Tres son los Nodos que operan en el territorio para fortalecer la actividad científica. El primero, y más antiguo (2020), corresponde al Nodo Macrozonal Ciencia Austral que abarca las regiones de Aysén y Magallanes y la Antártica Chilena, y reúne a diversos actores públicos y privados para fortalecer la ciencia, tecnología, conocimiento e innovación (CTCI), con el propósito de descentralizar el desarrollo científico, identificar brechas regionales y transformar el conocimiento en soluciones que impulsen el bienestar económico, social y ambiental. En sus primeros años de ejecución ha generado productos como el Geoportal Ciencia Austral, el libro Hoja de Ruta: Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación para la Macrozona Austral (2020-2030) y la elaboración de diagnósticos de capacidades de investigación y acción cultural en el territorio. Para esta nueva etapa, contempla seguir avanzando en términos de gobernanza, así lo indicó su director, Juan Carlos Aravena, tras reunirse con la autoridad regional, tenemos cosas muy concentradas en términos de gobernanza, cómo nos vinculamos con la seremia y con los comités regionales de CTCI, y el impulso de concretar ciertas iniciativas priorizadas que son varias -asociadas a educación, equidad y ciencia abierta-, y trabajar también en la difusión de las temáticas de CTCI para nuestras dos regiones Aysén y Magallanes. El seremi de Ciencia, Carlos Olave, agregó que a seis años de su creación, el Nodo Ciencia Austral -financiado por el MinCiencia a través de la ANID- se ha consolidado como un espacio de articulación institucional para acelerar el impacto en las regiones más australes de nuestro país. Su labor principal ha sido identificar y validar brechas territoriales, definiendo prioridades que fortalezcan la generación de conocimiento y soluciones adaptadas a las necesidades locales, que ha quedado plasmada en una hoja de ruta hacia el 2030, donde no sólo propone establecer un modelo de gobernanza, sino que también de ciencia abierta que permita difundir la información mediante la colaboración intersectorial e interdisciplinaria. Nodos Subantártico y Antártico Los Nodos de Laboratorios Naturales son un instrumento específico de la ANID diseñado para potenciar territorios que poseen condiciones geográficas, climáticas y ecosistémicas únicas en el mundo. En esta línea, en la región se ejecutan dos iniciativas: Subantártico y Antártico, que corresponden a proyectos colaborativos que agrupan a diversos actores para implementar hojas de ruta, fortalecer capacidades locales, colaborar en la toma de decisiones basadas en evidencia y consolidar a Chile como polo de investigación e innovación de alto impacto, atrayendo colaboración científica de frontera y redes internacionales. En relación al Nodo Subantártico, éste comenzó su trabajo en 2022 y entre sus productos destacados se mencionan su Hoja de Ruta 2026+; el Sello del Nodo Laboratorio Natural Subantártico para promover investigación con pertinencia territorial y estándares de relacionamiento comunitario; el desarrollo de herramientas como el Geoportal Ciencia Austral (en conjunto con el Nodo Ciencia Austral) y el Atlas Subantártico Interactivo; y la implementación del Modelo de Laboratorios Naturales en áreas protegidas con piloto en la Reserva Magallanes, que aún se encuentra en desarrollo. Laura Sánchez, directora del proyecto, comentó que para este período (2026-2027), consolidarán el trabajo colaborativo desarrollado en Aysén y Magallanes mediante la articulación entre instituciones científicas, servicios públicos, comunidades y actores productivos. A través de herramientas de conocimiento, programas formativos y turismo con contenido científico, así como acciones de ciencia en el territorio, se promoverá el desarrollo sostenible y la valoración de las singularidades subantárticas, abordando desafíos prioritarios como la biodiversidad, el agua y los glaciares. Por su parte el Nodo Antártico, creado en 2024, trabajó en una hoja de ruta participativa para priorizar investigaciones y mejorar la infraestructura logística, además de elaborar informes diagnósticos sobre gobernanza antártica, educación, arte y cultura, entre otros. Durante la reunión con el seremi presentamos los avances del proyecto respecto de las 22 iniciativas que han sido recogidas