Hablar del Área de Mecánica y Electromovilidad Automotriz es hablar de historia, liderazgo y proyección. Se trata del área más grande de la institución a nivel nacional y de una de las escuelas más antiguas y emblemáticas, cuyo legado ha acompañado por décadas el desarrollo productivo del país. Técnicos y profesionales formados en sus aulas han sido, literalmente, quienes han mantenido a Chile en movimiento. En la Región de Magallanes, la mecánica ha sido históricamente un pilar esencial. Las condiciones climáticas extremas, las grandes distancias y los desafíos logísticos han exigido siempre profesionales altamente capacitados, con una formación sólida, práctica y orientada a la resolución de problemas reales. Mantener operativos vehículos, maquinarías e infraestructuras críticas no es solo una tarea técnica: es una necesidad estratégica para la vida cotidiana y el desarrollo regional. Hoy, ese legado se proyecta con fuerza hacia un escenario de transformación profunda. La electromovilidad, la digitalización de los sistemas vehiculares, la automatización industrial y la transición hacia energías limpias están redefiniendo la industria. Motores eléctricos, sistemas híbridos, electrónica avanzada, diagnósticos inteligentes y gestión eficiente de la energía ya no son promesas del futuro, sino competencias clave que nuestros estudiantes comienzan a dominar desde las primeras etapas de su formación. La electromovilidad abre oportunidades especialmente relevantes para Magallanes. En una región que avanza decididamente hacia la sostenibilidad y la diversificación energética, contar con técnicos preparados para operar, mantener y diagnosticar tecnologías limpias es fundamental. El transporte, la logística, el turismo y la industria requieren hoy capital humano capaz de asegurar eficiencia, continuidad operativa y seguridad en contextos tecnológicos cada vez más exigentes. En este escenario, la carrera de Mantenimiento Industrial cumple un rol protagónico. La diversidad de industrias presentes en la región, en particular, el impulso generado por los proyectos asociados al hidrógeno verde ha tenido un impacto profundamente positivo en nuestros estudiantes, en el quehacer del cuerpo académico y en el vínculo con la industria. Esta especialidad se proyecta como clave para asegurar el funcionamiento seguro y eficiente de infraestructuras industriales complejas, consolidando una formación con alta pertinencia territorial y proyección laboral. El desarrollo del hidrógeno verde en Magallanes no solo representa una oportunidad energética para el país, sino también un potente motor formativo. Ha fortalecido la relación entre el aula y la industria, actualizado los procesos de enseñanza y abiertos espacios reales de aprendizaje aplicado. Hoy, estudiantes, docentes y empresas dialogan en torno a un desafío común: construir una industria limpia, segura y sustentable desde el territorio. La formación en mecánica, electromovilidad y mantenimiento industrial se vive intensamente en talleres y laboratorios equipados con tecnología estandarizada a nivel nacional. Allí, el aprendizaje práctico se integra con una sólida base teórica, el compromiso con la seguridad, la responsabilidad ambiental y la capacidad de adaptación al cambio tecnológico. No se forman solo técnicos competentes, sino profesionales con identidad, criterio y visión de futuro. La Escuela de Mecánica honra su historia mirando hacia adelante. Formar técnicos hoy es formar agentes de transformación, profesionales que mantendrán en movimiento el transporte, la industria y los sistemas productivos del mañana. En Magallanes, esto significa aportar directamente a una región que se proyecta como referente en innovación energética y desarrollo sustentable. Elegir el Área de Mecánica, Electromovilidad Automotriz y Mantenimiento Industrial es elegir ser parte del cambio. Es comprender que el conocimiento técnico no solo abre puertas laborales, sino que también permite contribuir activamente al progreso de una región que avanza con decisión hacia un futuro más limpio, eficiente y humano. “Porque el éxito no se logra solo con herramientas, sino con actitud. Y en Magallanes, el verdadero motor del progreso son las personas.” Iván Carrasco Barría Director de Carrera área Mecánica, Mantenimiento y Logística
