Esta mañana, en el programa Buenos días región de Polar Comunicaciones, Pablo Cifuentes Vladilo, presidente regional del Frente Amplio, conversó sobre la reciente intervención de Estados Unidos en Venezuela y la detención de Nicolás Maduro, un tema que ha generado repercusiones internacionales y preocupaciones sobre el respeto al derecho internacional. Cifuentes Vladilo explicó el contexto de la situación que ha vivido Venezuela durante los últimos días, marcada por una operación de fuerzas estadounidenses que resultó en la captura y traslado del presidente venezolano Nicolás Maduro a territorio estadounidense para enfrentar cargos, un hecho que ha sido ampliamente reportado y que diversos gobiernos y organizaciones han cuestionado por posible violación de la soberanía nacional y del derecho internacional. El dirigente político regional enfatizó que esta forma de actuar de una potencia como Estados Unidos –dispuesta, dijo, “a saltarse el derecho internacional”– “puede ser también una amenaza por el resto de los países de la región” si no se recuerda la importancia de respetar principios básicos de convivencia entre naciones soberanas. Este tema ha generado incluso debates en organismos globales sobre la legalidad de la intervención. Además, Cifuentes Vladilo advirtió que “se amenaza la soberanía, la libertad de los pueblos; hoy es Venezuela, mañana podría ser otro”, recalcando la necesidad de que las voces de los liderazgos políticos y sociales se hagan escuchar frente a decisiones que, a su juicio, pueden sentar precedentes peligrosos para América Latina y el Caribe. Manifestó que aunque las situaciones internas de cada país puedan ser complejas, el respeto a la autodeterminación y a las normas del derecho internacional debe ser un punto innegociable.
Con profunda emoción y tras una noche marcada por la vigilia y la incertidumbre, la abogada venezolana Geri Pérez, residente desde hace 19 años en Chile, se refirió a la captura del dictador Nicolás Maduro , calificando el hecho como un momento largamente esperado por la diáspora venezolana y por quienes, dentro y fuera del país, han denunciado durante años graves violaciones a los derechos humanos. Desde la capital regional de Magallanes, Pérez relató que siguió los acontecimientos prácticamente sin dormir. “A ratos lloro porque era el día soñado, el día esperado”, señaló, describiendo la mezcla de esperanza, tensión y cautela que se vive entre los venezolanos en el extranjero. Reconoció que el escenario que rodeó la captura no es el ideal, pero enfatizó que la situación de Venezuela no dejaba muchas alternativas. “A nadie le gusta un tema de militares y aviones y bombardeos. ¿A quién le puede gustar?”, reflexionó, agregando que, pese a ello, la comunidad venezolana agotó por años las vías pacíficas para lograr un cambio. La profesional recordó su propia historia antes de emigrar a Chile, participando activamente en marchas y en el trabajo con organizaciones no gubernamentales para la defensa de los derechos humanos. “Nunca, nunca pudimos dar un acierto con esta gente. Primero con Chávez y después con Maduro. Entonces no vimos más solución, no vimos más opciones para decir cómo salimos de ellos”, afirmó, describiendo al régimen como una “narcodictadura” que, según indicó, mantiene aún a cientos de presos políticos, incluyendo menores de edad y mujeres embarazadas. En ese contexto, Geri Pérez cuestionó el uso del concepto de soberanía como argumento para perpetuar abusos. “Cuando se ve vulnerado de esta manera, tú no la puedes usar como escudo para seguir oprimiendo a tu pueblo”, sostuvo, precisando que, a su juicio, la soberanía solo puede entenderse cuando existen democracia, libertad de expresión, respeto a los derechos fundamentales e independencia real de las instituciones, condiciones que —según enfatizó— hoy no se cumplen en Venezuela. Respecto de los hechos que rodearon la captura, la abogada detalló que las primeras alertas comenzaron durante la madrugada. “A la una de la mañana empezó esto, hora de Venezuela, pero las familias empezaron a llamarnos desde las dos de la mañana”, explicó. Sin embargo, indicó que la confirmación más relevante llegó cerca de las 3:50 horas, cuando se informó la detención de Nicolás Maduro y de su pareja, Cilia Flores. “Ahí como que nos entró el respiro”, reconoció, aunque