Un programa de cirugías solidarias destinado a pacientes Fonasa y particulares que no han podido acceder oportunamente a una intervención quirúrgica comenzará a ejecutarse durante agosto en el Hospital de las Fuerzas Armadas de Punta Arenas. La iniciativa, impulsada por el equipo médico del recinto asistencial, contempla cirugías en las áreas de cirugía general, ginecología y traumatología, y se extenderá inicialmente hasta diciembre de 2026. El anuncio fue realizado esta mañana por el doctor Diego Godoy, cirujano del Hospital de las Fuerzas Armadas, durante una entrevista en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, donde explicó que el objetivo es colaborar con la disminución de las listas de espera que afectan a la Región de Magallanes. Como hospital naval, si bien es cierto nuestra población objetivo son los servidores navales o Ejército, FACH y su familia. También tenemos claro que la lista de espera aquí a nivel regional de pacientes Fonasa es bastante extensa. Tanto cirugía del ámbito de la cirugía general como de traumatología y ginecología generalmente. Y tanto a nivel de Magallanes como a nivel nacional, las listas de espera son extensas, los pacientes a veces no pueden acceder de manera expedita a operarse y por tal motivo, como hospital en el fondo quisimos generar un programa en el cual pudiéramos abrirle las puertas a pacientes Fonasa para que se operen en nuestro hospital. Y de esa manera disminuir un poco las brechas de atención que existen actualmente, señaló el especialista. Tres especialidades y diversas patologías El programa contempla intervenciones quirúrgicas en tres grandes áreas. En cirugía general se realizarán operaciones de hernias inguinales y vesículas. En ginecología se incluirán histerectomías, ligaduras tubarias y cirugías por quistes ováricos. En tanto, en traumatología se efectuarán procedimientos como prótesis de cadera y rodilla, además de cirugías de hombro, meniscos y reconstrucción de ligamentos cruzados. Según explicó Godoy, los pacientes deberán contar previamente con un diagnóstico y la indicación quirúrgica emitida por su centro de salud, ya sea del sistema público o privado. El programa está dirigido principalmente a pacientes Fonasa, que presentan algunas de estas patologías previamente mencionadas y que ya tengan su diagnóstico hecho en su sistema de salud. El paciente que tiene los cálculos en la vesícula, que ya le hayan realizado su ecografía y él sepa que tiene que operarse, pero por motivos de lista de espera no ha podido resolverse, o si es que un paciente que se atiende en clínica, por motivos de dinero no ha podido tampoco acceder a la cirugía, pueden con el estudio ya hecho previamente acceder a nuestro hospital y ser operados finalmente. Evaluación previa y proceso de postulación Los interesados deberán enviar sus antecedentes médicos, exámenes e información clínica al correo cirugiashospmag@gmail.com o presentarlos directamente en el Hospital de las Fuerzas Armadas. Tras una revisión inicial, quienes cumplan los requisitos serán citados a una evaluación presencial con el especialista correspondiente, instancia en la que se revisará el riesgo quirúrgico y se determinará su incorporación al programa. Se va a evaluar personalmente al paciente. En el fondo se le va a explicar en qué consiste la cirugía. Se va a evaluar el riesgo operatorio y finalmente se va a ver si cumple criterios de inclusión. Y en ese caso se planifica la cirugía. Atención solidaria Uno de los aspectos más relevantes del programa es que el equipo médico participará de manera voluntaria, por lo que los pacientes únicamente deberán asumir los costos asociados al uso del pabellón y los insumos clínicos. Estas cirugías solidarias no consideran cobro por profesional. Ni el cirujano, ni el anestesista, ni el personal de pabellón va a cobrar por estas prestaciones, sino que van a ser totalmente solidarias con personal voluntario. Y el paciente finalmente va a terminar costeando lo que es el derecho de pabellón, los insumos, pero el resto de cosas son de manera voluntaria. Eso es como el ámbito social del programa y cómo buscamos ayudar en el fondo a la población que de otra forma no tiene acceso a la cirugía. Un programa con proyección El doctor Godoy explicó que, si bien el plan comenzará en agosto y se extenderá hasta diciembre, la intención del equipo es evaluar sus resultados para mantenerlo en el tiempo. Nuestra intención es hacer un programa que dure hasta diciembre. Y posteriormente, tras un análisis, perpetuar este programa y desarrollarlo en los años venideros también para poder seguir apoyando de esa forma a la población. Finalmente, reiteró que podrán postular pacientes Fonasa e incluso particulares que ya cuenten con diagnóstico e indicación quirúrgica, pero que no hayan podido acceder a una operación debido a las listas de espera del sistema público o por falta de recursos económicos para costear una intervención en el sector privado.
