Esta mañana, en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, la paleontóloga fueguina y académica de la Universidad de Magallanes, Dra. Judith Pardo Pérez, conversó sobre el reconocimiento internacional recibido por su aporte científico al estudio del patrimonio fósil del extremo sur del país. El trabajo de la investigadora fue seleccionado entre las cinco exposiciones más sobresalientes de la 85ª Reunión Anual de la Society of Vertebrate Paleontology, realizada recientemente en Inglaterra, encuentro que reunió 311 presentaciones científicas provenientes de distintas partes del mundo, centradas en avances de frontera en el estudio de vertebrados fósiles. Este reconocimiento fue difundido por los blogs científicos BMC Zoology y BMC Ecology and Evolution, pertenecientes a la editorial internacional Springer Nature, los que destacaron la presentación de la académica como un ejemplo de investigación de alto impacto desarrollada desde el denominado Sur Global. Las publicaciones pusieron especial énfasis en la investigación liderada por Pardo sobre el hallazgo de “Fiona”, una ictiosauria preñada descubierta en el glaciar Tyndall, al interior del Parque Nacional Torres del Paine. Se trata de un fósil único a nivel mundial, que ha permitido aportar nuevos antecedentes sobre reproducción, dieta, ecología y estado de salud de los reptiles marinos que habitaron durante el Cretácico Temprano. Desde la comunidad científica internacional se valoró el alcance de estos estudios, los cuales posicionan a Magallanes como un territorio clave en la generación de conocimiento paleontológico, vinculando ciencia de frontera, patrimonio natural y producción académica desarrollada desde regiones extremas del planeta. En la instancia radial, la propia investigadora relevó la importancia de este reconocimiento como un impulso para seguir fortaleciendo la paleontología en la región, destacando la necesidad de que el trabajo científico realizado en Magallanes dialogue y sea validado en los principales espacios científicos a nivel mundial.
Con el objetivo de fortalecer la colaboración científica en el ámbito paleontológico, a finales del mes de octubre se desarrolló el taller Comprendiendo las huellas del pasado en el registro fósil de Antártica y Patagonia. Esta instancia congregó en Punta Arenas a especialistas de Chile y Brasil para compartir los avances del Proyecto de Fomento a la Vinculación Internacional FOVI240023 Fortalecimiento de la Red Paleontológica Chile-Brasil, desarrollado por el Instituto Antártico Chileno (INACH), financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), que busca obtener nuevos antecedentes sobre el evento de extinción masiva de los dinosaurios y conocer su impacto en la Patagonia y la Antártica, zonas que han estado conectadas en distintos momentos de la historia natural. El encuentro, organizado por el INACH, contó con la participación del Instituto Tecnológico de Paleoceanografía y Cambios Climáticos (Itt Oceaneon) de la Universidad del Vale do Rio dos Sinos (UNISINOS), la Universidad de Chile, la Universidad Austral de Chile y la Corporación para la Investigación y Avance de la Paleontología e Historia Natural de Atacama (CIAHN Atacama). El proyecto promueve el intercambio científico, la implementación de nuevas metodologías y la formación de jóvenes investigadores e investigadoras, fortaleciendo el estudio del registro fósil desde el continente hasta los océanos y consolidando redes de colaboración internacional que buscan comprender los procesos que dieron forma a la historia geológica y paleontológica del extremo sur del mundo. La Dra. Cristine Trevisan, especialista en paleobotánica, investigadora del INACH y organizadora del evento, destacó la colaboración que existe entre ambos países: Siempre es fundamental fortalecer la cooperación, porque muchas veces tenemos el material, pero no siempre las herramientas o equipamientos necesarios para avanzar en ciertos análisis. Este fue un evento de alto nivel, con expositores de gran trayectoria y compromiso. Lo que más destaco es su carácter multidisciplinario: aunque se centró en la paleontología, abarcó desde la micro hasta la