advirtió que la situación aún no está completamente resuelta. Pérez fue enfática en señalar que todavía existen figuras clave del aparato de poder que no han sido neutralizadas. Mencionó específicamente a Diosdado Cabello y a Vladimir Padrino López, a quienes identificó como actores centrales del control militar y de redes vinculadas al narcotráfico. “Todavía falta mucho, porque recordemos que ellos son los que manejan la parte militar”, sostuvo, subrayando que los altos mandos serían los más comprometidos, a diferencia de los rangos inferiores. Desde su mirada jurídica y política, la abogada proyectó que, de confirmarse definitivamente la caída del régimen, Venezuela debería iniciar un proceso de transición democrática. En ese escenario, planteó que asumiría el presidente electo Edmundo González, cuyo triunfo —afirmó— fue respaldado por actas que no pudieron ser vulneradas. “Ella fue muy astuta y se aseguró de armar todo el mecanismo para que esto no quedara a dudas ante el mundo”, dijo, en referencia al rol de María Corina Machado en la organización del proceso electoral. A su juicio, esta transición podría derivar, más adelante, en nuevas elecciones. “Muy probablemente sea María Corina Machado quien asuma la presidencia de Venezuela. Es lo que yo visualizo”, expresó, aunque reconoció que el proceso podría extenderse en el tiempo debido a eventuales focos de disidencia y a la necesidad de reorganizar las instituciones del Estado. Consultada sobre el ánimo del pueblo venezolano, Pérez sostuvo que existe un renovado empoderamiento ciudadano. “El entusiasmo, las ganas”, resumió, relatando conversaciones sostenidas con otros compatriotas en Chile, muchos de los cuales sueñan con regresar para aportar a la reconstrucción del país. En ese sentido, destacó el valor de las experiencias adquiridas en el extranjero. “Nada de lo que tú hagas o de lo que tú seas está de más”, afirmó, mencionando oficios, profesiones y aprendizajes que podrían ser clave en una futura Venezuela democrática. Finalmente, la abogada expresó un profundo agradecimiento a Chile y, en particular, a Punta Arenas , ciudad donde formó su familia y encontró estabilidad. “Chile me ha dado una segunda vida”, señaló emocionada. Aunque aseguró que no planea volver a Venezuela, afirmó que su vínculo con su país natal sigue intacto. “Mi alma llanera todavía late por mi país”, concluyó, sintetizando el sentir de una diáspora que observa, con esperanza contenida, un posible punto de inflexión en la historia venezolana. Advertisement El Magallánico
Esta mañana, en el programa Buenos días región de Polar Comunicaciones, Pablo Cifuentes Vladilo, presidente regional del Frente Amplio, conversó sobre la reciente intervención de Estados Unidos en Venezuela y la detención de Nicolás Maduro, un tema que ha generado repercusiones internacionales y preocupaciones sobre el respeto al derecho internacional. Cifuentes Vladilo explicó el contexto de la situación que ha vivido Venezuela durante los últimos días, marcada por una operación de fuerzas estadounidenses que resultó en la captura y traslado del presidente venezolano Nicolás Maduro a territorio estadounidense para enfrentar cargos, un hecho que ha sido ampliamente reportado y que diversos gobiernos y organizaciones han cuestionado por posible violación de la soberanía nacional y del derecho internacional. El dirigente político regional enfatizó que esta forma de actuar de una potencia como Estados Unidos –dispuesta, dijo, “a saltarse el derecho internacional”– “puede ser también una amenaza por el resto de los países de la región” si no se recuerda la importancia de respetar principios básicos de convivencia entre naciones soberanas. Este tema ha generado incluso debates en organismos globales sobre la legalidad de la intervención. Además, Cifuentes Vladilo advirtió que “se amenaza la soberanía, la libertad de los pueblos; hoy es Venezuela, mañana podría ser otro”, recalcando la necesidad de que las voces de los liderazgos políticos y sociales se hagan escuchar frente a decisiones que, a su juicio, pueden sentar precedentes peligrosos para América Latina y el Caribe. Manifestó que aunque las situaciones internas de cada país puedan ser complejas, el respeto a la autodeterminación y a las normas del derecho internacional debe ser un punto innegociable.
