Esta mañana, en el programa “Somos inmigrantes” de Polar Comunicaciones, conducido por el comunicador la emprendedora venezolana Ana Karina Cova, dueña de “Fresco Pan”, compartió la inspiradora historia detrás de su negocio familiar, nacido en tiempos difíciles y que hoy se ha consolidado como una reconocida panadería y pastelería en Punta Arenas. Cova relató que ella y su familia llegaron desde Venezuela, y que la pandemia fue un punto de inflexión que los impulsó a reinventarse y a concretar su proyecto de emprendimiento. “Nos vimos obligados a emprender mediante esta opción”, comentó. Con esfuerzo, dedicación y el apoyo de la comunidad, el negocio fue creciendo hasta incorporar una sección de pastelería que amplió su oferta y atrajo a nuevos clientes. Además, Cova destacó que actualmente diversos locales de comida rápida de la ciudad compran sus panes, lo que refleja el reconocimiento que ha alcanzado su trabajo en el rubro. Durante la entrevista, la emprendedora agradeció el respaldo de los magallánicos, señalando que cada pan que elaboran mantiene el sello de calidad y cariño que los ha caracterizado desde el inicio. “Fresco Pan”, más que un negocio, es hoy un símbolo de esfuerzo, adaptación y esperanza para quienes llegaron a la región en busca de nuevas oportunidades. Proyecto financiado a través de FFMCS 2025
Esta mañana, en el programa “Somos inmigrantes” de Polar Comunicaciones, , Anyel Yuliana León, dueña de Briciole Dolce, dio a conocer la trayectoria de su emprendimiento, que combina restaurante, panadería, pastelería y distribución de postres a diferentes locales de Punta Arenas. El origen de Briciole Dolce se remonta al año 2017, cuando León llegó a Punta Arenas desde Venezuela junto a su esposo. La experiencia laboral de él en la panadería El Molino permitió adquirir conocimientos en el rubro de la panadería y pastelería, lo que marcó el inicio de un camino de aprendizaje y desarrollo gastronómico. En sus primeros años, el emprendimiento se enfocó en la elaboración de empanadas fritas y de horno, para luego incorporar masas dulces y ampliar gradualmente su oferta. Ese crecimiento sostenido derivó, en 2020, en la creación formal de Briciole Dolce, nombre con el que se consolidó su identidad comercial. Actualmente, la empresa cuenta con doce trabajadores y tres sucursales en la ciudad, además de un servicio de distribución de pasteles y postres a distintos locales. Su casa matriz está ubicada en Ignacio Carrera Pinto 646, donde se ha transformado en un punto de encuentro para los amantes de la repostería artesanal y los sabores elaborados con dedicación. Con su crecimiento constante, Briciole Dolce representa hoy un ejemplo de emprendimiento y perseverancia en la región de Magallanes, reflejando cómo el esfuerzo familiar y la pasión por la gastronomía pueden convertirse en una historia de éxito en el extremo sur del país. Proyecto financiado a través de FFMCS 2025
En el programa “Buenos Días Región” de Polar Comunicaciones, el encargado de la Unidad de Alimentos de la SEREMI de Salud, Alex Lucero, informó sobre las medidas que se están implementando en Magallanes para resguardar la seguridad alimentaria durante las celebraciones de Fiestas Patrias. Lucero señaló que este año se han tramitado más de 45 permisos para la instalación de puestos de venta en el Parque María Behety, lugar donde se concentrarán gran parte de las actividades tradicionales. En paralelo, más de 50 locales de elaboración y venta de empanadas están siendo fiscalizados por la autoridad sanitaria, lo que ya ha derivado en 5 sumarios sanitarios en carnicerías y panaderías. Asimismo, se reforzará la inspección de carnicerías en la región, alcanzando un total de 55 establecimientos, con el fin de garantizar que la carne que se comercialice cumpla con las normativas vigentes. Desde la SEREMI de Salud llamaron a la comunidad a comprar solo en locales autorizados para asegurar unas Fiestas Patrias seguras.
