El viernes 26 de diciembre, una aeronave DHC-6 Twin Otter del Grupo de Aviación N°6 de la IVª Brigada Aérea regresó a la Base Aérea Chabunco, en Punta Arenas, luego de permanecer más de un mes operando en la Estación Polar Científica Conjunta Glaciar Unión. La segunda aeronave que participó en la campaña quedó desplegada en la Base Aérea Antártica Presidente Frei, integrándose a la dotación anual 2025-2026 en el Continente Blanco. Durante su permanencia en Glaciar Unión, las tripulaciones de la Fuerza Aérea de Chile realizaron vuelos de apoyo a investigaciones científicas en sectores de difícil acceso como GL1, Monte Vinson y Glaciar Schanz. Asimismo, ejecutaron misiones de exploración aérea que permitieron poner a prueba las capacidades operativas de pilotos y tripulaciones en uno de los escenarios más exigentes del planeta. Ambas aeronaves despegaron desde Punta Arenas el 14 de noviembre, arribando a la Base Aérea Antártica Presidente Frei. El 18 de noviembre continuaron su travesía hacia la Estación de Investigación Rothera, del Reino Unido, para finalmente arribar a la Estación Polar Científica Conjunta Glaciar Unión el 20 de noviembre. El repliegue hacia el continente americano se inició el 22 de diciembre, concluyendo el 26 de diciembre con el retorno de una de las aeronaves a la capital regional de Magallanes.
En el marco de la Campaña Antártica 2025-2026, la Unidad de Exploración Terrestre Antártica (UETA) llevó a cabo una expedición terrestre entre la Estación Polar Científica Conjunta Glaciar Unión y el sector de Patriot Hills, uno de los lugares más remotos de la Antártica Occidental. La operación tuvo por objetivo apoyar la instalación, remedición y posterior retiro de sistemas de medición geodésica, para el monitoreo del comportamiento de la corteza terrestre y de las masas de hielo. La primera fase de la operación contempló el traslado motorizado de personal y equipamiento científico mediante carros de orugas y motos de nieve, enfrentando condiciones climáticas extremas y un terreno altamente complejo. Durante esta etapa, la UETA realizó el trazado, apoyándose en el análisis de imágenes satelitales, lo que permitió identificar zonas con presencia de fisuras y minimizar los riesgos para el personal y el material científico. “ La importancia de realizar la planificación de la ruta radica en garantizar que el desplazamiento fuera lo más seguro posible, considerando que toda esta zona está cubierta de grietas, algunas de mayor y otras de menor envergadura ”, señaló el Comandante de la UETA, Mayor Elías Figueroa R. La maniobra abarcó aproximadamente 98 kilómetros, de los cuales los últimos 20 se realizaron en un sector previamente inexplorado. En Patriot Hills, especialistas del Instituto Geográfico Militar (IGM) actualizaron la información de dos puntos fijos del terreno instalados hace más de 20 años y que no habían sido revisados desde entonces. Estas estructuras, consistentes en placas fijadas sobre roca madre, fueron monitoreadas de manera continua durante más de 48 horas, lo que permitió determinar coordenadas con alta precisión. El Capitán José Valdebenito C., Jefe de la Sección Investigación y Desarrollo del Departamento de Ingeniería del IGM, explicó que estas mediciones permiten cuantificar el movimiento de la corteza terrestre y detectar deformaciones asociadas a procesos glaciológicos, como el hundimiento o la elevación de masas de hielo. “ Al comparar las coordenadas obtenidas en 2004 con las actuales, podemos establecer variaciones en el tiempo y determinar tendencias para comprender los procesos geofísicos que afectan a esta zona ”, señaló. La segunda fase de la operación contempló el retiro de los sistemas de medición instalados en Patriot Hills, tarea que se efectuó conforme a lo planificado y sin incidentes, cerrando exitosamente la misión. De manera complementaria, también se desarrollaron labores en la Estación Polar Científica Conjunta, como la remedición de vértices geodésicos adicionales, y se dio por finalizada la primera fase de instalación de una Estación de Referencia de Operación Continua (CORS), la cual registra de forma ininterrumpida las observaciones de los satélites que orbitan la región. El ingeniero geomensor de la Sección Geodésica del Departamento de Ingeniería del IGM, Claudio Reyes N., explicó que esta estación permitirá analizar el comportamiento del terreno durante todo el año, incluyendo los períodos invernales, y no solo durante la temporada estival. Esta operación científica, implementada en el marco de un convenio entre el IGM y el Instituto Antártico Chileno (INACH), reafirma el valor estratégico de la Estación Polar Científica Conjunta Glaciar Unión y evidencia la capacidad de las Fuerzas Armadas (FAs) para ejecutar importantes tareas en la Antártica, contribuyendo de manera efectiva al conocimiento de este continente. Fuente: ejercito.cl
