La quinta edición del Observatorio Nutricional Nestlé y la Universidad Finis Terrae reveló que una amplia mayoría de los padres y madres percibe que sus hijos tienen un peso normal, pese a que las cifras oficiales muestran una realidad distinta. Según el estudio, el 85% de los encuestados considera que sus hijos se encuentran dentro de un rango saludable, mientras que el Mapa Nutricional JUNAEB 2025 indica que solo el 43% de los escolares presenta peso normal y que un 51% vive con sobrepeso u obesidad. La investigación, desarrollada junto a Ipsos, también identificó que las principales barreras para mantener hábitos alimentarios saludables son la falta de oferta de alimentos saludables (21%) y sus altos precios (20%). Además, uno de cada cuatro padres reconoce utilizar la comida como mecanismo de recompensa para sus hijos, cifra que aumentó respecto de las primeras versiones del estudio. Respecto a esta diferencia entre percepción y realidad, el académico de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad Finis Terrae, Edson Bustos, señaló que podría existir una dificultad para reconocer problemas nutricionales, lo que también limitaría la búsqueda de apoyo profesional para abordar situaciones de malnutrición infantil. El informe incorporó además nuevas áreas de análisis relacionadas con el consumo de medicamentos y suplementos. Un 37% de los encuestados indicó que sus hijos consumen algún tipo de fármaco, destacando medicamentos para la concentración, el sueño, la ansiedad y la hiperactividad. En paralelo, un 45% afirmó que niños y adolescentes consumen suplementos alimenticios, principalmente multivitamínicos, probióticos y Omega 3. Otro de los hallazgos apunta al impacto del peso corporal en la salud mental. El 12% de los padres considera que esta situación afecta el bienestar emocional de sus hijos, porcentaje que aumenta con la edad y alcanza un 24% entre adolescentes de 13 a 15 años. Los resultados fueron dados a conocer en una ceremonia donde además se reconoció la trayectoria de destacados profesionales que han contribuido al desarrollo de la nutrición infantil en Chile.
Un estudio con participación de la Universidad de Chile concluyó que la obesidad se asocia con síntomas menopáusicos más severos en mujeres postmenopáusicas, tanto de forma directa como mediante enfermedades relacionadas como hipertensión, diabetes, afecciones cardiovasculares o respiratorias e inactividad física. La investigación fue publicada en la revista científica Menopause y consideró datos de 722 mujeres de nueve países de América Latina, en el marco del estudio multinacional REDLINC XII. El trabajo utilizó modelos estadísticos para analizar cómo interactúan distintos factores de salud en la intensidad de los síntomas climatéricos. Entre las autoras se encuentra la doctora María Soledad Vallejo Maldonado, del Departamento de Obstetricia y Ginecología del Hospital Clínico Universidad de Chile, quien explicó que la obesidad no debe entenderse solo como un problema de peso corporal, sino también por su impacto metabólico y funcional. El estudio detectó que las mujeres con obesidad presentaron un 75% más de probabilidades de reportar síntomas menopáusicos severos, incluyendo bochornos, cansancio, irritabilidad, ansiedad y trastornos del sueño. Además, los investigadores observaron que la inactividad física y el uso de antidepresivos también se asociaron con mayor intensidad de síntomas. El doctor Sócrates Aedo, autor principal del artículo y académico de la Universidad Finis Terrae, señaló que la menopausia debe abordarse desde una mirada integral, considerando factores físicos, emocionales y hábitos de vida. En esa línea, los especialistas destacaron que mantener actividad física regular y hábitos saludables puede contribuir a mejorar la calidad de vida durante esta etapa.
La quinta edición del Observatorio Nutricional Nestlé y la Universidad Finis Terrae reveló que una amplia mayoría de los padres y madres percibe que sus hijos tienen un peso normal, pese a que las cifras oficiales muestran una realidad distinta. Según el estudio, el 85% de los encuestados considera que sus hijos se encuentran dentro de un rango saludable, mientras que el Mapa Nutricional JUNAEB 2025 indica que solo el 43% de los escolares presenta peso normal y que un 51% vive con sobrepeso u obesidad. La investigación, desarrollada junto a Ipsos, también identificó que las principales barreras para mantener hábitos alimentarios saludables son la falta de oferta de alimentos saludables (21%) y sus altos precios (20%). Además, uno de cada cuatro padres reconoce utilizar la comida como mecanismo de recompensa para sus hijos, cifra que aumentó respecto de las primeras versiones del estudio. Respecto a esta diferencia entre percepción y realidad, el académico de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad Finis Terrae, Edson Bustos, señaló que podría existir una dificultad para reconocer problemas nutricionales, lo que también limitaría la búsqueda de apoyo profesional para abordar situaciones de malnutrición infantil. El informe incorporó además nuevas áreas de análisis relacionadas con el consumo de medicamentos y suplementos. Un 37% de los encuestados indicó que sus hijos consumen algún tipo de fármaco, destacando medicamentos para la concentración, el sueño, la ansiedad y la hiperactividad. En paralelo, un 45% afirmó que niños y adolescentes consumen suplementos alimenticios, principalmente multivitamínicos, probióticos y Omega 3. Otro de los hallazgos apunta al impacto del peso corporal en la salud mental. El 12% de los padres considera que esta situación afecta el bienestar emocional de sus hijos, porcentaje que aumenta con la edad y alcanza un 24% entre adolescentes de 13 a 15 años. Los resultados fueron dados a conocer en una ceremonia donde además se reconoció la trayectoria de destacados profesionales que han contribuido al desarrollo de la nutrición infantil en Chile.
Un estudio con participación de la Universidad de Chile concluyó que la obesidad se asocia con síntomas menopáusicos más severos en mujeres postmenopáusicas, tanto de forma directa como mediante enfermedades relacionadas como hipertensión, diabetes, afecciones cardiovasculares o respiratorias e inactividad física. La investigación fue publicada en la revista científica Menopause y consideró datos de 722 mujeres de nueve países de América Latina, en el marco del estudio multinacional REDLINC XII. El trabajo utilizó modelos estadísticos para analizar cómo interactúan distintos factores de salud en la intensidad de los síntomas climatéricos. Entre las autoras se encuentra la doctora María Soledad Vallejo Maldonado, del Departamento de Obstetricia y Ginecología del Hospital Clínico Universidad de Chile, quien explicó que la obesidad no debe entenderse solo como un problema de peso corporal, sino también por su impacto metabólico y funcional. El estudio detectó que las mujeres con obesidad presentaron un 75% más de probabilidades de reportar síntomas menopáusicos severos, incluyendo bochornos, cansancio, irritabilidad, ansiedad y trastornos del sueño. Además, los investigadores observaron que la inactividad física y el uso de antidepresivos también se asociaron con mayor intensidad de síntomas. El doctor Sócrates Aedo, autor principal del artículo y académico de la Universidad Finis Terrae, señaló que la menopausia debe abordarse desde una mirada integral, considerando factores físicos, emocionales y hábitos de vida. En esa línea, los especialistas destacaron que mantener actividad física regular y hábitos saludables puede contribuir a mejorar la calidad de vida durante esta etapa.