Esta mañana, en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, el académico de la Universidad de Magallanes y profesor de Inglés, Juan Carlos Judikis Preller, confirmó públicamente su decisión de entrar a la carrera por la rectoría de la UMAG para el período 2026-2030, disputando el cargo al actual rector José Maripani, en un contexto marcado por tensiones internas, ajustes financieros y cuestionamientos a la gobernanza universitaria. El anuncio se produce luego de la difusión de una carta abierta dirigida a sus pares, en la que Judikis expone un diagnóstico crítico del momento que atraviesa la casa de estudios. En la misiva, el académico sostiene que la comunidad universitaria vive tiempos complejos, marcados por “incertidumbre, despidos, precariedad y una conducción que han llevado a una toma y han generado dolor, desánimo y tensión”. Judikis señaló que inscribirá formalmente su candidatura cuando se abra el proceso correspondiente, subrayando que su decisión surge como respuesta a un escenario que ha profundizado el malestar interno. Actualmente, la UMAG enfrenta un proceso de ajuste financiero impulsado por la administración vigente, el cual ha significado la desvinculación de varios profesores y profesoras. Cabe recordar que el académico fue recientemente excluido del Consejo Superior, pese a haber sido el más votado, situación que generó cuestionamientos públicos y abrió un debate sobre transparencia y correcta interpretación del marco normativo universitario. Si bien esta exclusión fue denunciada como una señal de crisis institucional, posteriormente la Corte de Apelaciones rechazó un recurso de protección que impugnaba la conformación de dos ternas vinculadas al proceso, validando el procedimiento seguido por la universidad.
La crisis institucional que enfrenta la Universidad de Magallanes vivió un nuevo episodio luego de que tres asociaciones gremiales difundieran una contundente declaración pública solicitando al rector José Maripani poner su cargo a disposición y convocar a elecciones anticipadas. La tensión se desarrolla en paralelo a la “toma estudiantil” que mantiene paralizadas las actividades en Punta Arenas y a la controversia generada por la vandalización del mural dedicado a Francisco Bettancourt. En conversación con Polar Comunicaciones, Juan Marcos Henríquez, presidente de la Asociación Regional de Académicos de la UMAG, abordó la preocupación existente entre los cuerpos colegiados y la ciudadanía respecto a la conducción institucional. La Asociación de Funcionarios/as (Afun), la Asociación de Académicos/as (Araumag) y la Asociación de Técnicos y Profesionales (Aprotec) señalaron en su comunicado que el rector ha perdido “totalmente la confianza de la comunidad”, atribuyéndole responsabilidad en la escalada del conflicto y en lo que califican como “meses de gestión deficiente, falta de comunicación, vulneración de protocolos y ausencia de liderazgo”. Las organizaciones gremiales plantearon una salida política clara, afirmando: “El Rector […] debe poner su cargo a disposición y convocar a elecciones anticipadas, como gesto de responsabilidad y respeto hacia la comunidad magallánica que sostiene esta universidad pública”. A juicio de los gremios, esta decisión permitiría “recomponer confianzas”, enfrentar el “vacío de liderazgo” y avanzar en la recuperación de la gobernabilidad de la institución. En su declaración, las asociaciones enfatizaron que cualquier solución requiere “reconocer errores, dialogar sin condiciones y priorizar la estabilidad de estudiantes y trabajadores por sobre mecanismos punitivos”. Al mismo tiempo, reafirmaron su disposición al diálogo, pero rechazaron “categóricamente cualquier intento de amedrentamiento”, destacando que la Universidad de Magallanes debe regirse por principios públicos, democráticos y transparentes. Según Juan Marcos Henríquez, el escenario actual evidencia la urgencia de construir puentes y reencauzar la institucionalidad, en un momento en que la comunidad universitaria exige respuestas claras y un cambio de dirección para superar la crisis.
