Un proyecto pionero comenzó a implementarse en la Región de Magallanes con el objetivo de fortalecer el uso sustentable del guanaco y posicionar su carne como un alimento saludable, magro y ligado al patrimonio cultural de la Patagonia . La iniciativa es apoyada por la Fundación para la Innovación Agraria ( FIA) y ejecutada por INIA Kampenaike, y busca modernizar el manejo de esta especie nativa y dinamizar su cadena productiva. La propuesta surge a partir del trabajo de la Mesa Técnica del Guanaco , instancia público-privada liderada por la Seremi de Agricultura , que ha identificado la necesidad de cerrar brechas entre la cuota de extracción autorizada y su uso efectivo , especialmente en comunas como San Gregorio y Timaukel , donde la alta densidad poblacional del animal ha generado tensiones con la actividad ganadera tradicional. Equilibrio ecológico y nueva matriz alimentaria El proyecto responde a una demanda histórica del sector productivo: regular la población de guanacos sin comprometer su conservación, y al mismo tiempo abrir nuevas oportunidades económicas mediante la incorporación de una carne nativa rica en proteínas, baja en grasa y con profundo arraigo territorial. La carne de guanaco formó parte de la dieta ancestral de pueblos originarios de la Patagonia , como los Aonikenk y Selknam, y hoy se perfila como una alternativa alineada con las tendencias actuales de alimentación saludable y sustentable. Un plan estratégico inédito para la carne de guanaco La iniciativa se enmarca en la convocatoria “Consultorías Regionales para la Innovación 2025” de FIA y permitirá contratar a un especialista encargado de diseñar un plan estratégico integral, inexistente hasta ahora para este rubro. Entre sus ejes principales se incluyen: Narrativa de origen, como base para una futura marca regional. Estrategia de comercialización y acceso a mercados, orientada a generar valor agregado. Transferencia de capacidades y articulación sectorial, fortaleciendo los procesos productivos y la presencia en mercados regionales y nacionales. Datos clave: alta población y baja ejecución de cuotas Un estudio realizado en 2024 por el investigador Óscar Skewes, de la Universidad de Concepción , estimó entre 210.086 y 234.885 guanacos en San Gregorio, Porvenir y Timaukel, con densidades que alcanzan 31,4 ejemplares por km². Sin embargo, la utilización real de la cuota autorizada sigue siendo baja. En 2024 se aprobaron 5.000 ejemplares, pero sólo se extrajeron 2.227. En los últimos 18 años, la ejecución acumulada alcanza un 73,9%, una brecha que el proyecto busca reducir mediante profesionalización y fortalecimiento de la cadena productiva. Autoridades destacan impacto productivo y ambiental La seremi de Agricultura de Magallanes, Irene Ramírez Merida, destacó que el proyecto permitirá evaluar científicamente las características de la carne de guanaco y fortalecer su comercialización, siempre bajo un enfoque de manejo sustentable. Por su parte, el investigador de INIA Kampenaike y jefe del proyecto, Francisco Sales, subrayó que se trata de una oportunidad histórica para agregar valor a un recurso nativo sin comprometer su conservación, avanzando hacia una producción coherente con los desafíos del cambio climático. Desde FIA, la representante regional (S), Esperanza Garrido, enfatizó que el proyecto aporta a la diversificación de la matriz alimentaria, promoviendo productos de bajo impacto ambiental y profundamente vinculados al territorio patagónico. Un recurso nativo con proyección nacional e internacional El guanaco es una especie clave de los ecosistemas esteparios de la Patagonia , cuyo manejo está regulado por la Ley de Caza y requiere respaldo técnico permanente. Además de su carne, ofrece fibra fina de alto valor, demandada por la industria textil de lujo. Magallanes cuenta con plantas habilitadas para faenar, despostar y exportar, así como con iniciativas que ya abastecen el mercado nacional mediante marcas locales, lo que posiciona a la región como un polo estratégico para el desarrollo de esta cadena. Hacia una ganadería adaptada al futuro El inicio de este proyecto marca un nuevo capítulo para la ganadería y la alimentación magallánica, combinando innovación, conservación y desarrollo económico regional. Su implementación convoca a productores, instituciones públicas, especialistas y plantas faenadoras, con el objetivo de mejorar los medios de vida rurales, proteger la biodiversidad y promover el consumo de una carne patrimonial, saludable y sustentable. Fuente: 24horas.cl
En el marco de una inspección rutinaria a pasajeros que ingresaban a Chile por el control fronterizo Cerro Dorotea, de la provincia de Última Esperanza, funcionarios del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) detectaron larvas de mosca de la fruta al interior de un limón, acción que permitió impedir el ingreso de una plaga de alto impacto para la fruticultura chilena. El jefe de la oficina provincial de SAG Última Esperanza, Alejandro Canales Helmer, destacó la labor realizada por el equipo en terreno, señalando que esta detección demuestra la alta asertividad, compromiso y preparación del equipo de inspección, que cumple un rol clave en la protección del patrimonio fito y zoosanitario nacional. Cada inspección es una oportunidad concreta de prevenir riesgos mayores para el país. La mosca de la fruta (Ceratitis capitata) es considerada una de las plagas más destructivas a nivel mundial, ya que afecta a más de 250 especies de frutas y hortalizas. Sus larvas se alimentan de la pulpa del fruto provocando pudrimiento y destrucción de la producción, pérdidas económicas significativas y restricciones sanitarias para las exportaciones del país. En este sentido, el encargado regional de control frontera de SAG, Christian von Moltke Cornils, explicó que el SAG cumple una función estratégica en la protección del patrimonio fito y zoosanitario nacional, y esta intercepción confirma que los controles fronterizos no son sólo un trámite administrativo, sino que se trata