La Fuerza Aérea de Chile (FACh) efectuó el 26 de noviembre de manera simbólica el inicio oficial de las operaciones aéreas en la Estación Polar Científica Conjunta Glaciar Unión, en pleno Círculo Polar Antártico, y en el que los aviones De Havilland Canada DHC-6 Twin Otter del Grupo de Aviación N°6 cumplirán un rol clave en misiones de exploración aérea y transporte de científicos. Según la institución, en esta instalación, ubicada a 1.129 km del Polo Sur y a 3.000 km de Punta Arenas, cada año, la FACh, el Ejército, la Armada, la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) y el Instituto Antártico Chileno (Inach) despliegan a sus especialistas en la operación Glaciar Unión para desarrollar exploraciones e investigaciones científicas en uno de los entornos más desafiantes del planeta. La misión es liderada por el Estado Mayor Conjunto (Emco), siendo ente ejecutor, en logística y transporte aéreo, la FACh, a través de la IVª Brigada Aérea, operando en la base aérea Chabunco de Punta Arenas, lugar donde también se encuentra el puesto de mando de Glaciar Unión. En este contexto, las aeronaves ya han realizado operaciones en monte Vinson, sector donde el personal del Inach con el apoyo de las Fuerzas Armadas, instalarán dos estaciones multiparamétricas para medir el cambio climático en el corazón de la Antártica, a 4.800 metros de altura, la cumbre más alta del continente blanco. Asimismo, los aviones del Grupo de Aviación N°6 se dirigieron al sector GL1, trasladando a científicos que fueron a revisar una baliza que se instaló el año pasado, la cual permite saber cómo es la dinámica del hielo en cuanto a la velocidad con la que fluye, permitiendo conocer cuánta nieve se ha ido acumulando, al igual que su densidad. Fuente: infodefensa.com
Doce integrantes de la Institución se encuentran desplegados en el Glaciar Unión con el objetivo de reactivar la Estación Polar Científica Conjunta (EPCGU), punto donde se desarrollan investigaciones en la Antártica profunda. Ocho de ellos conformaron la avanzada que se encargó de desenterrar los módulos habitacionales y técnicos, despejar vías, restablecer los sistemas de telecomunicaciones y reactivar la maquinaria que permanece bajo capas de nieve acumulada durante el invierno polar. Estas labores permiten asegurar la pista de aterrizaje, condición indispensable para que arribe el resto del contingente y los especialistas que operarán en esta temporada estival. Superada esta fase inicial, la Unidad de Exploración Terrestre Antártica (UETA) asumirá la seguridad operacional y, junto al resto de la dotación, realizará sondeos de grietas y definirá rutas destinadas a apoyar directamente las misiones científicas que se han definido con antelación. Este trabajo ayudará a delimitar las áreas donde se desarrollarán los estudios especializados durante la campaña. El Comandante de la Estación Polar 2025, Teniente Coronel Francisco López C., explicó que “la apertura inicial toma cerca de cinco días antes de que ingrese el grueso del personal científico y logístico”. Por su parte, el Comandante de la UETA, Mayor Elías Figueroa R., detalló el complejo proceso técnico que permite reactivar la base: “Los elementos permanecen alrededor de 6 metros bajo la nieve y el hielo. Nuestros equipos deben desenterrar los módulos, recuperar los vehículos, instalar el Puesto de Mando y las carpas de habitabilidad para dejar todo listo en el campamento”. Además, agregó que la logística inversa también tiene una importancia relevante, producto que no se puede dejar ningún residuo en la estación. El contingente institucional, conformado por exploradores, enfermeros, mecánicos y conductores, arribó al lugar tras meses de preparación física, técnica y psicológica. Estas capacitaciones buscan preparar al personal ante un entorno donde la visibilidad, la temperatura y la estabilidad del terreno pueden cambiar en minutos. Además de la reactivación de la base, se contempla la instalación de nuevas estaciones meteorológicas en el Monte Vinson, así como también, proyectos de fotogrametría, medición de radiación solar, estudios geodésicos y la revisión de puntos de investigación en Patriot Hills, donde el Ejército mantuvo una base hasta 2013. Estas actividades se alinean con el reciente acuerdo estratégico entre el Instituto Geográfico Militar (IGM) y el INACH, destinado a potenciar los estudios glaciológicos y la cartografía científica en la Antártica. La misión actual, que se extenderá cerca de un mes, dependiendo de las condiciones imperantes, permitirá reforzar la cooperación interinstitucional entre las Fuerzas Armadas y la comunidad científica, consolidando la presencia de Chile en uno de los territorios más remotos del planeta. Cabe destacar que la Estación Polar Científica Conjunta “Glaciar Unión” se ubica en el Círculo Polar Antártico, en las coordenadas 79° 46’ S y 83° 19’ O, a 1.129 kilómetros del Polo Sur. Su operación requiere una cadena logística de alta complejidad, marcada por el aislamiento extremo y la dependencia de ventanas climáticas para transporte aéreo, abastecimiento y despliegue de equipos.