Durante la tarde de este viernes 5 de diciembre, el rector de la Universidad de Magallanes, José Maripani, acompañado de su equipo directivo y de las decanas y los decanos, sostuvo un punto de prensa en el CADI-UMAG para referirse a la ocupación iniciada por la Federación de Estudiantes en el campus central y en el Instituto de la Patagonia. Esta acción fue decidida en una asamblea realizada en el gimnasio, donde 360 estudiantes votaron a favor y 150 en contra. El rector señaló que la movilización surgió luego de una carta enviada a Rectoría, la cual fue respondida de manera completa y oportuna y posteriormente difundida a toda la comunidad universitaria. Indicó que, pese a ello, no se ha recibido un petitorio formal, elemento esencial para cualquier proceso de diálogo responsable, respetuoso y conforme a los protocolos institucionales. Respecto a los hechos ocurridos en el edificio de las facultades de Educación y Ciencias Sociales y Ciencias Económicas y Jurídicas (ex Humanidades) durante el fin de semana, explicó que la Universidad mantuvo el normal desarrollo de las actividades académicas y administrativas basándose en la evaluación técnica de Carabineros de Chile. Personal policial —incluyendo las unidades OS9 y LABOCAR— recorrió el campus, inspeccionó dependencias, revisó cámaras y realizó diligencias especializadas sin identificar riesgos inminentes para la comunidad universitaria. El lunes 1 de diciembre se reforzó la seguridad con nuevos patrullajes y peritajes, garantizando así tanto la continuidad del servicio educativo como la seguridad de estudiantes, académicas, académicos, funcionarias y funcionarios. Sobre la vandalización del mural, el rector informó que la investigación está siendo realizada por Carabineros de Chile por instrucción del Ministerio Público. La Universidad no cuenta aún con información oficial, pero los antecedentes preliminares indican que una de las personas involucradas sería estudiante de la institución y las otras dos corresponderían a personas externas. La Universidad está trabajando en la presentación de una querella por el delito cometido y ya instruyó los procedimientos disciplinarios internos para esclarecer las responsabilidades que pudieran derivarse de este hecho. Agregó que, conforme a la información disponible hasta el momento, el mensaje escrito en la pizarra en otra dependencia no tendría relación con la vandalización del mural. Esto fue aclarado luego de que una o un estudiante presentara una autodenuncia ante la Fiscalía Universitaria y Carabineros, lo que permitió delimitar su origen y descartar su vinculación directa. Aun así, la UMAG ha iniciado los procedimientos internos para esclarecer por separado ambos hechos y determinar las responsabilidades correspondientes. El rector enfatizó que la Universidad se encuentra ejecutando un Plan de Sostenibilidad y Modernización Financiera aprobado y supervisado por la Superintendencia de Educación Superior (SES). Esto exige decisiones complejas y un uso especialmente riguroso de los recursos, lo que obliga a compatibilizar las legítimas inquietudes del estudiantado con las obligaciones regulatorias. Reiteró su plena disposición al diálogo, señalando que se solicitó a las y los representantes de la FEUM constituir mesas de trabajo orientadas a soluciones reales y sostenibles. No obstante, la ocupación impide el normal desarrollo de las actividades académicas y administrativas. Por esta razón, y conforme a los procedimientos institucionales vigentes, este mediodía la Universidad presentó un recurso de protección ante la Corte de Apelaciones de Punta Arenas. Esta acción se sustenta en el Decreto N.º 008/SU/2020, que aprueba el Manual de Procedimientos de Manejo de Crisis. Este instrumento establece la conformación de una comisión integrada por vicerrectorías y por las decanas y los decanos, convocada por la Prorrectoría, para velar por la continuidad institucional en escenarios de crisis. Entre sus facultades se encuentran la coordinación interna, la emisión de comunicados oficiales, la conducción de procesos de negociación, cierre de semestre, la recalendarización de actividades académicas, cuando corresponda, la recomendación de acciones legales necesarias para asegurar el adecuado funcionamiento de la Universidad, entre otras. El rector remarcó que los canales de comunicación permanecen abiertos, pero que el diálogo debe darse en condiciones adecuadas y constructivas, lo que no es posible mientras exista una medida de presión que afecta a toda la comunidad universitaria. Añadió que la ocupación limita tanto el derecho de trabajadoras y trabajadores a cumplir sus labores como el de estudiantes a continuar su semestre, por lo que se recalendarizarán las actividades que sea necesario ajustar, tal como se ha hecho en ocasiones anteriores, con el fin de resguardar el cumplimiento de los currículos.