La alianza de trabajo establecida por SENCE Magallanes y el Servicio de Reinserción Social Juvenil y la Universidad de la Frontera está dando sus frutos, con la puesta en marcha del curso Mecánica automotriz y electromecánica, que se inició con la participación de 5 jóvenes usuarios del Servicio de Reinserción Juvenil que cumplen sanción en medio libre. La iniciativa, cabe mencionar, responde a la suscripción de un convenio de colaboración y transferencia que el Sence firmó el 1 de agosto del año 2024 a nivel nacional con la Universidad de la Frontera, entidad Estatal que, a través de su Departamento de Psicología, se ha especializado en el estudio de factores de riesgo y protección en la reinserción de jóvenes; y que, a través de este convenio se hace cargo de ejecutar en cada región, con OTEC's locales, cursos de capacitación pertinentes para jóvenes en proceso de reinserción social. Las primeras clases teóricas se iniciaron el 25 de junio y se extenderán hasta el 22 de agosto, fecha en que completarán las 158 horas cronológicas, divididas en clases teóricas y prácticas, realizadas en dependencias del OTEC Avansur y del Taller Mecánico Legan, en donde los jóvenes reciben apoyo directo de especialistas que los acompañarán en todo el proceso formativo. La actividad de lanzamiento del curso permitió que las autoridades involucradas pudieran constatar el entusiasmo que los 5 jóvenes han demostrado con esta capacitación y conocer las condiciones en que se realiza este curso. Adicionalmente, se confirmó la alta puntualidad y buena disposición que los jóvenes han demostrado en las actividades programadas, lo que fue valorado tanto por el director regional del Servicio de Reinserción Social Juvenil, César Montiel; como la directora regional de SENCE Magallanes, Doris Sandoval. Este puntapié significó además un espacio de conversación franca y para reafirmar el trabajo virtuoso que se produce cuando se conjuga el esfuerzo que entrega el Estado y el compromiso de la empresa privada. Doris Sandoval, directora de SENCE Magallanes, valoró desarrollar iniciativas ligadas a la reinserción social juvenil Esta es una gran experiencia y un enorme aporte como SENCE, en un proceso tan vital para la vida de estos jóvenes. Hemos venido a decirles a estos 5 jóvenes que confiamos en ellos y hemos también a escuchar que están siendo muy responsables con el proceso de capacitación. Son 158 horas que ellos van a tener que cumplir en su formación; y por tanto no hemos hecho otra cosa que honrar la posibilidad de colaborar interinstitucionalmente en este caso, en el marco del convenio que tenemos con el Servicio de Reinserción Social Juvenil, para que todas las voluntades del Estado se pongan a disposición de recuperar las trayectorias de vida y laborales de quienes son el futuro de nuestra región que son estos jóvenes. Por su parte, César Montiel, director regional del Servicio de Reinserción Social, destacó el esfuerzo que se conjugó para la realización del taller. Este es un enorme esfuerzo entre la OTEC, Sence y la Universidad de la Frontera, y la Corporación Opción que también trabaja con nosotros. Hemos logrado entusiasmar a este grupo de adolescentes que están con nosotros, para que entiendan que esta es una tremenda oportunidad para capacitarse, mirar esto como una posible fuente laboral a futuro y tal vez proyectarse en esta línea. Todo lo que esta institucionalidad espera es brindar mejores oportunidades a los jóvenes en medio libre, para que puedan seguir creciendo en su especialidad y perfeccionándose. Maritza Vásquez es la encargada de la OTEC Avansur y coordinadora regional de la Universidad de la Frontera, es también la encargada del taller, y quien valora no sólo los aspectos técnicos del curso sino además la posibilidad de formarlos en valores. A los chicos se les ha enseñado no sólo lo técnico, sino que también a ser muy puntuales, tanto en llegar a clases como al usar los implementos que se les entregan. Además, se les debe instruir sobre respetar las medidas de seguridad, tanto en las clases teóricas como en las prácticas. Los chicos han asumido muy bien sus compromisos, tienen ganas de aprender, participan mucho en clases, eso también habla bien de ellos. Son muy compañeros, estudian juntos. Finalmente, Ángel Miranda Oyarzo, ingeniero automotriz de Taller Mecánico Legan, es el empresario que aceptó el desafío de llevar a cabo el taller en las dependencias de su negocio automotriz, cuya experiencia de más de 30 años, lo avalan como formador y capacitador en estas materias. Esta oportunidad se dio por una alianza virtuosa entre Sence, la UFRO, el Servicio de Reinserción Social. Decidí tomar este desafío sin saber cuánto iba a enriquecerme también como persona. Todos los días veo jóvenes en mis talleres, pero otra muy distinta ha sido hacerle clases a este grupo tan especial en mi taller. Ha sido una experiencia muy enriquecedora como persona, porque uno no sólo les enseña, también uno escucha sus experiencias de vida, los veo llegar a diario puntualmente, con entusiasmo, y eso quiere decir que están contentos, que también les gustó el desafío. Trataremos de explotar al máximo sus capacidades, apoyarlos también desde lo humano para que sean buenas personas.
