Esta mañana, en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, el subsecretario de Ciencias, Cristian Cuevas Vega, informó sobre los resultados de la segunda etapa del Programa de Financiamiento Estructural I+D+i Universitario (FIU) 2025, destacando la adjudicación de la Fase II por parte de la Universidad de Magallanes (UMAG). El FIU es un instrumento del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, ejecutado a través de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), cuyo objetivo es apoyar a universidades públicas y privadas en la generación, mantención y gestión de capacidades de Investigación, Desarrollo e Innovación (I+D+i). En esta etapa, once universidades chilenas recibirán más de 77 mil millones de pesos durante un período de 10 años, fortaleciendo su contribución al desarrollo regional y nacional, así como a la mejora de la calidad de vida de las personas desde una perspectiva integral económica y socio-cultural. Siete universidades se adjudicaron el Fondo I+D+i Universitario Territorial (FIU Territorial), destinado a instituciones con acreditación vigente entre tres y cinco años, con el propósito de potenciar su aporte al desarrollo territorial y a los procesos de descentralización, mediante el financiamiento de capacidades de I+D+i junto a su gestión y gobernanza institucional. Entre las beneficiadas se encuentran la Universidad de Aysén, Universidad de Atacama, Universidad Arturo Prat, Universidad de Los Lagos, Universidad de Magallanes, Universidad de La Serena y la Universidad Católica de la Santísima Concepción, las que recibirán 5.200 millones de pesos cada una durante una década. En tanto, el Fondo I+D+i Universitario Frontera (FIU Frontera), orientado a universidades con acreditación institucional entre seis y siete años, fue adjudicado por la Universidad de Talca, la Universidad de Chile, la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y la Universidad de Santiago de Chile. Estas casas de estudio recibirán 10.400 millones de pesos cada una por 10 años, con el objetivo de fortalecer capacidades de I+D+i que permitan responder a misiones complejas y estratégicas para el país, en áreas como biodiversidad, sustentabilidad, salud, cambio climático, energías renovables, tecnología digital y otros desafíos nacionales. Los resultados de esta segunda etapa del FIU fueron dados a conocer el viernes 26 de diciembre, beneficiando a universidades de 10 de las 16 regiones del país, con una inversión total de 77.984 millones de pesos a ejecutarse durante los próximos 10 años, consolidando el fortalecimiento del sistema universitario y científico nacional.
En 1995, Chile lanzó su primer satélite, el FASat-Alfa, que fue construido por la Fuerza Aérea de Chile (Fach) y la empresa británica Surrey Satellite Technology Ltd (SSTL). Iba a llamarse CONDORSAT, pero el nombre fue cambiado a FASat-Alfa, por Fuerza Aérea Satélite, y denominado Alfa por ser el primero. Fue lanzado a bordo del cohete Tsyklon-3 el 31 de agosto de 1995 desde la base de Plesetsk en Rusia. Sin embargo, el lanzamiento no fue exitoso, ya que FASat-Alfa no logró separarse del satélite ucraniano Sich-1. Con ese primer intento fallido, Chile intentó en varias ocasiones enviar objetos al espacio. Treinta años después, se inauguró este lunes el Centro Espacial Nacional (CEN) en la Base Aérea Los Cerrillos. Este centro permitirá potenciar la economía, la defensa y poner laboratorios al servicio de la investigación y los nuevos talentos. De esta manera, Chile no solo se posiciona en el campo aeroespacial sino que, al acelerar los tiempos de transferencia tecnológica, permitirá también que investigaciones académicas se traduzcan en soluciones concretas que potencien el desarrollo económico y mejoren la calidad de vida de las familias chilenas. Este hito corresponde al primer hub nacional dedicado al desarrollo de tecnología y conocimiento espacial, diseñado para ser un puente entre el Estado, la academia, la industria y la ciudadanía. Las obras de construcción del Centro Espacial Nacional (CEN), ubicado en la Base Aérea Los Cerrillos de la FACH, en la comuna de Cerrillos, comenzaron en mayo de 2024. Se encuentra emplazado en 5.800 m2, integrado por el Centro de Control de Misiones Espaciales para el monitoreo y operación de satélites de manera autónoma; y el laboratorio de Ciencia de Datos, orientado al análisis y procesamiento de grandes volúmenes de información geoespacial. Además, para la generación de soluciones, aplicativos y herramientas basadas en el uso de inteligencia artificial, este laboratorio contará con un Computador de Alto Rendimiento y un data center. También incluye el Laboratorio de Emprendimiento, Innovación y Promoción del Talento, cuya misión es fomentar el desarrollo de capacidades nacionales en el ámbito espacial, impulsando la innovación tecnológica, la creación de startups y el fortalecimiento del capital humano. En conversación con El Mostrador, el ministro de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Aldo Valle Acevedo, recalcó la importancia de la inauguración del CEN para el desarrollo científico del país y adelantó que la Política Espacial Nacional contempla construir dos otros centros en el norte y el sur de Chile. -¿Qué señal da esta inauguración en relación con la inversión en ciencia que se hizo en el Centro Espacial Nacional? -Me parece a mí que es un hito la inauguración, porque envía varias señales. Primero, que desde distintas instituciones se están haciendo esfuerzos en una misma dirección o, dicho de otra manera, esfuerzos que convergen desde instituciones distintas, claramente en la meta de fortalecer la tecnología y la innovación en nuestro país, y que cada vez damos dirección, porque ayer se inauguró un Centro Espacial Nacional que va a poder diseñar, armar, fabricar satélites en nuestro país. Hay ya unos proyectos para que finalmente se fabriquen nueve satélites, dos de un tamaño mayor de 200 kilos aproximadamente y otros 7 de 23 kilos. Que van a conectar a Chile, desde luego, pero muy valiosos, por ejemplo, para la agricultura, para la pesca, para la prevención de desastres