Esta mañana, en el programa “Buenos Días Región” de Polar Comunicaciones, el Presidente de la Asociación Regional de Académicos de la Universidad de Magallanes (UMAG), Juan Marcos Henríquez Troncoso, se refirió al complejo escenario que atraviesa la institución tras el inicio del estado de “movilización ascendente” declarado por los gremios de funcionarios y técnicos. La protesta de los trabajadores se evidenció días atrás cuando integrantes de AFUM y Aprotec se manifestaron en el edificio institucional, instalando globos negros y carteles con mensajes como “Srta. Mansilla no sea cómplice de los despidos”, en rechazo al anuncio de no renovaciones de personal y a lo que califican como graves incumplimientos en el proceso de evaluación y definición de criterios de dotación. Los gremios acusan que se estaría intentando establecer lineamientos “sin participación de la Comisión Técnica”, vulnerando lo mandatado por la Resolución N° 28/SU/2025, motivo por el cual exigen la intervención inmediata del Consejo Superior y el restablecimiento del diálogo formal. Henríquez profundizó en la preocupación de los académicos ante el escenario institucional y financiero, afirmando que se enteraron “meses después” de la existencia de una reestructuración que contempla “la posibilidad del 10% del despido de la dotación del personal”. Asimismo, cuestionó el manejo económico de las últimas administraciones, señalando que “la universidad no tenía deudas desde el 2005, la administración del rector Juan Oyarzo entrega una deuda que fluctuaba entre 8.000 y 9.000 millones y hace dos años atrás el actual rector en dos años de administración eleva esa deuda a 11.500 millones y lo que es peor aumenta la deuda estructural al doble”. A ello agregó que “es de público conocimiento también que se ha anunciado la adquisición de un nuevo crédito que elevaría la deuda de la UMAG a los 20 mil millones de pesos”. El dirigente gremial recalcó que la comunidad universitaria exige transparencia y participación efectiva en todos los procesos que afecten la continuidad laboral de los trabajadores y la estabilidad institucional, subrayando que la movilización continuará mientras no exista una respuesta formal y se reviertan las decisiones adoptadas sin consulta.
Durante la tarde del viernes 1 de agosto, en el Auditorio Ernesto Livacic de la Universidad de Magallanes, se realizó el segundo claustro de trabajadores de ARAUMAG, AFUM y APROTEC, las tres asociaciones gremiales de la UMAG que reúnen a académicos y académicas, funcionarios, funcionarias y profesionales y técnicos de la institución. Con una asistencia masiva de sus socios y socias, la sesión tuvo por finalidad tanto reflexionar sobre las últimas actividades e informaciones relacionadas con la crisis financiera de la universidad, como decidir las acciones que, como trabajadores y trabajadoras unidos y organizados, se tomarán en las siguientes semanas. Las directivas informaron que “uno de los objetivos que originalmente tuvo la asamblea era reunirse con el Rector José Maripani y su equipo, para sostener una conversación en relación con los temas de la crisis, desde un enfoque y en el marco de nuestra legítima actividad gremial. Lamentablemente, ese objetivo no pudo cumplirse. No solo porque el Rector Maripani se excusó de asistir por encontrarse fuera de la zona, sino porque no tuvo la voluntad de designar a la autoridad subrogante, para que cumpliera con la invitación. De hecho, en el comunicado de respuesta a nuestra invitación abierta, entregada personalmente por las directivas en reunión sostenida el 25 de julio, el Rector Maripani cerró implícitamente la posibilidad de asistir, invitándonos a sumarnos a las reuniones informativas triestamentales por Facultad, que realizarán durante la semana del 4 al 8 de agosto.” Los dirigentes sostienen que: “la manera en que la autoridad diseñó esas reuniones ampliadas con las que respondió a nuestra invitación, convocan por separado a funcionarios y funcionarias, trabajadores y trabajadoras, académicos y académicas de diferentes unidades, buscando parcializar y dividir la unidad de los trabajadores