La Municipalidad de Punta Arenas, junto a la Corporación de Ayuda al Niño Quemado (Coaniquem), realizó esta mañana la charla de prevención de quemaduras ¿Sé cómo cuidarme?, actividad desarrollada en el Centro Cultural Municipal y dirigida a organizaciones sociales, instituciones y público general. La iniciativa se llevó a cabo en el marco del convenio de colaboración vigente entre ambas entidades, cuyo propósito es fortalecer las acciones de educación y prevención en la comuna. La jornada estuvo a cargo de Ingrid Gibson, enfermera de Coaniquem, quien abordó contenidos relacionados con los principales factores de riesgo, medidas preventivas y primeros auxilios ante lesiones por quemaduras. La capacitación permitió entregar herramientas prácticas para prevenir accidentes en el hogar y reforzar la importancia del autocuidado, considerando que las quemaduras continúan siendo una de las lesiones más frecuentes en niños y niñas de la región. En ese contexto, el alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, reiteró el compromiso municipal con la prevención de quemaduras y el apoyo permanente a la labor de Coaniquem. Cada año alrededor de 750 niños se queman en la Región de Magallanes. De ellos, más de 40 deben viajar a Santiago para recibir tratamientos especializados debido a la gravedad de sus lesiones. La mayoría de estos accidentes ocurre en el hogar, principalmente entre niños de 0 a 4 años y en horarios donde hay más personas reunidas en casa, afirmó. El jefe comunal agregó que las consecuencias de una quemadura pueden extenderse durante años debido a los procesos de crecimiento y rehabilitación que enfrentan los pacientes. Muchas veces se piensa solo en la lesión inicial, pero después viene un largo proceso de recuperación física y emocional. Por eso apoyamos activamente a Coaniquem mediante subvenciones y otras acciones de colaboración. Lo más importante es que estas situaciones son evitables, sostuvo la autoridad local , quien destacó además que la prevención sigue siendo la herramienta más eficaz para disminuir una cifra que se ha mantenido alta en la región durante los últimos años. La coordinadora regional de Coaniquem, Rosa Zúñiga, destacó que esta actividad forma parte de un trabajo conjunto que ha permitido ampliar el alcance de la fundación en Magallanes. Esta charla se generó a través del convenio colaborativo que tenemos con la Municipalidad de Punta Arenas. Para nosotros ha sido un tremendo aporte, porque nos ha permitido generar estos espacios y traer profesionales a la ciudad para desarrollar actividades durante toda una semana. Es fundamental llegar a cada hogar, institución y organización con temas de prevención, especialmente relacionados con el cuidado de nuestros niños y familias, señaló. Durante la semana, profesionales de la fundación visitaron establecimientos educacionales, jardines infantiles y equipos de educación parvularia para reforzar mensajes preventivos desde las primeras etapas de formación. Según las cifras entregadas por Coaniquem, más de 750 niños sufren quemaduras cada año en la Región de Magallanes. Aunque no todos requieren atención especializada, estas lesiones continúan representando un importante desafío para la salud pública y la prevención. Zúñiga explicó que gran parte de estos accidentes ocurren en el hogar y pueden evitarse mediante medidas simples de autocuidado. El manejo de líquidos calientes es uno de los principales riesgos. Por ejemplo, no se debe tomar a un niño en brazos mientras se sirve té o café, y es recomendable evitar el uso de manteles, ya que pueden provocar el volcamiento de recipientes con líquidos calientes sobre niños o adultos mayores, indicó. La representante de la fundación también valoró el respaldo municipal a través del convenio de colaboración y de la subvención entregada este año, recursos que contribuyen al financiamiento de insumos médicos y procesos de rehabilitación para niños, niñas y adolescentes que reciben una atención integral y gratuita. La actividad forma parte de una estrategia permanente de prevención impulsada por Coaniquem y el municipio, que contempla futuras capacitaciones para profesionales de la salud, apoyo a campañas educativas y colaboración en la colecta anual de la institución.
