La parlamentaria Javiera Morales expresó su profunda preocupación y rechazo tras conocerse el informe de la Contraloría General de la República que detectó que varias municipalidades del país, incluidas comunas de la región de Magallanes, gastaron cifras elevadas en celebraciones y festividades en el período 2024–2025, superando incluso el monto destinado a ayuda social directa a personas vulnerables. El documento del organismo fiscalizador reveló que el gasto total en órdenes de compra asociadas a celebraciones superó los $31 mil millones, y que algunas comunas presentan niveles de desembolso por habitante muy por encima del promedio nacional. En casos extremos, lugares como Río Verde han registrado gastos en festejos que superan ampliamente los $900 mil por residente. “Esto es impresentable”, afirmó la diputada Morales, señalando que “resulta inexplicable que municipios prioricen actividades festivas con recursos públicos cuando muchas familias en sus comunas requieren apoyos sociales urgentes”. Para la parlamentaria, no basta con atribuir estos gastos a la lejanía geográfica de algunas ciudades o a un supuesto “conteo erróneo de habitantes”, ya que esas explicaciones no justifican, a su juicio, las desproporcionadas cifras y deben dar explicaciones al respecto. Además, enfatizó en que “los municipios tienen un rol fundamental de cercanía con la gente y deben asegurar que los recursos públicos se orienten prioritariamente al bienestar social, especialmente en zonas donde las brechas de desigualdad y acceso a servicios son evidentes”. Por otra parte, la diputada indicó que “de manera coincidente, muchos de estos gastos estratosféricos ocurrieron en años electorales para la reelección de algunos alcaldes, lo que, por lo bajo, levanta dudas y merece mayor atención”. La Contraloría ha anunciado la realización de fiscalizaciones y exámenes de cuentas en aquellos municipios que presenten niveles de gasto en celebraciones superiores al gasto social y al promedio nacional, recordando que el uso de recursos municipales debe estar siempre orientado al cumplimiento de sus funciones y al beneficio directo de la comunidad.
El diputado Alejandro Riquelme expresó su preocupación tras conocerse el informe de la Contraloría General de la República que analiza los gastos municipales en celebraciones durante los años 2024 y 2025, el cual revela que varias comunas del país superan ampliamente el promedio nacional de gasto por habitante en este tipo de actividades. Según el informe, el gasto promedio nacional en celebraciones municipales alcanza los $9.064 por persona, sin embargo 36 comunas del país superan ese promedio, destacando particularmente algunas comunas de la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena que presentan cifras considerablemente más altas. Entre ellas se encuentran Río Verde, Laguna Blanca, Torres del Paine y San Gregorio, que registran gastos per cápita muy superiores al promedio nacional. De acuerdo con los antecedentes del informe, Río Verde registra un gasto de $981.871 por habitante, Laguna Blanca $154.081, Torres del Paine $105.109 y San Gregorio $37.637 por persona, cifras que superan ampliamente el promedio nacional de $9.064 por habitante. “Mientras muchas familias enfrentan dificultades económicas y existen enormes necesidades sociales en nuestras comunas, resulta inaceptable que algunos municipios estén destinando recursos tan elevados en celebraciones.Los recursos públicos deben utilizarse con responsabilidad y siempre priorizando el bienestar de las personas”, señaló el parlamentario. El diputado Riquelme enfatizó que esta situación debe analizarse con rigurosidad y transparencia, independiente del color político de las autoridades locales. “Quiero ser muy claro: vamos a fiscalizar a todos los municipios, sin importar su color político. La responsabilidad en el uso de los recursos públicos no tiene ideología”, afirmó. En ese sentido, anunció que durante las próximas semanas oficiará a las municipalidades de Río Verde, Laguna Blanca, Torres del Paine y San Gregorio, así como también al resto de las comunas de la región, con el objetivo de revisar exhaustivamente las contrataciones, órdenes de compra y gastos asociados a celebraciones realizadas durante los últimos cuatro años. “El objetivo de esta fiscalización es asegurar que cada peso de los recursos municipales se utilice de manera correcta, eficiente y en beneficio directo de la comunidad. Si existen irregularidades o gastos injustificados, deberán explicarse con total transparencia”, agregó. Finalmente, el parlamentario indicó que la revisión también buscará comparar estos gastos con la inversión municipal en áreas prioritarias como asistencia social, apoyo a familias vulnerables y programas comunitarios, para verificar si se está cumpliendo con los principios de eficiencia y buen uso de los recursos públicos establecidos en la legislación municipal. “Las celebraciones pueden ser parte de la vida comunitaria, pero no pueden transformarse en un fin en sí mismo, ni en un gasto desproporcionado que apunte a resaltar las figuras políticas de turno, especialmente cuando existen tantas necesidades urgentes en nuestras comunas”, concluyó.