de una barrera sanitaria fundamental para resguardar la producción nacional, nuestra economía y nuestros mercados de exportación. Von Moltke agregó que si bien la región de Magallanes no es una zona con una gran producción frutícola, la actual conectividad del territorio permite que una plaga que ingresa por un extremo del país pueda trasladarse en pocas horas hacia las zonas centro y norte, donde se concentra la mayor producción agrícola. Esto puede ocurrir a través de personas que viajan portando frutas u otros productos de origen vegetal sin declarar. Por su parte, la seremi de Agricultura de Magallanes, Irene Ramírez Mérida, enfatizó la relevancia de este trabajo preventivo, señalando que cuidar la producción nacional es también fortalecer la soberanía alimentaria de los territorios y resguardar la imagen de Chile como un exportador mundial de productos agropecuarios de primera calidad e inocuidad. Cada acción del SAG en frontera aporta directamente al fortalecimiento del programa de Control y Erradicación de Moscas de la Fruta, y por ello, al momento de ingresar al país, declarar es clave para contribuir con ese objetivo. Cabe señalar que el control fronterizo Cerro Dorotea es un control vecinal de alta afluencia, donde a diario cientos de personas transitan entre Chile y Argentina, principalmente con fines de abastecimiento. En este escenario, la labor del SAG resulta clave para detectar oportunamente riesgos sanitarios y evitar que plagas o enfermedades ingresen al país. Finalmente, desde SAG reiteraron el llamado a la ciudadanía a colaborar con los controles fronterizos, declarando siempre los productos que se transportan y evitando el ingreso de frutas, verduras u otros productos de origen vegetal o animal que pudieran afectar el patrimonio sanitario nacional.
Con el objetivo de resguardar la salud de la comunidad ante el aumento del consumo de productos cárnicos durante las celebraciones de Navidad y Año Nuevo, autoridades regionales fiscalizaron una carnicería de Punta Arenas, con el fin de verificar el cumplimiento de la normativa sanitaria y reforzar las recomendaciones de autocuidado dirigidas a la ciudadanía. En la actividad participaron el Seremi de Salud (S), Eduardo Castillo; el Seremi de Gobierno, Andro Mimica; la Seremi de Agricultura, Irene Ramírez; el Director (S) del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), Juan Francisco Álvarez; junto a equipos técnicos de las respectivas instituciones. La inspección se llevó a cabo en Carnes El Abasto de Punta Arenas, donde no se detectaron deficiencias sanitarias. El Seremi de Gobierno, Andro Mimica, indicó: “Durante todo el año los distintos organismos están realizando fiscalizaciones calendarizadas en toda la región, en las distintas carnicerías y supermercados, sobre todo cuando se acercan las fiestas de fin de año. Es muy importante el llamado que se le tiene que hacer a la comunidad de que compren en locales establecidos, que puedan ver que tenga detallada también la información de dónde viene la carne, que se le pueda hacer una trazabilidad y que además puedan mantener la cadena de frío”. La autoridad agregó que, desde el Gobierno, se releva el trabajo permanente que se realiza para resguardar la salud de la población, con especial énfasis en que las familias magallánicas puedan vivir las Fiestas de Fin de Año de manera tranquila y segura. En este contexto, informó que durante el año 2025 se han iniciado 9 sumarios sanitarios, 8 en Punta Arenas y 1 en Puerto Natales, lo que da cuenta del despliegue y la labor constante del Gobierno del Presidente Gabriel Boric durante toda la temporada. El Seremi de Salud (S), Eduardo Castillo, señaló que “este es un trabajo coordinado con el SAG, ya que se fiscaliza toda la cadena, desde el origen y el lugar de elaboración hasta el punto de venta. En este proceso verificamos que la carne se mantenga en las condiciones adecuadas, ya sea congelada a menos de –18 °C o refrigerada en vitrinas a no más de 5 °C. Asimismo, revisamos las condiciones generales de aseo, los utensilios utilizados —como tablas y cuchillos— y que el personal cuente con los elementos de protección correspondientes, tales como uniforme, delantal, guantes y cofia”. La autoridad de salud explicó que si bien durante las últimas semanas, en el marco del reforzamiento de las fiscalizaciones a carnicerías por Fiestas de Fin de Año, no se han iniciado sumarios sanitarios, durante el año 2025, en las inspecciones programadas, se han registrado un total de 9 sumarios sanitarios. De ellos, 8 correspondieron a deficiencias en materia de higiene y limpieza, y una a la detección de carnes cuya procedencia no pudo ser acreditada. La Seremi de Agricultura, Irene Ramírez manifestó: “Durante todo el año el Servicio Agrícola y Ganadero realiza fiscalizaciones a lo largo de la cadena de producción y comercialización de carne en la Región de Magallanes, trabajo que se refuerza especialmente en fechas de mayor consumo como las fiestas de fin de año. En este contexto, hacemos un llamado a la comunidad a comprar siempre en establecimientos autorizados, para resguardar la inocuidad y la procedencia de los productos. A la fecha, llevamos más de 150 fiscalizaciones, detectando incumplimientos principalmente asociados al etiquetado y a la tipología de los productos cárnicos.” Juan Francisco Álvarez Cárcamo, director regional (s) de SAG Magallanes explicó que el trabajo del Servicio en materia de fiscalización de la Ley de la carne se extiende a lo largo de toda la cadena productiva detallando que “parte con el transporte del animal que llega a la planta faenadora; el transporte desde la planta a las carnicerías y, finalmente, la fiscalización en las carnicerías y supermercados que venden carne. “Lo esencial en una carnicería es que tenga identificado, en un lugar visible, el tipo de carne que está vendiendo. A parte de eso, que estén indicados los rótulos, es decir, el nombre de cada uno de los cortes. Cuando se vende carne envasada, esta carne tiene que mantener su envase