macropaleontología, integrando también el estudio de estructuras vegetales y otras líneas menos comunes. Añadió que durante la última semana de octubre se realizaron diversas actividades complementarias, incluyendo visitas a la Universidad de Magallanes y al Instituto de la Patagonia, además del Museo de Historia Natural de Río Seco, donde se conocieron valiosas colecciones de microfósiles. Asimismo, destacó el trabajo conjunto con la Dra. Judith Pardo, quien también tiene un proyecto FOVI, llamado Fortalecimiento de la investigación paleontológica vinculativa en la Universidad de Magallanes, a través de la creación de redes. En este sentido, Trevisan señala que solo este año, entre ambos, hemos recibido entre 18 y 20 investigadores, lo que refleja una ciencia abierta, colaborativa y en permanente intercambio. Desde Brasil, el Dr. Gerson Fauth, coordinador del ITT Oceaneon de la Unisinos, subrayó el largo historial de colaboración entre ambas instituciones: La primera expedición brasileña a la Antártica contó con el apoyo del INACH y los investigadores que participaron eran de la Unisinos. En los últimos años hemos desarrollado una estrecha colaboración con el equipo del INACH, impulsando un esfuerzo conjunto en micropaleontología y sedimentología. Participar en este taller ha sido una experiencia fantástica, porque la cooperación es esencial en la ciencia: sumando esfuerzos, logramos más. Por su parte, la Dra. Valentina Flores, académica del Departamento de Geología de la Universidad de Chile, valoró el intercambio interdisciplinario que permitió el encuentro: Aunque trabajo con registros más recientes, hemos encontrado puntos de encuentro con quienes estudian escalas mucho más antiguas. Eso nos permite generar ideas y avanzar en investigaciones conjuntas. La ciencia tiene justamente ese valor: la cooperación entre investigadores que abordan distintos objetos de estudio, pero que al complementarse logran resultados más integrales. A su vez, la Dra. Joseline Manfroi, investigadora del CIAHN Atacama, resaltó la importancia de mirar el registro fósil desde una perspectiva conjunta entre ambos países: Es una gran oportunidad para integrar la experiencia de especialistas de distintas áreas de la paleontología y construir una visión más completa del pasado de la Tierra. Esa conexión entre la Antártica y la Patagonia es clave para comprender la historia geológica del sur de Chile y para mí es increíble poder aportar en ello junto a mis colegas. Este proyecto planea continuar con nuevas etapas de cooperación entre las instituciones participantes, incluyendo la formación de estudiantes de pre y posgrado, la colaboración en artículos científicos de alto impacto y la divulgación del conocimiento científico al público general, poniendo énfasis en la historia natural de la región austral y la conexión con Antártica. La actividad fue transmitida en vivo a través del canal de YouTube Comunicaciones INACH, permitiendo acercar a la comunidad científica y al público general los avances en el estudio del registro fósil del extremo sur del planeta. El INACH es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía. El INACH organiza el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN).
A Recife, Brasil se van los “Hidrogenios”, un grupo compuesto por dos estudiantes del Liceo Industrial, un estudiante de la Escuela Pedro Pablo Lemaitre y su profesor guía, Javier Garay, a representar a la región en la “Feira Nordestina de Ciências e Tecnologia (Fenecit)”, una importante feria de ciencias en donde expondrán sus innovadores proyectos. “Este viaje lo ganamos en la feria La Serena a la que fuimos a fines del año pasado, donde obtuvimos ambos proyectos, un lugar a nivel nacional, obteniendo la acreditación a Brasil, a la feria mundial que se realiza en Recife. Y nosotros vamos a mostrar el Lord Antartic, que es un prototipo de embarcación que navega utilizando el hidrógeno verde como fuente de energía, donde estaremos mostrando lo que es los prototipos a escala, por otra parte, también la producción del hidrógeno, y explicaremos y daremos a conocer las cosas que se hacen acá en Magallanes”, declaró Giuliana Mercado, estudiante