Chile desplegó en la Región de Magallanes y la Antártica Chilena una Fuerza de Tarea Anfibia que reúne medios de superficie, submarinos, Aviación Naval, Infantería de Marina y Fuerzas Especiales para realizar operaciones de patrullaje, vigilancia y control del tráfico marítimo en el extremo austral. La Armada de Chile confirmó que las unidades navegaron previamente por los canales australes y realizaron pruebas de equipamiento bajo temperaturas extremas, antes de concentrar sus operaciones en una zona que conecta el Estrecho de Magallanes, los pasos interoceánicos australes y la proyección hacia la Antártida. La composición del despliegue fue detallada oficialmente por la Armada de Chile el 21 de agosto : participan medios pertenecientes a la Escuadra, Fuerza de Submarinos, Infantería de Marina, Aviación Naval, Comando Anfibio y de Transportes Navales y Comando de Fuerzas Especiales, todos articulados bajo el Comando de Operaciones Navales. La institución no informó públicamente el número total de efectivos ni identificó qué submarinos, aeronaves o unidades de superficie —además del buque anfibio Sargento Aldea — integran la fuerza. La dimensión del movimiento modifica la lectura inicial de la presencia del LSDH-91 “Sargento Aldea” en Punta Arenas. El buque constituye uno de los principales medios visibles del despliegue, pero opera dentro de una estructura conjunta más amplia que la propia Armada presentó como una demostración de capacidad expedicionaria y “presencia efectiva” en la zona austral. Sus tareas combinan capacidades preparadas para la defensa nacional con misiones de vigilancia, sostenimiento, rescate y apoyo a comunidades aisladas. Chile reunió seis componentes navales y militares para operar en el extremo austral La Fuerza de Tarea llegó a Magallanes después de realizar navegaciones intensivas por los canales australes, un escenario particularmente exigente por sus condiciones meteorológicas, las bajas temperaturas y las restricciones que impone la geografía. Durante ese tránsito, las dotaciones llevaron adelante pruebas sobre distintos equipos en condiciones de frío extremo. El objetivo es comprobar su funcionamiento y entrenar simultáneamente las capacidades necesarias para sostener operaciones lejos de los principales centros logísticos del país. La participación de la Fuerza de Submarinos agrega una dimensión especialmente relevante. La Armada no precisó públicamente qué unidades participan ni reveló detalles de sus operaciones, pero su incorporación confirma que el ejercicio no está limitado a una fuerza anfibia tradicional centrada exclusivamente en el traslado de tropas. Lo mismo ocurre con la Aviación Naval y las Fuerzas Especiales, que amplían las posibilidades de reconocimiento, vigilancia, inserción de personal y apoyo a las operaciones desarrolladas por los componentes de superficie y de Infantería de Marina. La Armada sintetizó las misiones asignadas a las distintas unidades en tres tareas principales: patrullaje, vigilancia y control del tráfico marítimo. En paralelo, parte de las dotaciones realizó acciones de apoyo en poblaciones aisladas, incluyendo trabajos en establecimientos de Puerto Edén. El Estrecho de Magallanes aparece en el centro del despliegue La ubicación no es secundaria. Durante la escala del Sargento Aldea en Punta Arenas, autoridades regionales vincularon expresamente las capacidades de la Armada con la necesidad de mantener presencia sobre el Estrecho de Magallanes y resguardar las extensas fronteras marítimas chilenas. La delegada presidencial regional, Ericka Farías, destacó que la misión del buque tiene una importancia particular en ese paso interoceánico y señaló que las características geográficas de Magallanes obligan al Estado chileno a sostener capacidades para vigilar un territorio marítimo de gran extensión. El Estrecho constituye una conexión natural entre los océanos Pacífico y Atlántico y forma parte de un espacio austral donde confluyen tráfico comercial, operaciones navales, pesca, logística hacia localidades aisladas y movimientos relacionados con las campañas antárticas. La Armada mantiene allí una presencia permanente a través de la Tercera Zona Naval, con sede en Punta Arenas. El despliegue actual suma a ese dispositivo territorial una fuerza que reúne capacidades habitualmente distribuidas entre distintos comandos de la institución. Ese factor permite leer el movimiento más allá de la llegada individual de un buque: Chile está entrenando la capacidad de concentrar medios de diferentes especialidades y sostenerlos en uno de los espacios marítimos más complejos del país. El Sargento Aldea conecta Magallanes con la proyección antártica chilena Dentro de esa estructura, el “Sargento Aldea” aporta la capacidad de transporte, sostenimiento y proyección anfibia. Durante su escala en Punta Arenas, las autoridades destacaron además su participación previa en la primera fase de la Operación Base Soberanía, desarrollada en Bahía Fildes, en la Antártida. Allí el buque proporcionó apoyo logístico para las obras destinadas a ampliar hasta 40 metros un muelle que Chile considera importante para fortalecer sus capacidades antárticas. La autoridad regional sostuvo que la obra difícilmente habría podido avanzar en esos términos sin el apoyo proporcionado por la Armada. De esta manera, las mismas capacidades ensayadas actualmente en Magallanes tienen una segunda aplicación hacia el sur: transporte de personal y