en una hoja de ruta y, también, hablamos de la segunda etapa del proyecto que está financiado por el Ministerio de Ciencia a través de la ANID, y de las iniciativas que nos interesa potenciar y que están relacionadas con reforzar la colaboración y el impacto de Antártica, así lo explicó su director, Marcelo González, quien dijo que dentro de estas prioridades está el levantamiento de información respecto del impacto del turismo antártico; el desarrollo de una oficina de convenios internacionales para visibilizar, implementar y actualizar los convenios que tiene el país con otros institutos polares; y seguir potenciando la Alianza Interuniversitaria Chile Antártico, que busca integrar la temática y la identidad antártica en la educación superior. El trabajo que realizan los tres nodos constituye un aporte para el desarrollo científico de la macrozona austral. El lograr poner en marcha alguna de las iniciativas contempladas en cada una de las hojas de ruta generará un efecto positivo porque permitirá posicionar nuestro territorio a nivel nacional e internacional. También, impactará en la ciudadanía ya que varias de las propuestas están enfocadas en fortalecer su vínculo con la ciencia, cuyo fin debe ser mejorar la calidad de vida de las personas, concluyó el seremi Olave.
Con una ponencia centrada en el patrimonio urbano y la identidad antártica de Punta Arenas, el Nodo Laboratorio Natural Antártico participó en el seminario Punta Arenas: Puerta de Entrada al Continente Blanco, organizado por Austro Chile y el Instituto Profesional Santo Tomás de Punta Arenas. La actividad, realizada el pasado martes 9 de junio en las dependencias de esta casa de estudios, reunió a más de un centenar de asistentes, entre alumnos, académicos, autoridades, emprendedores y actores vinculados al desarrollo antártico regional. El encuentro estuvo dirigido especialmente a las y los estudiantes de las áreas de Gastronomía y Turismo, con el propósito de acercarse a la Antártica a partir de una mirada global, que incluye la logística, turismo, ciencia, patrimonio e identidad. Lo que queremos es justamente acercar la Antártica a la comunidad y a los estudiantes, y también que puedan ver cuál es el vínculo que como Punta Arenas y como región, e incluso como país, nosotros tenemos con este continente, explicó Daniela Rodríguez, gerenta de Austro Chile. Marcelo Astorga, sociólogo, doctor en Ciencias Sociales de la Universidad de Chile e investigador del Nodo Antártico, expuso Punta Arenas y la Antártica: recorridos urbanos para una identidad compartida, una intervención que aborda una de las 22 iniciativas de la Hoja de Ruta 2025-2030 del Nodo, orientada a relevar el patrimonio urbano, la memoria histórica y la experiencia cotidiana de la capital de Magallanes, como herramientas para fortalecer la identidad antártica regional. Durante la presentación, Astorga destacó que Punta Arenas posee una historia antártica que la distingue de entre las otras cuatro ciudades puertas de entrada (Hobart, Christchurch, Ushuaia, Ciudad del Cabo), con hitos asociados a exploradores, rescates, ciencia y actividades logísticas desarrolladas durante más de un siglo. Entre ellos, puso énfasis en el rescate de los sobrevivientes del Endurance, incluyendo a su equipo científico, por parte del piloto Luis Pardo, en 1916, y su posterior llegada a Punta Arenas. Incorporar a estudiantes de Turismo resulta estratégico, porque ellos serán futuros anfitriones de una ciudad antártica, transmitiendo a visitantes nacionales e internacionales los relatos, valores y patrimonio que conectan a Punta Arenas con el Continente Blanco, destaca el investigador respecto de la presencia de los estudiantes de esta carrera. Junto a esto, Astorga considera que transmitir la historia y el legado permite formar una generación de profesionales con una visión integral de la ciudad, capaz de reconocer las huellas de su pasado, valorar su importancia en el presente y proyectar colectivamente los desafíos y oportunidades de su futuro, agrega. Otro de los ejes de la exposición fue el Circuito Histórico Antártico, abordando las calles Roca, Lautaro Navarro y O'Higgins, una zona con alto potencial para fortalecer la relación entre la ciudad y el Continente Blanco. En ese contexto, se incluyeron los resultados preliminares de una encuesta