En la Base Aérea Antártica Presidente Frei, los Aviadores Militares desarrollaron labores de apoyo logístico a investigaciones científicas, además de cumplir misiones de carácter estratégico para el país y la Institución. Tras más de un año de operaciones en el territorio antártico, la Dotación Antártica 2024-2025 de la Fuerza Aérea de Chile regresó al continente, culminando una misión clave para los intereses nacionales. Las actividades se iniciaron el 5 de noviembre de 2024, teniendo como centro de operaciones la Base Aérea Antártica Presidente Frei, donde los Aviadores Militares desarrollaron labores fundamentales de apoyo logístico a investigaciones científicas, además de cumplir misiones de carácter estratégico para el país y la Institución. Durante más de 380 días de permanencia en el Continente Blanco, el personal puso a prueba sus capacidades operativas, enfrentando las difíciles condiciones climáticas y fortaleciendo su experiencia en ambientes de alta exigencia. El regreso de la dotación se concretó el jueves 27 de noviembre, cuando el contingente arribó a la ciudad de Punta Arenas. En la Base Aérea Chabunco, de la IVª Brigada Aérea se realizó una ceremonia en la que se destacó el profesionalismo, compromiso y espíritu de servicio demostrado por el personal durante su estadía en la Antártica. En la ocasión, se entregó el distintivo “Bases Antárticas del Ejército, Armada y Fuerza Aérea de Chile” a los Aviadores Militares por permanecer un año completo en el territorio antártico, reconociendo su esfuerzo y vocación. Asimismo, se realizó la entrega del gallardete de mando al Coronel de Aviación (DA) Claudio Fica, quien lideró la Dotación Antártica 2024–2025.
El viernes 26 de diciembre, una aeronave DHC-6 Twin Otter del Grupo de Aviación N°6 de la IVª Brigada Aérea regresó a la Base Aérea Chabunco, en Punta Arenas, luego de permanecer más de un mes operando en la Estación Polar Científica Conjunta Glaciar Unión. La segunda aeronave que participó en la campaña quedó desplegada en la Base Aérea Antártica Presidente Frei, integrándose a la dotación anual 2025-2026 en el Continente Blanco. Durante su permanencia en Glaciar Unión, las tripulaciones de la Fuerza Aérea de Chile realizaron vuelos de apoyo a investigaciones científicas en sectores de difícil acceso como GL1, Monte Vinson y Glaciar Schanz. Asimismo, ejecutaron misiones de exploración aérea que permitieron poner a prueba las capacidades operativas de pilotos y tripulaciones en uno de los escenarios más exigentes del planeta. Ambas aeronaves despegaron desde Punta Arenas el 14 de noviembre, arribando a la Base Aérea Antártica Presidente Frei. El 18 de noviembre continuaron su travesía hacia la Estación de Investigación Rothera, del Reino Unido, para finalmente arribar a la Estación Polar Científica Conjunta Glaciar Unión el 20 de noviembre. El repliegue hacia el continente americano se inició el 22 de diciembre, concluyendo el 26 de diciembre con el retorno de una de las aeronaves a la capital regional de Magallanes.