Por Alejandra Vera Moya Reportera en terreno Cada jornada se producen 400 kilos de pan en la panadería del Centro de Educación y Trabajo (CET) Semiabierto de Gendarmería, en el Penal de Punta Arenas. Y no solo eso: el proyecto se expande hacia la elaboración de nuevas variedades de pan, productos dulces, salados y hasta servicios de banquetería. Este miércoles tuvimos la oportunidad de ingresar al recinto, pero no para cubrir una historia negativa. Esta vez quisimos destacar una experiencia transformadora: la de internos que, con esfuerzo, compromiso y guía profesional, buscan reinsertarse en la sociedad a través del trabajo. La panadería del CET ha crecido notablemente este año gracias a la incorporación, en marzo, de un monitor de panadería y la adquisición de una segunda máquina amasadora —financiada con recursos propios del centro por un monto de 4 millones de pesos—, quedando así completamente equipada. Un recibimiento cálido y un penal distinto Al llegar al penal, fuimos cordialmente recibidos por la Mayor Ana Pino Rojas, jefa de unidad del CET Semiabierto. La Mayor llegó hace cinco meses a Punta Arenas desde su natal Santiago, junto a su esposo y sus dos hijos —el menor de solo tres años—. Nos comenta con entusiasmo la tranquilidad de la ciudad y cómo esta unidad penal se diferencia de otras que ha conocido en su trayectoria nacional. Nos acompañaron también el encargado regional del CET, Rolando Salas Ponce; la suboficial mayor Alison Figueroa Torres y el sargento primero David Concha Mella, todos comprometidos con destacar esta importante área de reinserción social y laboral. Pan con historia, sabor y propósito Para ingresar a la panadería, nos colocamos gorros y cobertores de calzado. Allí nos recibe el monitor Germán Hernández Guerrero, oriundo de Magallanes y exalumno de Inacap, quien nos explica el proceso de elaboración. Son internos con buena conducta quienes ejecutan con precisión masas homogéneas, de buena textura, aroma y sabor. El pan estrella: la hallulla. El trabajo comienza muy temprano cada día, y el pan producido se entrega a 12 establecimientos educacionales y 8 jardines infantiles de la comuna. Además, ya se están preparando nuevas variedades y productos como empanadas con carne picada, de las cuales esperan vender 100 unidades. La mayor Ana Pino Rojas nos cuenta que el aumento de la producción se debe a la nueva amasadora, lo que permite proyectar nuevas metas como la apertura de una línea de banquetería. El gran objetivo es que la comunidad pueda comprar directamente, apoyando este proceso de reinserción. Las solicitudes pueden hacerse escribiendo a ana.pino@gendarmeria.cl. Reinserción con trabajo y dignidad La panadería es solo una parte de los servicios que ofrece el CET. El Sargento 1° David Concha Mella nos detalla otros oficios en los que trabajan personas privadas de libertad: Limpieza de patios, bodegas y vidrios Corte de pasto y poda Trabajos eléctricos y estructuras metálicas Pintura de interiores y exteriores Mecánica automotriz Lavado completo de vehículos por solo $8.000 Carpintería (tapizados, arreglos, fabricación de letreros personalizados para viviendas) Las cotizaciones pueden realizarse directamente al correo david.concha@gendarmeria.cl. Esta fuente laboral no solo entrega un sueldo mensual, sino también una herramienta de futuro para quienes buscan rehacer su vida al cumplir su condena. La Mayor Ana Pino enfatiza que el objetivo de Gendarmería es implementar modelos de reinserción laboral a la vanguardia, brindando herramientas reales para una segunda oportunidad. Finalmente, un agradecimiento al periodista Alfonso Cifuentes Sandoval, encargado de comunicaciones de Gendarmería, quien facilitó esta visita y permitió que podamos contar una historia donde el trabajo, el compromiso y el pan recién salido del horno se convierten en instrumentos de transformación social.
