El Observatorio Laboral de Magallanes, ejecutado por INACAP y financiado por la Subsecretaría del Trabajo, dio a conocer los principales resultados del estudio “Prospección Laboral de Proyectos de Inversión”, orientado a anticipar del impacto de las inversiones públicas en la demanda de capital humano en la región. El coordinador del Observatorio, Pablo Barrientos Lara, explicó que el objetivo del estudio es “identificar el impacto que pueden tener estos proyectos en el capital humano requerido en la construcción, no solo en cuanto a la cantidad, sino también en las competencias laborales que puedan ser proyectadas”. La jornada incluyó exposiciones de Francisca Astorga González y Jornan Huentelicán Soto, analistas del Observatorio Laboral de Magallanes, quienes presentaron el estudio de prospección regional basado en un enfoque mixto que combinó: un modelo econométrico de prospección laboral para proyectos del Ministerio de Obras Públicas (MOP), una encuesta de caracterización laboral de proyectos de inversión, el análisis de datos secundarios provenientes del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), el Banco Central, el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) y la Corporación de Bienes de Capital (CBC), además del análisis de documentos técnicos de licitación pública. El propósito de esta triangulación fue proyectar la demanda de mano de obra, definir perfiles ocupacionales, identificar brechas formativas y anticipar requerimientos de certificación y capacitación. Los resultados fueron analizados por un panel de expertos integrado por José Luis Hernández, seremi de Obras Públicas de Magallanes y la Antártica Chilena y Cristóbal Bascuñán Illanes, presidente de la Cámara Chilena de la Construcción (CCHC) Magallanes. La instancia fue moderada por el coordinador del Observatorio Laboral de Magallanes, y permitió reflexionar sobre los desafíos y oportunidades laborales que traerán los proyectos de inversión en la región. El seremi Hernández destacó que el estudio “es un tremendo inicio para trabajar en un instrumento de planificación y programación futura del desarrollo de nuestros contratos y la mano de obra involucrada, definiendo las necesidades, principalmente de capacidades técnicas que debemos desarrollar”. Por su parte, Bascuñán valoró la información entregada: “Es tremendamente relevante para la industria, dado que nos permite programarnos y entender cómo se van a desarrollar los proyectos y, sobre todo, la demanda de empleo para nuestro sector”. Finalmente, el gobernador regional Jorge Flies subrayó la importancia del estudio para la toma de decisiones: “Hemos podido observar lo que va a ocurrir en los próximos años, especialmente en cuanto a los requisitos de mano de obra hacia el año 2028, 2029 y 2030. En general, estos datos son fundamentales para la toma de decisiones, tanto en la inversión privada como en la inversión pública. El aporte que hacen estos estudios es clave para la planificación y para el trabajo con institutos técnicos profesionales, universidades y colegios técnicos, considerando lo que será el requisito de mano de obra, tanto cualificada como profesional, en los próximos años”. Principales resultados: · El sector construcción constituye un eje estructural del empleo regional, con un peso creciente en la inversión pública y alta concentración de trabajadores operativos. Se proyecta como relativamente estable y sostenido en el tiempo, con alta demanda estructural de mano de obra, incluso sin considerar la ejecución plena de megaproyectos o inversiones extraordinarias. Esta estabilidad se sustenta en la continuidad de la inversión pública, el fortalecimiento de empresas regionales, la formalización progresiva del rubro y la construcción de infraestructura. · Los contratos del MOP en 2026 requerirán más de 1.400 trabajadores mensuales, con una composición ocupacional dominada por mano de obra semicalificada (42%) y no calificada (34%), particularmente en Vialidad (63%), lo que refuerza su rol como principal demandante de personal técnico-operativo. · El Plan de Desarrollo de Zonas Extremas (PEDZE) 2025–2035 proyecta más de 2.500 trabajadores en los años de mayor ejecución, distribuidos principalmente entre Vialidad y Arquitectura, lo que sugiere un escenario sostenido de carga laboral por al menos una década. · Los años 2029 a 2031 podrían ser críticos en términos de simultaneidad y magnitud de inversión pública, que, sumada a la inversión privada en infraestructura portuaria y al ingreso de megaproyectos que podrían saturar la oferta laboral regional en construcción, generando aumentos en la rotación y presión inflacionaria sobre salarios. · La coexistencia de inversión pública y privada impone desafíos para la coordinación institucional, la planificación del capital humano y la regulación del mercado laboral del sector construcción. El reporte del estudio será publicado en enero de 2026.