del Liceo Industrial que es parte del grupo Hidrogenios. Jóvenes apasionados por la ciencia que demostrarán sus habilidades y conocimiento a escala global, quienes han atravesado distintas circunstancias para viajar a Brasil, sobre esto, Pablo Toledo, estudiante del Liceo Industrial, aseguró que, “este desarrollo ha sido un poco complicado debido a que hay muy pocas personas que creen que la ciencia se puede enseñar de forma más divertida como se está haciendo ahora, que jóvenes están trabajando en estos tipos de proyectos y llevarlo a nivel internacional es muy gratificante, ya que se demuestra que los jóvenes pueden llegar lejos haciendo lo que les apasiona”. La feria se desarrollará entre los días 18 y 22 de noviembre, y allí también se expondrá el proyecto del estudiante de la Escuela Pedro Pablo Lemaitre, Juan Camilo Valencia, quien quiere acercar la paleontología a los jóvenes, al respecto, explicó: “Los estudiantes no saben nada sobre paleontología, pero desde niños tienen un interés por aprender sobre los dinosaurios, entonces nosotros buscamos fomentar esta ciencia de una manera más práctica, más entretenida, a través de “Paleontólogo por un día”, en donde llevamos estudiantes a un terreno donde hay fósiles réplicas enterrados, hacemos que ellos lleven la experiencia de un paleontólogo escarpando estos dinosaurios réplicas y después vayan a un laboratorio y hagan un estudio sobre la especie que ellos mismos encontraron”. Desde el SLEP Magallanes, Jesús Rivera, encargado de formación y desarrollo profesional, dijo que hay interés en fomentar este tipo de iniciativas en la educación pública, “para nosotros es un orgullo poder tener a este grupo de estudiantes, que hoy van a representar a la región y también al país. El servicio local, a través del apoyo técnico que realiza, tiene una estrategia de trabajo en red. Hoy ese trabajo en red congrega la colaboración de distintos establecimientos, y esta misma red de docentes que trabaja, es el espacio especial de colaboración, en donde ellos pueden compartir lo que cada docente está liderando con sus estudiantes, pero también para que desde allí surjan iniciativas como las ferias científicas y vamos a invitar a los chicos a que puedan mostrar su experiencia aquí con los funcionarios del servicio”. El grupo “Hidrogenios”, parte hoy sábado su trayecto hacia Brasil, en donde pretende visibilizar a Magallanes y obtener algún lugar en esta importante feria de Ciencias.
Un pequeño fósil hallado en rocas de la Formación Río Turbio, en Sierra Baguales (Región de Magallanes), se convirtió en una pieza clave para comprender la historia temprana de los mamíferos en el extremo sur de Sudamérica. El hallazgo, recientemente publicado en la revista Andean Geology del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) —donde además fue destacado en portada—, corresponde a un molar inferior de la especie Albertogaudrya unica, un mamífero del extinto orden Astrapotheria que habitó la zona durante el Eoceno medio a tardío, entre 40 y 37 millones de años atrás. El estudio fue liderado por Juan Enrique Bostelmann, paleontólogo, encargado de la Unidad de Paleontología y Biocronología de Sernageomin, investigador asociado del Núcleo Milenio Transiciones Evolutivas Tempranas de Mamíferos (EVOTEM) y candidato a Doctor en Ciencias, mención en Ecología y Evolución de la Universidad Austral de Chile. “Lo más interesante de este hallazgo es que a partir de un resto tan pequeño podemos reconstruir una historia biológica, geológica y evolutiva de enorme interés”, explica Bostelmann. “Esto no hubiese sido posible, por ejemplo, con otros huesos como costillas o vértebras. Sin embargo, los dientes en los mamíferos son estructuras muy específicas y tremendamente informativas: nos hablan del tipo de dieta de los animales, de sus especializaciones ecológicas, del parentesco con otras especies y del tipo de ambiente en que vivieron. En el caso particular de Albertogaudrya, podemos decir que era un herbívoro grande, que se alimentaba de hojas, ramitas y hierbas, seguramente en pantanos, lagos someros o planicies fluviales”. Una nueva pieza en el mapa de la fauna prehistórica El análisis