Una investigación desarrollada por Bastián Caro Moreira, estudiante de Química y Farmacia de la Universidad de Chile, analizó la presencia de plantas tóxicas nativas y endémicas del país con el objetivo de aportar antecedentes científicos para la prevención de intoxicaciones y el fortalecimiento de la información sanitaria disponible. El trabajo fue realizado junto a la académica Gabriela Valenzuela Barra y la Dra. Mirtha Parada Valderrama, del Instituto de Salud Pública (ISP). La memoria de título identificó y documentó 16 especies vegetales con antecedentes de toxicidad, incorporando información botánica, química, toxicológica y regulatoria. Entre ellas destacan el palán-palán (Nicotiana glauca), asociado a un caso de intoxicación fatal ocurrido en Chile en 2025, y el matarratones (Coriaria ruscifolia), planta históricamente utilizada como raticida debido a la presencia de compuestos tóxicos que pueden resultar peligrosos para las personas. Según explicó el investigador, muchas de estas especies se encuentran ampliamente distribuidas en distintas zonas del territorio nacional, especialmente en la zona centro-norte. En ese contexto, advirtió que representan un riesgo potencial para la salud pública, particularmente cuando existe desconocimiento sobre sus efectos tóxicos o se produce un consumo accidental. El estudio también plantea la necesidad de actualizar y fortalecer los antecedentes toxicológicos disponibles en el país. Caro indicó que si bien el listado de plantas tóxicas elaborado por el Instituto de Salud Pública mantiene vigencia, es importante continuar incorporando nueva evidencia científica y revisar periódicamente la información existente para respaldar eventuales modificaciones regulatorias. La académica Gabriela Valenzuela destacó que la investigación aporta evidencia relevante para la protección de la salud pública y valoró la colaboración entre la Universidad de Chile y el ISP. Asimismo, señaló que el trabajo permite avanzar en el conocimiento de especies vegetales chilenas con potencial riesgo toxicológico y contribuir a una mejor prevención de intoxicaciones en la población.
Dos investigaciones publicadas en la revista científica Science encendieron las alertas sobre el futuro de la biodiversidad vegetal a nivel mundial. Los estudios fueron analizados por académicos de la Universidad de Chile, quienes advierten que entre el 7% y el 16% de todas las especies de plantas del planeta podrían extinguirse antes del año 2100 como consecuencia del cambio climático. La revisión fue realizada por Rosa Scherson y Federico Luebert, ambos pertenecientes a la Facultad de Ciencias Forestales y de la Conservación de la Naturaleza. Según explican, los estudios analizados utilizaron extensas bases de datos globales para proyectar los efectos que tendrán las variaciones climáticas sobre miles de especies vegetales en distintas regiones del mundo. Uno de los trabajos examinó cerca de 67 mil especies de plantas vasculares y concluyó que entre 35 mil y 50 mil especies podrían perder más del 90% de su hábitat durante las próximas décadas. Los investigadores señalan que la principal amenaza no es la dificultad de las plantas para desplazarse hacia nuevos territorios, sino la desaparición de las condiciones ambientales que permiten su supervivencia. Un segundo estudio abordó el problema desde una perspectiva evolutiva y determinó que más del 21% de la historia evolutiva de las plantas con flores se encuentra en riesgo. Los autores identificaron casi 10 mil especies prioritarias para la conservación debido a que representan una parte significativa de la diversidad evolutiva acumulada durante millones de años. Los especialistas advirtieron que la pérdida de especies vegetales puede tener consecuencias directas sobre los ecosistemas, la seguridad alimentaria y el acceso a recursos fundamentales para las sociedades humanas. Además, recordaron que solo el 18% de las plantas conocidas ha sido evaluado por la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, por lo que el alcance real de la crisis podría ser incluso mayor.
En el marco del Día Internacional de la Fascinación por las Plantas, la Municipalidad de Punta Arenas, a través de la Unidad de Medioambiente, Aseo y Ornato, realizó una entrega gratuita de plantas ornamentales en la Plaza Muñoz Gamero. La iniciativa buscó acercar a la comunidad al cuidado de las plantas y destacar la importancia de las áreas verdes en la ciudad. Durante la actividad, el jefe comunal destacó el trabajo permanente que realiza el municipio para mantener áreas verdes en distintos puntos de la comuna. Hacemos un gran trabajo todo el año para que, durante la temporada de primavera y verano, contemos con plantas en los 10 lugares que la Municipalidad mantiene, los que son muy visitados tanto por vecinos como por turistas, señaló Radonich. Por su parte, la ingeniera forestal de la Unidad de Medioambiente, Aseo y Ornato, Sofía Blanco, explicó que las especies entregadas fueron producidas en el vivero municipal. Estamos entregando tres tipos de plantas, aliso blanco y violeta, estatice y primavera, indicó. Además, Blanco detalló que este año el vivero alcanzó una producción de 15 mil plantas, generando un excedente que permitió concretar la iniciativa. Son plantas perennes, por lo que pueden mantenerse en exteriores durante largo tiempo sin secarse, explicó. La actividad tuvo una positiva recepción por parte de los vecinos. Antonia Domínguez, quien acudió junto a compañeros para retirar una planta, valoró la iniciativa. Me parece una actividad súper entretenida. Encuentro que estas actividades son las que unen a la comunidad. Además, aunque yo no soy muy participativa ni estoy tan metida en el mundo de las plantas, tengo a mi abuela y sé que a ella le gustan mucho, así que aproveché de venir para llevarle una a su casa, comentó.