Tras 15 años dedicados al estudio de los contaminantes orgánicos, el biólogo Cristóbal Galbán, investigador de Data Observatory y profesor titular de la Universidad Mayor, se adjudicó un proyecto Anillo de ANID de investigación y tecnología para los próximos 3 años. El estudio permitirá conocer el impacto del deshielo y la liberación de estos químicos en sistemas costeros Antárticos. El proyecto generará un gran volumen de datos sobre contaminantes eternos, los que la organización chilena Data Observatory, disponibilizará en un repositorio abierto para científicos y tomadores de decisiones. El especialista asegura que existe muy poca literatura científica sobre los químicos perfluorados (PFAS) en la Antártica, generados por el humano y que no son posibles de degradar, afectando al medioambiente y la salud de los seres vivos de forma permanente. Estos elementos están presentes en ciertos textiles, cosméticos, envases, espuma de extintores, y otros y fluyen a través del viento y las corrientes de agua. Estos compuestos quedan retenidos en el hielo y la nieve y con el derretimiento se vuelve a liberar. Galbán destaca que nuestra Antártica tiene una ventaja única, y es que a partir de la temporada de verano en Chile y hasta marzo, se replican los cambios de un año promedio, permitiendo estudiar muestras de agua, hielo y sedimentos, para posteriormente extrapolar sus cambios en el mediano y largo plazo; en peces, plancton e invertebrados. “Este proyecto permitirá obtener biomarcadores o pistas biológicas que denotan cambios mínimos, incluso a nivel molecular, lo que permitirá crear mejores estrategias de conservación de nuestra Antártica. También generará un enorme volumen de datos abiertos sobre nuestro territorio, que es de gran interés mundial para la ciencia, y específicamente sobre estos contaminantes eternos que son prácticamente desconocidos, sobre todo en Antártica”, señala Cristóbal. Sobre los PFAS se desconocen medios de degradación, son tremendamente resistentes, a tal punto que una de las grandes preguntas es si vamos a ser capaces de biorremediarlos en algún momento. Ya existe evidencia de que se han extendido a la Antártica, el Ártico y el Himalaya, suponiendo que están presentes en todos los seres vivos del mundo. “Mediante este proyecto, Chile se convertirá en líder en Sudamérica a través del primer grupo de investigadores expertos en PFAS a nivel mundial. Nuestra Antártica es un referente como laboratorio natural de los efectos del cambio climático y cuenta con ciertas ventajas que permiten obtener evidencia científica que tomaría 15 a 20 años en otras condiciones, pero que, gracias a nuestra estacionalidad, nos ayudará a concentrar resultados, llevar muestras al laboratorio y sacar conclusiones con evidencia”, explica el investigador de Data Observatory. El proyecto está organizado en campañas en los periodos 2026-2027 y 2027-2028, entre los meses noviembre y diciembre, y luego en febrero y marzo. El equipo investigador, liderado por Galbán, lo integran especialistas de otras disciplinas como biogeoquímica, ecotoxicología, microbiología, meteorología y oceanografía. “Este estudio no evaluará el impacto del deshielo sobre la biota, sino el efecto de la llegada de estos contaminantes eternos sobre la biota y sobre la microbiota. Estudios previos, muestran que hay algunas familias de bacterias que aparecen en presencia de estos contaminantes, incluso algunos los podrían usar como alimento”, agrega. La investigación permitirá trabajar con experimentos de laboratorio que simularán el impacto de los PFAS sobre las comunidades microbianas. Estudios previos han demostrado que algunos de estos químicos eternos son tóxicos, disruptores endocrinos, e incluso venenosos. En el ser humano estos compuestos producen cáncer de vejiga y riñón e infertilidad, entre otros efectos. “Este novedoso repositorio de datos abiertos y únicos, quedará disponibles para la comunidad científica. Hasta ahora, solo hay evidencia en el Ártico, que constituye un ecosistema polar distinto al nuestro, ya que no tiene continente, es totalmente flotante. La Antártica es un continente que tiene escorrentía y aportes de materia orgánica, por lo que es rico en información para la ciencia”, finaliza el biólogo.