original y en el rótulo tiene que decir lo mismo: el tipo de carne, el corte con el nombre chileno, la procedencia, es decir, la planta faenadora, el país y la fecha de elaboración”, recomendó Alvarez a quienes adquieran productos cárnicos. Finalmente, el directivo reiteró el llamado a la comunidad a comprar sólo en lugares establecidos, a fin de evitar adquirir productos que pudieran ser consecuencia de un faenamiento ilegal señalando: “Compren carne durante estas fiestas y durante todo el año sólo en lugares establecidos, donde la procedencia es conocida y con eso ellos se aseguran y aseguran a su familia de que no van a tener ningún problema sanitario”. Alex Lucero, encargado de la Unidad de Alimentos de la Seremi de Salud, enfatizó la importancia de que la comunidad compre productos cárneos únicamente en locales establecidos, verificando las condiciones sanitarias del lugar y las características de la carne, como su color, olor y textura. Asimismo, destacó la necesidad de que los establecimientos mantengan adecuados niveles de limpieza, que el personal utilice los implementos de protección correspondientes y que los productos se conserven a las temperaturas exigidas, tanto refrigerados como congelados. Agregó que, cuando se detectan incumplimientos a la normativa sanitaria, la autoridad inicia los sumarios correspondientes, los que pueden derivar en sanciones que van desde amonestaciones hasta multas, e incluso la prohibición de funcionamiento del local en casos de mayor gravedad. Recomendaciones En el caso de carnes frescas, se debe observar que se mantengan en vitrinas refrigeradas, ya que éstas deben almacenarse a no más de 5° C, además de mantener las características como olor y color típicas según la especie. Las carnes congeladas deben mantenerse a – 18ºC. Una carne que presente un color oscuro, de consistencia dura y seca, con falta de brillo, grasa externa oscura o que presente escurrimiento de líquido color marrón, son indicios de una carne alterada. Para el caso de las carnes envasadas, debe tener en cuenta que estas deben cumplir con las normas de etiquetado, donde se debe observar fecha de vencimiento, recomendaciones de conservación y duración del producto (congelado, refrigerado, etc.). Además de informar que fueron procesadas y envasadas por un establecimiento autorizado.
En el marco del primer Seminario Internacional de Avicultura que se desarrolla en Magallanes, el Gobierno Regional, el Ministerio de Agricultura e INDAP dieron este jueves el vamos simbólico al inicio del gasto del convenio suscrito entre el Gobierno Regional y el Instituto de Desarrollo Agropecuario, destinado a fortalecer la Agricultura Familiar Campesina e Indígena de la región. Con la firma protocolar se abrió oficialmente el primer concurso de inversión en infraestructura agraria, orientado a mejorar las condiciones productivas de más de 500 familias usuarias de INDAP, mediante el financiamiento de obras y equipamiento que permitan aumentar la productividad, enfrentar de mejor manera la crisis climática y avanzar hacia la soberanía alimentaria regional. El gobernador regional, Jorge Flies, valoró la puesta en marcha del convenio y el compromiso de los consejeros regionales que aprobaron los recursos. Estos fondos son una señal concreta de que el agro está en el corazón de la agenda regional. Magallanes no puede seguir dependiendo casi exclusivamente de productos que vienen de fuera; fortalecer la producción local es clave para la soberanía alimentaria y para dar estabilidad a las familias campesinas, señaló, destacando que este convenio da continuidad y proyección al trabajo iniciado en 2017 con el primer acuerdo entre el Gobierno Regional e INDAP. En la misma línea, la seremi de Agricultura subrayó el esfuerzo diario de las y los agricultores y la forma en que se construyó este instrumento. Este convenio no se diseñó desde un escritorio; fueron los propios agricultores quienes, en distintas instancias, fueron planteando sus necesidades y prioridades, que luego se plasmaron en este programa de inversión. Aquí hay participación, escucha y una mirada de largo plazo sobre el campo magallánico, afirmó, resaltando además el rol de mujeres y jóvenes rurales en este proceso. Por su parte, el director regional de INDAP Magallanes, Gabriel Zegers, destacó que el convenio considera más de 3 mil 200 millones de pesos, recursos que irán directamente en apoyo de la agricultura familiar campesina e indígena. Hoy la producción local de hortalizas satisface apenas cerca del 11% de la demanda regional. El desafío es enorme: necesitamos mejorar la infraestructura, incorporar tecnologías acordes al territorio y avanzar hacia sistemas productivos sostenibles que cuiden el agua, recuperen suelos y entreguen alimentos sanos y frescos a la comunidad, explicó. Zegers también relevó el contexto en que se firmó el inicio de la ejecución: Este seminario internacional reúne a investigadores, especialistas y productores, que se sientan a dialogar de igual a igual. Esa mezcla de conocimiento científico y saber campesino es la que necesitamos para construir una hoja de ruta que nos permita crecer en calidad, en volumen y también en mejores precios para la ciudadanía. Las y los agricultores presentes valoraron el inicio del convenio y la realización del seminario. Destacaron que, en un escenario de altos costos y variabilidad climática, resulta clave compartir experiencias con la academia y otros territorios para mejorar la productividad y la eficiencia. Coincidieron en que el trabajo conjunto con INDAP y el Gobierno Regional es una oportunidad concreta para fortalecer la avicultura y otras áreas de la producción regional. Con el lanzamiento de este primer concurso de infraestructura agraria, se inicia formalmente la ejecución del convenio INDAP–Gobierno Regional, que en los próximos años buscará reducir brechas históricas en el campo magallánico, potenciar la agricultura familiar e impulsar una producción de alimentos más cercana, justa y sostenible para toda la región.