naturales, impactos en el sistema productivo, en consecuencia, efectos económicos, y que lo estamos haciendo ahora de la mano entonces de la innovación tecnológica, de la formación de talento, de un desarrollo de capacidades que probablemente años atrás habría sido difícil imaginar que se transitaba desde una rama de las Fuerzas Armadas, como es la Fuerza Aérea, a convertir el Centro Espacial en un hub tecnológico donde van a trabajar profesionales y de los cuales serán civiles, no personal de la Fuerza Aérea propiamente, que van a prestar por lo mismo una gran utilidad al desarrollo del país desde el punto de vista científico. -¿Qué impacto tendrá este centro en la descentralización de la ciencia y la tecnología en Chile? -Desde ese punto de vista, marca un hito, porque el país está dando un salto en un eje muy importante en el sistema de ciencia, tecnología, conocimiento e innovación del país. Estamos hablando de centros espaciales, porque habrá uno como el que se inauguró en Santiago, pero la Política Nacional Espacial considera que también se cree uno en Antofagasta y otro en Punta Arenas. Eso dice que vamos a descentralizar también las capacidades tecnológicas y de innovación en nuestro país. Otro eje central de la política pública es que tengamos sistemas de ciencia, tecnología, conocimiento e innovación, no solo a nivel de la Región Metropolitana, sino que distribuido en los lugares donde se van a, por lo mismo, formar capacidades, masas críticas, se va a desarrollar talento y, de esa manera, también produce algo así como una democratización formal, esto es, sustantiva, porque entonces habrá conocimiento en las regiones, habrá capacidades en las regiones para, desde luego, llevar a cabo estudios indispensables que no son los mismos que hay que hacer en la zona central. -¿Por qué el Estado tiene que invertir en ciencia, tecnología e innovación? -Son el equivalente a la infraestructura pública que el Estado tuvo que asumir cuando fue necesario en el siglo XIX construir un ferrocarril que recorriera gran parte del país. Los gobiernos, a través de la Corfo, por ejemplo, y crear estas grandes empresas de la energía, electricidad, petróleo, eso es la ENAP, y en su momento la Empresa Nacional de Electricidad del país, y cómo hubo que construir carreteras durante el siglo XX. Hoy día contamos con esa base, pero necesitamos esta otra infraestructura pública, que es tener, por ejemplo, troncales 5G para la inteligencia artificial, fibra óptica, centros de datos distribuidos a lo largo del país, centros de supercómputo. El país está invirtiendo en eso. Corfo está contribuyendo directamente a proyectos para que haya un centro de supercómputo en Santiago y otro centro de supercómputo en la Región de Valparaíso, con la participación de las universidades y de empresas privadas. De modo que el Estado está actuando aquí como un catalizador para esta nueva infraestructura. Esto pone al país, ya tiene al país, en un lugar muy destacado en América Latina. Y de hecho, el índice que hace el Centro Nacional de Inteligencia Artificial a nivel latinoamericano nos ubica en un lugar muy destacado, pero todavía tenemos brecha, todavía tenemos que avanzar. Entonces la cantidad de datos que se van a producir a partir de la puesta en funciones de esos satélites sobre el clima, sobre las condiciones de la atmósfera en nuestro país, sobre la minería, esto va a tener impacto en la agricultura, en el cuidado del medio ambiente. -¿Por qué es necesario el financiamiento para estos proyectos? -Porque podríamos, desde el Ministerio de Ciencia, que nosotros vemos con gratificación, porque hoy día también tenemos en el Congreso en trámite el proyecto de ley, el mensaje presidencial en virtud del cual se aprueba el convenio en cuya virtud Chile pasa a ser Estado miembro asociado de la Organización Europea de Experimentación Nuclear. Hay pocos países de América Latina que integran eso, no son tantos los países del planeta que forman parte de esa organización europea de experimentación nuclear. La condición de Estado miembro permite asociarse y que empresas puedan también ser parte de las licitaciones que hace este centro, que podamos hacer un aporte muy significativo a partir de una necesidad que tiene la experimentación nuclear, que es un cobre del más alto nivel de refinamiento. Bueno, Chile puede hacer eso, vamos a estar en ventana en las próximas semanas suscribiendo un convenio para, en definitiva, comprometer ya un proceso para la producción de un cobre sin oxígeno, que es indispensable para estos procesos experimentales y para una serie de demandas que hay hoy día en la industria de las telecomunicaciones, de la mayor velocidad que se necesita. Entonces el hito de ayer está asociado también a este esfuerzo de una política pública que se inicia en el año en que se crea un Consejo de Política Espacial y se crea a la vez un Comité Ejecutivo de Política Espacial y esta es una de las tareas que la ley que creó el Ministerio de Ciencia le asigna al Ministerio de Ciencia específicamente. -¿Cuál es el impacto de esta infraestructura en el futuro de la ciencia en Chile? -El artículo cuarto de la ley dice que le corresponde al ministerio velar por el desarrollo y promoción de la actividad espacial en el país. En este ámbito, dice la ley, deberá coordinarse especialmente con el Ministerio de Defensa Nacional y el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones. Entonces esto fue escrito en el año, se discutió durante 2018, entonces aquí también se ve que se aprecia una coherencia, una consistencia para el logro de objetivos nacionales como el que representa la apuesta ya en marcha. -El proyecto del CEN comenzó en el 2021 en el Gobierno de Sebastián Piñera y finaliza en el Gobierno de Gabriel Boric. Iniciativas como estas trascienden al color político, ¿qué proyectos cree son esenciales que se continúen en el próximo Gobierno? -Bueno, me parece a mí que hay instrumentos de la política pública que están precisamente creados por este ministerio y que suponen un ejercicio a mediano o largo plazo, que en cualquier caso deberán a mi juicio continuar. Yo