y trabajadoras, cada vez mas potente”. En ese sentido, en el claustro se acordó volver a extender la invitación para que el Dr. Maripani y su equipo concurran a una reunión con la asamblea de los trabajadores y trabajadoras de las tres Asociaciones. “Somos asociaciones legal y legítimamente constituidas dentro de la universidad. Somos parte de la institución y estamos extendiendo una invitación gremial a la autoridad, para conversar sobre una crisis que no hemos generado, pero que sí estamos sufriendo y pagando. El Rector Maripani y su equipo deben atender nuestra legítima demanda y la inquietud de nuestras bases, para conversar abierta y respetuosamente sobre estos temas”. En la Asamblea del viernes también se acordó manifestar la discrepancia en relación con la información y el tono de los comunicados que han venido emanando desde la Rectoría en torno a las actividades llevadas a cabo hasta ahora, específicamente sobre la última reunión sostenida entre el Equipo Directivo y las Asociaciones Gremiales, el día viernes 25 de julio. “Toda la universidad recibió un correo informativo señalando literalmente que la reunión había sido “positiva” y “fructífera”. Aquello dista totalmente de cómo las asociaciones evaluamos la reunión: para nosotros no fue ni productiva ni fructífera”, señalaron los dirigentes. Otros puntos analizados en la asamblea fueron aspectos de fondo, como la participación y la transparencia. Los dirigentes señalaron que habitualmente la rectoría del Dr. Maripani ha señalado su compromiso con una gestión transparente y participativa. Sin embargo, la práctica dice otra cosa y el compromiso con la transparencia y la participación ha estado ausente desde el primer momento. “El Rector Maripani y su equipo no pueden hablar de transparencia si no han sido capaces de informar y transparentar, primero, cuál es el origen de las deudas de nuestra universidad, ni quiénes han sido responsables de tomar las decisiones que las generaron. Esa es una pregunta que se le ha hecho al Rector y su equipo en numerosas ocasiones y nunca, ni él ni nadie ha respondido, más allá de endosar la responsabilidad a autoridades anteriores y al Estado. Nuestras bases demandan una respuesta urgente a la pregunta sobre las causas reales de la crisis y las responsabilidades asociadas. Y que ese sea el punto de partida de la discusión y la solución”. “También discrepamos de la idea de participación que maneja la rectoría y el equipo del Dr. Maripani. Para ellos, la participación de la comunidad universitaria se ha reducido a hacer reuniones en que solo se entrega información, la mayoría y las más importantes de las veces, sobre decisiones ya tomadas y previamente aprobadas. Las reuniones han sido meramente informativas. Así, no es posible hablar de participación”. Los dirigentes señalaron que las tres asociaciones se encuentran disponibles para afrontar la crisis, pero que primero debe entregarse toda la información del origen de la situación y asumir todas las responsabilidades quienes deban asumirlas. Solo a partir de ese gesto indispensable las medidas que puedan tomarse podrán cobrar legitimidad. Del mismo modo, enfatizaron que esas decisiones deben estar de acuerdo con la naturaleza y el rol de universidad pública que tiene la institución, y que eso demanda que la solución a la crisis no sea tomada únicamente en base a los indicadores de una planilla Excel, sino que involucre aspectos fundamentales de excelencia académica, de servicio a la Región, y del respeto a la dignidad de las y los miembros de la comunidad universitaria. Por último, las directivas de las tres asociaciones agradecieron el respaldo de sus bases en las dos últimas reuniones, e invitaron a toda la comunidad universitaria a sumarse unida a las próximas reuniones y actividades. “POR LA DEFENSA DE NUESTRO EMPLEOTRABAJADORES Y TRABAJADORAS UMAGUNIDOS EN LA LUCHA”Juan Marcos Henríquez TroncosoPresidente Asociación Regional de Académicos y Académicas Umag –ARAUMAG-Mónica Álvarez MancillaPresidenta Asociación de Funcionarios y Funcionarias Umag -AFUM-Roberto Barrientos MolinaPresidenteAsociación de Técnicos y Profesionales Umag -APROTEC-