Con profunda emoción y tras una noche marcada por la vigilia y la incertidumbre, la abogada venezolana Geri Pérez, residente desde hace 19 años en Chile, se refirió a la captura del dictador Nicolás Maduro , calificando el hecho como un momento largamente esperado por la diáspora venezolana y por quienes, dentro y fuera del país, han denunciado durante años graves violaciones a los derechos humanos. Desde la capital regional de Magallanes, Pérez relató que siguió los acontecimientos prácticamente sin dormir. “A ratos lloro porque era el día soñado, el día esperado”, señaló, describiendo la mezcla de esperanza, tensión y cautela que se vive entre los venezolanos en el extranjero. Reconoció que el escenario que rodeó la captura no es el ideal, pero enfatizó que la situación de Venezuela no dejaba muchas alternativas. “A nadie le gusta un tema de militares y aviones y bombardeos. ¿A quién le puede gustar?”, reflexionó, agregando que, pese a ello, la comunidad venezolana agotó por años las vías pacíficas para lograr un cambio. La profesional recordó su propia historia antes de emigrar a Chile, participando activamente en marchas y en el trabajo con organizaciones no gubernamentales para la defensa de los derechos humanos. “Nunca, nunca pudimos dar un acierto con esta gente. Primero con Chávez y después con Maduro. Entonces no vimos más solución, no vimos más opciones para decir cómo salimos de ellos”, afirmó, describiendo al régimen como una “narcodictadura” que, según indicó, mantiene aún a cientos de presos políticos, incluyendo menores de edad y mujeres embarazadas. En ese contexto, Geri Pérez cuestionó el uso del concepto de soberanía como argumento para perpetuar abusos. “Cuando se ve vulnerado de esta manera, tú no la puedes usar como escudo para seguir oprimiendo a tu pueblo”, sostuvo, precisando que, a su juicio, la soberanía solo puede entenderse cuando existen democracia, libertad de expresión, respeto a los derechos fundamentales e independencia real de las instituciones, condiciones que —según enfatizó— hoy no se cumplen en Venezuela. Respecto de los hechos que rodearon la captura, la abogada detalló que las primeras alertas comenzaron durante la madrugada. “A la una de la mañana empezó esto, hora de Venezuela, pero las familias empezaron a llamarnos desde las dos de la mañana”, explicó. Sin embargo, indicó que la confirmación más relevante llegó cerca de las 3:50 horas, cuando se informó la detención de Nicolás Maduro y de su pareja, Cilia Flores. “Ahí como que nos entró el respiro”, reconoció, aunque advirtió que la situación aún no está completamente resuelta. Pérez fue enfática en señalar que todavía existen figuras clave del aparato de poder que no han sido neutralizadas. Mencionó específicamente a Diosdado Cabello y a Vladimir Padrino López, a quienes identificó como actores centrales del control militar y de redes vinculadas al narcotráfico. “Todavía falta mucho, porque recordemos que ellos son los que manejan la parte militar”, sostuvo, subrayando que los altos mandos serían los más comprometidos, a diferencia de los rangos inferiores. Desde su mirada jurídica y política, la abogada proyectó que, de confirmarse definitivamente la caída del régimen, Venezuela debería iniciar un proceso de transición democrática. En ese escenario, planteó que asumiría el presidente electo Edmundo González, cuyo triunfo —afirmó— fue respaldado por actas que no pudieron ser vulneradas. “Ella fue muy astuta y se aseguró de armar todo el mecanismo para que esto no quedara a dudas ante el mundo”, dijo, en referencia al rol de María Corina Machado en la organización del proceso electoral. A su juicio, esta transición podría derivar, más adelante, en nuevas elecciones. “Muy probablemente sea María Corina Machado quien asuma la presidencia de Venezuela. Es lo que yo visualizo”, expresó, aunque reconoció que el proceso podría extenderse en el tiempo debido a eventuales focos de disidencia y a la necesidad de reorganizar las instituciones del Estado. Consultada sobre el ánimo del pueblo venezolano, Pérez sostuvo que existe un renovado empoderamiento ciudadano. “El entusiasmo, las ganas”, resumió, relatando conversaciones sostenidas con otros compatriotas en Chile, muchos de los cuales sueñan con regresar para aportar a la reconstrucción del país. En ese sentido, destacó el valor de las experiencias adquiridas en el extranjero. “Nada de lo que tú hagas o de lo que tú seas está de más”, afirmó, mencionando oficios, profesiones y aprendizajes que podrían ser clave en una futura Venezuela democrática. Finalmente, la abogada expresó un profundo agradecimiento a Chile y, en particular, a Punta Arenas , ciudad donde formó su familia y encontró estabilidad. “Chile me ha dado una segunda vida”, señaló emocionada. Aunque aseguró que no planea volver a Venezuela, afirmó que su vínculo con su país natal sigue intacto. “Mi alma llanera todavía late por mi país”, concluyó, sintetizando el sentir de una diáspora que observa, con esperanza contenida, un posible punto de inflexión en la historia venezolana. Advertisement El Magallánico