El Servicio de Reinserción Social Juvenil de Magallanes continúa desarrollando un programa de seguimiento nutricional para adolescentes y jóvenes que cumplen sanción en el Centro de Cumplimiento Juvenil IP IRC y LAE IP de Punta Arenas. La labor es encabezada por la nutricionista Susan Romo Necul, quien realiza evaluaciones mensuales destinadas a monitorear el estado nutricional de los usuarios y detectar oportunamente situaciones que requieran atención especializada. El trabajo contempla evaluaciones nutricionales, anamnesis alimentarias y la elaboración de planes personalizados según las necesidades de cada joven. Además, se coordinan adecuaciones alimentarias con la Central de Alimentación del centro, considerando requerimientos clínicos específicos, alergias, intolerancias y otras condiciones que puedan influir en su salud. Según explicó la profesional, estas acciones han permitido identificar casos de malnutrición, principalmente por exceso, además de otros factores de riesgo asociados a la alimentación. Esto ha facilitado la implementación de intervenciones tempranas y ajustes individuales que contribuyen a mejorar la adherencia a los planes nutricionales y favorecer el desarrollo cognitivo y emocional de los jóvenes. Junto con la atención individual, el trabajo de la nutricionista también incluye la supervisión de la calidad e inocuidad de los alimentos entregados en el recinto. Esta labor busca asegurar estándares sanitarios adecuados y resguardar la salud de los adolescentes y jóvenes atendidos por el sistema de reinserción social juvenil. Desde el Servicio de Reinserción Social Juvenil destacaron que la coordinación entre las áreas de salud y alimentación permite fortalecer las condiciones de bienestar de los usuarios, promoviendo hábitos saludables y una atención integral durante su proceso de reinserción.
El Servicio de Reinserción Social Juvenil de Magallanes continúa desarrollando un programa de seguimiento nutricional para adolescentes y jóvenes que cumplen sanción en el Centro de Cumplimiento Juvenil IP IRC y LAE IP de Punta Arenas. La labor es encabezada por la nutricionista Susan Romo Necul, quien realiza evaluaciones mensuales destinadas a monitorear el estado nutricional de los usuarios y detectar oportunamente situaciones que requieran atención especializada. El trabajo contempla evaluaciones nutricionales, anamnesis alimentarias y la elaboración de planes personalizados según las necesidades de cada joven. Además, se coordinan adecuaciones alimentarias con la Central de Alimentación del centro, considerando requerimientos clínicos específicos, alergias, intolerancias y otras condiciones que puedan influir en su salud. Según explicó la profesional, estas acciones han permitido identificar casos de malnutrición, principalmente por exceso, además de otros factores de riesgo asociados a la alimentación. Esto ha facilitado la implementación de intervenciones tempranas y ajustes individuales que contribuyen a mejorar la adherencia a los planes nutricionales y favorecer el desarrollo cognitivo y emocional de los jóvenes. Junto con la atención individual, el trabajo de la nutricionista también incluye la supervisión de la calidad e inocuidad de los alimentos entregados en el recinto. Esta labor busca asegurar estándares sanitarios adecuados y resguardar la salud de los adolescentes y jóvenes atendidos por el sistema de reinserción social juvenil. Desde el Servicio de Reinserción Social Juvenil destacaron que la coordinación entre las áreas de salud y alimentación permite fortalecer las condiciones de bienestar de los usuarios, promoviendo hábitos saludables y una atención integral durante su proceso de reinserción.