La lucha libre se tomará el extremo sur del país con un evento sin precedentes. Magallanes Lucha Libre (MLL) celebrará su décimo aniversario con “HAIN”, un espectáculo de alto impacto que reunirá a destacadas figuras en una jornada cargada de adrenalina, emoción y entretenimiento familiar. El evento se realizará el próximo sábado 18 de abril en el Auditorio MFC Punta Arenas (Ignacio Carrera Pinto), consolidándose como una de las citas más importantes del año para la escena local. Uno de los grandes atractivos de la jornada será la participación de Javistar, reconocida como una de las principales exponentes femeninas de la lucha libre en la actualidad y considerada una top mundial dentro de la escena. A esto se suma la del actual campeón de MLL, Sick Freak, quien llegará como una de las figuras dominantes de la empresa, aportando jerarquía y protagonismo a una cartelera que promete grandes combates. La noche también estará marcada por un enfrentamiento de alto voltaje: Capitán Magallanes, el “Guardián del Estrecho”, se enfrentará a Bajo Cero, leyenda de la lucha libre chilena conocido como “El Monarca del Aire”. Este combate simboliza mucho más que una lucha, siendo un choque de generaciones, identidad y orgullo territorial, donde el representante del sur buscará defender su casa frente a la experiencia de una figura histórica del ring. Además, el evento refuerza su carácter familiar, permitiendo el ingreso gratuito a menores de 7 años, invitando a toda la comunidad a ser parte de esta experiencia única en Punta Arenas. “HAIN” no solo celebra una década de historia de MLL, sino que también proyecta el crecimiento de la lucha libre en regiones, apostando por un espectáculo de primer nivel. Cabe mencionar que la gran velada del wrestling nacional será transmitida vía streaming a través de las redes sociales de la empresa. Fuente: biobiochile.cl
En el programa Almorzando con Checho, el luchador Roberto Araya Zamora, conocido artísticamente como Foxune, conversó sobre el desarrollo de la lucha libre en Magallanes, el trabajo formativo que se realiza en la región y la preparación del próximo evento de Magallanes Lucha Libre. Durante la entrevista, Foxune explicó que la lucha libre es un entretenimiento deportivo y escénico, donde se combinan técnicas de lucha mexicana, lucha olímpica y artes marciales, junto con un relato que permite al público comprender las motivaciones de cada combate, ya sea por títulos o rivalidades. En ese contexto, destacó que, pese a tratarse de un espectáculo, existe un entrenamiento riguroso para reducir riesgos y ejecutar de forma segura cada caída y golpe. El luchador señaló que detrás del personaje existe un proceso formativo que incluye preparación física, artes marciales, gimnasia y natación, además de trabajo vocal y escénico. Agregó que los personajes se dividen en héroes y villanos, siendo estos fundamentales, especialmente para el público infantil, que cumple un rol activo apoyando a sus luchadores favoritos. Actualmente, Magallanes Lucha Libre cuenta con alrededor de 12 luchadores activos, número que varía según invitados de otras regiones. La agrupación se formó en 2016 y se encuentra próxima a cumplir diez años, periodo en el que ha pasado desde presentaciones en espacios reducidos hasta eventos de mayor escala con ring profesional. En ese marco, Foxune anunció el próximo evento Trifulca: Patagonia Rumble, programado para el 21 de febrero a las 18:00 horas, donde 30 luchadores competirán en una batalla real. El ganador obtendrá una opción titular por los campeonatos de la organización. Finalmente, el luchador destacó el trabajo formativo que se realiza desde los 14 años, combinando entrenamiento físico, artes escénicas y desarrollo de personajes, con el objetivo de seguir fortaleciendo la presencia de la lucha libre en la región de Magallanes.
