Con una inversión estimada de 27 millones de dólares y más de 8 mil toneladas de carga, la Dirección de Obras Portuarias (DOP) de la Región de Magallanes y la Antártica Chilena, a través del Ministerio de Obras Públicas (MOP), inició el proceso de traslado de material de lo que será el futuro muelle en Bahía Fildes, en la Isla Rey Jorge, mediante cuatro unidades de la Armada de Chile. Así, la Armada ha sido encomendada para llevar los suministros que serán de utilidad para reparar la pista del Aeródromo “Teniente Marsh”, ubicada en cercanías de la Base “Presidente Eduardo Frei Montalva”, de la Fuerza Aérea de Chile. Las tareas son llevadas a cabo por dos Unidades dependientes del Comando Anfibio y de Transportes Navales (COMANFITRAN): el Buque Multipropósito (LSDH) “Sargento Aldea” y el Remolcador de Flota (ATF) “Janequeo”. Asimismo, las acompañan los ATF “Galvarino” y “Lientur” que, durante esta operación, están bajo el mando, supervisión, planificación y coordinación de la Comandancia en Jefe de la Tercera Zona Naval. Estas embarcaciones han sido utilizadas para el transporte estratégico vía marítima de los cimientos de la próxima infraestructura portuaria que atenderá las necesidades logísticas e intereses nacionales que el Estado de Chile sostiene en esta zona que conecta el territorio continental con la puerta de entrada al Polo Sur. La operación Base Soberanía tiene una duración aproximada de dos años y medio de construcción. Capacidades al servicio del país Cada uno de los viajes que realizan los buques navales entre Punta Arenas y Bahía Fildes no están exentos de desafíos: las coordinaciones logísticas, la carga desde el muelle hasta las bodegas a flote, la navegación por el temido Paso Drake, el uso de barcazas en la Antártica, la meteorología de la zona junto a otras variables que son preponderantes para cada una de los objetivos trazados. El Comandante del LSDH-91 “Sargento Aldea”, Capitán de Navío Francisco Abarca, comentó que “sólo este Buque (transporta) más de 6 mil toneladas de material (…) en un entorno exigente y en condiciones meteorológicas adversas, por lo que requiere mantener a su dotación motivada y cohesionada”. En cuanto a las operaciones en el mar, el Suboficial Maniobras René Hermosilla, del “Sargento Aldea” explicó que, la descarga de herramientas, maquinaria, bases de concreto y otros enseres claves para las obras del muelle y el mantenimiento de la pista de aterrizaje se realiza a través de las Barcazas de Desembarco de Vehículos (LCM) “Reyes” y “Fuentes”. De esta manera, ambas plataformas van a bordo del “Sargento Aldea” sobre una base o radier inundable, las que zarpan a partir de un proceso en se deja entrar agua al dique, ballast, en términos navales. La maniobra completa, en jerga marinera, se denomina “enradiaje”: radiar para ingresar la lancha y enradiar para que salga de la dársena flotante. “La carga y descarga con nuestras LCM se hacen más seguras y expeditas, ya que estas permiten una gran cantidad de almacenaje”, comentó el Suboficial Hermosilla. Desde el ATF-65 “Janequeo”, su Comandante, el Capitán de Fragata Carlos Pino, detalló que la Unidad “es una plataforma tecnológicamente muy avanzada, diseñada como buque de soporte logístico para plataformas petroleras: puede operar en cualquier entorno y condición de mar”. “Entre sus ventajas, cuenta con una capacidad de posicionamiento dinámico y una serie de sistemas redundantes que lo hacen muy confiable, su disponibilidad de carga en cubierta es de mil toneladas, estanques de 300 metros cúbicos de agua y 750 metros cúbicos de combustible”, explicó el Comandante Pino. “Ser parte de este esfuerzo logístico-estratégico es muy importante para la Armada de Chile y, en particular, para el COMANFITRAN, porque pone a prueba la capacidad de sus unidades dependientes para cumplir con tareas de apoyo a miles de millas náuticas de sus puertos base; contribuir al accionar del Estado en las zonas más aisladas de la geografía nacional y mejorando la conectividad y potenciar la imagen país en la Antártica”, cerró el Comandante Pino.
Esta mañana, en el programa “Buenos Días Región” de Polar Comunicaciones, el gerente de Operaciones de Unimarc Región Austral, Francisco Chaparro Gaete, conversó sobre el compromiso de la cadena con la comunidad magallánica, su participación en las Jornadas por la Rehabilitación en Magallanes 2025 y los desafíos de crecimiento y modernización que enfrenta la empresa en el extremo sur del país. Chaparro destacó con orgullo el aporte de $100 millones que Unimarc realizó a las Jornadas, reafirmando el compromiso social que la compañía mantiene con la región. Además, subrayó el trabajo constante por fortalecer los lazos con los emprendedores locales, indicando que actualmente 16 proveedores regionales abastecen las distintas sucursales con productos elaborados en Magallanes. Durante la entrevista, el ejecutivo abordó también el proceso de transformación digital que vive la cadena, destacando herramientas como el Club Unimarc, la aplicación móvil y la plataforma de e-commerce, las cuales permiten a los clientes acceder a descuentos, beneficios y nuevas experiencias de compra. En cuanto a empleabilidad, Chaparro resaltó el rol de la compañía como generadora de trabajo en la zona austral, señalando que “en Magallanes tenemos 400 trabajadores y 16 proveedores locales, somos parte de esta comunidad”, reafirmando así la presencia y compromiso de Unimarc con el desarrollo regional.
