El Instituto Antártico Chileno (INACH) invita a estudiantes de enseñanza media de todo Chile a sumarse a la 23.ª Feria Antártica Escolar (FAE 2026), la competencia nacional que fomenta proyectos innovadores sobre el Continente Blanco. A partir de este lunes 2 de marzo se abre la convocatoria, la que permanecerá disponible hasta el viernes 29 de mayo de 2026. El calendario oficial del certamen estará disponible en el sitio web de la FAE www.inach.cl/fae . A través de esta plataforma en línea, los equipos escolares podrán postular sus propuestas de investigación en áreas como biología marina, cambio climático, historia antártica o nuevas tecnologías para la exploración científica, entre otras temáticas. Pueden participar estudiantes de primero a cuarto medio de establecimientos educacionales del país reconocidos por el Ministerio de Educación. Cada equipo debe estar conformado por uno o dos estudiantes, junto a un docente guía del mismo establecimiento, que puede ser de cualquier asignatura, con quien formularán una propuesta de investigación sobre temáticas antárticas, según las bases de la FAE disponibles en la página web del Instituto. Una vez cerrado el proceso, el PROCIEN evaluará las propuestas y un comité validará la selección de los quince trabajos que se trasladarán a Punta Arenas para defender sus investigaciones ante un jurado especializado y uno ciudadano. Constanza Jiménez, bióloga marina y encargada del área de Educación del INACH, destacó: Con el lanzamiento de la FAE quisimos realizar algo especial, ya que esta semana se concretará el viaje de la Expedición Antártica Escolar, en la que participan los ganadores de la versión 2025. Buscamos generar un hito que marque el cierre de esta edición y, al mismo tiempo, dé inicio al nuevo proceso. Para esta próxima versión se incorporaron ajustes en los formatos de postulación basados en las observaciones de los propios participantes del año pasado, junto con el adelanto de la Feria al inicio del segundo semestre para evitar la sobrecarga académica de fin de año, a diferencia de la edición anterior que se realizó en noviembre. Queremos que el proceso sea más claro, cómodo y beneficioso para quienes participen, añadió Jiménez. Finalmente, realizó un llamado directo a los estudiantes: Aprovechen esta oportunidad. Es un concurso único; pocos jóvenes tienen la posibilidad de conocer la Antártica y convivir con los investigadores e investigadoras que hacen ciencia en nuestro país. De esta manera, la Feria Antártica Escolar se consolida anualmente como un semillero de fortalecimiento de las vocaciones científicas y de divulgación, consolidando el rol de Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y acercando el conocimiento polar a la ciudadanía y las nuevas generaciones. La FAE es una instancia científico-escolar organizada por el Instituto Antártico Chileno (INACH) y desarrollada con aportes del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, que lleva a los equipos ganadores a una expedición en la Antártica para conocer y compartir con investigadoras e investigadores de la base Profesor Julio Escudero en la isla Rey Jorge. El INACH es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía. El INACH organiza el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN).
La Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) dio a conocer los resultados del concurso 2025 de los Anillos de Investigación en Áreas Temáticas Específicas , donde diversas instituciones nacionales se adjudicaron proyectos estratégicos vinculados a ciencia antártica, medioambiente y ecosistemas antárticos y subantárticos. El instrumento Anillos ANID financia investigaciones colaborativas con una duración de tres años. Su objetivo es consolidar las capacidades científicas nacionales, abordando desafíos prioritarios en la Antártica y sus zonas aledañas. Estas iniciativas buscan generar conocimiento avanzado, fortalecer la investigación interdisciplinaria e impulsar la formación de capital humano avanzado, el desarrollo científico-tecnológico y la articulación de redes de investigación tanto locales como internacionales. En este contexto, se seleccionaron seis proyectos, una cifra que fue destacada por el subdirector técnico del Instituto Antártico Chileno (INACH), Andrés López, quien señaló que esta es la ocasión en que se ha adjudicado la mayor cantidad de Anillos Antárticos. Los Anillos son el segundo fondo concursable que entrega mayores recursos a los proyectos de investigación, después de los institutos o centros. Por lo tanto, contar con seis de estas iniciativas en materia antártica es una muy buena noticia para el desarrollo de la ciencia en sus distintas áreas, comentó. Explica que uno de los focos de este concurso es la ciencia antártica junto a otras tres disciplinas como los desafíos de la democracia en contextos de cambio global; agricultura en escenarios de escasez hídrica; y la inteligencia artificial y computación cuántica. Dentro de esas cuatro