Durante abril, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) publicó, a través de la plataforma Mercado Público, las bases de licitación para 42 contratos globales de conservación vial, con el objetivo de reactivar la mantención de caminos a lo largo de todo el país, muchos de los cuales se encontraban sin cobertura vigente. Esta medida forma parte del plan de recuperación de la infraestructura vial impulsado por el MOP, luego de constatar el rezago en la mantención de un número importante de redes de caminos. El ministro de Obras Públicas, Martín Arrau, expuso recientemente ante la Comisión de Obras Públicas de la Cámara de Diputados que más de 60 contratos globales —equivalentes a más de 22 mil kilómetros, cerca del 25% de la red vial nacional— presentaban problemas de continuidad o no estaban vigentes. “Encontramos una situación muy compleja que es el abandono en muchos caminos, dado que los contratos globales de mantención no están al día. Varios de esos contratos no existen hace meses, porque no se renovaron a tiempo y otros van a vencer pronto, dejando sin mantención miles de kilómetros de caminos rurales en todo el país”, señaló el ministro Arrau. En esta primera etapa de reactivación, los 42 contratos publicados consideran una cobertura superior a los 15 mil kilómetros y una inversión estimada cercana a los $250 mil millones. Este proceso fue desarrollado de manera coordinada entre la Dirección General de Obras Públicas, la Dirección de Vialidad y las Secretarías Regionales Ministeriales (Seremis) del MOP. La distribución regional de los contratos es la siguiente: Tarapacá 3; Antofagasta 2; Atacama 7; Valparaíso 2; Metropolitana 3; Biobío 4; La Araucanía 3; Los Ríos 2; Los Lagos 10; Aysén 2, y Magallanes 4. El director General de Obras Públicas, Joaquín Dagá, destacó la urgencia de esta medida y el compromiso institucional con la recuperación de la red vial: “Desde que asumimos en marzo, la reactivación de los contratos de mantención de caminos se transformó en una prioridad. En abril logramos avanzar con la publicación de 42 licitaciones, que permitirán mejorar las condiciones de conectividad y calidad de vida de miles de personas. Durante mayo continuaremos este esfuerzo con la publicación de 25 contratos adicionales”. Entre las iniciativas consideradas destacan contratos de conservación en zonas estratégicas y de alta necesidad territorial, como la Provincia de Malleco (sector Nahuel) en La Araucanía, que beneficia a las comunas de Traiguén, Lumaco, Los Sauces y Purén, y que acumulaba más de 500 días sin contrato de mantención. Asimismo, se incluyen caminos en sectores cordilleranos de la Provincia de Copiapó (Atacama), en la Provincia de General Carrera (Aysén) y en la Provincia de Última Esperanza, en las comunas de Natales y Torres del Paine (Magallanes).
Se manifiesta una profunda preocupación por el grave estado de las rutas, caminos y conectividad en el sector de Caleta María, Tierra del Fuego, situación que actualmente representa un riesgo real y concreto para la vida de las personas que habitan y trabajan en esta zona extrema del país. Históricamente, el Estado de Chile ha destinado recursos públicos para la mantención de la conectividad en territorios aislados, precisamente con el objetivo de garantizar condiciones mínimas de seguridad, facilitar evacuaciones médicas, evitar accidentes y permitir el normal desarrollo de actividades productivas, especialmente durante las estaciones de otoño e invierno, donde las condiciones climáticas son especialmente adversas. Sin embargo, la realidad actual en el territorio dista significativamente de dicho propósito. El pasado viernes, en el contexto de labores de construcción de un proyecto turístico en el sector de Caleta María, una persona resultó lesionada tras sufrir una caída desde un desnivel, presumiéndose una fractura en la zona baja de su cuerpo. Ante la urgencia médica, quedó en evidencia una situación crítica: los caminos de acceso no se encontraban en condiciones de transitabilidad. El tramo comprendido entre Pampa Guanaco y Caleta María presenta actualmente múltiples deficiencias estructurales, incluyendo: Caminos en mal estado general, con roturas y hoyos de gran magnitud. Sectores completamente anegados por agua. Formación