Con el inicio de las vacaciones de invierno, COANIQUEM realizó un llamado a padres, madres y cuidadores a reforzar las medidas de prevención para evitar quemaduras en niños y niñas. La institución advirtió que durante esta época aumenta la exposición a riesgos dentro del hogar debido al mayor uso de sistemas de calefacción y elementos que contienen agua caliente. Según explicó la entidad, la mayoría de las quemaduras ocurre al interior de las viviendas y afecta principalmente a menores de cinco años. Estas lesiones pueden provocar hospitalizaciones, intervenciones quirúrgicas y secuelas físicas y emocionales de largo plazo, aunque muchas de ellas son prevenibles mediante acciones de cuidado y supervisión. Entre los principales riesgos identificados se encuentran las estufas y calefactores, los hervidores y líquidos calientes, además de los guateros. COANIQUEM recomendó mantener una distancia de seguridad respecto de los equipos de calefacción, instalar barreras de protección cuando existan niños pequeños en el hogar y evitar dejar cables o recipientes calientes al alcance de los menores. Respecto al uso de guateros, la institución aconsejó revisar periódicamente su estado, no llenarlos con agua hirviendo y retirarlos de la cama antes de que los niños se acuesten. Asimismo, recordó que los accidentes asociados a quemaduras suelen ocurrir en pocos segundos y durante actividades cotidianas. Desde COANIQUEM enfatizaron que la supervisión permanente de los adultos sigue siendo la principal herramienta de prevención. En ese sentido, hicieron un llamado a las familias a adoptar medidas de seguridad durante las vacaciones de invierno para reducir riesgos y prevenir lesiones en niños y niñas.
Una violenta explosión registrada cerca del mediodía en Punta Arenas, en la región de Magallanes, dejó a un a persona con quemaduras de carácter grave y provocó una amplia movilización de equipos de emergencia. Según medios locales, el hecho ocurrió en una vivienda de calle Los Salesianos, en la población Silva Henríquez, donde el estallido destruyó el inmueble y activó un intenso operativo para controlar las llamas. Según los antecedentes preliminares, la víctima sufrió lesiones severas y debió ser asistida de inmediato por personal del SAMU, que le brindó atención prehospitalaria en el lugar antes de trasladarla de urgencia a un centro asistencial. En paralelo, al menos cuatro compañías de Bomberos acudieron al sector para enfrentar el fuego y evitar que se propagara a viviendas cercanas. Bomberos trabaja para esclarecer qué originó el estallido La emergencia obligó a un despliegue rápido y coordinado de los equipos de rescate, debido al nivel de destrucción que dejó la explosión en la vivienda afectada. El impacto del estallido también elevó la preocupación entre vecinos del sector, especialmente por el riesgo de propagación hacia inmuebles colindantes. En ese contexto, Bomberos trabajó intensamente para enfriar la zona y descartar nuevos foco. Por ahora, l as autoridades no han informado una causa definitiva del siniestro. Eso sí, ya se confirmó que las causas de la explosión están siendo investigadas, por lo que serán los peritajes técnicos los que deberán establecer si el origen estuvo en una falla estructural, un problema con gas u otro elemento al interior del domicilio. Fuente: adnradio.cl
La cirujana pediátrica, Nicole Roldan, abordó esta mañana la importancia de la prevención de quemaduras en niños y las acciones a seguir en caso de un accidente, durante su participación en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones. En la instancia, la especialista explicó que las quemaduras infantiles son, en su mayoría, accidentes prevenibles que ocurren principalmente en el hogar, especialmente en espacios como la cocina y el baño. En ese sentido, hizo un llamado a los cuidadores a extremar las medidas de seguridad, evitando la exposición de los menores a líquidos calientes, superficies a alta temperatura y elementos eléctricos. Asimismo, destacó la importancia de la supervisión constante de niños y niñas, particularmente en edades tempranas, donde la curiosidad y la movilidad aumentan el riesgo de accidentes domésticos. Respecto a cómo actuar frente a una quemadura, la doctora enfatizó la necesidad de una respuesta rápida y adecuada, señalando que es fundamental enfriar la zona afectada con agua a temperatura ambiente durante varios minutos, evitando el uso de hielo u otros elementos que puedan agravar la lesión. Del mismo modo, recomendó no aplicar remedios caseros y acudir oportunamente a un centro de salud para una evaluación profesional. Finalmente, reiteró que la educación y la prevención son herramientas clave para reducir este tipo de accidentes, promoviendo entornos seguros y una mayor conciencia en la población sobre los riesgos y cuidados necesarios para proteger a los niños.
