Cada 16 de febrero, cuando conmemoramos el Día Mundial de la Logística, cabe lugar para detenerse en un ámbito donde esta disciplina deja de ser un soporte operativo y se transforma en un factor crítico: el sector salud. En hospitales y clínicas, una logística deficiente no solo genera ineficiencias, sino que puede impactar directamente en la continuidad de la atención y en la seguridad de pacientes y equipos clínicos. La logística sanitaria opera bajo condiciones especialmente exigentes. A diferencia de otros sectores, aquí no hay margen para errores en abastecimiento, trazabilidad o tiempos de respuesta. Insumos médicos, medicamentos, dispositivos y equipamiento deben estar disponibles en el momento preciso, bajo estrictos estándares de almacenamiento y con plena trazabilidad. En un país como Chile, donde el gasto en salud per cápita sigue estando por debajo del promedio de la OCDE, la eficiencia logística se vuelve también una herramienta clave para el uso responsable de los recursos. A este escenario se suma un sistema de salud que ha crecido en complejidad. La ampliación de la red hospitalaria, el envejecimiento de la población y el aumento sostenido de la demanda asistencial obligan a repensar cómo se gestionan los flujos internos, las bodegas clínicas y la coordinación entre áreas administrativas y equipos médicos. La logística ya no puede operar de manera aislada. Esta debe integrarse a la toma de decisiones estratégicas de las instituciones de salud. Otro desafío ineludible es la gestión de residuos hospitalarios, un componente muchas veces invisibilizado, pero fundamental para la seguridad sanitaria y ambiental. Los residuos de atención de salud requieren procesos especializados de segregación, almacenamiento, transporte y disposición final, con altos estándares normativos. Una gestión deficiente no solo expone a riesgos sanitarios, sino que también tensiona el cumplimiento regulatorio y la confianza pública en las instituciones de salud. En este contexto, la logística debe avanzar hacia modelos más profesionales, digitalizados y sostenibles. La incorporación de sistemas de gestión, trazabilidad en tiempo real y procesos estandarizados permite reducir errores, anticipar quiebres de stock y mejorar la planificación. Al mismo tiempo, la sostenibilidad deja de ser un concepto accesorio y se integra como un criterio central en toda la cadena logística, especialmente en el manejo de residuos. El futuro del sector salud dependerá, en gran medida, de su capacidad para fortalecer este eslabón silencioso. Porque detrás de cada atención médica oportuna hay una logística que funcionó correctamente. Y porque en salud, cuando la logística falla, las consecuencias no se miden solo en costos, sino también en vidas.
Se denominan legumbres a los granos de plantas de la familia Fabaceae que crecen dentro de vainas, como porotos, lentejas, garbanzos, arvejas y soya. Nutritivas, accesibles y versátiles, representan una estrategia simple y fácil de incorporar a la rutina alimentaria y pueden contribuir al equilibrio del organismo. “Las legumbres son ricas en proteínas, fibras, carbohidratos complejos, hierro, folato y minerales como magnesio y potasio, nutrientes importantes para la salud metabólica, intestinal y cardiovascular. Por eso, vale la pena incluir de 3 a 4 porciones de estos granos por semana”, señala la nutricionista Clara Lucía Valderrama, miembro del Consejo Consultor de Nutrición de Herbalife. A continuación, otros buenos motivos para incluir las legumbres en la alimentación: 1. Tienen bajo índice glucémico Por ser ricas en fibras alimentarias y almidón resistente, las legumbres se digieren y absorben más lentamente, lo que hace que tengan un bajo índice glucémico. De este modo, la liberación de glucosa en el torrente sanguíneo ocurre de forma gradual, ayudando a evitar picos glucémicos. Una revisión de estudios publicada en la revista Nutrients muestra que la inclusión frecuente de estos granos en la dieta se asocia con un mejor control de la glucemia y con un menor riesgo de desarrollo de diabetes tipo 2, efecto atribuido justamente al alto contenido de fibras, almidones y otros compuestos bioactivos. 