En el marco de la Campaña Antártica 2025-2026, la Unidad de Exploración Terrestre Antártica (UETA) llevó a cabo una expedición terrestre entre la Estación Polar Científica Conjunta Glaciar Unión y el sector de Patriot Hills, uno de los lugares más remotos de la Antártica Occidental. La operación tuvo por objetivo apoyar la instalación, remedición y posterior retiro de sistemas de medición geodésica, para el monitoreo del comportamiento de la corteza terrestre y de las masas de hielo. La primera fase de la operación contempló el traslado motorizado de personal y equipamiento científico mediante carros de orugas y motos de nieve, enfrentando condiciones climáticas extremas y un terreno altamente complejo. Durante esta etapa, la UETA realizó el trazado, apoyándose en el análisis de imágenes satelitales, lo que permitió identificar zonas con presencia de fisuras y minimizar los riesgos para el personal y el material científico. “ La importancia de realizar la planificación de la ruta radica en garantizar que el desplazamiento fuera lo más seguro posible, considerando que toda esta zona está cubierta de grietas, algunas de mayor y otras de menor envergadura ”, señaló el Comandante de la UETA, Mayor Elías Figueroa R. La maniobra abarcó aproximadamente 98 kilómetros, de los cuales los últimos 20 se realizaron en un sector previamente inexplorado. En Patriot Hills, especialistas del Instituto Geográfico Militar (IGM) actualizaron la información de dos puntos fijos del terreno instalados hace más de 20 años y que no habían sido revisados desde entonces. Estas estructuras, consistentes en placas fijadas sobre roca madre, fueron monitoreadas de manera continua durante más de 48 horas, lo que permitió determinar coordenadas con alta precisión. El Capitán José Valdebenito C., Jefe de la Sección Investigación y Desarrollo del Departamento de Ingeniería del IGM, explicó que estas mediciones permiten cuantificar el movimiento de la corteza terrestre y detectar deformaciones asociadas a procesos glaciológicos, como el hundimiento o la elevación de masas de hielo. “ Al comparar las coordenadas obtenidas en 2004 con las actuales, podemos establecer variaciones en el tiempo y determinar tendencias para comprender los procesos geofísicos que afectan a esta zona ”, señaló. La segunda fase de la operación contempló el retiro de los sistemas de medición instalados en Patriot Hills, tarea que se efectuó conforme a lo planificado y sin incidentes, cerrando exitosamente la misión. De manera complementaria, también se desarrollaron labores en la Estación Polar Científica Conjunta, como la remedición de vértices geodésicos adicionales, y se dio por finalizada la primera fase de instalación de una Estación de Referencia de Operación Continua (CORS), la cual registra de forma ininterrumpida las observaciones de los satélites que orbitan la región. El ingeniero geomensor de la Sección Geodésica del Departamento de Ingeniería del IGM, Claudio Reyes N., explicó que esta estación permitirá analizar el comportamiento del terreno durante todo el año, incluyendo los períodos invernales, y no solo durante la temporada estival. Esta operación científica, implementada en el marco de un convenio entre el IGM y el Instituto Antártico Chileno (INACH), reafirma el valor estratégico de la Estación Polar Científica Conjunta Glaciar Unión y evidencia la capacidad de las Fuerzas Armadas (FAs) para ejecutar importantes tareas en la Antártica, contribuyendo de manera efectiva al conocimiento de este continente. Fuente: ejercito.cl
La Fuerza Aérea de Chile (FACh) efectuó el 26 de noviembre de manera simbólica el inicio oficial de las operaciones aéreas en la Estación Polar Científica Conjunta Glaciar Unión, en pleno Círculo Polar Antártico, y en el que los aviones De Havilland Canada DHC-6 Twin Otter del Grupo de Aviación N°6 cumplirán un rol clave en misiones de exploración aérea y transporte de científicos. Según la institución, en esta instalación, ubicada a 1.129 km del Polo Sur y a 3.000 km de Punta Arenas, cada año, la FACh, el Ejército, la Armada, la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) y el Instituto Antártico Chileno (Inach) despliegan a sus especialistas en la operación Glaciar Unión para desarrollar exploraciones e investigaciones científicas en uno de los entornos más desafiantes del planeta. La misión es liderada por el Estado Mayor Conjunto (Emco), siendo ente ejecutor, en logística y transporte aéreo, la FACh, a través de la IVª Brigada Aérea, operando en la base aérea Chabunco de Punta Arenas, lugar donde también se encuentra el puesto de mando de Glaciar Unión. En este contexto, las aeronaves ya han realizado operaciones en monte Vinson, sector donde el personal del Inach con el apoyo de las Fuerzas Armadas, instalarán dos estaciones multiparamétricas para medir el cambio climático en el corazón de la Antártica, a 4.800 metros de altura, la cumbre más alta del continente blanco. Asimismo, los aviones del Grupo de Aviación N°6 se dirigieron al sector GL1, trasladando a científicos que fueron a revisar una baliza que se instaló el año pasado, la cual permite saber cómo es la dinámica del hielo en cuanto a la velocidad con la que fluye, permitiendo conocer cuánta nieve se ha ido acumulando, al igual que su densidad. Fuente: infodefensa.com
