En el marco de su decimocuarto aniversario, el Centro Médico del Trabajador (CMT) reafirma su posición como el socio estratégico clave para la productividad empresarial en el Cono Sur. Bajo la dirección de su CEO, Juan Pablo Plaza Van Roon, CMT ha logrado transformar la salud ocupacional, elevándola de un mero cumplimiento normativo a un activo estratégico que resguarda la continuidad operacional y el bienestar de los colaboradores en Chile y Perú. La historia de CMT se caracteriza por un crecimiento exponencial que se ha intensificado en los últimos años. Durante 2024 y 2025, la operación en Chile registró incrementos del 21% y 25% respectivamente, mientras que en Perú el crecimiento alcanzó cifras históricas con un 90% en Lima y un 72% en Arequipa. Estos indicadores respaldan la solidez de un modelo de negocios que hoy se prepara para un hito fundamental: alcanzar la cobertura nacional (de Arica a Punta Arenas) con 26 sucursales propias operativas. Para este 2026, el plan de expansión en Chile incluye las aperturas de Estación Central, una segunda sede en Viña del Mar, Curicó, Los Ángeles, Arica, Temuco y una segunda sucursal en Concepción, sumándose a la oficina de Coquimbo recientemente inaugurada. Con este despliegue, CMT asegura presencia efectiva desde el extremo norte hasta Punta Arenas, acompañando el desarrollo de industrias clave como la minería, la energía, la construcción, la acuicultura y la agricultura. Mirando hacia el futuro, la meta de la compañía es consolidar su liderazgo en toda Latinoamérica. La expansión territorial se enfocará en completar la cobertura en el mercado peruano y explorar la llegada a nuevas geografías como Argentina, Colombia y Ecuador. A través de estos proyectos de inversión, CMT busca no solo ampliar su red, sino establecer un nuevo estándar regional en la gestión integral de la salud y seguridad de los trabajadores.
En marzo y abril de 2025 equipos del INDH visitaron las regiones de Aysén y Magallanes para observar el acceso a la salud de sus habitantes. Este es uno de los temas que generan mayor preocupación en la zona, según detectó la última Encuesta Nacional de Derechos Humanos realizada en 2022: en Aysén, el 63% de las personas está en desacuerdo con la aseveración todas las personas pueden acceder a una salud de calidad, cifra que asciende a 79% en Magallanes. De este modo, el INDH visitó las regiones para conocer con mayor detalle la situación del acceso a la salud en contextos de zonas aisladas y extremas. Pese a los esfuerzos estatales, persiste una brecha entre la demanda y la capacidad del sistema, lo que redunda en la concentración de especialistas en las capitales regionales, la limitada oferta extrahospitalaria y la dificultad para acceder a medicamentos. Esto implica costos por traslados y desgaste ante gestiones para tener lo básico, que recaen sobre pacientes y familiares. Las autoridades, funcionarias y funcionarios públicos y personal de los hospitales también abordaron la existencia de casos de abandono de personas mayores, en especial en zonas aisladas y rurales. El Servicio Nacional del Adulto Mayor dispone de un Establecimiento de Larga Estadía para Adultos Mayores (ELEAM) en Aysén y dos en Magallanes; existen ocho y nueve establecimientos privados, respectivamente, en cada región. La oferta para personas que requieren este tipo de establecimientos, de manera voluntaria o por orden judicial, es limitada. Resultó recurrente entre las autoridades regionales y equipos entrevistados por el INDH la mención de que las condiciones en las que se desarrolla la vida de quienes habitan zonas extremas y aisladas no es comprendida por quienes están a cargo de la formulación e implementación de políticas públicas en el nivel central del Estado. Se considera que los criterios de evaluación social no toman en cuenta las particularidades de las regiones de Aysén y de Magallanes, tales como la densidad poblacional, las distancias entre centros poblados y las dificultades de traslado, entre otros elementos. La sede regional del Instituto Nacional de Derechos Humanos se desplegó por la provincia de Última Esperanza para presentar los resultados del documento. El jefe regional de la sede se reunió con la alcaldesa de Puerto Natales Ana María Mayorga; el delegado provincial, Guillermo Ruiz, y autoridades policiales. Se proyectan otras instancias para dar a conocer estos hallazgos. El Informe puede ser descargado aquí.