tengo confianza en que esos instrumentos, sin perjuicio de que puedan ser evaluados por las nuevas autoridades, van a continuar porque son, en definitiva, instrumentos de política pública que no son, por así decir, de uso interno del Estado o de la administración. Nosotros tenemos un sistema de ciencia, tecnología, conocimiento e innovación en que participa la comunidad científica. Cuando nosotros llevamos a cabo concursos de investigación, bueno, eso supone la participación de la comunidad científica. Probablemente de 4.000, 5.000 investigadores año a año participan de los concursos y por lo mismo mantener los diversos instrumentos de fomento a la investigación, a la innovación tecnológica, a la innovación científica. A mí no me cabe la menor duda que van a continuar y que sería un grave error pretender que eso no continúe. Ahora, yo considero que es muy importante que el país cuente con un Ministerio de Ciencia. Los Estados necesitan de una modernización de todas maneras, pero precisamente que los Estados cuenten con ministerios de ciencia forma parte de su modernización. Yo considero en lo personal que, si hubiese una decisión en sentido contrario, más bien sería una regresión en este proceso de modernización que significó la creación del Ministerio de Ciencia. Hay instrumentos de política pública dirigidos a las universidades, por ejemplo, para fortalecer sus capacidades institucionales en la producción de conocimiento destinados, por ejemplo, a que la producción de conocimiento se vincule a las estrategias de desarrollo regional y a su vez que, dependiendo del nivel de complejidad que hayan alcanzado las capacidades en investigación de las universidades, muchas de ellas asuman mediante, por ejemplo, el Fondo Estructural para la Investigación en las Universidades, el FIU, se asuman también desafíos de interés a nivel nacional, en la medida en que las universidades cuenten, digo, con capacidades más sofisticadas para producir conocimiento. Entonces, ese fue un instrumento de la política pública que incorporó el Gobierno del Presidente Boric, que fortalece el sistema de ciencia y tecnología del país. Estamos tramitando todavía un proyecto de ley que busca establecer un marco regulatorio en inteligencia artificial, que va a dar lugar también a obligaciones del Ministerio de Ciencia, que establecerá la ley. Asimismo, se está tramitando una ley que ya está por concluir su tramitación en el Congreso, que es el proyecto de ley sobre transferencia tecnológica, que viene a actualizar también la legislación, de modo que las universidades, que son las principales instituciones que tienen como fin producir investigación, producir conocimiento, bueno, las universidades están de acuerdo con esta nueva ley que es sobre esa transferencia tecnológica, ellas van a poder crear empresas de base científico-tecnológica. Estas son políticas de largo plazo, que los instrumentos finalmente que tiene el sistema deriven en la creación de empresas de base científico y tecnológica, lo que está destinado a fortalecer dos ejes de nuestro sistema de ciencia, que es tecnología e innovación. Y si no continuamos con esa política, bueno, le habremos hecho un grave daño a este eje que los países que han alcanzado cierto desarrollo. Bueno, tal vez tomaron la bandera antes que nosotros, pero nosotros creo yo que la estamos también hoy día desarrollando a gran velocidad y, por lo mismo, también sería un desacierto no entender que la política cada vez debe recurrir al mejor conocimiento, a la mejor evidencia para tomar decisiones. Eso lo tiene que hacer cualquier Gobierno, independientemente del signo político. Yo tengo confianza en que finalmente se tomarán buenas decisiones y que el Ministerio de Ciencia seguirá haciendo el aporte que ya está haciendo a la modernización del Estado en Chile, al fortalecimiento de nuestras capacidades en ciencia y tecnología, de modo que yo veo que esta función pública va a continuar, y que sería un error descontinuarlo, sí, de todas maneras. Fuente: elmostrador.cl
Para recibir Fondo Regional para la Productividad y Desarrollo, las instituciones privadas sin fines de lucro deben cumplir con los requisitos establecidos en el Decreto Supremo N° 1.699, de 2024, del Ministerio de Hacienda, y así ser incorporadas en la resolución que las declara elegibles. Esta inclusión en la resolución, las habilita para participar en los procesos concursables que los Gobiernos Regionales definan. El Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación informa que ya se encuentra disponible el proceso de inscripción de instituciones privadas sin fines de lucro para integrar la nómina habilitante del Fondo Regional para la Productividad y el Desarrollo (FRPD). Este es un instrumento destinado a fortalecer el desarrollo productivo y las capacidades científicas, tecnológicas e innovadoras en las regiones del país. Ser parte de esta nómina habilitante es un requisito indispensable para que instituciones privadas puedan participar en los concursos FRPD que serán ejecutados por los Gobiernos Regionales durante el próximo año. “Hago el llamado a todas las instituciones privadas que hoy están en la lista de la Resolución 33 del año 2024 de la Subsecretaría de Ciencia -que perderá su vigencia producto de esta convocatoria-, y a todas las organizaciones privadas, fundaciones, corporaciones y empresas de la región, que tienen vocación o vinculan su quehacer a la ciencia, la tecnología, los conocimientos o la innovación, para que se inscriban en esta nómina, de manera que puedan optar a financiamiento desde el Gobierno Regional de Magallanes y de la Antártica Chilena”, señaló la seremi de Ciencia Verónica Vallejos. La autoridad indicó que estos fondos, que provienen de la Ley del Royalty, absorbieron a los antiguos FIC (Fondo de Innovación para la Competitividad) -que hoy ya no existen-, y es una convocatoria que se desarrolla en conjunto con la Subsecretaría de Economía y Empresas de Menor Tamaño. La inscripción en la nómina es pública y gratuita, y estará disponible hasta las 23:59 horas del 15 de diciembre en la plataforma fondos.gob.cl .
El Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación y el Consejo de Rectoras y Rectores de las Universidades Chilenas (CRUCH), firmaron un convenio destinado a impulsar la incorporación de contenidos y competencias en inteligencia artificial (IA) en la formación inicial de las y los futuros profesores. El acuerdo, en el que también participarán el Centro Nacional de Inteligencia Artificial (CENIA) y la Fundación Kodea, pondrá en marcha Futuros Docentes, un programa de cuatro años (2026–2029) que escala a nivel nacional el piloto Impulsemos la Educación del Futuro Juntos, que fue ejecutado por la Universidad de Concepción y en el que participaron 600 estudiantes de Pedagogía de cuatro universidades del país, y que evidenció mejoras significativas en las competencias pedagógicas, digitales y éticas de las y los participantes. La expansión de esta iniciativa busca que las universidades del CRUCH integren de manera progresiva herramientas y conocimientos en IA dentro de las carreras formadoras de docentes, en coherencia con los estándares de calidad y los procesos de actualización curricular del sistema de educación superior. Uno de los ejes centrales para avanzar en la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial es aumentar la capacidad de adopción de estas tecnologías y eso requiere un proceso amplio de alfabetización y formación. Existen instituciones que pueden jugar un rol decisivo en anticipar esta respuesta como son las universidades del Consejo de Rectores, que reúnen más de 26 facultades de educación, dijo el ministro de Ciencia, Aldo Valle. La iniciativa funcionará con un modelo Train the Trainers, donde el CENIA y la Fundación Kodea formarán a académicos que replicarán el curso en sus universidades. El plan considera capacitar cada año a 75 docentes, lo que podría impactar a más de 3.300 estudiantes de Pedagogía a nivel nacional. El objetivo es que en cuatro años las instituciones cuenten con capacidades autónomas para enseñar IA e integrarla en sus mallas y procesos de acreditación. El principal objetivo es formar a docentes en el uso ético y responsable de la inteligencia artificial; para ello, el programa contempla formación especializada, acompañamiento técnico, mentorías y un kit digital con material pedagógico actualizable, los que permitirán avanzar hacia la autonomía institucional en la enseñanza de esta temática, y espero que la Universidad de Magallanes -como miembro del CRUCH- pueda llegar a potenciar la formación de las y los estudiantes de las 9 carreras de Pedagogía que imparte, porque esperamos que la IA se use como herramienta de apoyo en todos los ámbitos de formación, así lo indicó Verónica Vallejos, seremi de Ciencia. La autoridad regional agregó que el MinCiencia liderará la coordinación general del programa, asegurando su coherencia con el Plan Nacional de IA. Además, facilitará la vinculación entre el ecosistema de innovación, universidades y centros de investigación, apoyando también la sistematización de resultados y la elaboración de insumos técnicos y de política pública.
Con la participación de actores del mundo académico, público, privado y de la sociedad civil se realizó el taller participativo Validación y Priorización de Brechas y Oportunidades de Desarrollo Científico y Tecnológico en Hidrógeno Verde, iniciativa que forma parte de un estudio liderado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación -MinCiencia-, que busca crear una hoja de ruta de I+D+i en esta materia. Según indicó la seremi de Ciencia, Verónica Vallejos, este espacio de diálogo técnico y colaborativo es uno de los cuatro que se ha desarrollado en el país para recoger la opinión de diferentes actores que componen el sistema y validar diagnósticos y oportunidades que ya han sido identificados, además de permitir tener una visión más global respecto de las brechas científico-tecnológicas que deben ser abordadas para fortalecer la posición de Chile en la cadena de valor y lograr una industria competitiva que responda a las necesidades del país pero considerando las particularidades de cada uno de los territorios. Para complementar los talleres, un equipo de profesionales del MinCiencia y de la consultora a cargo del estudio realizaron visitas técnicas a las dependencias de empresas clave de la región, como la planta Haru Oni de HIF y su laboratorio de e-combustibles -que opera en colaboración con la Universidad de Magallanes y de la empresa GASCO-, así como a ASMAR y ENAP, con el objetivo de identificar los desafíos en la industria y conocer su experiencia implementando soluciones innovadoras a nivel regional, y establecer si alguna de ellas ha estado basada en ciencia y/o tecnología. Los resultados de estas actividades, junto a aquellos de las realizadas en otras regiones del país, serán analizados y sistematizados para contribuir a la construcción de la Hoja de Ruta Nacional de I+D+i en Hidrógeno Verde y sus derivados, que está elaborando el ministerio para contribuir en específico al cumplimiento de la Acción 70 del Plan de Acción de Hidrógeno Verde 2023-2030, la cual corresponde al análisis de desafíos de I+D en proyectos de hidrógeno verde para complementar la Ley I+D y otros instrumentos asociados. Además, con este levantamiento se espera también aportar a la implementación de la Estrategia Nacional de Hidrógeno Verde.