La parlamentaria Javiera Morales expresó su profunda preocupación y rechazo tras conocerse el informe de la Contraloría General de la República que detectó que varias municipalidades del país, incluidas comunas de la región de Magallanes, gastaron cifras elevadas en celebraciones y festividades en el período 2024–2025, superando incluso el monto destinado a ayuda social directa a personas vulnerables. El documento del organismo fiscalizador reveló que el gasto total en órdenes de compra asociadas a celebraciones superó los $31 mil millones, y que algunas comunas presentan niveles de desembolso por habitante muy por encima del promedio nacional. En casos extremos, lugares como Río Verde han registrado gastos en festejos que superan ampliamente los $900 mil por residente. “Esto es impresentable”, afirmó la diputada Morales, señalando que “resulta inexplicable que municipios prioricen actividades festivas con recursos públicos cuando muchas familias en sus comunas requieren apoyos sociales urgentes”. Para la parlamentaria, no basta con atribuir estos gastos a la lejanía geográfica de algunas ciudades o a un supuesto “conteo erróneo de habitantes”, ya que esas explicaciones no justifican, a su juicio, las desproporcionadas cifras y deben dar explicaciones al respecto. Además, enfatizó en que “los municipios tienen un rol fundamental de cercanía con la gente y deben asegurar que los recursos públicos se orienten prioritariamente al bienestar social, especialmente en zonas donde las brechas de desigualdad y acceso a servicios son evidentes”. Por otra parte, la diputada indicó que “de manera coincidente, muchos de estos gastos estratosféricos ocurrieron en años electorales para la reelección de algunos alcaldes, lo que, por lo bajo, levanta dudas y merece mayor atención”. La Contraloría ha anunciado la realización de fiscalizaciones y exámenes de cuentas en aquellos municipios que presenten niveles de gasto en celebraciones superiores al gasto social y al promedio nacional, recordando que el uso de recursos municipales debe estar siempre orientado al cumplimiento de sus funciones y al beneficio directo de la comunidad.
El diputado Alejandro Riquelme expresó su preocupación tras conocerse el informe de la Contraloría General de la República que analiza los gastos municipales en celebraciones durante los años 2024 y 2025, el cual revela que varias comunas del país superan ampliamente el promedio nacional de gasto por habitante en este tipo de actividades. Según el informe, el gasto promedio nacional en celebraciones municipales alcanza los $9.064 por persona, sin embargo 36 comunas del país superan ese promedio, destacando particularmente algunas comunas de la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena que presentan cifras considerablemente más altas. Entre ellas se encuentran Río Verde, Laguna Blanca, Torres del Paine y San Gregorio, que registran gastos per cápita muy superiores al promedio nacional. De acuerdo con los antecedentes del informe, Río Verde registra un gasto de $981.871 por habitante, Laguna Blanca $154.081, Torres del Paine $105.109 y San Gregorio $37.637 por persona, cifras que superan ampliamente el promedio nacional de $9.064 por habitante. “Mientras muchas familias enfrentan dificultades económicas y existen enormes necesidades sociales en nuestras comunas, resulta inaceptable que algunos municipios estén destinando recursos tan elevados en celebraciones.Los recursos públicos deben utilizarse con responsabilidad y siempre priorizando el bienestar de las personas”, señaló el parlamentario. El diputado Riquelme enfatizó que esta situación debe analizarse con rigurosidad y transparencia, independiente del color político de las autoridades locales. “Quiero ser muy claro: vamos a fiscalizar a todos los municipios, sin importar su color político. La responsabilidad en el uso de los recursos públicos no tiene ideología”, afirmó. En ese sentido, anunció que durante las próximas semanas oficiará a las municipalidades de Río Verde, Laguna Blanca, Torres del Paine y San Gregorio, así como también al resto de las comunas de la región, con el objetivo de revisar exhaustivamente las contrataciones, órdenes de compra y gastos asociados a celebraciones realizadas durante los últimos cuatro años. “El objetivo de esta fiscalización es asegurar que cada peso de los recursos municipales se utilice de manera correcta, eficiente y en beneficio directo de la comunidad. Si existen irregularidades o gastos injustificados, deberán explicarse con total transparencia”, agregó. Finalmente, el parlamentario indicó que la revisión también buscará comparar estos gastos con la inversión municipal en áreas prioritarias como asistencia social, apoyo a familias vulnerables y programas comunitarios, para verificar si se está cumpliendo con los principios de eficiencia y buen uso de los recursos públicos establecidos en la legislación municipal. “Las celebraciones pueden ser parte de la vida comunitaria, pero no pueden transformarse en un fin en sí mismo, ni en un gasto desproporcionado que apunte a resaltar las figuras políticas de turno, especialmente cuando existen tantas necesidades urgentes en nuestras comunas”, concluyó.