El Observatorio Laboral de Magallanes, ejecutado por INACAP y financiado por la Subsecretaría del Trabajo, se encuentra desarrollando un estudio de prospección laboral enfocado en los principales proyectos de inversión previstos para el periodo 2025 – 2035. El objetivo es identificar, de manera prospectiva, los potenciales impactos en el mercado laboral regional, considerando perfiles ocupacionales requeridos, necesidades de capacitación y certificación, incorporación de tecnologías y procesos productivos de innovación, sostenibilidad, digitalización e inclusión, entre otros. Pablo Barrientos Lara, Coordinador del Observatorio Laboral de Magallanes, explicó que para este estudio se desarrolló un modelo econométrico de prospección de capital humano en proyectos del Ministerio de Obras Públicas (MOP), elaborado en conjunto con la División de Planeamiento de dicho ministerio. “El objetivo es realizar una estimación, proyección y análisis de la oferta y demanda futura de capital humano regional, expresada en términos de habilidades, conocimientos y competencias de la fuerza laboral, considerando las variables económicas, sociales y educativas”, puntualizó. De manera complementaria, actualmente se están aplicando encuestas de caracterización laboral a los principales actores vinculados a los proyectos de inversión en Magallanes. Jornan Huentelicán, Analista del observatorio laboral a cargo del estudio, destacó que en 2024 se realizó el Estudio de Prospección Laboral Logístico Portuario, el cual identificó patrones significativos en la evolución del mercado laboral. “A partir de este estudio surgió la necesidad de comprender de manera integral cómo los proyectos de inversión operan como vectores de transformación productiva en la región. La relación entre inversión, política pública y empleo debe abordarse como un fenómeno interdependiente, donde la orientación estratégica del financiamiento productivo, la planificación territorial y la capacitación laboral convergen en el desarrollo regional”, señaló. Para ello, desde el mes de junio hasta noviembre del presente año, el Observatorio Laboral de Magallanes está realizando reuniones y entrevistas con actores clave como el Gobierno Regional, la Cámara Chilena de la Construcción, empresas y servicios públicos vinculados a la gestión de iniciativas de construcción, vialidad, infraestructura portuaria y aeroportuaria, entre otros. El propósito es levantar información estratégica que permita articular de forma eficiente las dinámicas de inversión con el desarrollo del tejido productivo y la configuración del mercado laboral regional. Con esta información, el observatorio laboral regional busca generar información empírica que permita orientar políticas públicas, fortalecer la formación de capital humano y contribuir a la toma de decisiones informada que incida en la formación de capital humano y contribuir al desarrollo económico regional. Los resultados serán presentados a fines de año.