Esta mañana, en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, el subsecretario de Ciencias, Cristian Cuevas Vega, informó sobre los resultados de la segunda etapa del Programa de Financiamiento Estructural I+D+i Universitario (FIU) 2025, destacando la adjudicación de la Fase II por parte de la Universidad de Magallanes (UMAG). El FIU es un instrumento del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, ejecutado a través de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), cuyo objetivo es apoyar a universidades públicas y privadas en la generación, mantención y gestión de capacidades de Investigación, Desarrollo e Innovación (I+D+i). En esta etapa, once universidades chilenas recibirán más de 77 mil millones de pesos durante un período de 10 años, fortaleciendo su contribución al desarrollo regional y nacional, así como a la mejora de la calidad de vida de las personas desde una perspectiva integral económica y socio-cultural. Siete universidades se adjudicaron el Fondo I+D+i Universitario Territorial (FIU Territorial), destinado a instituciones con acreditación vigente entre tres y cinco años, con el propósito de potenciar su aporte al desarrollo territorial y a los procesos de descentralización, mediante el financiamiento de capacidades de I+D+i junto a su gestión y gobernanza institucional. Entre las beneficiadas se encuentran la Universidad de Aysén, Universidad de Atacama, Universidad Arturo Prat, Universidad de Los Lagos, Universidad de Magallanes, Universidad de La Serena y la Universidad Católica de la Santísima Concepción, las que recibirán 5.200 millones de pesos cada una durante una década. En tanto, el Fondo I+D+i Universitario Frontera (FIU Frontera), orientado a universidades con acreditación institucional entre seis y siete años, fue adjudicado por la Universidad de Talca, la Universidad de Chile, la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y la Universidad de Santiago de Chile. Estas casas de estudio recibirán 10.400 millones de pesos cada una por 10 años, con el objetivo de fortalecer capacidades de I+D+i que permitan responder a misiones complejas y estratégicas para el país, en áreas como biodiversidad, sustentabilidad, salud, cambio climático, energías renovables, tecnología digital y otros desafíos nacionales. Los resultados de esta segunda etapa del FIU fueron dados a conocer el viernes 26 de diciembre, beneficiando a universidades de 10 de las 16 regiones del país, con una inversión total de 77.984 millones de pesos a ejecutarse durante los próximos 10 años, consolidando el fortalecimiento del sistema universitario y científico nacional.
En 1995, Chile lanzó su primer satélite, el FASat-Alfa, que fue construido por la Fuerza Aérea de Chile (Fach) y la empresa británica Surrey Satellite Technology Ltd (SSTL). Iba a llamarse CONDORSAT, pero el nombre fue cambiado a FASat-Alfa, por Fuerza Aérea Satélite, y denominado Alfa por ser el primero. Fue lanzado a bordo del cohete Tsyklon-3 el 31 de agosto de 1995 desde la base de Plesetsk en Rusia. Sin embargo, el lanzamiento no fue exitoso, ya que FASat-Alfa no logró separarse del satélite ucraniano Sich-1. Con ese primer intento fallido, Chile intentó en varias ocasiones enviar objetos al espacio. Treinta años después, se inauguró este lunes el Centro Espacial Nacional (CEN) en la Base Aérea Los Cerrillos. Este centro permitirá potenciar la economía, la defensa y poner laboratorios al servicio de la investigación y los nuevos talentos. De esta manera, Chile no solo se posiciona en el campo aeroespacial sino que, al acelerar los tiempos de transferencia tecnológica, permitirá también que investigaciones académicas se traduzcan en soluciones concretas que potencien el desarrollo económico y mejoren la calidad de vida de las familias chilenas. Este hito corresponde al primer hub nacional dedicado al desarrollo de tecnología y conocimiento espacial, diseñado para ser un puente entre el Estado, la academia, la industria y la ciudadanía. Las obras de construcción del Centro Espacial Nacional (CEN), ubicado en la Base Aérea Los Cerrillos de la FACH, en la comuna de Cerrillos, comenzaron en mayo de 2024. Se encuentra emplazado en 5.800 m2, integrado por el Centro de Control de Misiones Espaciales para el monitoreo y operación de satélites de manera autónoma; y el laboratorio de Ciencia de Datos, orientado al análisis y procesamiento de grandes volúmenes de información geoespacial. Además, para la generación de soluciones, aplicativos y herramientas basadas en el uso de inteligencia artificial, este laboratorio contará con un Computador de Alto Rendimiento y un data center. También incluye el Laboratorio de Emprendimiento, Innovación y Promoción del Talento, cuya misión es fomentar el desarrollo de capacidades nacionales en el ámbito espacial, impulsando la innovación tecnológica, la creación de startups y el fortalecimiento del capital humano. En conversación con El Mostrador, el ministro de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Aldo Valle Acevedo, recalcó la importancia de la inauguración del CEN para el desarrollo científico del país y adelantó que la Política Espacial Nacional contempla construir dos otros centros en el norte y el sur de Chile. -¿Qué señal da esta inauguración en relación con la inversión en ciencia que se hizo en el Centro Espacial Nacional? -Me parece a mí que es un hito la inauguración, porque envía varias señales. Primero, que desde distintas instituciones se están haciendo esfuerzos en una misma dirección o, dicho de otra manera, esfuerzos que convergen desde instituciones distintas, claramente en la meta de fortalecer la tecnología y la innovación en nuestro país, y que cada vez damos dirección, porque ayer se inauguró un Centro Espacial Nacional que va a poder diseñar, armar, fabricar satélites en nuestro país. Hay ya unos proyectos para que finalmente se fabriquen nueve satélites, dos de un tamaño mayor de 200 kilos aproximadamente y otros 7 de 23 kilos. Que van a conectar a Chile, desde luego, pero muy valiosos, por ejemplo, para la agricultura, para la pesca, para la prevención de desastres