Rosa Andrade Ignao nos recibe en su modesto hogar, construido con esfuerzo en un terreno que su madre le entregó en vida, con el anhelo de que formara su familia cerca de ella. Al ingresar a su vivienda, se puede observar a tres gallinas y un gallo al que con cariño llama Don Pepe. Sus aves le proveen una docena de huevos al día, una ayuda importante para su sustento. La casa la levantó junto al padre de su hijo menor. Sin embargo, como muchas relaciones, esa historia no tuvo un buen final. Hoy Rosa, de 41 años, es madre soltera y trabaja como empleada doméstica en la ciudad de lunes a viernes, de 9 a 13 horas. Además, realiza un trabajo extra tres tardes por semana para poder generar ingresos adicionales. Cada día comienza para ella a las 4 de la madrugada. Se levanta temprano para encender el fuego y temperar su casa, de modo que su pequeño hijo, José Ignacio, de 4 años, quien asiste a una escuela de lenguaje, pueda levantarse en un ambiente más cálido. Rosa sabe que en su zona no hay muchas alternativas de transporte: si se pierde el bus, no hay otro esperando como en la ciudad. Hay que estar listo a tiempo. A pesar de todo, Rosa sueña. Sueña con tener una casa protegida del viento y la lluvia, con contar con gas natural. El punto de conexión está a solo unos metros, dentro del terreno de su madre, pero el costo de la conexión ha sido inalcanzable para ella. Por ahora, continúa usando leña todo el año, aunque sabe que esto afecta la salud de su hijo, quien sufre de asma. “Tengo tantos sueños... Espero algún día, aunque sea, ver cumplido el tener calefacción por gas natural”, nos dice con esperanza. Una vida marcada por el esfuerzo Rosa nació en Chiloé, pero siendo apenas una bebé, su madre biológica la llevó a Punta Arenas, donde la entregó en adopción. Sus padres adoptivos la dejaron al cuidado de su madre biológica hasta que dejó de amamantar, luego desaparecieron de su vida. Con el tiempo, Rosa pudo conocer a sus progenitores, pero hoy no mantiene contacto con ellos. Creció en el sector de Discordia, al sur de Punta Arenas. Sus padres adoptivos se dedicaban a la agricultura y ganadería. Recuerda que los traslados en su infancia eran difíciles: se hacían a caballo o alzada en los hombros, cruzando ríos y caminos en mal estado para llegar a la carretera. Estudió internada en la escuela República Argentina. Solo veía a sus padres cada dos o tres meses, cuando venían a la ciudad a realizar pagos y comprar provisiones. La vida cambió cuando su padre, don Custodio Andrade, quedó ciego producto de la diabetes. La familia vendió sus tierras y se trasladaron a una casa en la población Carlos Ibáñez del Campo, donde Rosa continuó sus estudios en la escuela E-22 Hernando de Magallanes. Sin embargo, la nostalgia del campo llevó a sus padres a vender nuevamente la casa, para adquirir una parcela en Pampa Redonda, en un sector que en ese entonces no contaba ni con movilización ni servicios básicos. Allí, Rosa quedó en pensión cerca del colegio hasta finalizar su séptimo básico. Guarda un profundo cariño por su padre adoptivo, quien siempre la trató con amor, y cuya enfermedad acortó su vida. Hoy, su madre, María Ignao, con casi ochenta años, padece desde hace más de diez años de úlceras varicosas. Una mujer como tantas, pero que merece ser vista Rosa accedió a compartir su historia. La historia de ser madre, de no contar con suficientes ingresos, de tener que salir adelante sola cada día. Es una de tantas mujeres cuya lucha diaria ocurre lejos de las luces, pero que sostiene a sus familias y comunidades. En sus palabras, en su mirada, se refleja la fuerza de muchas mujeres que siguen adelante a pesar de todo. Mujeres que merecen ser vistas, escuchadas y apoyadas. Entrevista y nota por Alejandra Vera Moya
La lucha libre se tomará el extremo sur del país con un evento sin precedentes. Magallanes Lucha Libre (MLL) celebrará su décimo aniversario con “HAIN”, un espectáculo de alto impacto que reunirá a destacadas figuras en una jornada cargada de adrenalina, emoción y entretenimiento familiar. El evento se realizará el próximo sábado 18 de abril en el Auditorio MFC Punta Arenas (Ignacio Carrera Pinto), consolidándose como una de las citas más importantes del año para la escena local. Uno de los grandes atractivos de la jornada será la participación de Javistar, reconocida como una de las principales exponentes femeninas de la lucha libre en la actualidad y considerada una top mundial dentro de la escena. A esto se suma la del actual campeón de MLL, Sick Freak, quien llegará como una de las figuras dominantes de la empresa, aportando jerarquía y protagonismo a una cartelera que promete grandes combates. La noche también estará marcada por un enfrentamiento de alto voltaje: Capitán Magallanes, el “Guardián del Estrecho”, se enfrentará a Bajo Cero, leyenda de la lucha libre chilena conocido como “El Monarca del Aire”. Este combate simboliza mucho más que una lucha, siendo un choque de generaciones, identidad y orgullo territorial, donde el representante del sur buscará defender su casa frente a la experiencia de una figura histórica del ring. Además, el evento refuerza su carácter familiar, permitiendo el ingreso gratuito a menores de 7 años, invitando a toda la comunidad a ser parte de esta experiencia única en Punta Arenas. “HAIN” no solo celebra una década de historia de MLL, sino que también proyecta el crecimiento de la lucha libre en regiones, apostando por un espectáculo de primer nivel. Cabe mencionar que la gran velada del wrestling nacional será transmitida vía streaming a través de las redes sociales de la empresa. Fuente: biobiochile.cl
En el programa Almorzando con Checho, el luchador Roberto Araya Zamora, conocido artísticamente como Foxune, conversó sobre el desarrollo de la lucha libre en Magallanes, el trabajo formativo que se realiza en la región y la preparación del próximo evento de Magallanes Lucha Libre. Durante la entrevista, Foxune explicó que la lucha libre es un entretenimiento deportivo y escénico, donde se combinan técnicas de lucha mexicana, lucha olímpica y artes marciales, junto con un relato que permite al público comprender las motivaciones de cada combate, ya sea por títulos o rivalidades. En ese contexto, destacó que, pese a tratarse de un espectáculo, existe un entrenamiento riguroso para reducir riesgos y ejecutar de forma segura cada caída y golpe. El luchador señaló que detrás del personaje existe un proceso formativo que incluye preparación física, artes marciales, gimnasia y natación, además de trabajo vocal y escénico. Agregó que los personajes se dividen en héroes y villanos, siendo estos fundamentales, especialmente para el público infantil, que cumple un rol activo apoyando a sus luchadores favoritos. Actualmente, Magallanes Lucha Libre cuenta con alrededor de 12 luchadores activos, número que varía según invitados de otras regiones. La agrupación se formó en 2016 y se encuentra próxima a cumplir diez años, periodo en el que ha pasado desde presentaciones en espacios reducidos hasta eventos de mayor escala con ring profesional. En ese marco, Foxune anunció el próximo evento Trifulca: Patagonia Rumble, programado para el 21 de febrero a las 18:00 horas, donde 30 luchadores competirán en una batalla real. El ganador obtendrá una opción titular por los campeonatos de la organización. Finalmente, el luchador destacó el trabajo formativo que se realiza desde los 14 años, combinando entrenamiento físico, artes escénicas y desarrollo de personajes, con el objetivo de seguir fortaleciendo la presencia de la lucha libre en la región de Magallanes.