2. Ayudan al control del apetito La combinación de fibras y proteínas presente en las legumbres también contribuye a una digestión más lenta y a un mayor control de la ingesta energética, según un metaanálisis publicado en el American Journal of Clinical Nutrition . El trabajo muestra que la inclusión regular de estos alimentos en la dieta se asocia con una reducción de la ingesta calórica y con una pérdida de peso modesta, lo que sugiere un efecto favorable sobre el control del apetito. 3. Contribuyen a la salud del corazón Una revisión publicada en el International Journal of Molecular Sciences indica que el consumo de legumbres se asocia con potenciales beneficios cardiovasculares. Aunque los mecanismos involucrados aún requieren mayor esclarecimiento, la evidencia apunta al papel de las fibras y de compuestos bioactivos con acción antioxidante y antiinflamatoria. Otro metaanálisis publicado en el Canadian Medical Association Journal sugiere además que la inclusión regular de legumbres en la dieta favorece la reducción del colesterol LDL y la mejora del perfil lipídico, factores directamente relacionados con la salud cardiovascular. 4. Contribuyen a la ingesta de proteínas Un estudio publicado en Nutrients señala que la combinación de legumbres con cereales (por ejemplo, arroz con lentejas) u otras fuentes proteicas mejora el perfil de aminoácidos y el valor nutricional de la dieta, contribuyendo a la preservación muscular y a la salud a lo largo del envejecimiento. “La soya se destaca entre las legumbres por presentar una alta calidad proteica, con un perfil de aminoácidos más completo, lo que favorece el apoyo al mantenimiento y al aumento de la masa magra”, explica Clara Lucía Valderrama. 5. Son opciones más sostenibles para el planeta Además de los beneficios nutricionales, las legumbres se destacan por su bajo costo y menor impacto ambiental en comparación con otras fuentes de proteína. Informes de la FAO indican que incentivar el consumo de estos alimentos es una estrategia importante para promover la seguridad alimentaria, mejorar la calidad de la dieta y apoyar sistemas alimentarios más sostenibles, contribuyendo a la salud de las personas y del planeta.
Un destacado trabajo intersectorial desarrolló la Red Asistencial del Servicio de Salud Magallanes (SSM), en torno a la materialización de la Cumbre Mundial de Turismo de Aventura “Adventure World Summit ATWS 2025”, organizada por Adventure Travel Trade Asociation (ATTA), en las comunas de Puerto Natales y Torres del Paine. A través de la coordinación de la Red de Urgencia Emergencias y Desastres del SSM, junto a SAMU Magallanes y Hospital de Puerto Natales, se implementó un Plan de Contingencia, a fin de reducir posibles riesgos de atención y gestión en salud; plan que fue coordinado junto a SERNATUR, SENAPRED, Carabineros de Chile, Bomberos y F.F.A.A. Además, el diseño consideró la instalación de un puesto médico avanzado, en el sector Laguna Amarga a cargo de funcionarios SAMU Puerto Natales, y de un Centro de Coordinación para flujo de información con SENAPRED, SAMU, PDI, Carabineros, CONAF, SERNATUR, Municipalidad y productora del evento. Para Yeraldyn Osorio, coordinadora de Emergencia y Desastres del Servicio de Salud Magallanes, esta planificación era más que necesaria. “Se anticipó un aumento significativo en la concentración de personas en las comunas mencionadas, considerando que el evento reunió a cerca de 800 participantes internacionales, lo que tentativamente involucraba una alta demanda de los servicios de urgencia, hospitalización e incluso rescate”, indicó la profesional. Por su parte el Dr. Rodolfo Santander, jefe SAMU Magallanes enfatizó, “de esta forma desde salud, garantizamos una respuesta sanitaria oportuna, segura y coordinada frente a la envergadura del evento, ya que, dada la magnitud del mismo, no se podía improvisar desde el ámbito sanitario, especialmente si estamos en conocimiento de la factibilidad de una alta demanda de servicios de urgencia, hospitalización e incluso rescate”, enfatizó el jefe SAMU Magallanes.