naturales, impactos en el sistema productivo, en consecuencia, efectos económicos, y que lo estamos haciendo ahora de la mano entonces de la innovación tecnológica, de la formación de talento, de un desarrollo de capacidades que probablemente años atrás habría sido difícil imaginar que se transitaba desde una rama de las Fuerzas Armadas, como es la Fuerza Aérea, a convertir el Centro Espacial en un hub tecnológico donde van a trabajar profesionales y de los cuales serán civiles, no personal de la Fuerza Aérea propiamente, que van a prestar por lo mismo una gran utilidad al desarrollo del país desde el punto de vista científico. -¿Qué impacto tendrá este centro en la descentralización de la ciencia y la tecnología en Chile? -Desde ese punto de vista, marca un hito, porque el país está dando un salto en un eje muy importante en el sistema de ciencia, tecnología, conocimiento e innovación del país. Estamos hablando de centros espaciales, porque habrá uno como el que se inauguró en Santiago, pero la Política Nacional Espacial considera que también se cree uno en Antofagasta y otro en Punta Arenas. Eso dice que vamos a descentralizar también las capacidades tecnológicas y de innovación en nuestro país. Otro eje central de la política pública es que tengamos sistemas de ciencia, tecnología, conocimiento e innovación, no solo a nivel de la Región Metropolitana, sino que distribuido en los lugares donde se van a, por lo mismo, formar capacidades, masas críticas, se va a desarrollar talento y, de esa manera, también produce algo así como una democratización formal, esto es, sustantiva, porque entonces habrá conocimiento en las regiones, habrá capacidades en las regiones para, desde luego, llevar a cabo estudios indispensables que no son los mismos que hay que hacer en la zona central. -¿Por qué el Estado tiene que invertir en ciencia, tecnología e innovación? -Son el equivalente a la infraestructura pública que el Estado tuvo que asumir cuando fue necesario en el siglo XIX construir un ferrocarril que recorriera gran parte del país. Los gobiernos, a través de la Corfo, por ejemplo, y crear estas grandes empresas de la energía, electricidad, petróleo, eso es la ENAP, y en su momento la Empresa Nacional de Electricidad del país, y cómo hubo que construir carreteras durante el siglo XX. Hoy día contamos con esa base, pero necesitamos esta otra infraestructura pública, que es tener, por ejemplo, troncales 5G para la inteligencia artificial, fibra óptica, centros de datos distribuidos a lo largo del país, centros de supercómputo. El país está invirtiendo en eso. Corfo está contribuyendo directamente a proyectos para que haya un centro de supercómputo en Santiago y otro centro de supercómputo en la Región de Valparaíso, con la participación de las universidades y de empresas privadas. De modo que el Estado está actuando aquí como un catalizador para esta nueva infraestructura. Esto pone al país, ya tiene al país, en un lugar muy destacado en América Latina. Y de hecho, el índice que hace el Centro Nacional de Inteligencia Artificial a nivel latinoamericano nos ubica en un lugar muy destacado, pero todavía tenemos brecha, todavía tenemos que avanzar. Entonces la cantidad de datos que se van a producir a partir de la puesta en funciones de esos satélites sobre el clima, sobre las condiciones de la atmósfera en nuestro país, sobre la minería, esto va a tener impacto en la agricultura, en el cuidado del medio ambiente. -¿Por qué es necesario el financiamiento para estos proyectos? -Porque podríamos, desde el Ministerio de Ciencia, que nosotros vemos con gratificación, porque hoy día también tenemos en el Congreso en trámite el proyecto de ley, el mensaje presidencial en virtud del cual se aprueba el convenio en cuya virtud Chile pasa a ser Estado miembro asociado de la Organización Europea de Experimentación Nuclear. Hay pocos países de América Latina que integran eso, no son tantos los países del planeta que forman parte de esa organización europea de experimentación nuclear. La condición de Estado miembro permite asociarse y que empresas puedan también ser parte de las licitaciones que hace este centro, que podamos hacer un aporte muy significativo a partir de una necesidad que tiene la experimentación nuclear, que es un cobre del más alto nivel de refinamiento. Bueno, Chile puede hacer eso, vamos a estar en ventana en las próximas semanas suscribiendo un convenio para, en definitiva, comprometer ya un proceso para la producción de un cobre sin oxígeno, que es indispensable para estos procesos experimentales y para una serie de demandas que hay hoy día en la industria de las telecomunicaciones, de la mayor velocidad que se necesita. Entonces el hito de ayer está asociado también a este esfuerzo de una política pública que se inicia en el año en que se crea un Consejo de Política Espacial y se crea a la vez un Comité Ejecutivo de Política Espacial y esta es una de las tareas que la ley que creó el Ministerio de Ciencia le asigna al Ministerio de Ciencia específicamente. -¿Cuál es el impacto de esta infraestructura en el futuro de la ciencia en Chile? -El artículo cuarto de la ley dice que le corresponde al ministerio velar por el desarrollo y promoción de la actividad espacial en el país. En este ámbito, dice la ley, deberá coordinarse especialmente con el Ministerio de Defensa Nacional y el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones. Entonces esto fue escrito en el año, se discutió durante 2018, entonces aquí también se ve que se aprecia una coherencia, una consistencia para el logro de objetivos nacionales como el que representa la apuesta ya en marcha. -El proyecto del CEN comenzó en el 2021 en el Gobierno de Sebastián Piñera y finaliza en el Gobierno de Gabriel Boric. Iniciativas como estas trascienden al color político, ¿qué proyectos cree son esenciales que se continúen en el próximo Gobierno? -Bueno, me parece a mí que hay instrumentos de la política pública que están precisamente creados por este ministerio y que suponen un ejercicio a mediano o largo plazo, que en cualquier caso deberán a mi juicio continuar. Yo