Cerca de 70 son las iniciativas regionales que bajo esta administración han recibido financiamiento de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, que anualmente pone a disposición diferentes instrumentos -distribuidos en cinco áreas prioritarias- para promover, fomentar y desarrollar la investigación en todos los ámbitos del conocimiento, el desarrollo tecnológico y la innovación de base científico-tecnológica. Según indicó la seremi de Ciencia, Verónica Vallejos, el monto que se ha entregado a las instituciones generadoras de conocimiento y a investigadores e investigadoras de la región supera los $13 mil millones, y se han destinado a proyectos que buscan atraer capital humano a la academia y al sector productivo; a generar estrategias para articular la investigación con los sectores públicos; que permitan adquirir infraestructura a través de la compra de equipamiento científico y tecnológico, y que impulsen la colaboración, entre otros. Capital humano y Proyectos de Investigación Más de mil millones de pesos se han destinado a iniciativas que buscan potenciar el capital humano avanzado, área de la ANID que financia becas de postgrado en Chile y el extranjero para profesionales con excelencia académica. Además de apoyar la inserción laboral de doctores e incentivar la vinculación temprana de estudiantes de postgrado con el sector productivo, busca desarrollar profesionales en temas de interés público y desarrollo científico por curiosidad. En esta área se destaca el instrumento Subvención a la Instalación en la Academia, donde se han financiado cinco proyectos enfocados a contribuir al fortalecimiento de las capacidades institucionales en investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) de universidades chilenas, a través de la instalación de personas con doctorado que inician o continúan su carrera de investigación en unidades académicas. Esta iniciativa busca garantizar a las personas beneficiarias de los fondos un proyecto de inserción laboral y/o académico, además de proporcionarles un ambiente de trabajo adecuado que facilite la creación de redes de colaboración, asegurar el patrocinio institucional en concursos competitivos y generar un impacto positivo en la institución albergante. En el caso de la región, son siete las personas que han sido beneficiadas con financiamiento para desarrollar actividades en la Universidad de Magallanes y en la empresa Whalesound Ltda., explicó la autoridad regional. Otra área a destacar es Proyectos de Investigación -cuyo monto entregado a la región supera los $3 mil 600 millones-. Aquí el Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico, conocido comúnmente como Fondecyt, adjudicó 12 proyectos Regulares destinados a financiar investigaciones individuales orientadas a la producción del conocimiento; cuatro iniciativas de Posdoctorado, que buscan estimular la productividad y el liderazgo científico futuro de personas recientemente iniciadas en la investigación que cuenten con un grado académico de doctor; y siete de Iniciación, dirigido a fomentar y fortalecer el desarrollo de iniciativas científicas y tecnológicas a través de la promoción de nuevos investigadores e investigadoras. Investigación Aplicada Para impulsar la creación, difusión y transferencia de conocimiento y de capacidades científico-tecnológicas en colaboración con emprendedores, la sociedad civil, el Estado y la academia, está el área de Investigación Aplicada -cuya inversión regional supera los $2 mil millones-. En ella se inserta el programa Fondo de Fomento al Desarrollo Científico y Tecnológico (Fondef), donde destacan instrumentos como Investigación y Desarrollo en Acción (IDeA) y Valorización de la Investigación en la Universidad (VIU), con dos y tres iniciativas adjudicadas respectivamente. En Investigación Aplicada se promueve la generación de conocimiento aplicado en ciencia, tecnología e innovación. En el caso de los IDeA, se financian proyectos que respalden una hipótesis de aplicación de un producto, proceso o servicio, es decir, se busca lograr la validación de una aplicación desarrollando un prototipo a pequeña escala, o bien generar a partir de ellos nuevos procesos o servicios, que además tengan impacto en actividades económicas relevantes. Así, los proyectos adjudicados en la región buscan, por ejemplo, mejorar la productividad de praderas y cultivos y la gestión de la pesca, e implementar herramientas para diagnosticar enfermedades, indicó Vallejos. Por su parte el VIU impulsa la creación de emprendimientos, negocios o empresas que se originen en la investigación de memorias, tesis o trabajos de titulación, fomentando el emprendimiento innovador en la comunidad universitaria, valorizando la investigación de pre y postgrado, y estableciendo un modelo asociativo donde las instituciones de educación superior se comprometan a generar un sistema de apoyo efectivo para que los estudiantes materialicen estas iniciativas. Potenciar la colaboración Redes, Estrategia y Conocimiento es una de las áreas que más recursos ha entregado a la región - $4 mil 500 millones- financiando proyectos que generen, diseñen e implementen mecanismos que permitan dinamizar la articulación entre la academia, el sector público y el productivo, junto con fortalecer la generación de conocimiento científico y democratizar su acceso. Aquí es relevante mencionar el concurso Fomento a la Vinculación