Los magallánicos Camila Quinteros, de Punta Arenas, y Archie Sepúlveda, de Porvenir, obtuvieron este fin de semana el primer y segundo lugar, respectivamente, en la categoría Intermediate Woolhandling del Cneifio Corwen Shears, prestigioso campeonato internacional de esquila y acondicionamiento de lana realizado en Gales. En la final, Quinteros se quedó con el primer puesto, mientras que Sepúlveda alcanzó la segunda ubicación, completando el podio junto a una competidora local. Con 37 años de trayectoria, el Cneifio Corwen Shears es considerado uno de los campeonatos de esquila y acondicionamiento de lana más importantes del Reino Unido. El evento reúne durante dos jornadas a más de 200 competidores provenientes de distintos países y convoca a más de 1.500 espectadores, consolidándose como una de las principales vitrinas del circuito británico. En la final, los competidores trabajaron con vellones de ovejas Welsh Mountain, una de las razas ovinas más representativas de las zonas montañosas de Gales. La evaluación consideró aspectos técnicos como la correcta separación de la lana no vellón —entrepierna, lana de cola, eliminación de manchas de orina, segundos cortes de cancha y de mesa, además de la presencia de lana negra o piel—, junto con el correcto lanzamiento y amarre del vellón, el posicionamiento de la barriga y la limpieza final del puesto de trabajo, todo ello asistiendo simultáneamente a dos esquiladores. Desde 2025, el Cneifio Corwen Shears ha contado con la participación de competidores chilenos tanto en las categorías de esquila como de acondicionamiento de lana. Esta presencia refleja una realidad cada vez más habitual: cada temporada, numerosos esquiladores y acondicionadores de lana del país viajan al Reino Unido, Irlanda y otros destinos para incorporarse a las zafras del hemisferio norte, encontrando no solo una importante oportunidad laboral, sino también la posibilidad de participar en algunos de los campeonatos más prestigiosos del circuito internacional.
La reciente exportación de lana ovina desde Magallanes hacia India marca un nuevo hito para la ganadería regional y abre un mercado con alto potencial para los productores locales. Así lo destacó la directora regional de ProChile Magallanes, Alejandra Kovácevic, durante una entrevista en Patagonia Rural de Polar Comunicaciones, donde abordó el trabajo que permitió concretar este primer embarque hacia uno de los mayores compradores de lana del mundo. Según explicó la autoridad, la apertura del mercado indio es resultado de años de trabajo conjunto entre organismos públicos, servicios técnicos, el sector ganadero y las oficinas comerciales de Chile en el exterior. Tras la aprobación del protocolo sanitario correspondiente en noviembre pasado, se iniciaron gestiones con importadores que derivaron en el primer envío de 21 toneladas de lana magallánica, proceso que esperan replicar y ampliar durante los próximos meses. Durante Patagonia Rural, Kovácevic destacó que India representa una oportunidad especialmente relevante para Magallanes, considerando que la región concentra cerca del 90% de la masa ovina nacional y produce importantes volúmenes de lana de distintas categorías. Además, señaló que las tendencias globales hacia el uso de fibras naturales y la preocupación por los microplásticos están favoreciendo la demanda internacional por este tipo de productos. La directora regional de ProChile también valoró el trabajo colaborativo entre instituciones públicas y privadas para posicionar la producción regional en los mercados internacionales. En ese contexto, resaltó la importancia de diversificar destinos de exportación, fortalecer la imagen de la Patagonia como territorio asociado a la sustentabilidad y seguir impulsando oportunidades para productos emblemáticos de Magallanes como la lana, la carne ovina y diversos recursos del mar.