Con la participación de autoridades regionales, representantes del ámbito científico, académico, sector pesquero, estudiantes y organismos públicos, la Gobernación Marítima de Punta Arenas realizó la conferencia CCAMLR y el Rol Activo de la Armada de Chile, actividad organizada en el marco de la conmemoración de los 44 años de la entrada en vigor de la Convención para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCAMLR). La jornada tuvo como propósito relevar el compromiso permanente de Chile con la conservación del océano Austral, destacando cómo la ciencia, la presencia naval y la cooperación internacional se integran para proteger uno de los ecosistemas marinos más importantes del planeta. Asimismo, permitió acercar a la comunidad el trabajo que desarrolla la Armada de Chile para dar cumplimiento a los compromisos internacionales asumidos por el país en materia de conservación de los recursos vivos marinos antárticos. La actividad fue inaugurada por el Comandante en Jefe de la Tercera Zona Naval, Contraalmirante Juan Soto Herrera, quien destacó la importancia de fortalecer el vínculo entre las instituciones del Estado, la comunidad científica y la academia para avanzar en la protección del océano Austral. Durante su intervención, resaltó el aporte del denominado Trinomio Antártico de la Armada de Chile —conformado por el rompehielos Almirante Viel, el Patrullero Oceánico Marinero Fuentealba y el remolcador de alta mar Lientur— como una capacidad fundamental para apoyar la investigación científica, la fiscalización pesquera y la presencia efectiva del Estado en aguas antárticas. Posteriormente, el Presidente del Comité Científico de la CCAMLR e investigador del Instituto Antártico Chileno (INACH), doctor César Cárdenas, abordó la importancia de la evidencia científica como base para la adopción de medidas de conservación, mientras que el Director de Intereses Marítimos y Medio Ambiente Acuático, Contraalmirante Litoral Daniel González Salinas, expuso sobre el esfuerzo institucional que desarrolla la Armada de Chile para contribuir al cumplimiento de la Convención mediante labores de inspección, fiscalización, monitoreo y apoyo a las campañas científicas en el área antártica. La conferencia concluyó con un conversatorio que reunió a representantes de la Armada de Chile, el Instituto Antártico Chileno y el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura, quienes analizaron los desafíos actuales de la conservación marina antártica y la importancia de mantener una estrecha coordinación entre la ciencia, las instituciones del Estado y la cooperación internacional. Al término de la jornada, el Gobernador Marítimo de Punta Arenas, Capitán de Navío LT Francisco Arias Larraín, destacó el significado de esta instancia para la proyección antártica del país, señalando que: La protección del océano Austral requiere un compromiso permanente entre la ciencia, la cooperación internacional y la presencia efectiva del Estado. Como Armada de Chile, aportamos capacidades concretas para resguardar este ecosistema único, mediante nuestras operaciones, el apoyo a la investigación científica y el cumplimiento de las medidas de conservación establecidas por la CCAMLR. Desde Punta Arenas, puerta de entrada natural a la Antártica, reafirmamos nuestro compromiso con la protección de los recursos vivos marinos antárticos y con el fortalecimiento del liderazgo de Chile en el Sistema del Tratado Antártico. La actividad reafirmó el rol de Punta Arenas como principal plataforma logística y científica hacia la Antártica y destacó el compromiso permanente de la Armada de Chile con la protección del medio ambiente marino, la investigación científica y el cumplimiento de los acuerdos internacionales que resguardan el patrimonio natural del océano Austral, siendo esta visión, uno de los ejes centrales de la conferencia.
La presencia del buque británico HMS Medway en Punta Arenas derivó en un nuevo foco de tensión diplomática entre Argentina, Chile y Reino Unido, luego de que la Cancillería argentina presentara una protesta formal al gobierno chileno por permitir el ingreso de la embarcación a un puerto nacional. Según informó el diario argentino Clarín, la Casa Rosada envió el pasado 13 de julio una nota diplomática a Santiago en la que manifestó su “gravedad” por la situación, señalando que el arribo del patrullero británico implica “el apartamiento del compromiso asumido por el Gobierno de Chile de no permitir el ingreso a puertos chilenos de buques apostados en el área en disputa”. El HMS Medway recaló en el muelle Arturo Prat de Punta Arenas entre el 5 y el 8 de julio, en lo que constituyó su primera visita a un puerto chileno desde que reemplazó al HMS Forth como patrullero permanente británico en las Islas Malvinas a comienzos de 2026. Protesta argentina La controversia se conoció públicamente horas después de la victoria de Argentina sobre Inglaterra en las semifinales del Mundial de Norteamérica 2026. En ese contexto, la Cancillería argentina informó que presentó una nota formal de protesta al Reino Unido, expresando su “más enérgico rechazo” a los movimientos del HMS Medway en su ruta entre las Malvinas y Punta Arenas. Buenos Aires sostuvo que la embarcación, a la que considera “ilegalmente destacada” en las islas, transitó por aguas argentinas antes de ingresar al Estrecho de Magallanes y que dicho movimiento no habría sido notificado conforme a los acuerdos bilaterales vigentes. “La navegación del HMS Medway por el mar territorial argentino constituye una violación de los mecanismos de fortalecimiento de la confianza en materia militar acordados entre ambos países tras el restablecimiento de las relaciones diplomáticas”, afirmó la Cancillería trasandina. De acuerdo con Clarín, el reclamo argentino también apunta a que la notificación del tránsito habría sido realizada de forma tardía y por canales informales, pese a que los acuerdos suscritos tras la guerra de 1982 contemplarían un aviso con al menos 48 horas de anticipación para este tipo de buques. Respuesta británica El gobierno del primer ministro Keir Starmer rechazó las acusaciones y aseguró que el movimiento del HMS Medway fue una visita logística rutinaria