tengo confianza en que esos instrumentos, sin perjuicio de que puedan ser evaluados por las nuevas autoridades, van a continuar porque son, en definitiva, instrumentos de política pública que no son, por así decir, de uso interno del Estado o de la administración. Nosotros tenemos un sistema de ciencia, tecnología, conocimiento e innovación en que participa la comunidad científica. Cuando nosotros llevamos a cabo concursos de investigación, bueno, eso supone la participación de la comunidad científica. Probablemente de 4.000, 5.000 investigadores año a año participan de los concursos y por lo mismo mantener los diversos instrumentos de fomento a la investigación, a la innovación tecnológica, a la innovación científica. A mí no me cabe la menor duda que van a continuar y que sería un grave error pretender que eso no continúe. Ahora, yo considero que es muy importante que el país cuente con un Ministerio de Ciencia. Los Estados necesitan de una modernización de todas maneras, pero precisamente que los Estados cuenten con ministerios de ciencia forma parte de su modernización. Yo considero en lo personal que, si hubiese una decisión en sentido contrario, más bien sería una regresión en este proceso de modernización que significó la creación del Ministerio de Ciencia. Hay instrumentos de política pública dirigidos a las universidades, por ejemplo, para fortalecer sus capacidades institucionales en la producción de conocimiento destinados, por ejemplo, a que la producción de conocimiento se vincule a las estrategias de desarrollo regional y a su vez que, dependiendo del nivel de complejidad que hayan alcanzado las capacidades en investigación de las universidades, muchas de ellas asuman mediante, por ejemplo, el Fondo Estructural para la Investigación en las Universidades, el FIU, se asuman también desafíos de interés a nivel nacional, en la medida en que las universidades cuenten, digo, con capacidades más sofisticadas para producir conocimiento. Entonces, ese fue un instrumento de la política pública que incorporó el Gobierno del Presidente Boric, que fortalece el sistema de ciencia y tecnología del país. Estamos tramitando todavía un proyecto de ley que busca establecer un marco regulatorio en inteligencia artificial, que va a dar lugar también a obligaciones del Ministerio de Ciencia, que establecerá la ley. Asimismo, se está tramitando una ley que ya está por concluir su tramitación en el Congreso, que es el proyecto de ley sobre transferencia tecnológica, que viene a actualizar también la legislación, de modo que las universidades, que son las principales instituciones que tienen como fin producir investigación, producir conocimiento, bueno, las universidades están de acuerdo con esta nueva ley que es sobre esa transferencia tecnológica, ellas van a poder crear empresas de base científico-tecnológica. Estas son políticas de largo plazo, que los instrumentos finalmente que tiene el sistema deriven en la creación de empresas de base científico y tecnológica, lo que está destinado a fortalecer dos ejes de nuestro sistema de ciencia, que es tecnología e innovación. Y si no continuamos con esa política, bueno, le habremos hecho un grave daño a este eje que los países que han alcanzado cierto desarrollo. Bueno, tal vez tomaron la bandera antes que nosotros, pero nosotros creo yo que la estamos también hoy día desarrollando a gran velocidad y, por lo mismo, también sería un desacierto no entender que la política cada vez debe recurrir al mejor conocimiento, a la mejor evidencia para tomar decisiones. Eso lo tiene que hacer cualquier Gobierno, independientemente del signo político. Yo tengo confianza en que finalmente se tomarán buenas decisiones y que el Ministerio de Ciencia seguirá haciendo el aporte que ya está haciendo a la modernización del Estado en Chile, al fortalecimiento de nuestras capacidades en ciencia y tecnología, de modo que yo veo que esta función pública va a continuar, y que sería un error descontinuarlo, sí, de todas maneras. Fuente: elmostrador.cl
Para recibir Fondo Regional para la Productividad y Desarrollo, las instituciones privadas sin fines de lucro deben cumplir con los requisitos establecidos en el Decreto Supremo N° 1.699, de 2024, del Ministerio de Hacienda, y así ser incorporadas en la resolución que las declara elegibles. Esta inclusión en la resolución, las habilita para participar en los procesos concursables que los Gobiernos Regionales definan. El Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación informa que ya se encuentra disponible el proceso de inscripción de instituciones privadas sin fines de lucro para integrar la nómina habilitante del Fondo Regional para la Productividad y el Desarrollo (FRPD). Este es un instrumento destinado a fortalecer el desarrollo productivo y las capacidades científicas, tecnológicas e innovadoras en las regiones del país. Ser parte de esta nómina habilitante es un requisito indispensable para que instituciones privadas puedan participar en los concursos FRPD que serán ejecutados por los Gobiernos Regionales durante el próximo año. “Hago el llamado a todas las instituciones privadas que hoy están en la lista de la Resolución 33 del año 2024 de la Subsecretaría de Ciencia -que perderá su vigencia producto de esta convocatoria-, y a todas las organizaciones privadas, fundaciones, corporaciones y empresas de la región, que tienen vocación o vinculan su quehacer a la ciencia, la tecnología, los conocimientos o la innovación, para que se inscriban en esta nómina, de manera que puedan optar a financiamiento desde el Gobierno Regional de Magallanes y de la Antártica Chilena”, señaló la seremi de Ciencia Verónica Vallejos. La autoridad indicó que estos fondos, que provienen de la Ley del Royalty, absorbieron a los antiguos FIC (Fondo de Innovación para la Competitividad) -que hoy ya no existen-, y es una convocatoria que se desarrolla en conjunto con la Subsecretaría de Economía y Empresas de Menor Tamaño. La inscripción en la nómina es pública y gratuita, y estará disponible hasta las 23:59 horas del 15 de diciembre en la plataforma fondos.gob.cl .
El Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación y el Consejo de Rectoras y Rectores de las Universidades Chilenas (CRUCH), firmaron un convenio destinado a impulsar la incorporación de contenidos y competencias en inteligencia artificial (IA) en la formación inicial de las y los futuros profesores. El acuerdo, en el que también participarán el Centro Nacional de Inteligencia Artificial (CENIA) y la Fundación Kodea, pondrá en marcha Futuros Docentes, un programa de cuatro años (2026–2029) que escala a nivel nacional el piloto Impulsemos la Educación del Futuro Juntos, que fue ejecutado por la Universidad de Concepción y en el que participaron 600 estudiantes de Pedagogía de cuatro universidades del país, y que evidenció mejoras significativas en las competencias pedagógicas, digitales y éticas de las y los participantes. La expansión de esta iniciativa busca que las universidades del CRUCH integren de manera progresiva herramientas y conocimientos en IA dentro de las carreras formadoras de docentes, en coherencia con los estándares de calidad y los procesos de actualización curricular del sistema de educación superior. Uno de los ejes centrales para avanzar en la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial es aumentar la capacidad de adopción de estas tecnologías y eso requiere un proceso amplio de alfabetización y formación. Existen instituciones que pueden jugar un rol decisivo en anticipar esta respuesta como son las universidades del Consejo de Rectores, que reúnen más de 26 facultades de educación, dijo el ministro de Ciencia, Aldo Valle. La iniciativa funcionará con un modelo Train the Trainers, donde el CENIA y la Fundación Kodea formarán a académicos que replicarán el curso en sus universidades. El plan considera capacitar cada año a 75 docentes, lo que podría impactar a más de 3.300 estudiantes de Pedagogía a nivel nacional. El objetivo es que en cuatro años las instituciones cuenten con capacidades autónomas para enseñar IA e integrarla en sus mallas y procesos de acreditación. El principal objetivo es formar a docentes en el uso ético y responsable de la inteligencia artificial; para ello, el programa contempla formación especializada, acompañamiento técnico, mentorías y un kit digital con material pedagógico actualizable, los que permitirán avanzar hacia la autonomía institucional en la enseñanza de esta temática, y espero que la Universidad de Magallanes -como miembro del CRUCH- pueda llegar a potenciar la formación de las y los estudiantes de las 9 carreras de Pedagogía que imparte, porque esperamos que la IA se use como herramienta de apoyo en todos los ámbitos de formación, así lo indicó Verónica Vallejos, seremi de Ciencia. La autoridad regional agregó que el MinCiencia liderará la coordinación general del programa, asegurando su coherencia con el Plan Nacional de IA. Además, facilitará la vinculación entre el ecosistema de innovación, universidades y centros de investigación, apoyando también la sistematización de resultados y la elaboración de insumos técnicos y de política pública.
Con la participación de actores del mundo académico, público, privado y de la sociedad civil se realizó el taller participativo Validación y Priorización de Brechas y Oportunidades de Desarrollo Científico y Tecnológico en Hidrógeno Verde, iniciativa que forma parte de un estudio liderado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación -MinCiencia-, que busca crear una hoja de ruta de I+D+i en esta materia. Según indicó la seremi de Ciencia, Verónica Vallejos, este espacio de diálogo técnico y colaborativo es uno de los cuatro que se ha desarrollado en el país para recoger la opinión de diferentes actores que componen el sistema y validar diagnósticos y oportunidades que ya han sido identificados, además de permitir tener una visión más global respecto de las brechas científico-tecnológicas que deben ser abordadas para fortalecer la posición de Chile en la cadena de valor y lograr una industria competitiva que responda a las necesidades del país pero considerando las particularidades de cada uno de los territorios. Para complementar los talleres, un equipo de profesionales del MinCiencia y de la consultora a cargo del estudio realizaron visitas técnicas a las dependencias de empresas clave de la región, como la planta Haru Oni de HIF y su laboratorio de e-combustibles -que opera en colaboración con la Universidad de Magallanes y de la empresa GASCO-, así como a ASMAR y ENAP, con el objetivo de identificar los desafíos en la industria y conocer su experiencia implementando soluciones innovadoras a nivel regional, y establecer si alguna de ellas ha estado basada en ciencia y/o tecnología. Los resultados de estas actividades, junto a aquellos de las realizadas en otras regiones del país, serán analizados y sistematizados para contribuir a la construcción de la Hoja de Ruta Nacional de I+D+i en Hidrógeno Verde y sus derivados, que está elaborando el ministerio para contribuir en específico al cumplimiento de la Acción 70 del Plan de Acción de Hidrógeno Verde 2023-2030, la cual corresponde al análisis de desafíos de I+D en proyectos de hidrógeno verde para complementar la Ley I+D y otros instrumentos asociados. Además, con este levantamiento se espera también aportar a la implementación de la Estrategia Nacional de Hidrógeno Verde.