En un contexto de creciente variabilidad ambiental en el océano Austral, el Instituto Antártico Chileno (INACH) continúa fortaleciendo su programa de monitoreo ecológico de largo plazo del kril antártico ( Euphausia superba ), una especie clave para el funcionamiento del ecosistema marino antártico. Desde hace tres años, científicos y científicas del Instituto realizan transectas hidroacústicas a bordo del buque polar BAP Carrasco , perteneciente a la Armada del Perú. Estas labores refuerzan que la colaboración internacional sigue siendo un pilar fundamental para sostener el monitoreo antártico. Gracias a este trabajo conjunto y en comparación con temporadas anteriores, el equipo científico registró una menor abundancia del kril, fluctuación que podría estar relacionada con variaciones en la temperatura del agua y cambios en la distribución espacial de la especie. Sin embargo, más allá de un resultado puntual, las y los investigadores subrayan que el kril presenta una alta variabilidad interanual, lo que hace indispensable avanzar hacia un monitoreo ecológico integral que combine estudios hidroacústicos para estimar abundancia, seguimiento del comportamiento de depredadores naturales como indicadores del ecosistema y evaluación de presiones emergentes, como la presencia de nuevos contaminantes asociados a la actividad humana. El equipo científico ejecutó la transecta hidroacústica anual entre el 20 y el 24 de febrero a bordo del Carrasco en el sector de la bahía Fildes, isla Rey Jorge. El grupo estuvo conformado por Francisco Santa Cruz, Rodolfo Rondón y Magdalena Márquez, todos biólogos marinos e investigadores del INACH, quienes, dentro del marco de la Expedición Científica Peruana a la Antártida ANTAR XXXII, contaron con el apoyo de dos investigadoras de este país: la bióloga marina Sofía Chung Velásquez y Daniella Orihuela Castillo, bachiller en Biología Marina. Respecto a las labores realizadas en esta expedición, Francisco Santa Cruz, investigador del programa de AMP del INACH, menciona que para estas transectas hidroacústicas vamos lanzando una red de plancton para capturar kril y realizar mediciones que nos permiten identificar su tamaño, a qué profundidad se encuentran los cardúmenes y qué tan abundantes son en la columna de agua. También lanzamos equipos oceanográficos para medir distintas variables ambientales como es la temperatura del agua de mar, salinidad y oxígeno disuelto. Monitoreo integral para comprender el ecosistema El desarrollo de estas campañas ha permitido avanzar hacia un enfoque de investigación más completo, incorporando nuevas dimensiones al estudio del kril y su entorno. Entre ellas, destacan nuevas actividades de experimentación con kril vivo y evaluación de la presencia e impacto del carbono negro (contaminante emergente resultante de la combustión de biomasa). Esta labor permite estudiar los impactos de otras presiones antrópicas, como la presencia de diversos contaminantes. Respecto a este nuevo enfoque metodológico empleado, Magdalena Márquez, también profesional del programa de AMP del INACH, destacó las capacidades técnicas del buque peruano. Es innovador experimentar a bordo del Carrasco, ya que cuenta con todas las herramientas necesarias para desarrollar nuestras funciones. El kril es un organismo difícil de mantener vivo; si lo trasladáramos a un laboratorio en tierra, es muy probable que no sobreviva. En cambio, a bordo lo podemos mantener en condiciones óptimas cerca de 48 horas, explicó. Estos esfuerzos son clave, ya que las variaciones en la abundancia y distribución del kril tienen efectos directos en especies que dependen de él, como pingüinos, focas y ballenas, evidenciando la estrecha conexión entre los distintos componentes del ecosistema . Desde el año 2018, el INACH cuenta con un programa de monitoreo que contribuye directamente a la generación de información científica para el manejo sustentable de la pesquería de kril y la propuesta de un Área Marina Protegida en