La Ley del Consumidor, en conjunto con la Ley 20.416, conocida como Estatuto Pyme, establece que las micro y pequeñas empresas (MIPES) pueden actuar como consumidoras al momento de adquirir productos o contratar servicios con otros proveedores. Esta normativa busca resguardar sus derechos en relaciones comerciales donde también pueden verse afectadas por incumplimientos. En este contexto, las MIPES tienen derecho a recibir información veraz y oportuna, a que se respete lo ofrecido por parte de los proveedores y a exigir productos o servicios de calidad. Estas garantías forman parte de las disposiciones de la Ley del Consumidor, que se aplican de manera específica a este tipo de empresas en sus procesos de compra. Asimismo, en caso de conflictos, las micro y pequeñas empresas pueden ejercer acciones legales directamente ante el Juzgado de Policía Local correspondiente, e incluso organizarse para presentar acciones colectivas cuando se cumplan los requisitos establecidos por la normativa vigente. Sin embargo, la legislación también establece que las MIPES mantienen sus obligaciones frente a los consumidores cuando actúan como proveedoras. En ese rol, deben cumplir con la entrega de información clara, respetar sus promesas comerciales y responder ante eventuales incumplimientos, considerando además que la ley contempla atenuantes según su capacidad económica.
En conversación con Buenos Días Región, Catherine Cofré contó cómo, en plena pandemia nació de manera casi espontánea Ecotienda El Roble, un emprendimiento inspirado en el amor por la naturaleza y en la idea de que sus pequeñas acciones puedan generar un impacto real. Hoy la tienda funciona en Armando Sanhueza 878, cerca de Buses Fernández, consolidándose como un espacio dedicado a productos sustentables. La oferta está orientada principalmente al público femenino e incluye aromatizantes naturales, inciensos, que incluso elaboran ellas mismas, cepillos de dientes de bambú y artículos de higiene reutilizables como toallitas de tela. “Intentamos que todo esté pensado en el cuidado personal, pero también en el cuidado del planeta”, explicó Cofré, destacando que gran parte de los productos provienen de emprendedoras nacionales, muchas de ellas mujeres, generando una red de apoyo e impacto positivo. La emprendedora reconoció que los inicios no fueron fáciles, debido a las responsabilidades administrativas y la gestión que implica formalizar un negocio. Sin embargo, con el paso del tiempo ha visto los frutos del trabajo y valora especialmente las redes que ha podido formar con otros emprendedores, incluyendo su participación en una agrupación de más de 20 integrantes que busca generar espacios para visibilizar sus productos. El nombre de la tienda tiene un significado personal: fue inspirado en su abuelo, quien siempre decía “firme como un roble” y le inculcó el amor por la naturaleza. Aunque su fuerte inicial era el comercio digital, abrir una tienda física marcó un hito en su camino. “Es un viaje que no termina nunca”, señaló, dejando abierta la posibilidad de expandirse en el futuro y seguir creciendo de la mano de la sustentabilidad.
La Ley del Consumidor, en conjunto con la Ley 20.416, conocida como Estatuto Pyme, establece que las micro y pequeñas empresas (MIPES) pueden actuar como consumidoras al momento de adquirir productos o contratar servicios con otros proveedores. Esta normativa busca resguardar sus derechos en relaciones comerciales donde también pueden verse afectadas por incumplimientos. En este contexto, las MIPES tienen derecho a recibir información veraz y oportuna, a que se respete lo ofrecido por parte de los proveedores y a exigir productos o servicios de calidad. Estas garantías forman parte de las disposiciones de la Ley del Consumidor, que se aplican de manera específica a este tipo de empresas en sus procesos de compra. Asimismo, en caso de conflictos, las micro y pequeñas empresas pueden ejercer acciones legales directamente ante el Juzgado de Policía Local correspondiente, e incluso organizarse para presentar acciones colectivas cuando se cumplan los requisitos establecidos por la normativa vigente. Sin embargo, la legislación también establece que las MIPES mantienen sus obligaciones frente a los consumidores cuando actúan como proveedoras. En ese rol, deben cumplir con la entrega de información clara, respetar sus promesas comerciales y responder ante eventuales incumplimientos, considerando además que la ley contempla atenuantes según su capacidad económica.
En conversación con Buenos Días Región, Catherine Cofré contó cómo, en plena pandemia nació de manera casi espontánea Ecotienda El Roble, un emprendimiento inspirado en el amor por la naturaleza y en la idea de que sus pequeñas acciones puedan generar un impacto real. Hoy la tienda funciona en Armando Sanhueza 878, cerca de Buses Fernández, consolidándose como un espacio dedicado a productos sustentables. La oferta está orientada principalmente al público femenino e incluye aromatizantes naturales, inciensos, que incluso elaboran ellas mismas, cepillos de dientes de bambú y artículos de higiene reutilizables como toallitas de tela. “Intentamos que todo esté pensado en el cuidado personal, pero también en el cuidado del planeta”, explicó Cofré, destacando que gran parte de los productos provienen de emprendedoras nacionales, muchas de ellas mujeres, generando una red de apoyo e impacto positivo. La emprendedora reconoció que los inicios no fueron fáciles, debido a las responsabilidades administrativas y la gestión que implica formalizar un negocio. Sin embargo, con el paso del tiempo ha visto los frutos del trabajo y valora especialmente las redes que ha podido formar con otros emprendedores, incluyendo su participación en una agrupación de más de 20 integrantes que busca generar espacios para visibilizar sus productos. El nombre de la tienda tiene un significado personal: fue inspirado en su abuelo, quien siempre decía “firme como un roble” y le inculcó el amor por la naturaleza. Aunque su fuerte inicial era el comercio digital, abrir una tienda física marcó un hito en su camino. “Es un viaje que no termina nunca”, señaló, dejando abierta la posibilidad de expandirse en el futuro y seguir creciendo de la mano de la sustentabilidad.