Con el objetivo de entregar una visión integral del estado actual de la ocupación de personas cuidadoras de niños, niñas y adolescentes (NNA) en la región de Magallanes y la Antártica Chilena, el Observatorio Laboral regional —ejecutado por INACAP y financiado por la Subsecretaría del Trabajo—, desarrolló entre abril y junio de este año un Estudio de Profundización de Ocupaciones (POC) centrado en el cuidado de NNA. Este estudio, que perfila no sólo el ingreso, sino también el nivel de preparación y brechas que existe entre las personas que realizan labores de cuidados de niñas, niños y adolescentes, demuestra la necesidad, existente desde hace muchos años, de establecer una red nacional de cuidadoras y cuidadores, vinculada con el Estado y en torno a la cual se establezcan una serie de medidas para proteger, formalizar y relevar este trabajo que, en su gran mayoría, desempeñan mujeres. Lo que indica que, como Gobierno, vamos por buen camino, pues en nuestro periodo se ha establecido por primera vez en la historia una política que apunta en este sentido. La idea es que esto quede establecido y se fortalezca en los próximos años, señaló la Seremi del Trabajo, Jessica Bengoa Mayorga. El estudio POC 2025 “Cuidadores de niños en instituciones y a domicilio” combinó datos estadísticos con testimonios de personas directamente involucradas en el cuidado. Se revisaron cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) y se realizaron entrevistas y un grupo focal con trabajadoras, representantes de programas especializados y actores del sector público, lo que permitió comprender sus experiencias, desafíos y propuestas para mejorar el sistema de cuidados en la región. Principales hallazgos Entre los principales hallazgos del estudio, se registra que el sueldo promedio de las personas cuidadoras de niños, niñas y adolescentes (NNA) en Magallanes es de $236.235, cifra inferior al ingreso mínimo legal. El 98,5% de esta ocupación es ejercida por mujeres. “Estos datos permiten dimensionar los desafíos actuales en materia de reconocimiento, formalización y formación en el sector de cuidados” explica Pablo Barrientos Lara, Coordinador del Observatorio Laboral de Magallanes. Respecto a las competencias técnicas requeridas, Claudio Toro Hernández, analista del observatorio regional a cargo de este estudio, señala que se identificaron habilidades clave como la resolución de problemas complejos, la capacidad de comprender instrucciones y reportes técnicos, y la adaptación a nuevos materiales y equipos, todas fundamentales para garantizar una atención adecuada y respetuosa de los derechos de NNA. En cuanto a los requisitos de contratación, se destaca la experiencia comprobable en contextos familiares, institucionales o comunitarios junto con la exigencia del certificado de inhabilidades para trabajar con menores de edad. Una dificultad recurrente en el proceso de contratación es la falta de habilidades socioemocionales, esenciales para establecer vínculos afectivos y responder adecuadamente a las necesidades de niños, niñas y adolescentes. Formación y certificación En general, se requiere formación técnica o profesional en áreas como Educación Parvularia, Trabajo Social o Psicopedagogía, aunque en el cuidado a domicilio suele bastar la experiencia. La formación de personas cuidadoras, ya sea profesional, técnica, mediante cursos o certificación de competencias, es clave para asegurar conocimientos en desarrollo infantil, primeros auxilios, manejo de situaciones complejas y derechos humanos centrados en las niñeces. El estudio evidencia una brecha entre la preparación que pueden tener las cuidadoras y el reconocimiento laboral que reciben, lo que plantea el desafío de vincular los procesos formativos con mejoras concretas en sus condiciones laborales, como salarios dignos, contratos formales y acceso a seguridad social. Desafíos Actualmente, el perfil de Cuidador(a) Comunitario(a) está en proceso de incorporación en Chile Valora. La implementación de la Política Nacional de Apoyos y Cuidados 2025–2030 representa un paso relevante hacia el reconocimiento, formalización y redistribución del trabajo de cuidados, promoviendo la corresponsabilidad social y de género. Uno de los principales desafíos identificados es establecer un diálogo social efectivo entre el sector público, privado y las personas cuidadoras, que permita avanzar en políticas públicas orientadas a enfrentar la informalidad y mejorar las condiciones laborales. El rol del Estado es clave, especialmente a través de iniciativas como la Red Chile Cuida, que articula apoyos y servicios para quienes requieren asistencia y para quienes cuidan. Asimismo, se requiere avanzar en la regulación del sector, incorporando la certificación de competencias, la actualización de perfiles ocupacionales, la fijación de salarios justos y el fortalecimiento de los sistemas de apoyo y cuidados. Los resultados de este estudio se encuentran disponible en la página web de la Subsecretaría del Trabajo. También puede ser solicitado escribiendo al mail: olmagallanes@inacap.cl