Con una inversión estimada de 27 millones de dólares y más de 8 mil toneladas de carga, la Dirección de Obras Portuarias (DOP) de la Región de Magallanes y la Antártica Chilena, a través del Ministerio de Obras Públicas (MOP), inició el proceso de traslado de material de lo que será el futuro muelle en Bahía Fildes, en la Isla Rey Jorge, mediante cuatro unidades de la Armada de Chile. Así, la Armada ha sido encomendada para llevar los suministros que serán de utilidad para reparar la pista del Aeródromo “Teniente Marsh”, ubicada en cercanías de la Base “Presidente Eduardo Frei Montalva”, de la Fuerza Aérea de Chile. Las tareas son llevadas a cabo por dos Unidades dependientes del Comando Anfibio y de Transportes Navales (COMANFITRAN): el Buque Multipropósito (LSDH) “Sargento Aldea” y el Remolcador de Flota (ATF) “Janequeo”. Asimismo, las acompañan los ATF “Galvarino” y “Lientur” que, durante esta operación, están bajo el mando, supervisión, planificación y coordinación de la Comandancia en Jefe de la Tercera Zona Naval. Estas embarcaciones han sido utilizadas para el transporte estratégico vía marítima de los cimientos de la próxima infraestructura portuaria que atenderá las necesidades logísticas e intereses nacionales que el Estado de Chile sostiene en esta zona que conecta el territorio continental con la puerta de entrada al Polo Sur. La operación Base Soberanía tiene una duración aproximada de dos años y medio de construcción. Capacidades al servicio del país Cada uno de los viajes que realizan los buques navales entre Punta Arenas y Bahía Fildes no están exentos de desafíos: las coordinaciones logísticas, la carga desde el muelle hasta las bodegas a flote, la navegación por el temido Paso Drake, el uso de barcazas en la Antártica, la meteorología de la zona junto a otras variables que son preponderantes para cada una de los objetivos trazados. El Comandante del LSDH-91 “Sargento Aldea”, Capitán de Navío Francisco Abarca, comentó que “sólo este Buque (transporta) más de 6 mil toneladas de material (…) en un entorno exigente y en condiciones meteorológicas adversas, por lo que requiere mantener a su dotación motivada y cohesionada”. En cuanto a las operaciones en el mar, el Suboficial Maniobras René Hermosilla, del “Sargento Aldea” explicó que, la descarga de herramientas, maquinaria, bases de concreto y otros enseres claves para las obras del muelle y el mantenimiento de la pista de aterrizaje se realiza a través de las Barcazas de Desembarco de Vehículos (LCM) “Reyes” y “Fuentes”. De esta manera, ambas plataformas van a bordo del “Sargento Aldea” sobre una base o radier inundable, las que zarpan a partir de un proceso en se deja entrar agua al dique, ballast, en términos navales. La maniobra completa, en jerga marinera, se denomina “enradiaje”: radiar para ingresar la lancha y enradiar para que salga de la dársena flotante. “La carga y descarga con nuestras LCM se hacen más seguras y expeditas, ya que estas permiten una gran cantidad de almacenaje”, comentó el Suboficial Hermosilla. Desde el ATF-65 “Janequeo”, su Comandante, el Capitán de Fragata Carlos Pino, detalló que la Unidad “es una plataforma tecnológicamente muy avanzada, diseñada como buque de soporte logístico para plataformas petroleras: puede operar en cualquier entorno y condición de mar”. “Entre sus ventajas, cuenta con una capacidad de posicionamiento dinámico y una serie de sistemas redundantes que lo hacen muy confiable, su disponibilidad de carga en cubierta es de mil toneladas, estanques de 300 metros cúbicos de agua y 750 metros cúbicos de combustible”, explicó el Comandante Pino. “Ser parte de este esfuerzo logístico-estratégico es muy importante para la Armada de Chile y, en particular, para el COMANFITRAN, porque pone a prueba la capacidad de sus unidades dependientes para cumplir con tareas de apoyo a miles de millas náuticas de sus puertos base; contribuir al accionar del Estado en las zonas más aisladas de la geografía nacional y mejorando la conectividad y potenciar la imagen país en la Antártica”, cerró el Comandante Pino.
Esta mañana, en el programa “Buenos Días Región” de Polar Comunicaciones, el gerente de Operaciones de Unimarc Región Austral, Francisco Chaparro Gaete, conversó sobre el compromiso de la cadena con la comunidad magallánica, su participación en las Jornadas por la Rehabilitación en Magallanes 2025 y los desafíos de crecimiento y modernización que enfrenta la empresa en el extremo sur del país. Chaparro destacó con orgullo el aporte de $100 millones que Unimarc realizó a las Jornadas, reafirmando el compromiso social que la compañía mantiene con la región. Además, subrayó el trabajo constante por fortalecer los lazos con los emprendedores locales, indicando que actualmente 16 proveedores regionales abastecen las distintas sucursales con productos elaborados en Magallanes. Durante la entrevista, el ejecutivo abordó también el proceso de transformación digital que vive la cadena, destacando herramientas como el Club Unimarc, la aplicación móvil y la plataforma de e-commerce, las cuales permiten a los clientes acceder a descuentos, beneficios y nuevas experiencias de compra. En cuanto a empleabilidad, Chaparro resaltó el rol de la compañía como generadora de trabajo en la zona austral, señalando que “en Magallanes tenemos 400 trabajadores y 16 proveedores locales, somos parte de esta comunidad”, reafirmando así la presencia y compromiso de Unimarc con el desarrollo regional.