tiempo, abrir alternativas de diversificación de ingresos para las familias rurales. A cargo de la artesana Jessica Vallejos, el taller consideró un recorrido completo por las distintas etapas del trabajo artesanal de la lana: desde el lavado y secado, pasando por el hilado y el proceso de teñido, hasta la elaboración de una pieza final utilizando telar de clavo. Las y los participantes se involucraron activamente en cada jornada. Algunos compartieron recuerdos de infancia, cuando veían a sus madres hilar o les pedían ayuda para armar los ovillos; otros llegaron motivados por las ganas de aprender algo nuevo y explorar opciones productivas. Mientras a algunas personas se les hizo más fácil manipular el huso, a otras les entusiasmó especialmente el proceso de teñido y la combinación de colores. Cada año se escucha y se conversa con los usuarios del programa Prodesal para conocer sus intereses en capacitación u otras necesidades. La lana era un tema recurrente, por lo cual, dentro de las actividades que se planificaron en el Plan de Trabajo Anual del programa, se incorporó este taller. Lo importante de este tipo de iniciativas es el rescate de la cultura, algo que esperamos seguir apoyando en el tiempo, explicó Clarina Helmer, jefa de Área de Puerto Natales. El taller fue financiado con el aporte municipal al programa Prodesal, reforzando el trabajo conjunto entre el municipio y el equipo técnico para fortalecer las capacidades de las familias rurales y mantener vigentes los oficios que forman parte de la identidad local.
En una nueva emisión de Patagonia Rural, programa de Polar Comunicaciones conducido por Esteban Vera Vásquez, el presidente de FEDECARNE, Ignacio Besoain, sostuvo una conversación en profundidad sobre la situación actual de la ganadería bovina en Chile. Desde el sistema productivo hasta la competencia externa, Besoain destacó los desafíos de un sector que enfrenta creciente presión por importaciones, pero que sigue cumpliendo un rol estratégico en el abastecimiento nacional. Durante el diálogo, Besoain subrayó la importancia de Magallanes como territorio clave para la cría y el desarrollo del ganado bovino, señalando que su aporte es fundamental para sostener los volúmenes y la calidad del consumo interno. Asimismo, abordó la necesidad de fortalecer la productividad, generar mejores condiciones de competitividad y proyectar la carne chilena hacia mercados internacionales en los próximos diez años. En el segundo bloque de Patagonia Rural, la seremi de Agricultura, Irene Ramírez, analizó la reciente visita de importadores chinos a galpones regionales, un hecho que marca un impulso significativo para la reactivación lanera. Explicó que este acercamiento, junto con la apertura sanitaria del mercado de India —el segundo mayor importador de lana del mundo—, posiciona a Magallanes en un escenario comercial sin precedentes. Ramírez destacó que estas gestiones, fruto de la colaboración público–privada, abren nuevas oportunidades para los productores locales, fortalecen la presencia internacional de la lana magallánica y permiten diversificar destinos comerciales. En Patagonia Rural, la seremi enfatizó que el desarrollo del sector dependerá de la capacidad del territorio para sostener calidad, innovación y articulación institucional. Finalmente, el programa proyectó que tanto la ganadería bovina como la industria lanera vivirán un periodo de transformaciones profundas, donde Magallanes podrá consolidarse como actor protagónico si logra aprovechar las ventajas comparativas y responder a las exigencias de los mercados globales.