El Observatorio Laboral de Magallanes, ejecutado por INACAP y financiado por la Subsecretaría del Trabajo, dio a conocer los principales resultados del estudio “Prospección Laboral de Proyectos de Inversión”, orientado a anticipar del impacto de las inversiones públicas en la demanda de capital humano en la región. El coordinador del Observatorio, Pablo Barrientos Lara, explicó que el objetivo del estudio es “identificar el impacto que pueden tener estos proyectos en el capital humano requerido en la construcción, no solo en cuanto a la cantidad, sino también en las competencias laborales que puedan ser proyectadas”. La jornada incluyó exposiciones de Francisca Astorga González y Jornan Huentelicán Soto, analistas del Observatorio Laboral de Magallanes, quienes presentaron el estudio de prospección regional basado en un enfoque mixto que combinó: un modelo econométrico de prospección laboral para proyectos del Ministerio de Obras Públicas (MOP), una encuesta de caracterización laboral de proyectos de inversión, el análisis de datos secundarios provenientes del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), el Banco Central, el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) y la Corporación de Bienes de Capital (CBC), además del análisis de documentos técnicos de licitación pública. El propósito de esta triangulación fue proyectar la demanda de mano de obra, definir perfiles ocupacionales, identificar brechas formativas y anticipar requerimientos de certificación y capacitación. Los resultados fueron analizados por un panel de expertos integrado por José Luis Hernández, seremi de Obras Públicas de Magallanes y la Antártica Chilena y Cristóbal Bascuñán Illanes, presidente de la Cámara Chilena de la Construcción (CCHC) Magallanes. La instancia fue moderada por el coordinador del Observatorio Laboral de Magallanes, y permitió reflexionar sobre los desafíos y oportunidades laborales que traerán los proyectos de inversión en la región. El seremi Hernández destacó que el estudio “es un tremendo inicio para trabajar en un instrumento de planificación y programación futura del desarrollo de nuestros contratos y la mano de obra involucrada, definiendo las necesidades, principalmente de capacidades técnicas que debemos desarrollar”. Por su parte, Bascuñán valoró la información entregada: “Es tremendamente relevante para la industria, dado que nos permite programarnos y entender cómo se van a desarrollar los proyectos y, sobre todo, la demanda de empleo para nuestro sector”. Finalmente, el gobernador regional Jorge Flies subrayó la importancia del estudio para la toma de decisiones: “Hemos podido observar lo que va a ocurrir en los próximos años, especialmente en cuanto a los requisitos de mano de obra hacia el año 2028, 2029 y 2030. En general, estos datos son fundamentales para la toma de decisiones, tanto en la inversión privada como en la inversión pública. El aporte que hacen estos estudios es clave para la planificación y para el trabajo con institutos técnicos profesionales, universidades y colegios técnicos, considerando lo que será el requisito de mano de obra, tanto cualificada como profesional, en los próximos años”. Principales resultados: · El sector construcción constituye un eje estructural del empleo regional, con un peso creciente en la inversión pública y alta concentración de trabajadores operativos. Se proyecta como relativamente estable y sostenido en el tiempo, con alta demanda estructural de mano de obra, incluso sin considerar la ejecución plena de megaproyectos o inversiones extraordinarias. Esta estabilidad se sustenta en la continuidad de la inversión pública, el fortalecimiento de empresas regionales, la formalización progresiva del rubro y la construcción de infraestructura. · Los contratos del MOP en 2026 requerirán más de 1.400 trabajadores mensuales, con una composición ocupacional dominada por mano de obra semicalificada (42%) y no calificada (34%), particularmente en Vialidad (63%), lo que refuerza su rol como principal demandante de personal técnico-operativo. · El Plan de Desarrollo de Zonas Extremas (PEDZE) 2025–2035 proyecta más de 2.500 trabajadores en los años de mayor ejecución, distribuidos principalmente entre Vialidad y Arquitectura, lo que sugiere un escenario sostenido de carga laboral por al menos una década. · Los años 2029 a 2031 podrían ser críticos en términos de simultaneidad y magnitud de inversión pública, que, sumada a la inversión privada en infraestructura portuaria y al ingreso de megaproyectos que podrían saturar la oferta laboral regional en construcción, generando aumentos en la rotación y presión inflacionaria sobre salarios. · La coexistencia de inversión pública y privada impone desafíos para la coordinación institucional, la planificación del capital humano y la regulación del mercado laboral del sector construcción. El reporte del estudio será publicado en enero de 2026.