áreas, en la que se incluye la ciencia antártica, tuvimos una muy buena participación de proyectos antárticos, varios de los cuales ya han iniciado su campaña en terreno durante esta temporada como es el caso del proyecto liderado por Carolina Merino (UFRO) que se encuentra en este momento a bordo del buque Betanzos , señaló López. Proyectos adjudicados Riesgos emergentes en la Antártica y la región subantártica: evaluación de patógenos y contaminantes en la fauna silvestre mediante vigilancia activa El Dr. Víctor Neira Ramírez (Universidad de Chile) lidera este proyecto, que cuenta con la participación del INACH como institución asociada y que busca identificar y evaluar la presencia de patógenos emergentes y contaminantes ambientales en la fauna silvestre de la Antártica y la región subantártica. A través de campañas de muestreo en aves marinas, pingüinos y mamíferos marinos, la iniciativa integrará herramientas de biología molecular, genómica y ecotoxicología, con el objetivo de fortalecer la vigilancia ambiental y aportar evidencia científica clave para la conservación y la toma de decisiones en estos ecosistemas. El holobioma de las plantas vasculares antárticas: evaluación de nuevos rasgos ecofisiológicos y microbianos para comprender sus respuestas al cambio climático La Dra. Patricia Sáez Delgado (Universidad de La Frontera, UFRO) lidera este proyecto, que cuenta con la Universidad de Concepción (UdeC) como institución beneficiaria secundaria, cuyo objetivo es comprender cómo las plantas vasculares de la Antártica ( Deschampsia antarctica y Colobanthus quitensis ) y sus comunidades microbianas responden a las condiciones de cambio climático, explorando rasgos ecofisiológicos y microbianos fundamentales para la adaptabilidad y resiliencia de estas especies. Transformaciones de los ecosistemas insulares antárticos bajo la huella humana: una perspectiva geoquímica, microbiológica y socioecológica Dirigido por la Dra. Carolina Merino Guzmán (UFRO), este proyecto aborda las transformaciones de los ecosistemas antárticos insulares como resultado de la actividad humana y otros factores de cambio global. El enfoque integra métodos geoquímicos, microbiológicos y socioecológicos para caracterizar cambios funcionales y estructurales en estas comunidades. Recirculación de contaminantes orgánicos emergentes impulsada por el agua de deshielo y sus efectos tróficos en los ecosistemas costeros antárticos (ICE-trófico) El Dr. Cristóbal Galbán Malagón (Centro GEMA, Genómica, Ecología y Medio Ambiente de la Universidad Mayor) lidera esta iniciativa que estudia cómo los contaminantes orgánicos persistentes, especialmente los compuestos perfluorados (PFAS), se liberan con el deshielo polar y se redistribuyen a través de las cadenas tróficas en los ecosistemas costeros antárticos, evaluando sus efectos ecológicos en microorganismos, plancton, peces e invertebrados. El proyecto se ejecuta con investigadores asociados de la Universidad de Talca, Universidad San Sebastián y Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. PRISMA – Riesgo de invasión de plantas en una Antártica cambiante: un enfoque de evaluación multidisciplinaria El Dr. Ian Acuña Rodríguez (Universidad de Talca) lidera el proyecto PRISMA, que analiza el riesgo de invasión de plantas no nativas en la Antártica en un escenario marcado por el retroceso del hielo, el aumento de las temperaturas y la intensificación de las actividades humanas. La iniciativa, desarrollada en colaboración con investigadores de la Universidad del Bío-Bío, combina enfoques ecológicos, climáticos y biogeográficos para identificar áreas vulnerables, fortalecer los sistemas de monitoreo temprano y proponer estrategias de bioseguridad, contribuyendo a la protección de los ecosistemas antárticos frente a nuevas amenazas biológicas. Alteración de los ecosistemas polares: la contaminación lumínica podría modificar los efectos ecológicos del calentamiento global (DIPOLE) Liderado por el Dr. José Pulgar Aguila (Universidad Andrés Bello), con participación de la Dra. Paula Celis-Plá (Universidad de Playa Ancha, UPLA), este proyecto analiza cómo la contaminación lumínica artificial nocturna interactúa con el calentamiento global para alterar procesos ecológicos en ecosistemas polares. El estudio se desarrollará en la bahía Fildes, evaluando los efectos combinados de luz artificial y temperatura en distintos organismos y proponiendo medidas de mitigación frente a estos impactos emergentes. En conjunto, estos seis proyectos representan un aporte sustantivo al fortalecimiento de la ciencia antártica chilena y consolidan a Chile como un actor comprometido con la generación de conocimiento científico de frontera sobre los procesos ambientales, sanitarios y ecológicos que afectan a la Antártica y sus ambientes aledaños. El Instituto Antártico Chileno (INACH) es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía. El INACH organiza el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN).