destinada a apoyar las operaciones del British Antarctic Survey, organismo encargado de investigaciones científicas en la Antártica. “Notificamos al gobierno argentino con antelación sobre la visita logística rutinaria del HMS Medway a Chile entre el 5 y el 8 de julio para apoyar las operaciones del British Antarctic Survey, que entregará suministros esenciales para la investigación científica en la Antártica”, señaló un portavoz del gobierno británico. Londres agregó que la ruta seguida desde las Malvinas hacia Chile fue “la más directa y práctica”, considerando las condiciones meteorológicas y la seguridad operativa. Debate jurídico La discusión también se trasladó al plano jurídico. El diario británico The Telegraph publicó una columna en la que calificó de “patéticas” las acusaciones argentinas y sostuvo que el tránsito del HMS Medway fue plenamente legal bajo la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS), que permite el “paso inocente” de buques de guerra por el mar territorial de otro Estado. El artículo argumenta además que el Reino Unido sí habría cumplido con el mecanismo de notificación previsto en los acuerdos de Madrid de 1990, que restablecieron las relaciones diplomáticas entre ambos países tras la guerra de las Malvinas. Actividades en Punta Arenas Durante la estadía del HMS Medway en Punta Arenas, autoridades de la Armada de Chile y una delegación británica encabezada por el encargado de negocios Nick Kennedy visitaron el buque y las instalaciones de ASMAR Magallanes, según informó el portal especializado defensa.com. La participación de personal naval chileno en actividades a bordo del patrullero fue mencionada por Clarín como uno de los elementos que aumentó la molestia de Buenos Aires. Fútbol y política El incidente naval coincidió con otro episodio de tensión entre Argentina y Reino Unido relacionado con el Mundial de Norteamérica 2026. Tras derrotar a Inglaterra en semifinales, jugadores argentinos exhibieron una pancarta con la consigna “Las Malvinas son argentinas”, lo que motivó que autoridades británicas solicitaran a la FIFA investigar una eventual infracción a las normas que prohíben manifestaciones políticas durante la competición. El presidente argentino Javier Milei defendió la expresión de los futbolistas, aunque sostuvo que la recuperación de las Malvinas debe realizarse “en el plano diplomático y con inteligencia en el accionar”, marcando distancia de declaraciones más confrontacionales surgidas desde otros sectores políticos argentinos. Por ahora, el gobierno chileno no ha emitido una declaración pública detallada sobre la protesta presentada por Argentina, mientras el episodio vuelve a situar al Estrecho de Magallanes y la relación trilateral entre Chile, Argentina y Reino Unido en el centro de la atención diplomática regional.
El patrullero HMS Medway (P223) de la Royal Navy recaló durante la mañana del domingo 5 de julio por primera vez en la ciudad de Punta Arenas, en la Región de Magallanes y Antártica Chilena, para efectuar labores de reaprovisionamiento. Según la Empresa Portuaria Austral (Epaustral), el buque, que cumple labores de vigilancia en la islas Falkland/Malvinas, será atendido durante su estadía en el muelle Arturo Prat por la agencia B&M y permanecerá en ese terminal portuario hasta el miércoles 8 de julio. El HMS Medway (P223), es el segundo buque patrullero de la clase River Batch 2 de la Royal Navy. Fue construido por BAE Systems Naval Ships en su astillero de Glasgow y comisionado el 19 de septiembre de 2019. La unidad tiene 90 m de eslora, 3,8 m de manga, 3,8 m de calado y desplaza 2.000 toneladas. Dispone de dos motores diésel MAN 16V 28/33D de 7350 kW que entregan una velocidad de 24 nudos. Alcanza 5.500 millas náuticas y una autonomía de 35 días. Tiene capacidad para 70 personas, entre tripulantes y pasajeros. El HMS Medway (P223), que reemplazó en enero de 2026 al HMS Forth (P-222) como buque de vigilancia en las islas Falkland/Malvinas, dispone de un cañón automático a proa Oerlikon KAA200 de 30 mm y una cubierta de vuelo con capacidad para recibir un helicóptero Leonardo AW101 Merlin. Fuente: infodefensa.com
Hay lugares donde la historia de un país se escribe sobre el hielo. Uno de ellos se levanta desde 1947 en la isla Greenwich, entre los vientos blancos de las Shetland del Sur, custodiando la presencia de Chile en el Territorio Chileno Antártico. Es la Base Naval Antártica Capitán Arturo Prat, la primera instalación permanente que Chile tuvo en el continente blanco y la expresión más concreta de la soberanía efectiva que el país ejerce, a través de la Armada de Chile, en el extremo austral del planeta. Casi ocho décadas después, sigue cumpliendo su misión: estar allí donde pocos se atreven a permanecer. Una ventana al continente blanco En el marco de las actividades conmemorativas del Mes del Mar, y como parte de su compromiso con la difusión de la labor que desarrolla la Armada de Chile en la Antártica, la base ha realizado desde mayo y hasta la fecha una serie de visitas virtuales dirigidas a establecimientos educacionales de Chile y del extranjero. A través de estas jornadas interactivas, estudiantes y docentes han podido conocer las principales funciones de la base, las condiciones de vida en Territorio Chileno Antártico, el trabajo científico que se desarrolla en el continente y la importancia estratégica de la presencia nacional en esta zona. La iniciativa despertó un enorme interés en la comunidad educativa, alcanzando a más de 1.600 alumnos pertenecientes a diversos colegios de Chile, así como de países hermanos como Colombia, Perú y México. Desde sus aulas, miles de kilómetros al norte, niños y jóvenes pudieron contemplar por unos minutos el mismo paisaje que enfrentaron los pioneros: la inmensidad helada, el silencio y el peso de una historia que comenzó hace casi 80 años. A través de la pantalla conocieron cómo se vive en uno de los entornos más exigentes del planeta —temperaturas bajo cero, aislamiento, largos meses lejos del hogar— y cómo, pese a todo, la dotación mantiene operativa la base durante todo el año, garantizando la seguridad de la navegación, el control del tráfico marítimo y el apoyo a los científicos