En una significativa ceremonia realizada en la Universidad de Magallanes (UMAG), se presentó oficialmente el libro De sur a sur. Cuaderno didáctico: saberes y experiencias del maritorio subantártico. El proyecto de investigación fue financiado por el Fondo del Patrimonio Cultural (FONPAT) del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, y surge como una respuesta a la falta de materiales educativos que reflejen la realidad local de las escuelas rurales de la región, las cuales históricamente han dependido de políticas públicas centralistas. La obra es el resultado de un exhaustivo proceso de investigación, sistematización y desarrollo de contenidos pedagógicos dirigido por Paulina Aliaga de la Fuente, jefa de la carrera de Pedagogía en Historia y Ciencias Sociales de la UMAG. El equipo de trabajo contó además con la participación fundamental del académico Roberto Vásquez Navarro en el área didáctica, Gabriela Lara Asencio en la investigación histórica, Silvana Arteche en la recuperación de saberes comunitarios, y Natalia Cárcamo Díaz en el diseño editorial e ilustraciones. Un puente entre la escuela y el territorio El cuaderno didáctico se enfoca principalmente en tres puntos clave del maritorio: Puerto Edén, la Isla Lennox (específicamente la Alcaldía de Mar) y Puerto Toro. Según explicó Paulina Aliaga, el objetivo es reconocer que el conocimiento de Magallanes reside en sus canales y en el acto de navegar. Por fin estamos promoviendo generar material didáctico con contexto, con sello territorial para las escuelas rurales de la región que no existían, señaló Aliaga. El libro recupera saberes que van desde la cestería en junco y la marisquería, hasta la navegación ancestral de los pueblos Kawésqar y Yagán, sumando también la influencia de la migración chilota. Además de los saberes tradicionales, el material invita a los estudiantes a desarrollar un análisis crítico sobre problemas actuales de su entorno, como la invasión de castores en Isla Lennox, el impacto de las salmoneras o la gestión de residuos en zonas aisladas. Educación desde el terreno Para la construcción de este material, el equipo realizó un trabajo de campo que incluyó viajes en zodiac y desembarcos en zonas remotas, una experiencia que la académica Gabriela Lara describió como emotiva y llena de significado. Es la visibilización de lugares que jamás han sido convertidos en un producto pedagógico, destacó Lara, subrayando la importancia de validar las formas únicas de aprendizaje que se dan en contacto con la naturaleza. Esa conexión con el entorno también se refleja en la estética del libro. La ilustradora Natalia Cárcamo, quien se inspiró en sus propias raíces en el campo de Chiloé y en sus viajes a Puerto Williams y Puerto Toro, optó por una técnica de lápices de palo. Esta elección no fue al azar: buscaba reflejar de la mejor manera posible las texturas y la paleta de colores del paisaje subantártico para que los niños y niñas se sintieran identificados con lo que ven a diario. En una primera etapa, el cuaderno será distribuido de forma prioritaria en las escuelas de Seno Obstrucción, Puerto Edén y Puerto Toro, además de entregarse a las familias de la Armada en Isla Lennox y en la zona de Río Verde. No obstante, el equipo docente confirmó que el material quedará disponible en formato digital para que cualquier comunidad educativa, urbana o rural, pueda acceder a estos saberes patrimoniales.
El auditorio del campus central de la Universidad de Magallanes (UMAG), se llenó de infancias para dar vida al Primer Encuentro por el Arte y la Literatura Infantil: 'El arte, un mapa para descubrir el mundo'. La actividad nació desde la asignatura Expresión del Arte Literario, a cargo del profesor Pavel Oyarzún, y estuvo dirigida por las estudiantes de tercer año de Pedagogía en Educación Parvularia. El encuentro buscó ser un espacio académico, y un llamado a valorar el arte como una herramienta fundamental en el sistema educativo. Según el académico, desarrollar las habilidades creativas aumenta la capacidad de las personas para ser felices. Voces expertas y nuevas perspectivas La instancia contó con la participación de destacadas académicas. La profesora Ada Rebolledo expuso sobre la Importancia del arte musical en la primera infancia, subrayando cómo el sonido y el ritmo son esenciales en los primeros años de vida. En tanto, la docente de la UMAG, escritora y fundadora de la editorial infantil Ikigai, Blanca Oyarzún Oyarzún, presentó sobre la Escritura, edición y producción de la literatura infantil. Según comentó, su propuesta busca cruzar la literatura con herramientas como el Kamishibai (teatro de papel), fomentando que los niños no sólo consuman historias, sino que sean creadores. Todos podemos ser creativos o creativas, afirmó la académica, haciendo énfasis en que sus obras integran temáticas ecológicas para enseñar a amar y cuidar la naturaleza desde la infancia. El talento en el escenario La jornada se vio enriquecida por presentaciones artísticas que emocionaron a los asistentes. Un coro de estudiantes del Colegio Británico brindó una muestra de talento vocal, mientras que las estudiantes de tercer año de Educación Parvularia de la UMAG pusieron en práctica lo aprendido en sus aulas, con la presentación de un cuadro teatral. Para las futuras educadoras, como Diana Vargas, esta experiencia fue vital para entender cómo integrar las artes en sus futuras planificaciones en niveles de Sala Cuna y Transición. Muchas veces los niños no ocupan las palabras, sino que ocupan las acciones. El dibujo o el canto es una forma más fácil de entrar en su mundo, explicó la estudiante. Este primer encuentro deja abierta la puerta para futuras ediciones. A juicio de Pavel Oyarzún, sería bueno llevar este tipo de propuestas hacia otros puntos del territorio, y expandir el arte y la literatura a todo Magallanes.