morfológico confirmó que el fósil pertenece a Albertogaudrya unica, especie previamente registrada sólo en Chubut (Argentina) y en la Región de Aysén (Chile). Su hallazgo en Magallanes amplía en más de 400 kilómetros hacia el sur la distribución conocida del género, aportando evidencia sobre la conexión geográfica de las faunas australes durante ese momento del Cenozoico. “De este período conocemos muy poco sobre los mamíferos del sur de Patagonia”, señaló el investigador. “Este descubrimiento junto, a otras evidencias, nos sugiere vínculos geográficos con zonas de más al norte, conformando un patrón biogeográfico común en aquella época. Gracias a este hallazgo empezamos a visualizar que, durante este periodo, la flora y fauna a lo largo de Patagonia era más bien homogénea”. Gigantes extintos del continente Los astrapoterios, grupo al que pertenece Albertogaudrya, fueron mamíferos herbívoros exclusivos de Sudamérica, que tuvieron su auge entre los 50 y 15 millones de años atrás, desapareciendo hace unos 10 millones de años. “Sabemos que era un animal de cerca de 200 kilos, más grande que un tapir actual pero más pequeño que un toro”, detalló Bostelmann. “Si lo viéramos hoy, parecería una extraña mezcla entre un rinoceronte, hipopótamo y tapir; sin embargo, pertenece a un linaje de mamíferos completamente distinto y exclusivo de Sudamérica, sin equivalentes en el mundo actual”. Rescate y protección del patrimonio fósil El molar fue recolectado hace varios años durante el desarrollo del Proyecto Anillo de Ciencia Antártica liderado por la doctora Teresa Torres, y permanecía resguardado a la espera de su revisión y descripción científica, tarea a la cual se abocaron los investigadores. Una meta de los proyectos científicos es vincular el conocimiento con las personas en los territorios “La paleontología nacional vive un momento de gran crecimiento y esto se entrelaza con las expectativas de las comunidades. En este sentido existe gran interés por conservar estos ejemplares en Magallanes. Por ello, estamos gestionando con el apoyo de las autoridades patrimoniales regionales y el Consejo de Monumentos Nacionales, la posibilidad de formalizar un repositorio en Puerto Natales. Así todos estos fósiles podrán permanecer en una colección local”, afirmó Bostelmann. El paleontólogo recordó además la labor histórica de Sernageomin en la investigación y resguardo del patrimonio fósil chileno. “Hoy existen diversas instituciones nacionales que disponen de muestras paleontológicas. Nuestra colección de Sernageomin es una de las más importantes, pues nació a comienzos del siglo pasado en el antiguo Instituto de Investigaciones Geológicas, y hoy contiene ejemplares de gran relevancia. Éstos se resguardan en la Unidad de Paleontología y Biocronología y el Museo Geológico de Sernageomin”. Sobre el rol de la Unidad de Paleontología y Biocronología, Bostelmann señaló que “El trabajo técnico aplicado y curatorial que desarrolla la unidad no sólo permite fechar los depósitos y reconstruir los ambientes del pasado, aportando enormemente a la cartografía del Plan Nacional, sino también tiene la misión de preservar y resguardar parte importante de la historia natural del país”, destacó. Ciencia para entender el pasado y proyectar el futuro El descubrimiento de Albertogaudrya unica en Magallanes amplía el mapa paleontológico de Chile y refuerza la relevancia del trabajo colaborativo entre instituciones científicas y organismos públicos. “Este tipo de hallazgos no solo contribuye a fortalecer la investigación nacional, sino también a conservar el patrimonio geológico, fomentando una mayor valoración del territorio y su historia evolutiva”. Sobre el trabajo de colaboración académico, el profesional apuntó que “la descripción de este hallazgo fue un proceso en el que participaron colegas nacionales, junto a especialistas y artistas de Argentina que apoyaron gráficamente la reconstrucción del animal. La ciencia siempre es un esfuerzo colectivo. En el caso de la paleontología, buscamos conocer y entender de manera más profunda cómo ha cambiado la vida y los ecosistemas a lo largo de miles o millones de años” puntualizó Bostelmann.