Tras 15 años dedicados al estudio de los contaminantes orgánicos, el biólogo Cristóbal Galbán, investigador de Data Observatory y profesor titular de la Universidad Mayor, se adjudicó un proyecto Anillo de ANID de investigación y tecnología para los próximos 3 años. El estudio permitirá conocer el impacto del deshielo y la liberación de estos químicos en sistemas costeros Antárticos. El proyecto generará un gran volumen de datos sobre contaminantes eternos, los que la organización chilena Data Observatory, disponibilizará en un repositorio abierto para científicos y tomadores de decisiones. El especialista asegura que existe muy poca literatura científica sobre los químicos perfluorados (PFAS) en la Antártica, generados por el humano y que no son posibles de degradar, afectando al medioambiente y la salud de los seres vivos de forma permanente. Estos elementos están presentes en ciertos textiles, cosméticos, envases, espuma de extintores, y otros y fluyen a través del viento y las corrientes de agua. Estos compuestos quedan retenidos en el hielo y la nieve y con el derretimiento se vuelve a liberar. Galbán destaca que nuestra Antártica tiene una ventaja única, y es que a partir de la temporada de verano en Chile y hasta marzo, se replican los cambios de un año promedio, permitiendo estudiar muestras de agua, hielo y sedimentos, para posteriormente extrapolar sus cambios en el mediano y largo plazo; en peces, plancton e invertebrados. “Este proyecto permitirá obtener biomarcadores o pistas biológicas que denotan cambios mínimos, incluso a nivel molecular, lo que permitirá crear mejores estrategias de conservación de nuestra Antártica. También generará un enorme volumen de datos abiertos sobre nuestro territorio, que es de gran interés mundial para la ciencia, y específicamente sobre estos contaminantes eternos que son prácticamente desconocidos, sobre todo en Antártica”, señala Cristóbal. Sobre los PFAS se desconocen medios de degradación, son tremendamente resistentes, a tal punto que una de las grandes preguntas es si vamos a ser capaces de biorremediarlos en algún momento. Ya existe evidencia de que se han extendido a la Antártica, el Ártico y el Himalaya, suponiendo que están presentes en todos los seres vivos del mundo. “Mediante este proyecto, Chile se convertirá en líder en Sudamérica a través del primer grupo de investigadores expertos en PFAS a nivel mundial. Nuestra Antártica es un referente como laboratorio natural de los efectos del cambio climático y cuenta con ciertas ventajas que permiten obtener evidencia científica que tomaría 15 a 20 años en otras condiciones, pero que, gracias a nuestra estacionalidad, nos ayudará a concentrar resultados, llevar muestras al laboratorio y sacar conclusiones con evidencia”, explica el investigador de Data Observatory. El proyecto está organizado en campañas en los periodos 2026-2027 y 2027-2028, entre los meses noviembre y diciembre, y luego en febrero y marzo. El equipo investigador, liderado por Galbán, lo integran especialistas de otras disciplinas como biogeoquímica, ecotoxicología, microbiología, meteorología y oceanografía. “Este estudio no evaluará el impacto del deshielo sobre la biota, sino el efecto de la llegada de estos contaminantes eternos sobre la biota y sobre la microbiota. Estudios previos, muestran que hay algunas familias de bacterias que aparecen en presencia de estos contaminantes, incluso algunos los podrían usar como alimento”, agrega. La investigación permitirá trabajar con experimentos de laboratorio que simularán el impacto de los PFAS sobre las comunidades microbianas. Estudios previos han demostrado que algunos de estos químicos eternos son tóxicos, disruptores endocrinos, e incluso venenosos. En el ser humano estos compuestos producen cáncer de vejiga y riñón e infertilidad, entre otros efectos. “Este novedoso repositorio de datos abiertos y únicos, quedará disponibles para la comunidad científica. Hasta ahora, solo hay evidencia en el Ártico, que constituye un ecosistema polar distinto al nuestro, ya que no tiene continente, es totalmente flotante. La Antártica es un continente que tiene escorrentía y aportes de materia orgánica, por lo que es rico en información para la ciencia”, finaliza el biólogo.