Con una convocatoria histórica y la participación de decenas de jóvenes, comenzó una nueva generación del programa Escuela de Talentos Pedagógicos (ETAPE), iniciativa orientada a detectar, acompañar y fortalecer vocaciones docentes en estudiantes de enseñanza media de la Región de Magallanes y la Antártica Chilena. El programa, impulsado por el Departamento de Educación y Humanidades de la Facultad de Educación y Ciencias Sociales de la Universidad de Magallanes, alcanzó este año 153 estudiantes inscritos solo en Punta Arenas, superando ampliamente las proyecciones iniciales. La coordinadora del programa, Paulina Aliaga, valoró el crecimiento sostenido de la iniciativa y adelantó que durante el segundo semestre se proyecta extender el trabajo a Puerto Natales. ETAPE contempla una formación de 25 semanas, organizada en módulos de expresión y sentido, pensamiento lógico y vocación pedagógica e identidad regional. A través de clases semanales y metodologías colaborativas, los estudiantes desarrollan herramientas académicas y personales que les permiten acercarse al ejercicio docente y proyectar su ingreso a carreras de pedagogía. Entre los participantes, Felipe Díaz, estudiante del Liceo Experimental, comentó que decidió integrarse al programa debido a su interés por estudiar pedagogía en matemáticas. Por su parte, Florencia Lillo destacó su motivación por enseñar a niños pequeños y las expectativas que le genera su experiencia formativa en el programa. La experiencia de ex participantes también refleja el impacto de ETAPE en las decisiones vocacionales. Catalina Tarumán, actual estudiante de Pedagogía en Historia de la Universidad de Magallanes, señaló que el programa fortaleció su interés por la docencia y destacó el ambiente formativo y de convivencia que se genera entre quienes participan.
En una significativa ceremonia realizada en la Universidad de Magallanes (UMAG), se presentó oficialmente el libro De sur a sur. Cuaderno didáctico: saberes y experiencias del maritorio subantártico. El proyecto de investigación fue financiado por el Fondo del Patrimonio Cultural (FONPAT) del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, y surge como una respuesta a la falta de materiales educativos que reflejen la realidad local de las escuelas rurales de la región, las cuales históricamente han dependido de políticas públicas centralistas. La obra es el resultado de un exhaustivo proceso de investigación, sistematización y desarrollo de contenidos pedagógicos dirigido por Paulina Aliaga de la Fuente, jefa de la carrera de Pedagogía en Historia y Ciencias Sociales de la UMAG. El equipo de trabajo contó además con la participación fundamental del académico Roberto Vásquez Navarro en el área didáctica, Gabriela Lara Asencio en la investigación histórica, Silvana Arteche en la recuperación de saberes comunitarios, y Natalia Cárcamo Díaz en el diseño editorial e ilustraciones. Un puente entre la escuela y el territorio El cuaderno didáctico se enfoca principalmente en tres puntos clave del maritorio: Puerto Edén, la Isla Lennox (específicamente la Alcaldía de Mar) y Puerto Toro. Según explicó Paulina Aliaga, el objetivo es reconocer que el conocimiento de Magallanes reside en sus canales y en el acto de navegar. Por fin estamos promoviendo generar material didáctico con contexto, con sello territorial para las escuelas rurales de la región que no existían, señaló Aliaga. El libro recupera saberes que van desde la cestería en junco y la marisquería, hasta la navegación ancestral de los pueblos Kawésqar y Yagán, sumando también la influencia de la migración chilota. Además de los saberes tradicionales, el material invita a los estudiantes a desarrollar un análisis crítico sobre problemas actuales de su entorno, como la invasión de castores en Isla Lennox, el impacto de las salmoneras o la gestión de residuos en zonas aisladas. Educación desde el terreno Para la construcción de este material, el equipo realizó un trabajo de campo que incluyó viajes en zodiac y desembarcos en zonas remotas, una experiencia que la académica Gabriela Lara describió como emotiva y llena de significado. Es la visibilización de lugares que jamás han sido convertidos en un producto pedagógico, destacó Lara, subrayando la importancia de validar las formas únicas de aprendizaje que se dan en contacto con la naturaleza. Esa conexión con el entorno también se refleja en la estética del libro. La ilustradora Natalia Cárcamo, quien se inspiró en sus propias raíces en el campo de Chiloé y en sus viajes a Puerto Williams y Puerto Toro, optó por una técnica de lápices de palo. Esta elección no fue al azar: buscaba reflejar de la mejor manera posible las texturas y la paleta de colores del paisaje subantártico para que los niños y niñas se sintieran identificados con lo que ven a diario. En una primera etapa, el cuaderno será distribuido de forma prioritaria en las escuelas de Seno Obstrucción, Puerto Edén y Puerto Toro, además de entregarse a las familias de la Armada en Isla Lennox y en la zona de Río Verde. No obstante, el equipo docente confirmó que el material quedará disponible en formato digital para que cualquier comunidad educativa, urbana o rural, pueda acceder a estos saberes patrimoniales.