Internacional para Instituciones de Investigación (FOVI), que promueve la generación y fortalecimiento de redes para consolidar vínculos entre instituciones nacionales, de las distintas regiones y macrozonas de Chile, y extranjeras, valorizando la generación de trabajo intrarregional, multisectorial y multidisciplinario. En Magallanes esta línea está financiando proyectos que impulsan redes para la investigación antártica y subantártica, el área paleontológica, estudios de marea roja, entre otras temáticas. Por último, se menciona el área Centros e Investigación Asociativa, cuyo objetivo es impulsar la colaboración en las investigaciones que se desarrollan en el país, a través del financiamiento, coordinación y vinculación de una red de grupos y centros de excelencia en investigación de frontera y desarrollo tecnológico, con presencia nacional e impacto global. Durante este gobierno la región se adjudicó cuatro proyectos asociados a los concursos de Equipamiento Científico y Tecnológico Mediano y Mayor por un monto cercano a los $2 mil 200 millones. En estos cuatro años ha quedado demostrado que la colaboración entre los y las investigadoras y las instituciones generadoras de conocimiento de la región ha resultado en la adjudicación de cerca de 70 proyectos. Esto no sólo valida la importancia del trabajo científico y tecnológico que se realiza en Magallanes y de la Antártica Chilena, sino que también ayuda a impulsar y fortalecer los programas de postgrado y la atracción de capital humano cualificado, que permitan avanzar en el desarrollo científico y tecnológico en la zona austral, y aportar finalmente al desarrollo del territorio, concluyó la seremi de Ciencia.
Hasta el 1 de abril profesionales que estén asimilados a los Tramos del Sistema de Desarrollo Profesional Docente podrán postular a la Beca Magíster en Chile. La convocatoria está dirigida a quienes se encuentren ejerciendo en establecimientos educacionales subvencionados por el Estado, tales como particulares subvencionados, dependientes de los Servicios Locales de Educación Pública y aquellos regidos por el DL 3.166 (liceos técnico-profesionales de administración delegada). Los beneficios a los que podrán acceder las personas que resulten seleccionadas contemplan asignación de manutención cercana a los 6 millones de pesos anuales, pagados en cuotas mensuales; asignación anual de un máximo de 1 millón de pesos para el pago del arancel y/o matrícula; apoyo monetario para cada hijo/a menor de 18 años, y cobertura por salud, todos los cuales son beneficios renovables previa acreditación de la permanencia de la persona becaria en el programa de estudio respectivo. Adicionalmente, pueden recibir ayuda económica única para la instalación, si los estudios de postgrado se realizarán en una región distinta a la de residencia o domicilio. Para las becarias, además se considera la posibilidad de extensión de la asignación en caso de presentar embarazo durante la vigencia de la beca. En relación a este instrumento, la seremi de Ciencia, Verónica Vallejos, explicó que el otorgamiento de becas de magíster corresponde a una política pública estratégica para elevar el nivel de especialización del capital humano nacional, facilitando el perfeccionamiento de sus conocimientos y herramientas. Invito a los y las profesionales de la educación, profesores, profesoras, educadores o educadoras, o quienes legalmente puedan ejercer la docencia, a postular a este concurso de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) del MinCiencia, que busca apoyar el perfeccionamiento de los talentos brindando fondos a quienes se encuentran en un programa de magíster acreditado en una universidad nacional, ya sea que estén en proceso de postulación formal, hayan sido admitidos o sean alumnos o alumnas regulares. En esta versión se han realizado algunas modificaciones a las bases, en comparación a años previos, por lo que además les recuerdo revisarlas muy bien y a participar en el taller de difusión, el 12 de marzo próximo, agregó la autoridad regional. Además de tener el título profesional de profesor o profesora; o educador o educadora, conferido por universidades, escuelas normales, institutos profesionales o equivalentes, se consideran otros requisitos como ser chileno/a o extranjero/a con permanencia definitiva en Chile vigente; estar ejerciendo la profesión; acreditar excelencia académica; encontrarse en proceso de postulación formal, admitido o admitida, o tener la calidad de alumno/a regular en un programa de Magíster en el área de educación, acreditado en conformidad con la Ley Nº 20.129 e impartido por una universidad chilena, entre otros descritos en la convocatoria, la cual está disponible en www.anid.cl. Con el objetivo de evaluar las posibilidades de obtener esta beca, a modo de referencia, en esta ocasión la ANID ha dispuesto un Panel Interactivo, que aloja información sobre seleccionadas y seleccionados de convocatorias anteriores, agrupados por nota de licenciatura, título profesional o equivalente y ranking de egreso de pregrado, el cual puede consultar quienes tengan interés en esta beca. También podrán simular su puntaje parametrizado, asociado a sus antecedentes académicos de pregrado, en el Simulador de Puntajes Antecedentes Académicos de Pregrado. Por último, el taller de difusión de este instrumento del 12 de marzo, requiere la inscripción previa en este formulario.
El Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación oficializó este miércoles la adjudicación del Programa de Financiamiento Estructural I+D+i Universitario (FIU) a la Universidad de Magallanes (UMAG), iniciativa que permitirá fortalecer de manera estructural y sostenida sus capacidades científicas, tecnológicas y de innovación durante los próximos diez años. La casa de estudios más austral del mundo fue seleccionada en la línea de Fondo I+D+i Universitario Territorial, instrumento que reconoce el rol estratégico de las universidades estatales ubicadas en zonas extremas y su aporte al desarrollo científico y tecnológico del país desde los territorios. El proyecto que desarrollará el plantel contempla una inversión total estimada de $10.500 millones, de los cuales $5.200 millones corresponden al aporte de ANID, $1.600 millones a recursos de la propia universidad y $3.700 millones al Gobierno Regional de Magallanes, reflejando un esfuerzo conjunto entre el nivel nacional, regional e institucional. Temas como la seguridad, la independencia alimentaria y la investigación antártica —ámbitos en los que, desde esta región, se genera conocimiento científico clave para comprender los impactos del cambio climático— serán abordados de manera sistemática a lo largo de este horizonte de diez años, explicó el subsecretario de Ciencia y Tecnología, Cristian Cuevas, quien encabezó la ceremonia de adjudicación. El financiamiento que recibirá la UMAG permitirá consolidar un modelo de territorio extremo, potenciando áreas de alto valor estratégico nacional e internacional, como la ciencia polar, el estudio del clima, la biodiversidad y la sostenibilidad, aprovechando las condiciones únicas de Magallanes y la Antártica Chilena como laboratorios naturales para la investigación científica de frontera. Asimismo, el proyecto fortalecerá la investigación interdisciplinaria, mejorará los mecanismos de gestión y gobernanza de la investigación, y profundizará la vinculación con actores públicos y regionales, contribuyendo a una toma de decisiones basada en evidencia científica y a un uso estratégico del conocimiento para enfrentar desafíos territoriales y globales. Como Gobierno Regional queremos felicitar esta iniciativa que representa una muy buena noticia para la región. Nos tiene muy contentos, ya que significa fortalecer el equipamiento, potenciar el trabajo de investigadores e investigadoras, robustecer la docencia y, además, contribuir a mejorar las condiciones de acreditación de la universidad, subrayó el gobernador, Jorge Flies. Cambio de paradigma Entre los principales focos del programa se encuentran el estudio de los impactos del cambio climático en ecosistemas subantárticos y antárticos, el desarrollo científico en zonas extremas y aisladas, la sustentabilidad ambiental, el uso responsable de los recursos naturales australes y el posicionamiento geopolítico y científico del territorio antártico, todos ámbitos prioritarios para el Estado de Chile. El Programa FIU marca un cambio de paradigma en el financiamiento universitario, al avanzar desde una lógica fragmentada de proyectos de corto plazo hacia un apoyo estructural, estable y de largo aliento, que entrega certezas a las universidades públicas para planificar y proyectar su desarrollo científico con pertinencia territorial. Este gobierno ha apoyado de manera decidida el desarrollo de la ciencia y, en particular, ha puesto un énfasis especial en iniciativas que se desarrollan en zonas extremas y aisladas, que cumplen un rol geoestratégico y geopolítico fundamental para nuestro país, lo que contribuye a la soberanía, la seguridad y el desarrollo sostenible de la región, proyectando sus beneficios hacia todo Chile, sentenció el rector de la UMAG, José Maripani. En tanto, la seremi de ciencia, Verónica Vallejos, comentó que el FIU es una oportunidad concreta para responder a las necesidades del territorio y demostrar que la ciencia, la tecnología y la innovación son pilares clave para el desarrollo de la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena.