En un hito considerado clave para el desarrollo de la agricultura familiar campesina de la Patagonia austral, 34 agricultores y agricultoras de las provincias de Tierra del Fuego, Última Esperanza y Magallanes recibieron este jueves sus proyectos de riego, culminando así el trabajo del Diagnóstico para el Mejoramiento del Riego en la Pequeña Agricultura de Aysén y Magallanes, estudio realizado por la Comisión Nacional de Riego (CNR) del Ministerio de Agricultura. La iniciativa, que se extendió desde noviembre de 2024 hasta marzo de 2025, permitió levantar información inédita sobre las brechas, necesidades y potencialidades de la pequeña agricultura en materia de riego. A partir de ese diagnóstico, entre abril y octubre se elaboraron los diseños que hoy fueron formalmente entregados a los productores de Puerto Natales, Porvenir y Punta Arenas. La Seremi de Agricultura, Irene Ramírez Mérida, destacó el carácter estratégico del proyecto para la región. “Hoy estamos haciendo el cierre de un proyecto muy importante para nosotros como Ministerio de Agricultura, desarrollado por la Comisión Nacional de Riego aquí en Magallanes y también en Aysén. Este estudio nos permitió tener un diagnóstico de la agricultura familiar campesina y del riego, algo súper importante para avanzar en soberanía y seguridad alimentaria con seguridad hídrica”, manifestó. La autoridad resaltó que los diseños entregados permitirán que las y los agricultores puedan postular a la Ley de Riego en los próximos concursos nacionales. “Estamos contentos porque ya en diciembre tendremos los primeros concursos de mujeres presentados a la Ley de Riego. Este es un avance relevante para Magallanes porque han sido guiadas por una consultora para levantar antecedentes y aterrizar la ley y los concursos nacionales, abordando tres comunas claves para la producción agrícola regional”, agregó. Un éxito para la pequeña agricultura La coordinadora regional de la CNR, María Antonieta Rodríguez, valoró el alto nivel de participación logrado. “Feliz, feliz como Comisión Nacional de Riego de poder avanzar y acortar la brecha que ha dificultado la presentación de proyectos desde la pequeña agricultura. Teníamos expectativas respecto al programa, pero ha sido todo un éxito: hubo mucho interés, a pesar de lo complejo que puede parecer presentar un proyecto ante la comisión. En el último tiempo no habíamos tenido proyectos de la pequeña agricultura, por lo que esto es un gran impulso para la seguridad alimentaria, la seguridad hídrica y la eficiencia del uso del agua”, afirmó. Desde la empresa Tegni Riego, responsable del estudio, su coordinador Luis Jara detalló la magnitud del trabajo ejecutado: siete proyectos beneficiados en Puerto Natales, ocho en Porvenir y 19 en Punta Arenas, sumando un total de 34 en la región de Magallanes. La voz de los agricultores: avanzar pese al clima extremo Para quienes trabajan la tierra en condiciones adversas, este apoyo representa más que un documento técnico: es la posibilidad de proyectar y consolidar su actividad productiva. Margot Ruiz, agricultora de Porvenir y representante de Prodesal y de la cooperativa en formación COCAM, expresó la importancia del proyecto para su comunidad. “Este proyecto es un gran avance para nosotros porque vamos a aprovechar bien los recursos de riego por goteo y construcción de invernaderos. En Porvenir luchamos con un clima hostil, somos una isla, y con los vientos y la sequía es un batallar constante lograr que una plantita crezca. Lo hacemos con mucho esfuerzo, por eso este proyecto es un gran logro. Lamentablemente son pocos; debería masificarse para apoyar aún más a la gente”, opinó. Desde el sector ganadero, el productor Sergio Güenumán, también de Porvenir, destacó la importancia del recurso hídrico. “Salí favorecido por el agua, y el agua es fundamental para la casa, para los animales, para todo. Estoy muy agradecido”, señaló. Para la agricultora Karen Vargas, del sector de Leñadura, este hito marca un antes y un después para la región. “Hoy fue un hito importante porque tenemos un proyecto en mano listo para continuar a la Ley de Riego. Acá tenemos falta de consultores y varias brechas que hemos ido detectando, pero con esto ya tenemos un 80% de avance. Nos faltaban proyectos de CNR en la región, así que esto es un gran paso”, afirmó.