Doce integrantes de la Institución se encuentran desplegados en el Glaciar Unión con el objetivo de reactivar la Estación Polar Científica Conjunta (EPCGU), punto donde se desarrollan investigaciones en la Antártica profunda. Ocho de ellos conformaron la avanzada que se encargó de desenterrar los módulos habitacionales y técnicos, despejar vías, restablecer los sistemas de telecomunicaciones y reactivar la maquinaria que permanece bajo capas de nieve acumulada durante el invierno polar. Estas labores permiten asegurar la pista de aterrizaje, condición indispensable para que arribe el resto del contingente y los especialistas que operarán en esta temporada estival. Superada esta fase inicial, la Unidad de Exploración Terrestre Antártica (UETA) asumirá la seguridad operacional y, junto al resto de la dotación, realizará sondeos de grietas y definirá rutas destinadas a apoyar directamente las misiones científicas que se han definido con antelación. Este trabajo ayudará a delimitar las áreas donde se desarrollarán los estudios especializados durante la campaña. El Comandante de la Estación Polar 2025, Teniente Coronel Francisco López C., explicó que “la apertura inicial toma cerca de cinco días antes de que ingrese el grueso del personal científico y logístico”. Por su parte, el Comandante de la UETA, Mayor Elías Figueroa R., detalló el complejo proceso técnico que permite reactivar la base: “Los elementos permanecen alrededor de 6 metros bajo la nieve y el hielo. Nuestros equipos deben desenterrar los módulos, recuperar los vehículos, instalar el Puesto de Mando y las carpas de habitabilidad para dejar todo listo en el campamento”. Además, agregó que la logística inversa también tiene una importancia relevante, producto que no se puede dejar ningún residuo en la estación. El contingente institucional, conformado por exploradores, enfermeros, mecánicos y conductores, arribó al lugar tras meses de preparación física, técnica y psicológica. Estas capacitaciones buscan preparar al personal ante un entorno donde la visibilidad, la temperatura y la estabilidad del terreno pueden cambiar en minutos. Además de la reactivación de la base, se contempla la instalación de nuevas estaciones meteorológicas en el Monte Vinson, así como también, proyectos de fotogrametría, medición de radiación solar, estudios geodésicos y la revisión de puntos de investigación en Patriot Hills, donde el Ejército mantuvo una base hasta 2013. Estas actividades se alinean con el reciente acuerdo estratégico entre el Instituto Geográfico Militar (IGM) y el INACH, destinado a potenciar los estudios glaciológicos y la cartografía científica en la Antártica. La misión actual, que se extenderá cerca de un mes, dependiendo de las condiciones imperantes, permitirá reforzar la cooperación interinstitucional entre las Fuerzas Armadas y la comunidad científica, consolidando la presencia de Chile en uno de los territorios más remotos del planeta. Cabe destacar que la Estación Polar Científica Conjunta “Glaciar Unión” se ubica en el Círculo Polar Antártico, en las coordenadas 79° 46’ S y 83° 19’ O, a 1.129 kilómetros del Polo Sur. Su operación requiere una cadena logística de alta complejidad, marcada por el aislamiento extremo y la dependencia de ventanas climáticas para transporte aéreo, abastecimiento y despliegue de equipos.
En la Base Aérea Antártica Presidente Frei, los Aviadores Militares desarrollaron labores de apoyo logístico a investigaciones científicas, además de cumplir misiones de carácter estratégico para el país y la Institución. Tras más de un año de operaciones en el territorio antártico, la Dotación Antártica 2024-2025 de la Fuerza Aérea de Chile regresó al continente, culminando una misión clave para los intereses nacionales. Las actividades se iniciaron el 5 de noviembre de 2024, teniendo como centro de operaciones la Base Aérea Antártica Presidente Frei, donde los Aviadores Militares desarrollaron labores fundamentales de apoyo logístico a investigaciones científicas, además de cumplir misiones de carácter estratégico para el país y la Institución. Durante más de 380 días de permanencia en el Continente Blanco, el personal puso a prueba sus capacidades operativas, enfrentando las difíciles condiciones climáticas y fortaleciendo su experiencia en ambientes de alta exigencia. El regreso de la dotación se concretó el jueves 27 de noviembre, cuando el contingente arribó a la ciudad de Punta Arenas. En la Base Aérea Chabunco, de la IVª Brigada Aérea se realizó una ceremonia en la que se destacó el profesionalismo, compromiso y espíritu de servicio demostrado por el personal durante su estadía en la Antártica. En la ocasión, se entregó el distintivo “Bases Antárticas del Ejército, Armada y Fuerza Aérea de Chile” a los Aviadores Militares por permanecer un año completo en el territorio antártico, reconociendo su esfuerzo y vocación. Asimismo, se realizó la entrega del gallardete de mando al Coronel de Aviación (DA) Claudio Fica, quien lideró la Dotación Antártica 2024–2025.