Este sábado 19 de noviembre, la Ilustre Municipalidad de Laguna Blanca realizó un taller de perfeccionamiento en técnica de esquila y acondicionamiento de lanas, desarrollado en la Estancia Parque Josefina, jornada inédita en la Región que integró trabajo en máquina y acondicionamiento de vellón en forma paralela, permitiendo un aprendizaje completo dentro del mismo espacio formativo. La actividad reunió a vecinos y vecinas de la comuna, trabajadores y jóvenes rurales que buscan fortalecer su desempeño en este oficio clave para la economía e identidad territorial. El taller fue llevado a cabo por dos referentes del rubro: Camila Quinteros, reconocida acondicionadora de lana que ha participado en diferentes competencias internacionales en esta disciplina, y Arsenio Saihueque, instructor de esquila con trayectoria competitiva y representación en campeonatos mundiales de tijera. Ambos desarrollaron bloques paralelos de trabajo, permitiendo profundizar de manera integral los criterios propios del galpón: corrección de posturas, manejo de la máquina, secuencia de corte, junto con acondicionamiento, lanzamiento de vellones, separación de fibras y despuntes. “Ha sido hermoso ver cómo el grupo trabaja en sincronía. Los vellones están cayendo perfectos a la mesa y hay un interés real por aprender. Estamos mezclando conocimientos de competencia con trabajo de galpón y eso les está ayudando a adquirir agilidad y criterio técnico”, señaló Camila Quinteros durante la jornada. Tres mujeres participaron activamente perfeccionando técnica en máquina, además de mujeres trabajando en mesa y acondicionamiento de vellón, lo que refleja la creciente incorporación femenina en tareas ganaderas que históricamente han sido desempeñadas por hombres. “Me gusta enseñar lo que he aprendido. El método que trajimos —New Pattern— permite pasadas más largas y ordenadas, y los esquiladores quedaron conformes con la técnica. Es importante que los jóvenes se formen, porque la esquila tiene futuro y hay que transmitirla”, destacó Arsenio Saihueque, instructor a cargo del bloque de máquina. Este proceso formativo se da en un contexto donde se abren nuevas oportunidades para la comercialización de la lana magallánica y la apertura de nuevos mercados. La técnica aplicada en el galpón, especialmente el buen acondicionamiento del vellón, contribuye directamente a mejorar la calidad del producto final y así mejorar su valor comercial y competitividad en exportación. Laguna Blanca es una comuna netamente ganadera y reconocida nacionalmente por su tradición esquiladora. Su principal actividad económica se sostiene en la producción ovina, y el histórico Festival de la Esquila ha consolidado una identidad local ligada al oficio. En ese escenario, la capacitación promovida por la municipalidad se proyecta como herramienta estratégica para fortalecer el desarrollo económico y técnico de quienes trabajan en el rubro, aportando competencias que repercuten en el territorio y en la cadena lanera regional. El taller forma parte del Programa de Oficios Patrimoniales de la Municipalidad de Laguna Blanca, orientado a preservar y transmitir conocimientos característicos del mundo rural. La formación de nuevos esquiladores y acondicionadores contribuye a sostener la continuidad del oficio y proyectar un futuro competitivo para la lana de la comuna.
La puesta en valor de la lana magallánica de baja salida comercial fue el eje de la conversación con Nicole Valdivia Accardi, creadora del proyecto Forrada en Lana, en el programa Patagonia Rural de Polar Comunicaciones. La iniciativa propone reutilizar este recurso abundante en la región como aislante térmico natural, abriendo nuevas alternativas productivas ligadas a la bioconstrucción y la economía circular. Durante la entrevista, Valdivia explicó que su trabajo nace desde la construcción natural, una línea que busca edificar utilizando materiales disponibles en el entorno, como tierras arcillosas y fibras vegetales. En ese proceso, la lana apareció como un material presente en el territorio, pero históricamente subvalorado, pese a sus conocidas propiedades aislantes tanto para el frío como para el calor. En Patagonia Rural, la creadora de Forrada en Lana detalló que existe una gran cantidad de lana que no tiene valor comercial, especialmente en pequeñas granjas donde la esquila se realiza solo por bienestar animal, o en razas de lana más gruesa como la Suffolk. Frente a ese escenario, el proyecto propone transformar un residuo en un insumo funcional para la construcción, cerrando un ciclo productivo que hoy está desaprovechado. El proyecto también se nutre de experiencias internacionales, donde la lana se utiliza como aislante en construcciones convencionales y naturales. Valdivia señaló que el desafío ha sido adaptar ese conocimiento al contexto local, considerando las características climáticas y productivas de Magallanes, además de generar vínculos con productores interesados en dar un nuevo destino a su lana. Finalmente, Nicole Valdivia adelantó que la proyección del proyecto apunta a seguir creciendo desde una lógica artesanal y territorial, fortaleciendo redes con el mundo rural. Actualmente no están recibiendo lana, pero hacen un llamado a mantener el contacto con productores y personas interesadas a través de su cuenta de Instagram @ forradaenlana , donde comparten avances y contenidos del proyecto.