Esta mañana, en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, el académico de la Universidad de Magallanes y profesor de Inglés, Juan Carlos Judikis Preller, confirmó públicamente su decisión de entrar a la carrera por la rectoría de la UMAG para el período 2026-2030, disputando el cargo al actual rector José Maripani, en un contexto marcado por tensiones internas, ajustes financieros y cuestionamientos a la gobernanza universitaria. El anuncio se produce luego de la difusión de una carta abierta dirigida a sus pares, en la que Judikis expone un diagnóstico crítico del momento que atraviesa la casa de estudios. En la misiva, el académico sostiene que la comunidad universitaria vive tiempos complejos, marcados por “incertidumbre, despidos, precariedad y una conducción que han llevado a una toma y han generado dolor, desánimo y tensión”. Judikis señaló que inscribirá formalmente su candidatura cuando se abra el proceso correspondiente, subrayando que su decisión surge como respuesta a un escenario que ha profundizado el malestar interno. Actualmente, la UMAG enfrenta un proceso de ajuste financiero impulsado por la administración vigente, el cual ha significado la desvinculación de varios profesores y profesoras. Cabe recordar que el académico fue recientemente excluido del Consejo Superior, pese a haber sido el más votado, situación que generó cuestionamientos públicos y abrió un debate sobre transparencia y correcta interpretación del marco normativo universitario. Si bien esta exclusión fue denunciada como una señal de crisis institucional, posteriormente la Corte de Apelaciones rechazó un recurso de protección que impugnaba la conformación de dos ternas vinculadas al proceso, validando el procedimiento seguido por la universidad.
La crisis institucional que enfrenta la Universidad de Magallanes vivió un nuevo episodio luego de que tres asociaciones gremiales difundieran una contundente declaración pública solicitando al rector José Maripani poner su cargo a disposición y convocar a elecciones anticipadas. La tensión se desarrolla en paralelo a la “toma estudiantil” que mantiene paralizadas las actividades en Punta Arenas y a la controversia generada por la vandalización del mural dedicado a Francisco Bettancourt. En conversación con Polar Comunicaciones, Juan Marcos Henríquez, presidente de la Asociación Regional de Académicos de la UMAG, abordó la preocupación existente entre los cuerpos colegiados y la ciudadanía respecto a la conducción institucional. La Asociación de Funcionarios/as (Afun), la Asociación de Académicos/as (Araumag) y la Asociación de Técnicos y Profesionales (Aprotec) señalaron en su comunicado que el rector ha perdido “totalmente la confianza de la comunidad”, atribuyéndole responsabilidad en la escalada del conflicto y en lo que califican como “meses de gestión deficiente, falta de comunicación, vulneración de protocolos y ausencia de liderazgo”. Las organizaciones gremiales plantearon una salida política clara, afirmando: “El Rector […] debe poner su cargo a disposición y convocar a elecciones anticipadas, como gesto de responsabilidad y respeto hacia la comunidad magallánica que sostiene esta universidad pública”. A juicio de los gremios, esta decisión permitiría “recomponer confianzas”, enfrentar el “vacío de liderazgo” y avanzar en la recuperación de la gobernabilidad de la institución. En su declaración, las asociaciones enfatizaron que cualquier solución requiere “reconocer errores, dialogar sin condiciones y priorizar la estabilidad de estudiantes y trabajadores por sobre mecanismos punitivos”. Al mismo tiempo, reafirmaron su disposición al diálogo, pero rechazaron “categóricamente cualquier intento de amedrentamiento”, destacando que la Universidad de Magallanes debe regirse por principios públicos, democráticos y transparentes. Según Juan Marcos Henríquez, el escenario actual evidencia la urgencia de construir puentes y reencauzar la institucionalidad, en un momento en que la comunidad universitaria exige respuestas claras y un cambio de dirección para superar la crisis.