el Dominio 1 (AMPD1), en el marco de la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA). Esta relación causa-efecto observada entre el krill, su ambiente y los depredadores naturales, es clave para comprender la respuesta del ecosistema a las fluctuaciones de la especie y justifica la urgencia de establecer medidas precautorias y la adopción del AMPD1, además de informar la nueva estrategia de manejo de la pesquería de kril. Compromiso por la conservación y la sustentabilidad Dada la variabilidad natural de esta región, es vital la continuidad y actualización constante de estas actividades. Santa Cruz establece que para justificar técnicamente la adopción del AMPD1, se debe generar una línea base de información, en este caso de tipo ecológica. El objetivo es generar series de tiempo robustas para comprender profundamente el ecosistema y así identificar y diseñar con precisión las zonas que requieren protección. El fin es encontrar un balance y armonización entre el desarrollo sustentable de las pesquerías de kril y la protección del océano Austral. Por otro lado, esta información resulta de gran importancia en cuanto a la toma de decisiones sobre nuevas estrategias de conservación del kril, las cuales pretenden ser más precautorias de acuerdo al escenario de variabilidad ambiental que afecta al océano Austral. La CCRVMA fue establecida en 1982 como parte del Sistema del Tratado Antártico. Desde el año 2012, Chile bajo la gestión del INACH y en alianza con el Instituto Antártico Argentino (IAA), lidera los análisis técnicos para justificar el establecimiento de la AMPD1 . Esta iniciativa cuenta con el respaldo de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (SUBPESCA) y de la industria pesquera nacional. Como cada año, el desafío es presentar la propuesta modificada en la convención internacional CCRVMA, que se celebra cada mes de octubre en Hobart, Australia. Allí se debatirá y buscará adoptar medidas de conservación, fundamentales para garantizar la estabilidad y el futuro del ecosistema en la Antártica. El INACH es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía. El INACH organiza el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN).
Desde distintos territorios del país, incluyendo la Región de Magallanes, mujeres de pueblos originarios están liderando un innovador Programa de Monitoreo Biocultural Comunitario, impulsado por la Red de Mujeres Originarias por la Defensa del Mar. La iniciativa, activa desde 2024, articula conocimientos tradicionales y metodologías científicas en 11 zonas costeras de Chile. La red está conformada por representantes de los pueblos Diaguita, Chango, Mapuche lafkenche-Williche, Kawésqar y Yagán, quienes trabajan en la protección de los ecosistemas marinos y los derechos territoriales. En este contexto, durante 2026 se desarrollan encuentros y actividades en distintos puntos del país, incluyendo la zona austral, para fortalecer el intercambio de conocimientos y ampliar el alcance del programa. El monitoreo biocultural comunitario no solo considera parámetros científicos como pH, temperatura, oxígeno disuelto y otros indicadores de calidad del agua, sino que también incorpora elementos culturales e históricos, como relatos, prácticas y vínculos con el mar. Esto permite generar información propia, pertinente y accesible para las comunidades, fortaleciendo su participación en la toma de decisiones. La iniciativa se desarrolla principalmente en Espacios Costeros Marinos de Pueblos Originarios (ECMPO), figura establecida por la Ley 20.249, que reconoce la administración comunitaria de áreas costeras. Desde 2024, el programa ha implementado pilotos territoriales y procesos de formación dirigidos principalmente a mujeres, incluyendo la participación de niñas, niños y adolescentes en el levantamiento de información. Desde la red destacan que este trabajo busca recuperar la capacidad de decisión sobre los territorios y reforzar la resiliencia frente a amenazas ambientales.