de zanjas y cortes en la ruta. Interrupciones causadas por represas de castores desbordadas. Presencia de nieve sin manejo ni despeje adecuado. Estas condiciones hicieron imposible el acceso inmediato de la ambulancia de la comuna de Timaukel, retrasando de manera crítica la atención de la persona accidentada. Frente a esta situación, se debió recurrir al apoyo del Cuerpo Militar del Trabajo, quienes, pese a no tener la obligación directa en este caso puntual, acudieron a realizar trabajos de emergencia que permitieron restablecer parcialmente el tránsito. Asimismo, y ante la urgencia, se gestionó una aeroevacuación a través de Aerovías DAP, logrando finalmente el traslado oportuno de la persona afectada. Se destaca el profesionalismo y compromiso demostrado por el Cuerpo Militar del Trabajo, la Municipalidad de Timaukel y Aerovías DAP, quienes actuaron con diligencia frente a una situación de riesgo vital. No obstante, resulta inaceptable que en pleno territorio chileno no existan mecanismos permanentes, eficientes y oportunos de mantención vial, especialmente en zonas aisladas donde la conectividad no es un lujo, sino una condición esencial para la vida y seguridad de las personas. La falta de mantenimiento de estas rutas no solo afecta el desarrollo de iniciativas productivas y turísticas, sino que pone en riesgo directo la vida de trabajadores, residentes y visitantes, comprometiendo además la capacidad de respuesta ante emergencias. Por lo anterior, se hace un llamado urgente a las autoridades competentes para: Implementar un sistema permanente de mantención de rutas en Tierra del Fuego. Garantizar la transitabilidad continua en zonas críticas. Coordinar acciones efectivas entre los distintos organismos del Estado. Fiscalizar el uso y destino de los recursos públicos asignados a conectividad en zonas extremas. Chile no puede aspirar a desarrollar sus territorios más australes si no es capaz de asegurar condiciones mínimas de conectividad y seguridad. Se adjuntan imágenes y registros audiovisuales que evidencian el actual estado de las rutas en el sector.
La Municipalidad de Punta Arenas continúa desarrollando labores permanentes de mantención del sistema de semáforos de la ciudad, con el objetivo de resguardar la seguridad vial y asegurar el correcto funcionamiento de los 96 cruces semaforizados existentes en la comuna. El alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, explicó que actualmente el municipio mantiene un contrato especializado para estas tareas, con una inversión cercana a los $15 millones mensuales. Tenemos una ciudad con la mayor cantidad de autos per cápita del país y eso nos obliga a invertir de manera permanente en la mantención de los semáforos. Solo entre 2024 y 2025 hemos debido destinar más de $80 millones a reponer equipos dañados por choques, señaló el edil, enfatizando que se trata de recursos que idealmente podrían destinarse a otras áreas si no existieran estos siniestros. El jefe comunal agregó que, pese a los esfuerzos municipales, existen proyectos pendientes que dependen de otros organismos. Hay seis puntos con estudios ya realizados y otros 15 que hemos solicitado evaluar para futura semaforización. Además, seguimos a la espera de avances en el proyecto de sincronismo, fundamental para contar con semáforos inteligentes que mejoren la fluidez y respuesta ante contingencias, indicó Radonich. Por su parte, el director de Tránsito del municipio, Marcel Bermúdez, detalló que el contrato vigente contempla reparaciones de controladores, reposición de equipos dañados, trabajos manuales ante cortes de energía y mantención general de la infraestructura. Tenemos semáforos con más de 40 años de antigüedad, lo que exige intervenciones constantes. Este contrato nos permite responder ante emergencias, siniestros viales y situaciones climáticas, manteniendo la operatividad del sistema, explicó. Desde la administración comunal reiteraron el llamado a la conducción responsable, señalando que una parte importante de los costos de mantención se origina en accidentes de tránsito. Asimismo, destacaron que estas labores forman parte de una planificación continua orientada a mejorar la seguridad y el desplazamiento diario de miles de vecinos que transitan por la ciudad.