que estudian el continente. Para muchos estudiantes fue la primera vez que la Antártica dejaba de ser una palabra en el mapa para convertirse en un lugar real, habitado por chilenos que cada día sostienen la presencia nacional en el último confín austral. El origen de una gesta Porque conviene recordar de dónde viene esta gesta. En enero de 1947, materializando un viejo anhelo de soberanía que intelectuales como el general Ramón Cañas Montalva habían sembrado años antes, zarpó desde Valparaíso la Primera Expedición Antártica Chilena, compuesta por la fragata Iquique y el transporte Angamos, al mando del Comodoro Federico Guesalaga Toro. Tras recorrer aquellas aguas indómitas, se eligió la Bahía Chile como el sitio más apropiado, y el 6 de febrero de 1947 quedó inaugurada la primera base nacional en la Antártica, bautizada entonces como Estación Radiotelegráfica y Meteorológica Soberanía. Era apenas un hangar metálico y dos pequeñas casas de madera diseñadas por el arquitecto Julio Ripamonti, habitadas por una dotación de seis hombres al mando del Teniente Primero Boris Kopaitic O'Neill, quien además se convertiría en el primer Gobernador Marítimo de la Antártica Chilena. Aquel puñado de marinos, en uno de los lugares más inhóspitos de la Tierra, escribió un capítulo decisivo en la historia de la Patria. Un año más tarde, en febrero de 1948, la base recibió la visita del Presidente Gabriel González Videla —primer jefe de Estado en el mundo en pisar el continente antártico—, ocasión en que se le entregó su nombre definitivo en honor al héroe naval de Iquique. Una historia de sacrificio y continuidad Desde aquellos días, la historia de la base no ha estado exenta de sacrificios ni de gestas. Sus registros guardan rescates memorables, como las operaciones de salvamento durante la erupción volcánica de isla Decepción en 1967 o el auxilio al crucero Lindblad Explorer en 1972, junto a décadas de mediciones meteorológicas, observación glaciológica y apoyo logístico a la ciencia nacional e internacional. La base también ha conocido el costo humano de la empresa antártica: en sus primeros años, marinos como el Sargento radiotelegrafista Ángel Gustavo Rojas y, más tarde, el Capitán de Corbeta Defensa de Costa Pedro González Pacheco entregaron su vida en cumplimiento del deber, recordados hoy como parte de la memoria viva del continente blanco. Cada dotación, año tras año, ha sumado su esfuerzo a una cadena de continuidad que hoy mantienen unos pocos servidores navales en medio de los hielos eternos, herederos de aquel primer acto de soberanía. Ochenta años de presencia soberana Esa continuidad ininterrumpida adquiere un significado especial en el horizonte cercano. En 2027 Chile conmemorará los 80 años de la Primera Expedición Antártica Chilena y los 80 años de la fundación de la Base Naval Antártica Capitán Arturo Prat, dos hitos fundacionales que sellaron la incorporación efectiva del Territorio Chileno Antártico a la vida nacional. Durante casi ocho décadas, la Armada de Chile no ha abandonado un solo año el continente blanco: esa permanencia, sostenida con esfuerzo y sacrificio, es la forma más palpable de la soberanía efectiva que el país ejerce sobre su sector antártico. Porque la presencia nacional en la Antártica no se afirma con declaraciones, sino con tareas concretas que la Armada de Chile cumple día a día: el sostenimiento logístico de las bases, la Gobernación Marítima y las capitanías de puerto del territorio, la seguridad de la navegación, la salvaguarda de la vida humana en el mar, el mantenimiento de la señalización marítima, los trabajos hidrográficos y el apoyo permanente a la actividad científica nacional e internacional que coordina el Instituto Antártico Chileno (INACH). Es esa labor silenciosa y constante la que convierte a la Capitán Arturo Prat en un verdadero baluarte de la soberanía chilena en el fin del mundo. Rumbo a una nueva Campaña Antártica La mirada también se proyecta hacia el verano austral. En los próximos meses se desarrollará una nueva Campaña Antártica Chilena, esfuerzo conjunto en el que la Armada de Chile desplegará unidades navales para reaprovisionar y sostener las bases nacionales, ejecutar el relevo de sus dotaciones y mantener operativa la red de instalaciones del Territorio Chileno Antártico. Buques, aeronaves y personal especializado zarparán desde el continente para garantizar que, un año más, la bandera nacional siga flameando en el extremo sur del planeta, reafirmando la presencia permanente de Chile justo cuando se aproxima el octogésimo aniversario de aquella primera gesta de 1947. El Territorio Chileno Antártico llega a las aulas Es esa misma historia la que hoy llega a las salas de clases. Más allá de las cifras, estas actividades permiten acercar la Antártica a las nuevas generaciones, fortaleciendo el conocimiento sobre el territorio y promoviendo valores como el trabajo en equipo, la vocación de servicio y el cuidado del medio ambiente, además de estrechar los lazos de cooperación e intercambio cultural con instituciones educativas nacionales e internacionales. El testimonio de la dotación El Comandante de la Base Naval Antártica Capitán Arturo Prat, Capitán de Corbeta José Luis Bravo, resumió el espíritu de esta iniciativa: Camino a los 80 años de la fundación de la primera base chilena en el continente blanco, para nosotros como dotación ha sido un placer establecer un nexo desde el Territorio Chileno Antártico con diferentes rincones de Chile y el mundo, dando a conocer nuestras tareas e historias, siendo para muchos una aventura a la distancia, y al igual para nosotros, en este maravilloso rincón del mundo donde somos continuadores de una historia única. Y quizás ahí resida el verdadero alcance de estas jornadas: en que un estudiante de Santiago, Bogotá, Lima o Ciudad de México pueda imaginarse, aunque sea por un instante, de pie sobre ese mismo hielo donde Chile plantó su bandera en 1947. Porque mientras esas historias sigan despertando asombro en quienes las escuchan, la llama encendida por aquellos primeros valientes muchachos seguirá ardiendo, custodiada por las nuevas generaciones que algún día, tal vez, tomen la posta en el confín del mundo.