Durante la LXII Expedición Científica Antártica (ECA 62), un equipo del Instituto Antártico Chileno (INACH) recorrió distintos puntos de la península Antártica para asegurar el funcionamiento de las estaciones meteorológicas automáticas que registran en tiempo real el pulso atmosférico del Continente Blanco. Estos equipos, parte del proyecto Sensores Latitudinales, permiten generar datos abiertos para la comunidad científica y fortalecer el rol de Chile como uno de los países más avanzados de la región en materia climatológica. Actualmente, la red del proyecto cuenta con 17 puntos de medición distribuidos en diversas zonas de la Antártica. Durante esta campaña se realizaron trabajos de remodelación, mejora y mantención en estaciones ubicadas en el glaciar Unión, Escuela de Montaña, Prospect Point, cabo Melville, base O'Higgins, base Prat, isla D'Hainaut, islote Alcock, base Gabriel González Videla y punta Py, en el entorno de la base Yelcho, además de la instalación de dos nuevas estaciones en el monte Vinson e isla Detaille. Este despliegue se realizó a bordo del buque ARC Simón Bolívar , de la Armada de Colombia, en el marco de acuerdos de cooperación internacional que permiten a los equipos chilenos ampliar su radio de acción y compartir cubierta con investigadores de Colombia, Ecuador y Venezuela. La cooperación es importantísima, porque permite abarcar muchos más puntos, generar nuevos contactos, cruzar información y hacer mejoras desde un punto de vista internacional, comenta Cristofer Huenchumán, ingeniero en automatización y control industrial de la unidad de Proyectos del INACH, quien participó durante 53 días en la campaña a cargo de las tareas de mantención en cuatro estaciones de la red. El trabajo en terreno exige una combinación de planificación y flexibilidad. Dos de los puntos se abordaron mediante desembarcos en helicóptero y otros dos en bote, con ventanas de cuatro a cinco horas por sitio para intervenir estructuras y sensores, condicionadas por el clima, el estado del mar y la capacidad del buque para ajustar su itinerario a las necesidades de los países participantes. Las condiciones pueden cambiar muy rápido. En la isla D'Hainaut, por ejemplo, estábamos trabajando y de la nada llegó una ventisca que nos obligó a dejar el mantenimiento hasta ahí y buscar refugio, relata Huenchumán. Llegar mojado a la costa, sumado al viento y las bajas temperaturas, puede reducir drásticamente el tiempo seguro disponible para operar en suelo antártico. La Red de Sensores Observatorio Antártico del Cambio Climático registra a través de sus estaciones variables como temperatura y humedad del aire, concentración de CO 2 , dirección y velocidad del viento, temperatura de suelo, radiación solar, fotosintética y reflejada, además de presión atmosférica. En este caso, el fin es netamente científico. Yo me preocupo de generar el dato y que ese mismo sea de buena calidad, explica Huenchumán, sobre el trabajo técnico que sostiene la red. Una vez que las series se consolidan en el tiempo, estos datos pueden utilizarse en pronósticos e investigaciones, siguiendo los criterios de la Organización Meteorológica Mundial para estaciones con varios años de operación continua. Además del trabajo con sensores, la campaña contempló labores de recolección de restos del antiguo refugio Federico Puga, en punta Spring, con el fin de reducir la huella humana en el Continente Blanco y avanzar en la limpieza de estructuras históricas que ya cumplieron su vida útil. En esta tarea aún se mantiene trabajando en terreno Ignacio Reyes, del Departamento de Expediciones del INACH, como parte del mismo operativo. En paralelo, el equipo de Sensores desarrolla una nueva versión de su plataforma web para facilitar el acceso a la información de la red. Esta actualización busca mejorar la visualización de las estaciones en el mapa antártico, simplificar la descarga de datos y permitir que usuarios y usuarias puedan graficar y analizar el comportamiento de las variables en diferentes escalas de tiempo. De esta manera, las investigadoras e investigadores que trabajan en áreas tan diversas como las ciencias atmosféricas o biológicas, por nombrar solo algunas, podrán integrar de forma más sencilla los datos meteorológicos a sus estudios; por ejemplo, para relacionar la actividad de colonias de pingüinos con las condiciones climáticas que enfrentan en sus hábitats. El Instituto Antártico Chileno (INACH) es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía. El INACH organiza el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN).