Esta mañana, en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, la paleontóloga fueguina y académica de la Universidad de Magallanes, Dra. Judith Pardo Pérez, conversó sobre el reconocimiento internacional recibido por su aporte científico al estudio del patrimonio fósil del extremo sur del país. El trabajo de la investigadora fue seleccionado entre las cinco exposiciones más sobresalientes de la 85ª Reunión Anual de la Society of Vertebrate Paleontology, realizada recientemente en Inglaterra, encuentro que reunió 311 presentaciones científicas provenientes de distintas partes del mundo, centradas en avances de frontera en el estudio de vertebrados fósiles. Este reconocimiento fue difundido por los blogs científicos BMC Zoology y BMC Ecology and Evolution, pertenecientes a la editorial internacional Springer Nature, los que destacaron la presentación de la académica como un ejemplo de investigación de alto impacto desarrollada desde el denominado Sur Global. Las publicaciones pusieron especial énfasis en la investigación liderada por Pardo sobre el hallazgo de “Fiona”, una ictiosauria preñada descubierta en el glaciar Tyndall, al interior del Parque Nacional Torres del Paine. Se trata de un fósil único a nivel mundial, que ha permitido aportar nuevos antecedentes sobre reproducción, dieta, ecología y estado de salud de los reptiles marinos que habitaron durante el Cretácico Temprano. Desde la comunidad científica internacional se valoró el alcance de estos estudios, los cuales posicionan a Magallanes como un territorio clave en la generación de conocimiento paleontológico, vinculando ciencia de frontera, patrimonio natural y producción académica desarrollada desde regiones extremas del planeta. En la instancia radial, la propia investigadora relevó la importancia de este reconocimiento como un impulso para seguir fortaleciendo la paleontología en la región, destacando la necesidad de que el trabajo científico realizado en Magallanes dialogue y sea validado en los principales espacios científicos a nivel mundial.
Con el objetivo de fortalecer la colaboración científica en el ámbito paleontológico, a finales del mes de octubre se desarrolló el taller Comprendiendo las huellas del pasado en el registro fósil de Antártica y Patagonia. Esta instancia congregó en Punta Arenas a especialistas de Chile y Brasil para compartir los avances del Proyecto de Fomento a la Vinculación Internacional FOVI240023 Fortalecimiento de la Red Paleontológica Chile-Brasil, desarrollado por el Instituto Antártico Chileno (INACH), financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), que busca obtener nuevos antecedentes sobre el evento de extinción masiva de los dinosaurios y conocer su impacto en la Patagonia y la Antártica, zonas que han estado conectadas en distintos momentos de la historia natural. El encuentro, organizado por el INACH, contó con la participación del Instituto Tecnológico de Paleoceanografía y Cambios Climáticos (Itt Oceaneon) de la Universidad del Vale do Rio dos Sinos (UNISINOS), la Universidad de Chile, la Universidad Austral de Chile y la Corporación para la Investigación y Avance de la Paleontología e Historia Natural de Atacama (CIAHN Atacama). El proyecto promueve el intercambio científico, la implementación de nuevas metodologías y la formación de jóvenes investigadores e investigadoras, fortaleciendo el estudio del registro fósil desde el continente hasta los océanos y consolidando redes de colaboración internacional que buscan comprender los procesos que dieron forma a la historia geológica y paleontológica del extremo sur del mundo. La Dra. Cristine Trevisan, especialista en paleobotánica, investigadora del INACH y organizadora del evento, destacó la colaboración que existe entre ambos países: Siempre es fundamental fortalecer la cooperación, porque muchas veces tenemos el material, pero no siempre las herramientas o equipamientos necesarios para avanzar en ciertos análisis. Este fue un evento de alto nivel, con expositores de gran trayectoria y compromiso. Lo que más destaco es su carácter multidisciplinario: aunque se centró en la paleontología, abarcó desde la micro hasta la