Comprender cómo el aumento de las temperaturas podría afectar a los ecosistemas antárticos es el objetivo de una investigación liderada por el académico de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Dr. Jean-Baptiste Ramond. El proyecto busca determinar cómo responden las comunidades microbianas que habitan en los suelos y rocas del Continente Blanco frente a escenarios asociados al cambio climático. Estas comunidades, compuestas por hongos, bacterias y arqueas, cumplen funciones esenciales en ambientes donde la vegetación es escasa. Según explicó el investigador, los microorganismos participan en la producción primaria y en los ciclos de carbono, nitrógeno y fósforo, por lo que conocer su comportamiento frente al calentamiento permitiría anticipar posibles cambios en el funcionamiento de los ecosistemas antárticos. La iniciativa, denominada “Microbiómica multidominio de nichos antárticos en un escenario de calentamiento global” y financiada por el Instituto Antártico Chileno (INACH), considera tres líneas de trabajo. Estas incluyen el monitoreo de muestras recolectadas durante tres años consecutivos, el estudio de un gradiente latitudinal a lo largo de la península Antártica occidental y experimentos de laboratorio que simulan distintos escenarios de aumento de temperatura. Durante la LXII Expedición Científica Antártica, el equipo completó el muestreo correspondiente a las tres aproximaciones experimentales. Los investigadores realizaron trabajos en las islas Rey Jorge, Nelson, Robert, Decepción, Livingston y Greenwich, además de ampliar el área de estudio hacia sectores más australes gracias a la incorporación de nuevos integrantes al proyecto. Actualmente, la investigación se encuentra en su etapa final. El equipo se enfocará en el procesamiento y análisis de las muestras recolectadas, la comparación de resultados con campañas anteriores y la elaboración de publicaciones científicas. La iniciativa también contempla futuras colaboraciones internacionales, incluyendo la participación de investigadores del ETH Zurich.
Un equipo de investigadoras de la Universidad de São Paulo (USP), en Brasil, descubrió una nueva especie de microorganismo extremo en Isla Decepción, territorio antártico conocido por su actividad volcánica. El hallazgo corresponde a una arquea, organismo unicelular capaz de sobrevivir en ambientes de altas temperaturas y condiciones extremas. La investigación fue liderada por las doctoras Vivian Pellizari y Amanda Bendia, con apoyo del Instituto Serrapilheira. La nueva especie fue bautizada como Pyroantarcticum pellizari, en reconocimiento a la profesora Pellizari, quien encabezó el estudio científico. Según detallaron las investigadoras, el microorganismo tiene la capacidad de vivir en aguas cercanas a los 100 grados Celsius y no requiere luz para sobrevivir, obteniendo energía a partir de compuestos químicos presentes en el entorno volcánico. Para concretar el descubrimiento, el equipo realizó análisis de suelos en Isla Decepción y posteriormente procesó las muestras mediante técnicas avanzadas de secuenciación genética. Tras comparar la información con bases de datos científicas internacionales, confirmaron que se trataba de una especie no registrada previamente. La principal hipótesis del estudio sostiene que estos microorganismos podrían permanecer inactivos durante largos períodos, desplazándose mediante corrientes oceánicas o atmosféricas hasta encontrar condiciones adecuadas para activarse y desarrollarse. Fuente: BBC Brasil
Comprender cómo el aumento de las temperaturas podría afectar a los ecosistemas antárticos es el objetivo de una investigación liderada por el académico de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Dr. Jean-Baptiste Ramond. El proyecto busca determinar cómo responden las comunidades microbianas que habitan en los suelos y rocas del Continente Blanco frente a escenarios asociados al cambio climático. Estas comunidades, compuestas por hongos, bacterias y arqueas, cumplen funciones esenciales en ambientes donde la vegetación es escasa. Según explicó el investigador, los microorganismos participan en la producción primaria y en los ciclos de carbono, nitrógeno y fósforo, por lo que conocer su comportamiento frente al calentamiento permitiría anticipar posibles cambios en el funcionamiento de los ecosistemas antárticos. La iniciativa, denominada “Microbiómica multidominio de nichos antárticos en un escenario de calentamiento global” y financiada por el Instituto Antártico Chileno (INACH), considera tres líneas de trabajo. Estas incluyen el monitoreo de muestras recolectadas durante tres años consecutivos, el estudio de un gradiente latitudinal a lo largo de la península Antártica occidental y experimentos de laboratorio que simulan distintos escenarios de aumento de temperatura. Durante la LXII Expedición Científica Antártica, el equipo completó el muestreo correspondiente a las tres aproximaciones experimentales. Los investigadores realizaron trabajos en las islas Rey Jorge, Nelson, Robert, Decepción, Livingston y Greenwich, además de ampliar el área de estudio hacia sectores más australes gracias a la incorporación de nuevos integrantes al proyecto. Actualmente, la investigación se encuentra en su etapa final. El equipo se enfocará en el procesamiento y análisis de las muestras recolectadas, la comparación de resultados con campañas anteriores y la elaboración de publicaciones científicas. La iniciativa también contempla futuras colaboraciones internacionales, incluyendo la participación de investigadores del ETH Zurich.
Un equipo de investigadoras de la Universidad de São Paulo (USP), en Brasil, descubrió una nueva especie de microorganismo extremo en Isla Decepción, territorio antártico conocido por su actividad volcánica. El hallazgo corresponde a una arquea, organismo unicelular capaz de sobrevivir en ambientes de altas temperaturas y condiciones extremas. La investigación fue liderada por las doctoras Vivian Pellizari y Amanda Bendia, con apoyo del Instituto Serrapilheira. La nueva especie fue bautizada como Pyroantarcticum pellizari, en reconocimiento a la profesora Pellizari, quien encabezó el estudio científico. Según detallaron las investigadoras, el microorganismo tiene la capacidad de vivir en aguas cercanas a los 100 grados Celsius y no requiere luz para sobrevivir, obteniendo energía a partir de compuestos químicos presentes en el entorno volcánico. Para concretar el descubrimiento, el equipo realizó análisis de suelos en Isla Decepción y posteriormente procesó las muestras mediante técnicas avanzadas de secuenciación genética. Tras comparar la información con bases de datos científicas internacionales, confirmaron que se trataba de una especie no registrada previamente. La principal hipótesis del estudio sostiene que estos microorganismos podrían permanecer inactivos durante largos períodos, desplazándose mediante corrientes oceánicas o atmosféricas hasta encontrar condiciones adecuadas para activarse y desarrollarse. Fuente: BBC Brasil