El auditorio del campus central de la Universidad de Magallanes (UMAG), se llenó de infancias para dar vida al Primer Encuentro por el Arte y la Literatura Infantil: 'El arte, un mapa para descubrir el mundo'. La actividad nació desde la asignatura Expresión del Arte Literario, a cargo del profesor Pavel Oyarzún, y estuvo dirigida por las estudiantes de tercer año de Pedagogía en Educación Parvularia. El encuentro buscó ser un espacio académico, y un llamado a valorar el arte como una herramienta fundamental en el sistema educativo. Según el académico, desarrollar las habilidades creativas aumenta la capacidad de las personas para ser felices. Voces expertas y nuevas perspectivas La instancia contó con la participación de destacadas académicas. La profesora Ada Rebolledo expuso sobre la Importancia del arte musical en la primera infancia, subrayando cómo el sonido y el ritmo son esenciales en los primeros años de vida. En tanto, la docente de la UMAG, escritora y fundadora de la editorial infantil Ikigai, Blanca Oyarzún Oyarzún, presentó sobre la Escritura, edición y producción de la literatura infantil. Según comentó, su propuesta busca cruzar la literatura con herramientas como el Kamishibai (teatro de papel), fomentando que los niños no sólo consuman historias, sino que sean creadores. Todos podemos ser creativos o creativas, afirmó la académica, haciendo énfasis en que sus obras integran temáticas ecológicas para enseñar a amar y cuidar la naturaleza desde la infancia. El talento en el escenario La jornada se vio enriquecida por presentaciones artísticas que emocionaron a los asistentes. Un coro de estudiantes del Colegio Británico brindó una muestra de talento vocal, mientras que las estudiantes de tercer año de Educación Parvularia de la UMAG pusieron en práctica lo aprendido en sus aulas, con la presentación de un cuadro teatral. Para las futuras educadoras, como Diana Vargas, esta experiencia fue vital para entender cómo integrar las artes en sus futuras planificaciones en niveles de Sala Cuna y Transición. Muchas veces los niños no ocupan las palabras, sino que ocupan las acciones. El dibujo o el canto es una forma más fácil de entrar en su mundo, explicó la estudiante. Este primer encuentro deja abierta la puerta para futuras ediciones. A juicio de Pavel Oyarzún, sería bueno llevar este tipo de propuestas hacia otros puntos del territorio, y expandir el arte y la literatura a todo Magallanes.
Con una convocatoria histórica y la participación de decenas de jóvenes, comenzó una nueva generación del programa Escuela de Talentos Pedagógicos (ETAPE), iniciativa orientada a detectar, acompañar y fortalecer vocaciones docentes en estudiantes de enseñanza media de la Región de Magallanes y la Antártica Chilena. El programa, impulsado por el Departamento de Educación y Humanidades de la Facultad de Educación y Ciencias Sociales de la Universidad de Magallanes, alcanzó este año 153 estudiantes inscritos solo en Punta Arenas, superando ampliamente las proyecciones iniciales. La coordinadora del programa, Paulina Aliaga, valoró el crecimiento sostenido de la iniciativa y adelantó que durante el segundo semestre se proyecta extender el trabajo a Puerto Natales. ETAPE contempla una formación de 25 semanas, organizada en módulos de expresión y sentido, pensamiento lógico y vocación pedagógica e identidad regional. A través de clases semanales y metodologías colaborativas, los estudiantes desarrollan herramientas académicas y personales que les permiten acercarse al ejercicio docente y proyectar su ingreso a carreras de pedagogía. Entre los participantes, Felipe Díaz, estudiante del Liceo Experimental, comentó que decidió integrarse al programa debido a su interés por estudiar pedagogía en matemáticas. Por su parte, Florencia Lillo destacó su motivación por enseñar a niños pequeños y las expectativas que le genera su experiencia formativa en el programa. La experiencia de ex participantes también refleja el impacto de ETAPE en las decisiones vocacionales. Catalina Tarumán, actual estudiante de Pedagogía en Historia de la Universidad de Magallanes, señaló que el programa fortaleció su interés por la docencia y destacó el ambiente formativo y de convivencia que se genera entre quienes participan.