Durante un periodo aproximado de veinte días voluntarios médicos y profesionales de la salud de Fundación Acrux a bordo de unidades operativas de la Armada de Chile pudieron ejecutar una serie de prestaciones de salud a personal de diversos operadores antárticos, nacionales e internacionales, apostados en la Isla Rey Jorge. A bordo de las unidades LSDH 90 Sargento Aldea y AGB 46 Almirante Viel, los voluntarios de Acrux provenientes de diversas zonas del país, utilizaron la plataforma y capacidades clínicas de los buques para atender en las especialidades de otorrinolaringología, oftalmología, dermatología, dentista, traumatología, medicina interna y radiología. Dicha experiencia permitió a los profesionales de la salud interiorizarse sobre la labor que realiza la Armada de Chile en estas latitudes: Pude conocer la realidad de las personas que hacen soberanía en estas latitudes. Tanto la gente que está en las bases como del personal de la Armada que, dado sus formas de trabajo en turnos, tiene poca posibilidad de acceder a la atención de nuestras especialidades. Por lo tanto, creo que hemos sido un gran apoyo señaló Paola Castillo, dermatóloga y voluntaria de Fundación Acrux. En tanto, el comandante del rompehielos AGB 46 Almirante Viel, Capitán de Navío Mario Costa valoró el apoyo brindado por los profesionales destacando el apoyo desinteresado, con médicos de grandísima calidad y con un compromiso inigualable bajo cualquier situación. Roberto Levín, director ejecutivo de Fundación Acrux agradeció el trabajo constante de la Armada de Chile, que nos ha acompañado siempre en esta labor, la que no se podría realizar sin su permanente compromiso en estas tareas de apoyo a la comunidad. Fundación Acrux es una institución sin fines de lucro que realiza hace 23 años operativos médicos gratuitos para bajar la lista de espera en salud en lugares remotos del país donde no existen o cuentan con muy pocos médicos especialistas. La primera vez que llegaron al continente blanco fue el año 2024 donde se otorgaron cerca de 1.600 prestaciones atendiendo a personal y científicos de otras bases antárticas instaladas como la uruguaya y ecuatoriana.
En el marco de su decimocuarto aniversario, el Centro Médico del Trabajador (CMT) reafirma su posición como el socio estratégico clave para la productividad empresarial en el Cono Sur. Bajo la dirección de su CEO, Juan Pablo Plaza Van Roon, CMT ha logrado transformar la salud ocupacional, elevándola de un mero cumplimiento normativo a un activo estratégico que resguarda la continuidad operacional y el bienestar de los colaboradores en Chile y Perú. La historia de CMT se caracteriza por un crecimiento exponencial que se ha intensificado en los últimos años. Durante 2024 y 2025, la operación en Chile registró incrementos del 21% y 25% respectivamente, mientras que en Perú el crecimiento alcanzó cifras históricas con un 90% en Lima y un 72% en Arequipa. Estos indicadores respaldan la solidez de un modelo de negocios que hoy se prepara para un hito fundamental: alcanzar la cobertura nacional (de Arica a Punta Arenas) con 26 sucursales propias operativas. Para este 2026, el plan de expansión en Chile incluye las aperturas de Estación Central, una segunda sede en Viña del Mar, Curicó, Los Ángeles, Arica, Temuco y una segunda sucursal en Concepción, sumándose a la oficina de Coquimbo recientemente inaugurada. Con este despliegue, CMT asegura presencia efectiva desde el extremo norte hasta Punta Arenas, acompañando el desarrollo de industrias clave como la minería, la energía, la construcción, la acuicultura y la agricultura. Mirando hacia el futuro, la meta de la compañía es consolidar su liderazgo en toda Latinoamérica. La expansión territorial se enfocará en completar la cobertura en el mercado peruano y explorar la llegada a nuevas geografías como Argentina, Colombia y Ecuador. A través de estos proyectos de inversión, CMT busca no solo ampliar su red, sino establecer un nuevo estándar regional en la gestión integral de la salud y seguridad de los trabajadores.