Un programa de cirugías solidarias destinado a pacientes Fonasa y particulares que no han podido acceder oportunamente a una intervención quirúrgica comenzará a ejecutarse durante agosto en el Hospital de las Fuerzas Armadas de Punta Arenas. La iniciativa, impulsada por el equipo médico del recinto asistencial, contempla cirugías en las áreas de cirugía general, ginecología y traumatología, y se extenderá inicialmente hasta diciembre de 2026. El anuncio fue realizado esta mañana por el doctor Diego Godoy, cirujano del Hospital de las Fuerzas Armadas, durante una entrevista en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, donde explicó que el objetivo es colaborar con la disminución de las listas de espera que afectan a la Región de Magallanes. Como hospital naval, si bien es cierto nuestra población objetivo son los servidores navales o Ejército, FACH y su familia. También tenemos claro que la lista de espera aquí a nivel regional de pacientes Fonasa es bastante extensa. Tanto cirugía del ámbito de la cirugía general como de traumatología y ginecología generalmente. Y tanto a nivel de Magallanes como a nivel nacional, las listas de espera son extensas, los pacientes a veces no pueden acceder de manera expedita a operarse y por tal motivo, como hospital en el fondo quisimos generar un programa en el cual pudiéramos abrirle las puertas a pacientes Fonasa para que se operen en nuestro hospital. Y de esa manera disminuir un poco las brechas de atención que existen actualmente, señaló el especialista. Tres especialidades y diversas patologías El programa contempla intervenciones quirúrgicas en tres grandes áreas. En cirugía general se realizarán operaciones de hernias inguinales y vesículas. En ginecología se incluirán histerectomías, ligaduras tubarias y cirugías por quistes ováricos. En tanto, en traumatología se efectuarán procedimientos como prótesis de cadera y rodilla, además de cirugías de hombro, meniscos y reconstrucción de ligamentos cruzados. Según explicó Godoy, los pacientes deberán contar previamente con un diagnóstico y la indicación quirúrgica emitida por su centro de salud, ya sea del sistema público o privado. El programa está dirigido principalmente a pacientes Fonasa, que presentan algunas de estas patologías previamente mencionadas y que ya tengan su diagnóstico hecho en su sistema de salud. El paciente que tiene los cálculos en la vesícula, que ya le hayan realizado su ecografía y él sepa que tiene que operarse, pero por motivos de lista de espera no ha podido resolverse, o si es que un paciente que se atiende en clínica, por motivos de dinero no ha podido tampoco acceder a la cirugía, pueden con el estudio ya hecho previamente acceder a nuestro hospital y ser operados finalmente. Evaluación previa y proceso de postulación Los interesados deberán enviar sus antecedentes médicos, exámenes e información clínica al correo cirugiashospmag@gmail.com o presentarlos directamente en el Hospital de las Fuerzas Armadas. Tras una revisión inicial, quienes cumplan los requisitos serán citados a una evaluación presencial con el especialista correspondiente, instancia en la que se revisará el riesgo quirúrgico y se determinará su incorporación al programa. Se va a evaluar personalmente al paciente. En el fondo se le va a explicar en qué consiste la cirugía. Se va a evaluar el riesgo operatorio y finalmente se va a ver si cumple criterios de inclusión. Y en ese caso se planifica la cirugía. Atención solidaria Uno de los aspectos más relevantes del programa es que el equipo médico participará de manera voluntaria, por lo que los pacientes únicamente deberán asumir los costos asociados al uso del pabellón y los insumos clínicos. Estas cirugías solidarias no consideran cobro por profesional. Ni el cirujano, ni el anestesista, ni el personal de pabellón va a cobrar por estas prestaciones, sino que van a ser totalmente solidarias con personal voluntario. Y el paciente finalmente va a terminar costeando lo que es el derecho de pabellón, los insumos, pero el resto de cosas son de manera voluntaria. Eso es como el ámbito social del programa y cómo buscamos ayudar en el fondo a la población que de otra forma no tiene acceso a la cirugía. Un programa con proyección El doctor Godoy explicó que, si bien el plan comenzará en agosto y se extenderá hasta diciembre, la intención del equipo es evaluar sus resultados para mantenerlo en el tiempo. Nuestra intención es hacer un programa que dure hasta diciembre. Y posteriormente, tras un análisis, perpetuar este programa y desarrollarlo en los años venideros también para poder seguir apoyando de esa forma a la población. Finalmente, reiteró que podrán postular pacientes Fonasa e incluso particulares que ya cuenten con diagnóstico e indicación quirúrgica, pero que no hayan podido acceder a una operación debido a las listas de espera del sistema público o por falta de recursos económicos para costear una intervención en el sector privado.