aplicada a comerciantes, trabajadores y transeúntes habituales del sector, realizada junto a estudiantes de Psicología de la Universidad de Magallanes, que determinó que el 70 % de los encuestados no sabía de la existencia de este circuito; el 79 % manifestó interés en conocer más sobre la relación de Punta Arenas con la Antártica y el 66 % indicó interés en participar en actividades asociadas al circuito. Estos antecedentes muestran una oportunidad concreta para fortalecer la imagen del patrimonio antártico urbano y avanzar desde una lógica centrada en señaléticas o placas hacia experiencias que generen mayor apropiación para residentes y visitantes. El seminario contó, además, con las exposiciones de Tania Pivcevic, gerenta de marketing de DAP, quien presentó la charla Logística Antártica: un desafío posible, y de Edgardo Vega, doctor en Ciencias Biológicas y director ejecutivo de Fundación Antártica21, con la ponencia El punto azul pálido... tiene un corazón. La participación del Nodo Antártico en esta instancia permitió relevar que el vínculo de Punta Arenas con la Antártica no se expresa únicamente desde la ciencia o la logística, sino también desde sus calles, edificios y relatos y abre una vía para proyectar a la ciudad como un territorio con una identidad antártica singular. La pregunta de fondo es cómo hacer de Punta Arenas una ciudad antártica plena, donde peatones y habitantes reconozcan en su vida cotidiana una relación activa con la Antártica a través de una experiencia visible y significativa, apunta Astorga.
Con una ceremonia que marcó el cierre de su primera etapa de ejecución, el Proyecto Nodo Laboratorio Natural Antártico culminó el jueves 28 de mayo sus dos primeros años de trabajo con el lanzamiento de la Hoja de Ruta 2025-2030, documento orientado a contribuir al fortalecimiento antártico nacional desde una visión estratégica y de articulación. La ceremonia se realizó en el Instituto Antártico Chileno (INACH) y reunió a representantes de instituciones públicas, universidades, centros de investigación, organizaciones de la sociedad civil y actores vinculados al quehacer polar. La actividad también fue transmitida a través del canal de YouTube del Instituto. Financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), liderado por el INACH, como institución beneficiaria, en colaboración con la Universidad de Magallanes (UMAG), la Universidad Austral de Chile (UACh) y el Instituto Milenio BASE, el Nodo Antártico trabajó durante dos años con el objetivo de fortalecer el Continente Blanco como laboratorio natural y promover una mayor articulación entre ciencia, instituciones públicas, sector productivo y comunidades vinculadas al territorio austral. Para esto, el equipo del Nodo realizó talleres participativos, encuestas, diagnósticos y procesos de validación con distintos actores del sistema antártico, lo que dio origen a la Hoja de Ruta 2025-2030, documento que reúne 22 iniciativas estratégicas construidas a partir del análisis obtenido durante todo este proceso. De estas propuestas, distribuidas en ejes temáticos, cinco tienen un foco prioritario y serán desarrolladas durante la segunda etapa del Nodo Antártico, correspondiente al período 2026-2027. Estas son la Secretaría Ejecutiva de la Alianza Interuniversitaria Chile-Antártico (AICA); la Oficina de Fortalecimiento de Convenios Internacionales; la Acción Patrimonial para Punta Arenas, Ciudad Custodia de la Antártica; la Evaluación Socioeconómica del Turismo Antártico, y el Lineamiento de Política de Datos Antárticos. Durante la ceremonia, el director nacional del INACH, Gino Casassa, destacó el valor estratégico que adquiere este trabajo, en un momento en que la Antártica comienza a ocupar un espacio cada vez más visible dentro de las políticas nacionales de ciencia y tecnología. Casassa señaló que recientemente participó en la presentación de la Estrategia Nacional de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación 2026, donde la Antártica aparece identificada como uno de los laboratorios naturales prioritarios del país. Este reconocimiento representa una oportunidad para proyectar el trabajo realizado por el Nodo y avanzar en la materialización de las iniciativas propuestas en esta Hoja de Ruta. Asimismo, el seremi de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena, Carlos