material, sostenimiento logístico y operación en ambientes extremos para respaldar la presencia chilena en la Antártida. La relación entre ambos espacios viene ganando peso. Punta Arenas funciona como uno de los principales nodos logísticos australes de Chile, con acceso directo al Estrecho de Magallanes y conexiones hacia el Pacífico, el Atlántico Sur y el continente antártico. Ese papel quedó expuesto también desde otra dimensión durante julio, cuando el patrullero HMS Medway de la Real Armada británica, asignado al dispositivo militar en torno a las Islas Malvinas, recaló en Punta Arenas. La escala volvió a mostrar el peso de la infraestructura magallánica para operaciones marítimas desarrolladas en todo el extremo austral. La Armada chilena opera en dos extremos diferentes de su estrategia naval El despliegue se produce, además, mientras otra de las principales unidades de la Armada viene de completar operaciones a miles de kilómetros de Magallanes. La fragata “Almirante Cochrane” (FF-05) participó este mes por primera vez en Pacific Dragon 2026, ejercicio multinacional liderado por Estados Unidos dedicado al intercambio de información y a la defensa aérea y antimisiles. Chile fue el único participante latinoamericano de aquella edición. Son operaciones de naturaleza diferente, pero muestran dos dimensiones simultáneas de la actividad naval chilena. Hacia el Pacífico, la Armada busca aumentar su interoperabilidad con fuerzas extranjeras y entrenar capacidades asociadas a escenarios de mayor intensidad. En Magallanes, el foco está puesto sobre la presencia territorial, vigilancia marítima, sostenimiento y capacidad para operar en condiciones australes. Fuente: escenariomundial.com
Con el objetivo de fortalecer el acceso oportuno a prestaciones de apoyo diagnóstico, optimizar el uso de los recursos asistenciales disponibles y favorecer la continuidad de la atención, el Servicio de Salud Magallanes y el Hospital Naval “Cirujano Guzmán” de Punta Arenas, suscribieron un convenio de colaboración y cooperación interinstitucional. Como primer ámbito de trabajo, el convenio permitirá acercar el acceso a mamografías a mujeres beneficiarias del Sistema de Salud Naval, a través del mamógrafo móvil del Servicio de Salud. La iniciativa contempla la ejecución de hasta 200 mamografías, con calidad técnica y oportunidad clínica, contribuyendo a reducir la brecha existente en el establecimiento de salud naval. En este sentido, el director del Hospital “Cirujano Guzmán”, Dr. Ramón Serra, valoró el impacto que tendrá la iniciativa para las beneficiarias de Salud Naval. “Estamos muy felices y tremendamente agradecidos de todo el personal que apoyó y participó en la gestión de este proyecto. Para nuestras beneficiarias es un tremendo aporte, ya que estábamos sin mamógrafo. Ahora no tendrán que contratar un servicio externo, sino que podrán acceder a esta prestación en su hospital, con el apoyo del Servicio de Salud”, indicó. Por su parte, el comandante en jefe de la Tercera Zona Naval, contraalmirante Juan Soto, destacó el alcance del convenio y su aporte para responder a las necesidades existentes. “Estamos muy contentos con este convenio entre el Servicio de Salud Magallanes y el Hospital de las Fuerzas Armadas, porque viene a responder a una brecha que teníamos como institución para nuestros usuarios navales. Al mismo tiempo, reconoce la necesidad de trabajar en conjunto en todo el sistema de salud regional, para abordar de manera más eficiente, con los recursos y el personal disponible, las necesidades de toda la región”. Asimismo, el contralmirante Soto, señaló que el acuerdo representa una oportunidad para proyectar nuevas líneas de colaboración y desarrollar futuras iniciativas de trabajo conjunto entre ambas instituciones. Ricardo Contreras, director (s) del Servicio de Salud Magallanes, enfatizó que el acuerdo contribuirá a acercar la capacidad diagnóstica a las usuarias y favorecer la atención oportuna, avanzando en la detección temprana y en el acceso a diagnósticos y tratamientos oportunos y efectivos. La autoridad de salud, también valoró que el convenio considere el acceso a infraestructura naval, fortaleciendo la coordinación territorial entre ambas instituciones. “En razón de este convenio, el servicio puede tener acceso a la infraestructura del Hospital Cirujano Guzmán, acá en Punta Arenas, o también en el establecimiento de salud que está en la provincia Antártica, por lo tanto, estamos sumando esfuerzos entre ambas instituciones para resolver un problema tan relevante como es la salud de las personas en una región tan extrema como la nuestra”, puntualizó. Esta visión fue compartida por el director del Hospital Naval, Dr. Ramón Serra, quien destacó la importancia de consolidar una relación de cooperación permanente. “Lo más importante es el lazo de cooperación que estamos generando. Creemos que vienen proyectos muy interesantes y estamos dispuestos a seguir en esta línea, convencidos de que podemos aportar no solo a la salud de nuestros beneficiarios, sino también a la salud de la población magallánica”, dijo. Señalar que las acciones contempladas en el convenio, no implican transferencia de recursos financieros entre ambas instituciones. La reciprocidad se desarrollará mediante el intercambio de prestaciones, apoyo logístico y coordinación operativa, permitiendo aprovechar de manera más eficiente las capacidades, infraestructura y equipos disponibles en el territorio regional.