Con la participación de autoridades regionales, representantes del ámbito científico, académico, sector pesquero, estudiantes y organismos públicos, la Gobernación Marítima de Punta Arenas realizó la conferencia CCAMLR y el Rol Activo de la Armada de Chile, actividad organizada en el marco de la conmemoración de los 44 años de la entrada en vigor de la Convención para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCAMLR). La jornada tuvo como propósito relevar el compromiso permanente de Chile con la conservación del océano Austral, destacando cómo la ciencia, la presencia naval y la cooperación internacional se integran para proteger uno de los ecosistemas marinos más importantes del planeta. Asimismo, permitió acercar a la comunidad el trabajo que desarrolla la Armada de Chile para dar cumplimiento a los compromisos internacionales asumidos por el país en materia de conservación de los recursos vivos marinos antárticos. La actividad fue inaugurada por el Comandante en Jefe de la Tercera Zona Naval, Contraalmirante Juan Soto Herrera, quien destacó la importancia de fortalecer el vínculo entre las instituciones del Estado, la comunidad científica y la academia para avanzar en la protección del océano Austral. Durante su intervención, resaltó el aporte del denominado Trinomio Antártico de la Armada de Chile —conformado por el rompehielos Almirante Viel, el Patrullero Oceánico Marinero Fuentealba y el remolcador de alta mar Lientur— como una capacidad fundamental para apoyar la investigación científica, la fiscalización pesquera y la presencia efectiva del Estado en aguas antárticas. Posteriormente, el Presidente del Comité Científico de la CCAMLR e investigador del Instituto Antártico Chileno (INACH), doctor César Cárdenas, abordó la importancia de la evidencia científica como base para la adopción de medidas de conservación, mientras que el Director de Intereses Marítimos y Medio Ambiente Acuático, Contraalmirante Litoral Daniel González Salinas, expuso sobre el esfuerzo institucional que desarrolla la Armada de Chile para contribuir al cumplimiento de la Convención mediante labores de inspección, fiscalización, monitoreo y apoyo a las campañas científicas en el área antártica. La conferencia concluyó con un conversatorio que reunió a representantes de la Armada de Chile, el Instituto Antártico Chileno y el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura, quienes analizaron los desafíos actuales de la conservación marina antártica y la importancia de mantener una estrecha coordinación entre la ciencia, las instituciones del Estado y la cooperación internacional. Al término de la jornada, el Gobernador Marítimo de Punta Arenas, Capitán de Navío LT Francisco Arias Larraín, destacó el significado de esta instancia para la proyección antártica del país, señalando que: La protección del océano Austral requiere un compromiso permanente entre la ciencia, la cooperación internacional y la presencia efectiva del Estado. Como Armada de Chile, aportamos capacidades concretas para resguardar este ecosistema único, mediante nuestras operaciones, el apoyo a la investigación científica y el cumplimiento de las medidas de conservación establecidas por la CCAMLR. Desde Punta Arenas, puerta de entrada natural a la Antártica, reafirmamos nuestro compromiso con la protección de los recursos vivos marinos antárticos y con el fortalecimiento del liderazgo de Chile en el Sistema del Tratado Antártico. La actividad reafirmó el rol de Punta Arenas como principal plataforma logística y científica hacia la Antártica y destacó el compromiso permanente de la Armada de Chile con la protección del medio ambiente marino, la investigación científica y el cumplimiento de los acuerdos internacionales que resguardan el patrimonio natural del océano Austral, siendo esta visión, uno de los ejes centrales de la conferencia.
La presencia del buque británico HMS Medway en Punta Arenas derivó en un nuevo foco de tensión diplomática entre Argentina, Chile y Reino Unido, luego de que la Cancillería argentina presentara una protesta formal al gobierno chileno por permitir el ingreso de la embarcación a un puerto nacional. Según informó el diario argentino Clarín, la Casa Rosada envió el pasado 13 de julio una nota diplomática a Santiago en la que manifestó su “gravedad” por la situación, señalando que el arribo del patrullero británico implica “el apartamiento del compromiso asumido por el Gobierno de Chile de no permitir el ingreso a puertos chilenos de buques apostados en el área en disputa”. El HMS Medway recaló en el muelle Arturo Prat de Punta Arenas entre el 5 y el 8 de julio, en lo que constituyó su primera visita a un puerto chileno desde que reemplazó al HMS Forth como patrullero permanente británico en las Islas Malvinas a comienzos de 2026. Protesta argentina La controversia se conoció públicamente horas después de la victoria de Argentina sobre Inglaterra en las semifinales del Mundial de Norteamérica 2026. En ese contexto, la Cancillería argentina informó que presentó una nota formal de protesta al Reino Unido, expresando su “más enérgico rechazo” a los movimientos del HMS Medway en su ruta entre las Malvinas y Punta Arenas. Buenos Aires sostuvo que la embarcación, a la que considera “ilegalmente destacada” en las islas, transitó por aguas argentinas antes de ingresar al Estrecho de Magallanes y que dicho movimiento no habría sido notificado conforme a los acuerdos bilaterales vigentes. “La navegación del HMS Medway por el mar territorial argentino constituye una violación de los mecanismos de fortalecimiento de la confianza en materia militar acordados entre ambos países tras el restablecimiento de las relaciones diplomáticas”, afirmó la Cancillería trasandina. De acuerdo con Clarín, el reclamo argentino también apunta a que la notificación del tránsito habría sido realizada de forma tardía y por canales informales, pese a que los acuerdos suscritos tras la guerra de 1982 contemplarían un aviso con al menos 48 horas de anticipación para este tipo de buques. Respuesta británica El gobierno del primer ministro Keir Starmer rechazó las acusaciones y aseguró que el movimiento del HMS Medway fue una visita logística rutinaria