Rosa Andrade Ignao nos recibe en su modesto hogar, construido con esfuerzo en un terreno que su madre le entregó en vida, con el anhelo de que formara su familia cerca de ella. Al ingresar a su vivienda, se puede observar a tres gallinas y un gallo al que con cariño llama Don Pepe. Sus aves le proveen una docena de huevos al día, una ayuda importante para su sustento. La casa la levantó junto al padre de su hijo menor. Sin embargo, como muchas relaciones, esa historia no tuvo un buen final. Hoy Rosa, de 41 años, es madre soltera y trabaja como empleada doméstica en la ciudad de lunes a viernes, de 9 a 13 horas. Además, realiza un trabajo extra tres tardes por semana para poder generar ingresos adicionales. Cada día comienza para ella a las 4 de la madrugada. Se levanta temprano para encender el fuego y temperar su casa, de modo que su pequeño hijo, José Ignacio, de 4 años, quien asiste a una escuela de lenguaje, pueda levantarse en un ambiente más cálido. Rosa sabe que en su zona no hay muchas alternativas de transporte: si se pierde el bus, no hay otro esperando como en la ciudad. Hay que estar listo a tiempo. A pesar de todo, Rosa sueña. Sueña con tener una casa protegida del viento y la lluvia, con contar con gas natural. El punto de conexión está a solo unos metros, dentro del terreno de su madre, pero el costo de la conexión ha sido inalcanzable para ella. Por ahora, continúa usando leña todo el año, aunque sabe que esto afecta la salud de su hijo, quien sufre de asma. “Tengo tantos sueños... Espero algún día, aunque sea, ver cumplido el tener calefacción por gas natural”, nos dice con esperanza. Una vida marcada por el esfuerzo Rosa nació en Chiloé, pero siendo apenas una bebé, su madre biológica la llevó a Punta Arenas, donde la entregó en adopción. Sus padres adoptivos la dejaron al cuidado de su madre biológica hasta que dejó de amamantar, luego desaparecieron de su vida. Con el tiempo, Rosa pudo conocer a sus progenitores, pero hoy no mantiene contacto con ellos. Creció en el sector de Discordia, al sur de Punta Arenas. Sus padres adoptivos se dedicaban a la agricultura y ganadería. Recuerda que los traslados en su infancia eran difíciles: se hacían a caballo o alzada en los hombros, cruzando ríos y caminos en mal estado para llegar a la carretera. Estudió internada en la escuela República Argentina. Solo veía a sus padres cada dos o tres meses, cuando venían a la ciudad a realizar pagos y comprar provisiones. La vida cambió cuando su padre, don Custodio Andrade, quedó ciego producto de la diabetes. La familia vendió sus tierras y se trasladaron a una casa en la población Carlos Ibáñez del Campo, donde Rosa continuó sus estudios en la escuela E-22 Hernando de Magallanes. Sin embargo, la nostalgia del campo llevó a sus padres a vender nuevamente la casa, para adquirir una parcela en Pampa Redonda, en un sector que en ese entonces no contaba ni con movilización ni servicios básicos. Allí, Rosa quedó en pensión cerca del colegio hasta finalizar su séptimo básico. Guarda un profundo cariño por su padre adoptivo, quien siempre la trató con amor, y cuya enfermedad acortó su vida. Hoy, su madre, María Ignao, con casi ochenta años, padece desde hace más de diez años de úlceras varicosas. Una mujer como tantas, pero que merece ser vista Rosa accedió a compartir su historia. La historia de ser madre, de no contar con suficientes ingresos, de tener que salir adelante sola cada día. Es una de tantas mujeres cuya lucha diaria ocurre lejos de las luces, pero que sostiene a sus familias y comunidades. En sus palabras, en su mirada, se refleja la fuerza de muchas mujeres que siguen adelante a pesar de todo. Mujeres que merecen ser vistas, escuchadas y apoyadas. Entrevista y nota por Alejandra Vera Moya