Este jueves 29 de enero se presentará la cuarta edición de la Enciclopedia Visual de la Antártica, libro de divulgación científica elaborado por el Instituto Antártico Chileno (INACH) que recopila información sobre el Continente Blanco y actualiza contenidos de su edición anterior publicada el año 2021. La presentación se realizará en el salón principal del INACH (Plaza Muñoz Gamero 1055). Las primeras 30 personas en llegar al evento recibirán una copia impresa de esta enciclopedia , la que luego quedará disponible para su descarga gratuita desde el sitio www.inach.cl. Este libro incorpora diversos temas como la historia polar chilena, las investigaciones del Programa Nacional de Ciencia Antártica, la participación de mujeres en este campo y el desarrollo de varios proyectos emblemáticos como el de Áreas Marinas Protegidas o la red de sensores del cambio climático. El contenido aborda disciplinas como la glaciología, la biología, la paleontología, el estudio del clima, la historia natural del continente, la relación entre Chile y la Antártica, las adaptaciones de la vida al frío y la colaboración internacional. Cada edición de la Enciclopedia Visual de la Antártica es un esfuerzo que realiza el INACH para entregar material educativo que contiene información detallada de proyectos, investigaciones y expediciones, presentando datos científicos e ilustraciones representativas sobre la Antártica Chilena y su desarrollo, permitiendo acercar los estudios antárticos a diferentes lectores. El Instituto Antártico Chileno (INACH) es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía. El INACH organiza el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN).
Microcámaras con GPS instaladas sobre el lomo de pingüinos barbijo permitieron registrar su increíble nado, muy similar a un vuelo, desde la perspectiva de las propias aves, cómo se desplazan y buscan alimento en el océano Austral, revelando escenas submarinas que normalmente permanecen ocultas bajo la superficie. Los videos muestran fragmentos de nado, buceos y acercamientos a cardúmenes de kril, entregando una mirada única al comportamiento de estas aves en su hábitat natural. El registro fue obtenido por el equipo del Dr. Lucas Krüger, científico del Instituto Antártico Chileno (INACH) y del Instituto Milenio BASE, en la Zona Antártica Especialmente Protegida de punta Armonía, en la isla Nelson. Allí desarrollan un estudio para entender con mayor detalle cómo buscan alimento los pingüinos y cómo explotan el kril en distintos puntos de la Península. Este trabajo se inserta en el programa de Áreas Marinas Protegidas del INACH y aporta información al programa de monitoreo ecosistémico de la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos de la Antártica (CCRVMA). Cómo se grabó el nado del pingüino Para obtener estas imágenes, el equipo fijó una microcámara sobre las plumas del pingüino, utilizando un método ya probado en otros estudios de rastreo. Las cámaras, como hemos hecho con otros dispositivos de rastreo que hemos trabajado en el pasado, van pegadas a las plumas con cinta y pegamento, explica Krüger. El dispositivo se coloca solo por un viaje de alimentación: se instala en un ejemplar que está en etapa de reproducción y se retira cuando vuelve al nido. Durante este período los animales que están activamente reproduciéndose tienen un nido con pichones. Entonces salen a alimentarse al mar y tienen que volver para traer comida a los pichones. Entonces ponemos la cámara en uno de estos animales, él va a salir al mar y va a volver, y cuando vuelve sacamos la cámara. Esto es un máximo de dos días en un animal, detalla. Estos equipos no solo registran video, sino que también integran sensores de profundidad y acelerómetros. Según explica Krüger, esto permite examinar exactamente el comportamiento de los pingüinos durante el buceo, la aceleración y movimientos que el pingüino hace, y relacionar estas señales durante el buceo con lo que el animal está haciendo a través de la imagen de la cámara. El valor de estas cámaras, según el investigador, está en que permiten entender con mucho más detalle cómo los pingüinos buscan su alimento, en particular el kril, que es su principal recurso en la zona. Gracias a que los dispositivos registran datos de inmersión y movimiento, el equipo puede examinar el comportamiento durante el buceo y relacionar esas señales con lo que muestra la imagen, clasificando si el animal se alimenta en cardúmenes densos o en kril aislado, a distintas profundidades, horarios y niveles de esfuerzo, además de estimar la distancia que recorre en cada salida al mar. Un área protegida para estudiar aves marinas Punta Armonía es una Zona Antártica Especialmente Protegida cuyo valor central es su ecosistema. Uno de los valores biológicos que esta área está protegiendo son las aves marinas. Primero porque acá hay un número bastante importante de especies que se reproducen acá en una área relativamente pequeña, explica Krüger. Entre ellas destaca una colonia de pingüinos barbijo que ha experimentado cambios importantes en las últimas décadas. En los años 80 eran más de 100.000 nidos, en los años 90 eso bajó a 90.000 nidos y ahora tenemos como 40.000 nidos. Aún así, es un número