destinada a apoyar las operaciones del British Antarctic Survey, organismo encargado de investigaciones científicas en la Antártica. “Notificamos al gobierno argentino con antelación sobre la visita logística rutinaria del HMS Medway a Chile entre el 5 y el 8 de julio para apoyar las operaciones del British Antarctic Survey, que entregará suministros esenciales para la investigación científica en la Antártica”, señaló un portavoz del gobierno británico. Londres agregó que la ruta seguida desde las Malvinas hacia Chile fue “la más directa y práctica”, considerando las condiciones meteorológicas y la seguridad operativa. Debate jurídico La discusión también se trasladó al plano jurídico. El diario británico The Telegraph publicó una columna en la que calificó de “patéticas” las acusaciones argentinas y sostuvo que el tránsito del HMS Medway fue plenamente legal bajo la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS), que permite el “paso inocente” de buques de guerra por el mar territorial de otro Estado. El artículo argumenta además que el Reino Unido sí habría cumplido con el mecanismo de notificación previsto en los acuerdos de Madrid de 1990, que restablecieron las relaciones diplomáticas entre ambos países tras la guerra de las Malvinas. Actividades en Punta Arenas Durante la estadía del HMS Medway en Punta Arenas, autoridades de la Armada de Chile y una delegación británica encabezada por el encargado de negocios Nick Kennedy visitaron el buque y las instalaciones de ASMAR Magallanes, según informó el portal especializado defensa.com. La participación de personal naval chileno en actividades a bordo del patrullero fue mencionada por Clarín como uno de los elementos que aumentó la molestia de Buenos Aires. Fútbol y política El incidente naval coincidió con otro episodio de tensión entre Argentina y Reino Unido relacionado con el Mundial de Norteamérica 2026. Tras derrotar a Inglaterra en semifinales, jugadores argentinos exhibieron una pancarta con la consigna “Las Malvinas son argentinas”, lo que motivó que autoridades británicas solicitaran a la FIFA investigar una eventual infracción a las normas que prohíben manifestaciones políticas durante la competición. El presidente argentino Javier Milei defendió la expresión de los futbolistas, aunque sostuvo que la recuperación de las Malvinas debe realizarse “en el plano diplomático y con inteligencia en el accionar”, marcando distancia de declaraciones más confrontacionales surgidas desde otros sectores políticos argentinos. Por ahora, el gobierno chileno no ha emitido una declaración pública detallada sobre la protesta presentada por Argentina, mientras el episodio vuelve a situar al Estrecho de Magallanes y la relación trilateral entre Chile, Argentina y Reino Unido en el centro de la atención diplomática regional.
El patrullero HMS Medway (P223) de la Royal Navy recaló durante la mañana del domingo 5 de julio por primera vez en la ciudad de Punta Arenas, en la Región de Magallanes y Antártica Chilena, para efectuar labores de reaprovisionamiento. Según la Empresa Portuaria Austral (Epaustral), el buque, que cumple labores de vigilancia en la islas Falkland/Malvinas, será atendido durante su estadía en el muelle Arturo Prat por la agencia B&M y permanecerá en ese terminal portuario hasta el miércoles 8 de julio. El HMS Medway (P223), es el segundo buque patrullero de la clase River Batch 2 de la Royal Navy. Fue construido por BAE Systems Naval Ships en su astillero de Glasgow y comisionado el 19 de septiembre de 2019. La unidad tiene 90 m de eslora, 3,8 m de manga, 3,8 m de calado y desplaza 2.000 toneladas. Dispone de dos motores diésel MAN 16V 28/33D de 7350 kW que entregan una velocidad de 24 nudos. Alcanza 5.500 millas náuticas y una autonomía de 35 días. Tiene capacidad para 70 personas, entre tripulantes y pasajeros. El HMS Medway (P223), que reemplazó en enero de 2026 al HMS Forth (P-222) como buque de vigilancia en las islas Falkland/Malvinas, dispone de un cañón automático a proa Oerlikon KAA200 de 30 mm y una cubierta de vuelo con capacidad para recibir un helicóptero Leonardo AW101 Merlin. Fuente: infodefensa.com
Hay lugares donde la historia de un país se escribe sobre el hielo. Uno de ellos se levanta desde 1947 en la isla Greenwich, entre los vientos blancos de las Shetland del Sur, custodiando la presencia de Chile en el Territorio Chileno Antártico. Es la Base Naval Antártica Capitán Arturo Prat, la primera instalación permanente que Chile tuvo en el continente blanco y la expresión más concreta de la soberanía efectiva que el país ejerce, a través de la Armada de Chile, en el extremo austral del planeta. Casi ocho décadas después, sigue cumpliendo su misión: estar allí donde pocos se atreven a permanecer. Una ventana al continente blanco En el marco de las actividades conmemorativas del Mes del Mar, y como parte de su compromiso con la difusión de la labor que desarrolla la Armada de Chile en la Antártica, la base ha realizado desde mayo y hasta la fecha una serie de visitas virtuales dirigidas a establecimientos educacionales de Chile y del extranjero. A través de estas jornadas interactivas, estudiantes y docentes han podido conocer las principales funciones de la base, las condiciones de vida en Territorio Chileno Antártico, el trabajo científico que se desarrolla en el continente y la importancia estratégica de la presencia nacional en esta zona. La iniciativa despertó un enorme interés en la comunidad educativa, alcanzando a más de 1.600 alumnos pertenecientes a diversos colegios de Chile, así como de países hermanos como Colombia, Perú y México. Desde sus aulas, miles de kilómetros al norte, niños y jóvenes pudieron contemplar por unos minutos el mismo paisaje que enfrentaron los pioneros: la inmensidad helada, el silencio y el peso de una historia que comenzó hace casi 80 años. A través de la pantalla conocieron cómo se vive en uno de los entornos más exigentes del planeta —temperaturas bajo cero, aislamiento, largos meses lejos del hogar— y cómo, pese a todo, la dotación mantiene operativa la base durante todo el año, garantizando la seguridad de la navegación, el control del tráfico marítimo y el apoyo a los científicos