La Región de Magallanes concretó el primer envío de lana ovina chilena al mercado de India, marcando un nuevo paso para la industria ovina nacional. La exportación se materializó el 1 de junio de 2026 y representa la apertura de un nuevo destino comercial para uno de los principales productos del sector ganadero regional. La llegada de lana chilena a India fue posible gracias al trabajo coordinado entre el Ministerio de Agricultura, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), ProChile, la Asociación de Ganaderos de Magallanes (ASOGAMA) y productores locales. Las gestiones permitieron obtener la aprobación del certificado zoosanitario requerido para el ingreso del producto a ese mercado. La apertura de este destino amplía las alternativas de comercialización para los productores ovinos de Magallanes y genera nuevas oportunidades para una actividad económica con fuerte presencia en la región. Además, contribuye a fortalecer la competitividad del sector en el escenario internacional. Con este avance, Chile suma acceso a India, uno de los principales actores de la industria textil mundial, complementando su presencia en China, considerado el mayor comprador global de lana. La incorporación de ambos mercados amplía las posibilidades de exportación para el rubro y fortalece la inserción internacional de los productos silvoagropecuarios nacionales. El envío también refleja el resultado de la colaboración entre organismos públicos y privados para impulsar nuevas oportunidades comerciales. La apertura del mercado indio permite proyectar la producción ovina chilena hacia nuevos destinos y consolidar la participación de Magallanes en el comercio internacional del sector.
La cadena de valor de la lana en Magallanes fue el tema central del segundo bloque de “Patagonia Rural” de Polar Comunicaciones, espacio donde participaron Jimena Zúñiga y Viviana Ibáñez, integrantes de la agrupación Patagonia Hecha a Mano, quienes abordaron el trabajo artesanal que desarrollan en torno a la fibra ovina regional. Durante la conversación, las artesanas explicaron cómo la agrupación, creada en 2012, reúne actualmente a cerca de 15 personas dedicadas al tejido, hilado y confección de productos hechos con lana natural. Además, destacaron el respaldo obtenido mediante proyectos y capacitaciones que les han permitido acceder a telares, ruecas y material para seguir fortaleciendo el oficio. Las integrantes valoraron especialmente la calidad de la lana magallánica, en particular la lana merino, ampliamente apreciada por turistas y visitantes extranjeros debido a su suavidad, propiedades hipoalergénicas y origen natural. Sin embargo, también advirtieron sobre una de las principales dificultades que enfrenta el rubro: la falta de infraestructura para lavar y procesar la lana en la región. “Nosotros necesitamos un lavadero. Ahí está el vacío”, señalaron durante la entrevista, enfatizando que muchas veces cuentan con acceso a vellones entregados por productores ganaderos, pero no disponen de espacios adecuados para realizar el tratamiento inicial de la fibra. En el espacio también se destacó el proyecto “Hilando Libertad”, iniciativa impulsada junto a jóvenes privados de libertad, donde se enseña hilado y tejido como herramienta de aprendizaje y reinserción social. Las artesanas valoraron el entusiasmo de los participantes y el potencial que tiene la lana como motor de oficios y nuevas oportunidades en Magallanes.
En el marco del programa Patagonia Rural de Polar Comunicaciones, se abordaron los avances de una iniciativa que busca posicionar la lana de Magallanes en mercados internacionales mediante una marca de certificación. La instancia reunió a distintos actores del sector ganadero en el recinto de Asogama, donde se discutieron desafíos, brechas y oportunidades de la industria. El proyecto contempla el desarrollo de una marca comercial, actualmente en proceso de inscripción bajo el nombre “Magallan Pure Wool”, junto con un sello de certificación que permitirá estandarizar los procesos de producción, especialmente en los galpones de esquila. La iniciativa cuenta con el apoyo de organismos como la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) y el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INAPI). Entre las principales brechas detectadas se encuentra la heterogeneidad en los procesos productivos, lo que dificulta consolidar una reputación homogénea a nivel internacional. Asimismo, se identificaron desafíos en la cadena de valor, como la falta de infraestructura para el procesamiento local de la lana, lo que limita su uso en la industria textil regional. Autoridades como el seremi de Agricultura, Juan Ignacio Cavada, destacaron que la certificación permitirá garantizar la calidad del producto y mejorar su posicionamiento en nuevos mercados, aumentando su valor. Además, se relevó la importancia del trabajo asociativo entre productores para fortalecer la competitividad de la lana magallánica. La iniciativa busca no solo rescatar una tradición productiva con más de 150 años de historia, sino también proyectarla hacia el futuro mediante estándares internacionales, mayor trazabilidad y mejores condiciones de comercialización.