Durante la tarde de este viernes 5 de diciembre, el rector de la Universidad de Magallanes, José Maripani, acompañado de su equipo directivo y de las decanas y los decanos, sostuvo un punto de prensa en el CADI-UMAG para referirse a la ocupación iniciada por la Federación de Estudiantes en el campus central y en el Instituto de la Patagonia. Esta acción fue decidida en una asamblea realizada en el gimnasio, donde 360 estudiantes votaron a favor y 150 en contra. El rector señaló que la movilización surgió luego de una carta enviada a Rectoría, la cual fue respondida de manera completa y oportuna y posteriormente difundida a toda la comunidad universitaria. Indicó que, pese a ello, no se ha recibido un petitorio formal, elemento esencial para cualquier proceso de diálogo responsable, respetuoso y conforme a los protocolos institucionales. Respecto a los hechos ocurridos en el edificio de las facultades de Educación y Ciencias Sociales y Ciencias Económicas y Jurídicas (ex Humanidades) durante el fin de semana, explicó que la Universidad mantuvo el normal desarrollo de las actividades académicas y administrativas basándose en la evaluación técnica de Carabineros de Chile. Personal policial —incluyendo las unidades OS9 y LABOCAR— recorrió el campus, inspeccionó dependencias, revisó cámaras y realizó diligencias especializadas sin identificar riesgos inminentes para la comunidad universitaria. El lunes 1 de diciembre se reforzó la seguridad con nuevos patrullajes y peritajes, garantizando así tanto la continuidad del servicio educativo como la seguridad de estudiantes, académicas, académicos, funcionarias y funcionarios. Sobre la vandalización del mural, el rector informó que la investigación está siendo realizada por Carabineros de Chile por instrucción del Ministerio Público. La Universidad no cuenta aún con información oficial, pero los antecedentes preliminares indican que una de las personas involucradas sería estudiante de la institución y las otras dos corresponderían a personas externas. La Universidad está trabajando en la presentación de una querella por el delito cometido y ya instruyó los procedimientos disciplinarios internos para esclarecer las responsabilidades que pudieran derivarse de este hecho. Agregó que, conforme a la información disponible hasta el momento, el mensaje escrito en la pizarra en otra dependencia no tendría relación con la vandalización del mural. Esto fue aclarado luego de que una o un estudiante presentara una autodenuncia ante la Fiscalía Universitaria y Carabineros, lo que permitió delimitar su origen y descartar su vinculación directa. Aun así, la UMAG ha iniciado los procedimientos internos para esclarecer por separado ambos hechos y determinar las responsabilidades correspondientes. El rector enfatizó que la Universidad se encuentra ejecutando un Plan de Sostenibilidad y Modernización Financiera aprobado y supervisado por la Superintendencia de Educación Superior (SES). Esto exige decisiones complejas y un uso especialmente riguroso de los recursos, lo que obliga a compatibilizar las legítimas inquietudes del estudiantado con las obligaciones regulatorias. Reiteró su plena disposición al diálogo, señalando que se solicitó a las y los representantes de la FEUM constituir mesas de trabajo orientadas a soluciones reales y sostenibles. No obstante, la ocupación impide el normal desarrollo de las actividades académicas y administrativas. Por esta razón, y conforme a los procedimientos institucionales vigentes, este mediodía la Universidad presentó un recurso de protección ante la Corte de Apelaciones de Punta Arenas. Esta acción se sustenta en el Decreto N.º 008/SU/2020, que aprueba el Manual de Procedimientos de Manejo de Crisis. Este instrumento establece la conformación de una comisión integrada por vicerrectorías y por las decanas y los decanos, convocada por la Prorrectoría, para velar por la continuidad institucional en escenarios de crisis. Entre sus facultades se encuentran la coordinación interna, la emisión de comunicados oficiales, la conducción de procesos de negociación, cierre de semestre, la recalendarización de actividades académicas, cuando corresponda, la recomendación de acciones legales necesarias para asegurar el adecuado funcionamiento de la Universidad, entre otras. El rector remarcó que los canales de comunicación permanecen abiertos, pero que el diálogo debe darse en condiciones adecuadas y constructivas, lo que no es posible mientras exista una medida de presión que afecta a toda la comunidad universitaria. Añadió que la ocupación limita tanto el derecho de trabajadoras y trabajadores a cumplir sus labores como el de estudiantes a continuar su semestre, por lo que se recalendarizarán las actividades que sea necesario ajustar, tal como se ha hecho en ocasiones anteriores, con el fin de resguardar el cumplimiento de los currículos.