En marzo y abril de 2025 equipos del INDH visitaron las regiones de Aysén y Magallanes para observar el acceso a la salud de sus habitantes. Este es uno de los temas que generan mayor preocupación en la zona, según detectó la última Encuesta Nacional de Derechos Humanos realizada en 2022: en Aysén, el 63% de las personas está en desacuerdo con la aseveración todas las personas pueden acceder a una salud de calidad, cifra que asciende a 79% en Magallanes. De este modo, el INDH visitó las regiones para conocer con mayor detalle la situación del acceso a la salud en contextos de zonas aisladas y extremas. Pese a los esfuerzos estatales, persiste una brecha entre la demanda y la capacidad del sistema, lo que redunda en la concentración de especialistas en las capitales regionales, la limitada oferta extrahospitalaria y la dificultad para acceder a medicamentos. Esto implica costos por traslados y desgaste ante gestiones para tener lo básico, que recaen sobre pacientes y familiares. Las autoridades, funcionarias y funcionarios públicos y personal de los hospitales también abordaron la existencia de casos de abandono de personas mayores, en especial en zonas aisladas y rurales. El Servicio Nacional del Adulto Mayor dispone de un Establecimiento de Larga Estadía para Adultos Mayores (ELEAM) en Aysén y dos en Magallanes; existen ocho y nueve establecimientos privados, respectivamente, en cada región. La oferta para personas que requieren este tipo de establecimientos, de manera voluntaria o por orden judicial, es limitada. Resultó recurrente entre las autoridades regionales y equipos entrevistados por el INDH la mención de que las condiciones en las que se desarrolla la vida de quienes habitan zonas extremas y aisladas no es comprendida por quienes están a cargo de la formulación e implementación de políticas públicas en el nivel central del Estado. Se considera que los criterios de evaluación social no toman en cuenta las particularidades de las regiones de Aysén y de Magallanes, tales como la densidad poblacional, las distancias entre centros poblados y las dificultades de traslado, entre otros elementos. La sede regional del Instituto Nacional de Derechos Humanos se desplegó por la provincia de Última Esperanza para presentar los resultados del documento. El jefe regional de la sede se reunió con la alcaldesa de Puerto Natales Ana María Mayorga; el delegado provincial, Guillermo Ruiz, y autoridades policiales. Se proyectan otras instancias para dar a conocer estos hallazgos. El Informe puede ser descargado aquí.
Durante un periodo aproximado de veinte días voluntarios médicos y profesionales de la salud de Fundación Acrux a bordo de unidades operativas de la Armada de Chile pudieron ejecutar una serie de prestaciones de salud a personal de diversos operadores antárticos, nacionales e internacionales, apostados en la Isla Rey Jorge. A bordo de las unidades LSDH 90 Sargento Aldea y AGB 46 Almirante Viel, los voluntarios de Acrux provenientes de diversas zonas del país, utilizaron la plataforma y capacidades clínicas de los buques para atender en las especialidades de otorrinolaringología, oftalmología, dermatología, dentista, traumatología, medicina interna y radiología. Dicha experiencia permitió a los profesionales de la salud interiorizarse sobre la labor que realiza la Armada de Chile en estas latitudes: Pude conocer la realidad de las personas que hacen soberanía en estas latitudes. Tanto la gente que está en las bases como del personal de la Armada que, dado sus formas de trabajo en turnos, tiene poca posibilidad de acceder a la atención de nuestras especialidades. Por lo tanto, creo que hemos sido un gran apoyo señaló Paola Castillo, dermatóloga y voluntaria de Fundación Acrux. En tanto, el comandante del rompehielos AGB 46 Almirante Viel, Capitán de Navío Mario Costa valoró el apoyo brindado por los profesionales destacando el apoyo desinteresado, con médicos de grandísima calidad y con un compromiso inigualable bajo cualquier situación. Roberto Levín, director ejecutivo de Fundación Acrux agradeció el trabajo constante de la Armada de Chile, que nos ha acompañado siempre en esta labor, la que no se podría realizar sin su permanente compromiso en estas tareas de apoyo a la comunidad. Fundación Acrux es una institución sin fines de lucro que realiza hace 23 años operativos médicos gratuitos para bajar la lista de espera en salud en lugares remotos del país donde no existen o cuentan con muy pocos médicos especialistas. La primera vez que llegaron al continente blanco fue el año 2024 donde se otorgaron cerca de 1.600 prestaciones atendiendo a personal y científicos de otras bases antárticas instaladas como la uruguaya y ecuatoriana.