Con música, danza y dinámicas no convencionales, un equipo de artistas norteamericanos visitó recientemente el CP de la capital regional, con el fin de propiciar espacios de transformación personal. Se trata de la organización de raíz cristiana Deep Heart (Corazón Profundo), una ONG que ha visitado 60 países presentándose en más de 500 unidades penales en todo el mundo, cuyo objetivo principal es que las y los internos replanteen sus creencias. Para lograr esto, Deep Heart realiza diversas expresiones artísticas a través de las cuales buscan acceder a las emociones más profundas de las personas privadas de libertad. Sin embargo, esto no es un espectáculo, manifestó Abraham Paul Woroniecki, presidente de esta ONG: Nosotros no venimos a entretener. Utilizamos herramientas como la música o la cultura para bajar la guardia, generar confianza y desde ahí instalar una semilla de cambio, explicó. Sobre esta intervención que favoreció a gran parte de la población penal del CP, la jefa del área de Reinserción de esta unidad penal, la psicóloga Lizet Hernández Levicán, manifestó que: fue una positiva experiencia cuyo principal aporte fue llegar a personas que, en algunos casos, no conectan, no se abren, por lo que consideramos que fue un complemento valioso a nuestros programas de reinserción. Coordinados bajo estas premisas, Gendarmería y Deep Heart pudieron desarrollar así durante tres días esta actividad, en la cual participó de manera ordenada la población penal según su perfil de edad, tipo de condena y estado emocional. Tras culminar, y previo al viaje a otras unidades penales de Chile en la que se presentarán próximamente, el presidente de Deep Heart contó que el impacto de esta metodología no siempre es inmediata ni uniforme, pero sí, significativa, y tiene que ver plantar una semilla para decisiones muy personales e íntimas, en que los reos se comprometen con si mismos a superar sus falencias, sus errores y sus historias de vida. Según Woroniecki, estos cambios personales no son aislados y se repiten en distintos países, y que en algunos casos se pueden comprobar a través de cartas que les envían quienes logran reinsertarse en la comunidad a esta ONG que se presentó d manera gratuita en el CP de Punta Arenas. Sociedad Sin desconocer el dolor de las víctimas —aspecto que el presidente de Deep Heart recalca como fundamental—, el enfoque que impulsa esta ONG también invita a ampliar la mirada hacia las trayectorias de vida que hay detrás de cada persona que cumple condena. Muchas veces vemos sólo el delito, pero no la historia. En muchos casos hay abandono, falta de oportunidades que marcaron a estas personas desde temprana edad, manifestó Abraham Paul Woroniecki, aclarando que al tener presente esos contextos no se busca justificar conductas, sino promover comprensión y responsabilidad compartida, tanto individual como social, y que en ese proceso común, el amor —entendido como acción y no como concepto— se transforma en una herramienta concreta de cambio, concluyó el presidente de Deep Heart.
Con música, danza y dinámicas no convencionales, un equipo de artistas norteamericanos visitó recientemente el CP de la capital regional, con el fin de propiciar espacios de transformación personal. Se trata de la organización de raíz cristiana Deep Heart (Corazón Profundo), una ONG que ha visitado 60 países presentándose en más de 500 unidades penales en todo el mundo, cuyo objetivo principal es que las y los internos replanteen sus creencias. Para lograr esto, Deep Heart realiza diversas expresiones artísticas a través de las cuales buscan acceder a las emociones más profundas de las personas privadas de libertad. Sin embargo, esto no es un espectáculo, manifestó Abraham Paul Woroniecki, presidente de esta ONG: Nosotros no venimos a entretener. Utilizamos herramientas como la música o la cultura para bajar la guardia, generar confianza y desde ahí instalar una semilla de cambio, explicó. Sobre esta intervención que favoreció a gran parte de la población penal del CP, la jefa del área de Reinserción de esta unidad penal, la psicóloga Lizet Hernández Levicán, manifestó que: fue una positiva experiencia cuyo principal aporte fue llegar a personas que, en algunos casos, no conectan, no se abren, por lo que consideramos que fue un complemento valioso a nuestros programas de reinserción. Coordinados bajo estas premisas, Gendarmería y Deep Heart pudieron desarrollar así durante tres días esta actividad, en la cual participó de manera ordenada la población penal según su perfil de edad, tipo de condena y estado emocional. Tras culminar, y previo al viaje a otras unidades penales de Chile en la que se presentarán próximamente, el presidente de Deep Heart contó que el impacto de esta metodología no siempre es inmediata ni uniforme, pero sí, significativa, y tiene que ver plantar una semilla para decisiones muy personales e íntimas, en que los reos se comprometen con si mismos a superar sus falencias, sus errores y sus historias de vida. Según Woroniecki, estos cambios personales no son aislados y se repiten en distintos países, y que en algunos casos se pueden comprobar a través de cartas que les envían quienes logran reinsertarse en la comunidad a esta ONG que se presentó d manera gratuita en el CP de Punta Arenas. Sociedad Sin desconocer el dolor de las víctimas —aspecto que el presidente de Deep Heart recalca como fundamental—, el enfoque que impulsa esta ONG también invita a ampliar la mirada hacia las trayectorias de vida que hay detrás de cada persona que cumple condena. Muchas veces vemos sólo el delito, pero no la historia. En muchos casos hay abandono, falta de oportunidades que marcaron a estas personas desde temprana edad, manifestó Abraham Paul Woroniecki, aclarando que al tener presente esos contextos no se busca justificar conductas, sino promover comprensión y responsabilidad compartida, tanto individual como social, y que en ese proceso común, el amor —entendido como acción y no como concepto— se transforma en una herramienta concreta de cambio, concluyó el presidente de Deep Heart.