macropaleontología, integrando también el estudio de estructuras vegetales y otras líneas menos comunes. Añadió que durante la última semana de octubre se realizaron diversas actividades complementarias, incluyendo visitas a la Universidad de Magallanes y al Instituto de la Patagonia, además del Museo de Historia Natural de Río Seco, donde se conocieron valiosas colecciones de microfósiles. Asimismo, destacó el trabajo conjunto con la Dra. Judith Pardo, quien también tiene un proyecto FOVI, llamado Fortalecimiento de la investigación paleontológica vinculativa en la Universidad de Magallanes, a través de la creación de redes. En este sentido, Trevisan señala que solo este año, entre ambos, hemos recibido entre 18 y 20 investigadores, lo que refleja una ciencia abierta, colaborativa y en permanente intercambio. Desde Brasil, el Dr. Gerson Fauth, coordinador del ITT Oceaneon de la Unisinos, subrayó el largo historial de colaboración entre ambas instituciones: La primera expedición brasileña a la Antártica contó con el apoyo del INACH y los investigadores que participaron eran de la Unisinos. En los últimos años hemos desarrollado una estrecha colaboración con el equipo del INACH, impulsando un esfuerzo conjunto en micropaleontología y sedimentología. Participar en este taller ha sido una experiencia fantástica, porque la cooperación es esencial en la ciencia: sumando esfuerzos, logramos más. Por su parte, la Dra. Valentina Flores, académica del Departamento de Geología de la Universidad de Chile, valoró el intercambio interdisciplinario que permitió el encuentro: Aunque trabajo con registros más recientes, hemos encontrado puntos de encuentro con quienes estudian escalas mucho más antiguas. Eso nos permite generar ideas y avanzar en investigaciones conjuntas. La ciencia tiene justamente ese valor: la cooperación entre investigadores que abordan distintos objetos de estudio, pero que al complementarse logran resultados más integrales. A su vez, la Dra. Joseline Manfroi, investigadora del CIAHN Atacama, resaltó la importancia de mirar el registro fósil desde una perspectiva conjunta entre ambos países: Es una gran oportunidad para integrar la experiencia de especialistas de distintas áreas de la paleontología y construir una visión más completa del pasado de la Tierra. Esa conexión entre la Antártica y la Patagonia es clave para comprender la historia geológica del sur de Chile y para mí es increíble poder aportar en ello junto a mis colegas. Este proyecto planea continuar con nuevas etapas de cooperación entre las instituciones participantes, incluyendo la formación de estudiantes de pre y posgrado, la colaboración en artículos científicos de alto impacto y la divulgación del conocimiento científico al público general, poniendo énfasis en la historia natural de la región austral y la conexión con Antártica. La actividad fue transmitida en vivo a través del canal de YouTube Comunicaciones INACH, permitiendo acercar a la comunidad científica y al público general los avances en el estudio del registro fósil del extremo sur del planeta. El INACH es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía. El INACH organiza el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN).
A Recife, Brasil se van los “Hidrogenios”, un grupo compuesto por dos estudiantes del Liceo Industrial, un estudiante de la Escuela Pedro Pablo Lemaitre y su profesor guía, Javier Garay, a representar a la región en la “Feira Nordestina de Ciências e Tecnologia (Fenecit)”, una importante feria de ciencias en donde expondrán sus innovadores proyectos. “Este viaje lo ganamos en la feria La Serena a la que fuimos a fines del año pasado, donde obtuvimos ambos proyectos, un lugar a nivel nacional, obteniendo la acreditación a Brasil, a la feria mundial que se realiza en Recife. Y nosotros vamos a mostrar el Lord Antartic, que es un prototipo de embarcación que navega utilizando el hidrógeno verde como fuente de energía, donde estaremos mostrando lo que es los prototipos a escala, por otra parte, también la producción del hidrógeno, y explicaremos y daremos a conocer las cosas que se hacen acá en Magallanes”, declaró Giuliana Mercado, estudiante