Olave, expresó su reconocimiento y valoró el trabajo plasmado en este conjunto de propuestas, manifestando su anhelo de que estas acciones logren concretarse de manera efectiva. Más ciencia y colaboración En representación de la Universidad de Magallanes, el académico y director alterno del Nodo Laboratorio Natural Subantártico, Rodrigo Villa, relevó la larga trayectoria de colaboración entre la UMAG y el INACH. Este proyecto tiene que ver con este desarrollo histórico que hemos tenido desde hace muchos años y con la necesidad de seguir fortaleciendo el trabajo conjunto para el desarrollo de nuestro territorio, afirmó Villa, quien además destacó que para Magallanes existe un escenario particularmente favorable, desde el punto de vista polar, tras la incorporación de la Antártica como prioridad dentro de la nueva Estrategia Nacional de Ciencia, Conocimiento, Tecnología e Innovación. El Estado está poniendo más fichas en cómo desarrollamos y nos volcamos realmente en esta materia, destacó el académico. Por su parte, el director del proyecto Nodo Laboratorio Natural Antártico e investigador de INACH, Marcelo González, destacó que durante los dos años de ejecución participaron 193 actores provenientes de distintos sectores y territorios, quienes trabajaron en talleres, encuentros, consultas y procesos de validación. Toda esta información que se levantó a partir del trabajo llevado a cabo por el equipo del Nodo resulta significativa, ya que de otra manera para INACH hubiese sido imposible obtener estos datos, señala. A través de un saludo audiovisual, el rector de la Universidad Austral de Chile, doctor Egon Montecinos, destacó que el Nodo ha permitido articular capacidades científicas, académicas, territoriales e institucionales en torno a un desafío país. La autoridad universitaria reafirmó el compromiso de esa casa de estudios con la investigación, la formación de capital humano avanzado y la colaboración interinstitucional para contribuir al desarrollo antártico nacional. El INACH es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía. El INACH organiza el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN).
Tres son los Nodos que operan en el territorio para fortalecer la actividad científica. El primero, y más antiguo (2020), corresponde al Nodo Macrozonal Ciencia Austral que abarca las regiones de Aysén y Magallanes y la Antártica Chilena, y reúne a diversos actores públicos y privados para fortalecer la ciencia, tecnología, conocimiento e innovación (CTCI), con el propósito de descentralizar el desarrollo científico, identificar brechas regionales y transformar el conocimiento en soluciones que impulsen el bienestar económico, social y ambiental. En sus primeros años de ejecución ha generado productos como el Geoportal Ciencia Austral, el libro Hoja de Ruta: Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación para la Macrozona Austral (2020-2030) y la elaboración de diagnósticos de capacidades de investigación y acción cultural en el territorio. Para esta nueva etapa, contempla seguir avanzando en términos de gobernanza, así lo indicó su director, Juan Carlos Aravena, tras reunirse con la autoridad regional, tenemos cosas muy concentradas en términos de gobernanza, cómo nos vinculamos con la seremia y con los comités regionales de CTCI, y el impulso de concretar ciertas iniciativas priorizadas que son varias -asociadas a educación, equidad y ciencia abierta-, y trabajar también en la difusión de las temáticas de CTCI para nuestras dos regiones Aysén y Magallanes. El seremi de Ciencia, Carlos Olave, agregó que a seis años de su creación, el Nodo Ciencia Austral -financiado por el MinCiencia a través de la ANID- se ha consolidado como un espacio de articulación institucional para acelerar el impacto en las regiones más australes de nuestro país. Su labor principal ha sido identificar y validar brechas territoriales, definiendo prioridades que fortalezcan la generación de conocimiento y soluciones adaptadas a las necesidades locales, que ha quedado plasmada en una hoja de ruta hacia el 2030, donde no sólo propone establecer un modelo de gobernanza, sino que también de ciencia abierta que permita difundir la información mediante la colaboración intersectorial e interdisciplinaria. Nodos Subantártico y Antártico Los Nodos de