Alrededor de 370 kilos de pan produce y distribuye diariamente el Centro de Educación y Trabajo (CET) Semiabierto de Gendarmería, que funciona en un sector aledaño al Complejo Penitenciario Punta Arenas, y dentro de un régimen especial ayuda a personas privadas de libertad a formar hábitos laborales para dar continuidad a sus procesos de reinserción social. Esta mañana dicha unidad -conformada por 11 funcionarios uniformados y 4 funcionarias civiles- se abrió a la visita de medios de comunicación, para darles a conocer sus recientes avances y herramientas que entregan a siete internos condenados que trabajan en su panadería. Esta abastece a 12 colegios y ocho jardines infantiles de la ciudad, además del Complejo Penitenciario de Punta Arenas y Dirección Regional de Gendarmería. Así lo destacó la mayor Ana Pino Rojas, Jefa (S) del CET Semiabierto, acompañada por la Seremi de Justicia y Derechos Humanos, Michelle Peutat, y la coronel Nancy Valenzuela, representante de la Dirección Regional. Como principal avance 2025, subrayó la incorporación en marzo del monitor de panadería, Germán Hernández, con la finalidad de producir un pan de mayor calidad con mejor sabor y textura. Esto ha sido un gran aliciente para sus usuarios, quienes están en permanente capacitación y cuentan con mayores competencias para el futuro, beneficiando además a sus familias con el fruto de este trabajo. A ello se suma la compra de una segunda máquina amasadora (4 millones de pesos) financiada con recursos propios del CET, con lo cual quedan plenamente equipados, contando además con dos hornos industriales y dos revolvedoras (para masas más firmes y masas batidas). El resultado está a la vista, pudiendo hoy contar con una oferta diversificada: hallulla, pan integral, marraqueta, molde, pan italiano, dobladitas, bocado de dama, chocoso, pan de completo, pan batido y empanadas (para septiembre); “así que invito a la ciudadanía a poder comprar nuestros productos”. La Seremi Michelle Peutat destacó el poder mostrarle a la comunidad el trabajo que realiza Gendarmería de Chile en las unidades penales de la región, en particular conociendo el taller de panadería y también el trabajo del CET Cerrado con la venta de chulengos para el 18 de septiembre, siendo ésta una oportunidad de colaborar con la reinserción en Magallanes. Asimismo, valoró la entrega de herramientas a personas que quizás antes del momento de delinquir nunca tuvieron la posibilidad de disponer: “nos parece importante esta tarea que contribuye a la seguridad, y para eso solamente hay que acercarse al Complejo Penitenciario, acercarse al CET semiabierto en el caso de que quieran comprar pan”. Además funcionan allí talleres de desabolladuría y pintura, gomería, lavado de autos, tapicería y carpintería, dando trabajo a 20 reclusos. A su vez, la coronel Nancy Valenzuela remarcó que “Gendarmería de Chile es mucho más que cárcel, castigos y sanciones. También tenemos dentro de nuestras funciones la reinserción social, que es un eje bastante importante en nuestro trabajo diario, porque como siempre lo he dicho reinserción también es seguridad. Los centros de educación y trabajo cumplen un rol importante donde se entrega herramientas laborales reales a los internos condenados, que deciden acceder a ellos como lo es en este caso el taller de panadería”. Germán Hernández, monitor de panadería, calificó su trabajo en el CET como una experiencia gratificante: “He recibido el apoyo de los chicos siempre, en todo lo que es la elaboración del pan, el tema de la manipulación de los alimentos y tengo un gran equipo detrás de mí, que parte de la Mayor Pino, apoyándome en todo lo que se requiere dentro de la panadería”. Resaltó la gran motivación de los internos, quienes se distribuyen las tareas como un equipo, y esperan seguir abriéndose a nuevos productos con el apoyo del público. Uno de los siete internos que laboran en la panadería es Jonathan Spassof, quien por espacio de seis meses señala vivir una experiencia grata, en la que partió de cero y ha aprendido muchísimas cosas. Y, lo más importante, son las herramientas adquiridas para poder desenvolverse el día de mañana en este rubro, valorando que “uno lo puede hacer por su propia cuenta o para trabajar en alguna panadería, sirve muchísimo, la verdad”. En la oportunidad, también se exhibió una muestra de chulengos, parrillas y otros trabajos en metal y madera elaborados por internos del CET Cerrado del Complejo Penitenciario, donde dan trabajo a 23 usuarios en sus talleres de carpintería y soldadura. El suboficial mayor Renato Contreras, encargado de esta unidad que funciona al interior de Complejo Penitenciario, destacó que confeccionan diversos trabajos en madera de lenga como muebles, mesas, sillas y han ampliado su giro en materia de estructuras metálicas, destacando los chulengos y parrillas para las Fiestas Patrias, con un tiempo de entrega de cinco días.