que estudian el continente. Para muchos estudiantes fue la primera vez que la Antártica dejaba de ser una palabra en el mapa para convertirse en un lugar real, habitado por chilenos que cada día sostienen la presencia nacional en el último confín austral. El origen de una gesta Porque conviene recordar de dónde viene esta gesta. En enero de 1947, materializando un viejo anhelo de soberanía que intelectuales como el general Ramón Cañas Montalva habían sembrado años antes, zarpó desde Valparaíso la Primera Expedición Antártica Chilena, compuesta por la fragata Iquique y el transporte Angamos, al mando del Comodoro Federico Guesalaga Toro. Tras recorrer aquellas aguas indómitas, se eligió la Bahía Chile como el sitio más apropiado, y el 6 de febrero de 1947 quedó inaugurada la primera base nacional en la Antártica, bautizada entonces como Estación Radiotelegráfica y Meteorológica Soberanía. Era apenas un hangar metálico y dos pequeñas casas de madera diseñadas por el arquitecto Julio Ripamonti, habitadas por una dotación de seis hombres al mando del Teniente Primero Boris Kopaitic O'Neill, quien además se convertiría en el primer Gobernador Marítimo de la Antártica Chilena. Aquel puñado de marinos, en uno de los lugares más inhóspitos de la Tierra, escribió un capítulo decisivo en la historia de la Patria. Un año más tarde, en febrero de 1948, la base recibió la visita del Presidente Gabriel González Videla —primer jefe de Estado en el mundo en pisar el continente antártico—, ocasión en que se le entregó su nombre definitivo en honor al héroe naval de Iquique. Una historia de sacrificio y continuidad Desde aquellos días, la historia de la base no ha estado exenta de sacrificios ni de gestas. Sus registros guardan rescates memorables, como las operaciones de salvamento durante la erupción volcánica de isla Decepción en 1967 o el auxilio al crucero Lindblad Explorer en 1972, junto a décadas de mediciones meteorológicas, observación glaciológica y apoyo logístico a la ciencia nacional e internacional. La base también ha conocido el costo humano de la empresa antártica: en sus primeros años, marinos como el Sargento radiotelegrafista Ángel Gustavo Rojas y, más tarde, el Capitán de Corbeta Defensa de Costa Pedro González Pacheco entregaron su vida en cumplimiento del deber, recordados hoy como parte de la memoria viva del continente blanco. Cada dotación, año tras año, ha sumado su esfuerzo a una cadena de continuidad que hoy mantienen unos pocos servidores navales en medio de los hielos eternos, herederos de aquel primer acto de soberanía. Ochenta años de presencia soberana Esa continuidad ininterrumpida adquiere un significado especial en el horizonte cercano. En 2027 Chile conmemorará los 80 años de la Primera Expedición Antártica Chilena y los 80 años de la fundación de la Base Naval Antártica Capitán Arturo Prat, dos hitos fundacionales que sellaron la incorporación efectiva del Territorio Chileno Antártico a la vida nacional. Durante casi ocho décadas, la Armada de Chile no ha abandonado un solo año el continente blanco: esa permanencia, sostenida con esfuerzo y sacrificio, es la forma más palpable de la soberanía efectiva que el país ejerce sobre su sector antártico. Porque la presencia nacional en la Antártica no se afirma con declaraciones, sino con tareas concretas que la Armada de Chile cumple día a día: el sostenimiento logístico de las bases, la Gobernación Marítima y las capitanías de puerto del territorio, la seguridad de la navegación, la salvaguarda de la vida humana en el mar, el mantenimiento de la señalización marítima, los trabajos hidrográficos y el apoyo permanente a la actividad científica nacional e internacional que coordina el Instituto Antártico Chileno (INACH). Es esa labor silenciosa y constante la que convierte a la Capitán Arturo Prat en un verdadero baluarte de la soberanía chilena en el fin del mundo. Rumbo a una nueva Campaña Antártica La mirada también se proyecta hacia el verano austral. En los próximos meses se desarrollará una nueva Campaña Antártica Chilena, esfuerzo conjunto en el que la Armada de Chile desplegará unidades navales para reaprovisionar y sostener las bases nacionales, ejecutar el relevo de sus dotaciones y mantener operativa la red de instalaciones del Territorio Chileno Antártico. Buques, aeronaves y personal especializado zarparán desde el continente para garantizar que, un año más, la bandera nacional siga flameando en el extremo sur del planeta, reafirmando la presencia permanente de Chile justo cuando se aproxima el octogésimo aniversario de aquella primera gesta de 1947. El Territorio Chileno Antártico llega a las aulas Es esa misma historia la que hoy llega a las salas de clases. Más allá de las cifras, estas actividades permiten acercar la Antártica a las nuevas generaciones, fortaleciendo el conocimiento sobre el territorio y promoviendo valores como el trabajo en equipo, la vocación de servicio y el cuidado del medio ambiente, además de estrechar los lazos de cooperación e intercambio cultural con instituciones educativas nacionales e internacionales. El testimonio de la dotación El Comandante de la Base Naval Antártica Capitán Arturo Prat, Capitán de Corbeta José Luis Bravo, resumió el espíritu de esta iniciativa: Camino a los 80 años de la fundación de la primera base chilena en el continente blanco, para nosotros como dotación ha sido un placer establecer un nexo desde el Territorio Chileno Antártico con diferentes rincones de Chile y el mundo, dando a conocer nuestras tareas e historias, siendo para muchos una aventura a la distancia, y al igual para nosotros, en este maravilloso rincón del mundo donde somos continuadores de una historia única. Y quizás ahí resida el verdadero alcance de estas jornadas: en que un estudiante de Santiago, Bogotá, Lima o Ciudad de México pueda imaginarse, aunque sea por un instante, de pie sobre ese mismo hielo donde Chile plantó su bandera en 1947. Porque mientras esas historias sigan despertando asombro en quienes las escuchan, la llama encendida por aquellos primeros valientes muchachos seguirá ardiendo, custodiada por las nuevas generaciones que algún día, tal vez, tomen la posta en el confín del mundo.