Hablar del Área de Mecánica y Electromovilidad Automotriz es hablar de historia, liderazgo y proyección. Se trata del área más grande de la institución a nivel nacional y de una de las escuelas más antiguas y emblemáticas, cuyo legado ha acompañado por décadas el desarrollo productivo del país. Técnicos y profesionales formados en sus aulas han sido, literalmente, quienes han mantenido a Chile en movimiento. En la Región de Magallanes, la mecánica ha sido históricamente un pilar esencial. Las condiciones climáticas extremas, las grandes distancias y los desafíos logísticos han exigido siempre profesionales altamente capacitados, con una formación sólida, práctica y orientada a la resolución de problemas reales. Mantener operativos vehículos, maquinarías e infraestructuras críticas no es solo una tarea técnica: es una necesidad estratégica para la vida cotidiana y el desarrollo regional. Hoy, ese legado se proyecta con fuerza hacia un escenario de transformación profunda. La electromovilidad, la digitalización de los sistemas vehiculares, la automatización industrial y la transición hacia energías limpias están redefiniendo la industria. Motores eléctricos, sistemas híbridos, electrónica avanzada, diagnósticos inteligentes y gestión eficiente de la energía ya no son promesas del futuro, sino competencias clave que nuestros estudiantes comienzan a dominar desde las primeras etapas de su formación. La electromovilidad abre oportunidades especialmente relevantes para Magallanes. En una región que avanza decididamente hacia la sostenibilidad y la diversificación energética, contar con técnicos preparados para operar, mantener y diagnosticar tecnologías limpias es fundamental. El transporte, la logística, el turismo y la industria requieren hoy capital humano capaz de asegurar eficiencia, continuidad operativa y seguridad en contextos tecnológicos cada vez más exigentes. En este escenario, la carrera de Mantenimiento Industrial cumple un rol protagónico. La diversidad de industrias presentes en la región, en particular, el impulso generado por los proyectos asociados al hidrógeno verde ha tenido un impacto profundamente positivo en nuestros estudiantes, en el quehacer del cuerpo académico y en el vínculo con la industria. Esta especialidad se proyecta como clave para asegurar el funcionamiento seguro y eficiente de infraestructuras industriales complejas, consolidando una formación con alta pertinencia territorial y proyección laboral. El desarrollo del hidrógeno verde en Magallanes no solo representa una oportunidad energética para el país, sino también un potente motor formativo. Ha fortalecido la relación entre el aula y la industria, actualizado los procesos de enseñanza y abiertos espacios reales de aprendizaje aplicado. Hoy, estudiantes, docentes y empresas dialogan en torno a un desafío común: construir una industria limpia, segura y sustentable desde el territorio. La formación en mecánica, electromovilidad y mantenimiento industrial se vive intensamente en talleres y laboratorios equipados con tecnología estandarizada a nivel nacional. Allí, el aprendizaje práctico se integra con una sólida base teórica, el compromiso con la seguridad, la responsabilidad ambiental y la capacidad de adaptación al cambio tecnológico. No se forman solo técnicos competentes, sino profesionales con identidad, criterio y visión de futuro. La Escuela de Mecánica honra su historia mirando hacia adelante. Formar técnicos hoy es formar agentes de transformación, profesionales que mantendrán en movimiento el transporte, la industria y los sistemas productivos del mañana. En Magallanes, esto significa aportar directamente a una región que se proyecta como referente en innovación energética y desarrollo sustentable. Elegir el Área de Mecánica, Electromovilidad Automotriz y Mantenimiento Industrial es elegir ser parte del cambio. Es comprender que el conocimiento técnico no solo abre puertas laborales, sino que también permite contribuir activamente al progreso de una región que avanza con decisión hacia un futuro más limpio, eficiente y humano. “Porque el éxito no se logra solo con herramientas, sino con actitud. Y en Magallanes, el verdadero motor del progreso son las personas.” Iván Carrasco Barría Director de Carrera área Mecánica, Mantenimiento y Logística
