A pocos días del simulacro regional de sismo y tsunami que se desarrollará este 16 de abril en el borde costero de la Región de Magallanes, la Fundación Derechos Mayores valoró la iniciativa impulsada por las autoridades, destacando su importancia para fortalecer la cultura de prevención, pero advirtió la necesidad de incorporar de manera explícita a las personas mayores en los planes de evacuación y preparación ante emergencias. Desde la organización señalaron que este tipo de ejercicios representa una oportunidad clave no solo para ensayar respuestas técnicas, sino también para identificar brechas en la preparación de grupos que enfrentan mayores dificultades, como es el caso de muchas personas mayores que habitan en sectores costeros. Un desafío pendiente en la gestión del riesgo Si bien el simulacro contempla la evacuación hacia zonas seguras y la activación de sistemas de alerta, desde la fundación advierten que la planificación suele ser generalista, sin considerar adecuadamente factores como movilidad reducida, dependencia, acceso a información o aislamiento territorial. El presidente de la Fundación Derechos Mayores, Michel Toledo Ortiz, señaló que: Valoramos este tipo de iniciativas, pero la preparación ante emergencias no puede ser igual para todos cuando las condiciones no lo son. Las personas mayores enfrentan realidades distintas, y no incorporarlas de manera específica en los planes de evacuación es una brecha que debe ser abordada con urgencia. Enfoque de derechos y obligaciones del Estado Desde la fundación recordaron que Chile ha ratificado la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores, la cual establece la obligación del Estado de adoptar medidas que garanticen la seguridad, autonomía e integridad de este grupo, especialmente en situaciones de riesgo o emergencia. En este contexto, enfatizan que la gestión del riesgo de desastres debe incorporar una perspectiva de envejecimiento, considerando las necesidades específicas de las personas mayores para asegurar una evacuación efectiva, oportuna y digna. No se trata solo de evacuar, sino de garantizar que todas las personas puedan hacerlo en condiciones reales. Una evacuación que no considera las capacidades y contextos de las personas mayores puede transformarse en una situación de riesgo adicional, agregó Toledo. Un llamado a fortalecer la preparación comunitaria La Fundación Derechos Mayores hizo un llamado a autoridades, comunidades y familias a anticipar medidas de apoyo, especialmente para personas mayores que viven solas o presentan algún grado de dependencia. Entre las recomendaciones, destacan: Identificar previamente redes de apoyo comunitario. Acompañar a personas mayores en la participación de simulacros. Revisar rutas de evacuación considerando tiempos y capacidades reales. Fortalecer la comunicación directa, más allá de herramientas digitales. La organización reiteró su disposición a colaborar con autoridades regionales en la incorporación de un enfoque inclusivo en la gestión del riesgo, entendiendo que el envejecimiento de la población exige adaptar las políticas públicas a nuevas realidades territoriales y sociales.