Consolidando un hito histórico en el avance de Chile hacia un modelo de desarrollo basado en el conocimiento, la innovación y la sostenibilidad, hace algunos días el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación (MinCiencia), presentó las Estrategias Nacionales de Biotecnología y Tecnologías Cuánticas, que proyectan al país como pionero regional en tecnologías emergentes. Según mencionó la seremi de Ciencia, Verónica Vallejos, la primera busca dinamizar la economía, elevar la productividad, sofisticar procesos y ofrecer soluciones a los desafíos sociales y ambientales que enfrentamos actualmente, mediante las investigaciones que diversos grupos desarrollan a nivel nacional a partir de células y microorganismos, principalmente, con lo cual esperamos se aporte en áreas como la protección medioambiental, la seguridad y calidad alimentaria y la salud pública, además de fomentar industrias intensivas en conocimiento que permitan la generación de productos de mayor valor agregado. En relación a la Estrategia Nacional de Tecnologías Cuánticas, la autoridad regional explicó que ésta busca asegurar que los beneficios de la revolución cuántica impulsen el bienestar social, la seguridad y la sostenibilidad nacional. Agregó que, gracias a un ecosistema científico de alto nivel a lo largo del país, capacidades tecnológicas en expansión y una sólida colaboración comunitaria, se han establecido bases y avances significativos en los últimos años, los cuales se consolidan en esta estrategia que traza la ruta a seguir, enfocándose en la formación de talentos, el desarrollo de infraestructura estratégica y la transferencia de conocimiento a sectores productivos clave. Todo esto se enmarca bajo principios fundamentales de ética, inclusión, transparencia y sostenibilidad ambiental, y espero que, desde cada región del país, incluida Magallanes y de la Antártica Chilena, se pueda avanzar en el fortalecimiento de los talentos en computación, comunicaciones y modelamiento, para resolver problemas complejos y asegurar datos, aportando desde los territorios en áreas como medicina, inteligencia artificial, finanzas y ciberseguridad, entre muchas otras. Competitividad, sostenibilidad y conocimiento La Estrategia Nacional de Biotecnología impulsa el desarrollo y aplicación de soluciones científicas para sectores como salud, alimentos, minería, medioambiente, agricultura y bioeconomía, promoviendo industrias basadas en bioprocesos, innovación verde y empresas de base científico-tecnológica. Por su parte, la Estrategia Nacional de Tecnologías Cuánticas establece una hoja de ruta para fortalecer capacidades nacionales en computación cuántica, sensórica avanzada, comunicaciones seguras, simulación de materiales y ciberseguridad, abriendo oportunidades para que Chile participe activamente en una de las revoluciones tecnológicas más relevantes del siglo XXI. Ambas Estrategias comparten tres ejes estructurales: formación de talentos y capital humano avanzado; infraestructura científica y tecnológica de alto nivel; y gobernanza moderna, basada en principios de ética, inclusión, descentralización y sostenibilidad. Con estas estrategias, el país reafirma su compromiso con un futuro donde la ciencia sea motor de desarrollo sostenible, competitivo y justo, fortaleciendo capacidades nacionales y abriendo oportunidades en sectores productivos estratégicos. El texto de ambas estrategias está disponible en la página web del Ministerio, en minciencia.gob.cl.
Esta mañana, en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, el subsecretario de Ciencias, Cristian Cuevas Vega, informó sobre los resultados de la segunda etapa del Programa de Financiamiento Estructural I+D+i Universitario (FIU) 2025, destacando la adjudicación de la Fase II por parte de la Universidad de Magallanes (UMAG). El FIU es un instrumento del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, ejecutado a través de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), cuyo objetivo es apoyar a universidades públicas y privadas en la generación, mantención y gestión de capacidades de Investigación, Desarrollo e Innovación (I+D+i). En esta etapa, once universidades chilenas recibirán más de 77 mil millones de pesos durante un período de 10 años, fortaleciendo su contribución al desarrollo regional y nacional, así como a la mejora de la calidad de vida de las personas desde una perspectiva integral económica y socio-cultural. Siete universidades se adjudicaron el Fondo I+D+i Universitario Territorial (FIU Territorial), destinado a instituciones con acreditación vigente entre tres y cinco años, con el propósito de potenciar su aporte al desarrollo territorial y a los procesos de descentralización, mediante el financiamiento de capacidades de I+D+i junto a su gestión y gobernanza institucional. Entre las beneficiadas se encuentran la Universidad de Aysén, Universidad de Atacama, Universidad Arturo Prat, Universidad de Los Lagos, Universidad de Magallanes, Universidad de La Serena y la Universidad Católica de la Santísima Concepción, las que recibirán 5.200 millones de pesos cada una durante una década. En tanto, el Fondo I+D+i Universitario Frontera (FIU Frontera), orientado a universidades con acreditación institucional entre seis y siete años, fue adjudicado por la Universidad de Talca, la Universidad de Chile, la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y la Universidad de Santiago de Chile. Estas casas de estudio recibirán 10.400 millones de pesos cada una por 10 años, con el objetivo de fortalecer capacidades de I+D+i que permitan responder a misiones complejas y estratégicas para el país, en áreas como biodiversidad, sustentabilidad, salud, cambio climático, energías renovables, tecnología digital y otros desafíos nacionales. Los resultados de esta segunda etapa del FIU fueron dados a conocer el viernes 26 de diciembre, beneficiando a universidades de 10 de las 16 regiones del país, con una inversión total de 77.984 millones de pesos a ejecutarse durante los próximos 10 años, consolidando el fortalecimiento del sistema universitario y científico nacional.