del Liceo Industrial que es parte del grupo Hidrogenios. Jóvenes apasionados por la ciencia que demostrarán sus habilidades y conocimiento a escala global, quienes han atravesado distintas circunstancias para viajar a Brasil, sobre esto, Pablo Toledo, estudiante del Liceo Industrial, aseguró que, “este desarrollo ha sido un poco complicado debido a que hay muy pocas personas que creen que la ciencia se puede enseñar de forma más divertida como se está haciendo ahora, que jóvenes están trabajando en estos tipos de proyectos y llevarlo a nivel internacional es muy gratificante, ya que se demuestra que los jóvenes pueden llegar lejos haciendo lo que les apasiona”. La feria se desarrollará entre los días 18 y 22 de noviembre, y allí también se expondrá el proyecto del estudiante de la Escuela Pedro Pablo Lemaitre, Juan Camilo Valencia, quien quiere acercar la paleontología a los jóvenes, al respecto, explicó: “Los estudiantes no saben nada sobre paleontología, pero desde niños tienen un interés por aprender sobre los dinosaurios, entonces nosotros buscamos fomentar esta ciencia de una manera más práctica, más entretenida, a través de “Paleontólogo por un día”, en donde llevamos estudiantes a un terreno donde hay fósiles réplicas enterrados, hacemos que ellos lleven la experiencia de un paleontólogo escarpando estos dinosaurios réplicas y después vayan a un laboratorio y hagan un estudio sobre la especie que ellos mismos encontraron”. Desde el SLEP Magallanes, Jesús Rivera, encargado de formación y desarrollo profesional, dijo que hay interés en fomentar este tipo de iniciativas en la educación pública, “para nosotros es un orgullo poder tener a este grupo de estudiantes, que hoy van a representar a la región y también al país. El servicio local, a través del apoyo técnico que realiza, tiene una estrategia de trabajo en red. Hoy ese trabajo en red congrega la colaboración de distintos establecimientos, y esta misma red de docentes que trabaja, es el espacio especial de colaboración, en donde ellos pueden compartir lo que cada docente está liderando con sus estudiantes, pero también para que desde allí surjan iniciativas como las ferias científicas y vamos a invitar a los chicos a que puedan mostrar su experiencia aquí con los funcionarios del servicio”. El grupo “Hidrogenios”, parte hoy sábado su trayecto hacia Brasil, en donde pretende visibilizar a Magallanes y obtener algún lugar en esta importante feria de Ciencias.
Un pequeño fósil hallado en rocas de la Formación Río Turbio, en Sierra Baguales (Región de Magallanes), se convirtió en una pieza clave para comprender la historia temprana de los mamíferos en el extremo sur de Sudamérica. El hallazgo, recientemente publicado en la revista Andean Geology del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) —donde además fue destacado en portada—, corresponde a un molar inferior de la especie Albertogaudrya unica, un mamífero del extinto orden Astrapotheria que habitó la zona durante el Eoceno medio a tardío, entre 40 y 37 millones de años atrás. El estudio fue liderado por Juan Enrique Bostelmann, paleontólogo, encargado de la Unidad de Paleontología y Biocronología de Sernageomin, investigador asociado del Núcleo Milenio Transiciones Evolutivas Tempranas de Mamíferos (EVOTEM) y candidato a Doctor en Ciencias, mención en Ecología y Evolución de la Universidad Austral de Chile. “Lo más interesante de este hallazgo es que a partir de un resto tan pequeño podemos reconstruir una historia biológica, geológica y evolutiva de enorme interés”, explica Bostelmann. “Esto no hubiese sido posible, por ejemplo, con otros huesos como costillas o vértebras. Sin embargo, los dientes en los mamíferos son estructuras muy específicas y tremendamente informativas: nos hablan del tipo de dieta de los animales, de sus especializaciones ecológicas, del parentesco con otras especies y del tipo de ambiente en que vivieron. En el caso particular de Albertogaudrya, podemos decir que era un herbívoro grande, que se alimentaba de hojas, ramitas y hierbas, seguramente en pantanos, lagos someros o planicies fluviales”. Una nueva pieza en el mapa de la fauna prehistórica El análisis