En un escenario donde la competitividad de la industria acuícola depende cada vez más de la articulación de su cadena de valor, AquaChile sostuvo una reunión de trabajo con gremios de proveedores acuícolas de Puerto Aysén y Magallanes, entre ellos Acuiprov, Fiordos Aysén, Agrupaysén, Armacer y la Alianza por el Litoral de Magallanes, con el objetivo de avanzar en una agenda común de desarrollo productivo y fortalecimiento territorial. La instancia permitió abordar de manera directa los principales desafíos de los proveedores, levantando oportunidades de mejora en eficiencia operativa, condiciones de desarrollo y generación de capacidades locales, en línea con las crecientes exigencias de la industria y los mercados internacionales. Asimismo, se definieron lineamientos para profundizar un modelo de trabajo colaborativo que busca integrar a los proveedores como actores estratégicos en la operación, promoviendo relaciones de largo plazo basadas en confianza, transparencia y creación de valor compartido. “Creemos que el desarrollo de la industria va de la mano con el desarrollo de los territorios. Por eso, fortalecer a nuestros proveedores locales es una línea de trabajo prioritaria”, afirmó Ximena Solís, líder de Asuntos Públicos de AquaChile, relevando su aporte al dinamismo de la economía local y al empleo regional. El rol de los proveedores Desde los gremios, la instancia fue valorada como un avance concreto en la consolidación de una relación más integrada con la industria. “Esta fue una conversación franca y necesaria para proyectar el desarrollo del sector. Se reconoció el rol que cumplen los proveedores como parte esencial de la cadena productiva y se abordaron desafíos clave de cara a los próximos años. Este tipo de espacios son fundamentales para avanzar hacia una industria más sustentable y con mayor impacto en las economías locales”, destacó Katia Inostroza, Presidenta Asociación Gremial de Proveedores de la Industria Acuícola de Aysén – Acuiprov. En paralelo, y en el marco de la feria Aquasur, empresas proveedoras de AquaChile participaron en reuniones de trabajo en el stand de la empresa, donde interactuaron con ejecutivos de distintas áreas, explorando oportunidades de innovación, mejora continua y nuevos desarrollos de negocio. “Este año tuvimos la oportunidad de ir a Aquasur 2026, donde fue una instancia muy provechosa, ya que pudimos responder dudas, concretar reuniones y tener un espacio de networking entre las compañías y los proveedores de servicio. Agradecemos a AquaChile porque fue la única empresa que nos concedió este tipo de encuentro”, comentó Mery Leal, representante de Robótica GL de Puerto Aysén, tras el encuentro en Puerto Montt. Con estas iniciativas, AquaChile avanza en consolidar un modelo de desarrollo que reconoce a sus proveedores como un pilar estratégico, reforzando una industria acuícola más integrada, resiliente y sostenible en el sur de Chile. Fuente: mundoacuicola.cl
Con una inversión estimada de 27 millones de dólares y más de 8 mil toneladas de carga, la Dirección de Obras Portuarias (DOP) de la Región de Magallanes y la Antártica Chilena, a través del Ministerio de Obras Públicas (MOP), inició el proceso de traslado de material de lo que será el futuro muelle en Bahía Fildes, en la Isla Rey Jorge, mediante cuatro unidades de la Armada de Chile. Así, la Armada ha sido encomendada para llevar los suministros que serán de utilidad para reparar la pista del Aeródromo “Teniente Marsh”, ubicada en cercanías de la Base “Presidente Eduardo Frei Montalva”, de la Fuerza Aérea de Chile. Las tareas son llevadas a cabo por dos Unidades dependientes del Comando Anfibio y de Transportes Navales (COMANFITRAN): el Buque Multipropósito (LSDH) “Sargento Aldea” y el Remolcador de Flota (ATF) “Janequeo”. Asimismo, las acompañan los ATF “Galvarino” y “Lientur” que, durante esta operación, están bajo el mando, supervisión, planificación y coordinación de la Comandancia en Jefe de la Tercera Zona Naval. Estas embarcaciones han sido utilizadas para el transporte estratégico vía marítima de los cimientos de la próxima infraestructura portuaria que atenderá las necesidades logísticas e intereses nacionales que el Estado de Chile sostiene en esta zona que conecta el territorio continental con la puerta de entrada al Polo Sur. La operación Base Soberanía tiene una duración aproximada de dos años y medio de construcción. Capacidades al servicio del país Cada uno de los viajes que realizan los buques navales entre Punta Arenas y Bahía Fildes no están exentos de desafíos: las coordinaciones logísticas, la carga desde el muelle hasta las bodegas a flote, la navegación por el temido Paso Drake, el