Los magallánicos Camila Quinteros, de Punta Arenas, y Archie Sepúlveda, de Porvenir, obtuvieron este fin de semana el primer y segundo lugar, respectivamente, en la categoría Intermediate Woolhandling del Cneifio Corwen Shears, prestigioso campeonato internacional de esquila y acondicionamiento de lana realizado en Gales. En la final, Quinteros se quedó con el primer puesto, mientras que Sepúlveda alcanzó la segunda ubicación, completando el podio junto a una competidora local. Con 37 años de trayectoria, el Cneifio Corwen Shears es considerado uno de los campeonatos de esquila y acondicionamiento de lana más importantes del Reino Unido. El evento reúne durante dos jornadas a más de 200 competidores provenientes de distintos países y convoca a más de 1.500 espectadores, consolidándose como una de las principales vitrinas del circuito británico. En la final, los competidores trabajaron con vellones de ovejas Welsh Mountain, una de las razas ovinas más representativas de las zonas montañosas de Gales. La evaluación consideró aspectos técnicos como la correcta separación de la lana no vellón —entrepierna, lana de cola, eliminación de manchas de orina, segundos cortes de cancha y de mesa, además de la presencia de lana negra o piel—, junto con el correcto lanzamiento y amarre del vellón, el posicionamiento de la barriga y la limpieza final del puesto de trabajo, todo ello asistiendo simultáneamente a dos esquiladores. Desde 2025, el Cneifio Corwen Shears ha contado con la participación de competidores chilenos tanto en las categorías de esquila como de acondicionamiento de lana. Esta presencia refleja una realidad cada vez más habitual: cada temporada, numerosos esquiladores y acondicionadores de lana del país viajan al Reino Unido, Irlanda y otros destinos para incorporarse a las zafras del hemisferio norte, encontrando no solo una importante oportunidad laboral, sino también la posibilidad de participar en algunos de los campeonatos más prestigiosos del circuito internacional.
La reciente exportación de lana ovina desde Magallanes hacia India marca un nuevo hito para la ganadería regional y abre un mercado con alto potencial para los productores locales. Así lo destacó la directora regional de ProChile Magallanes, Alejandra Kovácevic, durante una entrevista en Patagonia Rural de Polar Comunicaciones, donde abordó el trabajo que permitió concretar este primer embarque hacia uno de los mayores compradores de lana del mundo. Según explicó la autoridad, la apertura del mercado indio es resultado de años de trabajo conjunto entre organismos públicos, servicios técnicos, el sector ganadero y las oficinas comerciales de Chile en el exterior. Tras la aprobación del protocolo sanitario correspondiente en noviembre pasado, se iniciaron gestiones con importadores que derivaron en el primer envío de 21 toneladas de lana magallánica, proceso que esperan replicar y ampliar durante los próximos meses. Durante Patagonia Rural, Kovácevic destacó que India representa una oportunidad especialmente relevante para Magallanes, considerando que la región concentra cerca del 90% de la masa ovina nacional y produce importantes volúmenes de lana de distintas categorías. Además, señaló que las tendencias globales hacia el uso de fibras naturales y la preocupación por los microplásticos están favoreciendo la demanda internacional por este tipo de productos. La directora regional de ProChile también valoró el trabajo colaborativo entre instituciones públicas y privadas para posicionar la producción regional en los mercados internacionales. En ese contexto, resaltó la importancia de diversificar destinos de exportación, fortalecer la imagen de la Patagonia como territorio asociado a la sustentabilidad y seguir impulsando oportunidades para productos emblemáticos de Magallanes como la lana, la carne ovina y diversos recursos del mar.