morfológico confirmó que el fósil pertenece a Albertogaudrya unica, especie previamente registrada sólo en Chubut (Argentina) y en la Región de Aysén (Chile). Su hallazgo en Magallanes amplía en más de 400 kilómetros hacia el sur la distribución conocida del género, aportando evidencia sobre la conexión geográfica de las faunas australes durante ese momento del Cenozoico. “De este período conocemos muy poco sobre los mamíferos del sur de Patagonia”, señaló el investigador. “Este descubrimiento junto, a otras evidencias, nos sugiere vínculos geográficos con zonas de más al norte, conformando un patrón biogeográfico común en aquella época. Gracias a este hallazgo empezamos a visualizar que, durante este periodo, la flora y fauna a lo largo de Patagonia era más bien homogénea”. Gigantes extintos del continente Los astrapoterios, grupo al que pertenece Albertogaudrya, fueron mamíferos herbívoros exclusivos de Sudamérica, que tuvieron su auge entre los 50 y 15 millones de años atrás, desapareciendo hace unos 10 millones de años. “Sabemos que era un animal de cerca de 200 kilos, más grande que un tapir actual pero más pequeño que un toro”, detalló Bostelmann. “Si lo viéramos hoy, parecería una extraña mezcla entre un rinoceronte, hipopótamo y tapir; sin embargo, pertenece a un linaje de mamíferos completamente distinto y exclusivo de Sudamérica, sin equivalentes en el mundo actual”. Rescate y protección del patrimonio fósil El molar fue recolectado hace varios años durante el desarrollo del Proyecto Anillo de Ciencia Antártica liderado por la doctora Teresa Torres, y permanecía resguardado a la espera de su revisión y descripción científica, tarea a la cual se abocaron los investigadores. Una meta de los proyectos científicos es vincular el conocimiento con las personas en los territorios “La paleontología nacional vive un momento de gran crecimiento y esto se entrelaza con las expectativas de las comunidades. En este sentido existe gran interés por conservar estos ejemplares en Magallanes. Por ello, estamos gestionando con el apoyo de las autoridades patrimoniales regionales y el Consejo de Monumentos Nacionales, la posibilidad de formalizar un repositorio en Puerto Natales. Así todos estos fósiles podrán permanecer en una colección local”, afirmó Bostelmann. El paleontólogo recordó además la labor histórica de Sernageomin en la investigación y resguardo del patrimonio fósil chileno. “Hoy existen diversas instituciones nacionales que disponen de muestras paleontológicas. Nuestra colección de Sernageomin es una de las más importantes, pues nació a comienzos del siglo pasado en el antiguo Instituto de Investigaciones Geológicas, y hoy contiene ejemplares de gran relevancia. Éstos se resguardan en la Unidad de Paleontología y Biocronología y el Museo Geológico de Sernageomin”. Sobre el rol de la Unidad de Paleontología y Biocronología, Bostelmann señaló que “El trabajo técnico aplicado y curatorial que desarrolla la unidad no sólo permite fechar los depósitos y reconstruir los ambientes del pasado, aportando enormemente a la cartografía del Plan Nacional, sino también tiene la misión de preservar y resguardar parte importante de la historia natural del país”, destacó. Ciencia para entender el pasado y proyectar el futuro El descubrimiento de Albertogaudrya unica en Magallanes amplía el mapa paleontológico de Chile y refuerza la relevancia del trabajo colaborativo entre instituciones científicas y organismos públicos. “Este tipo de hallazgos no solo contribuye a fortalecer la investigación nacional, sino también a conservar el patrimonio geológico, fomentando una mayor valoración del territorio y su historia evolutiva”. Sobre el trabajo de colaboración académico, el profesional apuntó que “la descripción de este hallazgo fue un proceso en el que participaron colegas nacionales, junto a especialistas y artistas de Argentina que apoyaron gráficamente la reconstrucción del animal. La ciencia siempre es un esfuerzo colectivo. En el caso de la paleontología, buscamos conocer y entender de manera más profunda cómo ha cambiado la vida y los ecosistemas a lo largo de miles o millones de años” puntualizó Bostelmann.