La mortalidad por cáncer en Chile aumentó un 10,6% entre 2010 y 2025, alcanzando una tasa de 156,4 fallecidos por cada 100 mil habitantes, según un estudio del Instituto de Políticas Públicas en Salud de la Universidad San Sebastián, difundido por el Centro para la Prevención y el Control del Cáncer (CECAN). El análisis expone importantes diferencias entre regiones, evidenciando que las posibilidades de enfrentar la enfermedad varían según el lugar de residencia. De acuerdo con el informe, las mayores tasas de mortalidad se registran en las regiones de Los Ríos (186,1), Valparaíso (184,7), Ñuble (183,4), Los Lagos (183,0) y La Araucanía (182,6) por cada 100 mil habitantes. En contraste, Tarapacá presenta la cifra más baja del país, con 113,8 fallecidos por cada 100 mil habitantes. El estudio atribuye estas diferencias a factores como el envejecimiento de la población, la disponibilidad de especialistas y las brechas en el acceso a la atención oncológica. Los especialistas advierten que existen regiones con una limitada disponibilidad de oncólogos y equipos para realizar diagnósticos oportunos. A ello se suman las diferencias entre el sistema público y privado, las listas de espera y las condiciones socioeconómicas, elementos que pueden influir en el acceso al tratamiento. El estudio coincide con la reciente advertencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que proyecta que los nuevos casos de cáncer en el mundo podrían aumentar de 20,6 millones a cerca de 35 millones anuales hacia 2050. El organismo también sostiene que cerca del 40% de los casos están asociados a factores de riesgo prevenibles, como el tabaquismo, el consumo de alcohol, la obesidad, el sedentarismo, algunas infecciones y la contaminación ambiental.
Este jueves en dependencias de la Gobernación Marítima se llevó a cabo un simulacro regional destinado a evaluar los procedimientos de respuesta frente a un eventual evento de mortalidad masiva de salmones. La actividad, que no se realizaba desde hace más de dos años, tuvo como objetivo poner a prueba los sistemas de coordinación y emergencia existentes, fortaleciendo la capacidad de reacción de las instituciones frente a una contingencia que podría generar impactos tanto en una de las principales actividades económicas de la región como en el ecosistema marino. El ejercicio consideró la simulación de un escenario de mortalidad masiva de salmones, permitiendo que los distintos servicios públicos activaran protocolos, evaluaran procedimientos y coordinaran acciones en un contexto similar al que podría presentarse ante una emergencia real. La jornada fue encabezada por la Delegada Presidencial Regional de Magallanes y de la Antártica Chilena, Ericka Farías, y el Gobernador Marítimo de Punta Arenas, Capitán de Navío Litoral Francisco Arias. En la oportunidad, la Delegada Presidencial Regional destacó la importancia de mantener actualizados los protocolos de actuación ante este tipo de eventos. Debemos estar preparados para responder adecuadamente ante cualquier contingencia medioambiental que pueda afectar nuestro fondo marino, señaló la autoridad. Por su parte, el Gobernador Marítimo de Punta Arenas valoró el compromiso de las instituciones participantes y los aprendizajes obtenidos durante el ejercicio. Fue un ejercicio muy productivo, que nos dejó importantes enseñanzas y aspectos a mejorar, los que debemos incorporar para futuros ejercicios y, sobre todo, para estar preparados ante una contingencia real de estas características, indicó el Capitán de Navío Litoral, Francisco Arias. La instancia contó con la participación de los organismos públicos vinculados a la gestión de emergencias ambientales y al sector acuícola, fortaleciendo el trabajo coordinado entre instituciones y reafirmando el compromiso del Estado con la protección del medio ambiente, la seguridad de las operaciones productivas y la preparación ante eventuales contingencias que puedan afectar a la Región de Magallanes.
La mortalidad por cáncer en Chile aumentó un 10,6% entre 2010 y 2025, alcanzando una tasa de 156,4 fallecidos por cada 100 mil habitantes, según un estudio del Instituto de Políticas Públicas en Salud de la Universidad San Sebastián, difundido por el Centro para la Prevención y el Control del Cáncer (CECAN). El análisis expone importantes diferencias entre regiones, evidenciando que las posibilidades de enfrentar la enfermedad varían según el lugar de residencia. De acuerdo con el informe, las mayores tasas de mortalidad se registran en las regiones de Los Ríos (186,1), Valparaíso (184,7), Ñuble (183,4), Los Lagos (183,0) y La Araucanía (182,6) por cada 100 mil habitantes. En contraste, Tarapacá presenta la cifra más baja del país, con 113,8 fallecidos por cada 100 mil habitantes. El estudio atribuye estas diferencias a factores como el envejecimiento de la población, la disponibilidad de especialistas y las brechas en el acceso a la atención oncológica. Los especialistas advierten que existen regiones con una limitada disponibilidad de oncólogos y equipos para realizar diagnósticos oportunos. A ello se suman las diferencias entre el sistema público y privado, las listas de espera y las condiciones socioeconómicas, elementos que pueden influir en el acceso al tratamiento. El estudio coincide con la reciente advertencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que proyecta que los nuevos casos de cáncer en el mundo podrían aumentar de 20,6 millones a cerca de 35 millones anuales hacia 2050. El organismo también sostiene que cerca del 40% de los casos están asociados a factores de riesgo prevenibles, como el tabaquismo, el consumo de alcohol, la obesidad, el sedentarismo, algunas infecciones y la contaminación ambiental.
Este jueves en dependencias de la Gobernación Marítima se llevó a cabo un simulacro regional destinado a evaluar los procedimientos de respuesta frente a un eventual evento de mortalidad masiva de salmones. La actividad, que no se realizaba desde hace más de dos años, tuvo como objetivo poner a prueba los sistemas de coordinación y emergencia existentes, fortaleciendo la capacidad de reacción de las instituciones frente a una contingencia que podría generar impactos tanto en una de las principales actividades económicas de la región como en el ecosistema marino. El ejercicio consideró la simulación de un escenario de mortalidad masiva de salmones, permitiendo que los distintos servicios públicos activaran protocolos, evaluaran procedimientos y coordinaran acciones en un contexto similar al que podría presentarse ante una emergencia real. La jornada fue encabezada por la Delegada Presidencial Regional de Magallanes y de la Antártica Chilena, Ericka Farías, y el Gobernador Marítimo de Punta Arenas, Capitán de Navío Litoral Francisco Arias. En la oportunidad, la Delegada Presidencial Regional destacó la importancia de mantener actualizados los protocolos de actuación ante este tipo de eventos. Debemos estar preparados para responder adecuadamente ante cualquier contingencia medioambiental que pueda afectar nuestro fondo marino, señaló la autoridad. Por su parte, el Gobernador Marítimo de Punta Arenas valoró el compromiso de las instituciones participantes y los aprendizajes obtenidos durante el ejercicio. Fue un ejercicio muy productivo, que nos dejó importantes enseñanzas y aspectos a mejorar, los que debemos incorporar para futuros ejercicios y, sobre todo, para estar preparados ante una contingencia real de estas características, indicó el Capitán de Navío Litoral, Francisco Arias. La instancia contó con la participación de los organismos públicos vinculados a la gestión de emergencias ambientales y al sector acuícola, fortaleciendo el trabajo coordinado entre instituciones y reafirmando el compromiso del Estado con la protección del medio ambiente, la seguridad de las operaciones productivas y la preparación ante eventuales contingencias que puedan afectar a la Región de Magallanes.