En el marco del Día Nacional de los Glaciares, el director del Centro de Tecnologías Ambientales de la Universidad Técnica Federico Santa María (CETAM-UTFSM), Francisco Cereceda‑Balic, abordó esta mañana en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones los principales desafíos que enfrenta Chile en materia hídrica y climática, en un contexto marcado por el retroceso sostenido de los glaciares. El especialista explicó que recientes estudios desarrollados por el CETAM-UTFSM junto a colaboradores internacionales evidencian una menor acumulación de nieve, el ascenso sostenido de la línea nival y una aceleración del retroceso glaciar en cuencas clave del centro del país, lo que refuerza la necesidad de políticas públicas basadas en monitoreo científico permanente en la cordillera de los Andes. Estas conclusiones se enmarcan en la conmemoración del 21 de marzo, fecha en que Chile celebra el Día Nacional de los Glaciares, instancia que busca relevar el valor estratégico de estos ecosistemas como reservas de agua dulce. A nivel internacional, la efeméride se complementa con el Día Internacional de los Glaciares impulsado por la UNESCO, que promueve la cooperación global en monitoreo e investigación de la criósfera. Según detalló el académico, Chile alberga más de 26 mil glaciares, equivalentes a cerca del 80% de los existentes en Sudamérica, los cuales cumplen un rol fundamental en la regulación de caudales hídricos. Sin embargo, la megasequía prolongada y el aumento de las temperaturas han debilitado esta capacidad, afectando directamente el abastecimiento de agua para consumo humano, agricultura y generación energética.
El alcalde de Porvenir, José Gabriel Parada, informó sobre los avances del proyecto de instalación de cámaras de seguridad de alta resolución en la comuna, iniciativa financiada mediante un proyecto postulado a la Secretaría de Prevención del Delito, con una inversión superior a los 50 millones de pesos. Actualmente, la empresa responsable se encuentra trabajando en el sector cercano al cementerio, donde se están instalando los soportes y estructuras para los equipos de vigilancia, marcando un importante progreso en el fortalecimiento de la seguridad pública local. Ubicación Estratégica de las Nuevas Cámaras Las primeras cámaras de alta resolución que se implementarán en Porvenir estarán destinadas a puntos estratégicos de la ciudad, entre ellos: La plaza de Porvenir Museo El obelisco Sector de la calle Señorét El muelle, en la salida de la comuna hacia Bahía Chilota Estas ubicaciones fueron definidas para reforzar la vigilancia en sectores de alto tránsito y relevancia comunitaria. Parte de un Plan Integral de Seguridad Barrial El alcalde José Gabriel Parada destacó que este proyecto corresponde a uno de los primeros pasos dentro de un plan más amplio para dotar de cámaras de seguridad a todos los barrios de Porvenir. Además, recordó que ya se han desarrollado iniciativas previas en conjunto con juntas de vecinos, como en el sector Lomas,la población Pedro Aguirre Cerda, reforzando así la protección de vecinos y vecinas en distintos puntos de la comuna. Centro de Operaciones Municipal para el Monitoreo En el marco de este proyecto, el municipio también avanza en la construcción de un centro de operaciones municipal, desde donde se podrá centralizar, coordinar y sincronizar el control de las cámaras de seguridad. La empresa ejecutora dispone de esta semana para completar la instalación y realizar las pruebas técnicas, con el objetivo de dejar el sistema plenamente operativo a partir del mes de febrero. Un Paso Concreto para Fortalecer la Seguridad en Porvenir Este proyecto representa un avance significativo en materia de prevención del delito y seguridad ciudadana, fortaleciendo el resguardo de la comunidad y reafirmando el compromiso de la administración municipal, liderada por el alcalde José Gabriel Parada, con la tranquilidad y el bienestar de los habitantes de Porvenir. Fuente: municipioradio.cl