Como parte del periodo de preparación previo a su despliegue en la Antártica, la futura dotación de la Base Naval Antártica Capitán Arturo Prat completó una exigente etapa de instrucción especializada junto al Ejército de Chile. Durante dos semanas, los servidores navales participaron en actividades desarrolladas por el Centro de Entrenamiento en Montaña del Ejército de Chile, en la Escuela de Montaña, donde recibieron capacitación orientada a enfrentar las particulares condiciones geográficas y climáticas que deberán afrontar durante su permanencia en la Antártica. La instrucción contempló contenidos relacionados con desplazamiento en escenarios con glaciación, montaña invernal y rescate en grietas, conocimientos y herramientas fundamentales para desenvolverse de manera segura en terrenos de alta complejidad. Esta preparación forma parte del proceso de apresto de la futura dotación y busca complementar las competencias del personal naval con conocimientos especializados en operaciones de montaña, permitiéndoles responder de manera adecuada ante las condiciones propias del continente antártico y eventuales situaciones de emergencia. Al respecto, el Capitán de Corbeta OM Cristián González Díaz, futuro Comandante de la Base, destacó el aporte de esta instrucción al proceso de preparación de la dotación. “Estos entrenamientos buscan dejarnos preparados para cumplir las tareas requeridas en apoyo a la investigación científica nacional e internacional, la salvaguarda de la vida humana en el mar y la protección del medioambiente”. Asimismo, enfatizó que esta ardua labor contribuye de manera directa al desarrollo del Estado en el continente blanco, relacionadas a la actividad científica, la salvaguarda de la vida humana en el mar, al resguardo de la soberanía nacional y a mantener una presencia permanente y efectiva en el territorio antártico. Preparación conjunta para operar en condiciones extremas La instrucción desarrollada junto al Ejército de Chile permite fortalecer la preparación de los servidores navales mediante la incorporación de conocimientos y experiencias especializadas en ambientes de montaña y condiciones invernales. Esta cooperación entre ambas instituciones de las Fuerzas Armadas constituye una instancia de integración de capacidades, donde los conocimientos adquiridos serán posteriormente aplicados por la dotación de la Armada durante su despliegue en la Base Naval Antártica “Capitán Arturo Prat”. De esta manera, la preparación especializada constituye una etapa fundamental del ciclo previo al despliegue, contribuyendo a que el personal cuente con las herramientas necesarias para cumplir sus funciones y enfrentar los desafíos propios de operar en uno de los ambientes más exigentes del planeta. La Base Naval Antártica “Capitán Arturo Prat”, la más antigua de Chile en el continente blanco, desde el 6 de febrero de 1947, cumple un rol permanente en apoyo a las actividades nacionales que se desarrollan en el Territorio Chileno Antártico. Su dotación contribuye, entre otras tareas, al apoyo de la investigación científica, la salvaguarda de la vida humana en el mar y la protección del medioambiente. Así, la preparación conjunta entre el Ejército y la Armada permite fortalecer las capacidades del personal que será desplegado en el continente blanco, contribuyendo a mantener una presencia permanente y efectiva de Chile en la Antártica.
Un programa de cirugías solidarias destinado a pacientes Fonasa y particulares que no han podido acceder oportunamente a una intervención quirúrgica comenzará a ejecutarse durante agosto en el Hospital de las Fuerzas Armadas de Punta Arenas. La iniciativa, impulsada por el equipo médico del recinto asistencial, contempla cirugías en las áreas de cirugía general, ginecología y traumatología, y se extenderá inicialmente hasta diciembre de 2026. El anuncio fue realizado esta mañana por el doctor Diego Godoy, cirujano del Hospital de las Fuerzas Armadas, durante una entrevista en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, donde explicó que el objetivo es colaborar con la disminución de las listas de espera que afectan a la Región de Magallanes. Como hospital naval, si bien es cierto nuestra población objetivo son los servidores navales o Ejército, FACH y su familia. También tenemos claro que la lista de espera aquí a nivel regional de pacientes Fonasa es bastante extensa. Tanto cirugía del ámbito de la cirugía general como de traumatología y ginecología generalmente. Y tanto a nivel de Magallanes como a nivel nacional, las listas de espera son extensas, los pacientes a veces no pueden acceder de manera expedita a operarse y por tal motivo, como hospital en el fondo quisimos generar un programa en el cual pudiéramos abrirle las puertas a pacientes Fonasa para que se operen en nuestro hospital. Y de esa manera disminuir un poco las brechas de atención que existen actualmente, señaló el especialista. Tres especialidades y diversas patologías El programa contempla intervenciones quirúrgicas en tres grandes áreas. En cirugía general se realizarán operaciones de hernias inguinales y vesículas. En ginecología se incluirán histerectomías, ligaduras tubarias y cirugías por quistes ováricos. En tanto, en traumatología se efectuarán procedimientos como prótesis de cadera y rodilla, además de cirugías de hombro, meniscos y reconstrucción de ligamentos cruzados. Según explicó Godoy, los pacientes deberán contar previamente con un diagnóstico y la indicación quirúrgica emitida por su centro de salud, ya sea del sistema público o privado. El programa está dirigido principalmente a pacientes Fonasa, que presentan algunas de estas patologías previamente mencionadas y que ya tengan su diagnóstico hecho en su sistema de salud. El paciente que tiene los cálculos en la vesícula, que ya le hayan realizado su ecografía y él sepa que tiene que operarse, pero por motivos de lista de espera no ha podido resolverse, o si es que un paciente que se atiende en clínica, por motivos de dinero no ha podido tampoco acceder a la cirugía, pueden con el estudio ya hecho previamente acceder a nuestro