Esta mañana en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, el presidente de la Asociación de Ganaderos de Magallanes (ASOGAMA), Gerardo Otzen, conversó sobre diversos temas relevantes para el sector ganadero regional, destacando especialmente la apertura del mercado indio para la lana magallánica. Otzen valoró este hito como una señal positiva en un contexto complejo para la actividad, marcado por la sequía, la disminución de la carga animal y una menor rentabilidad. Desde el gremio, el dirigente subrayó que la apertura de la India representa una oportunidad concreta de diversificación, al abrir un espacio más estable para un tipo de fibra que históricamente ha tenido menor competitividad en los mercados tradicionales. En la instancia, el presidente de ASOGAMA realizó además un positivo balance del año 2025, resaltando el desarrollo de actividades gremiales relevantes como las jornadas ganaderas y una nueva versión de Expogama, las que —indicó— han permitido fortalecer el intercambio técnico, la visibilización del sector y el trabajo colaborativo entre productores. En materia de expectativas frente al cambio de gobierno a partir del 11 de marzo de 2026, Otzen fue enfático en señalar las principales demandas del mundo ganadero y agrícola regional. “En Magallanes necesitamos las reglas claras, no es posible que sigamos con la permisologia perversa que impiden las inversiones como en el h2v y la industria del salmón”, sostuvo. Agregó que “necesitamos que nos apoyen en la cosas que nos afectan, el tema los guanacos, los perros asilvestrados, electrificación rural, etc”. Finalmente, el dirigente reiteró que el desarrollo del sector productivo en Magallanes requiere decisiones concretas y un marco normativo que entregue certezas, permitiendo avanzar en inversiones, innovación y sustentabilidad para enfrentar los desafíos actuales y futuros de la ganadería regional.
Durante las mañanas de los días 6, 7, 13 y 14 de diciembre se realizó en Puerto Natales un taller práctico de trabajo en lana dirigido a usuarias y usuarios del programa Prodesal, instancia que surgió a partir de los propios intereses y demandas planteadas por ellos en materia de capacitación. La actividad, incluida en el Plan de Trabajo Anual del programa, tuvo por objetivo rescatar saberes tradicionales vinculados al uso de la lana y, al mismo tiempo, abrir alternativas de diversificación de ingresos para las familias rurales. A cargo de la artesana Jessica Vallejos, el taller consideró un recorrido completo por las distintas etapas del trabajo artesanal de la lana: desde el lavado y secado, pasando por el hilado y el proceso de teñido, hasta la elaboración de una pieza final utilizando telar de clavo. Las y los participantes se involucraron activamente en cada jornada. Algunos compartieron recuerdos de infancia, cuando veían a sus madres hilar o les pedían ayuda para armar los ovillos; otros llegaron motivados por las ganas de aprender algo nuevo y explorar opciones productivas. Mientras a algunas personas se les hizo más fácil manipular el huso, a otras les entusiasmó especialmente el proceso de teñido y la combinación de colores. Cada año se escucha y se conversa con los usuarios del programa Prodesal para conocer sus intereses en capacitación u otras necesidades. La lana era un tema recurrente, por lo cual, dentro de las actividades que se planificaron en el Plan de Trabajo Anual del programa, se incorporó este taller. Lo importante de este tipo de iniciativas es el rescate de la cultura, algo que esperamos seguir apoyando en el tiempo, explicó Clarina Helmer, jefa de Área de Puerto Natales. El taller fue financiado con el aporte municipal al programa Prodesal, reforzando el trabajo conjunto entre el municipio y el equipo técnico para fortalecer las capacidades de las familias rurales y mantener vigentes los oficios que forman parte de la identidad local.