Un proyecto pionero comenzó a implementarse en la Región de Magallanes con el objetivo de fortalecer el uso sustentable del guanaco y posicionar su carne como un alimento saludable, magro y ligado al patrimonio cultural de la Patagonia . La iniciativa es apoyada por la Fundación para la Innovación Agraria ( FIA) y ejecutada por INIA Kampenaike, y busca modernizar el manejo de esta especie nativa y dinamizar su cadena productiva. La propuesta surge a partir del trabajo de la Mesa Técnica del Guanaco , instancia público-privada liderada por la Seremi de Agricultura , que ha identificado la necesidad de cerrar brechas entre la cuota de extracción autorizada y su uso efectivo , especialmente en comunas como San Gregorio y Timaukel , donde la alta densidad poblacional del animal ha generado tensiones con la actividad ganadera tradicional. Equilibrio ecológico y nueva matriz alimentaria El proyecto responde a una demanda histórica del sector productivo: regular la población de guanacos sin comprometer su conservación, y al mismo tiempo abrir nuevas oportunidades económicas mediante la incorporación de una carne nativa rica en proteínas, baja en grasa y con profundo arraigo territorial. La carne de guanaco formó parte de la dieta ancestral de pueblos originarios de la Patagonia , como los Aonikenk y Selknam, y hoy se perfila como una alternativa alineada con las tendencias actuales de alimentación saludable y sustentable. Un plan estratégico inédito para la carne de guanaco La iniciativa se enmarca en la convocatoria “Consultorías Regionales para la Innovación 2025” de FIA y permitirá contratar a un especialista encargado de diseñar un plan estratégico integral, inexistente hasta ahora para este rubro. Entre sus ejes principales se incluyen: Narrativa de origen, como base para una futura marca regional. Estrategia de comercialización y acceso a mercados, orientada a generar valor agregado. Transferencia de capacidades y articulación sectorial, fortaleciendo los procesos productivos y la presencia en mercados regionales y nacionales. Datos clave: alta población y baja ejecución de cuotas Un estudio realizado en 2024 por el investigador Óscar Skewes, de la Universidad de Concepción , estimó entre 210.086 y 234.885 guanacos en San Gregorio, Porvenir y Timaukel, con densidades que alcanzan 31,4 ejemplares por km². Sin embargo, la utilización real de la cuota autorizada sigue siendo baja. En 2024 se aprobaron 5.000 ejemplares, pero sólo se extrajeron 2.227. En los últimos 18 años, la ejecución acumulada alcanza un 73,9%, una brecha que el proyecto busca reducir mediante profesionalización y fortalecimiento de la cadena productiva. Autoridades destacan impacto productivo y ambiental La seremi de Agricultura de Magallanes, Irene Ramírez Merida, destacó que el proyecto permitirá evaluar científicamente las características de la carne de guanaco y fortalecer su comercialización, siempre bajo un enfoque de manejo sustentable. Por su parte, el investigador de INIA Kampenaike y jefe del proyecto, Francisco Sales, subrayó que se trata de una oportunidad histórica para agregar valor a un recurso nativo sin comprometer su conservación, avanzando hacia una producción coherente con los desafíos del cambio climático. Desde FIA, la representante regional (S), Esperanza Garrido, enfatizó que el proyecto aporta a la diversificación de la matriz alimentaria, promoviendo productos de bajo impacto ambiental y profundamente vinculados al territorio patagónico. Un recurso nativo con proyección nacional e internacional El guanaco es una especie clave de los ecosistemas esteparios de la Patagonia , cuyo manejo está regulado por la Ley de Caza y requiere respaldo técnico permanente. Además de su carne, ofrece fibra fina de alto valor, demandada por la industria textil de lujo. Magallanes cuenta con plantas habilitadas para faenar, despostar y exportar, así como con iniciativas que ya abastecen el mercado nacional mediante marcas locales, lo que posiciona a la región como un polo estratégico para el desarrollo de esta cadena. Hacia una ganadería adaptada al futuro El inicio de este proyecto marca un nuevo capítulo para la ganadería y la alimentación magallánica, combinando innovación, conservación y desarrollo económico regional. Su implementación convoca a productores, instituciones públicas, especialistas y plantas faenadoras, con el objetivo de mejorar los medios de vida rurales, proteger la biodiversidad y promover el consumo de una carne patrimonial, saludable y sustentable. Fuente: 24horas.cl
En el marco de una inspección rutinaria a pasajeros que ingresaban a Chile por el control fronterizo Cerro Dorotea, de la provincia de Última Esperanza, funcionarios del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) detectaron larvas de mosca de la fruta al interior de un limón, acción que permitió impedir el ingreso de una plaga de alto impacto para la fruticultura chilena. El jefe de la oficina provincial de SAG Última Esperanza, Alejandro Canales Helmer, destacó la labor realizada por el equipo en terreno, señalando que esta detección demuestra la alta asertividad, compromiso y preparación del equipo de inspección, que cumple un rol clave en la protección del patrimonio fito y zoosanitario nacional. Cada inspección es una oportunidad concreta de prevenir riesgos mayores para el país. La mosca de la fruta (Ceratitis capitata) es considerada una de las plagas más destructivas a nivel mundial, ya que afecta a más de 250 especies de frutas y hortalizas. Sus larvas se alimentan de la pulpa del fruto provocando pudrimiento y destrucción de la producción, pérdidas económicas significativas y restricciones sanitarias para las exportaciones del país. En este sentido, el encargado regional de control frontera de SAG, Christian von Moltke Cornils, explicó que el SAG cumple una función estratégica en la protección del patrimonio fito y zoosanitario nacional, y esta intercepción confirma que los controles fronterizos no son sólo un trámite administrativo, sino que se trata