bastante importante para la especie, ya que es una colonia representativa de la población de pingüinos barbijo de la península Antártica y del sur, detalla. En este escenario, las microcámaras permiten seguir el viaje completo de un pingüino en tiempos de reproducción: abandona su nido con pichones pequeños, se desplaza hacia las zonas de alimentación, bucea a distintas profundidades durante la noche y regresa al día siguiente. Ahí tenemos algunos ejemplos de que salieron en grupo a alimentarse y estuvieron buceando a profundidades de 30 metros durante el período nocturno, describe el científico. Lo que revela el nado sobre un océano en cambio Los registros también muestran cómo se organizan las aves marinas en el espacio y con qué otras especies comparten las rutas hacia las áreas de alimentación. En algunos de los videos que hemos obtenido vemos, por ejemplo, los pingüinos barbijo, que durante el tránsito a las zonas de alimentación han estado en grupos poliespecíficos donde hay pingüinos papúa también. Hemos visto ballenas jorobadas y ballenas fin junto con los pingüinos moviéndose hacia las zonas de alimentación, relata Krüger. Asimismo, añade, este año se han movido, por lo menos, una o dos horas antes de empezar a intentar capturar kril. Y también hemos visto que están alimentándose principalmente durante la noche, algo que no siempre es así. Detrás de cada uno de estos videos hay un esfuerzo logístico y humano considerable, pero para el investigador ese desgaste se justifica por lo que aportan las imágenes al conocimiento del ecosistema. Pero todo esto es válido una vez que los resultados que esperamos obtener, específicamente de estas cámaras, nos va a permitir tener un mejor entendimiento de algunos parámetros de cómo los pingüinos buscan su alimento, específicamente el kril, que es su principal alimento acá, afirma. Además de evidenciar patrones de convivencia con otras especies, los datos ayudan a entender cómo distintos factores, como cambios en la disponibilidad de kril, competencia con otras aves o recuperación de poblaciones de ballenas, se suman a las presiones que enfrentan colonias como la de punta Armonía. En ese contexto, cada buceo registrado se convierte en información válida para comprender el funcionamiento del ecosistema y para dimensionar los desafíos que enfrentan los pingüinos para seguir encontrando alimento en el océano Austral. Cambios en la temporada de cría Krüger señala que los nuevos antecedentes sobre el comportamiento en el mar se dan en un contexto en que varias colonias de pingüinos en la Antártica han adelantado su período de reproducción, algo que es coherente con los cambios climáticos que se han visto. A su juicio, esto se explicaría porque las condiciones de anidación han cambiado probablemente por el derretimiento más temprano de la nieve en las colonias, que es el principal limitante durante la llegada de los pingüinos en el período de reproducción. Este adelanto podría generar desajustes entre la crianza de los pichones y la disponibilidad máxima de kril, así como mayor competencia por alimento entre las tres especies de pingüinos pigoscélidos de la península Antártica y las islas Shetland del Sur. Si ahora los barbijo empiezan a reproducirse más temprano, puede ser que eso coincida con la necesidad de alimentación de los papúa, por ejemplo, que son mucho más eficientes que los barbijo, entonces eso podría sí afectar la disponibilidad de alimento, advierte el investigador, quien añade que este fenómeno se suma a otros factores como cambios en la biomasa de kril, aumento de las lluvias, recuperación de ballenas y el incremento de la pesquería de este pequeño crustáceo en la región. El Instituto Antártico Chileno (INACH) es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía. El INACH organiza el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN).
En el marco del proyecto Nodo Laboratorio Natural Antártico, el Instituto Antártico Chileno (INACH) organizará el seminario Laboratorio Natural Antártico. Oportunidades de colaboración México–Chile en investigación polar con el objeto de definir nuevas estrategias de investigación conjunta en el Continente Blanco y destacar el interés científico de México en proyectos de investigación polar. El encuentro se llevará a cabo mañana martes 27 de enero, de 09:00 a 12:30 horas, en el salón principal del INACH (Plaza Muñoz Gamero 1055, Punta Arenas). En la actividad se destaca la participación de la Agencia Mexicana de Estudios Antárticos (AMEA), del INACH y de representantes de centros de investigación regionales y universidades asociadas, quienes se reúnen para explorar nuevas oportunidades de colaboración. El seminario, destinado a fortalecer la cooperación en áreas críticas para el ecosistema global, contará con la participación de representantes de la AMEA, encabezados por su director, el Dr. Pablo Lepe, junto a los investigadores Dr. Alfredo Yáñez y la Dra. Patricia Valdespino, especialistas en microbiología. Por la parte chilena, participarán el profesor Anelio Aguayo, referente en el estudio de mamíferos marinos; el Dr. © Francisco Santa Cruz, investigador centrado en el monitoreo de kril; la Mg. Gabriela Willer, profesional del NODO Antártico; la Dra. Claudia Maturana, investigadora del Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC) y el Instituto Milenio BASE; y la Dra. Paola Acuña, del CEQUA, entre otros. Tras la presentación de los panelistas, el encuentro culminará con una mesa de conversación para identificar hitos concretos de colaboración binacional. El Instituto Antártico Chileno (INACH) es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía. El INACH organiza el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN). --