El Observatorio Laboral de Magallanes, ejecutado por INACAP y financiado por la Subsecretaría del Trabajo, se encuentra desarrollando un estudio de prospección laboral enfocado en los principales proyectos de inversión previstos para el periodo 2025 – 2035. El objetivo es identificar, de manera prospectiva, los potenciales impactos en el mercado laboral regional, considerando perfiles ocupacionales requeridos, necesidades de capacitación y certificación, incorporación de tecnologías y procesos productivos de innovación, sostenibilidad, digitalización e inclusión, entre otros. Pablo Barrientos Lara, Coordinador del Observatorio Laboral de Magallanes, explicó que para este estudio se desarrolló un modelo econométrico de prospección de capital humano en proyectos del Ministerio de Obras Públicas (MOP), elaborado en conjunto con la División de Planeamiento de dicho ministerio. “El objetivo es realizar una estimación, proyección y análisis de la oferta y demanda futura de capital humano regional, expresada en términos de habilidades, conocimientos y competencias de la fuerza laboral, considerando las variables económicas, sociales y educativas”, puntualizó. De manera complementaria, actualmente se están aplicando encuestas de caracterización laboral a los principales actores vinculados a los proyectos de inversión en Magallanes. Jornan Huentelicán, Analista del observatorio laboral a cargo del estudio, destacó que en 2024 se realizó el Estudio de Prospección Laboral Logístico Portuario, el cual identificó patrones significativos en la evolución del mercado laboral. “A partir de este estudio surgió la necesidad de comprender de manera integral cómo los proyectos de inversión operan como vectores de transformación productiva en la región. La relación entre inversión, política pública y empleo debe abordarse como un fenómeno interdependiente, donde la orientación estratégica del financiamiento productivo, la planificación territorial y la capacitación laboral convergen en el desarrollo regional”, señaló. Para ello, desde el mes de junio hasta noviembre del presente año, el Observatorio Laboral de Magallanes está realizando reuniones y entrevistas con actores clave como el Gobierno Regional, la Cámara Chilena de la Construcción, empresas y servicios públicos vinculados a la gestión de iniciativas de construcción, vialidad, infraestructura portuaria y aeroportuaria, entre otros. El propósito es levantar información estratégica que permita articular de forma eficiente las dinámicas de inversión con el desarrollo del tejido productivo y la configuración del mercado laboral regional. Con esta información, el observatorio laboral regional busca generar información empírica que permita orientar políticas públicas, fortalecer la formación de capital humano y contribuir a la toma de decisiones informada que incida en la formación de capital humano y contribuir al desarrollo económico regional. Los resultados serán presentados a fines de año.