Cada 16 de febrero, cuando conmemoramos el Día Mundial de la Logística, cabe lugar para detenerse en un ámbito donde esta disciplina deja de ser un soporte operativo y se transforma en un factor crítico: el sector salud. En hospitales y clínicas, una logística deficiente no solo genera ineficiencias, sino que puede impactar directamente en la continuidad de la atención y en la seguridad de pacientes y equipos clínicos. La logística sanitaria opera bajo condiciones especialmente exigentes. A diferencia de otros sectores, aquí no hay margen para errores en abastecimiento, trazabilidad o tiempos de respuesta. Insumos médicos, medicamentos, dispositivos y equipamiento deben estar disponibles en el momento preciso, bajo estrictos estándares de almacenamiento y con plena trazabilidad. En un país como Chile, donde el gasto en salud per cápita sigue estando por debajo del promedio de la OCDE, la eficiencia logística se vuelve también una herramienta clave para el uso responsable de los recursos. A este escenario se suma un sistema de salud que ha crecido en complejidad. La ampliación de la red hospitalaria, el envejecimiento de la población y el aumento sostenido de la demanda asistencial obligan a repensar cómo se gestionan los flujos internos, las bodegas clínicas y la coordinación entre áreas administrativas y equipos médicos. La logística ya no puede operar de manera aislada. Esta debe integrarse a la toma de decisiones estratégicas de las instituciones de salud. Otro desafío ineludible es la gestión de residuos hospitalarios, un componente muchas veces invisibilizado, pero fundamental para la seguridad sanitaria y ambiental. Los residuos de atención de salud requieren procesos especializados de segregación, almacenamiento, transporte y disposición final, con altos estándares normativos. Una gestión deficiente no solo expone a riesgos sanitarios, sino que también tensiona el cumplimiento regulatorio y la confianza pública en las instituciones de salud. En este contexto, la logística debe avanzar hacia modelos más profesionales, digitalizados y sostenibles. La incorporación de sistemas de gestión, trazabilidad en tiempo real y procesos estandarizados permite reducir errores, anticipar quiebres de stock y mejorar la planificación. Al mismo tiempo, la sostenibilidad deja de ser un concepto accesorio y se integra como un criterio central en toda la cadena logística, especialmente en el manejo de residuos. El futuro del sector salud dependerá, en gran medida, de su capacidad para fortalecer este eslabón silencioso. Porque detrás de cada atención médica oportuna hay una logística que funcionó correctamente. Y porque en salud, cuando la logística falla, las consecuencias no se miden solo en costos, sino también en vidas.
Se denominan legumbres a los granos de plantas de la familia Fabaceae que crecen dentro de vainas, como porotos, lentejas, garbanzos, arvejas y soya. Nutritivas, accesibles y versátiles, representan una estrategia simple y fácil de incorporar a la rutina alimentaria y pueden contribuir al equilibrio del organismo. “Las legumbres son ricas en proteínas, fibras, carbohidratos complejos, hierro, folato y minerales como magnesio y potasio, nutrientes importantes para la salud metabólica, intestinal y cardiovascular. Por eso, vale la pena incluir de 3 a 4 porciones de estos granos por semana”, señala la nutricionista Clara Lucía Valderrama, miembro del Consejo Consultor de Nutrición de Herbalife. A continuación, otros buenos motivos para incluir las legumbres en la alimentación: 1. Tienen bajo índice glucémico Por ser ricas en fibras alimentarias y almidón resistente, las legumbres se digieren y absorben más lentamente, lo que hace que tengan un bajo índice glucémico. De este modo, la liberación de glucosa en el torrente sanguíneo ocurre de forma gradual, ayudando a evitar picos glucémicos. Una revisión de estudios publicada en la revista Nutrients muestra que la inclusión frecuente de estos granos en la dieta se asocia con un mejor control de la glucemia y con un menor riesgo de desarrollo de diabetes tipo 2, efecto atribuido justamente al alto contenido de fibras, almidones y otros compuestos bioactivos. 