Cerca de 70 son las iniciativas regionales que bajo esta administración han recibido financiamiento de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, que anualmente pone a disposición diferentes instrumentos -distribuidos en cinco áreas prioritarias- para promover, fomentar y desarrollar la investigación en todos los ámbitos del conocimiento, el desarrollo tecnológico y la innovación de base científico-tecnológica. Según indicó la seremi de Ciencia, Verónica Vallejos, el monto que se ha entregado a las instituciones generadoras de conocimiento y a investigadores e investigadoras de la región supera los $13 mil millones, y se han destinado a proyectos que buscan atraer capital humano a la academia y al sector productivo; a generar estrategias para articular la investigación con los sectores públicos; que permitan adquirir infraestructura a través de la compra de equipamiento científico y tecnológico, y que impulsen la colaboración, entre otros. Capital humano y Proyectos de Investigación Más de mil millones de pesos se han destinado a iniciativas que buscan potenciar el capital humano avanzado, área de la ANID que financia becas de postgrado en Chile y el extranjero para profesionales con excelencia académica. Además de apoyar la inserción laboral de doctores e incentivar la vinculación temprana de estudiantes de postgrado con el sector productivo, busca desarrollar profesionales en temas de interés público y desarrollo científico por curiosidad. En esta área se destaca el instrumento Subvención a la Instalación en la Academia, donde se han financiado cinco proyectos enfocados a contribuir al fortalecimiento de las capacidades institucionales en investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) de universidades chilenas, a través de la instalación de personas con doctorado que inician o continúan su carrera de investigación en unidades académicas. Esta iniciativa busca garantizar a las personas beneficiarias de los fondos un proyecto de inserción laboral y/o académico, además de proporcionarles un ambiente de trabajo adecuado que facilite la creación de redes de colaboración, asegurar el patrocinio institucional en concursos competitivos y generar un impacto positivo en la institución albergante. En el caso de la región, son siete las personas que han sido beneficiadas con financiamiento para desarrollar actividades en la Universidad de Magallanes y en la empresa Whalesound Ltda., explicó la autoridad regional. Otra área a destacar es Proyectos de Investigación -cuyo monto entregado a la región supera los $3 mil 600 millones-. Aquí el Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico, conocido comúnmente como Fondecyt, adjudicó 12 proyectos Regulares destinados a financiar investigaciones individuales orientadas a la producción del conocimiento; cuatro iniciativas de Posdoctorado, que buscan estimular la productividad y el liderazgo científico futuro de personas recientemente iniciadas en la investigación que cuenten con un grado académico de doctor; y siete de Iniciación, dirigido a fomentar y fortalecer el desarrollo de iniciativas científicas y tecnológicas a través de la promoción de nuevos investigadores e investigadoras. Investigación Aplicada Para impulsar la creación, difusión y transferencia de conocimiento y de capacidades científico-tecnológicas en colaboración con emprendedores, la sociedad civil, el Estado y la academia, está el área de Investigación Aplicada -cuya inversión regional supera los $2 mil millones-. En ella se inserta el programa Fondo de Fomento al Desarrollo Científico y Tecnológico (Fondef), donde destacan instrumentos como Investigación y Desarrollo en Acción (IDeA) y Valorización de la Investigación en la Universidad (VIU), con dos y tres iniciativas adjudicadas respectivamente. En Investigación Aplicada se promueve la generación de conocimiento aplicado en ciencia, tecnología e innovación. En el caso de los IDeA, se financian proyectos que respalden una hipótesis de aplicación de un producto, proceso o servicio, es decir, se busca lograr la validación de una aplicación desarrollando un prototipo a pequeña escala, o bien generar a partir de ellos nuevos procesos o servicios, que además tengan impacto en actividades económicas relevantes. Así, los proyectos adjudicados en la región buscan, por ejemplo, mejorar la productividad de praderas y cultivos y la gestión de la pesca, e implementar herramientas para diagnosticar enfermedades, indicó Vallejos. Por su parte el VIU impulsa la creación de emprendimientos, negocios o empresas que se originen en la investigación de memorias, tesis o trabajos de titulación, fomentando el emprendimiento innovador en la comunidad universitaria, valorizando la investigación de pre y postgrado, y estableciendo un modelo asociativo donde las instituciones de educación superior se comprometan a generar un sistema de apoyo efectivo para que los estudiantes materialicen estas iniciativas. Potenciar la colaboración Redes, Estrategia y Conocimiento es una de las áreas que más recursos ha entregado a la región - $4 mil 500 millones- financiando proyectos que generen, diseñen e implementen mecanismos que permitan dinamizar la articulación entre la academia, el sector público y el productivo, junto con fortalecer la generación de conocimiento científico y democratizar su acceso. Aquí es relevante mencionar el concurso Fomento a la Vinculación