En un contexto de creciente variabilidad ambiental en el océano Austral, el Instituto Antártico Chileno (INACH) continúa fortaleciendo su programa de monitoreo ecológico de largo plazo del kril antártico ( Euphausia superba ), una especie clave para el funcionamiento del ecosistema marino antártico. Desde hace tres años, científicos y científicas del Instituto realizan transectas hidroacústicas a bordo del buque polar BAP Carrasco , perteneciente a la Armada del Perú. Estas labores refuerzan que la colaboración internacional sigue siendo un pilar fundamental para sostener el monitoreo antártico. Gracias a este trabajo conjunto y en comparación con temporadas anteriores, el equipo científico registró una menor abundancia del kril, fluctuación que podría estar relacionada con variaciones en la temperatura del agua y cambios en la distribución espacial de la especie. Sin embargo, más allá de un resultado puntual, las y los investigadores subrayan que el kril presenta una alta variabilidad interanual, lo que hace indispensable avanzar hacia un monitoreo ecológico integral que combine estudios hidroacústicos para estimar abundancia, seguimiento del comportamiento de depredadores naturales como indicadores del ecosistema y evaluación de presiones emergentes, como la presencia de nuevos contaminantes asociados a la actividad humana. El equipo científico ejecutó la transecta hidroacústica anual entre el 20 y el 24 de febrero a bordo del Carrasco en el sector de la bahía Fildes, isla Rey Jorge. El grupo estuvo conformado por Francisco Santa Cruz, Rodolfo Rondón y Magdalena Márquez, todos biólogos marinos e investigadores del INACH, quienes, dentro del marco de la Expedición Científica Peruana a la Antártida ANTAR XXXII, contaron con el apoyo de dos investigadoras de este país: la bióloga marina Sofía Chung Velásquez y Daniella Orihuela Castillo, bachiller en Biología Marina. Respecto a las labores realizadas en esta expedición, Francisco Santa Cruz, investigador del programa de AMP del INACH, menciona que para estas transectas hidroacústicas vamos lanzando una red de plancton para capturar kril y realizar mediciones que nos permiten identificar su tamaño, a qué profundidad se encuentran los cardúmenes y qué tan abundantes son en la columna de agua. También lanzamos equipos oceanográficos para medir distintas variables ambientales como es la temperatura del agua de mar, salinidad y oxígeno disuelto. Monitoreo integral para comprender el ecosistema El desarrollo de estas campañas ha permitido avanzar hacia un enfoque de investigación más completo, incorporando nuevas dimensiones al estudio del kril y su entorno. Entre ellas, destacan nuevas actividades de experimentación con kril vivo y evaluación de la presencia e impacto del carbono negro (contaminante emergente resultante de la combustión de biomasa). Esta labor permite estudiar los impactos de otras presiones antrópicas, como la presencia de diversos contaminantes. Respecto a este nuevo enfoque metodológico empleado, Magdalena Márquez, también profesional del programa de AMP del INACH, destacó las capacidades técnicas del buque peruano. Es innovador experimentar a bordo del Carrasco, ya que cuenta con todas las herramientas necesarias para desarrollar nuestras funciones. El kril es un organismo difícil de mantener vivo; si lo trasladáramos a un laboratorio en tierra, es muy probable que no sobreviva. En cambio, a bordo lo podemos mantener en condiciones óptimas cerca de 48 horas, explicó. Estos esfuerzos son clave, ya que las variaciones en la abundancia y distribución del kril tienen efectos directos en especies que dependen de él, como pingüinos, focas y ballenas, evidenciando la estrecha conexión entre los distintos componentes del ecosistema . Desde el año 2018, el INACH cuenta con un programa de monitoreo que contribuye directamente a la generación de información científica para el manejo sustentable de la pesquería de kril y la propuesta de un Área Marina Protegida en