En el marco del Día del Terapeuta Ocupacional, profesionales del área destacaron el enfoque de esta disciplina en el desarrollo de actividades significativas para las personas mayores, orientadas a mantener su autonomía, participación y bienestar subjetivo. La Terapia Ocupacional es una profesión sociosanitaria que busca que las personas se desempeñen en actividades que dan sentido a su vida cotidiana, como vestirse, cocinar, compartir con otros o participar en espacios de socialización. Este enfoque permite acompañar procesos de envejecimiento, promoviendo la mantención de habilidades físicas, cognitivas y emocionales. Desde el ámbito clínico, se recomienda consultar a un terapeuta ocupacional cuando una persona mayor presenta dificultades en actividades habituales, cambios en la memoria o el ánimo, caídas o nuevos diagnósticos de salud. Una evaluación integral permite identificar fortalezas y desafíos, considerando aspectos motores, cognitivos, sensoriales y psicoemocionales. Karina Jofré, terapeuta ocupacional de Acalis, explicó que el trabajo no se limita a una condición de salud, sino que aborda historias de vida, procesos de adaptación y la continuidad de actividades significativas. “Se acompaña a las personas mayores para que continúen participando en aquello que les da sentido y valor a sus días”, señaló. En cuanto a las modalidades de intervención, la especialista indicó que tanto las terapias individuales como las grupales cumplen un rol complementario. Mientras el trabajo personalizado permite abordar necesidades específicas, los espacios grupales favorecen la interacción social y el desarrollo de habilidades clave como la planificación, la memoria, la toma de decisiones y la adaptación a rutinas. Fuente: InfoGate
Con el objetivo de fortalecer el trabajo en salud dirigido a las personas mayores, se desarrolló una jornada regional organizada por la Seremi de Salud y el Servicio de Salud Magallanes, instancia que reunió a profesionales y técnicos de distintos niveles de la red asistencial. Durante la actividad se revisaron indicadores clave como la población inscrita, la cobertura del Examen de Medicina Preventiva del Adulto Mayor (EMPAM), así como el avance de programas de salud cardiovascular, salud bucal y salud mental. Además, se abordaron las Garantías Explícitas en Salud (GES), el Programa Más Adultos Mayores Autovalentes y la cobertura de vacunación. El seremi de Salud (S), Eduardo Castillo, destacó que la jornada permitió compartir experiencias entre distintos establecimientos de la región, incluyendo Cesfam de Punta Arenas y Puerto Natales, hospitales comunitarios y postas rurales. En esa línea, subrayó que el objetivo es fortalecer el trabajo actual y proyectar mejoras en el marco del nuevo programa 2025-2035 del Ministerio de Salud. Por su parte, el referente del Servicio de Salud Magallanes, Camilo Piñeros, valoró la coordinación entre los distintos actores de la red para avanzar hacia una atención más integral. Asimismo, el psicólogo Alejandro Gallegos relevó la importancia de estas instancias para comprender las particularidades territoriales de la región y ajustar las estrategias de atención. Finalmente, se destacó que Chile enfrenta un proceso de envejecimiento sostenido, con más de 2,5 millones de personas mayores de 65 años.
A pocos días del simulacro regional de sismo y tsunami que se desarrollará este 16 de abril en el borde costero de la Región de Magallanes, la Fundación Derechos Mayores valoró la iniciativa impulsada por las autoridades, destacando su importancia para fortalecer la cultura de prevención, pero advirtió la necesidad de incorporar de manera explícita a las personas mayores en los planes de evacuación y preparación ante emergencias. Desde la organización señalaron que este tipo de ejercicios representa una oportunidad clave no solo para ensayar respuestas técnicas, sino también para identificar brechas en la preparación de grupos que enfrentan mayores dificultades, como es el caso de muchas personas mayores que habitan en sectores costeros. Un desafío pendiente en la gestión del riesgo Si bien el simulacro contempla la evacuación hacia zonas seguras y la activación de sistemas de alerta, desde la fundación advierten que la planificación suele ser generalista, sin considerar adecuadamente factores como movilidad reducida, dependencia, acceso a información o aislamiento territorial. El presidente de la Fundación Derechos Mayores, Michel Toledo Ortiz, señaló que: Valoramos este tipo de iniciativas, pero la preparación ante emergencias no puede ser igual para todos cuando las condiciones no lo son. Las personas mayores enfrentan realidades distintas, y no incorporarlas de manera específica en los planes de evacuación es una brecha que debe ser abordada con urgencia. Enfoque de derechos y obligaciones del Estado Desde la fundación recordaron que Chile ha ratificado la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores, la cual establece la obligación del Estado de adoptar medidas que garanticen la seguridad, autonomía e integridad de este grupo, especialmente en situaciones de riesgo o emergencia. En este contexto, enfatizan que la gestión del riesgo de desastres debe incorporar una perspectiva de envejecimiento, considerando las necesidades específicas de las personas mayores para asegurar una evacuación efectiva, oportuna y digna. No se trata solo de evacuar, sino de garantizar que todas las personas puedan hacerlo en condiciones reales. Una evacuación que no considera las capacidades y contextos de las personas mayores puede transformarse en una situación de riesgo adicional, agregó Toledo. Un llamado a fortalecer la preparación comunitaria La Fundación Derechos Mayores hizo un llamado a autoridades, comunidades y familias a anticipar medidas de apoyo, especialmente para personas mayores que viven solas o presentan algún grado de dependencia. Entre las recomendaciones, destacan: Identificar previamente redes de apoyo comunitario. Acompañar a personas mayores en la participación de simulacros. Revisar rutas de evacuación considerando tiempos y capacidades reales. Fortalecer la comunicación directa, más allá de herramientas digitales. La organización reiteró su disposición a colaborar con autoridades regionales en la incorporación de un enfoque inclusivo en la gestión del riesgo, entendiendo que el envejecimiento de la población exige adaptar las políticas públicas a nuevas realidades territoriales y sociales.