Esta mañana, en el programa “Buenos Días Región” de Polar Comunicaciones, el Presidente de la Asociación Regional de Académicos de la Universidad de Magallanes (UMAG), Juan Marcos Henríquez Troncoso, se refirió al complejo escenario que atraviesa la institución tras el inicio del estado de “movilización ascendente” declarado por los gremios de funcionarios y técnicos. La protesta de los trabajadores se evidenció días atrás cuando integrantes de AFUM y Aprotec se manifestaron en el edificio institucional, instalando globos negros y carteles con mensajes como “Srta. Mansilla no sea cómplice de los despidos”, en rechazo al anuncio de no renovaciones de personal y a lo que califican como graves incumplimientos en el proceso de evaluación y definición de criterios de dotación. Los gremios acusan que se estaría intentando establecer lineamientos “sin participación de la Comisión Técnica”, vulnerando lo mandatado por la Resolución N° 28/SU/2025, motivo por el cual exigen la intervención inmediata del Consejo Superior y el restablecimiento del diálogo formal. Henríquez profundizó en la preocupación de los académicos ante el escenario institucional y financiero, afirmando que se enteraron “meses después” de la existencia de una reestructuración que contempla “la posibilidad del 10% del despido de la dotación del personal”. Asimismo, cuestionó el manejo económico de las últimas administraciones, señalando que “la universidad no tenía deudas desde el 2005, la administración del rector Juan Oyarzo entrega una deuda que fluctuaba entre 8.000 y 9.000 millones y hace dos años atrás el actual rector en dos años de administración eleva esa deuda a 11.500 millones y lo que es peor aumenta la deuda estructural al doble”. A ello agregó que “es de público conocimiento también que se ha anunciado la adquisición de un nuevo crédito que elevaría la deuda de la UMAG a los 20 mil millones de pesos”. El dirigente gremial recalcó que la comunidad universitaria exige transparencia y participación efectiva en todos los procesos que afecten la continuidad laboral de los trabajadores y la estabilidad institucional, subrayando que la movilización continuará mientras no exista una respuesta formal y se reviertan las decisiones adoptadas sin consulta.
Durante la tarde del viernes 1 de agosto, en el Auditorio Ernesto Livacic de la Universidad de Magallanes, se realizó el segundo claustro de trabajadores de ARAUMAG, AFUM y APROTEC, las tres asociaciones gremiales de la UMAG que reúnen a académicos y académicas, funcionarios, funcionarias y profesionales y técnicos de la institución. Con una asistencia masiva de sus socios y socias, la sesión tuvo por finalidad tanto reflexionar sobre las últimas actividades e informaciones relacionadas con la crisis financiera de la universidad, como decidir las acciones que, como trabajadores y trabajadoras unidos y organizados, se tomarán en las siguientes semanas. Las directivas informaron que “uno de los objetivos que originalmente tuvo la asamblea era reunirse con el Rector José Maripani y su equipo, para sostener una conversación en relación con los temas de la crisis, desde un enfoque y en el marco de nuestra legítima actividad gremial. Lamentablemente, ese objetivo no pudo cumplirse. No solo porque el Rector Maripani se excusó de asistir por encontrarse fuera de la zona, sino porque no tuvo la voluntad de designar a la autoridad subrogante, para que cumpliera con la invitación. De hecho, en el comunicado de respuesta a nuestra invitación abierta, entregada personalmente por las directivas en reunión sostenida el 25 de julio, el Rector Maripani cerró implícitamente la posibilidad de asistir, invitándonos a sumarnos a las reuniones informativas triestamentales por Facultad, que realizarán durante la semana del 4 al 8 de agosto.” Los dirigentes sostienen que: “la manera en que la autoridad diseñó esas reuniones ampliadas con las que respondió a nuestra invitación, convocan por separado a funcionarios y funcionarias, trabajadores y trabajadoras, académicos y académicas de diferentes unidades, buscando parcializar y dividir la unidad de los trabajadores y trabajadoras, cada