La Dra. Nicole Roldán García, cirujana pediátrica del CAE Infantil y Encargada de la Unidad de Paciente Quemado Pediátrico del Hospital Clínico Magallanes, explicó que actualmente se han atendido cinco pacientes, con edades entre los 9 y 14 años, quienes resultaron lesionados tras participar en dos desafíos específicos. El primer reto que ya había circulado en 2017, consiste en aplicar desodorantes o aerosoles directamente sobre la piel, en distintas zonas del cuerpo, hasta no soportar más el dolor. “La quemadura se produce de dos formas: una criogénica, por el frío que genera el aerosol, y otra por fricción, debido a la velocidad con que las partículas impactan la piel. En general, son quemaduras intermedias y profundas”, explicó Roldán. El segundo desafío detectado consiste en colocar hielo con sal sobre la piel y resistir el dolor el mayor tiempo posible. Esta práctica también genera quemaduras profundas por frío. De los cinco casos atendidos, dos menores han requerido curaciones avanzadas. En los casos más graves, el tratamiento implica realizar injertos de piel, que generalmente se extraen del cuero cabelludo u otras zonas del cuerpo. “Un injerto significa al menos dos semanas adicionales de curaciones avanzadas y un proceso de rehabilitación que puede extenderse entre ocho meses y un año. Es una herida totalmente evitable”, enfatizó la Encargada de la Unidad de Paciente Quemado Pediátrico. Además, en niños pequeños las consecuencias pueden prolongarse en el tiempo. Como están en crecimiento, los injertos no se expanden al mismo ritmo que la piel sana, lo que puede generar cicatrices patológicas o bandas fibróticas que requieren nuevas cirugías años después. Arrepentimiento y desinformación Al ser consultados, los propios menores han señalado que “no se imaginaban que podía ser tan grave”. Muchos se han mostrado arrepentidos y asustados, especialmente quienes deberán someterse a injertos, lo que incluso puede implicar raparse el cabello para obtener piel donante. La especialista también alertó sobre la influencia de las redes sociales en la percepción de riesgo. “Los chicos muchas veces creen que lo que ven en redes es verdad absoluta. Quieren pertenecer, sentirse validados por sus pares. Y ahí es donde debemos poner atención”, indicó. Asimismo, advirtió sobre la circulación de información errónea, como el uso de pasta de dientes en quemaduras, práctica que no tiene respaldo médico. La Dra. Roldán hace el llamado a supervisar el contenido que consumen niñas, niños y adolescentes; generar espacios de conversación en el hogar y en los establecimientos educacionales y, finalmente, consultar fuentes confiables ante cualquier duda de salud. “El enfoque hoy es prevenir. La mayoría de las quemaduras en niños son accidentales y prevenibles. No podemos permitir que por un reto viral terminen enfrentando meses o años de tratamiento”, subrayó la cirujana pediátrica.
La Municipalidad de Punta Arenas, junto a la Corporación de Ayuda al Niño Quemado (Coaniquem), realizó esta mañana la charla de prevención de quemaduras ¿Sé cómo cuidarme?, actividad desarrollada en el Centro Cultural Municipal y dirigida a organizaciones sociales, instituciones y público general. La iniciativa se llevó a cabo en el marco del convenio de colaboración vigente entre ambas entidades, cuyo propósito es fortalecer las acciones de educación y prevención en la comuna. La jornada estuvo a cargo de Ingrid Gibson, enfermera de Coaniquem, quien abordó contenidos relacionados con los principales factores de riesgo, medidas preventivas y primeros auxilios ante lesiones por quemaduras. La capacitación permitió entregar herramientas prácticas para prevenir accidentes en el hogar y reforzar la importancia del autocuidado, considerando que las quemaduras continúan siendo una de las lesiones más frecuentes en niños y niñas de la región. En ese contexto, el alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, reiteró el compromiso municipal con la prevención de quemaduras y el apoyo permanente a la labor de Coaniquem. Cada año alrededor de 750 niños se queman en la Región de Magallanes. De ellos, más de 40 deben viajar a Santiago para recibir tratamientos especializados debido a la gravedad de sus lesiones. La mayoría de estos accidentes ocurre en el hogar, principalmente entre niños de 0 a 4 años y en horarios donde hay más personas reunidas en casa, afirmó. El jefe comunal agregó que las consecuencias