El Instituto Antártico Chileno (INACH) invita a estudiantes de enseñanza media de todo Chile a sumarse a la 23.ª Feria Antártica Escolar (FAE 2026), la competencia nacional que fomenta proyectos innovadores sobre el Continente Blanco. A partir de este lunes 2 de marzo se abre la convocatoria, la que permanecerá disponible hasta el viernes 29 de mayo de 2026. El calendario oficial del certamen estará disponible en el sitio web de la FAE www.inach.cl/fae . A través de esta plataforma en línea, los equipos escolares podrán postular sus propuestas de investigación en áreas como biología marina, cambio climático, historia antártica o nuevas tecnologías para la exploración científica, entre otras temáticas. Pueden participar estudiantes de primero a cuarto medio de establecimientos educacionales del país reconocidos por el Ministerio de Educación. Cada equipo debe estar conformado por uno o dos estudiantes, junto a un docente guía del mismo establecimiento, que puede ser de cualquier asignatura, con quien formularán una propuesta de investigación sobre temáticas antárticas, según las bases de la FAE disponibles en la página web del Instituto. Una vez cerrado el proceso, el PROCIEN evaluará las propuestas y un comité validará la selección de los quince trabajos que se trasladarán a Punta Arenas para defender sus investigaciones ante un jurado especializado y uno ciudadano. Constanza Jiménez, bióloga marina y encargada del área de Educación del INACH, destacó: Con el lanzamiento de la FAE quisimos realizar algo especial, ya que esta semana se concretará el viaje de la Expedición Antártica Escolar, en la que participan los ganadores de la versión 2025. Buscamos generar un hito que marque el cierre de esta edición y, al mismo tiempo, dé inicio al nuevo proceso. Para esta próxima versión se incorporaron ajustes en los formatos de postulación basados en las observaciones de los propios participantes del año pasado, junto con el adelanto de la Feria al inicio del segundo semestre para evitar la sobrecarga académica de fin de año, a diferencia de la edición anterior que se realizó en noviembre. Queremos que el proceso sea más claro, cómodo y beneficioso para quienes participen, añadió Jiménez. Finalmente, realizó un llamado directo a los estudiantes: Aprovechen esta oportunidad. Es un concurso único; pocos jóvenes tienen la posibilidad de conocer la Antártica y convivir con los investigadores e investigadoras que hacen ciencia en nuestro país. De esta manera, la Feria Antártica Escolar se consolida anualmente como un semillero de fortalecimiento de las vocaciones científicas y de divulgación, consolidando el rol de Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y acercando el conocimiento polar a la ciudadanía y las nuevas generaciones. La FAE es una instancia científico-escolar organizada por el Instituto Antártico Chileno (INACH) y desarrollada con aportes del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, que lleva a los equipos ganadores a una expedición en la Antártica para conocer y compartir con investigadoras e investigadores de la base Profesor Julio Escudero en la isla Rey Jorge. El INACH es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía. El INACH organiza el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN).
La Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) dio a conocer los resultados del concurso 2025 de los Anillos de Investigación en Áreas Temáticas Específicas , donde diversas instituciones nacionales se adjudicaron proyectos estratégicos vinculados a ciencia antártica, medioambiente y ecosistemas antárticos y subantárticos. El instrumento Anillos ANID financia investigaciones colaborativas con una duración de tres años. Su objetivo es consolidar las capacidades científicas nacionales, abordando desafíos prioritarios en la Antártica y sus zonas aledañas. Estas iniciativas buscan generar conocimiento avanzado, fortalecer la investigación interdisciplinaria e impulsar la formación de capital humano avanzado, el desarrollo científico-tecnológico y la articulación de redes de investigación tanto locales como internacionales. En este contexto, se seleccionaron seis proyectos, una cifra que fue destacada por el subdirector técnico del Instituto Antártico Chileno (INACH), Andrés López, quien señaló que esta es la ocasión en que se ha adjudicado la mayor cantidad de Anillos Antárticos. Los Anillos son el segundo fondo concursable que entrega mayores recursos a los proyectos de investigación, después de los institutos o centros. Por lo tanto, contar con seis de estas iniciativas en materia antártica es una muy buena noticia para el desarrollo de la ciencia en sus distintas áreas, comentó. Explica que uno de los focos de este concurso