La alianza de trabajo establecida por SENCE Magallanes y el Servicio de Reinserción Social Juvenil y la Universidad de la Frontera está dando sus frutos, con la puesta en marcha del curso Mecánica automotriz y electromecánica, que se inició con la participación de 5 jóvenes usuarios del Servicio de Reinserción Juvenil que cumplen sanción en medio libre. La iniciativa, cabe mencionar, responde a la suscripción de un convenio de colaboración y transferencia que el Sence firmó el 1 de agosto del año 2024 a nivel nacional con la Universidad de la Frontera, entidad Estatal que, a través de su Departamento de Psicología, se ha especializado en el estudio de factores de riesgo y protección en la reinserción de jóvenes; y que, a través de este convenio se hace cargo de ejecutar en cada región, con OTEC's locales, cursos de capacitación pertinentes para jóvenes en proceso de reinserción social. Las primeras clases teóricas se iniciaron el 25 de junio y se extenderán hasta el 22 de agosto, fecha en que completarán las 158 horas cronológicas, divididas en clases teóricas y prácticas, realizadas en dependencias del OTEC Avansur y del Taller Mecánico Legan, en donde los jóvenes reciben apoyo directo de especialistas que los acompañarán en todo el proceso formativo. La actividad de lanzamiento del curso permitió que las autoridades involucradas pudieran constatar el entusiasmo que los 5 jóvenes han demostrado con esta capacitación y conocer las condiciones en que se realiza este curso. Adicionalmente, se confirmó la alta puntualidad y buena disposición que los jóvenes han demostrado en las actividades programadas, lo que fue valorado tanto por el director regional del Servicio de Reinserción Social Juvenil, César Montiel; como la directora regional de SENCE Magallanes, Doris Sandoval. Este puntapié significó además un espacio de conversación franca y para reafirmar el trabajo virtuoso que se produce cuando se conjuga el esfuerzo que entrega el Estado y el compromiso de la empresa privada. Doris Sandoval, directora de SENCE Magallanes, valoró desarrollar iniciativas ligadas a la reinserción social juvenil Esta es una gran experiencia y un enorme aporte como SENCE, en un proceso tan vital para la vida de estos jóvenes. Hemos venido a decirles a estos 5 jóvenes que confiamos en ellos y hemos también a escuchar que están siendo muy responsables con el proceso de capacitación. Son 158 horas que ellos van a tener que cumplir en su formación; y por tanto no hemos hecho otra cosa que honrar la posibilidad de colaborar interinstitucionalmente en este caso, en el marco del convenio que tenemos con el Servicio de Reinserción Social Juvenil, para que todas las voluntades del Estado se pongan a disposición de recuperar las trayectorias de vida y laborales de quienes son el futuro de nuestra región que son estos jóvenes. Por su parte, César Montiel, director regional del Servicio de Reinserción Social, destacó el esfuerzo que se conjugó para la realización del taller. Este es un enorme esfuerzo entre la OTEC, Sence y la Universidad de la Frontera, y la Corporación Opción que también trabaja con nosotros. Hemos logrado entusiasmar a este grupo de adolescentes que están con nosotros, para que entiendan que esta es una tremenda oportunidad para capacitarse, mirar esto como una posible fuente laboral a futuro y tal vez proyectarse en esta línea. Todo lo que esta institucionalidad espera es brindar mejores oportunidades a los jóvenes en medio libre, para que puedan seguir creciendo en su especialidad y perfeccionándose. Maritza Vásquez es la encargada de la OTEC Avansur y coordinadora regional de la Universidad de la Frontera, es también la encargada del taller, y quien valora no sólo los aspectos técnicos del curso sino además la posibilidad de formarlos en valores. A los chicos se les ha enseñado no sólo lo técnico, sino que también a ser muy puntuales, tanto en llegar a clases como al usar los implementos que se les entregan. Además, se les debe instruir sobre respetar las medidas de seguridad, tanto en las clases teóricas como en las prácticas. Los chicos han asumido muy bien sus compromisos, tienen ganas de aprender, participan mucho en clases, eso también habla bien de ellos. Son muy compañeros, estudian juntos. Finalmente, Ángel Miranda Oyarzo, ingeniero automotriz de Taller Mecánico Legan, es el empresario que aceptó el desafío de llevar a cabo el taller en las dependencias de su negocio automotriz, cuya experiencia de más de 30 años, lo avalan como formador y capacitador en estas materias. Esta oportunidad se dio por una alianza virtuosa entre Sence, la UFRO, el Servicio de Reinserción Social. Decidí tomar este desafío sin saber cuánto iba a enriquecerme también como persona. Todos los días veo jóvenes en mis talleres, pero otra muy distinta ha sido hacerle clases a este grupo tan especial en mi taller. Ha sido una experiencia muy enriquecedora como persona, porque uno no sólo les enseña, también uno escucha sus experiencias de vida, los veo llegar a diario puntualmente, con entusiasmo, y eso quiere decir que están contentos, que también les gustó el desafío. Trataremos de explotar al máximo sus capacidades, apoyarlos también desde lo humano para que sean buenas personas.