de una quemadura pueden extenderse durante años debido a los procesos de crecimiento y rehabilitación que enfrentan los pacientes. Muchas veces se piensa solo en la lesión inicial, pero después viene un largo proceso de recuperación física y emocional. Por eso apoyamos activamente a Coaniquem mediante subvenciones y otras acciones de colaboración. Lo más importante es que estas situaciones son evitables, sostuvo la autoridad local , quien destacó además que la prevención sigue siendo la herramienta más eficaz para disminuir una cifra que se ha mantenido alta en la región durante los últimos años. La coordinadora regional de Coaniquem, Rosa Zúñiga, destacó que esta actividad forma parte de un trabajo conjunto que ha permitido ampliar el alcance de la fundación en Magallanes. Esta charla se generó a través del convenio colaborativo que tenemos con la Municipalidad de Punta Arenas. Para nosotros ha sido un tremendo aporte, porque nos ha permitido generar estos espacios y traer profesionales a la ciudad para desarrollar actividades durante toda una semana. Es fundamental llegar a cada hogar, institución y organización con temas de prevención, especialmente relacionados con el cuidado de nuestros niños y familias, señaló. Durante la semana, profesionales de la fundación visitaron establecimientos educacionales, jardines infantiles y equipos de educación parvularia para reforzar mensajes preventivos desde las primeras etapas de formación. Según las cifras entregadas por Coaniquem, más de 750 niños sufren quemaduras cada año en la Región de Magallanes. Aunque no todos requieren atención especializada, estas lesiones continúan representando un importante desafío para la salud pública y la prevención. Zúñiga explicó que gran parte de estos accidentes ocurren en el hogar y pueden evitarse mediante medidas simples de autocuidado. El manejo de líquidos calientes es uno de los principales riesgos. Por ejemplo, no se debe tomar a un niño en brazos mientras se sirve té o café, y es recomendable evitar el uso de manteles, ya que pueden provocar el volcamiento de recipientes con líquidos calientes sobre niños o adultos mayores, indicó. La representante de la fundación también valoró el respaldo municipal a través del convenio de colaboración y de la subvención entregada este año, recursos que contribuyen al financiamiento de insumos médicos y procesos de rehabilitación para niños, niñas y adolescentes que reciben una atención integral y gratuita. La actividad forma parte de una estrategia permanente de prevención impulsada por Coaniquem y el municipio, que contempla futuras capacitaciones para profesionales de la salud, apoyo a campañas educativas y colaboración en la colecta anual de la institución.
Con el inicio de las vacaciones de invierno, COANIQUEM realizó un llamado a padres, madres y cuidadores a reforzar las medidas de prevención para evitar quemaduras en niños y niñas. La institución advirtió que durante esta época aumenta la exposición a riesgos dentro del hogar debido al mayor uso de sistemas de calefacción y elementos que contienen agua caliente. Según explicó la entidad, la mayoría de las quemaduras ocurre al interior de las viviendas y afecta principalmente a menores de cinco años. Estas lesiones pueden provocar hospitalizaciones, intervenciones quirúrgicas y secuelas físicas y emocionales de largo plazo, aunque muchas de ellas son prevenibles mediante acciones de cuidado y supervisión. Entre los principales riesgos identificados se encuentran las estufas y calefactores, los hervidores y líquidos calientes, además de los guateros. COANIQUEM recomendó mantener una distancia de seguridad respecto de los equipos de calefacción, instalar barreras de protección cuando existan niños pequeños en el hogar y evitar dejar cables o recipientes calientes al alcance de los menores. Respecto al uso de guateros, la institución aconsejó revisar periódicamente su estado, no llenarlos con agua hirviendo y retirarlos de la cama antes de que los niños se acuesten. Asimismo, recordó que los accidentes asociados a quemaduras suelen ocurrir en pocos segundos y durante actividades cotidianas. Desde COANIQUEM enfatizaron que la supervisión permanente de los adultos sigue siendo la principal herramienta de prevención. En ese sentido, hicieron un llamado a las familias a adoptar medidas de seguridad durante las vacaciones de invierno para reducir riesgos y prevenir lesiones en niños y niñas.