Durante abril, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) publicó, a través de la plataforma Mercado Público, las bases de licitación para 42 contratos globales de conservación vial, con el objetivo de reactivar la mantención de caminos a lo largo de todo el país, muchos de los cuales se encontraban sin cobertura vigente. Esta medida forma parte del plan de recuperación de la infraestructura vial impulsado por el MOP, luego de constatar el rezago en la mantención de un número importante de redes de caminos. El ministro de Obras Públicas, Martín Arrau, expuso recientemente ante la Comisión de Obras Públicas de la Cámara de Diputados que más de 60 contratos globales —equivalentes a más de 22 mil kilómetros, cerca del 25% de la red vial nacional— presentaban problemas de continuidad o no estaban vigentes. “Encontramos una situación muy compleja que es el abandono en muchos caminos, dado que los contratos globales de mantención no están al día. Varios de esos contratos no existen hace meses, porque no se renovaron a tiempo y otros van a vencer pronto, dejando sin mantención miles de kilómetros de caminos rurales en todo el país”, señaló el ministro Arrau. En esta primera etapa de reactivación, los 42 contratos publicados consideran una cobertura superior a los 15 mil kilómetros y una inversión estimada cercana a los $250 mil millones. Este proceso fue desarrollado de manera coordinada entre la Dirección General de Obras Públicas, la Dirección de Vialidad y las Secretarías Regionales Ministeriales (Seremis) del MOP. La distribución regional de los contratos es la siguiente: Tarapacá 3; Antofagasta 2; Atacama 7; Valparaíso 2; Metropolitana 3; Biobío 4; La Araucanía 3; Los Ríos 2; Los Lagos 10; Aysén 2, y Magallanes 4. El director General de Obras Públicas, Joaquín Dagá, destacó la urgencia de esta medida y el compromiso institucional con la recuperación de la red vial: “Desde que asumimos en marzo, la reactivación de los contratos de mantención de caminos se transformó en una prioridad. En abril logramos avanzar con la publicación de 42 licitaciones, que permitirán mejorar las condiciones de conectividad y calidad de vida de miles de personas. Durante mayo continuaremos este esfuerzo con la publicación de 25 contratos adicionales”. Entre las iniciativas consideradas destacan contratos de conservación en zonas estratégicas y de alta necesidad territorial, como la Provincia de Malleco (sector Nahuel) en La Araucanía, que beneficia a las comunas de Traiguén, Lumaco, Los Sauces y Purén, y que acumulaba más de 500 días sin contrato de mantención. Asimismo, se incluyen caminos en sectores cordilleranos de la Provincia de Copiapó (Atacama), en la Provincia de General Carrera (Aysén) y en la Provincia de Última Esperanza, en las comunas de Natales y Torres del Paine (Magallanes).
Se manifiesta una profunda preocupación por el grave estado de las rutas, caminos y conectividad en el sector de Caleta María, Tierra del Fuego, situación que actualmente representa un riesgo real y concreto para la vida de las personas que habitan y trabajan en esta zona extrema del país. Históricamente, el Estado de Chile ha destinado recursos públicos para la mantención de la conectividad en territorios aislados, precisamente con el objetivo de garantizar condiciones mínimas de seguridad, facilitar evacuaciones médicas, evitar accidentes y permitir el normal desarrollo de actividades productivas, especialmente durante las estaciones de otoño e invierno, donde las condiciones climáticas son especialmente adversas. Sin embargo, la realidad actual en el territorio dista significativamente de dicho propósito. El pasado viernes, en el contexto de labores de construcción de un proyecto turístico en el sector de Caleta María, una persona resultó lesionada tras sufrir una caída desde un desnivel, presumiéndose una fractura en la zona baja de su cuerpo. Ante la urgencia médica, quedó en evidencia una situación crítica: los caminos de acceso no se encontraban en condiciones de transitabilidad. El tramo comprendido entre Pampa Guanaco y Caleta María presenta actualmente múltiples deficiencias estructurales, incluyendo: Caminos en mal estado general, con roturas y hoyos de gran magnitud. Sectores completamente anegados por agua. Formación