el Dominio 1 (AMPD1), en el marco de la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA). Esta relación causa-efecto observada entre el krill, su ambiente y los depredadores naturales, es clave para comprender la respuesta del ecosistema a las fluctuaciones de la especie y justifica la urgencia de establecer medidas precautorias y la adopción del AMPD1, además de informar la nueva estrategia de manejo de la pesquería de kril. Compromiso por la conservación y la sustentabilidad Dada la variabilidad natural de esta región, es vital la continuidad y actualización constante de estas actividades. Santa Cruz establece que para justificar técnicamente la adopción del AMPD1, se debe generar una línea base de información, en este caso de tipo ecológica. El objetivo es generar series de tiempo robustas para comprender profundamente el ecosistema y así identificar y diseñar con precisión las zonas que requieren protección. El fin es encontrar un balance y armonización entre el desarrollo sustentable de las pesquerías de kril y la protección del océano Austral. Por otro lado, esta información resulta de gran importancia en cuanto a la toma de decisiones sobre nuevas estrategias de conservación del kril, las cuales pretenden ser más precautorias de acuerdo al escenario de variabilidad ambiental que afecta al océano Austral. La CCRVMA fue establecida en 1982 como parte del Sistema del Tratado Antártico. Desde el año 2012, Chile bajo la gestión del INACH y en alianza con el Instituto Antártico Argentino (IAA), lidera los análisis técnicos para justificar el establecimiento de la AMPD1 . Esta iniciativa cuenta con el respaldo de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (SUBPESCA) y de la industria pesquera nacional. Como cada año, el desafío es presentar la propuesta modificada en la convención internacional CCRVMA, que se celebra cada mes de octubre en Hobart, Australia. Allí se debatirá y buscará adoptar medidas de conservación, fundamentales para garantizar la estabilidad y el futuro del ecosistema en la Antártica. El INACH es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía. El INACH organiza el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN).
Desde distintos territorios del país, incluyendo la Región de Magallanes, mujeres de pueblos originarios están liderando un innovador Programa de Monitoreo Biocultural Comunitario, impulsado por la Red de Mujeres Originarias por la Defensa del Mar. La iniciativa, activa desde 2024, articula conocimientos tradicionales y metodologías científicas en 11 zonas costeras de Chile. La red está conformada por representantes de los pueblos Diaguita, Chango, Mapuche lafkenche-Williche, Kawésqar y Yagán, quienes trabajan en la protección de los ecosistemas marinos y los derechos territoriales. En este contexto, durante 2026 se desarrollan encuentros y actividades en distintos puntos del país, incluyendo la zona austral, para fortalecer el intercambio de conocimientos y ampliar el alcance del programa. El monitoreo biocultural comunitario no solo considera parámetros científicos como pH, temperatura, oxígeno disuelto y otros indicadores de calidad del agua, sino que también incorpora elementos culturales e históricos, como relatos, prácticas y vínculos con el mar. Esto permite generar información propia, pertinente y accesible para las comunidades, fortaleciendo su participación en la toma de decisiones. La iniciativa se desarrolla principalmente en Espacios Costeros Marinos de Pueblos Originarios (ECMPO), figura establecida por la Ley 20.249, que reconoce la administración comunitaria de áreas costeras. Desde 2024, el programa ha implementado pilotos territoriales y procesos de formación dirigidos principalmente a mujeres, incluyendo la participación de niñas, niños y adolescentes en el levantamiento de información. Desde la red destacan que este trabajo busca recuperar la capacidad de decisión sobre los territorios y reforzar la resiliencia frente a amenazas ambientales.