Con una destacada participación de 68 personas, se desarrolló el taller “Plantas medicinales y recursos naturales de la Región de Magallanes”, instancia orientada a fortalecer el conocimiento sobre la biodiversidad regional y sus usos medicinales, alimentarios y funcionales, integrando saberes científicos y conocimientos tradicionales. La actividad fue organizada gracias a una alianza entre INIA Kampenaike y el Programa Especial de Salud y Pueblos Indígenas (PESPI) del Servicio de Salud Magallanes, contando además con el apoyo de la Junta de Vecinos N°38. Esta colaboración refleja el compromiso de las instituciones por acercar el conocimiento científico y tecnológico a las comunidades, promoviendo el acceso inclusivo a información pertinente y con identidad territorial. La jornada se enmarca en una iniciativa que busca democratizar el conocimiento, fortalecer capacidades locales y generar vínculos entre la ciencia, la tecnología y los saberes comunitarios, contribuyendo a la valoración del patrimonio biocultural de Magallanes y al uso sustentable de sus recursos naturales. Durante el taller, las y los asistentes conocieron experiencias y aplicaciones prácticas relacionadas con el uso responsable de recursos naturales regionales. Entre las temáticas abordadas destacaron los aceites esenciales y sus aplicaciones en salud y elaboración de productos, el valor nutricional y ecológico de los hongos comestibles, y el reconocimiento de plantas medicinales propias de la Región de Magallanes. La actividad contó con las exposiciones de los profesionales de INIA Kampenaike Pamela Bahamóndez, Claudia Gómez y Erwin Domínguez, quienes compartieron conocimientos técnicos y experiencias aplicadas, generando un valioso espacio de diálogo, aprendizaje e intercambio con la comunidad participante. Fuente: portalagrochile.cl
Una investigación desarrollada por Bastián Caro Moreira, estudiante de Química y Farmacia de la Universidad de Chile, analizó la presencia de plantas tóxicas nativas y endémicas del país con el objetivo de aportar antecedentes científicos para la prevención de intoxicaciones y el fortalecimiento de la información sanitaria disponible. El trabajo fue realizado junto a la académica Gabriela Valenzuela Barra y la Dra. Mirtha Parada Valderrama, del Instituto de Salud Pública (ISP). La memoria de título identificó y documentó 16 especies vegetales con antecedentes de toxicidad, incorporando información botánica, química, toxicológica y regulatoria. Entre ellas destacan el palán-palán (Nicotiana glauca), asociado a un caso de intoxicación fatal ocurrido en Chile en 2025, y el matarratones (Coriaria ruscifolia), planta históricamente utilizada como raticida debido a la presencia de compuestos tóxicos que pueden resultar peligrosos para las personas. Según explicó el investigador, muchas de estas especies se encuentran ampliamente distribuidas en distintas zonas del territorio nacional, especialmente en la zona centro-norte. En ese contexto, advirtió que representan un riesgo potencial para la salud pública, particularmente cuando existe desconocimiento sobre sus efectos tóxicos o se produce un consumo accidental. El estudio también plantea la necesidad de actualizar y fortalecer los antecedentes toxicológicos disponibles en el país. Caro indicó que si bien el listado de plantas tóxicas elaborado por el Instituto de Salud Pública mantiene vigencia, es importante continuar incorporando nueva evidencia científica y revisar periódicamente la información existente para respaldar eventuales modificaciones regulatorias. La académica Gabriela Valenzuela destacó que la investigación aporta evidencia relevante para la protección de la salud pública y valoró la colaboración entre la Universidad de Chile y el ISP. Asimismo, señaló que el trabajo permite avanzar en el conocimiento de especies vegetales chilenas con potencial riesgo toxicológico y contribuir a una mejor prevención de intoxicaciones en la población.