Esta mañana, en el programa “Somos inmigrantes” de Polar Comunicaciones, conducido por el comunicador la emprendedora venezolana Ana Karina Cova, dueña de “Fresco Pan”, compartió la inspiradora historia detrás de su negocio familiar, nacido en tiempos difíciles y que hoy se ha consolidado como una reconocida panadería y pastelería en Punta Arenas. Cova relató que ella y su familia llegaron desde Venezuela, y que la pandemia fue un punto de inflexión que los impulsó a reinventarse y a concretar su proyecto de emprendimiento. “Nos vimos obligados a emprender mediante esta opción”, comentó. Con esfuerzo, dedicación y el apoyo de la comunidad, el negocio fue creciendo hasta incorporar una sección de pastelería que amplió su oferta y atrajo a nuevos clientes. Además, Cova destacó que actualmente diversos locales de comida rápida de la ciudad compran sus panes, lo que refleja el reconocimiento que ha alcanzado su trabajo en el rubro. Durante la entrevista, la emprendedora agradeció el respaldo de los magallánicos, señalando que cada pan que elaboran mantiene el sello de calidad y cariño que los ha caracterizado desde el inicio. “Fresco Pan”, más que un negocio, es hoy un símbolo de esfuerzo, adaptación y esperanza para quienes llegaron a la región en busca de nuevas oportunidades. Proyecto financiado a través de FFMCS 2025
Esta mañana, en el programa “Somos inmigrantes” de Polar Comunicaciones, , Anyel Yuliana León, dueña de Briciole Dolce, dio a conocer la trayectoria de su emprendimiento, que combina restaurante, panadería, pastelería y distribución de postres a diferentes locales de Punta Arenas. El origen de Briciole Dolce se remonta al año 2017, cuando León llegó a Punta Arenas desde Venezuela junto a su esposo. La experiencia laboral de él en la panadería El Molino permitió adquirir conocimientos en el rubro de la panadería y pastelería, lo que marcó el inicio de un camino de aprendizaje y desarrollo gastronómico. En sus primeros años, el emprendimiento se enfocó en la elaboración de empanadas fritas y de horno, para luego incorporar masas dulces y ampliar gradualmente su oferta. Ese crecimiento sostenido derivó, en 2020, en la creación formal de Briciole Dolce, nombre con el que se consolidó su identidad comercial. Actualmente, la empresa cuenta con doce trabajadores y tres sucursales en la ciudad, además de un servicio de distribución de pasteles y postres a distintos locales. Su casa matriz está ubicada en Ignacio Carrera Pinto 646, donde se ha transformado en un punto de encuentro para los amantes de la repostería artesanal y los sabores elaborados con dedicación. Con su crecimiento constante, Briciole Dolce representa hoy un ejemplo de emprendimiento y perseverancia en la región de Magallanes, reflejando cómo el esfuerzo familiar y la pasión por la gastronomía pueden convertirse en una historia de éxito en el extremo sur del país. Proyecto financiado a través de FFMCS 2025
En el programa “Buenos Días Región” de Polar Comunicaciones, el encargado de la Unidad de Alimentos de la SEREMI de Salud, Alex Lucero, informó sobre las medidas que se están implementando en Magallanes para resguardar la seguridad alimentaria durante las celebraciones de Fiestas Patrias. Lucero señaló que este año se han tramitado más de 45 permisos para la instalación de puestos de venta en el Parque María Behety, lugar donde se concentrarán gran parte de las actividades tradicionales. En paralelo, más de 50 locales de elaboración y venta de empanadas están siendo fiscalizados por la autoridad sanitaria, lo que ya ha derivado en 5 sumarios sanitarios en carnicerías y panaderías. Asimismo, se reforzará la inspección de carnicerías en la región, alcanzando un total de 55 establecimientos, con el fin de garantizar que la carne que se comercialice cumpla con las normativas vigentes. Desde la SEREMI de Salud llamaron a la comunidad a comprar solo en locales autorizados para asegurar unas Fiestas Patrias seguras.