En una nueva emisión de Patagonia Rural, programa de Polar Comunicaciones conducido por Esteban Vera Vásquez, el presidente de FEDECARNE, Ignacio Besoain, sostuvo una conversación en profundidad sobre la situación actual de la ganadería bovina en Chile. Desde el sistema productivo hasta la competencia externa, Besoain destacó los desafíos de un sector que enfrenta creciente presión por importaciones, pero que sigue cumpliendo un rol estratégico en el abastecimiento nacional. Durante el diálogo, Besoain subrayó la importancia de Magallanes como territorio clave para la cría y el desarrollo del ganado bovino, señalando que su aporte es fundamental para sostener los volúmenes y la calidad del consumo interno. Asimismo, abordó la necesidad de fortalecer la productividad, generar mejores condiciones de competitividad y proyectar la carne chilena hacia mercados internacionales en los próximos diez años. En el segundo bloque de Patagonia Rural, la seremi de Agricultura, Irene Ramírez, analizó la reciente visita de importadores chinos a galpones regionales, un hecho que marca un impulso significativo para la reactivación lanera. Explicó que este acercamiento, junto con la apertura sanitaria del mercado de India —el segundo mayor importador de lana del mundo—, posiciona a Magallanes en un escenario comercial sin precedentes. Ramírez destacó que estas gestiones, fruto de la colaboración público–privada, abren nuevas oportunidades para los productores locales, fortalecen la presencia internacional de la lana magallánica y permiten diversificar destinos comerciales. En Patagonia Rural, la seremi enfatizó que el desarrollo del sector dependerá de la capacidad del territorio para sostener calidad, innovación y articulación institucional. Finalmente, el programa proyectó que tanto la ganadería bovina como la industria lanera vivirán un periodo de transformaciones profundas, donde Magallanes podrá consolidarse como actor protagónico si logra aprovechar las ventajas comparativas y responder a las exigencias de los mercados globales.
Este sábado 19 de noviembre, la Ilustre Municipalidad de Laguna Blanca realizó un taller de perfeccionamiento en técnica de esquila y acondicionamiento de lanas, desarrollado en la Estancia Parque Josefina, jornada inédita en la Región que integró trabajo en máquina y acondicionamiento de vellón en forma paralela, permitiendo un aprendizaje completo dentro del mismo espacio formativo. La actividad reunió a vecinos y vecinas de la comuna, trabajadores y jóvenes rurales que buscan fortalecer su desempeño en este oficio clave para la economía e identidad territorial. El taller fue llevado a cabo por dos referentes del rubro: Camila Quinteros, reconocida acondicionadora de lana que ha participado en diferentes competencias internacionales en esta disciplina, y Arsenio Saihueque, instructor de esquila con trayectoria competitiva y representación en campeonatos mundiales de tijera. Ambos desarrollaron bloques paralelos de trabajo, permitiendo profundizar de manera integral los criterios propios del galpón: corrección de posturas, manejo de la máquina, secuencia de corte, junto con acondicionamiento, lanzamiento de vellones, separación de fibras y despuntes. “Ha sido hermoso ver cómo el grupo trabaja en sincronía. Los vellones están cayendo perfectos a la mesa y hay un interés real por aprender. Estamos mezclando conocimientos de competencia con trabajo de galpón y eso les está ayudando a adquirir agilidad y criterio técnico”, señaló Camila Quinteros durante la jornada. Tres mujeres participaron activamente perfeccionando técnica en máquina, además de mujeres trabajando en mesa y acondicionamiento de vellón, lo que refleja la creciente incorporación femenina en tareas ganaderas que históricamente han sido desempeñadas por hombres. “Me gusta enseñar lo que he aprendido. El método que trajimos —New Pattern— permite pasadas más largas y ordenadas, y los esquiladores quedaron conformes con la técnica. Es importante que los jóvenes se formen, porque la esquila tiene futuro y hay que transmitirla”, destacó Arsenio Saihueque, instructor a cargo del bloque de máquina. Este proceso formativo se da en un contexto donde se abren nuevas oportunidades para la comercialización de la lana magallánica y la apertura de nuevos mercados. La técnica aplicada en el galpón, especialmente el buen acondicionamiento del vellón, contribuye directamente a mejorar la calidad del producto final y así mejorar su valor comercial y competitividad en exportación. Laguna Blanca es una comuna netamente ganadera y reconocida nacionalmente por su tradición esquiladora. Su principal actividad económica se sostiene en la producción ovina, y el histórico Festival de la Esquila ha consolidado una identidad local ligada al oficio. En ese escenario, la capacitación promovida por la municipalidad se proyecta como herramienta estratégica para fortalecer el desarrollo económico y técnico de quienes trabajan en el rubro, aportando competencias que repercuten en el territorio y en la cadena lanera regional. El taller forma parte del Programa de Oficios Patrimoniales de la Municipalidad de Laguna Blanca, orientado a preservar y transmitir conocimientos característicos del mundo rural. La formación de nuevos esquiladores y acondicionadores contribuye a sostener la continuidad del oficio y proyectar un futuro competitivo para la lana de la comuna.