Una violenta explosión registrada cerca del mediodía en Punta Arenas, en la región de Magallanes, dejó a un a persona con quemaduras de carácter grave y provocó una amplia movilización de equipos de emergencia. Según medios locales, el hecho ocurrió en una vivienda de calle Los Salesianos, en la población Silva Henríquez, donde el estallido destruyó el inmueble y activó un intenso operativo para controlar las llamas. Según los antecedentes preliminares, la víctima sufrió lesiones severas y debió ser asistida de inmediato por personal del SAMU, que le brindó atención prehospitalaria en el lugar antes de trasladarla de urgencia a un centro asistencial. En paralelo, al menos cuatro compañías de Bomberos acudieron al sector para enfrentar el fuego y evitar que se propagara a viviendas cercanas. Bomberos trabaja para esclarecer qué originó el estallido La emergencia obligó a un despliegue rápido y coordinado de los equipos de rescate, debido al nivel de destrucción que dejó la explosión en la vivienda afectada. El impacto del estallido también elevó la preocupación entre vecinos del sector, especialmente por el riesgo de propagación hacia inmuebles colindantes. En ese contexto, Bomberos trabajó intensamente para enfriar la zona y descartar nuevos foco. Por ahora, l as autoridades no han informado una causa definitiva del siniestro. Eso sí, ya se confirmó que las causas de la explosión están siendo investigadas, por lo que serán los peritajes técnicos los que deberán establecer si el origen estuvo en una falla estructural, un problema con gas u otro elemento al interior del domicilio. Fuente: adnradio.cl
La cirujana pediátrica, Nicole Roldan, abordó esta mañana la importancia de la prevención de quemaduras en niños y las acciones a seguir en caso de un accidente, durante su participación en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones. En la instancia, la especialista explicó que las quemaduras infantiles son, en su mayoría, accidentes prevenibles que ocurren principalmente en el hogar, especialmente en espacios como la cocina y el baño. En ese sentido, hizo un llamado a los cuidadores a extremar las medidas de seguridad, evitando la exposición de los menores a líquidos calientes, superficies a alta temperatura y elementos eléctricos. Asimismo, destacó la importancia de la supervisión constante de niños y niñas, particularmente en edades tempranas, donde la curiosidad y la movilidad aumentan el riesgo de accidentes domésticos. Respecto a cómo actuar frente a una quemadura, la doctora enfatizó la necesidad de una respuesta rápida y adecuada, señalando que es fundamental enfriar la zona afectada con agua a temperatura ambiente durante varios minutos, evitando el uso de hielo u otros elementos que puedan agravar la lesión. Del mismo modo, recomendó no aplicar remedios caseros y acudir oportunamente a un centro de salud para una evaluación profesional. Finalmente, reiteró que la educación y la prevención son herramientas clave para reducir este tipo de accidentes, promoviendo entornos seguros y una mayor conciencia en la población sobre los riesgos y cuidados necesarios para proteger a los niños.
La Dra. Nicole Roldán García, cirujana pediátrica del CAE Infantil y Encargada de la Unidad de Paciente Quemado Pediátrico del Hospital Clínico Magallanes, explicó que actualmente se han atendido cinco pacientes, con edades entre los 9 y 14 años, quienes resultaron lesionados tras participar en dos desafíos específicos. El primer reto que ya había circulado en 2017, consiste en aplicar desodorantes o aerosoles directamente sobre la piel, en distintas zonas del cuerpo, hasta no soportar más el dolor. “La quemadura se produce de dos formas: una criogénica, por el frío que genera el aerosol, y otra por fricción, debido a la velocidad con que las partículas impactan la piel. En general, son quemaduras intermedias y profundas”, explicó Roldán. El segundo desafío detectado consiste en colocar hielo con sal sobre la piel y resistir el dolor el mayor tiempo posible. Esta práctica también genera quemaduras profundas por frío. De los cinco casos atendidos, dos menores han requerido curaciones avanzadas. En los casos más graves, el tratamiento implica realizar injertos de piel, que generalmente se extraen del cuero cabelludo u otras zonas del cuerpo. “Un injerto significa al menos dos semanas adicionales de curaciones avanzadas y un proceso de rehabilitación que puede extenderse entre ocho meses y un año. Es una herida totalmente evitable”, enfatizó la Encargada de la Unidad de Paciente Quemado Pediátrico. Además, en niños pequeños las consecuencias pueden prolongarse en el tiempo. Como están en crecimiento, los injertos no se expanden al mismo ritmo que la piel sana, lo que puede generar cicatrices patológicas o bandas fibróticas que requieren nuevas cirugías años después. Arrepentimiento y desinformación Al ser consultados, los propios menores han señalado que “no se imaginaban que podía ser tan grave”. Muchos se han mostrado arrepentidos y asustados, especialmente quienes deberán someterse a injertos, lo que incluso puede implicar raparse el cabello para obtener piel donante. La especialista también alertó sobre la influencia de las redes sociales en la percepción de riesgo. “Los chicos muchas veces creen que lo que ven en redes es verdad absoluta. Quieren pertenecer, sentirse validados por sus pares. Y ahí es donde debemos poner atención”, indicó. Asimismo, advirtió sobre la circulación de información errónea, como el uso de pasta de dientes en quemaduras, práctica que no tiene respaldo médico. La Dra. Roldán hace el llamado a supervisar el contenido que consumen niñas, niños y adolescentes; generar espacios de conversación en el hogar y en los establecimientos educacionales y, finalmente, consultar fuentes confiables ante cualquier duda de salud. “El enfoque hoy es prevenir. La mayoría de las quemaduras en niños son accidentales y prevenibles. No podemos permitir que por un reto viral terminen enfrentando meses o años de tratamiento”, subrayó la cirujana pediátrica.