La Región de Magallanes concretó el primer envío de lana ovina chilena al mercado de India, marcando un nuevo paso para la industria ovina nacional. La exportación se materializó el 1 de junio de 2026 y representa la apertura de un nuevo destino comercial para uno de los principales productos del sector ganadero regional. La llegada de lana chilena a India fue posible gracias al trabajo coordinado entre el Ministerio de Agricultura, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), ProChile, la Asociación de Ganaderos de Magallanes (ASOGAMA) y productores locales. Las gestiones permitieron obtener la aprobación del certificado zoosanitario requerido para el ingreso del producto a ese mercado. La apertura de este destino amplía las alternativas de comercialización para los productores ovinos de Magallanes y genera nuevas oportunidades para una actividad económica con fuerte presencia en la región. Además, contribuye a fortalecer la competitividad del sector en el escenario internacional. Con este avance, Chile suma acceso a India, uno de los principales actores de la industria textil mundial, complementando su presencia en China, considerado el mayor comprador global de lana. La incorporación de ambos mercados amplía las posibilidades de exportación para el rubro y fortalece la inserción internacional de los productos silvoagropecuarios nacionales. El envío también refleja el resultado de la colaboración entre organismos públicos y privados para impulsar nuevas oportunidades comerciales. La apertura del mercado indio permite proyectar la producción ovina chilena hacia nuevos destinos y consolidar la participación de Magallanes en el comercio internacional del sector.
La cadena de valor de la lana en Magallanes fue el tema central del segundo bloque de “Patagonia Rural” de Polar Comunicaciones, espacio donde participaron Jimena Zúñiga y Viviana Ibáñez, integrantes de la agrupación Patagonia Hecha a Mano, quienes abordaron el trabajo artesanal que desarrollan en torno a la fibra ovina regional. Durante la conversación, las artesanas explicaron cómo la agrupación, creada en 2012, reúne actualmente a cerca de 15 personas dedicadas al tejido, hilado y confección de productos hechos con lana natural. Además, destacaron el respaldo obtenido mediante proyectos y capacitaciones que les han permitido acceder a telares, ruecas y material para seguir fortaleciendo el oficio. Las integrantes valoraron especialmente la calidad de la lana magallánica, en particular la lana merino, ampliamente apreciada por turistas y visitantes extranjeros debido a su suavidad, propiedades hipoalergénicas y origen natural. Sin embargo, también advirtieron sobre una de las principales dificultades que enfrenta el rubro: la falta de infraestructura para lavar y procesar la lana en la región. “Nosotros necesitamos un lavadero. Ahí está el vacío”, señalaron durante la entrevista, enfatizando que muchas veces cuentan con acceso a vellones entregados por productores ganaderos, pero no disponen de espacios adecuados para realizar el tratamiento inicial de la fibra. En el espacio también se destacó el proyecto “Hilando Libertad”, iniciativa impulsada junto a jóvenes privados de libertad, donde se enseña hilado y tejido como herramienta de aprendizaje y reinserción social. Las artesanas valoraron el entusiasmo de los participantes y el potencial que tiene la lana como motor de oficios y nuevas oportunidades en Magallanes.
En el marco del programa Patagonia Rural de Polar Comunicaciones, se abordaron los avances de una iniciativa que busca posicionar la lana de Magallanes en mercados internacionales mediante una marca de certificación. La instancia reunió a distintos actores del sector ganadero en el recinto de Asogama, donde se discutieron desafíos, brechas y oportunidades de la industria. El proyecto contempla el desarrollo de una marca comercial, actualmente en proceso de inscripción bajo el nombre “Magallan Pure Wool”, junto con un sello de certificación que permitirá estandarizar los procesos de producción, especialmente en los galpones de esquila. La iniciativa cuenta con el apoyo de organismos como la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) y el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INAPI). Entre las principales brechas detectadas se encuentra la heterogeneidad en los procesos productivos, lo que dificulta consolidar una reputación homogénea a nivel internacional. Asimismo, se identificaron desafíos en la cadena de valor, como la falta de infraestructura para el procesamiento local de la lana, lo que limita su uso en la industria textil regional. Autoridades como el seremi de Agricultura, Juan Ignacio Cavada, destacaron que la certificación permitirá garantizar la calidad del producto y mejorar su posicionamiento en nuevos mercados, aumentando su valor. Además, se relevó la importancia del trabajo asociativo entre productores para fortalecer la competitividad de la lana magallánica. La iniciativa busca no solo rescatar una tradición productiva con más de 150 años de historia, sino también proyectarla hacia el futuro mediante estándares internacionales, mayor trazabilidad y mejores condiciones de comercialización.