es la ciencia antártica junto a otras tres disciplinas como los desafíos de la democracia en contextos de cambio global; agricultura en escenarios de escasez hídrica; y la inteligencia artificial y computación cuántica. Dentro de esas cuatro áreas, en la que se incluye la ciencia antártica, tuvimos una muy buena participación de proyectos antárticos, varios de los cuales ya han iniciado su campaña en terreno durante esta temporada como es el caso del proyecto liderado por Carolina Merino (UFRO) que se encuentra en este momento a bordo del buque Betanzos , señaló López. Proyectos adjudicados Riesgos emergentes en la Antártica y la región subantártica: evaluación de patógenos y contaminantes en la fauna silvestre mediante vigilancia activa El Dr. Víctor Neira Ramírez (Universidad de Chile) lidera este proyecto, que cuenta con la participación del INACH como institución asociada y que busca identificar y evaluar la presencia de patógenos emergentes y contaminantes ambientales en la fauna silvestre de la Antártica y la región subantártica. A través de campañas de muestreo en aves marinas, pingüinos y mamíferos marinos, la iniciativa integrará herramientas de biología molecular, genómica y ecotoxicología, con el objetivo de fortalecer la vigilancia ambiental y aportar evidencia científica clave para la conservación y la toma de decisiones en estos ecosistemas. El holobioma de las plantas vasculares antárticas: evaluación de nuevos rasgos ecofisiológicos y microbianos para comprender sus respuestas al cambio climático La Dra. Patricia Sáez Delgado (Universidad de La Frontera, UFRO) lidera este proyecto, que cuenta con la Universidad de Concepción (UdeC) como institución beneficiaria secundaria, cuyo objetivo es comprender cómo las plantas vasculares de la Antártica ( Deschampsia antarctica y Colobanthus quitensis ) y sus comunidades microbianas responden a las condiciones de cambio climático, explorando rasgos ecofisiológicos y microbianos fundamentales para la adaptabilidad y resiliencia de estas especies. Transformaciones de los ecosistemas insulares antárticos bajo la huella humana: una perspectiva geoquímica, microbiológica y socioecológica Dirigido por la Dra. Carolina Merino Guzmán (UFRO), este proyecto aborda las transformaciones de los ecosistemas antárticos insulares como resultado de la actividad humana y otros factores de cambio global. El enfoque integra métodos geoquímicos, microbiológicos y socioecológicos para caracterizar cambios funcionales y estructurales en estas comunidades. Recirculación de contaminantes orgánicos emergentes impulsada por el agua de deshielo y sus efectos tróficos en los ecosistemas costeros antárticos (ICE-trófico) El Dr. Cristóbal Galbán Malagón (Centro GEMA, Genómica, Ecología y Medio Ambiente de la Universidad Mayor) lidera esta iniciativa que estudia cómo los contaminantes orgánicos persistentes, especialmente los compuestos perfluorados (PFAS), se liberan con el deshielo polar y se redistribuyen a través de las cadenas tróficas en los ecosistemas costeros antárticos, evaluando sus efectos ecológicos en microorganismos, plancton, peces e invertebrados. El proyecto se ejecuta con investigadores asociados de la Universidad de Talca, Universidad San Sebastián y Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. PRISMA – Riesgo de invasión de plantas en una Antártica cambiante: un enfoque de evaluación multidisciplinaria El Dr. Ian Acuña Rodríguez (Universidad de Talca) lidera el proyecto PRISMA, que analiza el riesgo de invasión de plantas no nativas en la Antártica en un escenario marcado por el retroceso del hielo, el aumento de las temperaturas y la intensificación de las actividades humanas. La iniciativa, desarrollada en colaboración con investigadores de la Universidad del Bío-Bío, combina enfoques ecológicos, climáticos y biogeográficos para identificar áreas vulnerables, fortalecer los sistemas de monitoreo temprano y proponer estrategias de bioseguridad, contribuyendo a la protección de los ecosistemas antárticos frente a nuevas amenazas biológicas. Alteración de los ecosistemas polares: la contaminación lumínica podría modificar los efectos ecológicos del calentamiento global (DIPOLE) Liderado por el Dr. José Pulgar Aguila (Universidad Andrés Bello), con participación de la Dra. Paula Celis-Plá (Universidad de Playa Ancha, UPLA), este proyecto analiza cómo la contaminación lumínica artificial nocturna interactúa con el calentamiento global para alterar procesos ecológicos en ecosistemas polares. El estudio se desarrollará en la bahía Fildes, evaluando los efectos combinados de luz artificial y temperatura en distintos organismos y proponiendo medidas de mitigación frente a estos impactos emergentes. En conjunto, estos seis proyectos representan un aporte sustantivo al fortalecimiento de la ciencia antártica chilena y consolidan a Chile como un actor comprometido con la generación de conocimiento científico de frontera sobre los procesos ambientales, sanitarios y ecológicos que afectan a la Antártica y sus ambientes aledaños. El Instituto Antártico Chileno (INACH) es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía. El INACH organiza el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN).