En el marco del Día del Terapeuta Ocupacional, profesionales del área destacaron el enfoque de esta disciplina en el desarrollo de actividades significativas para las personas mayores, orientadas a mantener su autonomía, participación y bienestar subjetivo. La Terapia Ocupacional es una profesión sociosanitaria que busca que las personas se desempeñen en actividades que dan sentido a su vida cotidiana, como vestirse, cocinar, compartir con otros o participar en espacios de socialización. Este enfoque permite acompañar procesos de envejecimiento, promoviendo la mantención de habilidades físicas, cognitivas y emocionales. Desde el ámbito clínico, se recomienda consultar a un terapeuta ocupacional cuando una persona mayor presenta dificultades en actividades habituales, cambios en la memoria o el ánimo, caídas o nuevos diagnósticos de salud. Una evaluación integral permite identificar fortalezas y desafíos, considerando aspectos motores, cognitivos, sensoriales y psicoemocionales. Karina Jofré, terapeuta ocupacional de Acalis, explicó que el trabajo no se limita a una condición de salud, sino que aborda historias de vida, procesos de adaptación y la continuidad de actividades significativas. “Se acompaña a las personas mayores para que continúen participando en aquello que les da sentido y valor a sus días”, señaló. En cuanto a las modalidades de intervención, la especialista indicó que tanto las terapias individuales como las grupales cumplen un rol complementario. Mientras el trabajo personalizado permite abordar necesidades específicas, los espacios grupales favorecen la interacción social y el desarrollo de habilidades clave como la planificación, la memoria, la toma de decisiones y la adaptación a rutinas. Fuente: InfoGate
Con el objetivo de fortalecer el trabajo en salud dirigido a las personas mayores, se desarrolló una jornada regional organizada por la Seremi de Salud y el Servicio de Salud Magallanes, instancia que reunió a profesionales y técnicos de distintos niveles de la red asistencial. Durante la actividad se revisaron indicadores clave como la población inscrita, la cobertura del Examen de Medicina Preventiva del Adulto Mayor (EMPAM), así como el avance de programas de salud cardiovascular, salud bucal y salud mental. Además, se abordaron las Garantías Explícitas en Salud (GES), el Programa Más Adultos Mayores Autovalentes y la cobertura de vacunación. El seremi de Salud (S), Eduardo Castillo, destacó que la jornada permitió compartir experiencias entre distintos establecimientos de la región, incluyendo Cesfam de Punta Arenas y Puerto Natales, hospitales comunitarios y postas rurales. En esa línea, subrayó que el objetivo es fortalecer el trabajo actual y proyectar mejoras en el marco del nuevo programa 2025-2035 del Ministerio de Salud. Por su parte, el referente del Servicio de Salud Magallanes, Camilo Piñeros, valoró la coordinación entre los distintos actores de la red para avanzar hacia una atención más integral. Asimismo, el psicólogo Alejandro Gallegos relevó la importancia de estas instancias para comprender las particularidades territoriales de la región y ajustar las estrategias de atención. Finalmente, se destacó que Chile enfrenta un proceso de envejecimiento sostenido, con más de 2,5 millones de personas mayores de 65 años.