hospital y ser operados finalmente. Evaluación previa y proceso de postulación Los interesados deberán enviar sus antecedentes médicos, exámenes e información clínica al correo cirugiashospmag@gmail.com o presentarlos directamente en el Hospital de las Fuerzas Armadas. Tras una revisión inicial, quienes cumplan los requisitos serán citados a una evaluación presencial con el especialista correspondiente, instancia en la que se revisará el riesgo quirúrgico y se determinará su incorporación al programa. Se va a evaluar personalmente al paciente. En el fondo se le va a explicar en qué consiste la cirugía. Se va a evaluar el riesgo operatorio y finalmente se va a ver si cumple criterios de inclusión. Y en ese caso se planifica la cirugía. Atención solidaria Uno de los aspectos más relevantes del programa es que el equipo médico participará de manera voluntaria, por lo que los pacientes únicamente deberán asumir los costos asociados al uso del pabellón y los insumos clínicos. Estas cirugías solidarias no consideran cobro por profesional. Ni el cirujano, ni el anestesista, ni el personal de pabellón va a cobrar por estas prestaciones, sino que van a ser totalmente solidarias con personal voluntario. Y el paciente finalmente va a terminar costeando lo que es el derecho de pabellón, los insumos, pero el resto de cosas son de manera voluntaria. Eso es como el ámbito social del programa y cómo buscamos ayudar en el fondo a la población que de otra forma no tiene acceso a la cirugía. Un programa con proyección El doctor Godoy explicó que, si bien el plan comenzará en agosto y se extenderá hasta diciembre, la intención del equipo es evaluar sus resultados para mantenerlo en el tiempo. Nuestra intención es hacer un programa que dure hasta diciembre. Y posteriormente, tras un análisis, perpetuar este programa y desarrollarlo en los años venideros también para poder seguir apoyando de esa forma a la población. Finalmente, reiteró que podrán postular pacientes Fonasa e incluso particulares que ya cuenten con diagnóstico e indicación quirúrgica, pero que no hayan podido acceder a una operación debido a las listas de espera del sistema público o por falta de recursos económicos para costear una intervención en el sector privado.
Con la participación de autoridades regionales, representantes del ámbito científico, académico, sector pesquero, estudiantes y organismos públicos, la Gobernación Marítima de Punta Arenas realizó la conferencia CCAMLR y el Rol Activo de la Armada de Chile, actividad organizada en el marco de la conmemoración de los 44 años de la entrada en vigor de la Convención para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCAMLR). La jornada tuvo como propósito relevar el compromiso permanente de Chile con la conservación del océano Austral, destacando cómo la ciencia, la presencia naval y la cooperación internacional se integran para proteger uno de los ecosistemas marinos más importantes del planeta. Asimismo, permitió acercar a la comunidad el trabajo que desarrolla la Armada de Chile para dar cumplimiento a los compromisos internacionales asumidos por el país en materia de conservación de los recursos vivos marinos antárticos. La actividad fue inaugurada por el Comandante en Jefe de la Tercera Zona Naval, Contraalmirante Juan Soto Herrera, quien destacó la importancia de fortalecer el vínculo entre las instituciones del Estado, la comunidad científica y la academia para avanzar en la protección del océano Austral. Durante su intervención, resaltó el aporte del denominado Trinomio Antártico de la Armada de Chile —conformado por el rompehielos Almirante Viel, el Patrullero Oceánico Marinero Fuentealba y el remolcador de alta mar Lientur— como una capacidad fundamental para apoyar la investigación científica, la fiscalización pesquera y la presencia efectiva del Estado en aguas antárticas. Posteriormente, el Presidente del Comité Científico de la CCAMLR e investigador del Instituto Antártico Chileno (INACH), doctor César Cárdenas, abordó la importancia de la evidencia científica como base para la adopción de medidas de conservación, mientras que el Director de Intereses Marítimos y Medio Ambiente Acuático, Contraalmirante Litoral Daniel González Salinas, expuso sobre el esfuerzo institucional que desarrolla la Armada de Chile para contribuir al cumplimiento de la Convención mediante labores de inspección, fiscalización, monitoreo y apoyo a las campañas científicas en el área antártica. La conferencia concluyó con un conversatorio que reunió a representantes de la Armada de Chile, el Instituto Antártico Chileno y el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura, quienes analizaron los desafíos actuales de la conservación marina antártica y la importancia de mantener una estrecha coordinación entre la ciencia, las instituciones del Estado y la cooperación internacional. Al término de la jornada, el Gobernador Marítimo de Punta Arenas, Capitán de Navío LT Francisco Arias Larraín, destacó el significado de esta instancia para la proyección antártica del país, señalando que: La protección del océano Austral requiere un compromiso permanente entre la ciencia, la cooperación internacional y la presencia efectiva del Estado. Como Armada de Chile, aportamos capacidades concretas para resguardar este ecosistema único, mediante nuestras operaciones, el apoyo a la investigación científica y el cumplimiento de las medidas de conservación establecidas por la CCAMLR. Desde Punta Arenas, puerta de entrada natural a la Antártica, reafirmamos nuestro compromiso con la protección de los recursos vivos marinos antárticos y con el fortalecimiento del liderazgo de Chile en el Sistema del Tratado Antártico. La actividad reafirmó el rol de Punta Arenas como principal plataforma logística y científica hacia la Antártica y destacó el compromiso permanente de la Armada de Chile con la protección del medio ambiente marino, la investigación científica y el cumplimiento de los acuerdos internacionales que resguardan el patrimonio natural del océano Austral, siendo esta visión, uno de los ejes centrales de la conferencia.