vez mas potente”. En ese sentido, en el claustro se acordó volver a extender la invitación para que el Dr. Maripani y su equipo concurran a una reunión con la asamblea de los trabajadores y trabajadoras de las tres Asociaciones. “Somos asociaciones legal y legítimamente constituidas dentro de la universidad. Somos parte de la institución y estamos extendiendo una invitación gremial a la autoridad, para conversar sobre una crisis que no hemos generado, pero que sí estamos sufriendo y pagando. El Rector Maripani y su equipo deben atender nuestra legítima demanda y la inquietud de nuestras bases, para conversar abierta y respetuosamente sobre estos temas”. En la Asamblea del viernes también se acordó manifestar la discrepancia en relación con la información y el tono de los comunicados que han venido emanando desde la Rectoría en torno a las actividades llevadas a cabo hasta ahora, específicamente sobre la última reunión sostenida entre el Equipo Directivo y las Asociaciones Gremiales, el día viernes 25 de julio. “Toda la universidad recibió un correo informativo señalando literalmente que la reunión había sido “positiva” y “fructífera”. Aquello dista totalmente de cómo las asociaciones evaluamos la reunión: para nosotros no fue ni productiva ni fructífera”, señalaron los dirigentes. Otros puntos analizados en la asamblea fueron aspectos de fondo, como la participación y la transparencia. Los dirigentes señalaron que habitualmente la rectoría del Dr. Maripani ha señalado su compromiso con una gestión transparente y participativa. Sin embargo, la práctica dice otra cosa y el compromiso con la transparencia y la participación ha estado ausente desde el primer momento. “El Rector Maripani y su equipo no pueden hablar de transparencia si no han sido capaces de informar y transparentar, primero, cuál es el origen de las deudas de nuestra universidad, ni quiénes han sido responsables de tomar las decisiones que las generaron. Esa es una pregunta que se le ha hecho al Rector y su equipo en numerosas ocasiones y nunca, ni él ni nadie ha respondido, más allá de endosar la responsabilidad a autoridades anteriores y al Estado. Nuestras bases demandan una respuesta urgente a la pregunta sobre las causas reales de la crisis y las responsabilidades asociadas. Y que ese sea el punto de partida de la discusión y la solución”. “También discrepamos de la idea de participación que maneja la rectoría y el equipo del Dr. Maripani. Para ellos, la participación de la comunidad universitaria se ha reducido a hacer reuniones en que solo se entrega información, la mayoría y las más importantes de las veces, sobre decisiones ya tomadas y previamente aprobadas. Las reuniones han sido meramente informativas. Así, no es posible hablar de participación”. Los dirigentes señalaron que las tres asociaciones se encuentran disponibles para afrontar la crisis, pero que primero debe entregarse toda la información del origen de la situación y asumir todas las responsabilidades quienes deban asumirlas. Solo a partir de ese gesto indispensable las medidas que puedan tomarse podrán cobrar legitimidad. Del mismo modo, enfatizaron que esas decisiones deben estar de acuerdo con la naturaleza y el rol de universidad pública que tiene la institución, y que eso demanda que la solución a la crisis no sea tomada únicamente en base a los indicadores de una planilla Excel, sino que involucre aspectos fundamentales de excelencia académica, de servicio a la Región, y del respeto a la dignidad de las y los miembros de la comunidad universitaria. Por último, las directivas de las tres asociaciones agradecieron el respaldo de sus bases en las dos últimas reuniones, e invitaron a toda la comunidad universitaria a sumarse unida a las próximas reuniones y actividades. “POR LA DEFENSA DE NUESTRO EMPLEOTRABAJADORES Y TRABAJADORAS UMAGUNIDOS EN LA LUCHA”Juan Marcos Henríquez TroncosoPresidente Asociación Regional de Académicos y Académicas Umag –ARAUMAG-Mónica Álvarez MancillaPresidenta Asociación de Funcionarios y Funcionarias Umag -AFUM-Roberto Barrientos MolinaPresidenteAsociación de Técnicos y Profesionales Umag -APROTEC-