de una barrera sanitaria fundamental para resguardar la producción nacional, nuestra economía y nuestros mercados de exportación. Von Moltke agregó que si bien la región de Magallanes no es una zona con una gran producción frutícola, la actual conectividad del territorio permite que una plaga que ingresa por un extremo del país pueda trasladarse en pocas horas hacia las zonas centro y norte, donde se concentra la mayor producción agrícola. Esto puede ocurrir a través de personas que viajan portando frutas u otros productos de origen vegetal sin declarar. Por su parte, la seremi de Agricultura de Magallanes, Irene Ramírez Mérida, enfatizó la relevancia de este trabajo preventivo, señalando que cuidar la producción nacional es también fortalecer la soberanía alimentaria de los territorios y resguardar la imagen de Chile como un exportador mundial de productos agropecuarios de primera calidad e inocuidad. Cada acción del SAG en frontera aporta directamente al fortalecimiento del programa de Control y Erradicación de Moscas de la Fruta, y por ello, al momento de ingresar al país, declarar es clave para contribuir con ese objetivo. Cabe señalar que el control fronterizo Cerro Dorotea es un control vecinal de alta afluencia, donde a diario cientos de personas transitan entre Chile y Argentina, principalmente con fines de abastecimiento. En este escenario, la labor del SAG resulta clave para detectar oportunamente riesgos sanitarios y evitar que plagas o enfermedades ingresen al país. Finalmente, desde SAG reiteraron el llamado a la ciudadanía a colaborar con los controles fronterizos, declarando siempre los productos que se transportan y evitando el ingreso de frutas, verduras u otros productos de origen vegetal o animal que pudieran afectar el patrimonio sanitario nacional.
Con el objetivo de resguardar la salud de la comunidad ante el aumento del consumo de productos cárnicos durante las celebraciones de Navidad y Año Nuevo, autoridades regionales fiscalizaron una carnicería de Punta Arenas, con el fin de verificar el cumplimiento de la normativa sanitaria y reforzar las recomendaciones de autocuidado dirigidas a la ciudadanía. En la actividad participaron el Seremi de Salud (S), Eduardo Castillo; el Seremi de Gobierno, Andro Mimica; la Seremi de Agricultura, Irene Ramírez; el Director (S) del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), Juan Francisco Álvarez; junto a equipos técnicos de las respectivas instituciones. La inspección se llevó a cabo en Carnes El Abasto de Punta Arenas, donde no se detectaron deficiencias sanitarias. El Seremi de Gobierno, Andro Mimica, indicó: “Durante todo el año los distintos organismos están realizando fiscalizaciones calendarizadas en toda la región, en las distintas carnicerías y supermercados, sobre todo cuando se acercan las fiestas de fin de año. Es muy importante el llamado que se le tiene que hacer a la comunidad de que compren en locales establecidos, que puedan ver que tenga detallada también la información de dónde viene la carne, que se le pueda hacer una trazabilidad y que además puedan mantener la cadena de frío”. La autoridad agregó que, desde el Gobierno, se releva el trabajo permanente que se realiza para resguardar la salud de la población, con especial énfasis en que las familias magallánicas puedan vivir las Fiestas de Fin de Año de manera tranquila y segura. En este contexto, informó que durante el año 2025 se han iniciado 9 sumarios sanitarios, 8 en Punta Arenas y 1 en Puerto Natales, lo que da cuenta del despliegue y la labor constante del Gobierno del Presidente Gabriel Boric durante toda la temporada. El Seremi de Salud (S), Eduardo Castillo, señaló que “este es un trabajo coordinado con el SAG, ya que se fiscaliza toda la cadena, desde el origen y el lugar de elaboración hasta el punto de venta. En este proceso verificamos que la carne se mantenga en las condiciones adecuadas, ya sea congelada a menos de –18 °C o refrigerada en vitrinas a no más de 5 °C. Asimismo, revisamos las condiciones generales de aseo, los utensilios utilizados —como tablas y cuchillos— y que el personal cuente con los elementos de protección correspondientes, tales como uniforme, delantal, guantes y cofia”. La autoridad de salud explicó que si bien durante las últimas semanas, en el marco del reforzamiento de las fiscalizaciones a carnicerías por Fiestas de Fin de Año, no se han iniciado sumarios sanitarios, durante el año 2025, en las inspecciones programadas, se han registrado un total de 9 sumarios sanitarios. De ellos, 8 correspondieron a deficiencias en materia de higiene y limpieza, y una a la detección de carnes cuya procedencia no pudo ser acreditada. La Seremi de Agricultura, Irene Ramírez manifestó: “Durante todo el año el Servicio Agrícola y Ganadero realiza fiscalizaciones a lo largo de la cadena de producción y comercialización de carne en la Región de Magallanes, trabajo que se refuerza especialmente en fechas de mayor consumo como las fiestas de fin de año. En este contexto, hacemos un llamado a la comunidad a comprar siempre en establecimientos autorizados, para resguardar la inocuidad y la procedencia de los productos. A la fecha, llevamos más de 150 fiscalizaciones, detectando incumplimientos principalmente asociados al etiquetado y a la tipología de los productos cárnicos.” Juan Francisco Álvarez Cárcamo, director regional (s) de SAG Magallanes explicó que el trabajo del Servicio en materia de fiscalización de la Ley de la carne se extiende a lo largo de toda la cadena productiva detallando que “parte con el transporte del animal que llega a la planta faenadora; el transporte desde la planta a las carnicerías y, finalmente, la fiscalización en las carnicerías y supermercados que venden carne. “Lo esencial en una carnicería es que tenga identificado, en un lugar visible, el tipo de carne que está vendiendo. A parte de eso, que estén indicados los rótulos, es decir, el nombre de cada uno de los cortes. Cuando se vende carne envasada, esta carne tiene que mantener su envase