de zanjas y cortes en la ruta. Interrupciones causadas por represas de castores desbordadas. Presencia de nieve sin manejo ni despeje adecuado. Estas condiciones hicieron imposible el acceso inmediato de la ambulancia de la comuna de Timaukel, retrasando de manera crítica la atención de la persona accidentada. Frente a esta situación, se debió recurrir al apoyo del Cuerpo Militar del Trabajo, quienes, pese a no tener la obligación directa en este caso puntual, acudieron a realizar trabajos de emergencia que permitieron restablecer parcialmente el tránsito. Asimismo, y ante la urgencia, se gestionó una aeroevacuación a través de Aerovías DAP, logrando finalmente el traslado oportuno de la persona afectada. Se destaca el profesionalismo y compromiso demostrado por el Cuerpo Militar del Trabajo, la Municipalidad de Timaukel y Aerovías DAP, quienes actuaron con diligencia frente a una situación de riesgo vital. No obstante, resulta inaceptable que en pleno territorio chileno no existan mecanismos permanentes, eficientes y oportunos de mantención vial, especialmente en zonas aisladas donde la conectividad no es un lujo, sino una condición esencial para la vida y seguridad de las personas. La falta de mantenimiento de estas rutas no solo afecta el desarrollo de iniciativas productivas y turísticas, sino que pone en riesgo directo la vida de trabajadores, residentes y visitantes, comprometiendo además la capacidad de respuesta ante emergencias. Por lo anterior, se hace un llamado urgente a las autoridades competentes para: Implementar un sistema permanente de mantención de rutas en Tierra del Fuego. Garantizar la transitabilidad continua en zonas críticas. Coordinar acciones efectivas entre los distintos organismos del Estado. Fiscalizar el uso y destino de los recursos públicos asignados a conectividad en zonas extremas. Chile no puede aspirar a desarrollar sus territorios más australes si no es capaz de asegurar condiciones mínimas de conectividad y seguridad. Se adjuntan imágenes y registros audiovisuales que evidencian el actual estado de las rutas en el sector.
La Municipalidad de Punta Arenas continúa desarrollando labores permanentes de mantención del sistema de semáforos de la ciudad, con el objetivo de resguardar la seguridad vial y asegurar el correcto funcionamiento de los 96 cruces semaforizados existentes en la comuna. El alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, explicó que actualmente el municipio mantiene un contrato especializado para estas tareas, con una inversión cercana a los $15 millones mensuales. Tenemos una ciudad con la mayor cantidad de autos per cápita del país y eso nos obliga a invertir de manera permanente en la mantención de los semáforos. Solo entre 2024 y 2025 hemos debido destinar más de $80 millones a reponer equipos dañados por choques, señaló el edil, enfatizando que se trata de recursos que idealmente podrían destinarse a otras áreas si no existieran estos siniestros. El jefe comunal agregó que, pese a los esfuerzos municipales, existen proyectos pendientes que dependen de otros organismos. Hay seis puntos con estudios ya realizados y otros 15 que hemos solicitado evaluar para futura semaforización. Además, seguimos a la espera de avances en el proyecto de sincronismo, fundamental para contar con semáforos inteligentes que mejoren la fluidez y respuesta ante contingencias, indicó Radonich. Por su parte, el director de Tránsito del municipio, Marcel Bermúdez, detalló que el contrato vigente contempla reparaciones de controladores, reposición de equipos dañados, trabajos manuales ante cortes de energía y mantención general de la infraestructura. Tenemos semáforos con más de 40 años de antigüedad, lo que exige intervenciones constantes. Este contrato nos permite responder ante emergencias, siniestros viales y situaciones climáticas, manteniendo la operatividad del sistema, explicó. Desde la administración comunal reiteraron el llamado a la conducción responsable, señalando que una parte importante de los costos de mantención se origina en accidentes de tránsito. Asimismo, destacaron que estas labores forman parte de una planificación continua orientada a mejorar la seguridad y el desplazamiento diario de miles de vecinos que transitan por la ciudad.