Internacional para Instituciones de Investigación (FOVI), que promueve la generación y fortalecimiento de redes para consolidar vínculos entre instituciones nacionales, de las distintas regiones y macrozonas de Chile, y extranjeras, valorizando la generación de trabajo intrarregional, multisectorial y multidisciplinario. En Magallanes esta línea está financiando proyectos que impulsan redes para la investigación antártica y subantártica, el área paleontológica, estudios de marea roja, entre otras temáticas. Por último, se menciona el área Centros e Investigación Asociativa, cuyo objetivo es impulsar la colaboración en las investigaciones que se desarrollan en el país, a través del financiamiento, coordinación y vinculación de una red de grupos y centros de excelencia en investigación de frontera y desarrollo tecnológico, con presencia nacional e impacto global. Durante este gobierno la región se adjudicó cuatro proyectos asociados a los concursos de Equipamiento Científico y Tecnológico Mediano y Mayor por un monto cercano a los $2 mil 200 millones. En estos cuatro años ha quedado demostrado que la colaboración entre los y las investigadoras y las instituciones generadoras de conocimiento de la región ha resultado en la adjudicación de cerca de 70 proyectos. Esto no sólo valida la importancia del trabajo científico y tecnológico que se realiza en Magallanes y de la Antártica Chilena, sino que también ayuda a impulsar y fortalecer los programas de postgrado y la atracción de capital humano cualificado, que permitan avanzar en el desarrollo científico y tecnológico en la zona austral, y aportar finalmente al desarrollo del territorio, concluyó la seremi de Ciencia.
Hasta el 1 de abril profesionales que estén asimilados a los Tramos del Sistema de Desarrollo Profesional Docente podrán postular a la Beca Magíster en Chile. La convocatoria está dirigida a quienes se encuentren ejerciendo en establecimientos educacionales subvencionados por el Estado, tales como particulares subvencionados, dependientes de los Servicios Locales de Educación Pública y aquellos regidos por el DL 3.166 (liceos técnico-profesionales de administración delegada). Los beneficios a los que podrán acceder las personas que resulten seleccionadas contemplan asignación de manutención cercana a los 6 millones de pesos anuales, pagados en cuotas mensuales; asignación anual de un máximo de 1 millón de pesos para el pago del arancel y/o matrícula; apoyo monetario para cada hijo/a menor de 18 años, y cobertura por salud, todos los cuales son beneficios renovables previa acreditación de la permanencia de la persona becaria en el programa de estudio respectivo. Adicionalmente, pueden recibir ayuda económica única para la instalación, si los estudios de postgrado se realizarán en una región distinta a la de residencia o domicilio. Para las becarias, además se considera la posibilidad de extensión de la asignación en caso de presentar embarazo durante la vigencia de la beca. En relación a este instrumento, la seremi de Ciencia, Verónica Vallejos, explicó que el otorgamiento de becas de magíster corresponde a una política pública estratégica para elevar el nivel de especialización del capital humano nacional, facilitando el perfeccionamiento de sus conocimientos y herramientas. Invito a los y las profesionales de la educación, profesores, profesoras, educadores o educadoras, o quienes legalmente puedan ejercer la docencia, a postular a este concurso de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) del MinCiencia, que busca apoyar el perfeccionamiento de los talentos brindando fondos a quienes se encuentran en un programa de magíster acreditado en una universidad nacional, ya sea que estén en proceso de postulación formal, hayan sido admitidos o sean alumnos o alumnas regulares. En esta versión se han realizado algunas modificaciones a las bases, en comparación a años previos, por lo que además les recuerdo revisarlas muy bien y a participar en el taller de difusión, el 12 de marzo próximo, agregó la autoridad regional. Además de tener el título profesional de profesor o profesora; o educador o educadora, conferido por universidades, escuelas normales, institutos profesionales o equivalentes, se consideran otros requisitos como ser chileno/a o extranjero/a con permanencia definitiva en Chile vigente; estar ejerciendo la profesión; acreditar excelencia académica; encontrarse en proceso de postulación formal, admitido o admitida, o tener la calidad de alumno/a regular en un programa de Magíster en el área de educación, acreditado en conformidad con la Ley Nº 20.129 e impartido por una universidad chilena, entre otros descritos en la convocatoria, la cual está disponible en www.anid.cl. Con el objetivo de evaluar las posibilidades de obtener esta beca, a modo de referencia, en esta ocasión la ANID ha dispuesto un Panel Interactivo, que aloja información sobre seleccionadas y seleccionados de convocatorias anteriores, agrupados por nota de licenciatura, título profesional o equivalente y ranking de egreso de pregrado, el cual puede consultar quienes tengan interés en esta beca. También podrán simular su puntaje parametrizado, asociado a sus antecedentes académicos de pregrado, en el Simulador de Puntajes Antecedentes Académicos de Pregrado. Por último, el taller de difusión de este instrumento del 12 de marzo, requiere la inscripción previa en este formulario.
El Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación oficializó este miércoles la adjudicación del Programa de Financiamiento Estructural I+D+i Universitario (FIU) a la Universidad de Magallanes (UMAG), iniciativa que permitirá fortalecer de manera estructural y sostenida sus capacidades científicas, tecnológicas y de innovación durante los próximos diez años. La casa de estudios más austral del mundo fue seleccionada en la línea de Fondo I+D+i Universitario Territorial, instrumento que reconoce el rol estratégico de las universidades estatales ubicadas en zonas extremas y su aporte al desarrollo científico y tecnológico del país desde los territorios. El proyecto que desarrollará el plantel contempla una inversión total estimada de $10.500 millones, de los cuales $5.200 millones corresponden al aporte de ANID, $1.600 millones a recursos de la propia universidad y $3.700 millones al Gobierno Regional de Magallanes, reflejando un esfuerzo conjunto entre el nivel nacional, regional e institucional. Temas como la seguridad, la independencia alimentaria y la investigación antártica —ámbitos en los que, desde esta región, se genera conocimiento científico clave para comprender los impactos del cambio climático— serán abordados de manera sistemática a lo largo de este horizonte de diez años, explicó el subsecretario de Ciencia y Tecnología, Cristian Cuevas, quien encabezó la ceremonia de adjudicación. El financiamiento que recibirá la UMAG permitirá consolidar un modelo de territorio extremo, potenciando áreas de alto valor estratégico nacional e internacional, como la ciencia polar, el estudio del clima, la biodiversidad y la sostenibilidad, aprovechando las condiciones únicas de Magallanes y la Antártica Chilena como laboratorios naturales para la investigación científica de frontera. Asimismo, el proyecto fortalecerá la investigación interdisciplinaria, mejorará los mecanismos de gestión y gobernanza de la investigación, y profundizará la vinculación con actores públicos y regionales, contribuyendo a una toma de decisiones basada en evidencia científica y a un uso estratégico del conocimiento para enfrentar desafíos territoriales y globales. Como Gobierno Regional queremos felicitar esta iniciativa que representa una muy buena noticia para la región. Nos tiene muy contentos, ya que significa fortalecer el equipamiento, potenciar el trabajo de investigadores e investigadoras, robustecer la docencia y, además, contribuir a mejorar las condiciones de acreditación de la universidad, subrayó el gobernador, Jorge Flies. Cambio de paradigma Entre los principales focos del programa se encuentran el estudio de los impactos del cambio climático en ecosistemas subantárticos y antárticos, el desarrollo científico en zonas extremas y aisladas, la sustentabilidad ambiental, el uso responsable de los recursos naturales australes y el posicionamiento geopolítico y científico del territorio antártico, todos ámbitos prioritarios para el Estado de Chile. El Programa FIU marca un cambio de paradigma en el financiamiento universitario, al avanzar desde una lógica fragmentada de proyectos de corto plazo hacia un apoyo estructural, estable y de largo aliento, que entrega certezas a las universidades públicas para planificar y proyectar su desarrollo científico con pertinencia territorial. Este gobierno ha apoyado de manera decidida el desarrollo de la ciencia y, en particular, ha puesto un énfasis especial en iniciativas que se desarrollan en zonas extremas y aisladas, que cumplen un rol geoestratégico y geopolítico fundamental para nuestro país, lo que contribuye a la soberanía, la seguridad y el desarrollo sostenible de la región, proyectando sus beneficios hacia todo Chile, sentenció el rector de la UMAG, José Maripani. En tanto, la seremi de ciencia, Verónica Vallejos, comentó que el FIU es una oportunidad concreta para responder a las necesidades del territorio y demostrar que la ciencia, la tecnología y la innovación son pilares clave para el desarrollo de la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena.