Por Alejandra Vera Moya Reportera en terreno Cada jornada se producen 400 kilos de pan en la panadería del Centro de Educación y Trabajo (CET) Semiabierto de Gendarmería, en el Penal de Punta Arenas. Y no solo eso: el proyecto se expande hacia la elaboración de nuevas variedades de pan, productos dulces, salados y hasta servicios de banquetería. Este miércoles tuvimos la oportunidad de ingresar al recinto, pero no para cubrir una historia negativa. Esta vez quisimos destacar una experiencia transformadora: la de internos que, con esfuerzo, compromiso y guía profesional, buscan reinsertarse en la sociedad a través del trabajo. La panadería del CET ha crecido notablemente este año gracias a la incorporación, en marzo, de un monitor de panadería y la adquisición de una segunda máquina amasadora —financiada con recursos propios del centro por un monto de 4 millones de pesos—, quedando así completamente equipada. Un recibimiento cálido y un penal distinto Al llegar al penal, fuimos cordialmente recibidos por la Mayor Ana Pino Rojas, jefa de unidad del CET Semiabierto. La Mayor llegó hace cinco meses a Punta Arenas desde su natal Santiago, junto a su esposo y sus dos hijos —el menor de solo tres años—. Nos comenta con entusiasmo la tranquilidad de la ciudad y cómo esta unidad penal se diferencia de otras que ha conocido en su trayectoria nacional. Nos acompañaron también el encargado regional del CET, Rolando Salas Ponce; la suboficial mayor Alison Figueroa Torres y el sargento primero David Concha Mella, todos comprometidos con destacar esta importante área de reinserción social y laboral. Pan con historia, sabor y propósito Para ingresar a la panadería, nos colocamos gorros y cobertores de calzado. Allí nos recibe el monitor Germán Hernández Guerrero, oriundo de Magallanes y exalumno de Inacap, quien nos explica el proceso de elaboración. Son internos con buena conducta quienes ejecutan con precisión masas homogéneas, de buena textura, aroma y sabor. El pan estrella: la hallulla. El trabajo comienza muy temprano cada día, y el pan producido se entrega a 12 establecimientos educacionales y 8 jardines infantiles de la comuna. Además, ya se están preparando nuevas variedades y productos como empanadas con carne picada, de las cuales esperan vender 100 unidades. La mayor Ana Pino Rojas nos cuenta que el aumento de la producción se debe a la nueva amasadora, lo que permite proyectar nuevas metas como la apertura de una línea de banquetería. El gran objetivo es que la comunidad pueda comprar directamente, apoyando este proceso de reinserción. Las solicitudes pueden hacerse escribiendo a ana.pino@gendarmeria.cl. Reinserción con trabajo y dignidad La panadería es solo una parte de los servicios que ofrece el CET. El Sargento 1° David Concha Mella nos detalla otros oficios en los que trabajan personas privadas de libertad: Limpieza de patios, bodegas y vidrios Corte de pasto y poda Trabajos eléctricos y estructuras metálicas Pintura de interiores y exteriores Mecánica automotriz Lavado completo de vehículos por solo $8.000 Carpintería (tapizados, arreglos, fabricación de letreros personalizados para viviendas) Las cotizaciones pueden realizarse directamente al correo david.concha@gendarmeria.cl. Esta fuente laboral no solo entrega un sueldo mensual, sino también una herramienta de futuro para quienes buscan rehacer su vida al cumplir su condena. La Mayor Ana Pino enfatiza que el objetivo de Gendarmería es implementar modelos de reinserción laboral a la vanguardia, brindando herramientas reales para una segunda oportunidad. Finalmente, un agradecimiento al periodista Alfonso Cifuentes Sandoval, encargado de comunicaciones de Gendarmería, quien facilitó esta visita y permitió que podamos contar una historia donde el trabajo, el compromiso y el pan recién salido del horno se convierten en instrumentos de transformación social.