Chile desplegó en la Región de Magallanes y la Antártica Chilena una Fuerza de Tarea Anfibia que reúne medios de superficie, submarinos, Aviación Naval, Infantería de Marina y Fuerzas Especiales para realizar operaciones de patrullaje, vigilancia y control del tráfico marítimo en el extremo austral. La Armada de Chile confirmó que las unidades navegaron previamente por los canales australes y realizaron pruebas de equipamiento bajo temperaturas extremas, antes de concentrar sus operaciones en una zona que conecta el Estrecho de Magallanes, los pasos interoceánicos australes y la proyección hacia la Antártida. La composición del despliegue fue detallada oficialmente por la Armada de Chile el 21 de agosto : participan medios pertenecientes a la Escuadra, Fuerza de Submarinos, Infantería de Marina, Aviación Naval, Comando Anfibio y de Transportes Navales y Comando de Fuerzas Especiales, todos articulados bajo el Comando de Operaciones Navales. La institución no informó públicamente el número total de efectivos ni identificó qué submarinos, aeronaves o unidades de superficie —además del buque anfibio Sargento Aldea — integran la fuerza. La dimensión del movimiento modifica la lectura inicial de la presencia del LSDH-91 “Sargento Aldea” en Punta Arenas. El buque constituye uno de los principales medios visibles del despliegue, pero opera dentro de una estructura conjunta más amplia que la propia Armada presentó como una demostración de capacidad expedicionaria y “presencia efectiva” en la zona austral. Sus tareas combinan capacidades preparadas para la defensa nacional con misiones de vigilancia, sostenimiento, rescate y apoyo a comunidades aisladas. Chile reunió seis componentes navales y militares para operar en el extremo austral La Fuerza de Tarea llegó a Magallanes después de realizar navegaciones intensivas por los canales australes, un escenario particularmente exigente por sus condiciones meteorológicas, las bajas temperaturas y las restricciones que impone la geografía. Durante ese tránsito, las dotaciones llevaron adelante pruebas sobre distintos equipos en condiciones de frío extremo. El objetivo es comprobar su funcionamiento y entrenar simultáneamente las capacidades necesarias para sostener operaciones lejos de los principales centros logísticos del país. La participación de la Fuerza de Submarinos agrega una dimensión especialmente relevante. La Armada no precisó públicamente qué unidades participan ni reveló detalles de sus operaciones, pero su incorporación confirma que el ejercicio no está limitado a una fuerza anfibia tradicional centrada exclusivamente en el traslado de tropas. Lo mismo ocurre con la Aviación Naval y las Fuerzas Especiales, que amplían las posibilidades de reconocimiento, vigilancia, inserción de personal y apoyo a las operaciones desarrolladas por los componentes de superficie y de Infantería de Marina. La Armada sintetizó las misiones asignadas a las distintas unidades en tres tareas principales: patrullaje, vigilancia y control del tráfico marítimo. En paralelo, parte de las dotaciones realizó acciones de apoyo en poblaciones aisladas, incluyendo trabajos en establecimientos de Puerto Edén. El Estrecho de Magallanes aparece en el centro del despliegue La ubicación no es secundaria. Durante la escala del Sargento Aldea en Punta Arenas, autoridades regionales vincularon expresamente las capacidades de la Armada con la necesidad de mantener presencia sobre el Estrecho de Magallanes y resguardar las extensas fronteras marítimas chilenas. La delegada presidencial regional, Ericka Farías, destacó que la misión del buque tiene una importancia particular en ese paso interoceánico y señaló que las características geográficas de Magallanes obligan al Estado chileno a sostener capacidades para vigilar un territorio marítimo de gran extensión. El Estrecho constituye una conexión natural entre los océanos Pacífico y Atlántico y forma parte de un espacio austral donde confluyen tráfico comercial, operaciones navales, pesca, logística hacia localidades aisladas y movimientos relacionados con las campañas antárticas. La Armada mantiene allí una presencia permanente a través de la Tercera Zona Naval, con sede en Punta Arenas. El despliegue actual suma a ese dispositivo territorial una fuerza que reúne capacidades habitualmente distribuidas entre distintos comandos de la institución. Ese factor permite leer el movimiento más allá de la llegada individual de un buque: Chile está entrenando la capacidad de concentrar medios de diferentes especialidades y sostenerlos en uno de los espacios marítimos más complejos del país. El Sargento Aldea conecta Magallanes con la proyección antártica chilena Dentro de esa estructura, el “Sargento Aldea” aporta la capacidad de transporte, sostenimiento y proyección anfibia. Durante su escala en Punta Arenas, las autoridades destacaron además su participación previa en la primera fase de la Operación Base Soberanía, desarrollada en Bahía Fildes, en la Antártida. Allí el buque proporcionó apoyo logístico para las obras destinadas a ampliar hasta 40 metros un muelle que Chile considera importante para fortalecer sus capacidades antárticas. La autoridad regional sostuvo que la obra difícilmente habría podido avanzar en esos términos sin el apoyo proporcionado por la Armada. De esta manera, las mismas capacidades ensayadas actualmente en Magallanes tienen una segunda aplicación hacia el sur: transporte de personal y