Este jueves 29 de enero se presentará la cuarta edición de la Enciclopedia Visual de la Antártica, libro de divulgación científica elaborado por el Instituto Antártico Chileno (INACH) que recopila información sobre el Continente Blanco y actualiza contenidos de su edición anterior publicada el año 2021. La presentación se realizará en el salón principal del INACH (Plaza Muñoz Gamero 1055). Las primeras 30 personas en llegar al evento recibirán una copia impresa de esta enciclopedia , la que luego quedará disponible para su descarga gratuita desde el sitio www.inach.cl. Este libro incorpora diversos temas como la historia polar chilena, las investigaciones del Programa Nacional de Ciencia Antártica, la participación de mujeres en este campo y el desarrollo de varios proyectos emblemáticos como el de Áreas Marinas Protegidas o la red de sensores del cambio climático. El contenido aborda disciplinas como la glaciología, la biología, la paleontología, el estudio del clima, la historia natural del continente, la relación entre Chile y la Antártica, las adaptaciones de la vida al frío y la colaboración internacional. Cada edición de la Enciclopedia Visual de la Antártica es un esfuerzo que realiza el INACH para entregar material educativo que contiene información detallada de proyectos, investigaciones y expediciones, presentando datos científicos e ilustraciones representativas sobre la Antártica Chilena y su desarrollo, permitiendo acercar los estudios antárticos a diferentes lectores. El Instituto Antártico Chileno (INACH) es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía. El INACH organiza el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN).
Microcámaras con GPS instaladas sobre el lomo de pingüinos barbijo permitieron registrar su increíble nado, muy similar a un vuelo, desde la perspectiva de las propias aves, cómo se desplazan y buscan alimento en el océano Austral, revelando escenas submarinas que normalmente permanecen ocultas bajo la superficie. Los videos muestran fragmentos de nado, buceos y acercamientos a cardúmenes de kril, entregando una mirada única al comportamiento de estas aves en su hábitat natural. El registro fue obtenido por el equipo del Dr. Lucas Krüger, científico del Instituto Antártico Chileno (INACH) y del Instituto Milenio BASE, en la Zona Antártica Especialmente Protegida de punta Armonía, en la isla Nelson. Allí desarrollan un estudio para entender con mayor detalle cómo buscan alimento los pingüinos y cómo explotan el kril en distintos puntos de la Península. Este trabajo se inserta en el programa de Áreas Marinas Protegidas del INACH y aporta información al programa de monitoreo ecosistémico de la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos de la Antártica (CCRVMA). Cómo se grabó el nado del pingüino Para obtener estas imágenes, el equipo fijó una microcámara sobre las plumas del pingüino, utilizando un método ya probado en otros estudios de rastreo. Las cámaras, como hemos hecho con otros dispositivos de rastreo que hemos trabajado en el pasado, van pegadas a las plumas con cinta y pegamento, explica Krüger. El dispositivo se coloca solo por un viaje de alimentación: se instala en un ejemplar que está en etapa de reproducción y se retira cuando vuelve al nido. Durante este período los animales que están activamente reproduciéndose tienen un nido con pichones. Entonces salen a alimentarse al mar y tienen que volver para traer comida a los pichones. Entonces ponemos la cámara en uno de estos animales, él va a salir al mar y va a volver, y cuando vuelve sacamos la cámara. Esto es un máximo de dos días en un animal, detalla. Estos equipos no solo registran video, sino que también integran sensores de profundidad y acelerómetros. Según explica Krüger, esto permite examinar exactamente el comportamiento de los pingüinos durante el buceo, la aceleración y movimientos que el pingüino hace, y relacionar estas señales durante el buceo con lo que el animal está haciendo a través de la imagen de la cámara. El valor de estas cámaras, según el investigador, está en que permiten entender con mucho más detalle cómo los pingüinos buscan su alimento, en particular el kril, que es su principal recurso en la zona. Gracias a que los dispositivos registran datos de inmersión y movimiento, el equipo puede examinar el comportamiento durante el buceo y relacionar esas señales con lo que muestra la imagen, clasificando si el animal se alimenta en cardúmenes densos o en kril aislado, a distintas profundidades, horarios y niveles de esfuerzo, además de estimar la distancia que recorre en cada salida al mar. Un área protegida para estudiar aves marinas Punta Armonía es una Zona Antártica Especialmente Protegida cuyo valor central es su ecosistema. Uno de los valores biológicos que esta área está protegiendo son las aves marinas. Primero porque acá hay un número bastante importante de especies que se reproducen acá en una área relativamente pequeña, explica Krüger. Entre ellas destaca una colonia de pingüinos barbijo que ha experimentado cambios importantes en las últimas décadas. En los años 80 eran más de 100.000 nidos, en los años 90 eso bajó a 90.000 nidos y ahora tenemos como 40.000 nidos. Aún así, es un número bastante importante para la especie, ya que es una colonia representativa de la población de pingüinos barbijo de la península Antártica y del sur, detalla. En este escenario, las microcámaras permiten seguir el viaje completo de un pingüino en tiempos