uso de barcazas en la Antártica, la meteorología de la zona junto a otras variables que son preponderantes para cada una de los objetivos trazados. El Comandante del LSDH-91 “Sargento Aldea”, Capitán de Navío Francisco Abarca, comentó que “sólo este Buque (transporta) más de 6 mil toneladas de material (…) en un entorno exigente y en condiciones meteorológicas adversas, por lo que requiere mantener a su dotación motivada y cohesionada”. En cuanto a las operaciones en el mar, el Suboficial Maniobras René Hermosilla, del “Sargento Aldea” explicó que, la descarga de herramientas, maquinaria, bases de concreto y otros enseres claves para las obras del muelle y el mantenimiento de la pista de aterrizaje se realiza a través de las Barcazas de Desembarco de Vehículos (LCM) “Reyes” y “Fuentes”. De esta manera, ambas plataformas van a bordo del “Sargento Aldea” sobre una base o radier inundable, las que zarpan a partir de un proceso en se deja entrar agua al dique, ballast, en términos navales. La maniobra completa, en jerga marinera, se denomina “enradiaje”: radiar para ingresar la lancha y enradiar para que salga de la dársena flotante. “La carga y descarga con nuestras LCM se hacen más seguras y expeditas, ya que estas permiten una gran cantidad de almacenaje”, comentó el Suboficial Hermosilla. Desde el ATF-65 “Janequeo”, su Comandante, el Capitán de Fragata Carlos Pino, detalló que la Unidad “es una plataforma tecnológicamente muy avanzada, diseñada como buque de soporte logístico para plataformas petroleras: puede operar en cualquier entorno y condición de mar”. “Entre sus ventajas, cuenta con una capacidad de posicionamiento dinámico y una serie de sistemas redundantes que lo hacen muy confiable, su disponibilidad de carga en cubierta es de mil toneladas, estanques de 300 metros cúbicos de agua y 750 metros cúbicos de combustible”, explicó el Comandante Pino. “Ser parte de este esfuerzo logístico-estratégico es muy importante para la Armada de Chile y, en particular, para el COMANFITRAN, porque pone a prueba la capacidad de sus unidades dependientes para cumplir con tareas de apoyo a miles de millas náuticas de sus puertos base; contribuir al accionar del Estado en las zonas más aisladas de la geografía nacional y mejorando la conectividad y potenciar la imagen país en la Antártica”, cerró el Comandante Pino.
En un escenario donde la competitividad de la industria acuícola depende cada vez más de la articulación de su cadena de valor, AquaChile sostuvo una reunión de trabajo con gremios de proveedores acuícolas de Puerto Aysén y Magallanes, entre ellos Acuiprov, Fiordos Aysén, Agrupaysén, Armacer y la Alianza por el Litoral de Magallanes, con el objetivo de avanzar en una agenda común de desarrollo productivo y fortalecimiento territorial. La instancia permitió abordar de manera directa los principales desafíos de los proveedores, levantando oportunidades de mejora en eficiencia operativa, condiciones de desarrollo y generación de capacidades locales, en línea con las crecientes exigencias de la industria y los mercados internacionales. Asimismo, se definieron lineamientos para profundizar un modelo de trabajo colaborativo que busca integrar a los proveedores como actores estratégicos en la operación, promoviendo relaciones de largo plazo basadas en confianza, transparencia y creación de valor compartido. “Creemos que el desarrollo de la industria va de la mano con el desarrollo de los territorios. Por eso, fortalecer a nuestros proveedores locales es una línea de trabajo prioritaria”, afirmó Ximena Solís, líder de Asuntos Públicos de AquaChile, relevando su aporte al dinamismo de la economía local y al empleo regional. El rol de los proveedores Desde los gremios, la instancia fue valorada como un avance concreto en la consolidación de una relación más integrada con la industria. “Esta fue una conversación franca y necesaria para proyectar el desarrollo del sector. Se reconoció el rol que cumplen los proveedores como parte esencial de la cadena productiva y se abordaron desafíos clave de cara a los próximos años. Este tipo de espacios son fundamentales para avanzar hacia una industria más sustentable y con mayor impacto en las economías locales”, destacó Katia Inostroza, Presidenta Asociación Gremial de Proveedores de la Industria Acuícola de Aysén – Acuiprov. En paralelo, y en el marco de la feria Aquasur, empresas proveedoras de AquaChile participaron en reuniones de trabajo en el stand de la empresa, donde interactuaron con ejecutivos de distintas áreas, explorando oportunidades de innovación, mejora continua y nuevos desarrollos de negocio. “Este año tuvimos la oportunidad de ir a Aquasur 2026, donde fue una instancia muy provechosa, ya que pudimos responder dudas, concretar reuniones y tener un espacio de networking entre las compañías y los proveedores de servicio. Agradecemos a AquaChile porque fue la única empresa que nos concedió este tipo de encuentro”, comentó Mery Leal, representante de Robótica GL de Puerto Aysén, tras el encuentro en Puerto Montt. Con estas iniciativas, AquaChile avanza en consolidar un modelo de desarrollo que reconoce a sus proveedores como un pilar estratégico, reforzando una industria acuícola más integrada, resiliente y sostenible en el sur de Chile. Fuente: mundoacuicola.cl