material, sostenimiento logístico y operación en ambientes extremos para respaldar la presencia chilena en la Antártida. La relación entre ambos espacios viene ganando peso. Punta Arenas funciona como uno de los principales nodos logísticos australes de Chile, con acceso directo al Estrecho de Magallanes y conexiones hacia el Pacífico, el Atlántico Sur y el continente antártico. Ese papel quedó expuesto también desde otra dimensión durante julio, cuando el patrullero HMS Medway de la Real Armada británica, asignado al dispositivo militar en torno a las Islas Malvinas, recaló en Punta Arenas. La escala volvió a mostrar el peso de la infraestructura magallánica para operaciones marítimas desarrolladas en todo el extremo austral. La Armada chilena opera en dos extremos diferentes de su estrategia naval El despliegue se produce, además, mientras otra de las principales unidades de la Armada viene de completar operaciones a miles de kilómetros de Magallanes. La fragata “Almirante Cochrane” (FF-05) participó este mes por primera vez en Pacific Dragon 2026, ejercicio multinacional liderado por Estados Unidos dedicado al intercambio de información y a la defensa aérea y antimisiles. Chile fue el único participante latinoamericano de aquella edición. Son operaciones de naturaleza diferente, pero muestran dos dimensiones simultáneas de la actividad naval chilena. Hacia el Pacífico, la Armada busca aumentar su interoperabilidad con fuerzas extranjeras y entrenar capacidades asociadas a escenarios de mayor intensidad. En Magallanes, el foco está puesto sobre la presencia territorial, vigilancia marítima, sostenimiento y capacidad para operar en condiciones australes. Fuente: escenariomundial.com
Con el objetivo de fortalecer el acceso oportuno a prestaciones de apoyo diagnóstico, optimizar el uso de los recursos asistenciales disponibles y favorecer la continuidad de la atención, el Servicio de Salud Magallanes y el Hospital Naval “Cirujano Guzmán” de Punta Arenas, suscribieron un convenio de colaboración y cooperación interinstitucional. Como primer ámbito de trabajo, el convenio permitirá acercar el acceso a mamografías a mujeres beneficiarias del Sistema de Salud Naval, a través del mamógrafo móvil del Servicio de Salud. La iniciativa contempla la ejecución de hasta 200 mamografías, con calidad técnica y oportunidad clínica, contribuyendo a reducir la brecha existente en el establecimiento de salud naval. En este sentido, el director del Hospital “Cirujano Guzmán”, Dr. Ramón Serra, valoró el impacto que tendrá la iniciativa para las beneficiarias de Salud Naval. “Estamos muy felices y tremendamente agradecidos de todo el personal que apoyó y participó en la gestión de este proyecto. Para nuestras beneficiarias es un tremendo aporte, ya que estábamos sin mamógrafo. Ahora no tendrán que contratar un servicio externo, sino que podrán acceder a esta prestación en su hospital, con el apoyo del Servicio de Salud”, indicó. Por su parte, el comandante en jefe de la Tercera Zona Naval, contraalmirante Juan Soto, destacó el alcance del convenio y su aporte para responder a las necesidades existentes. “Estamos muy contentos con este convenio entre el Servicio de Salud Magallanes y el Hospital de las Fuerzas Armadas, porque viene a responder a una brecha que teníamos como institución para nuestros usuarios navales. Al mismo tiempo, reconoce la necesidad de trabajar en conjunto en todo el sistema de salud regional, para abordar de manera más eficiente, con los recursos y el personal disponible, las necesidades de toda la región”. Asimismo, el contralmirante Soto, señaló que el acuerdo representa una oportunidad para proyectar nuevas líneas de colaboración y desarrollar futuras iniciativas de trabajo conjunto entre ambas instituciones. Ricardo Contreras, director (s) del Servicio de Salud Magallanes, enfatizó que el acuerdo contribuirá a acercar la capacidad diagnóstica a las usuarias y favorecer la atención oportuna, avanzando en la detección temprana y en el acceso a diagnósticos y tratamientos oportunos y efectivos. La autoridad de salud, también valoró que el convenio considere el acceso a infraestructura naval, fortaleciendo la coordinación territorial entre ambas instituciones. “En razón de este convenio, el servicio puede tener acceso a la infraestructura del Hospital Cirujano Guzmán, acá en Punta Arenas, o también en el establecimiento de salud que está en la provincia Antártica, por lo tanto, estamos sumando esfuerzos entre ambas instituciones para resolver un problema tan relevante como es la salud de las personas en una región tan extrema como la nuestra”, puntualizó. Esta visión fue compartida por el director del Hospital Naval, Dr. Ramón Serra, quien destacó la importancia de consolidar una relación de cooperación permanente. “Lo más importante es el lazo de cooperación que estamos generando. Creemos que vienen proyectos muy interesantes y estamos dispuestos a seguir en esta línea, convencidos de que podemos aportar no solo a la salud de nuestros beneficiarios, sino también a la salud de la población magallánica”, dijo. Señalar que las acciones contempladas en el convenio, no implican transferencia de recursos financieros entre ambas instituciones. La reciprocidad se desarrollará mediante el intercambio de prestaciones, apoyo logístico y coordinación operativa, permitiendo aprovechar de manera más eficiente las capacidades, infraestructura y equipos disponibles en el territorio regional.
