Una creciente preocupación viven los habitantes de Puerto Edén debido a la proliferación de visones, especie invasora que en las últimas semanas ha provocado importantes daños a la comunidad y que mantiene a los vecinos en estado de alerta ante el riesgo de una emergencia de mayores proporciones. Los residentes denuncian que los animales han atacado de manera sistemática las aves de corral de la localidad, provocando la muerte de prácticamente la totalidad de las aves pertenecientes a diversas familias. Esta situación no solo representa pérdidas económicas para los vecinos, sino que también afecta una importante fuente de alimentación para la comunidad. Sin embargo, la principal preocupación de los habitantes apunta al eventual avance de los visones hacia la represa que abastece de agua potable a Puerto Edén. De concretarse la presencia de estos animales en el sector de captación y almacenamiento del recurso hídrico, los vecinos advierten que podría generarse una grave emergencia sanitaria con consecuencias impredecibles para toda la población. La comunidad sostiene que la contaminación o alteración del sistema de abastecimiento de agua pondría en riesgo la salud y la subsistencia de quienes residen de forma permanente en esta aislada localidad de la Región de Magallanes, donde las alternativas para enfrentar una situación de esta naturaleza son extremadamente limitadas. Frente a este escenario, los habitantes hacen un llamado urgente a las autoridades regionales y a los organismos competentes para que implementen un plan de control de la especie invasora y adopten medidas preventivas que permitan proteger el sistema de agua potable y resguardar la seguridad de la población. Los vecinos esperan que la situación sea abordada con la mayor rapidez posible, advirtiendo que el problema ha dejado de ser únicamente ambiental para transformarse en una amenaza directa para la salud pública y la calidad de vida de quienes habitan Puerto Edén.
El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) de Magallanes detectó la presencia de una plaga cuarentenaria en una embarcación internacional inspeccionada en el sector de Cabo Negro, en Punta Arenas, activando de inmediato los protocolos para resguardar el patrimonio sanitario del país. El procedimiento se realizó el miércoles 1 de abril de 2026, mientras la nave efectuaba labores de carga de metanol. Durante la fiscalización, los equipos del SAG intensificaron la revisión al constatar que la embarcación había recalado en agosto de 2024 en el puerto de Daesan, en Corea del Sur, zona considerada de riesgo por la presencia de la polilla esponjosa (Lymantria sp.). En ese contexto, se detectaron ejemplares vivos y muertos de lepidópteros, además de masas de huevos que preliminarmente corresponderían a otra especie del género Paracles, ambas plagas cuarentenarias ausentes en Chile. El hallazgo, concentrado principalmente en sectores de la cubierta, motivó la inmediata aplicación de medidas preventivas, incluyendo la inmovilización de la nave, la toma de muestras para análisis y la emisión de una orden de tratamiento que instruyó la fumigación completa de la cubierta y el puente. Todo esto, pese a que la embarcación contaba con certificación fitosanitaria de su país de origen. El seremi de Agricultura de Magallanes, Juan Ignacio Cavada Herrera, destacó la relevancia del procedimiento, señalando que este tipo de controles son fundamentales para resguardar la seguridad sanitaria y forestal del país. En la misma línea, el director regional (s) del SAG, Gustavo Stanton-Yonge Molkenbuhr, subrayó el compromiso y preparación de los equipos en terreno. Por su parte, el encargado regional de control de frontera, Christian von Moltke Cornils, explicó que este tipo de especies puede permanecer adherida a estructuras por largos periodos en distintas etapas de su ciclo biológico, incluso con certificación vigente, lo que refuerza la necesidad de inspecciones exhaustivas en todos los puntos de ingreso al país.
Una creciente preocupación viven los habitantes de Puerto Edén debido a la proliferación de visones, especie invasora que en las últimas semanas ha provocado importantes daños a la comunidad y que mantiene a los vecinos en estado de alerta ante el riesgo de una emergencia de mayores proporciones. Los residentes denuncian que los animales han atacado de manera sistemática las aves de corral de la localidad, provocando la muerte de prácticamente la totalidad de las aves pertenecientes a diversas familias. Esta situación no solo representa pérdidas económicas para los vecinos, sino que también afecta una importante fuente de alimentación para la comunidad. Sin embargo, la principal preocupación de los habitantes apunta al eventual avance de los visones hacia la represa que abastece de agua potable a Puerto Edén. De concretarse la presencia de estos animales en el sector de captación y almacenamiento del recurso hídrico, los vecinos advierten que podría generarse una grave emergencia sanitaria con consecuencias impredecibles para toda la población. La comunidad sostiene que la contaminación o alteración del sistema de abastecimiento de agua pondría en riesgo la salud y la subsistencia de quienes residen de forma permanente en esta aislada localidad de la Región de Magallanes, donde las alternativas para enfrentar una situación de esta naturaleza son extremadamente limitadas. Frente a este escenario, los habitantes hacen un llamado urgente a las autoridades regionales y a los organismos competentes para que implementen un plan de control de la especie invasora y adopten medidas preventivas que permitan proteger el sistema de agua potable y resguardar la seguridad de la población. Los vecinos esperan que la situación sea abordada con la mayor rapidez posible, advirtiendo que el problema ha dejado de ser únicamente ambiental para transformarse en una amenaza directa para la salud pública y la calidad de vida de quienes habitan Puerto Edén.
El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) de Magallanes detectó la presencia de una plaga cuarentenaria en una embarcación internacional inspeccionada en el sector de Cabo Negro, en Punta Arenas, activando de inmediato los protocolos para resguardar el patrimonio sanitario del país. El procedimiento se realizó el miércoles 1 de abril de 2026, mientras la nave efectuaba labores de carga de metanol. Durante la fiscalización, los equipos del SAG intensificaron la revisión al constatar que la embarcación había recalado en agosto de 2024 en el puerto de Daesan, en Corea del Sur, zona considerada de riesgo por la presencia de la polilla esponjosa (Lymantria sp.). En ese contexto, se detectaron ejemplares vivos y muertos de lepidópteros, además de masas de huevos que preliminarmente corresponderían a otra especie del género Paracles, ambas plagas cuarentenarias ausentes en Chile. El hallazgo, concentrado principalmente en sectores de la cubierta, motivó la inmediata aplicación de medidas preventivas, incluyendo la inmovilización de la nave, la toma de muestras para análisis y la emisión de una orden de tratamiento que instruyó la fumigación completa de la cubierta y el puente. Todo esto, pese a que la embarcación contaba con certificación fitosanitaria de su país de origen. El seremi de Agricultura de Magallanes, Juan Ignacio Cavada Herrera, destacó la relevancia del procedimiento, señalando que este tipo de controles son fundamentales para resguardar la seguridad sanitaria y forestal del país. En la misma línea, el director regional (s) del SAG, Gustavo Stanton-Yonge Molkenbuhr, subrayó el compromiso y preparación de los equipos en terreno. Por su parte, el encargado regional de control de frontera, Christian von Moltke Cornils, explicó que este tipo de especies puede permanecer adherida a estructuras por largos periodos en distintas etapas de su ciclo biológico, incluso con certificación vigente, lo que refuerza la necesidad de inspecciones exhaustivas en todos los puntos de ingreso al país.