Alrededor de 370 kilos de pan produce y distribuye diariamente el Centro de Educación y Trabajo (CET) Semiabierto de Gendarmería, que funciona en un sector aledaño al Complejo Penitenciario Punta Arenas, y dentro de un régimen especial ayuda a personas privadas de libertad a formar hábitos laborales para dar continuidad a sus procesos de reinserción social. Esta mañana dicha unidad -conformada por 11 funcionarios uniformados y 4 funcionarias civiles- se abrió a la visita de medios de comunicación, para darles a conocer sus recientes avances y herramientas que entregan a siete internos condenados que trabajan en su panadería. Esta abastece a 12 colegios y ocho jardines infantiles de la ciudad, además del Complejo Penitenciario de Punta Arenas y Dirección Regional de Gendarmería. Así lo destacó la mayor Ana Pino Rojas, Jefa (S) del CET Semiabierto, acompañada por la Seremi de Justicia y Derechos Humanos, Michelle Peutat, y la coronel Nancy Valenzuela, representante de la Dirección Regional. Como principal avance 2025, subrayó la incorporación en marzo del monitor de panadería, Germán Hernández, con la finalidad de producir un pan de mayor calidad con mejor sabor y textura. Esto ha sido un gran aliciente para sus usuarios, quienes están en permanente capacitación y cuentan con mayores competencias para el futuro, beneficiando además a sus familias con el fruto de este trabajo. A ello se suma la compra de una segunda máquina amasadora (4 millones de pesos) financiada con recursos propios del CET, con lo cual quedan plenamente equipados, contando además con dos hornos industriales y dos revolvedoras (para masas más firmes y masas batidas). El resultado está a la vista, pudiendo hoy contar con una oferta diversificada: hallulla, pan integral, marraqueta, molde, pan italiano, dobladitas, bocado de dama, chocoso, pan de completo, pan batido y empanadas (para septiembre); “así que invito a la ciudadanía a poder comprar nuestros productos”. La Seremi Michelle Peutat destacó el poder mostrarle a la comunidad el trabajo que realiza Gendarmería de Chile en las unidades penales de la región, en particular conociendo el taller de panadería y también el trabajo del CET Cerrado con la venta de chulengos para el 18 de septiembre, siendo ésta una oportunidad de colaborar con la reinserción en Magallanes. Asimismo, valoró la entrega de herramientas a personas que quizás antes del momento de delinquir nunca tuvieron la posibilidad de disponer: “nos parece importante esta tarea que contribuye a la seguridad, y para eso solamente hay que acercarse al Complejo Penitenciario, acercarse al CET semiabierto en el caso de que quieran comprar pan”. Además funcionan allí talleres de desabolladuría y pintura, gomería, lavado de autos, tapicería y carpintería, dando trabajo a 20 reclusos. A su vez, la coronel Nancy Valenzuela remarcó que “Gendarmería de Chile es mucho más que cárcel, castigos y sanciones. También tenemos dentro de nuestras funciones la reinserción social, que es un eje bastante importante en nuestro trabajo diario, porque como siempre lo he dicho reinserción también es seguridad. Los centros de educación y trabajo cumplen un rol importante donde se entrega herramientas laborales reales a los internos condenados, que deciden acceder a ellos como lo es en este caso el taller de panadería”. Germán Hernández, monitor de panadería, calificó su trabajo en el CET como una experiencia gratificante: “He recibido el apoyo de los chicos siempre, en todo lo que es la elaboración del pan, el tema de la manipulación de los alimentos y tengo un gran equipo detrás de mí, que parte de la Mayor Pino, apoyándome en todo lo que se requiere dentro de la panadería”. Resaltó la gran motivación de los internos, quienes se distribuyen las tareas como un equipo, y esperan seguir abriéndose a nuevos productos con el apoyo del público. Uno de los siete internos que laboran en la panadería es Jonathan Spassof, quien por espacio de seis meses señala vivir una experiencia grata, en la que partió de cero y ha aprendido muchísimas cosas. Y, lo más importante, son las herramientas adquiridas para poder desenvolverse el día de mañana en este rubro, valorando que “uno lo puede hacer por su propia cuenta o para trabajar en alguna panadería, sirve muchísimo, la verdad”. En la oportunidad, también se exhibió una muestra de chulengos, parrillas y otros trabajos en metal y madera elaborados por internos del CET Cerrado del Complejo Penitenciario, donde dan trabajo a 23 usuarios en sus talleres de carpintería y soldadura. El suboficial mayor Renato Contreras, encargado de esta unidad que funciona al interior de Complejo Penitenciario, destacó que confeccionan diversos trabajos en madera de lenga como muebles, mesas, sillas y han ampliado su giro en materia de estructuras metálicas, destacando los chulengos y parrillas para las Fiestas Patrias, con un tiempo de entrega de cinco días.