Como parte del periodo de preparación previo a su despliegue en la Antártica, la futura dotación de la Base Naval Antártica Capitán Arturo Prat completó una exigente etapa de instrucción especializada junto al Ejército de Chile. Durante dos semanas, los servidores navales participaron en actividades desarrolladas por el Centro de Entrenamiento en Montaña del Ejército de Chile, en la Escuela de Montaña, donde recibieron capacitación orientada a enfrentar las particulares condiciones geográficas y climáticas que deberán afrontar durante su permanencia en la Antártica. La instrucción contempló contenidos relacionados con desplazamiento en escenarios con glaciación, montaña invernal y rescate en grietas, conocimientos y herramientas fundamentales para desenvolverse de manera segura en terrenos de alta complejidad. Esta preparación forma parte del proceso de apresto de la futura dotación y busca complementar las competencias del personal naval con conocimientos especializados en operaciones de montaña, permitiéndoles responder de manera adecuada ante las condiciones propias del continente antártico y eventuales situaciones de emergencia. Al respecto, el Capitán de Corbeta OM Cristián González Díaz, futuro Comandante de la Base, destacó el aporte de esta instrucción al proceso de preparación de la dotación. “Estos entrenamientos buscan dejarnos preparados para cumplir las tareas requeridas en apoyo a la investigación científica nacional e internacional, la salvaguarda de la vida humana en el mar y la protección del medioambiente”. Asimismo, enfatizó que esta ardua labor contribuye de manera directa al desarrollo del Estado en el continente blanco, relacionadas a la actividad científica, la salvaguarda de la vida humana en el mar, al resguardo de la soberanía nacional y a mantener una presencia permanente y efectiva en el territorio antártico. Preparación conjunta para operar en condiciones extremas La instrucción desarrollada junto al Ejército de Chile permite fortalecer la preparación de los servidores navales mediante la incorporación de conocimientos y experiencias especializadas en ambientes de montaña y condiciones invernales. Esta cooperación entre ambas instituciones de las Fuerzas Armadas constituye una instancia de integración de capacidades, donde los conocimientos adquiridos serán posteriormente aplicados por la dotación de la Armada durante su despliegue en la Base Naval Antártica “Capitán Arturo Prat”. De esta manera, la preparación especializada constituye una etapa fundamental del ciclo previo al despliegue, contribuyendo a que el personal cuente con las herramientas necesarias para cumplir sus funciones y enfrentar los desafíos propios de operar en uno de los ambientes más exigentes del planeta. La Base Naval Antártica “Capitán Arturo Prat”, la más antigua de Chile en el continente blanco, desde el 6 de febrero de 1947, cumple un rol permanente en apoyo a las actividades nacionales que se desarrollan en el Territorio Chileno Antártico. Su dotación contribuye, entre otras tareas, al apoyo de la investigación científica, la salvaguarda de la vida humana en el mar y la protección del medioambiente. Así, la preparación conjunta entre el Ejército y la Armada permite fortalecer las capacidades del personal que será desplegado en el continente blanco, contribuyendo a mantener una presencia permanente y efectiva de Chile en la Antártica.
Un programa de cirugías solidarias destinado a pacientes Fonasa y particulares que no han podido acceder oportunamente a una intervención quirúrgica comenzará a ejecutarse durante agosto en el Hospital de las Fuerzas Armadas de Punta Arenas. La iniciativa, impulsada por el equipo médico del recinto asistencial, contempla cirugías en las áreas de cirugía general, ginecología y traumatología, y se extenderá inicialmente hasta diciembre de 2026. El anuncio fue realizado esta mañana por el doctor Diego Godoy, cirujano del Hospital de las Fuerzas Armadas, durante una entrevista en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, donde explicó que el objetivo es colaborar con la disminución de las listas de espera que afectan a la Región de Magallanes. Como hospital naval, si bien es cierto nuestra población objetivo son los servidores navales o Ejército, FACH y su familia. También tenemos claro que la lista de espera aquí a nivel regional de pacientes Fonasa es bastante extensa. Tanto cirugía del ámbito de la cirugía general como de traumatología y ginecología generalmente. Y tanto a nivel de Magallanes como a nivel nacional, las listas de espera son extensas, los pacientes a veces no pueden acceder de manera expedita a operarse y por tal motivo, como hospital en el fondo quisimos generar un programa en el cual pudiéramos abrirle las puertas a pacientes Fonasa para que se operen en nuestro hospital. Y de esa manera disminuir un poco las brechas de atención que existen actualmente, señaló el especialista. Tres especialidades y diversas patologías El programa contempla intervenciones quirúrgicas en tres grandes áreas. En cirugía general se realizarán operaciones de hernias inguinales y vesículas. En ginecología se incluirán histerectomías, ligaduras tubarias y cirugías por quistes ováricos. En tanto, en traumatología se efectuarán procedimientos como prótesis de cadera y rodilla, además de cirugías de hombro, meniscos y reconstrucción de ligamentos cruzados. Según explicó Godoy, los pacientes deberán contar previamente con un diagnóstico y la indicación quirúrgica emitida por su centro de salud, ya sea del sistema público o privado. El programa está dirigido principalmente a pacientes Fonasa, que presentan algunas de estas patologías previamente mencionadas y que ya tengan su diagnóstico hecho en su sistema de salud. El paciente que tiene los cálculos en la vesícula, que ya le hayan realizado su ecografía y él sepa que tiene que operarse, pero por motivos de lista de espera no ha podido resolverse, o si es que un paciente que se atiende en clínica, por motivos de dinero no ha podido tampoco acceder a la cirugía, pueden con el estudio ya hecho previamente acceder a nuestro