Laboratorios Naturales son un instrumento específico de la ANID diseñado para potenciar territorios que poseen condiciones geográficas, climáticas y ecosistémicas únicas en el mundo. En esta línea, en la región se ejecutan dos iniciativas: Subantártico y Antártico, que corresponden a proyectos colaborativos que agrupan a diversos actores para implementar hojas de ruta, fortalecer capacidades locales, colaborar en la toma de decisiones basadas en evidencia y consolidar a Chile como polo de investigación e innovación de alto impacto, atrayendo colaboración científica de frontera y redes internacionales. En relación al Nodo Subantártico, éste comenzó su trabajo en 2022 y entre sus productos destacados se mencionan su Hoja de Ruta 2026+; el Sello del Nodo Laboratorio Natural Subantártico para promover investigación con pertinencia territorial y estándares de relacionamiento comunitario; el desarrollo de herramientas como el Geoportal Ciencia Austral (en conjunto con el Nodo Ciencia Austral) y el Atlas Subantártico Interactivo; y la implementación del Modelo de Laboratorios Naturales en áreas protegidas con piloto en la Reserva Magallanes, que aún se encuentra en desarrollo. Laura Sánchez, directora del proyecto, comentó que para este período (2026-2027), consolidarán el trabajo colaborativo desarrollado en Aysén y Magallanes mediante la articulación entre instituciones científicas, servicios públicos, comunidades y actores productivos. A través de herramientas de conocimiento, programas formativos y turismo con contenido científico, así como acciones de ciencia en el territorio, se promoverá el desarrollo sostenible y la valoración de las singularidades subantárticas, abordando desafíos prioritarios como la biodiversidad, el agua y los glaciares. Por su parte el Nodo Antártico, creado en 2024, trabajó en una hoja de ruta participativa para priorizar investigaciones y mejorar la infraestructura logística, además de elaborar informes diagnósticos sobre gobernanza antártica, educación, arte y cultura, entre otros. Durante la reunión con el seremi presentamos los avances del proyecto respecto de las 22 iniciativas que han sido recogidas en una hoja de ruta y, también, hablamos de la segunda etapa del proyecto que está financiado por el Ministerio de Ciencia a través de la ANID, y de las iniciativas que nos interesa potenciar y que están relacionadas con reforzar la colaboración y el impacto de Antártica, así lo explicó su director, Marcelo González, quien dijo que dentro de estas prioridades está el levantamiento de información respecto del impacto del turismo antártico; el desarrollo de una oficina de convenios internacionales para visibilizar, implementar y actualizar los convenios que tiene el país con otros institutos polares; y seguir potenciando la Alianza Interuniversitaria Chile Antártico, que busca integrar la temática y la identidad antártica en la educación superior. El trabajo que realizan los tres nodos constituye un aporte para el desarrollo científico de la macrozona austral. El lograr poner en marcha alguna de las iniciativas contempladas en cada una de las hojas de ruta generará un efecto positivo porque permitirá posicionar nuestro territorio a nivel nacional e internacional. También, impactará en la ciudadanía ya que varias de las propuestas están enfocadas en fortalecer su vínculo con la ciencia, cuyo fin debe ser mejorar la calidad de vida de las personas, concluyó el seremi Olave.
Con una ponencia centrada en el patrimonio urbano y la identidad antártica de Punta Arenas, el Nodo Laboratorio Natural Antártico participó en el seminario Punta Arenas: Puerta de Entrada al Continente Blanco, organizado por Austro Chile y el Instituto Profesional Santo Tomás de Punta Arenas. La actividad, realizada el pasado martes 9 de junio en las dependencias de esta casa de estudios, reunió a más de un centenar de asistentes, entre alumnos, académicos, autoridades, emprendedores y actores vinculados al desarrollo antártico regional. El encuentro estuvo dirigido especialmente a las y los estudiantes de las áreas de Gastronomía y Turismo, con el propósito de acercarse a la Antártica a partir de una mirada global, que incluye la logística, turismo, ciencia, patrimonio e identidad. Lo que queremos es justamente acercar la Antártica a la comunidad y a los