Con una inversión estimada de 27 millones de dólares y más de 8 mil toneladas de carga, la Dirección de Obras Portuarias (DOP) de la Región de Magallanes y la Antártica Chilena, a través del Ministerio de Obras Públicas (MOP), inició el proceso de traslado de material de lo que será el futuro muelle en Bahía Fildes, en la Isla Rey Jorge, mediante cuatro unidades de la Armada de Chile. Así, la Armada ha sido encomendada para llevar los suministros que serán de utilidad para reparar la pista del Aeródromo “Teniente Marsh”, ubicada en cercanías de la Base “Presidente Eduardo Frei Montalva”, de la Fuerza Aérea de Chile. Las tareas son llevadas a cabo por dos Unidades dependientes del Comando Anfibio y de Transportes Navales (COMANFITRAN): el Buque Multipropósito (LSDH) “Sargento Aldea” y el Remolcador de Flota (ATF) “Janequeo”. Asimismo, las acompañan los ATF “Galvarino” y “Lientur” que, durante esta operación, están bajo el mando, supervisión, planificación y coordinación de la Comandancia en Jefe de la Tercera Zona Naval. Estas embarcaciones han sido utilizadas para el transporte estratégico vía marítima de los cimientos de la próxima infraestructura portuaria que atenderá las necesidades logísticas e intereses nacionales que el Estado de Chile sostiene en esta zona que conecta el territorio continental con la puerta de entrada al Polo Sur. La operación Base Soberanía tiene una duración aproximada de dos años y medio de construcción. Capacidades al servicio del país Cada uno de los viajes que realizan los buques navales entre Punta Arenas y Bahía Fildes no están exentos de desafíos: las coordinaciones logísticas, la carga desde el muelle hasta las bodegas a flote, la navegación por el temido Paso Drake, el uso de barcazas en la Antártica, la meteorología de la zona junto a otras variables que son preponderantes para cada una de los objetivos trazados. El Comandante del LSDH-91 “Sargento Aldea”, Capitán de Navío Francisco Abarca, comentó que “sólo este Buque (transporta) más de 6 mil toneladas de material (…) en un entorno exigente y en condiciones meteorológicas adversas, por lo que requiere mantener a su dotación motivada y cohesionada”. En cuanto a las operaciones en el mar, el Suboficial Maniobras René Hermosilla, del “Sargento Aldea” explicó que, la descarga de herramientas, maquinaria, bases de concreto y otros enseres claves para las obras del muelle y el mantenimiento de la pista de aterrizaje se realiza a través de las Barcazas de Desembarco de Vehículos (LCM) “Reyes” y “Fuentes”. De esta manera, ambas plataformas van a bordo del “Sargento Aldea” sobre una base o radier inundable, las que zarpan a partir de un proceso en se deja entrar agua al dique, ballast, en términos navales. La maniobra completa, en jerga marinera, se denomina “enradiaje”: radiar para ingresar la lancha y enradiar para que salga de la dársena flotante. “La carga y descarga con nuestras LCM se hacen más seguras y expeditas, ya que estas permiten una gran cantidad de almacenaje”, comentó el Suboficial Hermosilla. Desde el ATF-65 “Janequeo”, su Comandante, el Capitán de Fragata Carlos Pino, detalló que la Unidad “es una plataforma tecnológicamente muy avanzada, diseñada como buque de soporte logístico para plataformas petroleras: puede operar en cualquier entorno y condición de mar”. “Entre sus ventajas, cuenta con una capacidad de posicionamiento dinámico y una serie de sistemas redundantes que lo hacen muy confiable, su disponibilidad de carga en cubierta es de mil toneladas, estanques de 300 metros cúbicos de agua y 750 metros cúbicos de combustible”, explicó el Comandante Pino. “Ser parte de este esfuerzo logístico-estratégico es muy importante para la Armada de Chile y, en particular, para el COMANFITRAN, porque pone a prueba la capacidad de sus unidades dependientes para cumplir con tareas de apoyo a miles de millas náuticas de sus puertos base; contribuir al accionar del Estado en las zonas más aisladas de la geografía nacional y mejorando la conectividad y potenciar la imagen país en la Antártica”, cerró el Comandante Pino.