Como país, por más de dos décadas hemos demostrado contar con capacidades para enfrentar crisis de gran magnitud, reflejo de una institucionalidad que ha sabido responder a contextos complejos con responsabilidad y compromiso. Hoy enfrentamos un escenario internacional desafiante, marcado por el alza de los combustibles y presiones inflacionarias a nivel global, cuyos efectos inevitablemente impactan también a nuestro país y a sus regiones. En este contexto, valoramos el esfuerzo del Gobierno por implementar medidas orientadas a mitigar estos efectos, comprendiendo además las restricciones fiscales existentes que exigen actuar con responsabilidad y focalización. Este momento nos invita a actuar con prudencia, sentido de realidad y mirada de futuro. Experiencias recientes, como el ajuste en las tarifas eléctricas, nos recuerdan la importancia de abordar estos procesos con responsabilidad, evitando sobrerreacciones y promoviendo la estabilidad. Desde una perspectiva regional, es fundamental relevar las particularidades de Magallanes, cuyo aislamiento geográfico y estructura productiva requieren medidas específicas. En ese sentido, destacamos la mantención del subsidio al gas y al cabotaje, elementos clave para la vida cotidiana y el abastecimiento de la región, lo que entrega una señal de tranquilidad y continuidad. Asimismo, vemos una oportunidad concreta para focalizar esfuerzos en el transporte de carga, un eje estratégico para la competitividad y el abastecimiento regional, considerando la distancia de más de 2.000 kilómetros que nos separa de los principales centros productivos del país. El escenario actual exige anticipación y coordinación. De mantenerse las presiones sobre los combustibles, es esperable un impacto en los costos logísticos, con posibles efectos en precios y en la dinámica inflacionaria. Frente a ello, el llamado es a la calma y a enfrentar este proceso con responsabilidad, entendiendo que se trata de una situación de carácter global. Creemos firmemente que este contexto abre una oportunidad para fortalecer el trabajo colaborativo entre el sector público y privado, impulsando soluciones focalizadas que resguarden el abastecimiento, apoyen a las empresas regionales y contribuyan a la estabilidad económica. Este no es solo un momento para reaccionar, sino también para avanzar en una conversación de fondo sobre los costos energéticos en Magallanes y la necesidad de optimizar herramientas como el subsidio al gas, fundamental para la calidad de vida de sus habitantes. Confiamos en que, mediante el diálogo, la coordinación y una adecuada comprensión del territorio, es posible transformar este desafío en una oportunidad para reducir brechas, fortalecer el desarrollo regional y avanzar hacia soluciones más equitativas y sostenibles. Magallanes cuenta con la experiencia, la capacidad y el compromiso para ser parte activa de estas soluciones. Es el momento de consolidar una mirada regional que contribuya al desarrollo armónico del país, con políticas públicas que reconozcan y valoren nuestras particularidades. Nuestro llamado al Gobierno Regional y a la Delegación Presidencial es a continuar fortaleciendo la focalización de los esfuerzos en áreas estratégicas como el transporte de carga y el apoyo a las empresas regionales, resguardando así la estabilidad del sistema productivo local, considerando las características de lejanía en la que nos situamos, buscando medidas que eviten que las alzas sean superiores a las del resto del país. Más que enfrentar una coyuntura, estamos ante la oportunidad de avanzar en soluciones estructurales que permitan un desarrollo más equilibrado y justo para Magallanes y para todos sus habitantes. Atentamente, CPC Magallanes
En pleno funcionamiento se encuentran los jardines infantiles de verano de la Educación Parvularia Pública, una iniciativa que beneficia a más de 8.500 guaguas, niñas y niños en todo Chile, a través de 167 establecimientos administrados por JUNJI y Fundación Integra. Estos jardines operan mediante los programas “Vacaciones en mi Jardín”, de Fundación Integra, y “Jardín Infantil de Verano”, de JUNJI, permitiendo dar continuidad al servicio educativo durante los meses de verano, desde Arica hasta Punta Arenas. En el caso de Integra, la modalidad se desarrolla entre el 12 de enero y el 20 de febrero, mientras que en JUNJI funciona desde el 19 de enero al 25 de febrero. Los espacios cuentan con equipos educativos especializados, material didáctico, actividades lúdicas y experiencias de aprendizaje significativas, orientadas a potenciar el bienestar integral de las infancias. Además, se entrega alimentación saludable, en ambientes diseñados para resguardar la seguridad, el juego y la participación activa de niñas y niños. La subsecretaria de Educación Parvularia, Claudia Lagos Serrano, destacó la relevancia de estos programas, señalando que los jardines de verano permiten entregar un servicio de calidad y resguardar el derecho de las infancias al juego, la participación y el bienestar integral, apoyando al mismo tiempo a las familias durante el período estival. Por su parte, el director ejecutivo de Fundación Integra, Carlos González Rivas, valoró el compromiso de los equipos educativos y subrayó que el programa Vacaciones en mi Jardín constituye un apoyo fundamental para las familias cuando los jardines infantiles se encuentran en receso, ofreciendo espacios educativos amorosos, seguros y de calidad. En tanto, la vicepresidenta ejecutiva de JUNJI, Daniela Triviño Millar, recalcó que esta iniciativa representa un respaldo concreto para las familias que continúan trabajando durante el verano, asegurando experiencias de aprendizaje lúdicas, pertinentes y seguras para niñas y niños en todo el país.