Durante la LXII Expedición Científica Antártica (ECA 62), un equipo del Instituto Antártico Chileno (INACH) recorrió distintos puntos de la península Antártica para asegurar el funcionamiento de las estaciones meteorológicas automáticas que registran en tiempo real el pulso atmosférico del Continente Blanco. Estos equipos, parte del proyecto Sensores Latitudinales, permiten generar datos abiertos para la comunidad científica y fortalecer el rol de Chile como uno de los países más avanzados de la región en materia climatológica. Actualmente, la red del proyecto cuenta con 17 puntos de medición distribuidos en diversas zonas de la Antártica. Durante esta campaña se realizaron trabajos de remodelación, mejora y mantención en estaciones ubicadas en el glaciar Unión, Escuela de Montaña, Prospect Point, cabo Melville, base O'Higgins, base Prat, isla D'Hainaut, islote Alcock, base Gabriel González Videla y punta Py, en el entorno de la base Yelcho, además de la instalación de dos nuevas estaciones en el monte Vinson e isla Detaille. Este despliegue se realizó a bordo del buque ARC Simón Bolívar , de la Armada de Colombia, en el marco de acuerdos de cooperación internacional que permiten a los equipos chilenos ampliar su radio de acción y compartir cubierta con investigadores de Colombia, Ecuador y Venezuela. La cooperación es importantísima, porque permite abarcar muchos más puntos, generar nuevos contactos, cruzar información y hacer mejoras desde un punto de vista internacional, comenta Cristofer Huenchumán, ingeniero en automatización y control industrial de la unidad de Proyectos del INACH, quien participó durante 53 días en la campaña a cargo de las tareas de mantención en cuatro estaciones de la red. El trabajo en terreno exige una combinación de planificación y flexibilidad. Dos de los puntos se abordaron mediante desembarcos en helicóptero y otros dos en bote, con ventanas de cuatro a cinco horas por sitio para intervenir estructuras y sensores, condicionadas por el clima, el estado del mar y la capacidad del buque para ajustar su itinerario a las necesidades de los países participantes. Las condiciones pueden cambiar muy rápido. En la isla D'Hainaut, por ejemplo, estábamos trabajando y de la nada llegó una ventisca que nos obligó a dejar el mantenimiento hasta ahí y buscar refugio, relata Huenchumán. Llegar mojado a la costa, sumado al viento y las bajas temperaturas, puede reducir drásticamente el tiempo seguro disponible para operar en suelo antártico. La Red de Sensores Observatorio Antártico del Cambio Climático registra a través de sus estaciones variables como temperatura y humedad del aire, concentración de CO 2 , dirección y velocidad del viento, temperatura de suelo, radiación solar, fotosintética y reflejada, además de presión atmosférica. En este caso, el fin es netamente científico. Yo me preocupo de generar el dato y que ese mismo sea de buena calidad, explica Huenchumán, sobre el trabajo técnico que sostiene la red. Una vez que las series se consolidan en el tiempo, estos datos pueden utilizarse en pronósticos e investigaciones, siguiendo los criterios de la Organización Meteorológica Mundial para estaciones con varios años de operación continua. Además del trabajo con sensores, la campaña contempló labores de recolección de restos del antiguo refugio Federico Puga, en punta Spring, con el fin de reducir la huella humana en el Continente Blanco y avanzar en la limpieza de estructuras históricas que ya cumplieron su vida útil. En esta tarea aún se mantiene trabajando en terreno Ignacio Reyes, del Departamento de Expediciones del INACH, como parte del mismo operativo. En paralelo, el equipo de Sensores desarrolla una nueva versión de su plataforma web para facilitar el acceso a la información de la red. Esta actualización busca mejorar la visualización de las estaciones en el mapa antártico, simplificar la descarga de datos y permitir que usuarios y usuarias puedan graficar y analizar el comportamiento de las variables en diferentes escalas de tiempo. De esta manera, las investigadoras e investigadores que trabajan en áreas tan diversas como las ciencias atmosféricas o biológicas, por nombrar solo algunas, podrán integrar de forma más sencilla los datos meteorológicos a sus estudios; por ejemplo, para relacionar la actividad de colonias de pingüinos con las condiciones climáticas que enfrentan en sus hábitats. El Instituto Antártico Chileno (INACH) es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía. El INACH organiza el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN).