Con el objetivo de entregar una visión integral del estado actual de la ocupación de personas cuidadoras de niños, niñas y adolescentes (NNA) en la región de Magallanes y la Antártica Chilena, el Observatorio Laboral regional —ejecutado por INACAP y financiado por la Subsecretaría del Trabajo—, desarrolló entre abril y junio de este año un Estudio de Profundización de Ocupaciones (POC) centrado en el cuidado de NNA. Este estudio, que perfila no sólo el ingreso, sino también el nivel de preparación y brechas que existe entre las personas que realizan labores de cuidados de niñas, niños y adolescentes, demuestra la necesidad, existente desde hace muchos años, de establecer una red nacional de cuidadoras y cuidadores, vinculada con el Estado y en torno a la cual se establezcan una serie de medidas para proteger, formalizar y relevar este trabajo que, en su gran mayoría, desempeñan mujeres. Lo que indica que, como Gobierno, vamos por buen camino, pues en nuestro periodo se ha establecido por primera vez en la historia una política que apunta en este sentido. La idea es que esto quede establecido y se fortalezca en los próximos años, señaló la Seremi del Trabajo, Jessica Bengoa Mayorga. El estudio POC 2025 “Cuidadores de niños en instituciones y a domicilio” combinó datos estadísticos con testimonios de personas directamente involucradas en el cuidado. Se revisaron cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) y se realizaron entrevistas y un grupo focal con trabajadoras, representantes de programas especializados y actores del sector público, lo que permitió comprender sus experiencias, desafíos y propuestas para mejorar el sistema de cuidados en la región. Principales hallazgos Entre los principales hallazgos del estudio, se registra que el sueldo promedio de las personas cuidadoras de niños, niñas y adolescentes (NNA) en Magallanes es de $236.235, cifra inferior al ingreso mínimo legal. El 98,5% de esta ocupación es ejercida por mujeres. “Estos datos permiten dimensionar los desafíos actuales en materia de reconocimiento, formalización y formación en el sector de cuidados” explica Pablo Barrientos Lara, Coordinador del Observatorio Laboral de Magallanes. Respecto a las competencias técnicas requeridas, Claudio Toro Hernández, analista del observatorio regional a cargo de este estudio, señala que se identificaron habilidades clave como la resolución de problemas complejos, la capacidad de comprender instrucciones y reportes técnicos, y la adaptación a nuevos materiales y equipos, todas fundamentales para garantizar una atención adecuada y respetuosa de los derechos de NNA. En cuanto a los requisitos de contratación, se destaca la experiencia comprobable en contextos familiares, institucionales o comunitarios junto con la exigencia del certificado de inhabilidades para trabajar con menores de edad. Una dificultad recurrente en el proceso de contratación es la falta de habilidades socioemocionales, esenciales para establecer vínculos afectivos y responder adecuadamente a las necesidades de niños, niñas y adolescentes. Formación y certificación En general, se requiere formación técnica o profesional en áreas como Educación Parvularia, Trabajo Social o Psicopedagogía, aunque en el cuidado a domicilio suele bastar la experiencia. La formación de personas cuidadoras, ya sea profesional, técnica, mediante cursos o certificación de competencias, es clave para asegurar conocimientos en desarrollo infantil, primeros auxilios, manejo de situaciones complejas y derechos humanos centrados en las niñeces. El estudio evidencia una brecha entre la preparación que pueden tener las cuidadoras y el reconocimiento laboral que reciben, lo que plantea el desafío de vincular los procesos formativos con mejoras concretas en sus condiciones laborales, como salarios dignos, contratos formales y acceso a seguridad social. Desafíos Actualmente, el perfil de Cuidador(a) Comunitario(a) está en proceso de incorporación en Chile Valora. La implementación de la Política Nacional de Apoyos y Cuidados 2025–2030 representa un paso relevante hacia el reconocimiento, formalización y redistribución del trabajo de cuidados, promoviendo la corresponsabilidad social y de género. Uno de los principales desafíos identificados es establecer un diálogo social efectivo entre el sector público, privado y las personas cuidadoras, que permita avanzar en políticas públicas orientadas a enfrentar la informalidad y mejorar las condiciones laborales. El rol del Estado es clave, especialmente a través de iniciativas como la Red Chile Cuida, que articula apoyos y servicios para quienes requieren asistencia y para quienes cuidan. Asimismo, se requiere avanzar en la regulación del sector, incorporando la certificación de competencias, la actualización de perfiles ocupacionales, la fijación de salarios justos y el fortalecimiento de los sistemas de apoyo y cuidados. Los resultados de este estudio se encuentran disponible en la página web de la Subsecretaría del Trabajo. También puede ser solicitado escribiendo al mail: olmagallanes@inacap.cl