hospital y ser operados finalmente. Evaluación previa y proceso de postulación Los interesados deberán enviar sus antecedentes médicos, exámenes e información clínica al correo cirugiashospmag@gmail.com o presentarlos directamente en el Hospital de las Fuerzas Armadas. Tras una revisión inicial, quienes cumplan los requisitos serán citados a una evaluación presencial con el especialista correspondiente, instancia en la que se revisará el riesgo quirúrgico y se determinará su incorporación al programa. Se va a evaluar personalmente al paciente. En el fondo se le va a explicar en qué consiste la cirugía. Se va a evaluar el riesgo operatorio y finalmente se va a ver si cumple criterios de inclusión. Y en ese caso se planifica la cirugía. Atención solidaria Uno de los aspectos más relevantes del programa es que el equipo médico participará de manera voluntaria, por lo que los pacientes únicamente deberán asumir los costos asociados al uso del pabellón y los insumos clínicos. Estas cirugías solidarias no consideran cobro por profesional. Ni el cirujano, ni el anestesista, ni el personal de pabellón va a cobrar por estas prestaciones, sino que van a ser totalmente solidarias con personal voluntario. Y el paciente finalmente va a terminar costeando lo que es el derecho de pabellón, los insumos, pero el resto de cosas son de manera voluntaria. Eso es como el ámbito social del programa y cómo buscamos ayudar en el fondo a la población que de otra forma no tiene acceso a la cirugía. Un programa con proyección El doctor Godoy explicó que, si bien el plan comenzará en agosto y se extenderá hasta diciembre, la intención del equipo es evaluar sus resultados para mantenerlo en el tiempo. Nuestra intención es hacer un programa que dure hasta diciembre. Y posteriormente, tras un análisis, perpetuar este programa y desarrollarlo en los años venideros también para poder seguir apoyando de esa forma a la población. Finalmente, reiteró que podrán postular pacientes Fonasa e incluso particulares que ya cuenten con diagnóstico e indicación quirúrgica, pero que no hayan podido acceder a una operación debido a las listas de espera del sistema público o por falta de recursos económicos para costear una intervención en el sector privado.
Con la participación de autoridades regionales, representantes del ámbito científico, académico, sector pesquero, estudiantes y organismos públicos, la Gobernación Marítima de Punta Arenas realizó la conferencia CCAMLR y el Rol Activo de la Armada de Chile, actividad organizada en el marco de la conmemoración de los 44 años de la entrada en vigor de la Convención para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCAMLR). La jornada tuvo como propósito relevar el compromiso permanente de Chile con la conservación del océano Austral, destacando cómo la ciencia, la presencia naval y la cooperación internacional se integran para proteger uno de los ecosistemas marinos más importantes del planeta. Asimismo, permitió acercar a la comunidad el trabajo que desarrolla la Armada de Chile para dar cumplimiento a los compromisos internacionales asumidos por el país en materia de conservación de los recursos vivos marinos antárticos. La actividad fue inaugurada por el Comandante en Jefe de la Tercera Zona Naval, Contraalmirante Juan Soto Herrera, quien destacó la importancia de fortalecer el vínculo entre las instituciones del Estado, la comunidad científica y la academia para avanzar en la protección del océano Austral. Durante su intervención, resaltó el aporte del denominado Trinomio Antártico de la Armada de Chile —conformado por el rompehielos Almirante Viel, el Patrullero Oceánico Marinero Fuentealba y el remolcador de alta mar Lientur— como una capacidad fundamental para apoyar la investigación científica, la fiscalización pesquera y la presencia efectiva del Estado en aguas antárticas. Posteriormente, el Presidente del Comité Científico de la CCAMLR e investigador del Instituto Antártico Chileno (INACH), doctor César Cárdenas, abordó la importancia de la evidencia científica como base para la adopción de medidas de conservación, mientras que el Director de Intereses Marítimos y Medio Ambiente Acuático, Contraalmirante Litoral Daniel González Salinas, expuso sobre el esfuerzo institucional que desarrolla la Armada de Chile para contribuir al cumplimiento de la Convención mediante labores de inspección, fiscalización, monitoreo y apoyo a las campañas científicas en el área antártica. La conferencia concluyó con un conversatorio que reunió a representantes de la Armada de Chile, el Instituto Antártico Chileno y el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura, quienes analizaron los desafíos actuales de la conservación marina antártica y la importancia de mantener una estrecha coordinación entre la ciencia, las instituciones del Estado y la cooperación internacional. Al término de la jornada, el Gobernador Marítimo de Punta Arenas, Capitán de Navío LT Francisco Arias Larraín, destacó el significado de esta instancia para la proyección antártica del país, señalando que: La protección del océano Austral requiere un compromiso permanente entre la ciencia, la cooperación internacional y la presencia efectiva del Estado. Como Armada de Chile, aportamos capacidades concretas para resguardar este ecosistema único, mediante nuestras operaciones, el apoyo a la investigación científica y el cumplimiento de las medidas de conservación establecidas por la CCAMLR. Desde Punta Arenas, puerta de entrada natural a la Antártica, reafirmamos nuestro compromiso con la protección de los recursos vivos marinos antárticos y con el fortalecimiento del liderazgo de Chile en el Sistema del Tratado Antártico. La actividad reafirmó el rol de Punta Arenas como principal plataforma logística y científica hacia la Antártica y destacó el compromiso permanente de la Armada de Chile con la protección del medio ambiente marino, la investigación científica y el cumplimiento de los acuerdos internacionales que resguardan el patrimonio natural del océano Austral, siendo esta visión, uno de los ejes centrales de la conferencia.