En el marco del Día Nacional de los Glaciares, el director del Centro de Tecnologías Ambientales de la Universidad Técnica Federico Santa María (CETAM-UTFSM), Francisco Cereceda‑Balic, abordó esta mañana en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones los principales desafíos que enfrenta Chile en materia hídrica y climática, en un contexto marcado por el retroceso sostenido de los glaciares. El especialista explicó que recientes estudios desarrollados por el CETAM-UTFSM junto a colaboradores internacionales evidencian una menor acumulación de nieve, el ascenso sostenido de la línea nival y una aceleración del retroceso glaciar en cuencas clave del centro del país, lo que refuerza la necesidad de políticas públicas basadas en monitoreo científico permanente en la cordillera de los Andes. Estas conclusiones se enmarcan en la conmemoración del 21 de marzo, fecha en que Chile celebra el Día Nacional de los Glaciares, instancia que busca relevar el valor estratégico de estos ecosistemas como reservas de agua dulce. A nivel internacional, la efeméride se complementa con el Día Internacional de los Glaciares impulsado por la UNESCO, que promueve la cooperación global en monitoreo e investigación de la criósfera. Según detalló el académico, Chile alberga más de 26 mil glaciares, equivalentes a cerca del 80% de los existentes en Sudamérica, los cuales cumplen un rol fundamental en la regulación de caudales hídricos. Sin embargo, la megasequía prolongada y el aumento de las temperaturas han debilitado esta capacidad, afectando directamente el abastecimiento de agua para consumo humano, agricultura y generación energética.
El alcalde de Porvenir, José Gabriel Parada, informó sobre los avances del proyecto de instalación de cámaras de seguridad de alta resolución en la comuna, iniciativa financiada mediante un proyecto postulado a la Secretaría de Prevención del Delito, con una inversión superior a los 50 millones de pesos. Actualmente, la empresa responsable se encuentra trabajando en el sector cercano al cementerio, donde se están instalando los soportes y estructuras para los equipos de vigilancia, marcando un importante progreso en el fortalecimiento de la seguridad pública local. Ubicación Estratégica de las Nuevas Cámaras Las primeras cámaras de alta resolución que se implementarán en Porvenir estarán destinadas a puntos estratégicos de la ciudad, entre ellos: La plaza de Porvenir Museo El obelisco Sector de la calle Señorét El muelle, en la salida de la comuna hacia Bahía Chilota Estas ubicaciones fueron definidas para reforzar la vigilancia en sectores de alto tránsito y relevancia comunitaria. Parte de un Plan Integral de Seguridad Barrial El alcalde José Gabriel Parada destacó que este proyecto corresponde a uno de los primeros pasos dentro de un plan más amplio para dotar de cámaras de seguridad a todos los barrios de Porvenir. Además, recordó que ya se han desarrollado iniciativas previas en conjunto con juntas de vecinos, como en el sector Lomas,la población Pedro Aguirre Cerda, reforzando así la protección de vecinos y vecinas en distintos puntos de la comuna. Centro de Operaciones Municipal para el Monitoreo En el marco de este proyecto, el municipio también avanza en la construcción de un centro de operaciones municipal, desde donde se podrá centralizar, coordinar y sincronizar el control de las cámaras de seguridad. La empresa ejecutora dispone de esta semana para completar la instalación y realizar las pruebas técnicas, con el objetivo de dejar el sistema plenamente operativo a partir del mes de febrero. Un Paso Concreto para Fortalecer la Seguridad en Porvenir Este proyecto representa un avance significativo en materia de prevención del delito y seguridad ciudadana, fortaleciendo el resguardo de la comunidad y reafirmando el compromiso de la administración municipal, liderada por el alcalde José Gabriel Parada, con la tranquilidad y el bienestar de los habitantes de Porvenir. Fuente: municipioradio.cl