Como país, por más de dos décadas hemos demostrado contar con capacidades para enfrentar crisis de gran magnitud, reflejo de una institucionalidad que ha sabido responder a contextos complejos con responsabilidad y compromiso. Hoy enfrentamos un escenario internacional desafiante, marcado por el alza de los combustibles y presiones inflacionarias a nivel global, cuyos efectos inevitablemente impactan también a nuestro país y a sus regiones. En este contexto, valoramos el esfuerzo del Gobierno por implementar medidas orientadas a mitigar estos efectos, comprendiendo además las restricciones fiscales existentes que exigen actuar con responsabilidad y focalización. Este momento nos invita a actuar con prudencia, sentido de realidad y mirada de futuro. Experiencias recientes, como el ajuste en las tarifas eléctricas, nos recuerdan la importancia de abordar estos procesos con responsabilidad, evitando sobrerreacciones y promoviendo la estabilidad. Desde una perspectiva regional, es fundamental relevar las particularidades de Magallanes, cuyo aislamiento geográfico y estructura productiva requieren medidas específicas. En ese sentido, destacamos la mantención del subsidio al gas y al cabotaje, elementos clave para la vida cotidiana y el abastecimiento de la región, lo que entrega una señal de tranquilidad y continuidad. Asimismo, vemos una oportunidad concreta para focalizar esfuerzos en el transporte de carga, un eje estratégico para la competitividad y el abastecimiento regional, considerando la distancia de más de 2.000 kilómetros que nos separa de los principales centros productivos del país. El escenario actual exige anticipación y coordinación. De mantenerse las presiones sobre los combustibles, es esperable un impacto en los costos logísticos, con posibles efectos en precios y en la dinámica inflacionaria. Frente a ello, el llamado es a la calma y a enfrentar este proceso con responsabilidad, entendiendo que se trata de una situación de carácter global. Creemos firmemente que este contexto abre una oportunidad para fortalecer el trabajo colaborativo entre el sector público y privado, impulsando soluciones focalizadas que resguarden el abastecimiento, apoyen a las empresas regionales y contribuyan a la estabilidad económica. Este no es solo un momento para reaccionar, sino también para avanzar en una conversación de fondo sobre los costos energéticos en Magallanes y la necesidad de optimizar herramientas como el subsidio al gas, fundamental para la calidad de vida de sus habitantes. Confiamos en que, mediante el diálogo, la coordinación y una adecuada comprensión del territorio, es posible transformar este desafío en una oportunidad para reducir brechas, fortalecer el desarrollo regional y avanzar hacia soluciones más equitativas y sostenibles. Magallanes cuenta con la experiencia, la capacidad y el compromiso para ser parte activa de estas soluciones. Es el momento de consolidar una mirada regional que contribuya al desarrollo armónico del país, con políticas públicas que reconozcan y valoren nuestras particularidades. Nuestro llamado al Gobierno Regional y a la Delegación Presidencial es a continuar fortaleciendo la focalización de los esfuerzos en áreas estratégicas como el transporte de carga y el apoyo a las empresas regionales, resguardando así la estabilidad del sistema productivo local, considerando las características de lejanía en la que nos situamos, buscando medidas que eviten que las alzas sean superiores a las del resto del país. Más que enfrentar una coyuntura, estamos ante la oportunidad de avanzar en soluciones estructurales que permitan un desarrollo más equilibrado y justo para Magallanes y para todos sus habitantes. Atentamente, CPC Magallanes
En pleno funcionamiento se encuentran los jardines infantiles de verano de la Educación Parvularia Pública, una iniciativa que beneficia a más de 8.500 guaguas, niñas y niños en todo Chile, a través de 167 establecimientos administrados por JUNJI y Fundación Integra. Estos jardines operan mediante los programas “Vacaciones en mi Jardín”, de Fundación Integra, y “Jardín Infantil de Verano”, de JUNJI, permitiendo dar continuidad al servicio educativo durante los meses de verano, desde Arica hasta Punta Arenas. En el caso de Integra, la modalidad se desarrolla entre el 12 de enero y el 20 de febrero, mientras que en JUNJI funciona desde el 19 de enero al 25 de febrero. Los espacios cuentan con equipos educativos especializados, material didáctico, actividades lúdicas y experiencias de aprendizaje significativas, orientadas a potenciar el bienestar integral de las infancias. Además, se entrega alimentación saludable, en ambientes diseñados para resguardar la seguridad, el juego y la participación activa de niñas y niños. La subsecretaria de Educación Parvularia, Claudia Lagos Serrano, destacó la relevancia de estos programas, señalando que los jardines de verano permiten entregar un servicio de calidad y resguardar el derecho de las infancias al juego, la participación y el bienestar integral, apoyando al mismo tiempo a las familias durante el período estival. Por su parte, el director ejecutivo de Fundación Integra, Carlos González Rivas, valoró el compromiso de los equipos educativos y subrayó que el programa Vacaciones en mi Jardín constituye un apoyo fundamental para las familias cuando los jardines infantiles se encuentran en receso, ofreciendo espacios educativos amorosos, seguros y de calidad. En tanto, la vicepresidenta ejecutiva de JUNJI, Daniela Triviño Millar, recalcó que esta iniciativa representa un respaldo concreto para las familias que continúan trabajando durante el verano, asegurando experiencias de aprendizaje lúdicas, pertinentes y seguras para niñas y niños en todo el país.