Consolidando un hito histórico en el avance de Chile hacia un modelo de desarrollo basado en el conocimiento, la innovación y la sostenibilidad, hace algunos días el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación (MinCiencia), presentó las Estrategias Nacionales de Biotecnología y Tecnologías Cuánticas, que proyectan al país como pionero regional en tecnologías emergentes. Según mencionó la seremi de Ciencia, Verónica Vallejos, la primera busca dinamizar la economía, elevar la productividad, sofisticar procesos y ofrecer soluciones a los desafíos sociales y ambientales que enfrentamos actualmente, mediante las investigaciones que diversos grupos desarrollan a nivel nacional a partir de células y microorganismos, principalmente, con lo cual esperamos se aporte en áreas como la protección medioambiental, la seguridad y calidad alimentaria y la salud pública, además de fomentar industrias intensivas en conocimiento que permitan la generación de productos de mayor valor agregado. En relación a la Estrategia Nacional de Tecnologías Cuánticas, la autoridad regional explicó que ésta busca asegurar que los beneficios de la revolución cuántica impulsen el bienestar social, la seguridad y la sostenibilidad nacional. Agregó que, gracias a un ecosistema científico de alto nivel a lo largo del país, capacidades tecnológicas en expansión y una sólida colaboración comunitaria, se han establecido bases y avances significativos en los últimos años, los cuales se consolidan en esta estrategia que traza la ruta a seguir, enfocándose en la formación de talentos, el desarrollo de infraestructura estratégica y la transferencia de conocimiento a sectores productivos clave. Todo esto se enmarca bajo principios fundamentales de ética, inclusión, transparencia y sostenibilidad ambiental, y espero que, desde cada región del país, incluida Magallanes y de la Antártica Chilena, se pueda avanzar en el fortalecimiento de los talentos en computación, comunicaciones y modelamiento, para resolver problemas complejos y asegurar datos, aportando desde los territorios en áreas como medicina, inteligencia artificial, finanzas y ciberseguridad, entre muchas otras. Competitividad, sostenibilidad y conocimiento La Estrategia Nacional de Biotecnología impulsa el desarrollo y aplicación de soluciones científicas para sectores como salud, alimentos, minería, medioambiente, agricultura y bioeconomía, promoviendo industrias basadas en bioprocesos, innovación verde y empresas de base científico-tecnológica. Por su parte, la Estrategia Nacional de Tecnologías Cuánticas establece una hoja de ruta para fortalecer capacidades nacionales en computación cuántica, sensórica avanzada, comunicaciones seguras, simulación de materiales y ciberseguridad, abriendo oportunidades para que Chile participe activamente en una de las revoluciones tecnológicas más relevantes del siglo XXI. Ambas Estrategias comparten tres ejes estructurales: formación de talentos y capital humano avanzado; infraestructura científica y tecnológica de alto nivel; y gobernanza moderna, basada en principios de ética, inclusión, descentralización y sostenibilidad. Con estas estrategias, el país reafirma su compromiso con un futuro donde la ciencia sea motor de desarrollo sostenible, competitivo y justo, fortaleciendo capacidades nacionales y abriendo oportunidades en sectores productivos estratégicos. El texto de ambas estrategias está disponible en la página web del Ministerio, en minciencia.gob.cl.
Esta mañana, en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, el subsecretario de Ciencias, Cristian Cuevas Vega, informó sobre los resultados de la segunda etapa del Programa de Financiamiento Estructural I+D+i Universitario (FIU) 2025, destacando la adjudicación de la Fase II por parte de la Universidad de Magallanes (UMAG). El FIU es un instrumento del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, ejecutado a través de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), cuyo objetivo es apoyar a universidades públicas y privadas en la generación, mantención y gestión de capacidades de Investigación, Desarrollo e Innovación (I+D+i). En esta etapa, once universidades chilenas recibirán más de 77 mil millones de pesos durante un período de 10 años, fortaleciendo su contribución al desarrollo regional y nacional, así como a la mejora de la calidad de vida de las personas desde una perspectiva integral económica y socio-cultural. Siete universidades se adjudicaron el Fondo I+D+i Universitario Territorial (FIU Territorial), destinado a instituciones con acreditación vigente entre tres y cinco años, con el propósito de potenciar su aporte al desarrollo territorial y a los procesos de descentralización, mediante el financiamiento de capacidades de I+D+i junto a su gestión y gobernanza institucional. Entre las beneficiadas se encuentran la Universidad de Aysén, Universidad de Atacama, Universidad Arturo Prat, Universidad de Los Lagos, Universidad de Magallanes, Universidad de La Serena y la Universidad Católica de la Santísima Concepción, las que recibirán 5.200 millones de pesos cada una durante una década. En tanto, el Fondo I+D+i Universitario Frontera (FIU Frontera), orientado a universidades con acreditación institucional entre seis y siete años, fue adjudicado por la Universidad de Talca, la Universidad de Chile, la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y la Universidad de Santiago de Chile. Estas casas de estudio recibirán 10.400 millones de pesos cada una por 10 años, con el objetivo de fortalecer capacidades de I+D+i que permitan responder a misiones complejas y estratégicas para el país, en áreas como biodiversidad, sustentabilidad, salud, cambio climático, energías renovables, tecnología digital y otros desafíos nacionales. Los resultados de esta segunda etapa del FIU fueron dados a conocer el viernes 26 de diciembre, beneficiando a universidades de 10 de las 16 regiones del país, con una inversión total de 77.984 millones de pesos a ejecutarse durante los próximos 10 años, consolidando el fortalecimiento del sistema universitario y científico nacional.