2. Ayudan al control del apetito La combinación de fibras y proteínas presente en las legumbres también contribuye a una digestión más lenta y a un mayor control de la ingesta energética, según un metaanálisis publicado en el American Journal of Clinical Nutrition . El trabajo muestra que la inclusión regular de estos alimentos en la dieta se asocia con una reducción de la ingesta calórica y con una pérdida de peso modesta, lo que sugiere un efecto favorable sobre el control del apetito. 3. Contribuyen a la salud del corazón Una revisión publicada en el International Journal of Molecular Sciences indica que el consumo de legumbres se asocia con potenciales beneficios cardiovasculares. Aunque los mecanismos involucrados aún requieren mayor esclarecimiento, la evidencia apunta al papel de las fibras y de compuestos bioactivos con acción antioxidante y antiinflamatoria. Otro metaanálisis publicado en el Canadian Medical Association Journal sugiere además que la inclusión regular de legumbres en la dieta favorece la reducción del colesterol LDL y la mejora del perfil lipídico, factores directamente relacionados con la salud cardiovascular. 4. Contribuyen a la ingesta de proteínas Un estudio publicado en Nutrients señala que la combinación de legumbres con cereales (por ejemplo, arroz con lentejas) u otras fuentes proteicas mejora el perfil de aminoácidos y el valor nutricional de la dieta, contribuyendo a la preservación muscular y a la salud a lo largo del envejecimiento. “La soya se destaca entre las legumbres por presentar una alta calidad proteica, con un perfil de aminoácidos más completo, lo que favorece el apoyo al mantenimiento y al aumento de la masa magra”, explica Clara Lucía Valderrama. 5. Son opciones más sostenibles para el planeta Además de los beneficios nutricionales, las legumbres se destacan por su bajo costo y menor impacto ambiental en comparación con otras fuentes de proteína. Informes de la FAO indican que incentivar el consumo de estos alimentos es una estrategia importante para promover la seguridad alimentaria, mejorar la calidad de la dieta y apoyar sistemas alimentarios más sostenibles, contribuyendo a la salud de las personas y del planeta.
Un destacado trabajo intersectorial desarrolló la Red Asistencial del Servicio de Salud Magallanes (SSM), en torno a la materialización de la Cumbre Mundial de Turismo de Aventura “Adventure World Summit ATWS 2025”, organizada por Adventure Travel Trade Asociation (ATTA), en las comunas de Puerto Natales y Torres del Paine. A través de la coordinación de la Red de Urgencia Emergencias y Desastres del SSM, junto a SAMU Magallanes y Hospital de Puerto Natales, se implementó un Plan de Contingencia, a fin de reducir posibles riesgos de atención y gestión en salud; plan que fue coordinado junto a SERNATUR, SENAPRED, Carabineros de Chile, Bomberos y F.F.A.A. Además, el diseño consideró la instalación de un puesto médico avanzado, en el sector Laguna Amarga a cargo de funcionarios SAMU Puerto Natales, y de un Centro de Coordinación para flujo de información con SENAPRED, SAMU, PDI, Carabineros, CONAF, SERNATUR, Municipalidad y productora del evento. Para Yeraldyn Osorio, coordinadora de Emergencia y Desastres del Servicio de Salud Magallanes, esta planificación era más que necesaria. “Se anticipó un aumento significativo en la concentración de personas en las comunas mencionadas, considerando que el evento reunió a cerca de 800 participantes internacionales, lo que tentativamente involucraba una alta demanda de los servicios de urgencia, hospitalización e incluso rescate”, indicó la profesional. Por su parte el Dr. Rodolfo Santander, jefe SAMU Magallanes enfatizó, “de esta forma desde salud, garantizamos una respuesta sanitaria oportuna, segura y coordinada frente a la envergadura del evento, ya que, dada la magnitud del mismo, no se podía improvisar desde el ámbito sanitario, especialmente si estamos en conocimiento de la factibilidad de una alta demanda de servicios de urgencia, hospitalización e incluso rescate”, enfatizó el jefe SAMU Magallanes.