de reproducción: abandona su nido con pichones pequeños, se desplaza hacia las zonas de alimentación, bucea a distintas profundidades durante la noche y regresa al día siguiente. Ahí tenemos algunos ejemplos de que salieron en grupo a alimentarse y estuvieron buceando a profundidades de 30 metros durante el período nocturno, describe el científico. Lo que revela el nado sobre un océano en cambio Los registros también muestran cómo se organizan las aves marinas en el espacio y con qué otras especies comparten las rutas hacia las áreas de alimentación. En algunos de los videos que hemos obtenido vemos, por ejemplo, los pingüinos barbijo, que durante el tránsito a las zonas de alimentación han estado en grupos poliespecíficos donde hay pingüinos papúa también. Hemos visto ballenas jorobadas y ballenas fin junto con los pingüinos moviéndose hacia las zonas de alimentación, relata Krüger. Asimismo, añade, este año se han movido, por lo menos, una o dos horas antes de empezar a intentar capturar kril. Y también hemos visto que están alimentándose principalmente durante la noche, algo que no siempre es así. Detrás de cada uno de estos videos hay un esfuerzo logístico y humano considerable, pero para el investigador ese desgaste se justifica por lo que aportan las imágenes al conocimiento del ecosistema. Pero todo esto es válido una vez que los resultados que esperamos obtener, específicamente de estas cámaras, nos va a permitir tener un mejor entendimiento de algunos parámetros de cómo los pingüinos buscan su alimento, específicamente el kril, que es su principal alimento acá, afirma. Además de evidenciar patrones de convivencia con otras especies, los datos ayudan a entender cómo distintos factores, como cambios en la disponibilidad de kril, competencia con otras aves o recuperación de poblaciones de ballenas, se suman a las presiones que enfrentan colonias como la de punta Armonía. En ese contexto, cada buceo registrado se convierte en información válida para comprender el funcionamiento del ecosistema y para dimensionar los desafíos que enfrentan los pingüinos para seguir encontrando alimento en el océano Austral. Cambios en la temporada de cría Krüger señala que los nuevos antecedentes sobre el comportamiento en el mar se dan en un contexto en que varias colonias de pingüinos en la Antártica han adelantado su período de reproducción, algo que es coherente con los cambios climáticos que se han visto. A su juicio, esto se explicaría porque las condiciones de anidación han cambiado probablemente por el derretimiento más temprano de la nieve en las colonias, que es el principal limitante durante la llegada de los pingüinos en el período de reproducción. Este adelanto podría generar desajustes entre la crianza de los pichones y la disponibilidad máxima de kril, así como mayor competencia por alimento entre las tres especies de pingüinos pigoscélidos de la península Antártica y las islas Shetland del Sur. Si ahora los barbijo empiezan a reproducirse más temprano, puede ser que eso coincida con la necesidad de alimentación de los papúa, por ejemplo, que son mucho más eficientes que los barbijo, entonces eso podría sí afectar la disponibilidad de alimento, advierte el investigador, quien añade que este fenómeno se suma a otros factores como cambios en la biomasa de kril, aumento de las lluvias, recuperación de ballenas y el incremento de la pesquería de este pequeño crustáceo en la región. El Instituto Antártico Chileno (INACH) es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía. El INACH organiza el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN).
En el marco del proyecto Nodo Laboratorio Natural Antártico, el Instituto Antártico Chileno (INACH) organizará el seminario Laboratorio Natural Antártico. Oportunidades de colaboración México–Chile en investigación polar con el objeto de definir nuevas estrategias de investigación conjunta en el Continente Blanco y destacar el interés científico de México en proyectos de investigación polar. El encuentro se llevará a cabo mañana martes 27 de enero, de 09:00 a 12:30 horas, en el salón principal del INACH (Plaza Muñoz Gamero 1055, Punta Arenas). En la actividad se destaca la participación de la Agencia Mexicana de Estudios Antárticos (AMEA), del INACH y de representantes de centros de investigación regionales y universidades asociadas, quienes se reúnen para explorar nuevas oportunidades de colaboración. El seminario, destinado a fortalecer la cooperación en áreas críticas para el ecosistema global, contará con la participación de representantes de la AMEA, encabezados por su director, el Dr. Pablo Lepe, junto a los investigadores Dr. Alfredo Yáñez y la Dra. Patricia Valdespino, especialistas en microbiología. Por la parte chilena, participarán el profesor Anelio Aguayo, referente en el estudio de mamíferos marinos; el Dr. © Francisco Santa Cruz, investigador centrado en el monitoreo de kril; la Mg. Gabriela Willer, profesional del NODO Antártico; la Dra. Claudia Maturana, investigadora del Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC) y el Instituto Milenio BASE; y la Dra. Paola Acuña, del CEQUA, entre otros. Tras la presentación de los panelistas, el encuentro culminará con una mesa de conversación para identificar hitos concretos de colaboración binacional. El Instituto Antártico Chileno (INACH) es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía. El INACH organiza el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN). --