estudiantes, y también que puedan ver cuál es el vínculo que como Punta Arenas y como región, e incluso como país, nosotros tenemos con este continente, explicó Daniela Rodríguez, gerenta de Austro Chile. Marcelo Astorga, sociólogo, doctor en Ciencias Sociales de la Universidad de Chile e investigador del Nodo Antártico, expuso Punta Arenas y la Antártica: recorridos urbanos para una identidad compartida, una intervención que aborda una de las 22 iniciativas de la Hoja de Ruta 2025-2030 del Nodo, orientada a relevar el patrimonio urbano, la memoria histórica y la experiencia cotidiana de la capital de Magallanes, como herramientas para fortalecer la identidad antártica regional. Durante la presentación, Astorga destacó que Punta Arenas posee una historia antártica que la distingue de entre las otras cuatro ciudades puertas de entrada (Hobart, Christchurch, Ushuaia, Ciudad del Cabo), con hitos asociados a exploradores, rescates, ciencia y actividades logísticas desarrolladas durante más de un siglo. Entre ellos, puso énfasis en el rescate de los sobrevivientes del Endurance, incluyendo a su equipo científico, por parte del piloto Luis Pardo, en 1916, y su posterior llegada a Punta Arenas. Incorporar a estudiantes de Turismo resulta estratégico, porque ellos serán futuros anfitriones de una ciudad antártica, transmitiendo a visitantes nacionales e internacionales los relatos, valores y patrimonio que conectan a Punta Arenas con el Continente Blanco, destaca el investigador respecto de la presencia de los estudiantes de esta carrera. Junto a esto, Astorga considera que transmitir la historia y el legado permite formar una generación de profesionales con una visión integral de la ciudad, capaz de reconocer las huellas de su pasado, valorar su importancia en el presente y proyectar colectivamente los desafíos y oportunidades de su futuro, agrega. Otro de los ejes de la exposición fue el Circuito Histórico Antártico, abordando las calles Roca, Lautaro Navarro y O'Higgins, una zona con alto potencial para fortalecer la relación entre la ciudad y el Continente Blanco. En ese contexto, se incluyeron los resultados preliminares de una encuesta aplicada a comerciantes, trabajadores y transeúntes habituales del sector, realizada junto a estudiantes de Psicología de la Universidad de Magallanes, que determinó que el 70 % de los encuestados no sabía de la existencia de este circuito; el 79 % manifestó interés en conocer más sobre la relación de Punta Arenas con la Antártica y el 66 % indicó interés en participar en actividades asociadas al circuito. Estos antecedentes muestran una oportunidad concreta para fortalecer la imagen del patrimonio antártico urbano y avanzar desde una lógica centrada en señaléticas o placas hacia experiencias que generen mayor apropiación para residentes y visitantes. El seminario contó, además, con las exposiciones de Tania Pivcevic, gerenta de marketing de DAP, quien presentó la charla Logística Antártica: un desafío posible, y de Edgardo Vega, doctor en Ciencias Biológicas y director ejecutivo de Fundación Antártica21, con la ponencia El punto azul pálido... tiene un corazón. La participación del Nodo Antártico en esta instancia permitió relevar que el vínculo de Punta Arenas con la Antártica no se expresa únicamente desde la ciencia o la logística, sino también desde sus calles, edificios y relatos y abre una vía para proyectar a la ciudad como un territorio con una identidad antártica singular. La pregunta de fondo es cómo hacer de Punta Arenas una ciudad antártica plena, donde peatones y habitantes reconozcan en su vida cotidiana una relación activa con la Antártica a través de una experiencia visible y significativa, apunta Astorga.