original y en el rótulo tiene que decir lo mismo: el tipo de carne, el corte con el nombre chileno, la procedencia, es decir, la planta faenadora, el país y la fecha de elaboración”, recomendó Alvarez a quienes adquieran productos cárnicos. Finalmente, el directivo reiteró el llamado a la comunidad a comprar sólo en lugares establecidos, a fin de evitar adquirir productos que pudieran ser consecuencia de un faenamiento ilegal señalando: “Compren carne durante estas fiestas y durante todo el año sólo en lugares establecidos, donde la procedencia es conocida y con eso ellos se aseguran y aseguran a su familia de que no van a tener ningún problema sanitario”. Alex Lucero, encargado de la Unidad de Alimentos de la Seremi de Salud, enfatizó la importancia de que la comunidad compre productos cárneos únicamente en locales establecidos, verificando las condiciones sanitarias del lugar y las características de la carne, como su color, olor y textura. Asimismo, destacó la necesidad de que los establecimientos mantengan adecuados niveles de limpieza, que el personal utilice los implementos de protección correspondientes y que los productos se conserven a las temperaturas exigidas, tanto refrigerados como congelados. Agregó que, cuando se detectan incumplimientos a la normativa sanitaria, la autoridad inicia los sumarios correspondientes, los que pueden derivar en sanciones que van desde amonestaciones hasta multas, e incluso la prohibición de funcionamiento del local en casos de mayor gravedad. Recomendaciones En el caso de carnes frescas, se debe observar que se mantengan en vitrinas refrigeradas, ya que éstas deben almacenarse a no más de 5° C, además de mantener las características como olor y color típicas según la especie. Las carnes congeladas deben mantenerse a – 18ºC. Una carne que presente un color oscuro, de consistencia dura y seca, con falta de brillo, grasa externa oscura o que presente escurrimiento de líquido color marrón, son indicios de una carne alterada. Para el caso de las carnes envasadas, debe tener en cuenta que estas deben cumplir con las normas de etiquetado, donde se debe observar fecha de vencimiento, recomendaciones de conservación y duración del producto (congelado, refrigerado, etc.). Además de informar que fueron procesadas y envasadas por un establecimiento autorizado.
En el marco del primer Seminario Internacional de Avicultura que se desarrolla en Magallanes, el Gobierno Regional, el Ministerio de Agricultura e INDAP dieron este jueves el vamos simbólico al inicio del gasto del convenio suscrito entre el Gobierno Regional y el Instituto de Desarrollo Agropecuario, destinado a fortalecer la Agricultura Familiar Campesina e Indígena de la región. Con la firma protocolar se abrió oficialmente el primer concurso de inversión en infraestructura agraria, orientado a mejorar las condiciones productivas de más de 500 familias usuarias de INDAP, mediante el financiamiento de obras y equipamiento que permitan aumentar la productividad, enfrentar de mejor manera la crisis climática y avanzar hacia la soberanía alimentaria regional. El gobernador regional, Jorge Flies, valoró la puesta en marcha del convenio y el compromiso de los consejeros regionales que aprobaron los recursos. Estos fondos son una señal concreta de que el agro está en el corazón de la agenda regional. Magallanes no puede seguir dependiendo casi exclusivamente de productos que vienen de fuera; fortalecer la producción local es clave para la soberanía alimentaria y para dar estabilidad a las familias campesinas, señaló, destacando que este convenio da continuidad y proyección al trabajo iniciado en 2017 con el primer acuerdo entre el Gobierno Regional e INDAP. En la misma línea, la seremi de Agricultura subrayó el esfuerzo diario de las y los agricultores y la forma en que se construyó este instrumento. Este convenio no se diseñó desde un escritorio; fueron los propios agricultores quienes, en distintas instancias, fueron planteando sus necesidades y prioridades, que luego se plasmaron en este programa de inversión. Aquí hay participación, escucha y una mirada de largo plazo sobre el campo magallánico, afirmó, resaltando además el rol de mujeres y jóvenes rurales en este proceso. Por su parte, el director regional de INDAP Magallanes, Gabriel Zegers, destacó que el convenio considera más de 3 mil 200 millones de pesos, recursos que irán directamente en apoyo de la agricultura familiar campesina e indígena. Hoy la producción local de hortalizas satisface apenas cerca del 11% de la demanda regional. El desafío es enorme: necesitamos mejorar la infraestructura, incorporar tecnologías acordes al territorio y avanzar hacia sistemas productivos sostenibles que cuiden el agua, recuperen suelos y entreguen alimentos sanos y frescos a la comunidad, explicó. Zegers también relevó el contexto en que se firmó el inicio de la ejecución: Este seminario internacional reúne a investigadores, especialistas y productores, que se sientan a dialogar de igual a igual. Esa mezcla de conocimiento científico y saber campesino es la que necesitamos para construir una hoja de ruta que nos permita crecer en calidad, en volumen y también en mejores precios para la ciudadanía. Las y los agricultores presentes valoraron el inicio del convenio y la realización del seminario. Destacaron que, en un escenario de altos costos y variabilidad climática, resulta clave compartir experiencias con la academia y otros territorios para mejorar la productividad y la eficiencia. Coincidieron en que el trabajo conjunto con INDAP y el Gobierno Regional es una oportunidad concreta para fortalecer la avicultura y otras áreas de la producción regional. Con el lanzamiento de este primer concurso de infraestructura agraria, se inicia formalmente la ejecución del convenio INDAP–Gobierno Regional, que en los próximos años buscará reducir brechas históricas en el campo magallánico, potenciar la agricultura familiar e impulsar una producción de alimentos más cercana, justa y sostenible para toda la región.
En un hito considerado clave para el desarrollo de la agricultura familiar campesina de la Patagonia austral, 34 agricultores y agricultoras de las provincias de Tierra del Fuego, Última Esperanza y Magallanes recibieron este jueves sus proyectos de riego, culminando así el trabajo del Diagnóstico para el Mejoramiento del Riego en la Pequeña Agricultura de Aysén y Magallanes, estudio realizado por la Comisión Nacional de Riego (CNR) del Ministerio de Agricultura. La iniciativa, que se extendió desde noviembre de 2024 hasta marzo de 2025, permitió levantar información inédita sobre las brechas, necesidades y potencialidades de la pequeña agricultura en materia de riego. A partir de ese diagnóstico, entre abril y octubre se elaboraron los diseños que hoy fueron formalmente entregados a los productores de Puerto Natales, Porvenir y Punta Arenas. La Seremi de Agricultura, Irene Ramírez Mérida, destacó el carácter estratégico del proyecto para la región. “Hoy estamos haciendo el cierre de un proyecto muy importante para nosotros como Ministerio de Agricultura, desarrollado por la Comisión Nacional de Riego aquí en Magallanes y también en Aysén. Este estudio nos permitió tener un diagnóstico de la agricultura familiar campesina y del riego, algo súper importante para avanzar en soberanía y seguridad alimentaria con seguridad hídrica”, manifestó. La autoridad resaltó que los diseños entregados permitirán que las y los agricultores puedan postular a la Ley de Riego en los próximos concursos nacionales. “Estamos contentos porque ya en diciembre tendremos los primeros concursos de mujeres presentados a la Ley de Riego. Este es un avance relevante para Magallanes porque han sido guiadas por una consultora para levantar antecedentes y aterrizar la ley y los concursos nacionales, abordando tres comunas claves para la producción agrícola regional”, agregó. Un éxito para la pequeña agricultura La coordinadora regional de la CNR, María Antonieta Rodríguez, valoró el alto nivel de participación logrado. “Feliz, feliz como Comisión Nacional de Riego de poder avanzar y acortar la brecha que ha dificultado la presentación de proyectos desde la pequeña agricultura. Teníamos expectativas respecto al programa, pero ha sido todo un éxito: hubo mucho interés, a pesar de lo complejo que puede parecer presentar un proyecto ante la comisión. En el último tiempo no habíamos tenido proyectos de la pequeña agricultura, por lo que esto es un gran impulso para la seguridad alimentaria, la seguridad hídrica y la eficiencia del uso del agua”, afirmó. Desde la empresa Tegni Riego, responsable del estudio, su coordinador Luis Jara detalló la magnitud del trabajo ejecutado: siete proyectos beneficiados en Puerto Natales, ocho en Porvenir y 19 en Punta Arenas, sumando un total de 34 en la región de Magallanes. La voz de los agricultores: avanzar pese al clima extremo Para quienes trabajan la tierra en condiciones adversas, este apoyo representa más que un documento técnico: es la posibilidad de proyectar y consolidar su actividad productiva. Margot Ruiz, agricultora de Porvenir y representante de Prodesal y de la cooperativa en formación COCAM, expresó la importancia del proyecto para su comunidad. “Este proyecto es un gran avance para nosotros porque vamos a aprovechar bien los recursos de riego por goteo y construcción de invernaderos. En Porvenir luchamos con un clima hostil, somos una isla, y con los vientos y la sequía es un batallar constante lograr que una plantita crezca. Lo hacemos con mucho esfuerzo, por eso este proyecto es un gran logro. Lamentablemente son pocos; debería masificarse para apoyar aún más a la gente”, opinó. Desde el sector ganadero, el productor Sergio Güenumán, también de Porvenir, destacó la importancia del recurso hídrico. “Salí favorecido por el agua, y el agua es fundamental para la casa, para los animales, para todo. Estoy muy agradecido”, señaló. Para la agricultora Karen Vargas, del sector de Leñadura, este hito marca un antes y un después para la región. “Hoy fue un hito importante porque tenemos un proyecto en mano listo para continuar a la Ley de Riego. Acá tenemos falta de consultores y varias brechas que hemos ido detectando, pero con esto ya tenemos un 80% de avance. Nos faltaban proyectos de CNR en la región, así que esto es un gran paso”, afirmó.