Dos investigaciones publicadas en la revista científica Science encendieron las alertas sobre el futuro de la biodiversidad vegetal a nivel mundial. Los estudios fueron analizados por académicos de la Universidad de Chile, quienes advierten que entre el 7% y el 16% de todas las especies de plantas del planeta podrían extinguirse antes del año 2100 como consecuencia del cambio climático. La revisión fue realizada por Rosa Scherson y Federico Luebert, ambos pertenecientes a la Facultad de Ciencias Forestales y de la Conservación de la Naturaleza. Según explican, los estudios analizados utilizaron extensas bases de datos globales para proyectar los efectos que tendrán las variaciones climáticas sobre miles de especies vegetales en distintas regiones del mundo. Uno de los trabajos examinó cerca de 67 mil especies de plantas vasculares y concluyó que entre 35 mil y 50 mil especies podrían perder más del 90% de su hábitat durante las próximas décadas. Los investigadores señalan que la principal amenaza no es la dificultad de las plantas para desplazarse hacia nuevos territorios, sino la desaparición de las condiciones ambientales que permiten su supervivencia. Un segundo estudio abordó el problema desde una perspectiva evolutiva y determinó que más del 21% de la historia evolutiva de las plantas con flores se encuentra en riesgo. Los autores identificaron casi 10 mil especies prioritarias para la conservación debido a que representan una parte significativa de la diversidad evolutiva acumulada durante millones de años. Los especialistas advirtieron que la pérdida de especies vegetales puede tener consecuencias directas sobre los ecosistemas, la seguridad alimentaria y el acceso a recursos fundamentales para las sociedades humanas. Además, recordaron que solo el 18% de las plantas conocidas ha sido evaluado por la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, por lo que el alcance real de la crisis podría ser incluso mayor.
En el marco del Día Internacional de la Fascinación por las Plantas, la Municipalidad de Punta Arenas, a través de la Unidad de Medioambiente, Aseo y Ornato, realizó una entrega gratuita de plantas ornamentales en la Plaza Muñoz Gamero. La iniciativa buscó acercar a la comunidad al cuidado de las plantas y destacar la importancia de las áreas verdes en la ciudad. Durante la actividad, el jefe comunal destacó el trabajo permanente que realiza el municipio para mantener áreas verdes en distintos puntos de la comuna. Hacemos un gran trabajo todo el año para que, durante la temporada de primavera y verano, contemos con plantas en los 10 lugares que la Municipalidad mantiene, los que son muy visitados tanto por vecinos como por turistas, señaló Radonich. Por su parte, la ingeniera forestal de la Unidad de Medioambiente, Aseo y Ornato, Sofía Blanco, explicó que las especies entregadas fueron producidas en el vivero municipal. Estamos entregando tres tipos de plantas, aliso blanco y violeta, estatice y primavera, indicó. Además, Blanco detalló que este año el vivero alcanzó una producción de 15 mil plantas, generando un excedente que permitió concretar la iniciativa. Son plantas perennes, por lo que pueden mantenerse en exteriores durante largo tiempo sin secarse, explicó. La actividad tuvo una positiva recepción por parte de los vecinos. Antonia Domínguez, quien acudió junto a compañeros para retirar una planta, valoró la iniciativa. Me parece una actividad súper entretenida. Encuentro que estas actividades son las que unen a la comunidad. Además, aunque yo no soy muy participativa ni estoy tan metida en el mundo de las plantas, tengo a mi abuela y sé que a ella le gustan mucho, así que aproveché de venir para llevarle una a su casa, comentó.
Con una destacada participación de 68 personas, se desarrolló el taller “Plantas medicinales y recursos naturales de la Región de Magallanes”, instancia orientada a fortalecer el conocimiento sobre la biodiversidad regional y sus usos medicinales, alimentarios y funcionales, integrando saberes científicos y conocimientos tradicionales. La actividad fue organizada gracias a una alianza entre INIA Kampenaike y el Programa Especial de Salud y Pueblos Indígenas (PESPI) del Servicio de Salud Magallanes, contando además con el apoyo de la Junta de Vecinos N°38. Esta colaboración refleja el compromiso de las instituciones por acercar el conocimiento científico y tecnológico a las comunidades, promoviendo el acceso inclusivo a información pertinente y con identidad territorial. La jornada se enmarca en una iniciativa que busca democratizar el conocimiento, fortalecer capacidades locales y generar vínculos entre la ciencia, la tecnología y los saberes comunitarios, contribuyendo a la valoración del patrimonio biocultural de Magallanes y al uso sustentable de sus recursos naturales. Durante el taller, las y los asistentes conocieron experiencias y aplicaciones prácticas relacionadas con el uso responsable de recursos naturales regionales. Entre las temáticas abordadas destacaron los aceites esenciales y sus aplicaciones en salud y elaboración de productos, el valor nutricional y ecológico de los hongos comestibles, y el reconocimiento de plantas medicinales propias de la Región de Magallanes. La actividad contó con las exposiciones de los profesionales de INIA Kampenaike Pamela Bahamóndez, Claudia Gómez y Erwin Domínguez, quienes compartieron conocimientos técnicos y experiencias aplicadas, generando un valioso espacio de diálogo, aprendizaje e intercambio con la comunidad participante. Fuente: portalagrochile.cl