Con una ceremonia que marcó el cierre de su primera etapa de ejecución, el Proyecto Nodo Laboratorio Natural Antártico culminó el jueves 28 de mayo sus dos primeros años de trabajo con el lanzamiento de la Hoja de Ruta 2025-2030, documento orientado a contribuir al fortalecimiento antártico nacional desde una visión estratégica y de articulación. La ceremonia se realizó en el Instituto Antártico Chileno (INACH) y reunió a representantes de instituciones públicas, universidades, centros de investigación, organizaciones de la sociedad civil y actores vinculados al quehacer polar. La actividad también fue transmitida a través del canal de YouTube del Instituto. Financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), liderado por el INACH, como institución beneficiaria, en colaboración con la Universidad de Magallanes (UMAG), la Universidad Austral de Chile (UACh) y el Instituto Milenio BASE, el Nodo Antártico trabajó durante dos años con el objetivo de fortalecer el Continente Blanco como laboratorio natural y promover una mayor articulación entre ciencia, instituciones públicas, sector productivo y comunidades vinculadas al territorio austral. Para esto, el equipo del Nodo realizó talleres participativos, encuestas, diagnósticos y procesos de validación con distintos actores del sistema antártico, lo que dio origen a la Hoja de Ruta 2025-2030, documento que reúne 22 iniciativas estratégicas construidas a partir del análisis obtenido durante todo este proceso. De estas propuestas, distribuidas en ejes temáticos, cinco tienen un foco prioritario y serán desarrolladas durante la segunda etapa del Nodo Antártico, correspondiente al período 2026-2027. Estas son la Secretaría Ejecutiva de la Alianza Interuniversitaria Chile-Antártico (AICA); la Oficina de Fortalecimiento de Convenios Internacionales; la Acción Patrimonial para Punta Arenas, Ciudad Custodia de la Antártica; la Evaluación Socioeconómica del Turismo Antártico, y el Lineamiento de Política de Datos Antárticos. Durante la ceremonia, el director nacional del INACH, Gino Casassa, destacó el valor estratégico que adquiere este trabajo, en un momento en que la Antártica comienza a ocupar un espacio cada vez más visible dentro de las políticas nacionales de ciencia y tecnología. Casassa señaló que recientemente participó en la presentación de la Estrategia Nacional de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación 2026, donde la Antártica aparece identificada como uno de los laboratorios naturales prioritarios del país. Este reconocimiento representa una oportunidad para proyectar el trabajo realizado por el Nodo y avanzar en la materialización de las iniciativas propuestas en esta Hoja de Ruta. Asimismo, el seremi de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena, Carlos Olave, expresó su reconocimiento y valoró el trabajo plasmado en este conjunto de propuestas, manifestando su anhelo de que estas acciones logren concretarse de manera efectiva. Más ciencia y colaboración En representación de la Universidad de Magallanes, el académico y director alterno del Nodo Laboratorio Natural Subantártico, Rodrigo Villa, relevó la larga trayectoria de colaboración entre la UMAG y el INACH. Este proyecto tiene que ver con este desarrollo histórico que hemos tenido desde hace muchos años y con la necesidad de seguir fortaleciendo el trabajo conjunto para el desarrollo de nuestro territorio, afirmó Villa, quien además destacó que para Magallanes existe un escenario particularmente favorable, desde el punto de vista polar, tras la incorporación de la Antártica como prioridad dentro de la nueva Estrategia Nacional de Ciencia, Conocimiento, Tecnología e Innovación. El Estado está poniendo más fichas en cómo desarrollamos y nos volcamos realmente en esta materia, destacó el académico. Por su parte, el director del proyecto Nodo Laboratorio Natural Antártico e investigador de INACH, Marcelo González, destacó que durante los dos años de ejecución participaron 193 actores provenientes de distintos sectores y territorios, quienes trabajaron en talleres, encuentros, consultas y procesos de validación. Toda esta información que se levantó a partir del trabajo llevado a cabo por el equipo del Nodo resulta significativa, ya que de otra manera para INACH hubiese sido imposible obtener estos datos, señala. A través de un saludo audiovisual, el rector de la Universidad Austral de Chile, doctor Egon Montecinos, destacó que el Nodo ha permitido articular capacidades científicas, académicas, territoriales e institucionales en torno a un desafío país. La autoridad universitaria reafirmó el compromiso de esa casa de estudios con la investigación, la formación de capital humano avanzado y la colaboración interinstitucional para contribuir al desarrollo antártico nacional. El INACH es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía. El INACH organiza el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN).